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LEGISLACIÓN Y EMPODERAMIENTO

Autores: Programa BETANIA. Intervención con mujeres en contextos de prostitución y victimas de trata.

RESUMEN

Partiendo de la experiencia de acompañamiento de Betania a mujeres ejerciendo prostitución y tras analizar los distintos modelos de afrontamiento, se ha realizado una matriz con 3 modelos legislativos y 5 perfiles de mujeres reconocidos desde el programa. La mayoría soportan condiciones de precariedad: ingresos inestables y urgencias económicas, aisladas socialmente por el estigma, administrativamente irregulares y psicológicamente afectadas por su doble vida.



Asumiendo que ninguna opción legal protege a todas las mujeres, se concluye que:

  • El modelo abolicionista aplicado en la España actual, criminalizaría su actividad e indirectamente a ellas, exponiéndolas a un alto grado de estrés  psicológico y de agresiones e impidiendo el acceso a una vida medianamente normalizada.

  • Legalizar daría derechos a una minoría ya empoderada que cumpliría los requisitos exigidos: mujeres que focalizan sus objetivos, controlan los riesgos, con permiso de trabajo, disposición a pagar impuestos y a afrontar el estigma derivado de registrarse como trabajadoras sexuales.  El resto quedaría en situación ilegal, sin derechos y susceptibles de persecución policial.

  • Se considera, por tanto, que la alternativa que en este momento a más mujeres empoderaría sería la situación actual de alegalidad, pero con importantes reformas que garanticen derechos básicos hoy gravemente vulnerados:

  • Políticas públicas de prevención y atención sanitaria (a falta de sanidad universal) para personas en prostitución.

  • Programas específicos de mediación y acompañamiento social.

  • Normativas que obliguen a dueños de locales a permitir el acceso a dichos programas.

  • Políticas de protección policial: patrullaje, investigación de abusos, coerción, explotación y trata con policías de incógnito de brigadas distintas a extranjería.

  • Permitir únicamente la prostitución autónoma persiguiendo: pisos al 50%; clubs con control de horarios y de atención a clientes…

  • Asesoramiento: contratos y altas de autónomas como masajistas, captadoras de clientes…

Ninguna legislación está reduciendo el estigma. Ello reafirma la necesidad de políticas educativas para la desaparición de la prostitución a medio-largo plazo y socioeconómicas para evitar el inicio pues aunque sirve como medio de supervivencia, en general, no mejora la calidad de vida y tiende a perpetuar la exclusión por la dificultad que entraña el abandono.

Palabras clave: prostitución, empoderamiento, legislación

ABSTRACT


Based on the Betania accompaniment experience to women practicing prostitution and after analyzing different coping strategies, it has been made a matrix with 3 legislative models and 5 profiles of women recognized by the program. Most of them suffer from precarious conditions: unreliable income and economic emergencies, socially isolated by the stigmatization and psychologically affected by her double­ life.

Assuming that none of the legal options would protect all the women, it has been concluded:



  • The abolitionist model applied in Spain, would criminalize their activity and indirectly them, exposing them to a high degree of psychological stress and to assaults and preventing them access to moderately decent livelihoods.

  • Legalizing would give rights to a minority already empowered that could meet the requirements: women focusing on goals, risk control, working permit, willingness to pay taxes and to cope with the stigmatization that means to register as a sexual worker. The rest of them would remain in illegal situation, without rights and more likely to be persecuted by the police.

  • Therefore, the alternative considered, nowadays, to empower a greater number of women would be the current situation of alegality or legal limbo, but with major reforms that would guarantee fundamental rights today gravely violated:

  • Prevention and healthcare public policies (in the absence of universal and free healthcare) for persons practicing prostitution.

  • Specific mediation and social accompaniment programs.

  • Regulations that force the premises owners to allow those programs access.

  • Policy protection policies: patrolling, abuses, coercion, exploitation and human traffick investigation by incognito police not belonging to the brigade of Alien affairs.

  • To allow exclusively independent prostitution, prosecuting flats where earnings are halved between owners and women; night clubs with time and clients control…

  • Consulting on labor contracts and self-employment as masseuse or drink commisionist etc...

None of the current legislations are reducing stigmatization. This statement reaffirms the urgency of educational policies for the disappearance of prostitution to a medium/long term, and social policies to prevent people starting with prostitution, as it serves as a means of survival but it doesn’t improve their life quality and tends to perpetuate the social exclusion because of the difficulties that involves stopping.

Key words: prostitution, empowerment, legislation

INDICE:

RESUMEN


ABSTRACT

0. INTRODUCCIÓN

1. MATRIZ PARTA EL EMPODERAMIENTO

1.1 TIPOS DE LEGISLACIÓN

1.2 PERFILES DE LAS MUJERES

2. ASPECTOS QUE POTENCIAN EL EMPODERAMIENTO A LA LUZ DE LAS DIFERENTES LEGISLACIONES

2.1 ESTIGMA

CONCLUSION

2.2 DERECHOS SOCIALES

2.2.1 DERECHOS LABORALES

CONCLUSIONES

2.2.2 DERCHO A LA SANIDA

CONCLUSIONES

2.3 DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL Y LA LIBERTAD: LA TRATA Y EL PROXENETISMO, MENORES EN PROSTITUCIÓN.

3. CONCLUSIONES FINALES

0. INTRODUCCIÓN

Somos un programa de acompañamiento a mujeres en contextos de prostitución cuya misión es ofrecerles posibilidades para que sean protagonistas de su vida. Hemos conocido fundamentalmente a mujeres que ejercen en precariedad pues éstas son las que principalmente nos hacen las demandas. Entendemos que hay una prostitución de “alto standing” a la que nosotras raramente tenemos acceso, o es muy superficial y esporádico. Después de años de acompañamiento psicosocial hemos conocido muy diferentes formas de afrontar la prostitución por parte de las mujeres, por ello sabemos que no podemos generalizar, ni categorizar hablando de “mujer en prostitución”, hablaremos siempre de mujeres, pues no hay definiciones exactas en prostitución, ni recetas mágicas para un fenómeno tan complejo. Esta complejidad es la razón por la que llevamos muchos años de reflexión contrastando nuestras ideas día a día con la realidad de las mujeres que encontramos pero también con colectivos feministas y de derechos humanos.

