“la salud de los profesionales de salud, riesgos y prevencióN “



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-Nuestras estadísticas




La salud de los Residentes en un Hospital de la Ciudad de Buenos Aires

En un hospital polivalente de la Capital,desde el Capítulo de Psiquiatría Preventiva de la Asociacion de Psiquiatras Argentimos (APSA) relevamos la frecuencia e intensidad del burnout en un grupo de 61 residentes con los cuales los colegas del Capítulo de Psiquiatría Preventiva realizaron un trabajo de prevención. Este trabajo consistió en la realización de un grupo operativo de reflexión acerca de la salud ocupacional con los residentes de cada especialidad, actividad acordada con el Comité de Docencia e Investigación del Hospital.

A la luz de los ejes que iban surgiendo, se evaluó que los puntos de urgencia para trabajar con ellos eran:


  • el déficit de reconocimiento: entre ellos y del resto del hospital, en un discurso contradictorio en que no debieran atender solos pero por otra parte tienen grandes responsabilidades.

  • necesidad de prevenir la ansiedad por las altas demandas de los pacientes y la institución.

  • necesidad de prevenir la depresión subdiagnosticada.

  • necesidad de prevenir el aislamiento.

  • necesidad de activar en ellos la conciencia de la morbilidad psíquica y somática.



Se implementaron a su vez cuatro escalas


1.- para evaluar burnout: Escala de Maslach, MBI(14)

2.- para evaluar depresión: escala de Beck

3.- para calidad de vida: Whoquol Bref

4.- para evaluar somatizaciones, trastorno por ansiedad generalizada, estrés postraumático, disociaciones, depresión, uso de sustancias, suicidalidad: Escala Global (GCS).

Al procesar el MBI, se vió que los indicadores del burnout, coincidentes con los riesgos que se detectaron en las reuniones, eran altos:


  • Cansancio emocional (CE) alto en 72% de los residentes (el más alto en ginecología y el más bajo en pediatría),más intenso en varones(76%) que en mujeres(68%),semejante por edades,más en solteros,con más de 9 horas de trabajo semanal y con menos de 2 años en la profesión(96%)

  • Despersonalización (DP) alta: en un 57% de los residentes,semejante en mujeres y en varones,más intensa en mayores de 28 años y en solteros, que en menores de 28 y casados, aunque mucho más intensa en los que tienen hijos y en los que trabajan más de 9 horas semanales y tienen menos de 2 años de tiempo en la profesión.

  • Realización personal (RP) baja en un 37% y alta en un 60 % (la más alta en cirugía, la más baja en ginecología).Las mujeres tienen sensación de RP más baja que los varones, los de más de 27 años también la sienten más baja que los de menos 27 años, es alta en los que tienen hijos.

No tiene relación con el tiempo de profesión.

  • En la Escala Beck surge que un 13% tiene depresión.

  • Un 18.4% tiene Estrés Postraumático y un

  • 26,3 % está con trastorno por ansiedad generalizada.

  • En total da un 18.4% de síntomas patológicos.

  • Sobre su calidad de vida uno de cada 6 residentes está contento con su salud y uno cada 7 con su calidad de vida, pero en rigor un 39% considera su calidad de vida entre mala y regular y un 46% considera que goza de la vida entre poco y más o menos.

  • 1 de cada 4 tiene insatisfacción con su sueño.

  • 1 de cada 3 tiene entre ninguna y escasa satisfacción con su salud, y sin embargo no colocan qué los aqueja. Hay un subdiagnóstico a causa de la renegación de la percepción y no asunción de ocuparse de su salud.

La noción de RP alta en un 60% y de RP baja en un 37%, ¿amortigua las otras dos variables? ¿Hay una cultura del éxito y del rendimiento que soslaya el CE y la DP altos? ¿El hecho de poder ser residente en su mismo valor determina la renegación de los riesgos? ¿El salario libidinal del autorreconocimiento es suficiente para homologarse al CE? ¿Habría cansancio emocional con un reconocimiento suficiente? Debemos ver muestras mas extensas para contestar, está sujeto a más investigación.

