Módulo psicologíA



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ACTIVIDAD 8
A medida que lea, trate de reconocer en su propia educación familiar o escolar a cuáles de las leyes enunciadas (Leyes generales o derivadas) por el conexionismo respondieron ciertas enseñanzas que usted recibió de sus familiares o sus docentes. Tome nota de sus ejemplos para analizarlos en el encuentro con su profesor tutor.
Leyes generales

  1. Ley del efecto: el aprendizaje se mantendrá o no, según las consecuencias, buenas o malas, que se desprendan de él: éxito o fracaso (refuerzo positivo o negativo). Por ejemplo es usual que los niños reciban regalos al portarse bien y reprimendas al portarse mal. El primer tipo de estímulo implica disfrute, el segundo displacer. Incluso los padres suelen prometer regalos a fin de lograr conductas adecuadas.

  2. Ley del ejercicio: Afirma la importancia de la práctica para que se mantengan las conexiones nerviosas y, por tanto, se favorezca el aprendizaje. Posteriormente, y debido a la influencia del conductismo, afirmará que el aprendizaje depende fundamentalmente de la motivación o refuerzo.

  3. Ley de la disposición: si no existe disposición, utilidad o interés, no se producirá aprendizaje, por lo que primero habría que estimular esa disposición.

Leyes derivadas

  1. Ley de la respuesta múltiple: se va a favorecer el proceso de aprendizaje si el individuo dispone de un repertorio variado de respuestas posibles ante una situación concreta.

  2. Ley de la preparación: los aprendizajes se organizan en forma gradual. De esta manera lo que se aprendió primero como solución positiva a un problema favorece la posibilidad de aprendizajes posteriores.

  3. Ley de la mutación asociativa: se podría llamar también ley del condicionamiento. Las conductas varían producto de los condicionamientos ambientales y se fijan como un repertorio nuevo de conductas inducidas más eficientes para adaptarse al ambiente. Por ejemplo si elegimos usualmente un camino para ir a un lugar y de pronto una persona nos muestra uno más corto o fácil, de seguro comenzaremos a tomar el nuevo y se hará el camino usual, desplazando al anterior por su eficiencia y eficacia.

Para los investigadores de estas escuelas, los procesos internos no son importantes y la conducta se puede explicar estudiando los estímulos que las determinan en función de la adaptación eficiente y exitosa al contexto y situación de vida de cada persona. De esta manera proponen estudiar y describir la relación entre estímulos específicos y respuestas específicas midiendo su constancia y su eficiencia. El interés esta dado por poder controlar y prever las respuestas esperables según estímulos.

Por ejemplo si un profesor sabe qué estímulos e incentivos debe aplicar en sus clases para obtener el aprendizaje de sus estudiantes, el enseñar se volvería una posibilidad cierta ya que aplicando los estímulos adecuados los estudiantes deberían generar el aprendizaje correspondiente.



Los aportes de las teorías vistas hasta aquí están aún vigentes y han servido de base para teorías actuales que son muy utilizadas en la aplicación de la Psicología a múltiples campos.

:::.. El Conductismo

Tomando los aportes del Funcionalismo y del Conexionismo, surgirán estudios mucho más avanzados y elaborados acerca de la conducta humana y sus estímulos. Los mismos se agruparán en una corriente de investigación y explicación de los procesos conductuales humanos que se denominó Conductismo.

Para el Conductismo la Psicología debe ser una ciencia eminentemente práctica, sin nada de introspección, y teniendo como objetivo la predicción y el control de la conducta. Esta corriente psicológica aborda los hechos psíquicos, en tanto pueden ser observados, registrados y controlados, en forma empírica a través de las conductas manifiestas de las personas.

Realiza el estudio de la conducta aplicando la metodología de las Ciencias Naturales, a través de la observación directa o de la medición por medio de instrumentos.





John Broadus Watson (Estados Unidos, 1878 – 1958), brega a comienzos de la década de 1910 por una Psicología que sólo utilice variables objetivas y manipulables, es decir, sólo reconoce aquellos procedimientos que estudien exclusivamente a las actividades del organismo como respuestas externas observables en función de estímulos también observables.

Watson estudió la relación existente entre estímulos y respuestas humanas; su teoría afirma que es posible condicionar a las personas para obtener conductas esperadas a través de un condicionamiento de estímulos previamente planificados. Este tipo de aprendizaje por reforzamientos de estímulos es la base de la aplicación de su teoría a distintos campos como la educación, el mundo del trabajo o el campo de la salud mental.

