Materiales de un debate sobre el currículo de acreditación en la sociedad contemporánea: hacia un currículo de resistencia


FILOGÉNESIS Y ONTOGÉNESIS EN LA CONSTITUCIÓN DEL SUJETO Y LA EDUCACIÓN DEL MOVIMIENTO103



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FILOGÉNESIS Y ONTOGÉNESIS EN LA CONSTITUCIÓN DEL SUJETO Y LA EDUCACIÓN DEL MOVIMIENTO103

  1. Negación de la dialéctica y sus implicaciones


El movimiento y el juego cumplen un papel crucial en la construcción de cultura, y en el desarrollo de los procesos psicológicos superiores: atención deliberada, percepción selectiva, pensamiento verbal, lenguaje intelectual, abstracción, inducción, deducción, etc. Sin embargo, han sido puestos en un segundo plano, frente al ejercicio mismo del conocimiento. La educación Física es abordada, en los espacios escolares, de manera mecánica, como un asunto desligado de otras áreas de formación, y despojada generalmente de sus bases teóricas. Como área que sistematiza y estudia el movimiento, en su enseñanza, se desconoce el papel que ha jugado éste en el origen de la vida misma y en los desarrollos de la actividad práctica de la humanidad. En nuestro medio es permanente la fragmentación de la actividad física y su separación de la actividad cognitiva, entre la teoría y la práctica; desconociendo la relación dialéctica existente entre ambas en el proceso de conformación del comportamiento humano y de todo lo que ello encierra.

El currículo establecido hoy por el Estado, enajena el desarrollo deliberado de estos procesos de formación; y lo hace en varios sentidos: por un lado, se desliga el conocimiento de la educación del movimiento; por otro, los espacios físicos donde se desarrolla la práctica escolar, no son propicios para el movimiento y la ejecución de la educación física. Observamos, con preocupación, cómo en todos los ciclos de educación formal, los educadores y los estudiantes son atropellados por el hacinamiento en medio del cual desarrollan sus prácticas escolares.

En la gran mayoría de las instituciones educativas no se cuenta con los recursos suficientes y los tiempos necesarios para llevar a cabo sus prácticas. A esto se suma que, en los primeros grados de escolarización, no se cuenta con un docente que conozca el área, negando —así— su objeto de conocimiento como objeto de formación. Lo anterior muestra cómo se obstaculizan las prácticas atomizando saberes específicos que tienen relación con la práctica social, negando así el derecho a que los estudiantes y docentes accedan al acervo de los conocimientos y al desarrollo del pensamiento humano social e históricamente formados.

De continuar con las prácticas desarticuladoras bajo las determinaciones impuestas hoy por el sistema vigente, se dará continuidad a la atomización de los saberes y la mecanización de la formación. Así se generará una dinámica que niega el currículo alternativo y entraba el desarrollo intelectual de los sujetos formados en los espacios de la educación formal.

Afirmamos que el cultivo del movimiento, la recreación y el juego conscientes servirán de apoyo al desarrollo de las diferentes espirales que dialécticamente se articulan en el proceso de formación de los sujetos (normas, saberes específicos, lenguaje, los procesos psicológicos superiores y la ética). Estas espirales se despliegan al momento de formar intencionadamente tanto a los sujetos colectivos como a los individuales

Consideramos esencial hacer las búsquedas necesarias que muestren la articulación de los procesos históricos, tanto en el plano filogenético como en el ontogenético, en relación con el desarrollo del movimiento y su consonancia con el desarrollo de los procesos psicológicos superiores; esto dará más elementos científicos a los docentes de educación física como responsables de su objeto de conocimiento y favorecerá la posibilidad de avanzar en la construcción de un currículo concebido desde el lugar de la pedagogía dialéctica y los espacios de la resistencia, en la búsqueda de elevar la calidad de vida en general. Es preciso concretar las particularidades que permiten desarrollos como son la reproducción y la perpetuación del movimiento en los planos anteriormente descritos, contribuyendo al desarrollo de un currículo científicamente fundado, y al cambio de las prácticas escolares que lo hacen posible.

  1. El juego y el movimiento en la formación histórica de los procesos psicológicos superiores


El juego y el movimiento han estado presentes en la formación de los procesos psicológicos superiores (memoria lógica, lenguaje intelectual, pensamiento verbal, percepción con significado, atención deliberada, abstracción, generalización, etc.) desde los procesos definidos en la filogénesis y en la ontogénesis de la constitución de los sujetos. Pero, nos preguntamos: ¿Cómo ha evolucionado, se ha mantenido y reproducido el movimiento corporal, tanto en el plano filogenético como en el ontogenético, en la práctica escolar?, ¿Qué relación existe entre la educación del movimiento y la potenciación de los procesos psicológicos superiores? Desde criterios filogenéticos y ontogenéticos, ¿cuáles serían los principios de un currículo científicamente fundado, respecto a la educación del movimiento?