Es importante remarcar la comorbilidad psiquiátrica: el alto tenor de estrés postraumático y del trastorno de ansiedad generalizada seguramente tienen vinculación con la extenuación emocional altísima, a la que se llega por carecer de defensas útiles frente al sufrimiento de los asistidos. La ansiedad, que a su vez lleva al consumo de ansiolíticos ó a síntomas de disfunción somática es un punto de urgencia. Aunque no tenemos cifras de la población general, en cualquier caso es un porcentaje muy alto, dada la función del profesional de contener y sostener con calma a seres sufrientes y necesitados de soporte.

Una visión abarcativa sobre los resultados de las escalas muestra una población exigida, poco reconocida, probablemente con insuficiente procesamiento del displacer a través de la creatividad y la realimentación recíproca, acentuado ésto en profesionales mujeres, con hijos, con poco tiempo de ejercicio de la profesión, con más horas diarias de trabajo. La vivencia de casi la mitad de la muestra de una calidad de vida entre mala y regular y un disfrute entre escaso y regular marca una población de alto riesgo al no transformar suficientemente sufrimiento en placer a través de recursos posibles y ese es el lugar de la tarea preventiva: activar el desarrollo de defensas útiles y recursos creativos surgidos de los mismos profesionales.
- Entre los profesionales que asistieron al XVIII Congreso de Psiquiatría de APSA del año 2002, 148 llenaron la escala de Maslach y los resultados fueron:
La vivencia del síndrome: cansancio emocional(CE) + despersonalización(DP) apareció en un 55.3% de los encuestados.

El CE en un 71% de los encuestados.

La DP en un 38 % de encuestados.

El nivel de realización personal es muy alto: 89.5%

Es un poco más frecuente en mujeres (56.6%) que en varones (51.7%).

Es mucho más frecuente en la franja de la edad media de la vida: 40 a 54 años.

Es menos frecuente en los casados (53.7%) que en los solteros – divorciados - viudos (57.1%).

Es más frecuente en psicólogos: 61.5% que en médicos 53.5%.

Es más frecuente en los que tienen entre 11 a 24 años de tiempo en el trabajo actual (61%), y en los que tienen entre 11 y 24 años de tiempo en la profesión (62.2%).

- En el XIX Congreso de Psiquiatría de APSA de 2003.

Sobre 109 escalas MBI llenadas, hubo un

CE de 50,5%,

mucho más intenso en mujeres(60.7%)que en varones(40%), con hijos, más en médicos que en psicólogos, y con menos de 2 años de profesión

DP de 34.6%,

más en mujeres,solteros,sin hijos,más en psicólogos, con menos de 2 años de profesión y menores de 27 años.

RP baja de 65.4%

,más en mujeres, casados,sin hijos, con menos de 2 años de profesión, y menos de 27 años.
-Policlinico Araoz Alfaro:

41 profesionales de la salud:

CE:55.6%

DP:34.2%


RP baja:29.7%
-Hospital Materno -Infantil de San Isidro:

88 profesionales de la salud:

CE:61,2%

DP:51.2


RP baja.64.2%
Esta muestra de 447 profesionales de la salud de hospitales de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, orienta a pensar que aunque los resultados tienen algunas diferencias, la práctica actual de la profesión, si bien interesante y motivante en algunos casos, es fuente de intenso desgaste en la población profesional que atiende la salud , por lo cual es necesario pensar que es una población en riesgo, en especial los profesionales más jóvenes,mujeres , y con más de 9 horas de trabajo diario.
-Estadísticas de otros países
Una investigación sobre 4.510 residentes de ginecoobstetricia del American College de Ginecología y Obstetricia, Washington dio:

El 75.5%, 3 de cada 4 trabajan entre 61 y 100 horas por semana

El 71.3%duerme menos de 3 hs. cuando es nochero

8 de cada 10 reportan otras obligaciones clínicas despues de ser nocheros

Las horas de sueño aumentan a medida que aumenta la residencia

Tienen fatiga , necesitan mas tiempo personal, tienen miedo de afectar la calidad de atención y por eso quieren trabajar menos horas. Las mujeres se cansan más.


