Memoria anual del centro de acogida y



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CPI

CENTRO DE PROTECCIÓN DE LA INFANCIA


DOCUMENTACIÓN DEL SISTEMA DE CALIDAD


DIRECCIÓN



MEMORIA ANUAL

AÑO 2002


Julio 2002. Edición 4





MEMORIA ANUAL DEL CENTRO DE PROTECCION DE LA INFANCIA
- C.P.I. -
AÑO 2002

ÍNDICE

1. PRESENTACIÓN …………………………..…….…. 3


2. INTRODUCCIÓN ……………………………..…….. 5

3. ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL …………….…. 6

4. DATOS DE LA POBLACIÓN ATENDIDA …….… 16

5. EL PROCESO DIAGNÓSTICO ……………………… 27

6. ESTRUCTURA FÍSICA ………………………………. 31

7. ÁMBITO ECONÓMICO ……………………………… 33

8. VALORACIÓN GENERAL ……………………………. 35




1. PRESENTACIÓN

El presente documento es la Memoria anual del Centro de Protección a la Infancia – CPI -, correspondiente al año 2002.


Esta memoria pretende ser tanto el resumen, como la valoración del conjunto de intervenciones que desde el CPI se han realizado a lo largo del año. Es, en consecuencia, un elemento de análisis importante desde diferentes vertientes.
Este análisis va a tener diferente lectura según los distintos intereses de cada destinatario de esta memoria. Es un documento que llega a organismos y profesionales bien diferenciados: la Organización de la que depende el CPI, la Dirección General de Atención al Menor del Departamento de Justicia, el Ayuntamiento de Barcelona, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y, evidentemente, a sus autores, los propios profesionales del CPI. Facilita los mismos datos a lectores con intereses diferentes, aunque coincidentes en muchos puntos y, por ello, es necesario que sea entendida en su conjunto.
La estructura de esta memoria se articula de la siguiente manera:


  1. Introducción en la que se recuerda el encargo institucional que recibe el CPI y a partir del cual se vertebra su tarea.




  1. Revisión de los aspectos organizativos de la institución, los elementos que han de llevarnos a dar respuesta al encargo.




  1. Estudio de los datos de la población de niños y niñas acogidos que han sido usuarios del CPI a lo largo de este año 2002




  1. Elementos que configuran, básicamente, el CPI, como es el proceso de observación, evaluación y diagnóstico




  1. Aspectos relacionados con la estructura física del centro




  1. Ejercicio económico




  1. Resultado de la implantación del programa de gestión de la calidad, basado en la Norma “ONG con calidad”.




  1. Visión más global que nos lleva a mirar en clave de futuro y, así, dar sentido a uno de los motivos de la memoria: resumir para continuar.

2. INTRODUCCIÓN

El CPI es un centro de observación y diagnóstico que, dentro de la red de servicios de protección a la infancia, se sitúa en la prevención terciaria, la destinada a prevenir el agravamiento de las situaciones de riesgo y la reincidencia de situaciones graves de abandono y maltrato físicos, emocionales, psicológicos y sexuales.


El CPI cumple las funciones que la legislación otorga al ente público competente que en Cataluña, según la LO 21/87 y LO 1/96, es la Dirección General de Atención al Menor – DGAM -del Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya. Esta Dirección general, mediante convenio, ha concertado con el CPI la gestión de una parte de las funciones que le competen: la gestión del centro, la custodia de cada uno de los niños y niñas acogidos, de los cuales la Administración asume bien la tutela administrativa, bien la guarda administrativa o judicial, así como la elaboración de un diagnóstico personal de cada uno de los niños y niñas y de sus familias que lleve a la formulación del pronóstico de mejora y a una propuesta adecuada para el futuro de cada niño.
Las 24 plazas que el CPI ofrece, son para niños de entre 0 y 12 años de edad. El ingreso en el centro se produce cuando la DGAM o un juez aprecian que la situación en la que se encuentra el niño, precisa de una intervención de urgencia, cuando se detecta que existe grave riesgo para su integridad física, psíquica o social, o bien cuando la complejidad de su situación dificulta o impide que ésta sea evaluada de manera ambulatoria en su medio habitual.
El encargo explícito que recibe el centro es ejercer la acogida de los niños, procurando su atención inmediata y transitoria cuando se cree que son víctimas de abandono, de trato negligente, de abuso o de maltrato, con la finalidad de analizar su problemática mediante un estudio diagnóstico interdisciplinario que permita elaborar la propuesta de futuro más adecuada de entre las que contempla la legislación vigente. Esta propuesta es presentada a la Dirección General de Atención al Menor en orden a facilitar que ésta tome una decisión y articule la medida administrativa que crea oportuna.

3. ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL

3.1 - ÁREA DE PERSONAL
En el CPI trabajan 29 personas, organizadas en diferentes equipos, con encargos y funciones complementarios. Se reparten, a grandes rasgos, de la forma siguiente:


  1. Equipo educativo




    • 16 educadores y educadoras repartidos en turnos de mañana, tarde, fin de semana y noches. Los educadores quedan asignados a un turno concreto, produciéndose rotaciones periódicas bajo criterios acordados previamente.




  1. Equipo técnico




    • 5 profesionales de las disciplinas de Trabajo social, Psicología y Pediatría, cada uno de ellos a tiempo parcial.




  1. Personal de servicios




    • 2 personas contratadas por el CPI

    • 4 personas subcontratadas a través de una empresa de servicios, algunas de ellas a tiempo parcial. Existe una rueda horaria que garantiza el servicio de cocina, lavandería y limpieza.




  1. Administración




    • 1 administrativa a tiempo parcial




  1. Dirección




    • 1 director del centro con dedicación exclusiva diurna

Durante este año, 4 de los 16 educadores han dejado el centro. Por ello, el 25% del equipo educativo es de nueva incorporación. Otros 4 han reducido su jornada por razones de paternidad, maternidad o salud, por lo que dos educadores más se han incorporado para completar los tiempos que aquellos liberaron.


Cuando se dan permisos por vacaciones y bajas por enfermedad común o pequeñas lesiones, las tareas educativas se cubren con suplencias.
En el equipo técnico, uno de los 5 técnicos a tiempo parcial ha cambiado a lo largo del año.
También el director actual se incorporó en el segundo semestre, por cambio de trabajo de la directora precedente.
Durante el año 2002, también se ha iniciado un sistema de gestión de la calidad, siguiendo la Norma “ONG con calidad”. Esta implantación ha supuesto un sobreesfuerzo para todos los profesionales, compensado en un primer momento por la motivación añadida que supuso entrar en este proceso, y más adelante, por la constatación de una mejora progresiva en todos los campos de la actividad, tanto asistencial, como en las áreas de apoyo.


3.2 - ÁREAS DE COMUNICACIÓN Y COORDINACIÓN ENTRE PROFESIONALES

La implantación de la Norma "ONG con calidad” ha mejorado todos los espacios de trabajo y, en especial, el nivel de información de que han dispuesto tanto los profesionales, como los niños y sus familias. La información ha constituido un eje básico de la gestión de este último año en el CPI. Esta se transfiere en espacios de trabajo conjunto y a través de registros escritos.



Espacios de trabajo conjunto
Se pueden resumir en dos grandes bloques:


  1. Reuniones de coordinación

Los diferentes profesionales del CPI mantienen diversas reuniones en orden a desarrollar actuaciones educativas y diagnósticas con el conjunto de los niños acogidos, personalizándolas para cada uno de ellos y para los demás miembros de su familia. Estos marcos de trabajo tienen una periodicidad fija establecida, constituyen los ejes vertebradores de las intervenciones en el centro, y crean y revisan el modelo de intervención en equipo. Los marcos que guían la intervención son:




    • Las reuniones de proceso diagnóstico, donde participa la totalidad del equipo técnico, el educador tutor del niño y el director del centro. En ellas se acuerdan las pautas a seguir en cada fase del proceso diagnóstico y del proceso educativo y son las que dan coherencia a la evaluación del caso.




    • Las reuniones de educadores co-tutores de cada niño, de carácter quincenal, con el doble objetivo de definir estrategias de actuación coordinadas hacia la intervención tutorial y de refuerzo de la intervención educativa.




