Modelos en Psicopatología



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Modelos en Psicopatología

Cuadernillos de Psicopatología Infantil



DISCURSOS Y PRÁCTICAS QUE CONFIGURAN EL CAMPO DE LA PSICOPATOLOGÍA INFANTIL



  1. A modo de introducción: Surgimiento de la infancia y la familia moderna.

Una serie de transformaciones, producidas entre los siglos XVI y XVIII, confluyeron para causar lo que en nuestro siglo XXI conocemos como familia moderna, conyugal o nuclear y que es concomitante a la aparición de las ideas de niño e infancia.


Durante la Edad Media se denominaba familia al conjunto de personas unidas por relación de consanguinidad (parentesco de personas que descienden de un mismo tronco). Este modo de organizar las relaciones entre los individuos implicaba dar una gran importancia al lazo generacional de carácter patrilineal, y a su vez, se encontraba muy abierto a las influencias externas, con agentes que variaban de acuerdo a la clase social.

  • Entre hacendados eran los parientes y el “Señor”.

  • Entre los campesinos, artesanos y trabajadores: los vecinos.

El núcleo familiar tenía débiles fronteras que lo separaban de las más amplias definiciones del espacio social.
A fines de la Edad Media la familia de la elite de hacendados no era más que una substancia indefinida en el centro de una densa red de relaciones de linaje y parentesco. El grado en el que interactuaban los parientes en el núcleo central dependía del rango social. Entre la gran aristocracia, era dominante; muy influyente entre la baja nobleza y aún más importante entre la clase media o acomodada. Esto se debía a al preocupación por la preservación, el incremento y la transmisión, a través de la herencia y el matrimonio, de la propiedad y la posición del linaje que se remontaba a las generaciones de antepasados. Entre más grandes fueran la propiedad y la posición y entre más antigua fuera la familia en sus tierras ancestrales, mayor era la preocupación por el linaje, y por ello, la participación de los parientes en la formación y vida diaria de la familia conyugal.1
El “sentimiento de la infancia”, denominación acuñada por P. Ariés2, no existía. Los niños, desde su nacimiento hasta los 3 años aproximadamente, si pertenecían a las clases más altas vivían con nodrizas, o las madres eran ayudadas por el resto de las mujeres en caso de pertenecer al campesinado. Luego, permanecían junto a sus padres hasta los 7 u 8 años, momento en que eran enviados fuera de la casa a continuar su educación, y luego -sólo a veces- retornaban a sus lugares de origen. Eso siempre y cuando lograran superar las diversas causas de mortalidad infantil.

Veamos algunas características de esa época:



  • La niñez era un estadio a atravesar para convertirse en hombre, pero nada la caracterizaba como tal.

  • No había espacios diferenciados para el niño y para el adulto.

  • No existía la idea de intimidad, ya que no existía la diferencia entre espacio público y privado tal como la concebimos hoy.

  • Existía una marcada disociación entre procreación y función maternal (crianza).

  • No había relaciones afectivas entre padres e hijos. Una de las hipótesis de Stone es que el afecto se reprimía para evitar el sufrimiento posterior ocasionado por una presunta y probable muerte temprana.3

  • La escolaridad en la Edad Media era la excepción, salvo la escuela latina –para curas-, la transmisión de generación en generación estaba asegurada por la participación de los niños en la vida de los adultos.

  • El linaje, es decir el nexo entre generaciones que ordenaba las relaciones personales, producía una idea de cuerpo muy diferente a la nuestra: cada ser tenía su cuerpo, pero la dependencia del linaje y la solidaridad de la sangre eran tan fuertes que su cuerpo era “suyo” pero también un poco de los demás: de la gran familia de los vivos y de los antepasados muertos. Dice J. Gélis4, con relación a este tema: “El hombre transmitía la vida, sin poder en realidad, vivir la suya. Su único deber era dar la vida”. Un ejemplo de esto es que los niños daban sus primeros pasos en la iglesia o en el cementerio como un acto simbólico con relación al linaje y su perpetuación.

Como dice Maud Mannoni5 citando a Max Weber en La ética protestante y el espíritu del capitalismo: “...había la clase de los padres representada por la comunidad y no un padre o una madre”.


Entre el siglo XVI y el XIX se producirán una serie de transformaciones que le otorgarán a los conceptos de niño y familia la significación que tienen en la actualidad.