Una investigación realizada por Ferrara en Italia sobre 328 médicos (a quienes también se aplicó el MBI) dio una extenuación emocional del 27.5%, una despersonalización del 25.6% y una vivencia de baja realización profesional por parte de un 12.8% de los médicos. Es afligente señalar que los datos del burnout de los residentes relevados en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires, entre duplican y triplican estas cifras.

Muchos datos de investigaciones revelan que entre un 25 y un 30% de profesionales de salud desarrollan burnout como consecuencia de su actividad. En la muestra de médicos de Ferrara, la morbilidad psiquiátrica (28%) es más alta que en la población en general (18%). Los médicos que trabajan en el hospital tienen menos CE que los que trabajan en la comunidad: estar solo es más estresante.

Los datos no tienen relación ni con sexo, ni con edad ni con estado civil ni con años de profesión. Hay una relación significativa entre el CE y la morbilidad psiquiatrica, hecho que se verifica en nuestra estadística.

En Estados Unidos, los anestesistas tenian mayores riesgos de suicidio y muerte ligados a drogas. El riesgo es mayor en los primeros 5 años de recibidos. Un 34% de los residentes de anestesiologia tuvo problemas con drogas. Es importante identificar a los afectados porque lo ocultan, y en eso las sociedades cientificas y gremiales y el trabajo interdisciplinario con profesionales de salud mental tienen un rol relevante.



Estudios en Gran Bretaña dan un 22 a 30% de morbilidad psiquiátrica y un 32 a 45% de baja realización personal en el Maslach.

Un estudio británico de 1989 da cuenta que el 80% de las enfermeras sufren burnout, sobre todo las que trabajan con cancerosos y sidosos. Las enfermeras tienen la tasa más alta de suicidios entre todos los grupos profesionales (1991). Es posible que una de las razones sea la falta de preparación emocional y cognitiva para sostenerse trabajando con situaciones de tan alto sufrimiento. La disparidad necesidades / exigencias / posibilidades, es muy grande.

En España, más de un 43% de médicos de atención primaria de zonas rurales están con alteraciones psicofísicas por estrés laboral.

Entre otros problemas , padecen síntomas ansiosodepresivos(26%),insomnio (33%),alteraciones del carácter(23%)y estrés(40%)..


En junio del 2001, en España, el 20% de las bajas en el empleo fue por factores psíquicos. Un tercio de ésto es por burnout. Las ausencias son de tres meses y medio, las más largas en el promedio.
En 1985, Rucinsky y Cibulska (UK), revisando los diagnósticos más comunes en enfermedades psiquiátricas en médicos, encontraron que el alcoholismo y la adicción a drogas eran los más frecuentes (51% al 57%), y también los trastornos afectivos (21% al 48%, dependiendo del estudio).

El primer año de recibido es el más crítico: se encontró en un estudio de 1975 que un 30% de los médicos con un año de ejercicio, tienen depresión clínica (19). Más recientemente, en 1985 Reuben, usando escalas cada mes en los tres primeros años de recibidos, encuentra que entre los 3 y los 6 primeros meses hay un pico arriba de un 38% de deprimidos en ese lapso.

Se describe un 30 % de médicos deprimidos el primer año de práctica y luego se habla de un 22 % en el segundo año y un 10% en el tercero, en diversos estudios hechos a lo largo de veinte años. El tenor de depresión en la población es del 15 %, ó sea que los médicos jóvenes doblan en morbilidad a la población común. El 13% de ellos tenían ideación suicida.