Para él era posible moldear a las personas con los estímulos adecuados:

"Denme una docena de niños sanos y bien formados y el entorno que yo determine para educarlos y me comprometo a escoger uno de ellos al azar y entrenarlo para llegar a ser especialista del tipo que sea médico, abogado, artista, hombre de negocios y, si, hasta mendigo o ladrón."


© Bernabé Tierno, Antonio. “Master en educación”. Editorial Temas de hoy, Madrid, 1993.

Para el Conductismo hombre no es otra cosa que la suma de condicionamientos aprendidos. Watson concibe la personalidad como el producto final de nuestros sistemas de hábitos y condicionamientos socio - ambientales.



Negó la existencia de cualquier característica o facultades innatas.

Discípulo de Watson y profundo investigador conductual, Burrhus Frederic Skinner (Estados Unidos, 1904 – 1990), creó una teoría a la que denominó Conductismo radical, ya que desechaba cualquier explicación de la conducta humana que no fuera sobre la base de estímulos simples o complejos.

Skinner utiliza el condicionamiento operante, según el cual una respuesta se repite si con ella se consigue el éxito (o placer) deseado.

La probabilidad de una respuesta aumenta o disminuye por lo que pasa inmediatamente después de la misma, siendo este suceso un reforzador positivo o negativo y según aumente o disminuya tal probabilidad de éxito. La relación entre la respuesta y lo que sigue es únicamente temporal. Skinner experimenta con este modelo (E-R-refuerzo) para averiguar cuándo y bajo qué condiciones se refuerza una respuesta y las consecuencias que esto tiene sobre su probabilidad de repetición.


Skinner propone el término condicionamiento operante o también condicionamiento instrumental, para denominar a un tipo particular de aprendizaje de conductas, no decidido por las personas, que se alteran en su intensidad en función de las consecuencias positivas o negativas que producen.
De esta manera se pueden inducir conductas o respuestas a las que llama operantes (porque dependen de los estímulos y condicionamientos que operen en ellas en forma consecuente), facilitando resultados positivos.
Por ejemplo un capitán de barco al que se le comenta que sus marineros no van a misa, decide dar una copa de ron pero al terminar esos encuentros. Con esto consigue que los marineros se preocupen por ir y permanecer en la misma.
Considera que existen estímulos o reforzadores positivos (por ejemplo recompensas), que aumentan la frecuencia o la posibilidad de las respuestas, también existen reforzadores negativos (por ejemplo un estímulo que cause dolor, como un choque eléctrico), que hacen que la conducta se inhiba o evite.

Skinner pone en duda la eficacia del castigo y para eliminar una respuesta indeseable lo hace mediante el no refuerzo o el refuerzo de la respuesta contraria deseada.


ACTIVIDAD 9
Lea atentamente estos párrafos del artículo Utopía y contra- utopía en Occidente y comente qué relación encuentra con las escuelas y puntos de vista desarrollados hasta aquí. Fundamente y opine.

Las utopías peligrosas
A partir de 1920, (…) con el surgimiento de descripciones utópicas que, a diferencia de las anteriores, describen una utopía consumada, pero que en lugar de constituir un universo deseable, se nos presenta como una pesadilla invivible. (…)

En el siglo XX, el caudal de este tipo de utopías se ha hecho muy significativo y han recibido el nombre de utopías negativas. Nikolai Berdiaev, otro pensador ruso, resume con acierto el motivo: "Las utopías son hoy mucho más realizables que en el pasado. Y nos encontramos enfrentados a un problema incomparablemente más angustioso: ¿cómo podemos impedir su consumación?".(…)

Las utopías positivas, ciertamente, no han desaparecido. En el mismo año 1948 en que el inglés Orwell presentaba la pesadillesca visión del Ingsoc (socialismo inglés), aparecía “Walden dos”, del estadounidense Burrhus Skinner, una alabanza suprema del conductismo y los condicionamientos positivos para la erección de un mundo verdaderamente feliz.

Skinner describía un mundo sin conflictos, sumamente agradable, básicamente conseguido mediante condicionamientos impresos en los humanos desde su más tierna edad (…)

Es interesante advertir en la utopía skinneriana, con muy distintos fundamentos doctrinarios respecto de otras más clásicas, el rasgo de la más radical manipulación de los "afortunados humanos" que la habitan. La noción de utopía plantea así diversas cuestiones problemáticas (…)
fragmento de: “Utopía y contra-utopía en Occidente”, Publicado en La Guía del Mundo 1999-2000: El mundo visto desde el sur, Bissio, R., Instituto del Tercer mundo, Montevideo, 1999.