    • Las reuniones de educadores referentes de grupos de edad, con el objetivo de establecer estrategias de intervención coordinadas entre los diferentes profesionales que actúan preferentemente sobre un grupo de edad concreto en los diferentes turnos.


  1. Reuniones de organización

Cubren la necesidad de coordinación en los aspectos organizativos del funcionamiento y mantenimiento del centro y de las funciones de cada equipo. Son los siguientes:




    • Las reuniones de equipo del CPI, de carácter semanal, donde participan todos los profesionales con responsabilidades educativas y de acción directa con las familias (educadores, técnicos y dirección)




    • La reunión de los tres jefes de los turnos de mañana, tarde y fines de semana con la dirección con el objetivo de gestionar la información inter-turnos




    • Las reuniones de cada uno de los cuatro turnos de trabajo educativo, para el tratamiento específico de los aspectos inherentes a las tareas específicas de su turno.

c) Comisiones




    • Son marcos de trabajo creados ‘ad hoc’ para la reflexión sobre temas concretos de interés general. Un grupo reducido de profesionales profundiza en ellos y aporta los resultados semielaborados al resto del grupo.

d) Supervisión

- Tiene una función facilitadora dentro del área de la comunicación de los profesionales.
Durante el año 2002, el centro ha vivido una experiencia de supervisión que no ha conseguido enraizar entre el grupo de profesionales. Se valoraron dos motivos:


  • la propuesta del tipo de supervisión hecha por el profesional, que no respondió a los intereses y necesidades del equipo, y




  • la coincidencia del inicio de la supervisión con el cambio en la dirección del centro, justo a principios de verano

Esta experiencia fallida de supervisión, incluidas las connotaciones negativas que suscita y comporta, ha servido al equipo del CPI para poder centrar mejor el tipo de supervisión que deseaba, de tal manera que a finales de año se ha podido concretar el tipo de demanda a hacer a otro profesional para iniciar un nuevo espacio de supervisión con mayor nivel de satisfacción.

e) Apoyo especializado

Otro espacio de apoyo a los profesionales ha sido la asistencia de una profesional del Centro de salud mental infanto-juvenil de referencia de zona – CSMIJ - a las reuniones de proceso diagnóstico de los casos. Este espacio ha sido posible gracias al convenio que la DGAM estableció con la red pública CSMIJ.


En principio, los encuentros con esta profesional no resultaron suficientemente provechosos y se hallaron importantes divergencias entre las expectativas y la respuesta recibida. Pero, más tarde, replanteadas las relaciones y las posibilidades de apoyo, el espacio ha sido muy valorado por el conjunto de profesionales.
La frecuencia de los mismos es de una sesión de dos horas cada cinco semanas de promedio, lo que permite concretar el encargo de uno o dos casos con previsión y tiempo suficiente para todos.
El convenio entre el CSMIJ y la DGAM también ha posibilitado la derivación de niños con especiales problemas psicológicos a los servicios especializados para su diagnóstico y, si fuera necesario, su tratamiento posterior. Hay que comentar que este recurso se ha empleado sólo en uno de los casos de niños ingresados en el CPI, dado que el encargo particular propio del centro ya implica el diagnóstico de la situación del niño y de su familia y cuenta con un amplio dispositivo de profesionales de las diferentes disciplinas necesarias para ello. No es recomendable, además, repetir exploraciones y métodos diagnósticos en los niños de los que el CPI se ocupa, ni iniciar relaciones terapéuticas que deberán ser interrumpidas cuando el niño deje el centro, hecho que, dada la transitoriedad de un centro de diagnóstico como es el CPI, ocurrirá en pocos meses.
Este conjunto de trabajo interno del CPI es considerado de importancia vital para posibilitar una intervención que no se base únicamente en la actuación ininterrumpida, grave riesgo en el ámbito educativo y mucho más todavía en un centro cuyo encargo es atender urgencias. Su mantenimiento y utilidad son aspectos vitales para la tarea a realizar.

Registros escritos

En este año, los registros escritos y los procesos de documentación de los espacios de trabajo en general se han mantenido y han mejorado de forma notoria.