El alcohol va cerca de la depresión, usado como mecanismo de afrontamiento, también en mujeres (más que en hombres). Aunque el abuso del alcohol es visto a menudo como resultado de la depresión, en realidad bien puede ser su causa. En un trabajo de 1987 sobre 100 mujeres médicas alcoholistas, que estuvieron sobrias al menos por un año, 75 habían tenido una seria ideación suicida y 38 hicieron al menos un intento de suicidio evidente.

En un estudio de 1987 en Gran Bretaña se encontró que las médicas mujeres son un 1.5 veces más proclives a la depresión que los varones.



La aumentada autocrítica es el mayor predictor de depresión.

En 1973, Rose y Rosow revisando certificados de defunción, concluyeron que los médicos y el personal de salud tienen el doble de suicidios que la población común y, en las médicas mujeres, aproximadamente el triple que la población común (tanto en Suecia como en Gran Bretaña como en Estados Unidos). Es necesario saber también que en general los médicos se subdiagnostican depresión, tratándose a sí mismos. El plus en las mujeres se supone que se debe a la mayor humillación y discriminación de las que son objeto. Hay evidentes desigualdades por género.



Las mujeres que trabajan están más sobreexpuetas al esfuerzo y a atentados contra su dignidad.

Tienen: más disfunciones sexuales que los hombres.Están más expuestas a los estresores, sobre todo las que tienen chicos.Es frecuente la disminución de la fertilidad y presentan más abortos espontáneos que la media.



Se las valora más por sus hormonas que por sus neuronas( Dr. F.Maglio)

Más expuestas a la violencia psicológica y física.Por cultura tradicional, no deben delegar y si sufrir.


A juzgar por las estadísticas, el burnout debe ser considerado como una enfermedad profesional severa y generalizada entre los profesionales de la salud de diversos países y tambien del nuestro(24).
-Marco normativo:
La prevención incluye no sólo la autorregulación, las redes y los grupos de reflexión para dialogar y procesar las problemáticas a nivel individual, de equipo, en y con la institución. También es necesario activar investigaciones sobre la salud laboral a efectos de pensar un marco normativo y de prevención para el burnout y las otras patologías emergentes:mobbing y estrés traumatico secundario( desgaste por empatía).

El marco normativo es el contexto legal y reglamentario adoptado frente a los riesgos del trabajo profesional, donde estén establecidos los derechos del profesional, del empleador y el Estado en sus derechos, deberes y responsabilidades. En nuestro país los profesionales de la salud no tenemos reconocido el burnout como enfermedad profesional. No así en Alemania y Suecia, entre otros. En 1999 en el Pais Vasco, su Tribunal Superior de Justicia respaldó el hecho del burnout como enfermedad laboral y causante de períodos de incapacidad temporal

Hay un dictamen reciente de un juez de Barcelona que otorga estado de invalidez absoluta permanente a una persona con burnout: “ El Juzgado de lo Social número 16 de Barcelona ha declarado que el burn-out o síndrome de estar quemado, es un accidente laboral. Con esta conclusión el juez ha concedido la invalidez permanente absoluta a una trabajadora que llevaba 35 años de ejercicio profesional.” Precedente: El Tribunal Supremo de España confirmó previamente que sufrir burn-out es causa de accidente laboral.
Es necesario reconocer legal y sanitariamente una enfermedad psicológica profesional tan severa como el burnout. El primer paso es reconocer que existe. El vacío legal acerca del burnout propicia violaciones a los derechos humanos

Cada profesional debe conocer los factores de riesgo presentes en su trabajo y cómo manejarse con su salud ocupacional.

