Módulo psicologíA


Pieter Bruegel, el viejo (Bélgica 1530 – 1569), “Extracción de la Piedra de la Locura”



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Pieter Bruegel, el viejo (Bélgica 1530 – 1569), “Extracción de la Piedra de la Locura”


Según el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la “American Psychological Association: A.P.A.)2, la psicosis es un trastorno mental mayor, de origen emocional u orgánico, que produce un deterioro de la capacidad de pensar, responder emocionalmente, recordar, comunicar, interpretar la realidad y comportarse. El síndrome más característico y estudiado es la esquizofrenia que, en su cuadro clínico, como en la actualidad es concebido, comparte síntomas con otros trastornos mentales, lo que dificulta una definición exacta del trastorno.

Dentro de esta patología encontramos como la más relevante a la esquizofrenia.


Las personas que sufren esta enfermedad presentan alteraciones del pensamiento que se manifiestan en la falta de coherencia en el discurso, cambian de tema bruscamente, pierden la relación con la realidad y suelen sufrir alucinaciones, en especial auditivas, por lo que se las descubre hablando consigo mismas o perdidos en sus pensamientos. Suelen tener creencias delirantes.

Sus estados emocionales son cambiantes y se alteran con facilidad. Pueden pasar de la inmovilidad, el embotamiento y la apatía, a la reacción agresiva y el movimiento brusco. Su temperamento puede ser agresivo, al hablar usan palabras inventadas o extrañas; usualmente negativos pueden tener buen humor y usar la ironía con los demás.

Entre las psicosis, las más comunes son:


  1. La esquizofrenia (o personalidad dividida o pensamiento escindido)

  2. La megalomanía (o delirio de grandeza)

  3. La erotomanía (o delirio de enamoramiento y celos)

  4. El "delirium tremens”, producto de intoxicación con alcohol u otras sustancias. También se da en períodos de abstinencia.



:::.. Las adicciones
En el mundo actual, plagado de estímulos y exigencias, las adicciones han pasado a ser una de las patologías que más se han incrementado y que por lo tanto son hoy de las más preocupantes.

El concepto de adicción es muy abarcativo ya que incluye múltiples tipos de adicción definidos por el objeto, actividad o sustancia con el que la persona se relaciona o vincula en forma compulsiva, ya sea para consumo, práctica o utilización.

En general, hablamos de personas con un serio deterioro de su personalidad, de su capacidad de autocontrol y cuidado.


El adicto depende totalmente del objeto de su consumo, de allí la compulsividad en su obtención, al punto de llegar a perder su sentido de realidad y libertad personal.
Intervienen en la adicción, pautas culturales y sociales, características personales y de historia y trayecto vital de la persona, experiencias vividas y vacíos afectivos sufridos, junto a una falta de sentido y valor en lo íntimo y personal. En general el adicto no encuentra sentido para su proyecto de vida, se refugia en el objeto de su adicción y evade su realidad insatisfactoria.

ACTIVIDAD 30
Lea con atención el siguiente párrafo:

“Si el mundo no permite que haya sujetos, estos solo pueden ser objetos: de servidumbres políticas, de la industria de la diversión, de la realidad virtual, de la violencia social, de nuevos y viejos fundamentalismos, de la soledad y la autoayuda, de las adicciones, de la pobreza, de la moda y el consumismo Podemos sumar al mercado en su faceta siniestra, como es la impotencia ante el endeudamiento externo y el desempleo. Así las personas serán objeto de tantas otras formas de expresar el dolor y la anulación”
© Grüner, E. ”La cosa política. El retorno de lo trágico en las filosofías políticas malditas del siglo XX, apuntes para un nuevo fundacionalismo” En: Borón, A. (comp.), Teoría y Filosofía Política, Buenos Aires, Clacso-Eudeba, 1999.

a) Relacione el texto con los conceptos de salud y adicción presentados. Además de los personales ¿intervienen otros factores en el desarrollo de una adición?
b) Explique por qué Eduardo Grüner habla del mundo actual y del mercado para entender las adicciones que pueden sufrir las personas.
c) Comente con su grupo, en el encuentro de tutoría, cuál es su posición sobre las adiciones. Hágalo en forma fundamentada.
d) Redacte un texto argumentativo con sus conclusiones.

