Manual de la Sociedad de San Vicente de Paúl


Parte I: La regla de la Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl



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Parte I: La regla de la Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl.
Parte II: Los Estatutos de la Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl

Parte III: Los Estatutos del Concilio Nacional de los Estados Unidos de la Sociedad de San Vicente de Paúl.

La Regla ha sido diseñada y escrita de tal manera que asegura que la espiritualidad básica y los principios contenidos en la Parte I del documento se mantengan, pero los Estatutos de la Partes II y III pueden ser puestos al día cuando sea necesario. Partes I y II pueden ser cambiados solamente por el por el Concilio Internacional; la Parte III puede ser cambiada por el Concilio Nacional de los Estadios Unidos con la aprobación del Concilio Internacional. La Regla entera y los Estatutos en sus tres Partes deben ser tratados como un solo documento de la Sociedad de San Vicente de Paúl; sin embargo, la primera parte, llamada “La Regla de la Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl” toma precedencia sobre las otras dos partes.

Estatutos.
Estatutos son reglas importantes por las cuales una organización se rige. Estatutos determinan como la Sociedad de San Vicente de Paúl se estructura, y junto a las leyes estatales, determinan los derechos de los participantes en su estructura.
En la Reunión Nacional en Chicago, Septiembre 2005, la Junta de Fideis-Comisarios aprobó los Estatutos para Conferencias, y Concilios de Distritos y (Arqui) Diocesanos, y para el Concilio Nacional. Membresía en el Concilio Nacional de los Estados Unidos de la Sociedad de San Vicente de Paúl requiere que cada unidad organizacional (Conferencia y Concilios) tengan Estatutos.
La Regla es la suprema autoridad en la Sociedad de San Vicente de Paúl. Si algún estatuto particular, regla o regulación adoptada por una conferencia o concilio esta en conflicto con la Regla y Regulaciones de la Sociedad de San Vicente de Paúl como es hoy promulgada o como puede ser adoptada por el Concilio Internacional General o por el Concilio Nacional de los Estados Unidos, tal estatuto, regla o regulación debe ser anulada y de no efecto.
Para permanecer en buen término, conferencias y concilio deben mantener sus Estatutos (incluyendo todos y cualquier articulo que haya sido enmendado) en una forma corriente y enmendada. Las conferencias o concilios deben mantener una copia de sus Estatutos junto con el documento de la Regla.

CAPÍTULO 2 – La Organización

Vicentina

CONCILIO INTERNACIONAL

PARIS, FRANCIA

142 Países – 5 Continentes – 47,400 Conferencias y 690,000 miembros

CONCILIO INTERNACIONAL

PARIS, FRANCIA

142 Países - 5 Continentes - 47,400 Conferencias más de 690,000 miembros




CONCILIO NACIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

SAINT LOUIS, MO

115,00 activos, asociados y miembros contribuyentes en 8 regiones



CONCILIO (ARQUI) DIOCESANOS

Concilios (Arqui) Diocesanos nidoapoyando a los Concilios de Distrito



CONCILIOS (ARQUI) DIOCESANOS

117 Concilios (Arqui) Diocesanos uniendo y apoyando a los Concilios de Distrito





CONCILIOS DE DISTRITO

390 Concilios de Distrito unidos y apoyando a las Conferencias

CONFERENCIAS

4,600 Conferencias, la unidad básica de la organización

2.1 CONFERENCIAS.


La misión y el gobierno de la Sociedad de San Vicente de Paúl están fundados en la Regla, en los Estatutos de los Concilios y las Conferencias y en directrices apropiadas

Introducción


La Conferencia es la unidad básica de la Sociedad de San Vicente de Paúl, y es ahí donde esta la fortaleza de la Sociedad. Los miembros de las conferencias valúan el “tesoro”, “la perla de gran precio” que tenemos como miembros de la Sociedad. (Regla: Parte I, Artículo 3.2). En los Estados Unidos, la Sociedad de San Vicente de Paúl tiene tres tipos de membresía: Activo (Completo), Asociado y Contribuyente (Regla: Parte III, Estatuto 3).
La misión de la Conferencia es la misión de la Sociedad, unirnos en un vínculo de amistad, y el crecer espiritualmente por medio de ofrecer servicio de persona a persona a aquellos que están en necesidad o sufriendo, en la tradición de nuestro fundador, el Beato Federico Ozanam y de nuestro patrón, San Vicente de Paúl. En ciertos periodos de tiempo, las conferencias escogen miembros calificados para posiciones de liderazgo. (Regla: Parte I, Artículo 3.11 y Parte III, Estatutos 11 y 12).
El trabajo de persona a persona de los Vicentinos esta asociado con las operaciones de la conferencias en las parroquias Católicas, pero la Regla de la Sociedad permite una gran diversificación en la formación de conferencias. Estas pueden ser establecidas en escuelas primarias, escuelas secundarias y universidades, o alrededor de ministerios particulares a: prisioneros, residentes de casas de ancianos y albergues, etc. El factor unificante puede ser aún un interés común profesional o cultural.
Hoy en la Iglesia, muchas personas reconocen la llamada al Evangelio de Jesús

