Módulo 1: patologías y estrés en los docentes


LESIONES MÚSCULO-ESQUELÉTICAS



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5. LESIONES MÚSCULO-ESQUELÉTICAS



Introducción
Las patologías musculo-esqueléticas se dan con mucha frecuencia en la actividad docente. Nada menos que entre el 7 y el 8% de las bajas médicas se producen por afecciones o dolores musculares. Ciertamente que la actividad docente no es ajena a los esfuerzos físicos, como ejemplo citar tan sólo las actividades desarrolladas por los profesores de educación especial, por los de edu­cación física y por los de educación infantil.
Sin embargo, los problemas musculares del profesorado se derivan más frecuentemente de la posición o posturas que tienen que adoptar los docentes durante largos períodos de tiempo: de pie, sentado; unido a ello, en ocasiones, a grandes dosis de tensión. Las posturas incómodas y ciertas acciones repetitivas tienen también su importancia por cuanto producen frecuentemente lesiones en los miembros superiores, cuello y hombros. Las incidencia de estas alteraciones en el colectivo de trabajadores es alta.

Las lesiones musculo-esqueléticas


Las lesiones asociadas al trabajo cada vez tienen más relación con aspectos ergonómicos como el diseño del puesto de trabajo, la exposición a carga física y a la carga mental, cuestiones desarrolladas en apartados anteriores.
Por otra parte, las lesiones relacionadas con la carga física, la postura y la tensión en el trabajo van creciendo de forma exponencial en la actividad docente; no hay que olvidar las posturas estáticas de pie o sentado, las posturas inadecuadas y dolorosas, los sobreesfuerzos y las acciones repetitivas que constantemente se producen no sólo en los docentes sino en el restante personal de los centros de enseñanza.
Zonas del cuerpo afectadas
Las lesiones ocupacionales de tipo músculo-esquelético afectan a distintas zonas del cuerpo.

  • Columna vertebral

La relación existente entre la carga física, la posición y la tensión de la actividad laboral y las lesiones en la columna es un hecho indiscutible. Dos incidencias han de ser objeto de atención, las que afectan a los segmentos lumbares y las que afectan a los segmentos del dorso, es decir, las lumbalgias y las dorsalgias.




  • Miembros superiores, manos, muñecas y zonas de cuello y hombros

Los ritmos de trabajo cada vez más uniformes y repetitivos, la concentración de fuerzas en brazos, manos, muñecas y hombros, las posturas forzadas y el mantenimiento estático de los mús­culos originan lesiones en los miembros superiores y en la zona del cuello (dolores cervicales) y hombros.

Estas lesiones son de aparición lenta, pero progresiva, convirtiéndose en crónicas a lo largo del tiempo. Las lesiones más importantes conocidas son las siguientes:
Lumbalgias. Dorsalgias. Cervicalgias. Tendinitis. Síndrome del túnel carpiano. Síndrome de Raynaud. Epicondilitis. Síndrome del túnel radial.
Microtraumatismos repetitivos
Los microtraumatismos repetitivos se presentan como una variante de la carga física de trabajo. Como sus mismos términos indican, microtraumatismos repetitivos son pequeños y cons­tantes traumas que se producen por la realización de ciertos trabajos que demandan movimientos repetitivos, esfuerzos y/o posturas forzadas.
De estos microtraumatismos se derivan lesiones sobre todo de extremidad superior, des­garros y deterioros de los tejidos y articulaciones del cuerpo humano.
Es posible que la acumulación de traumas de pequeña entidad lleve después de algún tiempo a un deterioro de las cualidades mecánicas y de funcionalidad de los tejidos afectados. En tal caso, los efectos se manifiestan en forma de incomodidad, daño o dolor persistente en articulaciones, mús­culos, tendones y otros tejidos.
Los factores determinantes de los microtraumatismos repetitivos
Como ya se indicaba en la propia definición, los microtraumatismos repetitivos se producen principalmente por los movimientos repetitivos o trabajo monótono, por la aplicación de fuerza manual excesiva y por el mantenimiento de posturas forzadas.


  • Los movimientos repetitivos

Se trata de movimientos sencillos y frecuentes con fines limitados y de contenido creativo insignificante que son resultado de la fragmentación y simplificación de una actividad en el marco de una producción en masa.

Un elemento importante en los movimientos repetitivos es su monotonía que depende de:
-La cantidad de elementos integrantes de las operaciones uniformes y repetitivas.

-La complejidad y duración de las operaciones.

-La magnitud del esfuerzo muscular requerido.
De ahí, que exista mayor monotonía en el trabajo cuanto:
-Menos diferenciados son los elementos implicados en los ciclos de trabajo repetitivo y estereotipado.

-Más cortos son dichos ciclos.

-Más simples sean los elementos y la operación completa.
Los efectos del trabajo repetitivo y monótono desde una perspectiva organizativa no son demasiado positivos, pues:

-Se incrementa el absentismo.

-Se produce desvinculación a la estrategia general de la empresa.(e este caso administración)
-Ocasionalmente, menor rendimiento por la frecuente sustitución del personal de baja.