El trabajo, el movimiento y el juego, cumplen un papel crucial en la construcción de cultura, y en el desarrollo de los procesos psicológicos superiores: atención deliberada, percepción selectiva, pensamiento verbal, lenguaje intelectual, abstracción, inducción, deducción, etc.

En esta perspectiva, se trata de reflexionar sobre las prácticas educativas, aportando a la construcción de un currículo diferente al estatal, que realmente sirva a las clases populares y permita, de manera particular, el establecimiento del movimiento como objeto de conocimiento, asumido en la práctica escolar como objeto de formación.

Son abundantes los trabajos científicos en torno a la relación del movimiento con el desarrollo de los procesos psíquicos superiores, que dejan claro que el movimiento consciente (expresión corporal, técnica y táctica deportiva, comunicación, juegos, entre otros) no son solamente medio para, sino objeto en sí mismo, resultado y cognición.

En esos estudios queda claro que el lenguaje y la escritura son actos del movimiento. Uno de los grandes avances de la humanidad es la posibilidad de significar el mundo a través del lenguaje oral o escrito, de nombrarlo históricamente, de disfrutarlo, criticarlo y, por lo tanto, transformarlo.

La aparición del lenguaje no fue espontánea; requirió de millones de años en los que se fue desarrollando, primero el gesto, luego el pre-vocablo, en seguida los vocablos y, posteriormente, el lenguaje doblemente articulado. Análogamente, en miles de años, se dio el proceso de la representación gráfica: primero, el dibujo, más tarde el ideograma y finalmente el simbolismo más elaborado, como lo son los sistemas de escritura.104

Dicho proceso de desarrollo está estrechamente ligado a la evolución de la humanidad, por lo tanto es decisivo el referente histórico que hizo posible su formación, en un primer momento del lenguaje oral y más tarde del lenguaje escrito. De aquí la importancia de reconocer la existencia de la vida material, es decir, de la realidad, la cual ha sido posible confrontar y transformar por los diferentes tipos de sociedades, gracias al uso de herramientas y la construcción de signos.

Es preciso comprender que las funciones psíquicas elementales son aquellas que poseen los animales en general, como la atención, la percepción, la memoria, el lenguaje y el pensamiento; todas estas, en su forma primitiva y asociadas a la adaptación en el medio natural.

Una diferencia esencial en el campo de la percepción entre los animales y el hombre, es que los primeros, acorde con sus determinantes biológicos, son esclavos del campo visual, por lo cual, las acciones de los animales son espontáneas y prácticas, totalmente dependientes de lo que perciben; mientras que los niños pequeños, a pesar de su practicidad, van más allá de su campo visual. Por ejemplo, el chimpancé busca coger el banano con un palo, mientras lo puede percibir, a diferencia del niño que puede hacer lo mismo que el chimpancé, sólo que cuando le esconden la fruta, la busca, evidenciándose así un inicio en el proceso de representación.

Las funciones psíquicas elementales se hallan también inmersas en los seres humanos, pero con un potencial distinto, una posibilidad de desarrollo superior. A esto, Vigotski lo llamó procesos psíquicos superiores. Dichos procesos pueden desarrollarse o internalizarse (abstracción señalada por Vigotski para referirse a la asimilación de los procesos colectivos, históricamente determinados) precisamente por la función que cumplen los mediadores, como lo son las herramientas construidas socialmente, entre ellas el lenguaje.

Las funciones psíquicas superiores tienen su origen en el desarrollo de la actividad productiva y creadora de la humanidad, en el trabajo como actividad necesaria y fundamental para la sobrevivencia. A partir de la producción apareció el pensamiento y el lenguaje, constituyéndose en unidad y lucha, los cuales permitieron en los hombres primitivos el desarrollo de procesos psicológicos superiores: la atención sostenida y selectiva, la percepción selectiva, la memoria lógica, el pensamiento verbal, el lenguaje intelectual, la motivación, la abstracción, entre otras. El trabajo posibilita nuevas relaciones con el entorno, además de la nueva organización de la propia conducta. La creación de estas formas de conducta esencialmente humanas, produce más adelante el intelecto, convirtiéndose después, en la base del trabajo productivo: la forma específicamente humana de utilizar las herramientas.