En Inglaterra entre 1660 y 1800, como en otras naciones de Europa, se producen grandes cambios en la conformación social, debidos entre otras cosas a:



  • El traslado de grandes masas poblaciones desde el campo a las ciudades, efecto en buena medida del proceso de industrialización.

  • La conformación de la burguesía.

Estos cambios, a su vez, generan modificaciones notables en las prácticas y en las relaciones Padres-Hijos, así como en las teorías sobre la educación de los hijos.

Entre otras, las causas de estas modificaciones pueden encontrarse entre los siguientes ítems:



  • La disminución de la mortalidad infantil, y el surgimiento concomitante de la idea de que un niño no debe morir. Comienzan a editarse tratados de puericultura y manuales con indicaciones sobre la crianza.

  • La delimitación de las funciones materna y paterna: la mujer será quien proveerá los afectos y la encargada de dar contiguidad al grupo en el marco de los lazos de conyugalidad. La maternidad irá adquiriendo una significación que la acerca al carácter de “hecho natural” propio del siglo XX.

Veamos ahora algunas de las evidencias que nos hablan de una mayor atención puesta a infantes y niños:


  • Las tumbas pertencientes a niños comienzan a tener inscriptos sus nombres.

  • Valoración del nombre propio como singular.

  • Modificaciones en la vestimenta, los infantes y sobre todo los niños comienzan a usar ropas diferenciadas y propias para ellos.

  • Entre 1750 y 1814 alrededor de 20 escritores profesionales de libros para niños produjeron 2400 títulos diferentes de textos sólo para la diversión y el placer.

  • Los juguetes empiezan a combinar lo didáctico con la diversión. Esto se acompaña del establecimiento de tiendas específicas de venta de juguetes.

  • Aparecen los retratos de familia.

El espacio se transforma de abierto en interior, comienzan a dibujarse fronteras más nítidas entre lo público y lo privado; se establecen diferencias.


La familia desempeña un nuevo papel y experimenta nuevas relaciones internas:

  • tiene muchas menos funciones prácticas,

  • pero mucha mayor carga emocional y sexual.

  • Desarrolla sus funciones en la esfera de la vida privada, que pasa a pertenecerle casi en exclusividad,

  • es más deseosa y capaz de controlar la procreación, y

  • con un interés mucho más fuerte por los hijos y su crianza.

Philippe Ariés6 en su libro cuenta que, al pie de un grabado del siglo XVII que representa una familia, se lee:

Dichoso el que del Cielo sigue la Ley

y pone lo mejor de su vida

en servir bien a Dios, a su Familia, y

al Rey.”

Se sitúa a la familia en el mismo plano que dios y el rey.


Dice Ariés en otro párrafo: “El análisis iconográfico nos inclina a aceptar el hecho de que el sentimiento de la familia era desconocido en la Edad Media y que surgió en los siglos XV – XVI, para expresarse con un vigor definitivo durante el siglo XVII.”

Continúa un poco más adelante: “El sentimiento de la familia, que surge de tal modo durante los siglos XVI y XVII, es inseparable del sentimiento de la infancia, (...) es sólo una forma, una expresión particular de ese sentimiento más general, el sentimiento de la familia”.


Al nivel descriptivo que venimos desarrollando hasta aquí, queremos agregar la tesis que postula M. Foucault sobre el surgimiento de la familia moderna. Si bien plantea la misma transformación que los autores anteriores modifica la cronología planteada hasta aquí, y suma a la descripción de los acontecimientos una explicación que dará cuenta de los mismos. En la clase del 5 de marzo de 1975, dictada en el Collège de France, en el marco de su seminario sobre “Los anormales”, al hacer la reconstrucción de la categoría del onanista y trabajar sobre los efectos de la gran cruzada contra la masturbación que se desató en Europa durante el siglo XVIII (campaña dirigida exclusivamente a la familia aristocrática y burguesa), luego de caracterizar a la antigua familia, dirá: “Lo que se está constituyendo es una suerte de núcleo restringido, duro, sustancial, macizo, corporal, afectivo de la familia: la familia célula en lugar de la familia relacional, la familia célula con su espcaio coporal, su espacio afectivo, su espacio sexual, que está completamente saturado por las relaciones directas padres-hijos. En otras palabras, no sentiría la tentación de decir que la sexualidad perseguida y prohibida del niño es, en cierto modo, la consecuencia de la formación de la familia restringida, digamos conyugal o parental, del siglo XIX. Diré que al contrario, es uno de sus elementos constituyentes. (...) La sexualidad no relacional, el autoerotismo del niño como punto de enganche, punto de anclaje, de los deberes, la culpa el poder, la preocupación, la presencia física de los padres; éste fue uno de los factores de esa constitución de una familia sólida y solidaria, de una familia corporal y afectiva, de una pequeña familia que se desarrolla, desde luego, en medio pero también a expensas de la familia-red, y que conforma la familia-célula, con su cuerpo, su sustancia físico afectiva, físico sexual.7

