Ley contra la violencia y acoso entre iguales para el estado de oaxaca



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LEY CONTRA LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES PARA EL ESTADO DE OAXACA
N. DE E. DE CONFORMIDAD A LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO PRIMERO TRANSITORIO DEL PRESENTE ORDENAMIENTO ENTRARÁ EN VIGOR A LOS 30 DÍAS SIGUIENTES DE SU PUBLICACIÓN EN EL PERIÓDICO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE OAXACA.
TEXTO ORIGINAL.
Ley publicada en el Extra del Periódico Oficial del Estado de Oaxaca, el lunes 9 de febrero de 2015.
LIC. GABINO CUE MONTEAGUDO, GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE OAXACA A SUS HABITANTES HACE SABER
QUE LA LEGISLATURA DEL ESTADO, HA TENIDO A BIEN, APROBAR LO SIGUIENTE:
DECRETO No 658
LA SEXAGÉSIMA SEGUNDA LEGISLATURA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE OAXACA,
D E C R E T A:

ARTÍCULO ÚNICO.- Se expide la LEY CONTRA LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES PARA EL ESTADO DE OAXACA, para quedar como sigue:



TÍTULO PRIMERO
DISPOSICIONES GENERALES.
Artículo 1. Las disposiciones contenidas en la presente Ley son de orden público, interés social y de observancia general en el Estado de Oaxaca; tiene por objeto establecer las bases y procedimientos para la detección, prevención, asistencia y erradicación de la violencia y acoso entre iguales.
Para los efectos de esta Ley, se considera niño o niña, toda persona menor de doce años y adolescente, entre doce y menor de dieciocho años.
Los casos no previstos en esta Ley se resolverán de acuerdo con los lineamientos generales de la misma y supletoriamente por la Ley de Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes para el Estado de Oaxaca, así como, la Ley de Justicia para Adolescentes del Estado de Oaxaca, el Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Oaxaca y demás disposiciones legales que no se opongan a sus fines.
Artículo 2. El objetivo de esta Ley es:
I. La defensa del derecho de los niños, niñas y adolescentes a una vida sin violencia
II. Asegurar las condiciones para el ejercicio de este derecho, en un ambiente armónico reconocidos (sic) por la Constitución Federal, la Local y las leyes correspondientes;
III. Implementar mecanismos que brinden la protección integral de sus derechos; y disposiciones de corresponsabilidad de la familia, la sociedad, el Estado, tutores, instituciones públicas o privadas que tengan a su cargo la atención, educación y formación de niños, niñas y adolescentes;
IV. Privilegiar la prevención y la inclusión a la sociedad, tanto de la víctima, como del sujeto agresor, sobre cualquier sanción;
V. Favorecer la terminación de procedimientos por la vía de la conciliación; y
VI. Brindar tratamientos psicológicos a la víctima y al agresor
Artículo 3. Esta Ley va dirigida a:
I. Las autoridades estatales, municipales, centros educativos públicos y privados, en el ámbito de su competencia y a todas aquellas que en ejercicio de una función pública, privada o social, tengan a su cargo programas o acciones relacionadas con niños, niñas y adolescentes;
II. Los padres de familia, representantes legales, las personas a quienes se les ha asignado el cuidado, atención de niños, niñas y adolescentes que tienen la obligación de asistirlos y protegerlos para garantizar su desarrollo armónico e integral en el ejercicio pleno de sus derechos
III. Todos los niños, niñas y adolescentes
Artículo 4. La interpretación y aplicación de esta Ley, se sujetará a la observancia estricta de las garantías y derechos previstos en la Constitución Federal, Constitución Local, tratados internacionales ratificados por nuestro país; a los principios universales de dignidad, igualdad, equidad, justicia social, solidaridad y tolerancia, específicamente en los siguientes:
I. Interés superior: por el cual, la condición de niño, niña o adolescente determinará una atención prioritaria para su formación integral, en cualquier circunstancia en que se vean involucrados o afectados sus derechos, éstos tienen prioridad absoluta, por sobre otro cualquier interés o derecho, respectivamente; ya se trate de la víctima o del agresor;
II. Formación integral: toda actividad dirigida a fortalecer el respeto por la dignidad y los derechos fundamentales del niño, niña y adolescente, asumiendo una función constructiva en la sociedad;
III. Asistencia integral: para la atención a víctimas de violencia y acoso entre iguales se entenderán incluidos en esta cobertura la atención sanitaria, la atención social, la laboral, la orientación jurídica, el acogimiento y la seguridad, también la atención del sujeto agresor, involucrando a los padres o tutores;
IV. Efectividad: se adoptarán las medidas necesarias garantizando el ejercicio efectivo de los derechos de las víctimas, cuyas circunstancias personales y sociales supongan una mayor dificultad para el acceso integral a la asistencia;
V. Eficacia e inmediatez: en la prestación de servicios, especialmente los de carácter urgente o inmediato;
VI. Suficiencia financiera y de medios materiales: para satisfacer las situaciones objeto de protección;
VII. Garantía de calidad: a través del sistema de control permitiendo verificar la eficacia de las actuaciones y servicios previstos en esta ley; y
VIII. Principio de la corresponsabilidad social: la familia, órganos de gobierno, autoridades educativas y sociedad civil organizada y no organizada, comparten, en el ámbito de su injerencia, la responsabilidad en la atención, protección y desarrollo de los niños, niñas y adolescentes.