y la necesidad de servir a otros. La Sociedad se esfuerza en ser creativa y descubrir oportunidades de importante trabajo caritativo. En agrandar el alcance de su trabajo por medio de buscar los pobres escondidos y nuevos, y de adaptar las habilidades e intereses de sus miembros con las necesidades de las personas. (Regla:_Parte_I,_Artículo_3.5'>Regla: Parte I, Artículo 3.5). La conferencia provee a los ayudantes cristianos voluntarios las oportunidades de hacer un ministerio a los necesitados de persona a persona por medio de visitas a las casas, y a servir en proyectos especiales o aquellos de los Concilios de Distrito y (a Arqui) Diocesanos. El lema de la Sociedad es “No hay trabajo caritativo ajeno a la Sociedad”.


La conferencia debe crear un reconocimiento de si misma en la comunidad parroquial, encontrando formas de mantener a los parroquianos informados de su trabajo de caridad y de ministerios especiales. Su Presidente es responsable por el mantenimiento de comunicaciones con el team de la parroquia, el concilio de la parroquia, y con otros programas de ministerio social de la parroquia.

Ministerio de la Conferencia


El ministerio es el puente que conecta al Evangelio con las necesidades de la gente de Dios. Por medio del ministerio compartimos con otros una mirada de Jesús. El ministerio de la Conferencia de la Sociedad de San Vicente de Paúl es el traer ayuda concreta y el alivio de los Evangelios a aquellas personas que son pobres y sufrientes. Este servicio de amor, lleva a cada miembro más cerca de Dios. Este ministerio da prueba al mundo de que Cristo y su Evangelio están vivos hoy, siendo predicado por medio de la acción al nivel local. Los trabajos por nuestros hermanos y hermanas que son pobres, son la más viva expresión de la presencia de Cristo en el Mundo. Tales trabajos Jesús deseo que fueran señales de su misión mesiánica en el Mundo:
“Juan cuando estaba en la prisión oyó sobre los trabajos que Cristo estaba haciendo y mando un mensaje por medio de sus discípulos que le preguntaran a Él: “¿Eres tú “Aquel que va a venir” o buscamos a otro?”. En respuesta Jesús les dijo: “Vuelvan y reporten a Juan lo que han visto y lo que han oído: los ciegos recobran su vista, los cojos caminan, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos son devueltos a la vida, y los pobres reciben las buenas nuevas predicadas a ellos. Bendito es aquel que no encuentra un obstáculo en mi.” (Mateo 11:4-5)
Los Vicentinos se involucran en muchos diferentes tipos de ministerio. El misterio específico de la conferencia pertenece no solo a la Sociedad, pero a todos los cristianos. Como un catalítico y conciencia de la comunidad local, la Sociedad coopera con organizaciones parroquiales, conferencias adyacentes y agencias de servicios sociales. Evita la competencia y la duplicidad y agradece la asistencia de cualquiera que sea sincero y este preparado para ayudar, aún en cosa pequeñas. La Sociedad debe enseñar el camino en la cooperación con otros, no lo puede hacer solo.
Si la conferencia esta situada en la parroquia, todos los que viven en la parroquia deben ser atendidos, sean o no sean parroquianos, ya que todos estamos unidos por medio de la realidad de la creación y redención. Las conferencias reconocen sus responsabilidades hacia sus vecinos como hermanos y hermanas en Cristo.
Los Vicentinos encuentran inspiración en la vida de Cristo en su servicio a otros. San Vicente de Paúl y el Beato Federico Ozanam capturaron ese espíritu y lo hicieron parte de sus vidas y trabajos. Este es la herencia transmitida a todos los Vicentinos.
El ministerio especial de la Sociedad de ayuda al necesitado debe ser visto en el más amplio contexto de la misión salvífica de la Iglesia, y entendido como una parte de esa misión. La Iglesia, al igual que el Señor Jesús, existe para anunciar la venida del Reino de Dios, para ser una señal de su presencia en este tiempo y para introducir el Reino de Dios por medio de varios y buenos trabajos. La misión de la Iglesia es llevar el Evangelio y la santidad a todos y de transformar y renovar toda la creación haciendo presente la redención de Cristo. La Iglesia ofrece muchas oportunidades de experimentar la redención y la sanación de Cristo: en la liturgia y los sacramentos, en la escritura y oración, y en la relaciones personales de los Vicentinos establecidas entre si mismos y con aquellos a los que sirven. Es en esta ultima categoría, las relaciones de persona a persona, que el ministerio de las conferencias locales se encuentra predominantemente.

Procedimientos para la admisión de miembros.