ACTIVIDAD 10
Elabore un texto explicando semejanzas y diferencias entre las teorías Funcionalistas, Conexionistas y Conductistas. Según su opinión qué aspectos del hombre no tuvieron en cuenta estas teorías.

ACTIVIDAD 11
Lea atentamente el siguiente texto y conteste las preguntas fundamentando sus respuestas:

“Joaquín jugaba con su computadora. El tío Aníbal le había regalado un jueguito de lo más interesante. El era un soldado y debía cumplir misiones secretas en un planeta desconocido. Para ello tenía un poderoso armamento de rifles y pistolas láser. Caminaba por pasillos llenos de monstruos y trampas. Al principio, los monstruos lo mataban fácilmente. ¡Pero, Joaquín no se amilanaba! Volvía a empezar y poco a poco, de tanto repetir las escenas, ya sabía de antemano por dónde se encontraba el peligro. A las dos horas de jugar, Joaquín era un experto, sin pensar pasaba cada nivel del juego. Su mano tecleaba el mouse de la computadora rápidamente. La madre le llamó a comer y él a regañadientes se presentó a la mesa. Mientras todos charlaban, él pensaba en el jueguito, su mano repiqueteaba sobre la mesa: “Tic, tic, tic,”. El papá le pidió que dejara de hacer ruido. Allí se percató de que, sin querer, se había habituado al tecleo del mouse, de tanto jugar”.

a) ¿Por qué Joaquín juega cada vez mejor?,

b) ¿Según el Conductismo por qué hablaríamos de reforzamiento?

c) ¿Qué leyes podría usted aplicar para entender las conductas de Joaquín?

d) El repiqueteo de su mano en la mesa. ¿Sería un reflejo condicionado?


Hemos desarrollado las principales teorías que explican la conducta como un proceso complejo de relaciones entre estímulos que producen respuestas eficaces para adaptarnos al entorno, pero si hablamos del ser humano también está sobreentendido que se trata de un ser racional cuya característica primordial reside en lo que se ha dado en llamar “utilización del intelecto”, en términos generales, capacidad o posibilidad de pensamiento.


Las teorías Funcionalistas, Conexionistas y por último Conductistas vistas anteriormente, plantean la dificultad de ser simplistas en muchas de sus explicaciones, al no tomar para su estudio los complejos procesos internos que median entre los estímulos y las respuestas que se observan como conductas de adaptación al medio.
Dichos procesos internos, intelectuales y de pensamiento, que no son observables se vuelven de interés para la psicología ante lo limitado del enfoque conexionista y conductual. Surgirán así nuevas teorías, producto del estudio de los llamados procesos internos o mentales de pensamiento así como también del estudio de los afectos y sentimientos, importantes para comprender la conducta y la vida emocional y mental de las personas.

:::.. El Psicoanálisis
Una corriente de pensamiento importante al momento de estudiar los aspectos más profundos de la conducta humana es el Psicoanálisis, que nace con el estudio de los diferentes tipos de enfermedades mentales padecidas por el hombre.

Constituye tanto una teoría de lo psíquico y psicológico como también una técnica de tratamiento en salud mental. Su creador ha sido el médico psiquiatra Sigmund Freud (Austria, 1856 - 1939), este investigador fue quien descubrió la existencia de determinaciones inconscientes en las conductas, a partir de lo cual formuló su teoría sobre la estructura del aparato psíquico o descripción del funcionamiento emocional de nuestra mente.


Usualmente las personas deciden, de acuerdo a intereses y estímulos, sus conductas. Sin embargo gran cantidad de conductas y comportamientos no remiten a intereses específicos. Muchas conductas, que son usuales, no son posibles de explicar por el simple esquema estímulo y respuesta. Por ejemplo conductas como soñar, enamorarnos, equivocarnos al hablar o incluso reírnos de un chiste, remiten a una vida emocional y mental mucho más compleja que la simple sumatoria de estímulos ambientales.
Para acercarnos, aunque sea un poco, a los estudios Freudianos, debemos entender cómo funciona lo que Freud denomina aparato psíquico.

Freud desarrolla este concepto, y dice que el aparato psíquico no es un órgano biológico (como el corazón, el hígado, etc.), ni tampoco una máquina; no tiene existencia material pero sí existencia real, ya que puede ser descrito y estudiado a través de sus efectos. Se ha usado esa denominación por la semejanza que tiene con un aparato formado por partes que responden a un sistema cerrado. Cada parte está en función de la otra y trabajan para el mismo fin, aunque sus caminos sean distintos.