TÍTULO SEGUNDO


DE LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.

CAPÍTULO I


DE LA DEFINICIÓN.
Artículo 5. Se entiende por violencia y acoso entre iguales cualquier tipo de maltrato psicológico, verbal o físico producido por un niño, niña, adolescente, o por varios, de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado, dentro o fuera de una institución educativa, en contra de otro, valiéndose de una situación de superioridad o aprovechándose de su indefensión cualquiera que sea el medio empleado. Son conductas antisociales como burlas, sobrenombres, intimidación, amenaza, insultos, humillaciones, rechazo, chantaje, exclusión o aislamiento, apodos, hostigamiento y situaciones de abuso sobre una o más víctimas, casi siempre alejado de los adultos.
Artículo 6. La práctica de la violencia y acoso entre iguales tiene como fin, intimidar, opacar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan, o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.

CAPÍTULO II


DE LA SIGNIFICACIÓN SOCIAL.
Artículo 7. La violencia y acoso entre iguales, es un problema escolar, de salud pública con implicaciones sociales, que se da entre niños, niñas y adolescentes, regularmente se comunican sin compartirlo con los mayores, cuyas consecuencias interfieren en su desarrollo social, emocional, rendimiento escolar y por consiguiente, en el nivel de la educación tiene una función social, al ser un proceso permanente tendente a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano, mediante la transmisión y cultivo de valores, conocimientos y destrezas enmarcados en nuestra entidad oaxaqueña, capacitándolos para convivir y participar en forma responsable y activa en la comunidad, y al ser una cuestión de derechos humanos, exige la atención del Estado, sociedad, familia, padres, tutores, preceptores y responsables, para combatir dicho fenómeno.

CAPÍTULO III


DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.
Artículo 8. La violencia y acoso entre iguales, se caracteriza por los siguientes aspectos:
I. Debe existir una víctima o acosado;
II. Debe existir una desigualdad de poder, un desequilibrio de fuerzas en cuanto a las posibilidades de defensa, física, social, emocional y psicológica; y
III. La acción agresiva tiene que ser recurrente durante un período largo de tiempo.

CAPÍTULO IV


DE LOS TIPOS DE VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.
Artículo 9. Los tipos de violencia y acoso entre iguales, son:
I. FÍSICOS: empujones, golpes, patadas, puñetazos, agresiones con objetos, destrucción de las pertenencias, tachas en los cuadernos, escritos ofensivos, etc.;
II. VERBAL: insultos, apodos, resaltar un defecto físico o de acción; rumores o mentiras, sobrenombres degradantes, menosprecios en público y de tipo racista, chantaje para pedir dinero, etc;
III. PSICOLÓGICO: minar la autoestima del individuo y fomentar su sensación de inseguridad y temor, mediante manifestaciones de desprecio, falta de respeto y consideración por la dignidad del niño, niña y adolescente, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca, las amenazas;
IV. SOCIAL: el agresor busca aislar al individuo respecto del grupo en un mal estatus y hacer partícipes a otros individuos, en ocasiones, de esta acción, presentándolo entre grupos de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorón, etc., para distorsionar la imagen social del niño, niña y adolescente “envenenar” a otros en su contra; y
V. ACOSO CIBERNÉTICO o CIBERBULLYING: acto agresivo e intencionado a través del uso de medios electrónicos, se agrede a una persona. Se amplía al uso de redes sociales y tecnologías de difusión masiva como celulares, internet, twitter, facebook, blogs, etcétera.