El Presidente de la Conferencia es usualmente el miembro inicialmente involucrado cuando alguien quiere hacerse Miembro Activo de la parroquia local, o cuando un Miembro Activo propone a un posible candidato. (Regla:

Parte I, Artículo 3.1 y 6.4) El Presidente llama a los miembros potenciales y privadamente discute con ellos sus intereses, calificaciones e historial, y las responsabilidades de la membresía. (Regla: Parte I, Artículo 6.1 a 6.7)
Estas reuniones iniciales y la explicación de las responsabilidades de membresía pueden resultar en una decisión de retractar o deferir la petición de membresía. Si la decisión es de proceder, el Presidente debe informar a la Conferencia en una reunión regular sobre la persona recomendada. Si es aprobado(a) por la Conferencia, el candidato(a) debe ser admitido(a) y bienvenido(a), con una aceptación formal dependiendo de su entrenamiento y su discernimiento.
La Regla (Parte III, Estatuto 4) requiere que la Iniciación de los nuevos miembros tome lugar en un momento y lugar apropiado, después de que ellos (as) hallan ganado experiencia en la Sociedad. También recuerda a todos los miembros a tener una Ceremonia de Iniciación Anual, para reanudar nuestra promesa de servicio a los miembros y a los pobres, así profundizar la dimensión espiritual de nuestra vocación. Las ocasiones normales de Iniciación y Renuevo son las liturgias de la conferencia o concilio, días de celebraciones de San Vicente de Paúl o el Beato Federico Ozanam en Septiembre, y los Domingos de Ozanam en Abril. La publicación: Celebraciones Vicentinas, que se puede conseguir del Concilio Nacional, es una fuente buena de oraciones para estas ocasiones.

Formación de Miembros


La Regla unifica a todos los Vicentinos alrededor del Mundo. Ella ordena la formación de sus miembros y oficiales, en orden de incrementar sus conocimientos de la Sociedad, profundizar su espiritualidad y ayudar a mejorar su servicio al pobre. (Regla: Parte I, Artículo 3, 12)
En 2002, La Junta Directiva (Concilio Nacional de los Estados Unidos) aprobó el documento fundamental Formación Vicentina de la Sociedad de San Vicente de Paúl en los Estados Unidos. La Sección I de este documento clarifica la visión, proceso y las más importantes asunciones de la formación: el desarrollar las áreas espirituales, intelectuales y ministeriales de la formación; e identificar los valores céntricos y las virtudes para los Vicentinos. El Consejo Nacional esta ahora ofreciendo programas de formación, con la promesa de continuar desarrollando programas en el futuro.
En verdad, membresía en la Sociedad significa formación de por vida. Membresía efectiva requiere un corazón bondadoso y amoroso, formado en el espíritu Vicentino. La formación inicial de los nuevos miembros la provee, informalmente, la conferencia local.
Las Reflexiones Vicentinas, que se pueden conseguir del Concilio Nacional, permiten a los miembros el continuar profundizando sus conocimientos y comprensión de la espiritualidad Vicentina, personalmente y en comunidad con amigos. Nuestras características Vicentinas nos esfuerzan a encontrar a Cristo escondido en cada uno de nosotros y en los necesitados que servimos. El programa de formación de espiritualidad Sirviendo en la Esperanza, creado por el Concilio Nacional de los Estados Unidos, es una herramienta esencial para las conferencias y concilios. Porque ellos son llamados a traer el amor de Dios a los pobres y necesitados y a los que sufren, todos los Vicentinos deben arraigarse en la espiritualidad que es el corazón y el alma de la Sociedad. El programa, Sirviendo en la Esperanza, profundiza nuestro entendimiento de como los Vicentinos viven y actúan en el espíritu de San Vicente de Paúl y del Beato Federico Ozanam. Sirviendo en la Esperanza consiste en las siguientes partes:
Parte 1: Nuestra vocación Vicentina

Parte 2: Nuestra espiritualidad Vicentina

Parte 3: Nuestro herencia Vicentina

Parte 4: Nuestra misión

Parte 5: Nuestra Regla

Parte 6: Nuestra vida Vicentina de conferencia


Concilios de Distrito y (Arqui) Diocesanos proveen el programa nacional de la Orientación Ozanam a nuevos y antiguos miembros, para que puedan entender mejor la naturaleza y el propósito de la Sociedad y desarrollar las actitudes y los conocimientos necesarios para servir y dar poder al necesitado.
Los miembros de las conferencias reconocen la importancia y el valor de asistir a las reuniones de la Sociedad a niveles locales, diocesanos, regionales y nacionales donde se ofrecen sesiones de formación y entrenamiento. Esos encuentros nutren el espíritu de amistad, el cual Federico Ozanam consideraba como el objetivo primordial de la Sociedad. Asistiendo a estas reuniones de la Sociedad es un compromiso Vicentino básico, asegurando el crecimiento de la espiritualidad Vicentina y la formación de los miembros en verdaderos seguidores de Federico Ozanam. Los miembros que usualmente fallan a las reuniones de la Sociedad peligran en llegar a un estancamiento espiritual, olvidando lo que las características Vicentinas significan y lo que ellos son llamados a ser.