-Deficiente ambiente social y laboral.



  • Esfuerzos excesivos

La aplicación de una fuerza manual excesiva cuando se realiza de una forma repetitiva es sin duda la antesala de la generación de lesiones osteomusculares, debido a la relación directa que se da entre ambos factores: repetitividad y fuerza.


No hay que desdeñar tampoco la concurrencia de otras situaciones, como la realización de trabajos con herramientas que vibran y la exposición de ciertos segmentos corporales al frío o al contacto con superficies frías.

  • Posturas y tipos de movimiento

Las posturas extremas de muñeca y de hombros potencian de modo determinante la posi­bilidad de que se produzcan lesiones musculares, más si son concomitantes con el trabajo repe­titivo y esforzado.

Los tipos de movimiento que pueden adoptar los distintos segmentos corporales y sobre todo la cadena articular del miembro superior desde el hombro a la mano determinan también la existencia de unos u otros microtraumatismos repetitivos.


  • Prevención

Como medidas de prevención frente a los microtraumatismos repetitivos cabe citar:


-Reconocimientos médicos previos con el fin de averiguar la adecuación del tipo de tra­bajo a las cualidades del trabajador.

-Reconocimientos médicos periódicos con el fin de detectar lo más pronto posible las lesiones osteomusculares y controlar los factores de riesgo.

-Evaluación de las condiciones de trabajo relativas a la repetitividad, fuerza y posturas.

-Nuevo diseño de los puestos de trabajo tendente a la reducción de los microtraumatismos repetitivos.

-Reducción de los movimientos repetitivos y monótonos a través de­

-La disminución del tiempo de trabajo repetitivo

-La rotación en los puestos de trabajo.

-La reestructuración de los métodos de trabajo.

-Disminución del esfuerzo físico mediante:

-La reducción de la fuerza a emplear; ejemplo, manteniendo afilados los útiles de tra­bajo cortantes.

-Distribución de la fuerza; ejemplo, actuando con varios dedos de la mano o con ambas manos.

-Emplear grupos musculares potentes.

-Adiestramiento.

-Mantenimiento de herramientas.

-Identificación de posturas o maniobras inadecuadas con el ánimo de adoptar acciones correctoras.

-Formación e información sobre las acciones incorrectas que hay que evitar, sobre el procedimiento de trabajo propuesto, sobre la necesidad de hacer sugerencias y de someterse a los reconocimientos médicos periódicos.


Lumbalgia laboral
Los dolores de espalda, sobre todo en la región lumbar o lumbalgias laborales, constituyen una de las consecuencias más importantes de la carga física de trabajo.

Un porcentaje importante de absentismo por bajas en el trabajo es debido a los dolores de espalda. Por ello, las lumbalgias son objeto de consideración no sólo a efectos de prevención ergonómica, sino de productividad. Se entiende por lumbalgia la lesión o trastorno muscular producido en la espalda a nivel lumbar como consecuencia de sobreesfuerzos y posturas forzadas, adoptadas durante el trabajo. Por consiguiente, las lumbalgias se detectan, aunque no exclusivamente, en la manipulación manual de cargas pesadas o ligeras de carácter repetitivo. Es evidente la relación directa existente entre lumbalgias o dolores de espalda y la manipulación, ya que la elevación y transporte de cargas supone someter a altas tensiones mecánicas al sistema musculoesquelético.


Factores determinantes de las lumbalgias
Asumido que el tratamiento de las lumbalgias entra dentro del marco de la carga física del trabajo, conviene pergeñar aquellos factores que determinan la existencia de las mismas. Interesan los factores que se derivan del trabajo, aunque no deben despreciarse otros de carácter individual que actúan más bien como agravantes, tales como la vida sedentaria, el exceso de peso, etc.
Entre los factores relacionados con el trabajo se señalan los siguientes:
-Esfuerzo físico excesivo o sobreesfuerzos.

-Permanecer en la misma postura largo tiempo; por ejemplo en posición de pie.

-Elevación y transporte de cargas pesadas o de forma repetitiva, así como empujar o tirar de elementos mecánicos que transportan cargas.

-Uso inadecuado de herramientas.

-Control de mandos que requieren esfuerzos o posturas forzadas.

-Carácter monótono de los trabajos.

-Ambientes desfavorables.
Medidas preventivas:
-Elaboración de procedimientos de trabajo o prácticas operativas sobre la manipulación manual de cargas inherente a un determinado puesto de trabajo.

-Combinar el trabajo con momentos de reposo.

-Alternar la postura de pie con la de sentado, si es posible.

-La postura de pie requiere mantener la cabeza erguida, el mentón contraído y echar la pelvis hacia delante.

-Contrarrestar los efectos negativos de la postura de pie constante mediante posiciones esporádicas de agachado, doblando el tronco hacia atrás, apoyando el pie en altillos o reposapiés o cambiando el peso de un pie a otro.

-La posición de sentado requiere disponer de silla con respaldo, uso esporádico de tiempo para levantarse y caminar y colocar las rodillas cómodamente.