CAPÍTULO V


DE LAS CAUSAS GENERADORAS DE VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.
Artículo 10. Para efectos de la detección, prevención, asistencia y combate de la violencia y acoso entre iguales, se señalan de manera enunciativa como causas generadoras las siguientes:
I. Violencia intrafamiliar;
II. Castigo físico y maltrato emocional al niño, niña y adolescente;
III. Falta de convivencia familiar, falta de comunicación, confianza y respeto;
IV. Inconveniente laboral de los padres para convivir con sus hijos;
V. Grado de permisibilidad de padres, tutores y maestros ante la conducta agresiva;
VI. Indiferencia de los profesores ante los repetidos casos de acoso;
VII. Falta de denuncia del niño, niña y adolescente, por vergüenza o miedo a las represalias;
VIII. El tamaño del centro y del aula puede provocar casos de violencia y acoso.
IX. Falta de comunicación entre profesorado y alumnado;
X. Pérdida de autoridad de los profesores ante el alumnado y la incapacidad de prevenir la agresión;
XI. Uso de alcohol y droga a temprana edad;
XII. Nivel socioeconómico del niño, niña y adolescente;
XIII. La violencia creciente en nuestra sociedad;
XIV. La destrucción de los valores morales de la familia y la sociedad;
XV. El bajo nivel educativo en las escuelas;
XVI. Ruidos excesivos generan conductas nerviosas y agresivas;
XVII. La impunidad por tráfico de influencia;
XVIII. La corrupción; y
XIX. Otros no previstos en esta ley.

TÍTULO TERCERO


DE LA DETECCIÓN DE LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.

CAPÍTULO I


DE LA VÍCTIMA.
Artículo 11. Para la detección de los efectos de la violencia y acoso entre iguales, en la víctima, se consideran los siguientes:
I. Descenso en la autoestima y la confianza del niño, niña y adolescente.
II. Síntomas depresivos: tensión, cansancio, ansiedad anticipatoria, problemas de sueño, dolor abdominal, disminución del apetito, mojar la cama;
III. Insatisfacción;
IV. Neurosis, histeria y depresión, cuando la victimización se prolonga;
V. Fobia a ir a la escuela;
VI. Deserción escolar; y
VII. Suicidio o intento de suicidio.

CAPÍTULO II


DE LOS ESPECTADORES.
Artículo 12. Los espectadores son quienes observan la violencia sin participar, pero también sufren sus efectos, justifican la violencia, contribuyen o se sienten culpables por no hacer algo al respecto. Los efectos de la violencia y acoso entre iguales, en los espectadores son:
I. La insensibilidad, se produce ante el sufrimiento de otros a medida que van contemplando acciones repetidas de agresión y no son capaces de intervenir, o bien, contribuyen a acrecentarla.
II. Sensación de indefensión semejante a la experimentada por la víctima.
III. Insomnio; y
IV. Dolor de cabeza, de estómago, angustia, depresión, etcétera.

CAPÍTULO III


DEL AGRESOR.
Artículo 13. Para identificar y asistir a la persona que ejerce violencia y acoso entre iguales se deben considerar las siguientes características:
I. Temperamento del sujeto agresor;
II. Deficiencias en habilidades sociales para comunicar y negociar sus deseos;
III. Carencia de empatía hacia el sentir de la víctima;
IV. Falta de sentimiento de culpabilidad;
V. La falta de control de la ira y nivel alto de hostilidad, hacen que interprete sus relaciones con los otros como fuente de conflicto y agresión hacia su propia persona;
VI. Carencia de lazos familiares;
VII. Poco interés por la escuela;
VIII. Sabe mentir, confundir a los adultos, acusa y atribuye la provocación a la víctima; y
IX. Posee armas para su propia defensa o para intimidar.
Artículo 14. Existen tres tipos de sujeto agresor:
I. El que acosa, asedia, persigue y agrede personalmente a alguien;
II. El que logra dirigir el comportamiento de sus seguidores a los que induce a actos de violencia y persecución de inocentes; y
III. El que participa pero no actúa, conocidos como seguidores o secuaces.

TÍTULO CUARTO


DE LA PREVENCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA Y ACOSO ENTRE IGUALES.