La reflexión que hemos llevado a cabo está centrada en cómo afectarían las distintas opciones legislativas sobre prostitución a las mujeres que la ejercen, entendiendo que incluso si la prostitución fuera abolida, a día de hoy en España, iba a seguir ejerciéndose en la clandestinidad. Por tanto, nos atendremos a la frase atribuida a Aristóteles: “la política es el arte de lo posible” y analizaremos qué medidas legales garantizan mejor los derechos de las mujeres y, por tanto, favorecerían su empoderamiento. Es un estudio pragmático, no planteamos aquí cuestiones sobre la mera existencia de la prostitución, y nos alejaremos de discusiones teóricas (¿es un trabajo?, ¿es violencia de género?...) ya trabajadas en otros estudios de Betania (Mazuela y Almarza 2008). Pero sí partimos de nuestra observación: que la prostitución daña, en general, a las mujeres, a los clientes y a la sociedad que la sostiene.

Queremos explicar que en Betania también acompañamos a mujeres transexuales y aun con sus especificidades debido a su triple vulnerabilidad (prostitución, género y transexualidad) las incluimos en el término de mujeres y en el estudio. También atendemos a hombres que ejercen prostitución y que nos hacen demandas en un porcentaje que ronda el 2% y aunque comparten muchas características con las mujeres, sus demandas se centran normalmente en el ámbito exclusivamente sanitario, por lo que consideramos que no tenemos suficientes elementos de estudio y no les tendremos en cuenta para este análisis.

EMPODERAMIENTO

Las definiciones que consideramos más apropiadas para nuestro estudio son las siguientes:



  • Proceso mediante el cual las personas fortalecen sus capacidades, confianza, visión y protagonismo en cuanto que forman parte de un grupo social, para impulsar cambios positivos en las situaciones en las que viven”. (Hegoa 2005)

  • Sería una estrategia que favorece que las mujeres, y otros grupos desfavorecidos, incrementen el poder, es decir, que accedan al uso y control de los recursos materiales, y simbólicos, ganen influencia y participen en el cambio social (Margaret Shuler)

  • Ha de quedar muy claro, que esta manera de empoderamiento, no conlleva la dominación de los otros, sino la adquisición de recursos, conciencia y habilidades para acabar con la situación injusta que vivimos las mujeres en todo el mundo, y formar parte de la sociedad como ciudadanas de pleno derecho, en igualdad real de condiciones (Plataforma de acción conferencia de Pekin)

Atendiendo a estas 3 visiones el proceso de empoderamiento como grupo social no arrancaría sino hay una disminución del estigma, que permita a las mujeres hacer público que está ejerciendo la prostitución y participar en su propio cambio social. Cuando existe un empoderamiento individual éste lleva a que la mujer tenga realmente control sobre su vida y elija libremente sin presiones relativas a su supervivencia o de terceros su camino. Y en ese caso, y si tienen una alternativa económica digna, muchas elijen abandonar la prostitución, como ocurrió en España en los momentos de bonanza económica de los 90.
1. MATRIZ PARA EL EMPODERAMIENTO.

Para analizar la idoneidad de cada uno de los modelos legislativos contrastaremos como responderían las diferentes propuestas a las necesidades y a la realidad de las mujeres con las que hemos trabajado en estos 15 años.

La discusión sobre la legislación de la prostitución afecta fundamentalmente a los siguientes derechos básicos de las mujeres que la ejercen: Estigma: derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Derechos sociales que incluirían los Derechos laborales y el Derecho a la sanidad. Y por último el Derecho a la Integridad personal y la libertad: La trata y el proxenetismo, menores en prostitución.

1.1. TIPOS DE LEGISLACIÓN

Clasificamos en 3 los tipos de legislación vigentes en Europa occidental, que son los que están en discusión para España: Abolición, legalización y alegalidad. Obviamos la prohibición porque no es una opción contemplada por ninguna de las partes. Entendemos que las normativas municipales se superponen a las legislaciones nacionales, actuando de hecho por encima de estas ya que aunque esté legalizada la prostitución o sea alegal si hay una disposición que prohíbe la prostitución en toda la ciudad (ciudades en Holanda que han elegido “la opción cero”, es decir, prohíben cualquier negocio de prostitución o prostitución de calle), o en ciertas zonas de la ciudad funcionarán como bolsas de abolicionismo y en muchos aspectos tendrán las mismas consecuencias. Nombraremos los países que han sido revisado por este estudio por ser paradigmas legislativos en su modelo.

Abolición: Suecia, Francia y normativas municipales en diversos países p. ej España

Legalización: Holanda, Alemania, Suiza, Nueva Zelanda y algún estado de Australia

Alegal: España, Italia

1.2 PERFIL DE MUJERES

También tipificamos distintos modos de afrontar la prostitución, entendiendo que cualquier categorización humana siempre será errónea e injusta y aún más con un asunto de gran complejidad como es la prostitución. Sin embargo, nos es fundamental realizar está división pues la hipótesis en la que se basa este trabajo es que dependiendo de las circunstancias personales, sociales, legales de la mujer la manera en qué está legislada la prostitución le afectará de distinta manera.



  • Mujeres ya empoderadas, se identifican públicamente o en sus círculos cercanos como trabajadoras sexuales… Ejercen como autónomas (sin dueños de clubs, madames…). Son mujeres que focalizan sus objetivos y con la prostitución ya han logrado alcanzar varias de sus metas fundamentalmente económicas. Controlan los riesgos inherentes a la prostitución como son las ITS, adicciones, abusos físicos y psicológicos por parte de clientes y potenciales proxeneta, secuelas psicológicas graves. Tienen permiso de trabajo o son nacionales. Conocen sus derechos y saben desenvolverse perfectamente en su medio. Ejemplos mediáticos: Griselidis, Montse Neira, Paula Vip…

  • Excluida, sin papeles y con muy difícil vía de integración : (muchas nigerianas y la mayoría de las transexuales que ejercen prostitución) Afrontan la prostitución de muy distintas maneras y pueden estar en trata o haber sido víctimas en su día, pero son poquísimas las que lo van a denunciar . El estigma que sufren es el más duro por lo cual una vía de supervivencia diferente a la prostitución es muy complicada y no tienen muchos modelos de reinserción que les sirva de referencia especialmente las transexuales. Socialmente el aislamiento es total. Y por último vienen de unos pasados de gran dureza y con secuelas psicológicas importantes.