En nuestra sociedad el trabajo puede ser fuente de sufrimiento y afección en varios casos: cuando es una condición crónica de demandas percibidas por el sujeto mayores que los recursos percibidos, en ese caso el sujeto va al burnout ó a la depresión, ó a un accidente. Cuando es inestable y el sujeto siente la amenaza de perderlo, expresa prevalentemente su sufrimiento en síntomas somáticos, que por supuesto desde un enfoque no dicotómico, son psicosomáticos. Si ya perdió el trabajo puede tener trastornos psiquiátricos francos y alcoholismo.Esta descripción es fruto de las observaciones de Magdalena Echeverría, que realizó una investigación en Chile en los años ´81 y ´82, sobre los efectos de las trasformaciones económicas en ese pais y la salud de los trabajadores. Es impactante notar que un mismo trabajador puede tener distintas respuestas según en qué punto de la inseguridad laboral está y ésto lleva a la reflexión del peso de lo ambiental en el “diseño” psicopatológico de su psiquismo (2),(6).
A veces los síntomas son la única forma de la que una persona dispone para comunicar un problema(30). El stress provocado por los riesgos en el trabajo, como tal, está sujeto a las consideraciones generales que definen su práctica. La organización del trabajo incluye el contenido, el sistema jerárquico, las relaciones de poder, las modalidades de la gestión, las divisiones del trabajo, etc(12).

Cuando está bloqueada la relación hombre - trabajo, porque el sujeto ya no puede aportar a su trabajo según sus reacciones fisiológicas y sus deseos y necesidades psicológicas, surge el sufrimiento, que toma distintas formas, según las características del trabajo.
C) En cuanto a los actos de violencia relacionados con el trabajo(4), las tensiones jerárquicas entre colegas pueden proveer violencia, falta de transparencia en concursos, con la consiguiente inequidad, hostigamiento, hablar mal de compañeros y descalificar como método de exclusión y competitividad, exclusión por indiferencia, violencias psicológicas que no son menos importantes que las físicas. Son acosos morales.:mobbing .El acoso sexual, en especial en mujeres es una forma específica de violencia. La manera más eficaz de contener y evitar la violencia son las estrategias preventivas y medidas de intervención temprana. Por eso este trabajo: difundir, reportar, participar grupalmente.



2-Defensas en el trabajo médico (frente a la sobrecarga por un lado y pérdida de coherencia con su ideal humanístico por otro)
Se nos ha educado en el ideal de curar y vencer altruistamente la muerte, no se nos ha educado para contestar preguntas fundamentales acerca de la vida y hay una distancia enorme entre la imagen del médico grandioso y triunfal y el médico - operario que debe reparar mecánica y rutinariamente partes de personas una tras otra y de la mañana a la noche.

Parte de la grandiosidad del primero la aportó la práctica liberal de la profesión dando imagen de no estar sujeto a los avatares comunes de un trabajador, ni de tener que rendir cuentas a casi nadie. Pero fundamentalmente, la idealización surge como defensa frente al sufrimiento no sólo por parte del paciente sino del mismo médico, la auto idealización. Recordemos que ésta es la primer defensa que adoptamos.

En los últimos años, se le ha ido asignando a la medicina un lugar dentro del mundo de los negocios, y valores como la vocación humanitaria, reparatoria, la solidaridad y el amor al prójimo, que por lo general guían al médico, se han visto redefinidos por los valores económicos de las actuales políticas mercantilistas.

De hecho, el sistema de salud se vio modificado por el ingreso de bancos y empresas relacionadas con finanzas al “negocio“ de la medicina, lo que produjo la redefinición del término paciente por el de cliente y el de médico por el de prestador de servicios, desvirtuándose la dignidad del acto médico. El dinero entra a regir ese acto.

La relación médico – paciente, en que el profesional tenía un rol de protección y consulta, generando transferencias afectivas y facilitadoras de recursos de autocuración (“la droga más poderosa es la figura del médico”, según palabras de Balint(2), se trasformó en una figura casi burocrática y desafectivizada de prestador de prácticas a clientes de empresas, controlado por auditores, contadores y administradores. Esto no solo es una carencia para el paciente, es una desubjetivización para el médico, que pasa a mecanizar su trabajo y a sí mismo.