CAPÍTULO I


DISPOSICIONES GENERALES.
Artículo 15. Las medidas de prevención irán encaminadas a detectar las situaciones de riesgo de violencia y acoso entre iguales en que se encuentren las víctimas y potenciales víctimas de violencia, a fin de evitar se les produzcan daños efectivos, así como a conocer las causas, y efectos de la misma para la reintegración del sujeto infractor.
Artículo 16. Incorporar en cada escuela un psicólogo y/o una trabajadora social para atender a la víctima, al agresor y a los familiares de ambas partes.
Artículo 17. Desarrollar las actuaciones necesarias para la detección de situaciones de violencia y acoso entre iguales a través de los servicios sociales o educativos, prestando especial atención donde la situación de riesgo pueda ser mayor.
Artículo 18. Se prohíbe en la televisión, radio, cine y prensa, la transmisión de programas, temas o artículos, que fomenten la violencia y acoso entre iguales.
Artículo 19. Se prohíbe la venta y el alquiler a menores, de videos, videojuegos o cualquier otro medio audiovisual, que contengan mensajes de carácter violento fomentando pautas de conducta sexista que propicien la violencia, de apología de cualquier forma de delincuencia, o de exhibición pornográfica y su proyección en locales o espectáculos frecuentados por niños, niñas y adolescentes, y en general, su difusión por cualquier medio.
Artículo 20. Cuando se haya constatado o existan indicios fundados de estar ante una situación de violencia y acoso entre iguales, las personas que desempeñan su trabajo profesional educativo o de servicios sociales deberán remitir de forma urgente los respectivos informes o avisos a los directivos, padres de familia o tutores.
Artículo 21. Los Consejos Escolares, deberán integrarse con padres, maestros, docentes, estudiantes y adoptarán reglamentos para sus escuelas. En éstos se precisarán:
I. Los derechos y obligaciones de los estudiantes;
II. Las normas de comportamiento en las escuelas; y
III. Las sanciones que correspondan por su infracción como: llamadas de atención, suspensión, o bien, en su caso expulsión de la escuela.
Deberán reconocer además:
a) El derecho de los estudiantes a su seguridad en un ambiente sano;
b) Respecto a su intimidad y dignidad personal;
c) Promover la formación de organizaciones estudiantiles;
d) Evaluación justa de su trabajo académico;
e) Custodiar debidamente los documentos relacionados con su historial académico, su vida estudiantil y familiar;
f) Derecho a recibir orientación para seleccionar un oficio o profesión;
g) Recibir servicios de orientación vocacional y otros servicios especializados;
h) Organizar y participar en las actividades de sus escuelas; y
i) Las obligaciones de los estudiantes de: asistir a la escuela, cumplir con sus tareas escolares, respetar la integridad física y moral de sus maestros y compañeros, prestar servicios a su escuela y a la comunidad en casos de emergencia, y respetar el derecho de los demás alumnos a educarse.
Artículo 22. Las instituciones públicas o privadas o centros de atención a niños, niñas y adolescentes deben elaborar un plan anual de convivencia, positivo y propositivo, en los términos de esta ley.
Artículo 23. Se darán a conocer la prevención frente a la violencia y acoso entre iguales a las personas que desempeñan su trabajo como profesionales; y a las instituciones públicas y privadas relacionadas con la materia, en los ámbitos social, educativo, judicial, policial, a fin de fomentar la sensibilización y concientización general sobre la realidad del problema y sus posibles soluciones.
Artículo 24. Concientizar que nuestro Estado, tiene una composición étnica plural sustentada en la presencia y diversidad de los pueblos y comunidades conservando sus propias formas de organización económica, social, política y cultural; los niños, niñas y adolescentes que pertenecen a esos grupos étnicos, tienen derecho, por igual, a disfrutar de salud física, psicológica y emocional.
Artículo 25. Elaborar los formatos de cuestionario, encuesta, denuncia e informes; y suscribir los acuerdos de coordinación señalados en este ordenamiento y demás acciones necesarias para abatir la violencia y acoso entre iguales.
Artículo 26. Las instituciones públicas o privadas, sociales o educativas, de atención a niños, niñas y adolescentes, y Ayuntamientos Municipales, deberán crear Comités contra la violencia y acoso entre iguales que impulsen campañas de difusión previniendo el acoso escolar.
Artículo 27. Producir videos didácticos de sensibilización del problema de violencia y acoso escolar, con utilización de casos reales permitiendo la discusión sobre los mismos entre los estudiantes. Dicho material deberá ser distribuido en las instituciones educativas y difundidas en lugares públicos.