  • Mujeres que ven la prostitución como una actividad temporal. No se identifican como trabajadoras sexuales ni como prostitutas, muchas vienen con un proyecto concreto: vienen a “tapar agujeros”, a conseguir pagar una deuda familiar o personal, a conseguir dinero para una vivienda, los estudios de los hijos, a conseguir un sueño de vida europeo o huir de situaciones de violencia, opresión… Viven el ejercicio de la prostitución de muy distinta manera, algunas incluso han venido tratadas, dependiendo de su entorno social y familiar, de su personalidad, de sus vivencias y de la fase en la que estén en prostitución. El tiempo que permanecen en prostitución depende de: cómo sepan afrontar los riesgos del ejercicio de la prostitución, de su capacidad para focalizar objetivos, de cómo van integrando la prostitución en su vida y si quieren romper con el círculo prostitucional (Lastra, 2015) de su capacidad de crear y de desarrollar un nuevo estilo de vida.

  • Mujeres jóvenes españolas de origen, de 2ª generación o reagrupadas. Provenientes generalmente de familias o medios sociales desestructurados y/o con padres y madres con trabajos muy precarios y de gran carga horaria. Frecuentemente con abandono escolar, prácticamente sin opciones laborales u opción a trabajos absolutamente precarios. Inmersas en la cultura de consumo actual con sus características más dañinas: búsqueda de la gratificación inmediata, no se valora suficientemente el esfuerzo, se aspira a conseguir lo que otros de su edad poseen y a ellos se les ha negado como son las nuevas tecnologías, las ropas o complementos de marca…(Betania, 2015) . Al iniciarse en prostitución emprenden un camino sin ninguna consciencia de dónde les puede llevar. Muy vulnerables de caer en las redes de trata y proxenetismo de hecho se han detectado en el último año varias redes de proxenetismo o trata interior con mujeres de este perfil (Murcia, Burgos). Los victimarios se ahorran el billete y los problemas de adaptación al medio.

  • Víctimas de trata de seres humanos y explotación sexual que se identifican como tal y quieren escapar. Hacemos esta apreciación porque en las categorías anteriores muchas también son víctimas de trata pero no se identifican como tal y/o no tienen intención de abandonar la prostitución por distintas razones. La legislación les afecta de una manera completamente diferente.

2. ASPECTOS QUE POTENCIAN EL EMPODERAMIENTO A LA LUZ DE LAS DISTINTAS LEGISLACIONES

2.1. ESTIGMA: DERECHO AL HONOR, A LA INTIMIDAD PERSONAL Y FAMILIAR Y A LA PROPIA IMAGEN.

ABOLICION:

En Suecia paradigma del abolicionismo Europeo ha disminuido de forma muy contundente la prostitución pero no deja de existir, y en otros países como Francia donde hay un abolicionismo de facto, continúa existiendo de forma prolífica. En este último país no se pena a la mujer pero sí es delito y se persigue dedicando grandes recursos la figura del intermediario que se beneficie de algún modo: recepcionistas de llamadas, dueños de los pisos donde se alquilan habitaciones, hoteles que alojan a mujeres ejerciendo... Por lo tanto, en este caso para todas las mujeres supone una criminalización de la actividad porque se mueven en los parámetros de la clandestinidad. Lo cual es estigmatizador pues asimila a todos los agentes de la prostitución a algo delictivo, incluida a la mujer, aunque sólo esté penado el cliente o el intermediario y ella no sea perseguida. La mujer aunque quisiera no puede hacer público, ni reafirmase en su ejercicio, ni organizarse para la defensa de sus derechos, porque daña a su actividad económica ya que puede ser vigilada y sus clientes no querrán arriesgarse. En Francia en su afán de perseguir delitos relativos a prostitución y trata hay muchas intervenciones de teléfonos de las mujeres que ejercen prostitución. Concluimos que la abolición significaría un estigma, asimilando prostitución a delincuencia, este afectaría a todos los perfiles de mujeres descritos pero ante todo sería un obstáculo para aquellas que quieren “dignificar” la prostitución dándole un cariz legal y quizás ético haciendo público su ejercicio. Lo cual no incluiría a la gran parte de las mujeres con las que nosotras hemos trabajado. Pues en su gran mayoría conservan al menos algunos de sus entornos sociales donde ocultan su ejercicio. La medida sería: ¿Cuántas que tengan aquí su familia están dispuestas a salir en la prensa con el rostro descubierto?. Nosotras no conocemos a ninguna.

Aunque se podría pensar que la abolición limitaría el empoderamiento social porque favorece la invisibilización y por tanto el estigma, es interesante contrastar como en países de tendencias abolicionistas existen sindicatos de trabajadoras sexuales con un perfil público altísimo, incluso internacional (AMMAR Argentina) y sin embargo en otros países como Holanda se ha llegado a decir que el sindicato más conocido Vakbond Vakwerk es muy pequeño y carece de capacidad de incidencia ya que la estigmatización dificulta la colaboración entre trabajadoras sexuales y agencias gubernamentales. (Cruz y Van Iterson, 2010).

LEGALIZACIÓN:

Nuestra sociedad no parece estar preparada para asimilar con normalidad a una mujer que esté ejerciendo prostitución. Titulares de prensa se refieren a ella estigmatizándolas, las fotos que adjuntan a las noticias no son normalizadoras sino siempre buscando la parte más morbosa. ¿Cambiaría esto si estuviera legalizada la prostitución?. No lo creemos. Para ciertas miradas el estigma podría disminuir si hubiera un marco legal para la prostitución, ya que podrían argumentar que ellas pagan sus impuestos y que no hacen nada ilegal. Pero si analizamos lo que pasa en países donde sí hay una legalización durante más de 10 años el problema del estigma no ha desaparecido. Muchas mujeres en estos países por miedo al estigma no están dándose de alta y siguen ejerciendo prostitución. Un 18% en 2015 y 19% en 2014 de las mujeres que atendemos y están en prostitución tienen hijos en España, la mayoría de las mujeres que encontramos tienen miedo a que su familia, sepan que ellas están o alguna vez han estado en prostitución. Y no están dispuestas a que aparezca en ningún lugar oficial.