Reuniones de las Conferencias.


Las reuniones de las conferencias son ocasiones privilegiadas durante las cuales los miembros manifiestan el amor de Cristo unos con otros y experimentan su presencia sanante. Las conferencias se reúnen regularmente y frecuentemente, por lo menos dos veces al mes, en celebración de una amistad mutua y por el celo de servir al Señor (Regla: Parte I, Artículo 3.3, 3.3.1 y 3.4; Parte III, Estatuto 5). Al contrario de otras organizaciones adentro y afuera de la Iglesia, las conferencias se reúnen no tanto con la intención de conducir negocios, pero parar celebrar y profundizar su unidad por razones especialmente espirituales. Las Oraciones Inicial y de Cierre de Reunión, junto con las Reflexiones Espirituales Vicentinas elevan nuestro reconocimiento de la presencia del Espíritu Santo (Regla: Parte I, Artículo 2.3)
Cada reunión de las conferencias incluye un componente espiritual que promueve la participación activa y la discusión. La presencia y la participación del Consejero Espiritual de la conferencia es especialmente importante. Las Reflexiones Vicentinas, suministradas por la Oficina Nacional, son una fuente vital para las conferencias. San Vicente baso sus enseñanzas en el Evangelio y en la vida. Él quería que sus seguidores integraran el Evangelio en sus vidas. La herencia de San Vicente tiene la simplicidad de la vida cotidiana y la fuerza penetrante de la palabra de Dios.
Las Reflexiones Vicentinas están basadas en los Evangelios Dominicales del Calendario Litúrgico y en las lecturas de las escrituras de los días festivos Vicentinos. Cada reflexión ofrece tiempo de oración, silencio y discusión de

forma que la palabra de Dios pueda penetrar nuestros corazones Vicentinos. Los Vicentinos crecen espiritualmente cuando participan en esas discusiones relacionando las palabras de las escrituras a su servicio a los pobres.


La Agenda típica de una reunión de conferencia se puede ver en la Regla: Parte III, Estatuto 7. Orando y reflexionando, los Vicentinos usan estas ocasiones para revisar sus contactos con los necesitados de una forma simple. Ellos intercambian comunicaciones, revisan los fondos, organizan actividades, toman una colecta secreta para ayudar sus trabajos usando “el saco negro”, como lo hicieron los fundadores. La regularidad de estas reuniones es la clave a desarrollar un grupo efectivo y de llegar a las metas de la Sociedad.
Ya que la Regla requiere a las conferencias a reunirse semanalmente o por lo menos cada dos semanas en el mes, el tener reuniones menos frecuentes, o el suspenderlas durante los meses de verano, viola la Regla y puede resultar en la perdida de agregación y afiliación. También puede afectar negativamente al pobre y seriamente impide el crecimiento espiritual de los miembros de la conferencia. Las reuniones de las conferencias es el mejor lugar para continuar la educación y formación de los miembros, tanto espiritualmente y como trabajadores. Esta continua formación complementa la formación especial auspiciada por los concilios locales.
Las reuniones de las conferencias no deben ser largas. Oficiales y miembros pueden asegurarse de la brevedad usando unos minutos antes de cada reunión para asegurarse de que los materiales necesarios están en mano. Asuntos ajenos deben dejarse para discusión después de que termine la reunión.
Las reuniones de la conferencia deben mantener una atmósfera de bienvenida, de forma que hombres y mujeres de todas las edades y antecedentes puedan trabajar y compartir sus valores Cristianos. Los miembros deben mantener las reuniones interesantes, enfocadas, productivas y convenientes para todos los que quieran unirse.
Los miembros pueden mejorar sus habilidades de ayuda por medio de las visitas a los pobres, primariamente en sus hogares y después revisando los detalles de la visitas con otros miembros durante las reuniones de la Conferencia. Los miembros deben de tratar de aprender de sus experiencias, buscando conocimientos y consejos de otros miembros de la conferencia con más habilidad en el arte de ayudar a otras personas. Así todos aprenden, y las soluciones se encuentran más fácilmente cuando todos los miembros analizan colectivamente el problema.
En verdad, es en las reuniones de la conferencia donde los miembros pueden experimentar la presencia de Cristo en cada uno y el trabajo del Espíritu Santo. En cierta forma, estas reuniones se convierten en un vivo y vivido testimonio de

la presencia sanante de Dios entre todos nosotros. Estas ocasiones forman la unidad y alientan al renuevo personal y a la re-dedicación al servicio. Las reuniones de la conferencia proveen una atmósfera dinámica para aprender sobre la vida, problemas humanos, y soluciones cristianas. Las reuniones también desarrollan una espiritualidad Vicentina que enfatiza el amor y el servicio al necesitado y sufriente. La amistad entre los miembros alienta al crecimiento espiritual de todos a una mayor identificación con la persona de Cristo. (Regla: Parte III, Estatuto 16).