Pasó a ser mano de obra barata sin relaciones laborales legalmente establecidas y asediado por la sombra de la mala praxis. (Juez Zaffaroni)
La figura del médico ha perdido en parte una valoración social que le aportaba intensa motivación y entusiasmo por la tarea, a través de la noción de ejercer un trabajo altamente estimado socialmente proveyéndolo de una fuente inestimable de autoafirmación y satisfacción. Cuando esto no ocurre, el médico desarrolla más omnipotencia para tratar de compensar su autoestima afectada, cayendo en vivencias de extenuación y desaliento; ésto es el preámbulo del burn-out .

Esta es la segunda defensa disfuncional.

Estas pinceladas sobre el contexto y la organización del trabajo, hacen sospechar que cierta sombra de taylorización ha caído sobre el trabajo del médico. En el taylorismo el cuerpo aparece como la primer víctima del sistema, dócil y disciplinado, librado sin defensa a los impulsos de la organización del trabajo y de quien da órdenes, y disociado de la psique. El ejemplo extremo sería Chaplin en ”Tiempos modernos”. El taylorismo priva de lo original y personal en la tarea, que le sirve al sujeto para adaptar intuitivamente al trabajo sus propias aptitudes fisiológicas y mentales, poniendo en marcha el compromiso entre sus deseos y la realidad.



Se elaboran estrategias defensivas contra la angustia del trabajo y la insatisfacción, de modo que no se detecta sufrimiento enseguida. Este queda escondido o disfrazado y solo salta en ciertas situaciones propias de cada trabajo y de su sintomatología.

A la presión y el peso que soporta el personal de salud, se suman sus otras necesidades a llenar, no sólo económicas sino también de reconocimiento, de capacitación permanente, de cierta armonía ambiental con instituciones, pares y autoridades que les permitan seguir sosteniendo el sufrimiento de las personas que deben asistir.


C. Dejour(5), psicoanalista francés, habla de la ideología defensiva funcional, que tiene como objetivo principal

1.- enmascarar, contener y ocultar una ansiedad grave.

2.- es un mecanismo específico de grupo

3.- se dirige no contra angustias intrapsíquicas resultantes de un conflicto, sino para luchar contra un peligro y un riesgo reales

4.- esa defensa para ser operativa, tiene que ser de todos, el que no la comparte es excluido

5.- tiene un carácter vital y necesario y reemplaza los mecanismos individuales, que sólo pueden volver a usarse cuando está asegurado un mínimo control sobre la realidad peligrosa.



Los obreros de la construcción resisten las consignas de seguridad, como si fueran inconscientes de los riesgos, hasta como si sintieran algún placer, desafían el peligro con orgullo, rivalidad y temeridad. Sin embargo conocen el riesgo y lo sienten a flor de piel y cuando estallan las revelaciones tienen mucha ansiedad. Ésta está habitualmente contenida por los sistemas defensivos que son absolutamente necesarios, porque si no, no podrían trabajar, por el miedo. Para conjurarlo hasta hacen alarde de habilidad y valentía y de ese modo parece que son ellos los que crean el riesgo y no que está fuera de su voluntad. El miedo es una causa de “inadaptación profesional” y sólo aparece en síntomas medicalizables de la ansiedad: cefaleas, vértigos, impotencias funcionales diversas (el cuerpo es un efector, en estos casos, de signos de microprotesta social que es bueno descifrar y escuchar). Es una defensa colectiva y no quieren que se les haga recordar lo que tan costosamente buscan conjurar. El que no aguanta, lo echan por timorato. Curiosamente, esta defensa garantiza la productividad.