La figura del onanista, ubicada específicamente en los niños y los jóvenes, le permitirá a Foucault construir una verdadera genealogía sobre la familia entre los siglos XVII y XIX.




  1. Discursos que contribuyen a configurar el campo de la Psicopatología Infantil.

La psicopatología infantil, es decir, el estudio de las enfermedades mentales que se presentan en la infancia y la pubertad, se organiza como campo en la primera mitad del siglo XX. Lo definimos como campo entendiendo por tal un conjunto de discursos y prácticas del que participan diversas disciplinas.

Rastrearemos, en lo que sigue, algunas de estas disciplinas.


  1. La impronta roussoniana:

En los albores de la Revolución Francesa, J.J. Rousseau, en su famoso texto editado en 1762: Emilio o De la Educación, establece un nuevo valor para la infancia. Antes de él, el pequeño es sólo un hombre en miniatura, un homúnculo, que atraviesa un estado transitorio, imperfecto que ha de desaparecer cuanto antes. Podemos decir que Rousseau descubre al niño.

Crea el concepto de niño con sus estadios de desarrollo. En la introducción de su Emilio dice: “No se conoce a la infancia; con las falsas ideas que se tienen de ella, cuanto más lejos van, más se extravían...”, luego agrega “La infancia tiene maneras de ver, de pensar, de sentir que le son propios.”8

Este principio influirá sobre toda la pedagogía moderna y permitirá el desarrollo de una mitología que podríamos denominar de la infancia pura que debe ser protegida de la contaminación de los adultos. Veamoslo con sus propias palabras: “Al nacer el niño grita; su primera infancia se la pasa llorando. Tan pronto se le agita, se le halaga para apaciguarlo, tan pronto se le amenaza, se le pega para hacerlo callar. O hacemos lo que le place o le exigimos lo que nos place, o nos sometemos a sus fantasías, o le sometemos a las nuestras: nada de términos medios, es necesario que dé órdenes o que las reciba. De este modo sus primeras ideas son las del imperio y las de la servidumbre. Antes de saber hablar, ordena; antes de poder actuar, obedece; y a veces se le castiga antes de que pueda reconocer sus faltas o, más bien, cometerlas. Así es como se vierten harto pronto en su corazón las pasiones que se imputan enseguida a la naturaleza y que, después de haberse tomado el trabajo de hacerlo malo, se lamenta que lo sea.”

Más adelante agrega:

¿Queréis que conserve su forma original?, conservadla desde el momento que viene al mundo. En cuanto nazca apoderaos de él y no lo dejéis hasta que sea un hombre; nada lograréis sin esto. De la misma manera que la verdadera nodriza es la madre, así el verdadero preceptor es el padre. Que se pongan de acuerdo en el orden de sus funciones lo mismo que en sus sistemas; que de las manos del uno pase el niño a las del otro. Mejor educado estará por un padre prudente y limitado que por el más hábil maestro del mundo, porque el celo suplirá al talento mejor que el talento al celo.”9

Aquí ya se perfila el núcleo de lo que será la familia moderna, las funciones paterna y materna y el lugar irremplazable de los padres en la crianza de sus hijos.




  1. La pedagogía (del sigloXVI al XIX):

Enumeraremos una serie de pensadores, que desde la educación, fueron proponiendo una serie de ideas y propiciando prácticas acerca del niño y sus primeros años de vida que luego han sido retomadas por otras disciplinas y que contribuyen en la conformación del campo psicopatológico infantil.

Ubicaremos en primer lugar a Ponce de León (1520-1584), padre benedictino que inició en España los primeros ensayos para la educación de sordomudos.

Otros nombres ligados al origen de la pedagogía son:

Jacobo Rodrigo Pereira (1715) crea un alfabeto de signos (dactilología) para poder comunicarse con su esposa sordomuda; a partir de esto se dedicó a la enseñanza de sordomudos. Escribió un Tratado de educación psicológica en los niños retrasados. Fundó la educación sensorial solidaria de su idea princeps: que los sordomudos perciben la palabra por el tacto.