Así que la legalidad podría disminuir el estigma, aunque sobre todo el autoestigma, principalmente de aquellas que están dispuestas a salir al ámbito público y han hecho un proceso personal muy profundo. A largo plazo quizás estás podrían ir tirando tabúes y haciendo salir a la luz pública también a los clientes, y el fenómeno, normalizándolo de alguna manera. Pero es a muy largo plazo, mientras tanto significaría crear dos categorías aquellas con papeles y trabajo “legal” y esas ocultas y trabajando en la clandestinidad.

ALEGALIDAD

La situación actual en España en principio invisibiliza a las mujeres y la sociedad no presta atención a su problemática porque viven en la marginalidad y “no forman” parte de la sociedad reglamentada (en la actualidad se centra la atención en la trata y la explotación). Sin embargo, tampoco la legalización como hemos visto ha servido para “humanizar” la mirada hacia la mujer en prostitución. Y la alegalidad permite que las mujeres que no quieren registrarse como trabajadoras sexuales puedan seguir manteniendo su medio de supervivencia, ya que la sociedad no puede ofertarle otra opción “viable”.

Conclusión y propuestas para la disminución del estigma

No creemos que ninguna de las 3 vías legislativas haya demostrado ser útil para mejorar la imagen de la mujer en prostitución. Un Estigma social es una desaprobación social severa de características o creencias de carácter personales que son percibidas como contrarias a las normas culturales establecidas (Wikipedia), por lo tanto, entra en el ámbito de las creencias personales y de las normas culturales. Será una labor educativa, se requiere hacer un proceso personal y social hasta aceptar el valor incondicional que una persona tiene, independientemente de a lo que se dedica, el dinero que posee o su raza... Obviamente las campañas de sensibilización y la educación social tienen mucho que hacer para mejorar la visión de la realidad de las mujeres y evitar la invisibilización.

A pesar de los cambios sociales que está habiendo con respecto a la sexualidad, pues se están rompiendo muchos tabús, el rechazo que sufren las mujeres en prostitución es todavía de profundo calado. Este es una de las importantes razones por las que la prostitución continua hoy dañando la autoestima de la mujer, debido a la mirada y el trato que recibe, en general, de los clientes; para muchos la mujer es un mero objeto de consumo y es un ser inferior, así lo piensan, lo sienten y actúan en consecuencia (se puede ver en los comentarios de los chats en páginas webs de clientes de prostitución). Pero también recibe una mirada recriminatoria de la sociedad y de ella misma (el ejercicio no es coherente en muchísimas ocasiones con los valores que ella tiene asimilados y sobre el rol que debe cumplir una mujer), es decir, el estigma y el autoestigma no le permite vivir con plenitud.

Así mismo, el miedo a ser juzgadas daña la dimensión social de las mujeres ya que las relaciones familiares, de pareja y de amistad de la mujer en general se ven afectadas por la mentira, pues lo más habitual es recurrir a la doble vida; lo que lleva a la mujer, que ejerce en demasiadas ocasiones a un aislamiento social.

El estigma que padecen las mujeres en prostitución no es equiparable, sorprendentemente, al que deberían soportar sus clientes. Es incomprensible que dos personas ejecuten el mismo acto y una de ellas recoja todo el peso del desprecio, como sucede en pleno siglo XXI en algunas culturas cuando se produce un hecho de adulterio y a quien lapidan es a la Mujer (Betania, 2015)
2. 2 DERECHOS SOCIALES

Cuando se argumenta a favor de la legalización siempre se argumenta que entrar en el mercado de trabajo daría derechos sociales a las personas ejerciendo prostitución. Estos son los derechos enumerados tradicionalmente como sociales: el derecho a un empleo y a un salario; el derecho a la protección social en casos de necesidad (jubilaciónseguridadsocialdesempleobajas laboralespor enfermedadmaternidad o paternidad, accidentes laborales); el derecho a la vivienda; el derecho a la educación; el derecho a la sanidad; el derecho a un medio ambiente saludable, al acceso a la cultura y a todos los ámbitos de la vida pública; el derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria.

2.2. 1 DERECHOS LABORALES

Independientemente de nuestra concepción de la prostitución como un trabajo o no, la razón de ser de este estudio es poner el foco en la protección de las mujeres “proteger a las personas, no las ideologías” frase utilizada tanto por el Papa Francisco, como por el sindicato alemán de trabajadoras y trabajadores sexuales “Strass”. Pero podemos declarar que hay unas condiciones por debajo de las cuales la actividad de la prostitución es claramente explotación y hoy en España ese límite se traspasa con la gran mayoría de las mujeres que no ejercen prostitución de forma independiente (casi todos los perfiles definidos excepto el de las empoderadas y algunas que lo consideran algo temporal). Ya en nuestra investigación del 2008 analizamos con detalle como los aspectos laborales de la prostitución no mejoraban la calidad de vida por ello sólo nombraremos algunos de estos a modo de ejemplo: pisos de prostitución de 24 horas, con una hora únicamente para salir a la calle; clubs con un horario de 12 horas, dueñas de locales que empujan y coaccionan  a las mujeres a trabajar sin preservativo y al consumo de estupefacientes y alcohol...