CAPÍTULO II


DE LA FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN DEL PERSONAL DOCENTE, DE SERVICIOS SOCIALES Y DE OTROS PROFESIONALES.
Artículo 28. En los planes de formación y capacitación del profesorado se incorporarán estrategias formativas que posibiliten la transmisión de valores en cuanto a la dignidad y derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes, prestando especial atención a la detección, prevención y resolución pacífica de casos de violencia y acoso entre iguales.
Artículo 29. Se introducirán acciones específicas sobre violencia y acoso entre iguales, en las actividades incluidas en un Plan de Formación Permanente del Profesorado.
Artículo 30. El personal de las áreas de atención primaria, secundaria y media superior, atención especializada y servicios de urgencias, que en el desempeño de su trabajo puedan tener contacto con posibles víctimas de violencia y acoso entre iguales, recibirá capacitación en la materia, enfocada al reconocimiento de situaciones de violencia y acoso entre iguales.
Artículo 31. Deberán adoptarse medidas para realizar, impulsar y facilitar la formación a los colectivos de profesionales que atienden a niños, niñas y adolescentes en centros educativos públicos o privados y de servicios sociales, con el objetivo de prevenir y detectar oportunamente los casos de violencia y acoso entre iguales, así como garantizar la intervención y solución adecuada en estas situaciones para evitar que el riesgo sea mayor.
Artículo 32. Las instituciones educativas y aquéllas que tengan a su cargo la atención, cuidado de infantes y adolescentes, colaborarán con los Ayuntamientos y los Comités Municipales en el desarrollo de acciones de sensibilización y formación de las personas que desempeñan su trabajo como profesionales de los equipos psicosociales y presten servicios en los mismos, como instrumento adecuado, eficaz para la atención y protección de las víctimas.
Artículo 33. El Instituto Estatal de Educación Pública en el Estado, deberá elaborar los planes y programas para combatir la violencia y acoso entre iguales.
Artículo 34. Orientar y capacitar en conferencias a los padres de familia de la existencia de la presente ley y, la forma de combatir la violencia y acoso entre iguales.
Artículo 35. Cuando el personal de los centros educativos, de atención de niños, niñas y adolescentes tengan fundadas sospechas de situaciones de violencia y acoso entre iguales, deberá comunicarlo inmediatamente a su superior, y a la Procuraduría para la Defensa del Menor, la Mujer y la Familia, con apercibimiento que de no hacerlo se hará acreedor a uno de los medios de apremio que señale esta ley.
Artículo 36. Las instituciones públicas o privadas y centros de atención, que tengan a su cargo el cuidado y atención de niños, niñas y adolescentes, deberán elaborar un proyecto para combatir la violencia y acoso entre iguales, con sujeción a la presente Ley, deberá ser aprobado por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca y la Procuraduría para la Defensa del Menor, la Mujer y la Familia, según corresponda.
Dicho proyecto deberá contemplar las siguientes fases:
I. Sensibilización y concientización;
II. Investigación de antecedentes;
III. Elaboración del plan de actuación, difusión y desarrollo;
IV. Seguimiento; y
V. Evaluación.
Artículo 37. Los resultados de los estudios e investigaciones, en su caso, serán objeto de difusión pública.
Artículo 38. Las demás medidas que establezca esta ley, otros ordenamientos legales y reglamentarios, que por razón de competencia puedan corresponderle.

CAPÍTULO III


DE LA OBLIGACIÓN ÉTICA FUNDAMENTAL DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS.
Artículo 39. Las instituciones de educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, públicas y privadas, tendrán la obligación de garantizar a los niños, niñas y adolescentes, el pleno respeto a su dignidad, vida, integridad física, emocional y moral dentro de la convivencia escolar. Para tal efecto deberán:
I. Ofrecer a todos los alumnos una formación permanente en el respeto por los valores de la dignidad humana, los derechos humanos, la aceptación de los demás, la tolerancia hacia las diferencias entre personas y la solidaridad hacia las personas más vulnerables. Para la enseñanza de estos valores deberá dedicarse a actividades curriculares teórico-prácticas y utilizar métodos persuasivos tales como discusiones, talleres, películas, textos literarios, representaciones teatrales y análisis de casos prácticos.
II. Inculcarán a todos los alumnos un trato respetuoso y considerado hacia los demás especialmente hacia quienes presentan discapacidades, vulnerabilidad o capacidades sobresalientes.
III. Establecer entre los alumnos prácticas cotidianas de trato fraternal, así como métodos de solución amigable y pacífica de las diferencias o conflictos entre ellos;
IV. Proteger eficazmente a los alumnos contra toda forma de acoso, maltrato, agresión física o psicológica, humillación, discriminación o burla de parte de los demás compañeros, los profesores, directivos; y
V. Establecer en sus reglamentos los mecanismos adecuados de carácter disuasivo, correctivo y reeducativo para impedir el acoso, la agresión física, emocional y psicológica; los comportamientos de burla, desprecio y humillación hacia los demás y especialmente hacia los niños, las niñas, los adolescentes y menores con dificultades en el aprendizaje, en el lenguaje o hacia niños, niñas, adolescentes y menores con capacidades sobresalientes o especiales.



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