Pestalozzi, nacido en Zurich en 1746, es considerado como uno de los grandes reformadores de la Pedagogía. Estaba destinado a la Medicina (como su padre), pero eligió la carrera eclesiástica. Aplicó en su propio hijo las ideas de Rousseau. Fundó un instituto en Iverdon que existió hasta 1925. Su axioma fundamental es: todo mal proviene de la ciudad; construyó lo que se conoce como educación intuitiva, suprimió los libros y los reemplazó por objetos usuales y cotidianos. Su enseñanza se basa en la observación, el dibujo y los ejercicios de lenguaje.

En Alemania, Federico Froebel (1782-1852) creó en 1816 el Instituto alemán de Educación. En su libro Educación del hombre exponía los métodos de enseñanza que usaba en el "kindergarten", allí expresaba la idea que: es necesario considerar la niño como una planta, "La escuela no es más que el jardín donde se aplican a las jóvenes plantas humanas los procedimientos de cultura más favorables para su perfecto desarrollo". En 1837 fundó el primer jardín de infancia (que sólo recibió ese nombre en 1850), introdujo el juego en la escuela como forma de imitación social. La base de su trabajo es la enseñanza sensorial y motora.

E. Séguin (1812-1880) trabajó con J. Itard, se apasionó por la educación y reeducación de los sordomudos. En 1846 publica Tratado moral de los idiotas y otros niños atrasados, donde expone su educación fisiológica, a través de los sentidos: tacto, vista, oído; sólo después gusto y olfato. Su trabajo con Esquirol fue la primera colaboración médico-pedagógica de que se tiene noticias. En 1850, se traslada de Francia a América (por razones políticas), se hizo médico; y en 1892 había 19 escuelas especiales. La base de su estudio es la observación individual del niño.

J. Dewey, americano nacido en 1859, en 1896 en Chicago se interesó por la reforma en la educación. Su insistencia: la educación como formación social. En su texto Las escuelas del futuro dice: "Una democracia es más que una forma de gobierno: es, ante todo, un modo de existencia asociado, de experiencia colectiva comunicada...la misión del educador es integrar al individuo a esta comunidad de intereses". Sus ideas fueron el origen de ciudades y repúblicas de niños que se multiplicaron en todos los países.

María Montessori, nacida en Italia en 1870, fue la primera mujer médica de la Universidad de Roma. Se orientó a la psiquiatría, fue médico asistente de la Cátedra de Clínica Psicoterápica. Tradujo los trabajos de Itard y Séguin. Su famoso método Montessori es un método autoeducativo que, en las décadas ‘50 y ‘60 de nuestro siglo, fue directriz de lo que se conoce como: escuela activa y nueva escuela.
c) La Psicología del niño (el sigloXIX):

Durante el último cuarto del siglo XIX veremos despertarse el interés en la psicología del niño como efecto del pensamiento evolucionista, tan preocupado por cuestiones de génesis.



  • Taine (publicista francés) inicia el movimiento con un texto publicado en 1876 Notas sobre la adquisición del lenguaje en el niño y en la especie humana.10

  • Darwin publica en 1887 observaciones breves sobre el desarrollo mental de sus hijos.

  • Pocos años después se editan los siguientes textos:

En 1881 se publica El alma del niño, escrito por Preyer. Texto de índole fisiologista.

Los tres primeros años del niño y El niño de 3 a 7 años, publicados por Pérez en 1878 y 1886 respectivamente.

  • A partir de 1880 Sully comienza a publicar sus artículos monográficos Estudios sobre la infancia.

En ese período el campo de la psiquiatría infantil todavía no se hallaba constituido y dentro del discurso psiquiátrico la única tesis que circulaba con relación a los niños se refería a la detención del desarrollo, a lo que se denominaba idiotez y el debate que se estableció en cuanto a su irreversibilidad. Las posiciones en tensión eran las siguientes:


EMPIRISTAS

ESPIRITUALISTAS

Pinel, Esquirol.

Irreversibilidad del cuadro clínico.

Proponían el “encierro”.


Séguin, Delasiauve, Itard.

Planteaban la reversibilidad del cuadro. Eran los llamados “educadores de idiotas”.

Proponían métodos que hoy podríamos denominar como “educación especial”.