ABOLICIÓN

Esta postura, en la España actual, empujaría a la clandestinidad y al ámbito de lo delictivo a las personas que siguen ejerciendo prostitución. Ello obstaculizaría el acceso a las mujeres por parte de los recursos sociales y sanitarios y policía, y por ende a la información, dificultando así la posibilidad de exigir unas mejores condiciones, de encontrar salidas en caso de querer abandonar la prostitución y buscar otro trabajo o, por supuesto, de huir de la explotación o la trata. Afectando por tanto, a todos los perfiles de mujeres definidos anteriormente pero especialmente a las no empoderadas, todas aquellas que no se desenvuelven con destreza en este ambiente, porque ejercer con la abolición requiere en muchas ocasiones una organización sofisticada para poder burlar los controles, como nos han contado aquellas que ejercen en Francia, por lo que es posible que lance a muchas mujeres a manos de mafias y organizaciones delictivas. Médicos del Mundo Francia (2015) explica que “el delito de captación ha degradado de una manera muy importante las condiciones de salud y ejercicio de las personas que se prostituyen (…) y tienen menos capacidad de negociar el sexo seguro”.

En todo caso la abolición niega el derecho a la alimentación, a la vivienda y a la sanidad de las mujeres a las que la sociedad no ofrece ningún otro empleo.

LEGALIZACIÓN

Analizamos las principales argumentaciones que se esgrimen en este modelo

Derecho al trabajo.: que puede conllevar prestaciones de la Seguridad Social como maternidad, incapacidad, subsidios de desempleo, jubilación… Aunque no siempre ocurre con el resto de las trabajadoras/es como en el caso de empleadas del hogar o algunas situaciones de los autónomos. Y ¿qué argumento podría utilizarse en España para otorgar el subsidio del desempleo a trabajadoras del sexo y a empleadas domésticas no?. En todo caso, este importante argumento parece no convencer a las mujeres o a los dueños de muchos locales (Equality now, 2012): como ejemplo en Queensland (Australia) se estimó en 2009 que llegaba al 90% del comercio ilegal de sexo o como ocurre en Alemania según un informe del Ministerio de asuntos sociales del 2007 que dice que la mayoría de las mujeres en prostitución no tenían y no querían contratos de trabajo ya que no querían perder su autonomía o anonimato, y no querían pagar impuestos o creían que su paso por prostitución era temporal.

Derecho a unas condiciones de trabajo dignas.- En este punto incluiríamos las medidas de seguridad e higiene en el trabajo. Siendo este uno de los aspectos más vulnerados para las mujeres en prostitución en Holanda las licencias concedidas a los locales de prostitución tienen como condición medidas para proteger la salud, la seguridad y el derecho de autodeterminación; hay una normativa detallada: se prohíbe obligar a las mujeres a consumir alcohol con los clientes, se mejoran condiciones higiénicas, se prohíbe obligar a ciertas prácticas sexuales o sexo inseguro… Además reciben visitas de programas sociosanitarios de prevención y asesoría, aunque obviamente respetando la voluntad de la mujer para ser o no asesorada y participar o no. Existen varios informes como el del Centro de prostitución y salud holandés (Cruz y Van Iterson, 2010) que manifiestan que con la legalización se ha reducido la violencia contra la mujer en prostitución (botón de emergencia obligatorio...) y han mejorado sus condiciones de vida y trabajo. Aunque más abajo leeremos como otros que niegan esta mejoría.

La finalidad de esta vía es aproximar todos estos derechos laborales de las mujeres que puedan (tengan permiso de residencia) y quieran registrarse como trabajadora sexual que ejercen prostitución  a los de otros colectivos. Sin embargo, a raíz de estudios de las condiciones laborales entre las mujeres registradas en los países como Holanda, Alemania o Suiza, podemos decir que la práctica difiere enormemente respecto a otros trabajos, puesto que en prostitución la línea que pasa de la prostitución a los abusos, al acoso sexual y al proxenetismo es demasiado confusa. Por ello existen normas que intenten paliar la explotación, por ejemplo en Alemania según el sindicato de trabajadoras sexuales BESD (http://berufsverband-sexarbeit.de/) la ley prohíbe la exigencia de prácticas sexuales específicas por parte cliente, que tiene derecho a pedir únicamente el lugar y la hora; el / la trabajadora sexual también tiene derecho de dimitir en cualquier momento, mientras que el empleador debe cumplir con los plazos de preaviso estándar; también tiene derecho a rechazar a clientes y  sin olvidar que cuando esa posibilidad de elección es reiterada puede conducir a un despido, por disminuir el rendimiento de dicha trabajadora. Por ello, estos países conceden subsidio de desempleo a las prostitutas que voluntariamente abandonan la actividad, sin ser obligadas a aceptar otro trabajo, ya que no se presentan ofertas de empleo de prostitutas, a pesar de estar regulado como trabajo.



Estas normativas intentan paliar el problema pero deben estar continuamente revisándose por la dificultad que supone llevarlo a la práctica, por ejemplo en Alemania se ha prohibido la “tarifa plana” en los clubs (pagar X euros por tener todo el sexo que quieran con distintas mujeres en un tiempo determinado) tras un documental televisivo que sacaba a la luz las condiciones denigrantes que suponía para las mujeres.  En definitiva, se entra en el mercado libre con las reglas de éste sin entender que la “mercancía” es parte de la intimidad de las mujeres que están involucradas. Todo ello ha originado un debate social en Alemania y se ha cuestionado el beneficio que ha traído a las mujeres la legalización a nivel laboral e incluso el nombrado informe del Ministerio de asuntos sociales Alemán del 2007 dice que no se ha observado a penas ningún impacto positivo y medible en las condiciones laborales ni en la protección social de las mujeres. En este sentido la prensa se ha hecho eco de una sentencia judicial a favor de un local  (que regulaba uso de móviles, que no esperaran a los clientes en grupos, atender totalmente desnudas, fijar horarios…) porque había una relación contractual con las empleadas.