Visitas a las casas.
Desde el comienzo de la Sociedad, la actividad principal y más básica de las conferencias ha sido la visita a las casas de los necesitados. Esta es la señal más clara de nuestro llamado Vicentino, de nuestro compromiso a ir al necesitado, en vez de requerir que ellos vengan a un lugar de servicio. En su hogar, la persona necesitada se siente mas libre de contarnos su historia de lucha. En esa situación familiar, los Vicentinos son llamados a escuchar, dar consejo humildemente y a dar asistencia. (Regla: Parte I, Artículos 1.2 y 1.7-1.12; Parte III, Sección 8).
En el mundo moderno, hay ciertas situaciones cuando una visita al hogar no es posible, ni aconsejable – por ejemplo, en casos de destituidos, o de violencia, o de seguridad. Sin embargo, los Vicentinos nunca deben de excusarse fácilmente o con regularidad de la tradición de las visitas a casas. Aun en casos en cuales la ayuda es dada como emergencia desde la parroquia u otro lugar de servicio, los Vicentinos deben hacer un seguimiento en forma de visita a las casas.
Los Vicentinos siempre visitan en parejas. Esta práctica da énfasis a la conferencia como una comunidad, no como una colección de individuos que “hacen su propia cosa”. La pareja se componen idealmente de ambos sexos. De variadas edades y de diferentes experiencias de la vida, de forma que se pueda formar una mejor perspectiva de la situación de la persona en necesidad y de las variados caminos de acción que se puedan tomar. Desde el principio, la visitación Vicentina al necesitado fue hecha en parejas para la protección tanto de los necesitados como de los miembros. El precedente fue establecido por el mismo Cristo cuando El mando a sus Apóstoles en parejas (Marcos 6:7). La Sociedad sabiamente continúa esa tradición en el interés de la seguridad, a la responsabilidad legal y de la propiedad.
Confidencialidad
La Confidencialidad, basada en los derechos de los individuos a la privacidad, tiene implicaciones legales y éticas. Revelaciones hechas a un miembro Vicentino y a la Conferencia por un individuo o familia pueden ser reveladas a otros solamente bajo ciertas condiciones específicas, y solamente con el propósito de ayudar. Solamente en raras ocasiones puede la información ser revelada sin la autorización y el consentimiento del individuo o familia, como cuando las personas puedan ser una amenaza genuina a ellos mismos o a otros. Si el tiempo lo permite, el miembro debe consultar con su concilio local antes de actuar. Concilios locales deben tener un abogado al cual puedan acudir en esas emergencias. Confidencialidad no prohíbe a la conferencia el publicar su trabajo en términos generales.
La confidencialidad siempre ha sido un valor importante de la Sociedad. Relaciones de confianza se desarrollan entre los miembros de la conferencia y las personas que ellos sirven. La confidencialidad es un pre-requisito para la membresía en la Sociedad; una violación de confidencialidad, puede ser base para pedir la resignación de un miembro.
El mantener la confidencialidad puede ser un desafío. Con menos recursos y más gentes que ayudar, las conferencias pueden encontrar prudente el colaborar con otros grupos; pero la colaboración puede incluir el compartir información sobre las personas ayudadas. Los computadores facilitan ese compartimiento de información, pero las siempre cambiantes leyes de privacidad deben ser obedecidas para evitar demandas. Las compañías de utilidades y otras agencias que tienen data de carácter nacional, pueden requerir a las conferencias que obtengan permiso escrito de las personas que ellos sirven.

Manejando Información Confidencial.


Los miembros Vicentinos y las conferencias confían en información factual y muy a menudo muy personal para determinar la necesidad verdadera de las personas y ofrecerles una ayuda real. El único lugar apropiado para compartir tal información es en las reuniones de la conferencia. Los miembros no deben divulgar detalles a sus familias o amigos, o publicar aún información general que pudiese identificar a las personas ayudadas. La necesidad de dar cuenta a los que nos ayudan debe consistir en estadísticas, reporte financieros, los tipos de casos que se han manejado, etc. Historias dadas a la prensa local deben proteger la confidencialidad o incluir el permiso escrito de las personas ayudadas.
Permiso verbal es suficiente de personas que han necesitado ayuda básica tales como comida, utilidades, rentas, etc. Es aconsejable obtener permiso escrito de personas que han tenido ayudas más complicadas o personales (por ejemplo; SIDA/HIV o problemas emocionales o legales). El abogado del concilio o de la oficina local de Caridades Católicas puede proveer formas de permisos generales.
Porque las personas tienden a compartir información personal más libremente con sus visitantes Vicentinos en la atmósfera relajada de sus propios hogares, los miembros de la Sociedad deben tener cautela en escribir solamente lo que es esencial para servirlos. Antes de compartir cualquiera de esa información con otras agencias, ellos deben saber y comprender el manejo de la privacidad. Los miembros quizá quieran discutir el asunto de confidencialidad con las personas que han ayudado. La Oficina Nacional del Concilio de los Estados Unidos puede ofrecer consejo en esta sensitiva área.