Un ejemplo paradigmático es el debate entre Pinel e Itard a partir del hallazgo del famoso niño catalogado como El salvaje del Aveyron.11

Podemos resumir algunas características de los textos mencionados de la siguiente manera:


  • Los primeros trabajos trataban de verificar las concepciones de las génesis de las funciones mentales de acuerdo a las teorías reinantes: asociacionistas y evolucionistas.

  • En general se trataba de Protocolos de observación de fenómenos de tipo evolutivo (tiempo y modo de aparición de ciertos hechos).

  • Las investigaciones poseían un carácter empírico.

Luego, comienzan a perfilarse temas específicos:



  • El problema de lo innato y lo adquirido en el desarrollo.

  • Se establece una gran variabilidad cronológica del desarrollo en el niño, esto da lugar a estudios estadísticos y a una dimensión comparativa.

  • La mirada evolucionista de Darwin aisló una secuencia de fases del desarrollo que recapitulaban en el niño la evolución de la especie.

d) La Criminología (siglo XX):

Citaremos ahora algunos hechos que, a lo largo de este siglo, llevaron a la criminología a dirigir su mirada hacia los niños y los jóvenes, hechos que contribuyeron al armado de esta intrincada red que es la psicopatología infantil.

Los Estados Unidos fue el primer país que poseyó tribunales especiales para juzgar menores delincuentes; en 1899 se fundó el primer tribunal en la ciudad de Chicago.

En Bélgica la ley promulgada el 12 de mayo de 1912 instituye el tribunal de menores con juez único. Luis Vervaeck crea los laboratorios de antropología criminal e inspira la ley de "Defensa social" de 1930; sus estudios intentaron establecer las medidas correctivas destinadas a los menores "delincuentes anormales".

En Italia, a partir de las ideas de Lombroso, se promulga el 20 de julio de 1934 un decreto-ley que afecta a los tribunales de menores. En él se plantea que el niño delincuente debe ser observado psiquiátricamente antes de establecer la medida aplicada a su recuperación social.

En 1938 en Roma, se realiza el Primer Congreso de Criminología: allí se discutieron cuestiones relacionadas con niños y jóvenes delincuentes.
e)Psiquiatría Infantil (prácticas del siglo XX):

Kanner en su texto Psiquiatría Infantil12 historiza el desarrollo de la disciplina a partir del establecimiento de cortes por décadas durante la primera mitad de nuestro siglo para delinear lo más importante de cada una de ellas.


1900 – 1910: Pensar en los niños

  • Introducción de la Psicometría: a partir de la asistencia escolar obligatoria -en Francia- se crea un método que permita medir el nivel intelectual de los niños. En 1905 Binet y Simon diseñan los primeros tests psicométricos que se estandarizan y permiten establecer criterios de “normalidad y anormalidad”. Como antecedente podemos citar la creación, por parte de Sante De Sanctis, de un test para medir la inteligencia en 1899. En 1916 Terman los adapta a U.S.A..

  • Advenimiento de la Psiquiatría Dinámica.

  • Instalación de los Tribunales de Menores.

  • Desarrollo del Movimiento de Higiene Mental.

1910 – 1920: Hacer por los niños (respuesta institucional)

El lema del Movimiento de Higiene Mental era la prevención de la insania y la delincuencia, para lo cual se establecen distintas prácticas:


  • Libertad vigilada.

  • Casas de crianza.

  • Educación especial.

1920 – 1930: Actividad práctica para los niños (la familia, la escuela)



  • Se instituyen las “Clínicas Demostrativas” de Orientación Infantil.

1930 – 1940: La era terapéutica



  • Comienzan en U.S.A. los tratamientos con niños.

En su Tratado de Psiquiatría Henri Ey afirma que es en París y en 1925 el lugar en donde nació la primera cátedra de psiquiatría infantil del mundo. Sin embargo, en un artículo escrito por Manasé Euredjián13 puede leerse que fue en al año 1921 y en la Facultad de Medicina de la Universidad del Litoral donde nació la primera cátedra de la especialidad. Para que se pusiera al frente de la misma fue invitado el profesor Lanfranco Ciampi –discípulo y colaborador de Santo De Sanctis-.