Todo esto saca a la luz el debate de si sólo se debería permitir la prostitución autónoma. Para evitar el proxenetismo es indudable que ser autónoma sería la mejor opción pero como en todos los oficios el hecho de ser autónoma trae consigo más gastos y más riesgos y además en la práctica el nivel de protección social y laboral es menor. En Holanda muchos locales no tienen contrato con las mujeres sino que ellas son autónomas. Queda una confusión en este aspecto, pero al final dada la naturaleza de poder entre dueños y mujeres suelen ser consideradas como empleadas a efectos de legislación laboral (no de impuestos). El sindicato Suizo de trabajadora sexuales Procore (2015), al igual que muchos otros, reivindican la posibilidad de que las mujeres elijan si quieren trabajar como independientes o como empleadas y alegan que en otros oficios es posible que haya contrato sin que el empleado imponga totalmente su manera de trabajar, como ocurre en salvamento, donde no hay obligación a arriesgar vida y salud aunque ese riesgo forme parte de su oficio. Muchas mujeres, de todos los perfiles descritos excepto aquellas empoderadas, nos han expresado que no tienen las capacidades o la energía para trabajar por su cuenta y prefieren hacerlo por cuenta ajena, donde se sientan más seguras y no tengan necesidad de gastar tiempo y dinero en poner su propia publicidad y de organizar toda la logística en cada una de las ciudades a las que llegan a ejercer.

Para aquellas mujeres más vulnerables que están sin permiso de residencia en el país, se alega en ocasiones que la legalización podría significar el abrir una vía para regularizarse por arraigo si consiguieran un contrato de trabajo por cuenta ajena, y que con el modelo legislativo actual las mujeres en prostitución están en desventaja frente a otros colectivos porque nunca van a poder  conseguir un contrato laboral en su área de actividad. Sin embargo, si hacemos una lectura pragmática, en la Europa de hoy es prácticamente imposible pensar que se va permitir esto. Podría verse como un "coladero" de inmigrantes e incluso en los países que sí está legalizada la prostitución una condición indispensable para registrarse legalmente es tener un permiso de residencia en vigor o en el caso de Suiza, tener un visado de entrada, pero la mujer debe abandonar el país cuando éste venza. Únicamente parece ser que esto es posible en Nueva Zelanda, donde las mujeres incluso llegan al país con un contrato desde el país de origen para ejercer prostitución. Pero Nueva Zelanda no es un país de paso de ninguna corriente migratoria masiva como lo es España.

ALEGALIDAD

Fue fundamentalmente el argumentario utilizado por Marta Elisa de León (2012), mujer española que ejerció la prostitución 10 años, en su libro Las Ocultas, el que nos abrió los ojos a las dificultades que entrañaría para la mayoría de las mujeres la criminalización de la prostitución (pag 68), pero también la obligación de registrase. Según ella el estigma agravaría los problemas familiares y sociales de las mujeres (P. 58) además: “lo mínimo que pretendes es ir y venir a tu antojo, y no sentirte más obligada al trabajo de lo que ya te sientes internamente (…) no quieren deberse a nadie, ni por un contrato”. Algunas trabajadoras sexuales en Holanda han llegado a decir que sienten que su proxeneta ha pasado a ser el estado holandés (que controla cómo y dónde ejercen y les retira el dinero de su trabajo) (Cruz y Van Iterson, 2010)

Al leer la posición de Marta Elisa reconocimos la vivencia de gran parte de las mujeres que hemos acompañado. A raíz del análisis de esas vivencias y de sus testimonios Betania hizo un estudio de las consecuencias biopsicosociales del ejercicio de la prostitución (Caritas, 2015) en el que detectamos que es el mismo ejercicio de la prostitución el que dificulta o en todo caso agrava la posibilidad de atenerse a una disciplina laboral. Entre las consecuencias que hemos detectado en muchas mujeres están: pérdida del ritmo social; pérdida de energía debido al miedo, estrés, control permanente; desconfianza y falta de autodeterminación; adicciones y dependencias y la pérdida de autoestima.

Por otro lado, sabemos de varias mujeres que estando en prostitución están dadas de alta en la seguridad social de manera fraudulenta, muchas de ellas lo hacen porque un contrato es imprescindible para su permiso de residencia, otras han estado un tiempo dadas de alta ya sea por cuenta ajena o como autónomas pero a medio plazo no han encontrado suficientes ventajas que compensara lo que consideran una muy alta cuota a la seguridad social. De hecho en países como Holanda, ha habido quejas por parte de las trabajadoras sexuales (Bindel, 2013) que consideraban abusiva la cuota a la seguridad social, lo que les obligaba a trabajar en condiciones no adecuadas para cubrir mensualmente el pago.

CONCLUSIONES SOBRE LOS DERECHOS LABORALES.

En consecuencia creemos que legalizar la prostitución permitiría a las mujeres tener un contrato de trabajo con innegables ventajas sociales y laborales, pero en la práctica esto beneficiaría sólo a un pequeño porcentaje de mujeres, perjudicando a las demás que estarían sometidas a un acoso para forzar el registro: En Holanda el 70 % de las extranjeras están trabajando ilegalmente y este colectivo son el 80% de las mujeres en prostitución (Carrigg, 2008). Afirmamos la importancia de que exista la posibilidad de que aquellas mujeres que lo deseen y reúnan los requisitos puedan afiliarse a la seguridad social a través de distintas fórmulas. Algunas ya lo están haciendo pero sería necesaria asesoría laboral accesible y gratuita tanto a las mujeres como a los dueños y dueñas de locales.

Aquellas que desean tener un contrato de trabajo por cuenta ajena en el sistema de la alegalidad pueden darse de alta en la Seguridad Social, con el epígrafe 9609 «otros servicios personales» o como masajista, bailarina o incluso camarera de alterne, está última, también es una actividad en la que se ha reconocido en sentencias judiciales que hay "relación laboral”. Ejercer prostitución por cuenta ajena, voluntariamente y de forma autónoma en locales autogestionados o constituyendo cooperativas de trabajo resulta una buena opción, pero no todas tienen capacidad económica para crear sus propios negocios y se ven obligadas a trabajar para empresarios que en muchos casos las sobreexplotan. (Barriocanal, 2015)

Es de suma importancia que las mujeres estén informadas sobre las medidas de seguridad y protección en el trabajo y que reciban formación si así lo desean. Pero existen algunos dueños de locales que impiden el acceso a hablar con estas mujeres, por lo que sería fundamental que existiera una normativa aunque no esté legalizada la prostitución que obligue a estos dueños a permitir el contacto con las mujeres a entidades y programas sociosanitarios a lugares donde se sabe que se ejerce prostitución. Entendemos la importancia de estudiar bien este aspecto para no interferir con el derecho a la inviolabilidad del hogar.