Freud desarrolla el concepto de aparato psíquico y define tres componentes o instancias o “partes” del mismo: el consciente, preconsciente e inconsciente. Freud denomina a esta estructura Primera Tópica, de “topos”, en griego lugar o espacio: Intenta mostrar un mapa o modelo que permita comprender los procesos mentales inconscientes e internos del hombre.




Las teorías psicodinámicas toman un punto de vista diferente acerca del por qué de la conducta humana, centrándose en el estudio de los procesos inconscientes (procesos mentales que quedan fuera de nuestra conciencia y control y que remiten a nuestro mundo emocional y afectivo), que determinarían las conductas de todo sujeto.


Sigmund Freud con su teoría del inconsciente propone entender los procesos mentales como fruto de un aparato psíquico, cargado de representaciones y energías. Lo dinámico estaría dado por cómo las representaciones inconscientes se movilizan para expresarse en la conciencia.

Las representaciones que se vuelven inconcientes son huellas en nuestra memoria de objetos reales, personas y situaciones, que se relacionan con nosotros en la vida cotidiana.

Las representaciones tienen un doble componente, por un lado intelectual y por otro afectivo, son producto de la interacción con el medio y con otras personas significativas.
Dichas representaciones, en el caso de ser desestabilizantes o dolorosas para la conciencia, serían y se volverán así inconscientes.
Este mecanismo u operación mental no está enteramente determinado por la conciencia, es decir que reprimir representaciones no es un acto netamente voluntario sino que nuestro psiquismo estructuralmente utiliza este mecanismo como una defensa ante la posibilidad de dolor moral o desequilibrio, siendo entonces constitutivo y determinando que la persona humana tiene tanto una faceta conciente como también determinaciones no voluntarias o inconcientes.

Freud define a la represión como una operación o defensa, por medio de la cual el sujeto intenta, y en general logra rechazar o mantener en el inconsciente, representaciones (pensamientos, imágenes, recuerdos) que se encuentran ligados a cierta cantidad de energía mental o interés. La represión se produce en aquellos casos en que la satisfacción de un deseo (que puede producir placer), ofrecería la posibilidad de provocar un gran displacer, en función de otros requerimientos personales o sociales.

Para hacer inconscientes a estas representaciones se les divide entre la idea o pensamiento y esa cantidad de “afecto” o energía psíquica que albergan y que les permiten tener potencia o entidad. Esta carga de energía es lo que da mayor o menor fuerza o interés a las representaciones.
Usualmente para percibir plenamente un objeto o comprender cabalmente un concepto, debemos hacer un esfuerzo mínimo o importante, que a su vez es sostenido en el tiempo, al que catalogamos como atención o interés. A hechos de este tipo Freud los homologa a invertir una carga energética.

Freud llama a esta energía “pulsión”, ya que es constante como un pulso y no se satisface en un objeto o representación en sí. Se diferencia del simple instinto animal aunque su origen también implica las necesidades corporales y biológicas, pero su satisfacción tiende a lo psicológico y cultural. El término psicodinámico se refiere a cómo estas “cargas” de energía son “descargadas” psicológicamente a través de nuestras conductas.

En su desarrollo de la primera Tópica, Freud comenta que cada instancia (el consciente, el pre – consciente y el inconsciente) tiene diferentes modos de unir ligar o quitar la energía o pulsión a las representaciones; esto implica leyes y lógicas propias de organización para cada una.
El sistema inconsciente está constituido por representaciones “cosa” (imágenes directas y concretas, no ideas), y está regido por leyes y lógicas inconscientes o proceso primario (modo de funcionamiento por el cual la energía psíquica fluye libremente de una representación a otra sin represión alguna. No hay noción de tiempo ni espacio como conceptos, no existe la negación y dos series opuestas de ideas o causas pueden coexistir sin contradicción.
Todo es afirmación sin dudas ni cuestionamientos, supone una gran movilidad de representaciones que no son alteradas por el tiempo. Su principio es el del placer, se rige sólo por la satisfacción y prima la realización de deseos.
Freud comenta que una producción mental particular son los sueños y los pone como ejemplo del proceso primario. En ellos no hay ni tiempo, ni espacio, ni contradicción. Los personajes fluyen libremente, sus características son confusas y caprichosas. En un personaje puede haber rasgos de otros, o puede haber personajes en contextos incoherentes. Todo se da de esta manera, debido a la realización de deseos inconscientes que le dan vida. Los fenómenos soñados no presentan lógica, lo que en la realidad sería contradictorio en ellos se desenvuelve sin oposiciones.
Por ejemplo un joven al que le fue mal en un examen, sueña que jugando al fútbol hace un hermoso gol. El arquero tiene características de algunos de sus compañeros de clase, pero su cara es la del profesor de su curso, en el mismo momento ve que el arquero le entrega un papel en el que le pide que mire el número de su camiseta, él mira el número y lee claramente en su espalda el número “diez”. En vez del campo de juego, el aula hace las veces de cancha.
El sueño remite a su deseo de aprobar y “vencer” al profesor, y se sueña en un ámbito en el que se siente seguro como es el del deporte. De esta manera, en el sueño se siente realizado y feliz, el diez de su casaca es el diez que desea haberse sacado en la prueba, como el papel que el profesor – arquero le entrega.