Servicios ofrecidos por las conferencias.


No hay una definición universal de los trabajos de una conferencia porque cada conferencia determina autónomamente que trabajo de caridad y servicio ellos hacen en adición a las visitas de casas. A continuación, hay una lista de algunos ejemplos de servicios de persona a persona que las conferencias proveen en las parroquias de los Estados Unidos:
A. Servicios de pobreza


  • Asistencia material limitada o financiera por términos cortos o en necesidad continúa.

  • Ayuda de emergencia, combinada con referencias a las agencias públicas apropiadas cuando son elegibles para asistencia continúa.

  • Referencias a las agencias de consejos apropiadas cuando los problemas financieros continúan, indicando así la necesidad de guía profesional.

  • “Llenar los huecos” dejados por los servicios de la comunidad local, como la ayuda en encontrar trabajo o vivienda.

  • Programas de ayuda propia como cooperativa de comida o reparos, cooperativa de crédito, servicios en el hogar para los ancianos o enfermos, rehabilitación de casas, servicios legales, y educación para adultos. Estos programas pueden aliviar la necesidad de tener que volver dar ayuda, lo cual daña la dignidad humana.

  • Desarrollo de programa de recreación, no caros, para los desaventajados económicamente, como preparar o facilitar lugares para su uso, por un precio módico para familias con bajas entradas, ciudadanos ancianos y otros grupos especiales.

  • Desarrollo de servicios profesionales o de mantenimiento de viviendas, a bajo costo, para familias necesitadas. Voluntarios pueden ser reclutados de profesiones como plomeros, carpinteros, enfermeras, abogados, médicos, etc.

  • Hermanamientos domésticos: compartiendo los miembros y recursos materiales con otras conferencias menos afortunadas.



B- Información y servicios de referencias


  • Proveyendo información sobre servicios relacionados con la pobreza, necesidades médicas-emocionales, problemas de familia y personales, orientación para jóvenes y programas de actividades juveniles, programas para ancianos y facilidades, etc.

  • Intersección por las personas a las cuales se le han negado servicios a los cuales ellos parecen tener derechos.

  • Conduciendo o apadrinando programas educativos para que los parroquianos sepan de programas de salud comunitarios y de orientación.


C- Servicios de emergencia y de necesidades especiales.


  • Servicios temporarios de ayuda en el hogar. Todas las familias enfrentan crisis ocasionalmente – por razón de una enfermedad, hospitalización, fallecimientos, etc. – y pueden beneficiarse de la ayuda con el cuidado de niños, preparación de comidas y el cuidado básico del hogar hasta que la crisis pase. Si las necesidades son más de las capacidades de la parroquia, pueden ser refereridas a las agencias apropiadas de cuidado del hogar en la comunidad.

  • Transportación. Ya que a menudo los ancianos dependen de otros para ir de compras, asistir a la iglesia, visitar las oficinas de doctores y clínicas, servicios de acompañamiento, y transportación son componentes necesarios de cualquier buen programa de cuidado del hogar.

  • Servicios de experto de persona a persona – en la preparación de presupuestos, nutrición, cuidado del hogar, llenando aplicaciones de empleo, cuidando a niños, mantenimiento del hogar, etc. Estos servicios pueden ser ofrecidos como programas educacionales especiales de la parroquia o como unas clases.

  • Servicios a la juventud. Concentrándose en los intereses culturales, sociales, espirituales y recreacionales de la gente joven, estos servicios dependen grandemente en la iniciativa y las decisiones de la juventud, pero también ofrecen oportunidades, orientación y apoyo.


D- Servicios a los solitarios y enajenados.


  • Miembros de conferencias visitan a los solitarios y enajenados en instituciones y facilidades médicas. Enfermedad, adición a las drogas, y enfermedad mental son las causas básicas de sus problemas y necesidades especiales. Como voluntarios, miembros de conferencias se involucran solamente después de consultar con las personas encargadas de las facilidades.

  • Miembros de las conferencias visitan a victimas de crímenes, y hombres y mujeres que están encarcelados o en probatoria o en libertad condicional. El contacto continuo con las familias de presos puede ser de ayuda. Involucrarse inteligentemente requiere consultación y colaboración con oficiales del sistema de justicia criminal.

  • Visitas a pacientes en hospitales, casas de crianza, y casas de ancianos ayudan a mantenerlos alerta e interesados.

  • Visitas a los enfermos limitados a sus casas por enfermedad o vejez para asegurarles que alguien los quiere y están cercanos en caso de necesidad.

  • Servicios a hogares, que permiten a las personas que puedan seguir viviendo en sus casas pueden incluir los siguientes servicios:

    • Preparación y entrega de comidas.

    • Oportunidad de dar “tiempo libre” a otros miembros de la familia que están encargados del anciano.

    • Mantenimiento del hogar (por ejemplo: reparaciones menores, etc.)

    • Cuidado por teléfono (chequeando para estar seguros del bienestar y de que las necesidades son atendidas).