La profesión médica tiene algo en común con ellos. Desde primer año se vacuna a los estudiantes con los cadáveres que deben disecar, los trozos de cuerpo muerto que tienen que manipular, en una intensiva desensibilización frente al miedo y el estremecimiento por el horror de la muerte y la mutilación. Por otra parte, en los bautismos de guardia, donde las bromas agresivas ponen a prueba la resistencia del joven, también tienen el sentido de una iniciación a la temeridad y quien no sobreviva, se encargarán los colegas de hacerle sentir que no sirve. También estas vacunas garantizan la productividad, por miedo a la crítica. Al igual que los obreros de la construcción se aprenden defensas de negación frente al dolor, al miedo, al cansancio, al sufrimiento, la autoidealización(28),(31).

Los pilotos de caza, a su vez, tienen una defensa que los hace temerarios e ignorar los límites de lo posible, por los riesgos extraordinarios que corren. Parece ser que la locura previa de los que eligen esta vocación, es la angustia de los límites y vuelan para vencerla a través del éxito. Ese es su gran ideal, y lo efectivizan en sus vuelos de extrema exigencia y riesgo. Este modo también lo compararía con algunas especialidades médicas que se ejercen como los riesgosos vuelos de caza por la angustia de los límites de la vida: ¿tal vez la cirugía, tal vez la oncología, la terapia intensiva?

Finalmente las telefonistas que deben sostener un ritmo veloz y eficiente y que son controladas a menudo y sin saber ellas en que momento. Su defensa frente a esta exigencia es trabajar cada vez mas rápido, hasta la extenuación. Esto también aumenta la productividad. Curiosamente, los mecanismos defensivos pueden ser utilizados para aumentar rendimiento en condiciones de extrema exigencia, sin que el sujeto lo advierta.

¿Alguna similitud con médicos de empresas prepagas? Alguna similitud de estos modos defensivos con el taylorismo? Los médicos tienen la tendencia de disociar la mente del cuerpo, y el cuerpo del contexto, no sólo en el paciente, sino también en sí mismos, con lo cual devienen una mente sin cuerpo ni emociones, sobreadaptados, alexitímicos y descontextualizados de las dificultades arriba mencionadas. La neotecnología en esas condiciones se presta para burocratizar un aspecto de la práctica clínica, y favorecer la disociación y la renegación. ¿Qué se logra? No sufrir, no enterarse de los riesgos, como los obreros de la construcción; mantener la defensa contra la noción de límites, como los aviadores de caza; y apurar aún más el paso, como las telefonistas.

La mayor dificultad a veces no está en la organización del trabajo sino en la extrema forma de internalizar los mandatos y expectativas sociales, cuya expresión máxima está en el reemplazo de la voluntad del sujeto por la del objeto (paciente, institución, jefes, etc.). Esto se llama alienación, tiene que ver con ideologías defensivas que hacen que el médico termine por confundir los propios deseos con la exhortación laboral que toma el lugar de su propio arbitrio.



La alienación es una realidad clínica, que al igual que el resto de las defensas debe ser descubierta, descifrada en las vivencias en que se aloja. No se puede afrontar lo que se desconoce. Para afrontar el stress hay que conocer sus formas en la vida cotidiana. Y se enfrentará en el interior del médico con su salud, sus deseos y sus necesidades.

Es sabido que el procesamiento afectivo protege el soma, poder poner en palabras un sufrimiento, es un primer paso para evitar la sobrecarga interna y el exceso de adaptación.

Estos mecanismos de defensa -alienación, auto idealización, negación, omnipotencia, disociación- consumen gran parte de la energía del trabajo, lo que produce fatiga y eso deviene parte integrante del trabajo (34).

3.- Conclusiones y propuestas protectoras


La insatisfacción, la ansiedad y la fatiga, son las formas del sufrimiento en el medico.

La prevención no es una actividad lineal orientada hacia un efecto sino es un replanteo global desde el que un grupo encara la comprensión y resolución de sus problemas.



No es una lucha “ en contra de”, sino la promoción de un desarrollo de alternativas y crecimiento de redes sociales(23).

Promueve participación activa y autogestión a construir en un entramado.

Para que la prevención sea eficaz es necesario activar un UMBRAL DE ALERTA (33).