Según el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la A.P.A: “American Psychiatric Association3 la adicción es una enfermedad compleja de naturaleza bio - psico - social. O sea que las causas de la adicción son múltiples y se interrelacionan para que se produzca un desorden adictivo.


Tener en cuenta la complejidad del tema es importante en el tratamiento psicológico de estos desórdenes, ya que cada persona es diferente y muestra distintas características personales al presentarse el problema.
Muchos son los factores que se interrelacionan para que se produzca una adicción (biológicos, genéticos, psicológicos y de personalidad, socio-culturales y familiares), todos ellos generan una predisposición que, luego, al relacionarse la persona con un factor desencadenante (sustancias psicotrópicas, juego, sexo, relaciones, comida, etc.), hacen que inicie un vínculo patológico y compulsivo de uso o consumo que llamamos adicción.
Podemos decir también que para consolidar el proceso adictivo intervienen, aparte de las características sociales y personales, aspectos madurativos y en muchos casos generacionales.

Es por eso que los jóvenes son los que corren más riesgo social de incurrir en consumos, abusos y, de mantenerse estos en el tiempo, adicciones. Aunque no puede desconocerse que los intereses económicos ligados al narcotráfico hacen de todos los estratos sociales y grupos de edades estén en situación de riesgo.


El alcoholismo, el consumo de medicamentos tiene como grupo de riesgo a adultos que los utilizan para paliar tensiones, exigencias o rigores producto de la vida laboral o económica, situaciones de soledad, estrés o depresión.
La adicción no se genera de un momento a otro, es necesario que el consumo o la conducta se mantengan en el tiempo hasta hacerse frecuentes. La persona primero se habitúa, luego se excede y por último comienza a abusar en forma compulsiva; por este camino se llega a la adicción.
Es difícil saber por qué una persona comienza a consumir o a tener conductas adictivas; los factores de crisis personales, que pueden ser conscientes o inconscientes, suelen ser difusos incluso para el propio adicto.
Hay jóvenes que empiezan a consumir como un juego, para divertirse entre pares, e incluso como una posibilidad de socialización grupal. Hay adultos que también establecen vínculos a través de conductas adictivas o consumos, por ejemplo se acostumbran a tomar entre amigos hasta perder la medida, o a jugar fuertes sumas de dinero en juegos de azar.
En general, el consumo conlleva tanto una conducta negadora y evasora de la realidad, así como también la posibilidad de transgredir y por lo tanto descargar la impotencia y el dolor moral que se tiene ante frustraciones, desencantos o malestares.
En las primeras etapas, la adicción puede pasar inadvertida, ya que los síntomas son leves. A su vez las personas adictas son muy hábiles para esconder y compensar las consecuencias negativas que la adicción tiene sobre su propia vida y en las relaciones con los demás.
Luego, cuando la adicción se instala, los cambios de conducta, la inconstancia, los cambios ilógicos en el estado de ánimo, la falta de autocuidado general suelen ser manifiestos, a pesar de la negativa frecuente a ser asumidos por el enfermo.
Habitualmente, el adicto niega o esconde su condición; la misma es encubierta por un discurso y argumentos que suelen ser muy convincentes para sus allegados. La falta de conciencia de enfermedad suele ser un rasgo característico de esta patología que lleva a la persona, según los casos, a ser agresiva o violenta debido a la compulsividad y ansia que genera la adicción.
En general se recomienda a los allegados de la persona sufriente, sean amigos, familiares u otros, la consulta urgente a servicios de salud y profesionales que puedan brindar no solo contención sino también asesoramiento, tanto médico como legal.
Este tipo de patologías precisan todo el apoyo posible para el paciente. Tanto en lo personal como en lo familiar (en muchos casos la mala vinculación familiar y los modelos y mandatos familiares influyen en el inicio de una adicción) y social, ya que muchos adictos establecen relaciones no solo con otros adictos sino también con redes de acceso al objeto de adicción que implican medios o prácticas ilegales ( por ejemplo: juego clandestino y deudas con prestamistas, compra y venta ilegal de estupefacientes, robo compulsivo de objetos en tiendas, compra de bebidas alcohólicas por parte de menores, conductas violentas en ritos religiosos, etc.).
Sin embargo, aunque se pueden encontrar conductas delictivas dentro de las manifestaciones de una adicción, no siempre estos comportamientos están asociados. Generalmente se prejuzga y se asocia a la persona adicta con alguien amoral o asocial. Este juicio moral entorpece muchas veces la posibilidad de ver a la persona adicta como un ser humano que padece una enfermedad y al cual hay que contener y apoyar poniendo límites, pero también comprender y acompañar, no solo censurar o condenar.
ACTIVIDAD 31
a. Lea atentamente estos fragmentos del artículo: “Salir de la adicción” escrito por María Naranjo para el diario La Nación.
Deshacer los lazos que atan a una persona al consumo de drogas es posible. Quienes lo han logrado cuentan cómo es el camino de vuelta
“Con su camisa flúo y sus gestos de "chico ganador", Martín L., a sus 24 años, aparenta haber vivido menos de lo que vivió. Estuvo en el infierno y ahora sonríe en la mesa de un café. Dice que dejó de consumir hace dos años, aunque tres meses atrás tuvo una recaída y por eso volvió al centro de rehabilitación donde estuvo internado para participar de talleres. Le gusta el de capoeira. Bailar contorsionándose no le da vergüenza. Lo ayuda a no pensar en la droga.