    • Transporte a tiendas, oficinas de médicos, iglesia, etc.

    • Actividades recreativas (actividad y acompañamiento en la casa, o en un centro al cual el anciano es transportado).

    • Servicios personales especiales proveídos por otros voluntarios (barberos, peluqueras, etc.)

    • Reclutamiento de personas mayores que ayuden a proveer servicios sociales a varias agencias. Muchos de las personas retiradas tienen habilidades y experiencia para ayudar a nuestros hermanos y hermanas en necesidad. El voluntariado puede darles un sentido de renuevo personal y de sentirse bien y de valor.


E- Servicios que promueven la Justicia Social.


  • Cada Vicentino necesita entender las prioridades y motivaciones de ayuda al pobre de la Sociedad (Regla: Parte I, Artículo 7.1-7.9; Parte III, Estatuto 29). La Voz del Pobre, un comité nacional de la Sociedad, sostiene la enseñanza Católica de investigar, validar; documentar, advocar y promulgar asuntos relacionados con la condición del pobre y del desunido.

  • Al nivel de parroquia, la justicia social puede ser promovida por medio de publicar los problemas de los pobres, proveyendo una plataforma donde discutir los problemas de la pobreza y las debidas respuestas de la sociedad a ellos, y buscar informar al público e influenciar la opinión pública.

  • En los niveles locales, estatales y federales, la promoción de la justicia social requiere advocacía y el establecimiento y operación de programas, beneficios y servicios que enfrenten la causa básica de la necesidad y que anime al respeto por la vida y la dignidad humana.

Fondos de las conferencias
La Sociedad ha mantenido desde su comienzo que los fondos donados a las conferencias pertenecen a los pobres. (Regla I: Artículo 3.14) En el papel de administrador, las conferencias luchan para cumplir con las necesidades más urgentes que ellos conocen. Los miembros de las conferencias nunca deben adoptar la actitud de que el dinero les pertenece a ellos, o que los recipientes tienen que probar que lo merecen. A pesar de que el sentido común en la distribución de los fondos es esperada por aquellos que apoyan la conferencia, los miembros deben recordar que, en la mayoría de los casos, están enfrentándose con individuos y familias que pueden estar desesperados, que muy a menudo tienen una historia de disfunción, y que están en un punto de su vida cuando tienen una multitud de problemas que los agobian. Esas son precisamente las personas que la Sociedad esta llamada a servir dándoles ayuda y esperanza. Equivocarse del lado de la compasión es siempre preferible.
A pesar de que el trabajo de la conferencia incluye asistencia financiera, el éxito de la conferencia no puede ser solo juzgado por la cantidad de dinero que recibe o distribuye. Las conferencias con recursos limitados pueden tener también un gran impacto. El tiempo y la atención dada por el miembro pueden ser el mejor regalo que la conferencia puede dar al pobre.
Los fondos de las conferencias deben ser mantenidos por la conferencia y no por la parroquia. La conferencia debe tener una cuenta chequera separada. Sacerdotes y Diáconos no deben ser firmantes. Los fondos de la Sociedad no deben ser mezclados con las cuentas de la parroquia o de individuos. Como los fondos son usados debe sin embargo reportarse frecuentemente a la parroquia y al pastor.
Donaciones a las conferencia – ya vengan de la colección de la iglesia, de los miembros mismos, de benefactores, o de los esfuerzos de recaudaciones – su intención es enfrentar las necesidades presentes. (Regla: Parte III, Estatuto 25) No es correcto de las conferencias el buscar la seguridad financiera por medio de acumular un gran balance para las necesidades futuras. Los balances de las conferencias generalmente no deben exceder lo que se espera dar durante un trimestre promedio. Los fondos extras deben ser compartidos generosamente con otras conferencias con más necesidades o en los Trabajos Especiales del concilio o del distrito.

Fondos donados a la conferencia deben ser usados solamente para trabajos que tengan que ver con el servicio de los miembros a la Sociedad. A pesar de que las conferencias deben ser generosas con los necesitados, no pueden compartir los fondos con otras causas fuera de la Sociedad, excepto, ocasionalmente, con otras ramas de la Familia Vicentina (Regla: Parte III, Estatuto 26). La Sociedad no levanta fondos para actividades en las cuales los miembros no están personalmente y sustancialmente entrometidos. Sobre todo, las intenciones del donante, que escogió dar a la Sociedad, deben prevalecer.