En el año 1937 se realiza el Primer Congreso Internacional de Psiquiatría Infantil.
f)Construcción e instauración del discurso psicoanalítico (siglo XX):

En los inicios del siglo S. Freud conmociona tanto al campo científico como a la sociedad en general al postular su teoría etiológica sobre la neurosis, para lo cual postula y conceptualiza uno de sus grandes descubrimientos: la sexualidad infantil. En su famoso escrito de 190514 dice: “Que yo sepa, ningún autor ha reconocido con claridad que la existencia de una pulsión sexual en la infancia posee el carácter de una ley. Y en los escritos, ya numerosos, acerca del desarrollo del niño casi siempre se omite tratar el desarrollo sexual”.

En una nota a pie de página ubicada al final de párrafo transcripto por nosotros, Freud amplia lo dicho: “Tiempo después, la afirmación del texto me pareció a mí mismo tan osada que me impuse la tarea de volver a cotejarla recorriendo la bibliografía. Resultado de este reexamen fue dejarla intacta. El estudio científico de los fenómenos de la sexualidad en la infancia, tanto corporales como anímicos, se encuentra en sus primeros pasos... Manifestaciones sexuales somáticas del período anterior a la pubertad han sido objeto de atención solamente a raíz de fenómenos degenerativos y como signos de degeneración. En ninguna de las exposiciones de psicología infantil que he leído se encuentra un capítulo sobre la vida amorosa; esto vale para las conocidas obras de Preyer [1982], Baldwin [1898], Pérez [1886], Strumpell [1899], Gros [1904], Heller [1904], Sully [1898] y otras... No obstante, uno se convence de que descubrir la existencia del amor en la infancia es innecesario. Pérez (1886, págs. 272 y sigs.) Aboga a favor de ella; K. Groos (1899, pág. 236) menciona como cosa de todos conocida el hecho de que “muchos niños son accesibles a mociones sexuales ya muy temprano, y sienten hacia el otro sexo un impulso de contacto”; el caso más reciente de emergencia de mociones sexuales amorosas (sex-love) en la serie de observaciones de Bell (1902[pág. 330]) concierne a un niño a mediados de su tercer año.15

En 1909 se publica el historial clínico sobre el pequeño Hans. El relato del primer tratamiento psicoanalítico realizado con un niño dará lugar al inicio de una práctica acompañada de nuevas producciones teóricas que irán configurando el campo del psicoanálisis infantil. Las primeras de una larga serie serán S. Morgenstern y H. von Hug Hellmuth (muy poco mencionadas luego) que comenzarán su trabajo en la década del ‘10. Luego continuarán A. Freud y M. Klein.



1 STONE, L.: Familia, sexo y matrimonio en Inglaterra 1500 – 1800. FCE,; México, 1990. El subrayado es nuestro.

2 ARIÉS, Ph.: El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen. Taurus, Madrid, 1987.

3 Sin desmerecer esta hipótesis, nos resulta una explicación demasiado simplista, y si bien puede estar incluída entre las ideas de la época, creemos que es también otro modo de expresar una relación familiar muy distinta a la nuestra que podemos caracterizar como: cerrada, afectiva y sexualizada donde la muerte ocupa otro lugar.

4 GELIS, Jacques: La individuación del niño en Historia de la vida privada dirigida por Ph. Aries y G. Duby; Taurus, Madrid, 1991. 9 volúmenes.

5 MANNONI, Maud: La educación imposible, Siglo XXI ed., México, 1981; (2 ed.).

6 ARIÉS, Ph.: El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen. Taurus, Madrid, 1987.

7 FOUCAULT, Michel: Los anormales.Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2000. Págs. 234-235.

8 ROUSSEAU, Jean Jacques: Emile ou de l’éducation. Librairie Garnier Freres, París/ Antología de Rousseau. Losada, Buenos Aires, 1946.

9 ROUSSEAU, J.J.: op. cit. El subrayado es nuestro.

10 en BERCHERIE, Paul: Génesis de los conceptos freudianos.

11 PINNEL, Ph., ITARD, J: El salvaje del Averyron: psiquiatría y pedagogía en el Iluminismo tardío.C.E.A.L, Bs. As., 1978.

12 KANNER, L.: Psiquiatría Infantil,

13 EUREDJIAN; M.: La psiquiatría infantil en nuestro país, publicado en la revista Acta Neuropsiquiátrica Argentina, N° 5, 1959.

14 FREUD; S.:Tres Ensayos de Teoría Sexual (1905) en Obras Completas, Vol. VII; Amorrortu Ed., Bs. As. 1976.

15 FREUD, S.: op. cit..





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