Los sueños suelen ser satisfacciones de deseos reprimidos, o nos muestran los conflictos entre los deseos mismos, en la vida diaria y consciente. Se exceptúan las pesadillas o sueños de angustia que suelen ser fruto de situaciones traumáticas o dolorosas y de allí que sean repetitivos.


Según Freud no es fácil interpretar un sueño, ni puede hacerse fuera de un contexto terapéutico (bajo la supervisión de un terapeuta calificado y en el marco de un tratamiento continuo en el tiempo), ya que la falta de conocimiento profundo de la persona soñante inhabilita para interpretar sueños fuera de un marco de psicoanálisis.


Vemos en el ejemplo como las representaciones se registran como concretas, no representan cosas son las cosas en sí y predomina lo visual sobre lo verbal: no suele haber palabras. En los sueños la sensación es de estar concretamente en ellos, es decir que son vivenciales, la persona no se percata, al momento de soñar, que son fruto de su fantasía e imaginación e incluso muchos de los elementos que se incluyen son de situaciones percibidas o vividas en lo actual.

ACTIVIDAD 12
a. Intente recordar algún sueño y establecer las circunstancias en las que se produjo (por ejemplo si tenía alguna preocupación o tema pendiente por resolver).

b. Trate de describirlo lo más detalladamente que pueda.

c. Elabore un informe relacionándolo con los conceptos trabajados: Aparato psíquico, Primera Tópica, Pulsión, Proceso Primario.

De esta manera vemos cómo en los sueños el psiquismo intenta que la representación sea una escenificación idéntica a lo percibido, pero en una nueva situación donde se satisfagan deseos que en la vida real son imposibles, prohibidos o conflictivos.


Así, Freud explica muchas de las conductas humanas relacionándolas con deseos y afectos inconcientes. De allí que un concepto fundamental en su primera Tópica sea el de inconciente como instancia de deseos reprimidos que el Aparato Psíquico controla para lograr transformarlos en realización y satisfacción.
Una característica fundamental es que, manifestándose estos contenidos como impulsos o deseos, tienden a la "descarga", sin tener en cuenta la realidad, de allí que muchas conductas sean inexplicables o faltas de razón para la persona.
La descarga de energía, asociada a la realización de deseos a través de conductas creativas, sueños, etc., es la causa de la sensación de satisfacción o placer psíquico.

Freud da un claro ejemplo de este mecanismo: (…) "Supongan el caso de un joven pobre y huérfano, a quien le han dado la dirección de un empleador que acaso lo contrate. Por el camino quizá se abandone a un sueño diurno, nacido acorde con su situación. El contenido de esa fantasía puede ser que allí es recibido, le cae en gracia a su nuevo jefe, se vuelve indispensable para el negocio, lo aceptan en la familia del dueño, se casa con su encantadora hijita y luego dirige el negocio, primero como copropietario y más tarde como heredero. Con ello el soñante se ha sustituido lo que poseía en la dichosa niñez: la casa protectora, los amantes padres y los primeros objetos de su inclinación tierna"(…).

© Freud, Sigmund, Obras Completas, Tomo IX “El creador literario y el fantaseo - 1908”. Editorial AMORRORTU. Buenos Aires, 2002.
Esto es así porque el inconsciente obedece al principio del placer, que sólo busca la descarga de la tensión que el deseo genera, y la satisfacción inmediata que esa descarga ocasiona. En el plano inconsciente se encuentra todo lo reprimido y negado a la conciencia.
Sutilmente nuestro aparato psíquico hace un esfuerzo constante por equilibrar nuestros deseos con lo que nos permite el mundo social que compartimos con otros.
El inconsciente se estructura a partir de:


  • Las pulsiones de vida (diferentes al instinto en los animales) que aspira a la realización plena de la persona y a su supervivencia. Freud diferencia cuando esta energía se aplica al cuidado de uno mismo (la llama libido) y cuando se descarga en otras representaciones u objetos (la llama pulsión).