Esta es la función de este artículo: informar y alertar.


Si no tenemos una conducta participativa, tampoco sabremos sostener la participación de los sujetos en su propia salud. Si no nos cuidamos, no podremos cuidar a los demás. Hablamos de salud y no de salud mental porque son indisociables.

Se es más competente en coordinar acciones con otros a partir de una posición de responsabilidad en vez de posición de víctima.



La regulación las ideologías defensivas disfuncionales. es posible a través de la activación de factores protectores para el stress:
A)Recursos subjetivos:

  • Es necesario un compromiso medido con la tarea para extraer de ella algo de placer.

  • Poder ejercer creatividad aun en medio de dificultades. La creatividad es el rebusque por excelencia (Malfé) (13).

  • Negociar con la Institución que siempre representa la exigencia.

  • Los pares pueden proveer protección mutua frente al desgaste.

  • Ansiedad: se contagia. Altera la capacidad de pensar,es necesario disminuirla.

  • El origen de la vocación está en procurar bienestar al otro, pero el cuidado en el burnout pasa por la capacidad de calmarse y cuidarse a sí mismo.

  • Distinguir cuando lo mucho es demasiado.

  • Saber relajarse para volver a sí: la empatía tiende a sacar de sí, es necesario estar con el otro y consigo.

  • La presencia no ansiosa es un trabajo permanente consigo mismo.

  • Activar formas de reconocimiento recíproco: es un salario libidinal, un pago simbólico que contrarresta la sensación de quedar consumido por la tarea, la institución ó los pacientes.

  • Pertenecer a grupos: está demostrado que la pertenencia a grupos baja la incidencia de enfermedad coronaria. Hay un “bioprograma”, depende de estructuras pre-racionales: Sistema Límbico y Cuerpo Estriado, con asentamientos de situaciones emocionales.

  • redimensionar defensas: valorarse no es lo mismo que idealizarse, tener potencia no es igual a tener omnipotencia, tener límites no es arruinar la tarea, conectar consigo no es derrumbarse, es regularse mejor.

  • resubjetivizarse: conectar con la autonomía posible, entendida como la capacidad de resistir presiones sociales y regular las conductas desde la propia interioridad y no desde las expectativas de los otros. Equivale a desalienarse.

  • placer del trabajo, humor, astucia, recreos(26).

  • apoyo social de los pares: armar una red supone reconocimiento, aceptación del semejante, conocimiento (interés real por saber quién es y cómo está), colaboración (con reciprocidad e intereses comunes), cooperación (operación conjunta y solidaridad) y eventualmente asociación (con proyectos compartidos)(20).

La relación red social / salud muestra que la interacción social incrementa la fortaleza y disminuye la morbilidad de los individuos. Es un elemento protector y salutogénico. Alienta a:

      • compromiso grupal y participación en la resolución de los problemas

      • cercanía emocional operativa para no disociarse

      • percibir los malestares precursores de enfermedad (el medio grupal lo puede facilitar)

      • y sabiendo que la satisfacción profesional, la salud y la dedicación al trabajo van juntos, entiendo que es necesario adquirir comportamientos correctivos del aislamiento, solidaridad y posibilidades elaborativas de las problemáticas.


Por consiguiente es recomendable tener espacios de reflexión (11), de extensión acordada, previstos institucionalmente, a partir del consenso con el staff con la finalidad de:

  1. poder desestigmatizar los contenidos emocionales de la tarea y el stress no como problemas de un sujeto sino como parte del trabajo en el contexto socio-económico en que ocurre.

  2. procesar las experiencias, dialogar acerca de los desacuerdos y desarrollar creativamente modos de afrontar frustraciones y violencias. Todos estos temas activan la autoestima y la motivación y ésto a su vez sensibiliza para el auto cuidado.

Los grupos operativos de reflexión incrementan la posibilidad de disfrutar del trabajo y su ética, al retejerse la red de los vínculos laborales.




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