2.2.2 DERECHO A LA SANIDAD

Hoy en día el derecho a la salud está asociado a la ciudadanía fundamentalmente, aquellas personas que tienen un contrato gozan del derecho a la asistencia sanitaria y también pueden acceder a ella quienes tienen permiso de residencia y pueden probrar que no tienen recursos. Pero quedan excluidas muchas de las mujeres en prostitución que no tienen N.I.E. o D.N.I. Consideramos, por tanto, que la solución no viene de la mano de la legislación de la prostitución

CONCLUSIÓN SOBRE EL DERECHO A LA SANIDAD

Abogamos por la sanidad universal, y hemos visto un deterioro en las condiciones de salud de las mujeres que atendemos desde que en 2012 se restringió la sanidad universal a aquellas personas con permiso de residencia: ITS sin diagnosticar, abortos ilegales, VPH sin tratar y muchos casos de urgencias inatendidos por el efecto de disuasión que tiene la medida y el miedo a que les puedan facturar la consulta. Esta reivindicación es independiente de la legislación que haya sobre prostitución y es obviamente la más inclusiva, puesto que afecta a otras personas que no estén en prostitución. Además en caso de legalización cubriría también a las mujeres que no están registradas. Pero, si el gobierno del momento no da acceso a este derecho humano, fundamental tanto por ellas, por pertenecer a un colectivo de riesgo, como por temas de salud pública, sería de suma importancia que se contemplara una excepción y a través de un informe social de servicios sociales o de ONGs especialidadas se pudiera otorgar a estas mujeres la sanidad gratuita y universal, con la tarjeta sanitaria.

Así mismo, sería muy importante que hubiera campañas públicas de prevención sanitaria, tanto in situ, como en los centros sanitarios, para paliar el carácter itinerante, el aislamiento y el miedo al estigma. Muchos programas de atención a la salud para personas en prostitución está siendo una solución adecuada. Pero por supuesto, asegurando una voluntariedad de la mujer y la confidencialidad.

2.3. DERECHO A LA INTEGRIDAD PERSONAL Y LA LIBERTAD: LA TRATA Y EL PROXENETISMO, MENORES EN PROSTITUCIÓN

Son obviamente las partes más vulnerable del fenómeno de la prostitución, son y se corresponde con los tres últimos perfiles de mujeres definidos y en los inicios de prostitución a muchas de las mujeres de los dos primeros grupos.

ABOLICIÓN.

Hay suficientes referencias bibliográficas que han estudiado el tema de la trata en la Suecia actual, diciendo que aunque se ha reducido no se ha conseguido eliminar y de hecho se encuentra más en la clandestinidad y parece ser más difícilmente detectable. Sin tener pruebas de ello pensamos que está opción podría ser útil para disuadir a las mujeres jóvenes e inexpertas en este “mundo” de iniciarse en prostitución. Aunque no para aquellas que ya están ejerciendo lo abandonen. También es posible que sirviera para disuadir a algunos proxenetas, aunque a las mafias más peligrosas no. En cualquier caso, hemos recogido suficientes testimonios de mujeres acompañadas o de compañeras suyas que han sido agredidas brutalmente en Francia por supuestos clientes en pisos u hoteles para robarles. La criminalización de la actividad les disuade de una forma u otra de denunciar y de eso se aprovechan los agresores.

LEGALIZACIÓN

El Centro de prostitución y salud holandés estima (Cruz y Van Iterson, 2010) expone que la seguridad ha aumentado para aquellas mujeres registradas en Holanda, cámaras de seguridad, alarmas, policía patrullando pero en el mismo país el Min. Asuntos exteriores y el alcalde de Amsterdam (Equality Now, 2012) reconocen que sigue habiendo trata, abuso de menores y proxenetismo, que lleva tiempo regular este sector. También en Alemania se ha cuestionado que la legalización desde algunos ámbitos no ha servido para luchar contra la trata. Al parecer aunque hay inspecciones en los locales registrados algunos de estos sirven de tapadera para un mercado ilegal del sexo. Y otros clandestinos surgen al albor de la demanda social que se crea con la “normalizada” prostitución. En Nueva Zelanda a pesar de la legislación aperturista sigue habiendo menores de 13 y 14 años en prostitución.

ALEGALIDAD

Se manejan hoy cifras en España de que entre 40.000 y 50.000 mujeres entran en España anualmente como víctimas de trata, la mayoría para ejercer prostitución. Lo que evidencia que tampoco los esfuerzos en la lucha contra la trata están dando el resultado deseado.

CONCLUSIÓN SOBRE EL DERECHO A LA INTEGRIDAD

Pensamos que la lucha contra la trata es independiente de la legislación que haya sobre prostitución. Que de nuevo es una cuestión de cambio social: enfoque fundamental al cliente, que en demasiadas ocasiones no le importa o no empatiza con la situación de la mujer. Como en apartados anteriores una abolición de la prostitución puede esconder más a las mujeres esclavizadas aunque es posible que se dediquen más recursos a su detección. Pero indudablemente, la legalización no ha servido para acabar con la trata, como nos han corroborado varias mujeres acompañadas por el programa que han viajado a ejercer en estos países. El cambio viene de la mano también de un esfuerzo político y policial, de una legislación enfocada en la víctima como ocurre en Italia, independientemente de que esta denuncie o no.

Es fundamental que salgan a la luz todos los locales donde se ejerce prostitución, para evitar delitos contra las mujeres, siendo los pisos los más difíciles de localizar por ello abogamos que haya una coordinación entre entidades especializadas y cuerpos y fuerzas de seguridad para que todos sean visitados con la perspectiva de protección a la mujer y no con la doble finalidad de detectar a inmigrantes ilegales. La policía (diferente a la de extranjería) podría hacer una labor de inteligencia con agentes de civil para detectar estos locales y comprobar si hay indicios de abusos. Y entendemos que la labor de patrullaje en la prostitución de calle podría ser al igual que en Holanda protectiva para las mujeres si se centrara en su seguridad y no en control de extranjería y de cumplimiento de normativas municipales.