  • Hay también pulsiones que se oponen a la vida y son llamadas tánatos (Freud le pone este nombre porque Tánatos en la Grecia antigua era el dios de la muerte). De esta manera Freud describe impulsos destructivos que también son parte del mundo afectivo de las personas. Para Freud son un impulso inconciente a volver al completo estado de bienestar y equilibrio, anterior al nacimiento y por lo tanto implican el deseo de terminar con la vida emocional, mental y anímica. En muchos casos, en los que la personalidad está deteriorada, ésta es la tendencia que prima por sobre el deseo de vida o realización.




  • Los impulsos innatos (genéticos), que son la base más primitiva de nuestra personalidad




  • Las vivencias o deseos que en su momento no pudieron ser asumidos y elaborados y permanecen allí, aflorando en las conductas presentes pero a través de síntomas y malestares. Esto implica que en nuestro inconciente suelen registrase situaciones y vivencias que no se han podido comprender, asumir o superar, posiblemente se debe a que su carga displacentera ha sido traumática y por lo tanto, para mantener un equilibrio mental, se reprimen directamente, pero se manifiestan en forma muchas veces irracional.

En la primera tópica, Freud también plantea dos instancias más para explicar el aparato psíquico.


El pre consciente: está constituido por los contenidos que sí podrían acceder voluntariamente a la conciencia. Son contenidos latentes que pueden ser "verbalizados" (a diferencia de lo inconsciente que no puede ser puesto en palabras). Esto es así porque no están reprimidos. Constituyen la memoria voluntaria y son la base de procesos fundamentales para la vida humana, como el conocimiento, la discriminación y la elaboración de juicios sobre la realidad.

Por ejemplo una persona se siente preocupada en el trabajo y comienza a hacer una lista de las taras del día, en ese momento recuerda una reunión importante, se fija en su agenda y verifica efectivamente que en minutos debe ver a su jefe.

Esa representación estaba latente, pero con un simple esfuerzo mental pudo recuperar el dato y hacerlo conciente.


El consciente: también denominado "sistema de percepción" pues su función es captar y discernir la información del mundo interior (del interior de la persona o pensamientos) y del mundo exterior, obedeciendo al principio de realidad, esto significa que intentará alcanzar las aspiraciones profundas de realización de la persona teniendo en cuenta todos las normas sociales y no sólo el deseo propio como patrón de acción.
El sistema pre - consciente y consciente están constituidos por representaciones en forma de “palabras”; estas representaciones tienen una base de representaciones o imágenes de “cosas” percibidas, a las que se les suma la palabra oída con las que se las nombra. Por lo tanto tienen componentes auditivos, visuales y de movimiento.
De esta manera nuestra mente genera pensamientos que se constituyen por palabras interiorizadas pero que se relacionan con imágenes (auditivas, visuales, olfativas, gustativas, etc.). Esto gracias a un lento proceso conexión entre imágenes y palabras que provee el lenguaje de cada cultura y que aprendemos de los demás.
A diferencia de las formaciones del inconsciente, en el plano de lo pre – consciente y consciente sí tenemos real distinción entre cosas, imágenes o vivencias e ideas y conceptos.
Estas instancias están regidas por lo que Freud llama proceso secundario (la energía psíquica se liga de manera estable a las representaciones conscientes y la satisfacción se aplaza, pudiendo plantearse otros objetivos y permitiendo operaciones mentales), y por el principio de realidad (se amoldan a los requerimientos sociales y no a los impulsos egoístas). Son representaciones mediadas por la cultura y el lenguaje, se nos presentan como significados a ser comprendidos y es por eso que son conscientes.

Aparecen las categorías de tiempo y espacio; hay negación, duda y contradicción lógicas. Estas características describen el mundo mental racional y voluntario al cual estamos acostumbrados.


Nuestra vida consciente, se rige por este orden lógico, que nos resulta natural y cómodo.
De esta forma, tenemos percepción de nuestra vida mental voluntaria y somos capaces de controlarnos y censurarnos en forma consciente, aunque vimos que no todo es posible de ser controlado por nuestro aparato psíquico, de allí los componentes inconscientes de nuestra mente.



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