-El ejercicio físico es un buen antídoto contra los dolores de espalda.

-Adiestramiento e información del modo de operar con cargas.

-Concepción y diseño de los puestos de trabajo en el que se contemplen cuestiones como:

-Las dimensiones y la altura de la superficie de trabajo.

-Los alcances, de manera que se eviten aquellos que generan torsiones del tronco.

-La orientación de las superficies de trabajo debe ser coherente con las posiciones y posturas del trabajador.

-Asientos ergonómicos o de gran comodidad

-Espacios y plataformas para colocar las cargas a la altura más conveniente.

-Determinación del tamaño y volumen de la carga, así como su configuración geométrica.

-Introducir ayudas mecánicas para reducir esfuerzos.


Factores determinantes de las lesiones musculoesqueléticas
Para afrontar los riesgos causantes de las lesiones musculoesqueléticas es necesario abordar los factores o agentes de tales riesgos. Interesan primordialmente la postura y los sobreesfuerzos que se dan frecuentemente entre los docentes.
Postura
El trabajo en la enseñanza se realiza de pie, sentado o intermitentemente sentado o de pie, cuyas posiciones se denominan bipedestación, sedestación y mezcla de ambas.

Cualquier postura que no permita suficiente movilidad es perjudicial. Por ello, la postura de pie estática durante largos períodos de tiempo puede producir lesiones musculoesqueléticas, afirmándose lo mismo, pero con menor intensidad de la posición de sentado.


Sobreesfuerzos
Hay quien piensa que en la actividad docente no hay sobreesfuerzos; sin embargo, ello no es cierto:
-Los profesores de gimnasia o educación física fuerzan hasta el límite, en ocasiones, sus posibilidades físicas.

-Los profesores de educación infantil tienen que levantar o ayudar a levantar a niños con más peso que las cargas que se empujan y manipulan en la industria o grandes almacenes. -Los profesores de educación especial aplica su fuerza física, las más de las veces en posturas forzadas y dolorosas, sobre los escolares inválidos físicos y psíquicos,

-Los trabajadores de biblioteca, de servicios generales, de mantenimiento o de cocina rea­lizan actividades sometidas a esfuerzos físicos de consideración o en posiciones de al­cance o con los brazos elevados.

Pues bien, tales esfuerzos producen lesiones musculoesqueléticas u osteomusculares que es necesario prevenir.


Medidas de prevención generales


-La bipedestación durante largo tiempo requiere no posar los pies juntos y, a ser posible, avanzar alternativamente hacia delante uno u otro, y si además se usa reposapiés, mejor.

-La sedestación se efectuará en una silla adecuada que proporcione a la espalda un apoyo suficiente para la relajación de la musculatura. Los pies se apoyarán cómodamente en el suelo y, a ser posible, en reposapiés.

-En los trabajos de biblioteca-librerías o almacenaje de productos no deben alzarse los brazos por encima de la cabeza ni extenderlos a zonas de alcance constantemente.

-Las inclinaciones han de efectuarse con las piernas flexionadas y el tronco recto.

-El traslado de pesos se efectuará a través de las dos manos.

-La altura de trabajo debe adaptarse a las dimensiones del cuerpo de la persona; en general, a la altura de los codos.

-No deben prodigarse los alcances para asir objetos.

-El trabajo se organizará de manera que se roten las posturas de pie y sentado.

-El entorno del trabajo será amplio y flexible para facilitar los posibles cambios frecuentes de postura.

-La postura ideal es la de mantener el cuerpo vertical sin flexionar excesivamente el cuello ni el tronco.

-Deben evitarse las posturas forzadas y asimétricas.

-En los trabajos con excesivas exigencias físicas se procurará alternar con otras tareas más pasivas.




VALORACIÓN INICIAL DE RIESGOS DE LESIONES MUSCULO-ESQUELÉTICAS






SI


NO


1.Microtraumatismos repetitivos:








Se evalúan las condiciones de trabajo relativas a la repetitividad, fuerza y posturas








Se han diseñado de nuevo los puestos de trabajo para reducir los micro­traumatismos repetitivos








Se reducen los movimientos repetitivos y monótonos a través de pausas, rotación de puestos o reestructuración de los métodos de trabajo








Se reduce el esfuerzo físico empleado mediante uso de herramientas apro­piadas, adiestramiento, empleo de grupos musculares potentes, etc.








Se efectúan reconocimientos médicos previos








Se informa a los trabajadores sobre acciones incorrectas y el modo de co­rregirlas








2. Lumbalgia laboral:








Se elaboran procedimientos de trabajo y norma de seguridad sobre la ma­nipulación manual de cargas








En trabajos de carga se proporcionan momentos de reposo J Se alterna la postura de pie con la de sentado








Se emplean métodos para aliviar la postura de pie








Se alivia la posición de sentado mediante silla adecuada y tiempos libres para levantarse y caminar








Se efectúan ejercicios físicos








Se han diseñado los puestos de trabajo












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