Es necesario, frente al uso de signos y herramientas, aclarar la importancia que tienen para el desarrollo de los procesos psíquicos superiores. Tanto el signo como la herramienta cumplen una función mediadora, son instrumentos para desarrollar algo; las herramientas, en particular, son medios que ayudan a realizar un trabajo y los signos cumplen la función de manipular el entorno y la propia conducta. El signo y la herramienta tienen además un vínculo y es la relación en el desarrollo filogenético y ontogenético: “El dominio de la naturaleza y el de la conducta están sumamente relacionados, puesto que la alteración de la naturaleza, por parte del hombre, altera a su vez, la propia naturaleza del hombre105

El signo, por lo tanto, se vincula a la construcción de herramientas y éstas a la construcción de significación. Al concretarse dicho vínculo, en la actividad psicológica obtenemos una conducta de orden superior o un proceso psicológico superior.

Lo anterior tiene que ver con el proceso de internalización de los procesos psicológicos superiores, lo cual se explica con la reconstrucción interna de una operación externa. Una operación que inicialmente representa una actividad externa se construye y empieza a suceder internamente. Por lo cual la transformación de un proceso interpersonal en uno intrapersonal es el resultado de una serie de procesos evolutivos. “El proceso, aun siendo transformado, continúa existiendo y cambia como una forma externa de actividad durante cierto tiempo antes de internalizarse definitivamente”. 106



«La idea central de los estudios de L. S. Vigotski y de su escuela, la psicología histórico- cultural (Leóntiev, Luria, Galperin, Davídov y otros), es que la actividad humana se origina y se construye en la actividad externa objetal (material) y significativa. Lo objetal se refiere a la acción práctica con los objetos. La actividad inicialmente es externa cuando hay un manejo real de los objetos materiales, y luego es interna cuando se realizan acciones con los mismos objetos en un plano representativo. El lado significativo de la actividad consiste en dar sentido tanto a las acciones prácticas como a las acciones mentales (representaciones mentales) y en extraer su significado. El sentido se enmarca en el proceso de apropiación cultural por parte del sujeto. El objeto de la acción por sí mismo no origina el actuar; para que la acción surja y pueda realizarse totalmente, es necesario que su objeto aparezca frente al sujeto, en su relación con el motivo de la actividad. El concepto de actividad está ligado al concepto de motivo; éste puede ser material o mental. El objeto de la actividad es su verdadero motivo; si se observa una actividad “no motivada”, realmente no es una actividad privada de motivo, sino con un motivo subjetivo y objetivamente oculto. En este eslabón de orientación, la tarea se manifiesta por la unidad entre el objetivo de la actividad y las condiciones de su logro. Las acciones de la actividad responden a una tarea, ésta es la finalidad dada en determinadas condiciones. Por medio de la tarea se transforman las cosas con las que actúa el sujeto o se transforma el propio sujeto actuante. Esto último sucede con la “tarea de estudio”: la asimilación de nuevos conocimientos y habilidades origina en el sujeto cambios, desarrollo cognitivo y reestructuraciones» 107

Los procesos filogenéticos se ven afectados en gran medida por la acción como mecanismos que garantizaran la sobrevivencia, la adaptación; pero poco a poco por la acción misma el hombre supera la adaptación y trasformando el medio se cambia así mismo. El sistema nervioso presentó grandes cambios y especialización acorde con efectividad en los movimientos que realizan.

Es necesario mostrar, desde los aspectos filogenéticos, cómo los organismos que poseen un sistema nervioso son seres vivos que necesitan moverse en el tiempo y en el espacio en busca de respuestas adaptativas que le permitan sobrevivir. Las plantas, aunque consideradas especies vivas, no poseen sistema nervioso porque no necesitan del movimiento para buscar su alimento, ni para huir de las especies depredadoras (Llinas 2003)… la evidencia del sueño interhemisférico de las aves que mientras vuelan en su migración, el hemisferio despierto o activo es contralateral al ojo abierto, alternando ambos ojos y hemisferios cerebrales de forma periódica. De esta forma, les es posible favorecer la recuperación energética de las células nerviosas, al mismo tiempo que les permite volar durante tiempos prolongados sin alterar el factor atención. De igual manera el sueño unihemisférico en los mamíferos marinos se relaciona con la necesidad de seguir nadando y controlar la postura y respirar. Estas evidencias científicas nos entregan una primera señal por cuanto la evolución del sistema nervioso, al parecer, se ha encontrado subordinada a las conductas motoras” 108

El trabajo con su implícito desarrollo de herramientas, su evolución en las artes, y en general en las diversas expresiones motrices ha configurado un rol fundamental en la evolución y desarrollo del sistema nervioso humano.

El perfeccionamiento de los movimientos en el trabajo a partir de una profundización del conocimiento de las cosas, sólo ha sido posible” en un contexto de labor colectiva y mediante la adquisición del lenguaje que se desarrolló “del trabajo y en el trabajo” 109 Ello ha hecho que la evolución del movimiento humano se eleve por encima de la de los animales que, incapaces “de "desarrollar un idioma, si bien realizan experiencias con el movimiento, no pueden captarlas, conservarlas, ni transmitirlas verbalmente110



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