3. CONCLUSIONES FINALES:

A corto plazo en Betania abogamos por la alegalidad como el sistema menos dañino: el que agrede menos los derechos de las mujeres de la mayoría de las mujeres y les permite un mayor empoderaramiento, pero con una serie de medidas de protección a las personas que ejercen que son irrenunciables y que ya hemos expresado a lo largo del estudio. El equipo hemos llegado a estas conclusiones tras el estudio en profundidad de las distintas posturas y voces que hay sobre esta problemática. Nos congratulamos que mientras estábamos redactando nuestras conclusiones Amnistía Internacional hiciera pública su posicionamiento a favor de la descriminalización pues coincidimos en los peligros que ello supone para la mujer y también en su respuesta a si su postura significa que promueven el trabajo sexual: “Hay pruebas de que las/os que se dedican a este trabajo como único medio de supervivencia es porque no tienen otra opción. Esto sólo perpetúa la marginación y por ello se debe garantizar que haya una política que defienda sus derechos humanos”.



Creemos firmemente que la solución a largo plazo y global es la educación afectivo-sexual, ya que la existencia de demanda se basa en carencias de este tipo. Esto debe incluir y completarse con: una educación de género, habilidades sociales como la empatía, la autoestima para resistir la presión de grupo y educación en valores que reafirme a la persona frente a la sociedad de consumo y en concreto el respeto y el valor incondicional del ser humano. Será necesario incidir tanto en potenciales clientes como en potenciales mujeres en riesgo de prostitución.

Los inicios en prostitución es uno de los temas que más nos preocupa, creemos que se elige voluntariamente pero no compartimos que sea una elección libre y el abandono de la prostitución entraña una enorme dificultad (Lastra 2015). Pero este problema no es sólo un tema de educación sino de desigualdad social y mientras exista está siempre habrá oferta de mujeres para prostitución. Por lo que las políticas de protección social a la mujer viviendo en España (con o sin papeles) son obviamente fundamentales para conseguir la desaparición de la prostitución.

Así mismo afirmamos la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre las consecuencias que tiene el ejercicio de la prostitución en la mujer que la ejerce.

REFERENCIAS



  • AMNISTÍA INTERNACIONAL (2015) Sex Workers Rights are Human Rights. Acceso en: https://www.amnesty.org/en/latest/news/2015/08/sex-workers-rights-are-human-rights/

  • AMNISTÍA INTERNACIONAL (2015) Q&A: policy to protect the human rights of sex worker. Acceso en:

https://www.amnesty.org/en/qa-policy-to-protect-the-human-rights-of-sex-workers/

  • BARRIOCANAL, MARÍA DEL MAR (2015). La prostitución en el ámbito de la seguridad social. Universidad de Burgos. Inédito.

  • BESD. Entkriminalisierung, Legalisierung, legale Anerkennung: Sexarbeit und Gesetz. Acceso en: http://berufsverband-sexarbeit.de/entkriminalisierung-legalisierung-legale-anerkennung-sexarbeit-und-gesetz/

  • BETANIA (2015). El estigma social es el primer problema de la prostitución o Me desprecio porque me desprecian. Boletín informativo 18. Acceso en:

https://dl.dropboxusercontent.com/u/66664799/Bolet%C3%ADn%2018.%20Betania.pdf

  • BETANIA (2015). Las adolescentes y la prostitución. Boletín informativo 19. Acceso en:

https://www.dropbox.com/s/a8pxk4cxpst352i/Bolet%C3%ADn%2019.%20Betania.pdf?dl=0
  • BINDEL, JULIE (2012). Meet the oldest prostitutes in Amsterdam – they're 70-year-old twins


  • CARITAS ESPAÑA (2015) La prostitución desde la experiencia y la mirada de Cáritas. Inédito.

  • CARRIGG, HANNAH (2008) Prostitution Regimes in the Netherlands and Sweden, Their Impact on the Traffi cking of Women and Children in Illicit Sex Industries http://web.wm.edu/so/monitor/issues/14-1/1-carrigg.pdf

  • CRUZ, JOSHUA Y VAN ITERSON, SWAAN (2010). The audacity of tolerance A Critical Analysis of Legalized Prostitution in Amsterdam’s Red Light District . Acceso en : http://www.humanityinaction.org/knowledgebase/312-the-audacity-of-tolerance-a-critical-analysis-of-legalized-prostitution-in-amsterdam-s-red-light-district

  • DE LEÓN, MARTA ELISA (2012). Las ocultas. Una experiencia de la prostitución. Turner Publicaciones S.L., Madrid.

  • EQUALITY NOW (2012). Does Legalizing Prostitution Protect Women and Girls? Findings from countries and states where prostitution is legal. Acceso en:

http://www.equalitynow.org/sites/default/files/Does_Legalizing_Prostitution_Protect_Women_and_Girls_EN.pdf

  • HEGOA. (2005). Diccionario de acción humanitaria y Cooperación al desarrollo. Acceso en: http://www.dicc.hegoa.ehu.es/listar/mostrar/86

  • LASTRA, JUAN JOSÉ (2015) El Círculo Prostitucional. En Boletín informativo 20 Betania. Acceso en:

https://www.dropbox.com/s/73i1ysjqphvopbj/Bolet%C3%ADn%2020.%20BETANIA.pdf?dl=0

  • MAZUELA, VIRGINIA. y ALMARZA, ANA. (2008) Prostitución: Vulneración de derechos y doble moral. Ponencia para el II Congreso Virtual sobre Prostitución. Acceso en: https://gepibbaleares.files.wordpress.com/2012/03/01_-1pon_betania.pdf
  • MEDICINS DU MONDE (2015). Prostitution : la pénalisation nuit gravement à la santé


Acceso en: http://www.medecinsdumonde.org/Presse/Communiques-de-presse/Prostitution-la-penalisation-nuit-gravement-a-la-sante.

  • PROCORE (2015). Prise de position de PROCORE concernant le rapport du Conseil Fédéral sur la prostitution et la traite des êtres humains Acceso en: http://sexwork.ch/fr/procore-5/prise-de-position-5-6-15

  • WIKIPEDIA. Acceso en http://es.wikipedia.org/wiki/Estigma 

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