"Estoy saliendo -asegura-, pero no es fácil sostener el no consumo. Claro que me dan ganas de volver a probar." A los 14 años tomaba cerveza con sus amigos de Villa Urquiza en la puerta de los boliches y antes de entrar al colegio. En la calle empezó con pegamento, después marihuana, cocaína, éxtasis...
"Quería probar todo, no aceptaba los límites. Y durante mucho tiempo mis viejos no me los pusieron... Consumía los fines de semana, pero después no podía vivir sin drogarme. No tenía amigos, sino compañeros de consumo. La droga te lleva a robarle a tu familia, a traicionar a un amigo y a sentir que te morís. Yo no me daba cuenta, pero después hice un clic."
La primera vez que lo internaron, en un psiquiátrico, fue por orden de un juez. "Estaba tirado en la cama y pensé que no me iba a recuperar nunca. Pasé por cinco centros de rehabilitación. Estuve un año internado y 8 meses en reinserción. (…)

¿Se puede salir de las drogas? La respuesta es sí. Pero los expertos prefieren hablar de rehabilitación, y no de cura. La adicción es una enfermedad muy compleja, con componentes genéticos, químicos, psicológicos y sociales, cuyo tratamiento no es lineal ni tiene un pronóstico previsible. Depende del tipo de droga, el tiempo de consumo, la personalidad y el entorno.
Se estima que en la Argentina el número de personas con problemas de adicción asciende a 600.000. Hoy, el número de individuos en tratamiento de rehabilitación superaría las 5000. Pero el problema excede cuestiones numéricas. "Así como las edades de inicio son cada vez más tempranas, la ventana de consumidores se amplía hoy hasta la tercera edad", afirma el psiquiatra Camilo Verruno, docente de la Universidad de Buenos Aires.
"El alcohol y el tabaco son las drogas de inicio -dice el psiquiatra Eugenio Nadra, de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadependencia y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Los chicos que fuman y beben en exceso tienen más posibilidades de entrar en las drogas ilegales: marihuana primero, cocaína después. Estas dos son las más habituales. Pero estamos viendo, sobre todo en los sectores de menores ingresos, un consumo mayor de paco, un residuo de la elaboración de la cocaína."
El paco es muy tóxico y muy adictivo porque produce un placer rápido y fugaz. "Los chicos fuman entre 20 y 30 dosis diarias. En casos extremos llegan a cien", asegura.
Viaje de vuelta
¿Cómo se sale? El primer paso es el diagnóstico: una consulta psiquiátrica o psicológica, una evaluación del entorno familiar y social, y un examen clínico para ver si hay complicaciones orgánicas. Luego, según el caso, se deriva al paciente a una internación; a una comunidad terapéutica, que puede ser cerrada o abierta; o a un centro ambulatorio u hospital de día.
"Esto último es lo preferible, siempre que el contexto lo permita, para no desinsertarlo de la familia y el entorno -dice Verruno-. Y cuanto más cerca de la casa, mejor."
"Cada vez más, la adicción se asocia con enfermedades psiquiátricas, porque provoca o despierta cuadros de psicosis y depresiones -apunta Eugenio Nadra-. En estos casos, así como cuando existe una dependencia física muy fuerte, hay que usar medicación: tranquilizantes para tratar la ansiedad de la abstinencia, y luego antidepresivos."
Todo tratamiento tiene tres etapas: desintoxicación, deshabituación y reinserción social. La desintoxicación lleva tres meses y los cambios son visibles. Después hay que tratar la dependencia psicológica y lograr la reinserción. "Rehabilitarlos no es solo que dejen de consumir, sino que tengan un proyecto de vida. Y esto es difícil cuando salen y vuelven con los amigos que se drogan. Los que tienen un sostén familiar, y sus padres no consumen, tienen mucho mejor pronóstico."