Diario general
Recopila diversos tipos de información necesaria para el desarrollo de la tarea educativa. Es una herramienta de trabajo imprescindible para la actuación conjunta y dinámica en un centro cuya acción es continua durante el día y la noche de todos los días del año. Consta de los siguientes apartados:



    • Información sobre la dinámica de los diferentes grupos de edad y los encargos de un turno a otro




    • Registros individuales que cada turno hace sobre las incidencias de cada uno de los niños en el centro. Es imprescindible que se anote algo sobre cada uno de ellos, no sólo las incidencias que resultan más llamativas.




      • 24 subapartados en la que se indican las estrategias marcadas por cada educador para cada uno de los niños de los que se ocupa como tutor.




    • Pauta de visitas, salidas y llamadas previstas para cada niño con su familia




    • Otras pautas para emergencias clínicas, fugas, etc

Estas informaciones recogidas en un solo bloque documental vienen a complementar las herramientas básicas de traspaso de información.


También las siete personas del personal de servicios utilizan un diario escrito para dar continuidad y coherencia a las tareas educativas, diagnóstica y de dirección del centro.
El reflejo de lo sucedido en los espacios de trabajo a través de los registros escritos nos da una idea de la complejidad organizativa del CPI, que se traduce en la necesidad de dedicar una parte importante del tiempo a poder distanciar a los profesionales de la intervención directa, bien con niños, bien con familias u otros servicios, y poder así, desarrollar el encargo diagnóstico y, a su vez, interrelacionar la individualidad (tanto de los profesionales, como de los niños y las familias) con el trabajo en equipo bajo unos parámetros compartidos.
3.3 ÁREAS DE RECURSOS


  1. Recursos internos


Voluntariado

Durante el año 2002, el CPI ha contado con la colaboración de 11 voluntarios. Sus funciones son de apoyo al cuidado de los niño. Sus tareas, libres de contenido educativo desde una óptica técnica, han sido: llevar de paseo a los niños, apoyo a determinados espacios cotidianos, como las comidas o las bañeras, atención en espacios de juego a los niños más pequeños y en refuerzo escolar de los niños mayores del centro.


El CPI exige un gran compromiso de continuidad a los voluntarios ya que hay una gran presencia de adultos en el centro y su renovación constante no favorece la estabilidad que los niños precisan.

P.S.S.
3 objetores de conciencia realizaron su prestación social substitutoria en el CPI, durante la primera mitad del año, con tareas de apoyo en la lavandería. El número de horas destinado a tareas en el centro por parte de los objetores, más allá de lo pactado inicialmente o del que teóricamente se debía cumplir, se ha visto completamente condicionado por la propia idiosincrasia de una prestación en vías de extinción y sin consecuencias por su incumplimiento. Por esto la cantidad de apoyo recibida ha sido significativamente inferior a lo previsto, representando un apoyo, a pesar de todo.



  1. Recursos externos



Escolaridad
Los niños y niñas acogidos en el CPI y en edad escolar han asistido a las escuelas públicas del entorno a partir del nivel de P3. Sólo aquellos cuya estancia en el CPI se prevé como extremamente corta, no se matriculan en la escuela.
Del total de niños ingresados en el centro:


    • 30 niños ya habían sido escolarizados antes de su ingreso

    • 14 no lo estaban. De éstos, se escolarizó a 6. Los 8 niños restantes no fueron escolarizados por no tener edad escolar.

De los 30 niños escolarizados con anterioridad, 8 siguieron en la misma escuela y 22 han sido escolarizados en diferentes escuelas públicas próximas al CPI.


Se presta especial atención al hecho de distribuir a los niños en distintas escuelas y distintos cursos de forma que no queden señalizados como pertenecientes al grupo de niños internos en centro, facilitando así su mejor integración. La movilidad de los niños en el centro, permite aprovechar las plazas que otro niño, al dejar el CPI durante el curso, deja libre. Las escuelas a las que hemos matriculado a los niños son un total de 6.
Escuela Llorers: matriculados 9 niños

3 niños en P3

2 niños en P4

1 niño en 1º

1 niño en 2º

1 niño en 4º

1 niño en 6º
Escuela Castella: matriculados 3 niños

2 niños en P5

1 niño en 4º




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