Política de las conferencias en la ayuda material.
Una de las más grandes fortalezas de las conferencias es su flexibilidad. Los miembros que se enfrentan a los individuos o familias necesitadas se asume que tienen un discernimiento especial de la mejor forma de ayudar. Ni la raza, ni el credo, ni la iglesia que asisten, ni el estilo de vida que lleven, ni los ingresos deben de automáticamente calificar o descalificar a nadie de recibir asistencia. Cuando sea posible, las conferencias deben atender a las crisis rápidamente. Falta de comida es una de las más urgentes necesidades que llegan a la atención de las conferencias. Como quiera que la conferencia escoja resolver estas emergencias – con comida en cambio, o con un boleto, o con un certificado de regalo para una tienda de comestibles – la dignidad y la confidencialidad de la persona ayudada tienen que ser protegidas.
Algunas personas pueden buscar una mayor ayuda económica de la conferencia, como pago de renta o utilidades. Las conferencias siempre deben tener contacto personal con estos suplicantes, aun cuando las conferencias no puedan cubrir todo el costo. Las conferencias pueden hacer hermanamientos con otras conferencias, u organizaciones, o las personas necesitadas pueden ellos mimos proveer una porción de lo que se necesita.
Es importante el no crear dependencias en las personas que ayudamos. Los Vicentinos necesitan considerar cada situación que enfrentan por sus propios méritos, con cuidado, formulando con las personas necesitadas, una resolución de los problemas más demandantes. Los miembros de la Sociedad comprenden que las personas pueden cambiar normas de fracaso propio en sus vidas cuando son alentados a creer en si mismos. La ayuda Vicentina frecuentemente toma la forma de aliento y planes realísticos, construyendo sobre las bases de fuerzas que encontramos en las personas o familias que luchan.

Agregación de las conferencias.


Así como miembros individuales de la Sociedad son formalmente incorporados en la conferencia, también así la conferencia es unida, o agregada, con el Concilio Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl. (Regla: Parte I, Artículo 3.8 y Parte III, Estatuto 6). La agregación provee reconocimiento oficial del estado de la conferencia como una parte de la Sociedad y se enlaza así misma y a sus miembros con el símbolo visible de unidad de la Sociedad: el Concilio General Internacional. La función del Concilio Internacional es preservar entre los miembros la unidad de membresía y de las prácticas que caracterizan a la organización comenzada por el Beato Federico Ozanam en el espíritu de San Vicente de Paúl.

Reclutamiento


Las conferencias, y aun los miembros como individuos, deben alentar al reclutamiento de nuevos miembros: Activos, Asociados y Contribuyentes. Participación en días especiales en las parroquias con el fin de que los parroquianos conozcan a las organizaciones de la parroquia, pueden ser una forma efectiva – con literatura y fotografías que enseñen las actividades de la Sociedad y de los varios proyectos de la Sociedad. Reclutamiento personal resulta más productivo. Conferencias y distritos deben aprovechar el modelo de reclutamiento Invitación a Servir que se ha demostrado ser efectivo y se puede obtener del Concilio Nacional de los Estados Unidos.
La conferencia local debe mantener una atmósfera de bienvenida, de forma que los hombres y mujeres de todas las edades, culturas, antecedentes, y habilidades puedan trabajar unidos y compartir sus valores Cristianos.
Los miembros de las conferencias oyen con sensibilidad a las generaciones y culturas con poca representación en sus membresía para saber porque no son atraídos a nuestro ministerio. ¿Son los miembros un grupo de personas alegres y con una conducta en el servicio que atrae a otros? El futuro de la Sociedad depende de cada uno de los Vicentinos. El participar en invitar a otros a unirse es tan importante como el servicio dado al necesitado.
El Sr. Pierre Chouard, el Presidente Internacional de la Sociedad de 1955-67, hizo la siguiente sensata pregunta: “ Si Federico Ozanam, un joven estudiante universitario de veinte años de edad, fundador de la Sociedad de San Vicente de Paúl, fuese un estudiante universitario hoy, con su misma alma, su mismo espíritu, su misma atracción a la santidad, su misma ternura para los pobres, su mismo entendimiento del mundo de hoy, ¿se haría miembro de una de las conferencias de San Vicente de Paúl? Para decir la verdad, ¿quien se atrevería a responder siempre afirmativamente?”. (Regla: Parte I, Artículo 3.7)

Terminación de la Membresía.


Un miembro se considera separado de la Sociedad por las siguientes condiciones:

  • Resignación voluntaria o cesación de membresía efectiva (por ejemplo: ausencia prolongada, sin excusa de las reuniones de la conferencia).

  • Resignación forzada. Llevada a cabo solamente por razones graves y por el bienestar común de la Sociedad. Apruebo de esta acción debe ser primero obtenida del Presidente Nacional (Regla: Parte III, Estatuto 17)

Haciéndose miembros, los Vicentinos entran en una relación familiar. Como “familia”, la Sociedad esta atenta a las manifestaciones de falta de interés. Oficiales y miembros deben esforzarse en alcanzar a los “hermanos y hermanas ausentes” afirmando su amistad y asegurándoles de que siguen siendo bienvenidos. Si el descontento de un miembro es causado por un menosprecio u olvido, la conferencia o concilio debe de tratar de reparar la falla y restaurar completamente la relación. Miembros deben rezar sobre el pasaje bíblico en Mateo18:15-20 sobre la corrección fraternal y tratar en todo lo posible de revitalizar la relación.


Guías para una conferencia efectiva.



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