(…)

Los subsidios que otorga el Sedronar para asistir a distintas instituciones son por un año, pero los tratamientos suelen durar más. "Las recaídas son parte del proceso -dice el psicólogo Pablo Rossi, director de la Fundación Manantiales-. Muchas veces, en el transcurso del tratamiento, vuelven a sus casas y se drogan. Hoy es posible detectarlo mediante un análisis de orina. Esto no es más que una crisis, y a veces sirve para revisar cosas que no se están haciendo bien."
Un nuevo concepto, de "reducción de daños" está siendo aplicado en centros como la Fundación Manantiales. "Ayudamos al adicto a controlar y reducir su consumo, hasta que se sienta con la determinación para abandonarlo", dice Rossi. Su colega José María Rshaid, director del Centro de Rehabilitación Casa del Sur, no está de acuerdo con la estrategia: "Funciona en Europa, donde hay adicciones más fuertes, a opiáceos, como forma de protección social. Se aísla a las personas y se les suministra droga así no delinquen. Se están creando verdaderos guetos".
"Por otra parte -dice Rshaid-, no es cierto que los adictos tengan que venir por propia voluntad a tratarse. La mayoría viene traídos por sus padres, parejas, por el juez o por la vida. No hay que esperar a que toquen fondo."
En el tratamiento, la familia debe ser protagonista: "Debe ayudar a cumplir las pautas de la institución, poner límites, no dejar afuera a los otros hijos y no dejarse llevar por los cambios que al principio son rápidos, pero pueden implicar recaídas", concluye Rshaid.

© La Nación, Salir de la adicción, 6 de mayo de 2006.
b. ¿Qué opina acerca de que la droga es “un camino de ida”? Fundamente

c. Compare su respuesta con lo planteado en el texto.

d. Explique por qué se habla de rehabilitación y recuperación y no de cura.

e. Presente algunas alternativas para prevenir el consumo indebido de drogas.

Las diversas adicciones, según el DSM-IV4, se categorizan para su mejor estudio y comprensión de la siguiente manera:


Adicciones de conducta: al juego, al sexo, relaciones, co–dependencia (depender de otros), a los romances, a la religión a las sectas, al trabajo, a comprar, a Internet y otras
Adicciones de ingestión: química, alcohol, cocaína, marihuana, sedantes hipnóticos, Tabaquismo, anfetaminas, éxtasis heroína, opio y otras.
Adicción a la comida: comedor compulsivo, bulimia y anorexia nerviosa.
Las consecuencias adversas son: problemas relacionados con el uso (aparece la compulsividad: actividad directa que impide pensar y decidir sobre el consumo y el autodominio voluntario) que llevan a impedimentos en las áreas de salud física, funcionamiento psicológico, funcionamiento interpersonal, funcionamiento ocupacional y problemas legales, financieros y espirituales.
Además de las afecciones orgánicas aparecen complicaciones producidas por el proceso adictivo tales como insomnio y dificultad para descansar, ansiedad e irritabilidad, estrés y cansancio extremo, dificultad para concentrarse, mareos o desvanecimientos, problemas familiares, de pareja, económicos y legales, disfunciones sexuales y merma de la libido





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