La Resistencia y La Persistencia en -d agosto 2018



Descargar 45.53 Kb.
Fecha de conversión08.05.2019
Tamaño45.53 Kb.

La Resistencia y La Persistencia en 3-D. 1 agosto 2018



La Resistencia y la Persistencia en “3-D”

Autor: Larry Kleinman1


El miedo, omnipresente.

Agentes de la “Migra”, apareciendo sin aviso;

interrogando a cualquier que aparenta ser “extranjero”,

deteniendo al padre o a la madre en presencia de sus hijos,

ignorando peticiones para “discreción” humanitaria,

separando a familias indefinidamente,

rastrando sitios de trabajo,

enlazando colaboración de la policía local,

sin final a la vista.


Esta descripción suena con los titulares en las medias de cada día. Y podría haber sido…de los titulares en año 1977 o 1982 o 1985.
Y, desde luego, de los titulares de hoy.
Asusta, desgasta, y desmoraliza. Nos sentimos obligados a seguir la lucha. ¿Pero cómo?”
Como explico a continuación, una lección de tiempos de la resistencia en décadas pasadas es que tenemos que (re)-definir las “victorias” y no quedar apachurrados por la cantidad y frecuencia de las derrotas.
Con dieciocho meses cumplidos…y treinta más a seguir
Desde el Día de la Inauguración en enero 2017, nuestro movimiento ha lanzado batallas innumerables contra asaltos múltiples anti-inmigrantes. Podemos citar algunas victorias claves, mayormente en el ámbito de demandas legales y al nivel local y estatal, especialmente en las ciudades, el hogar para la mayoría de los inmigrantes. Sin embargo, a grandes rasgos, hemos perdido terreno y sin duda perderemos aún más en los treinta meses que restan de esta Administración. Aún que llegue la “ola electoral” el día 6 de noviembre y se lleva el control republicano en el Congreso, cuente con que Trump acelera la ofensiva anti-inmigrante. En el caso improbable que Trump renuncia o es removido, su suplente, Pence, únicamente cambiaría el tono de la retórica.
Los impactos crecen y alarman: para inmigrantes, y familias de estatus mixto, para comunidades inmigrantes y organizaciones que las apoyan y organizan, para nuestra nación y cultura política. Para los organizadores, promotores comunitarios, abogados y sus asistentes, y dirigentes de organización, amontona la trauma y el estrés—sea directo o indirecto—que pone en peligro nuestro bienestar y limita nuestra capacidad. Fatiga y agotamiento socavan nuestro compromiso a resistir.
Mucho de lo que experimentamos—y resistimos—hoy fue común y corriente durante la época anterior a los tiempos de la “Amnistía” (de la ley del 1986), es decir de los medianos de los 70s a medianos de los 80s. Una buen parte ha existido por casi todo un siglo.
Resistiendo a “La Migra”
Así describimos nuestra misión en 1977 cuando nosotros—un puño de activistas chicanos y trabajadores de leyes (incluso su servidor) en Oregon—nos lanzamos ante las redadas crecientes del Servicios de Inmigración y Naturalización (“La Migra” o “INS” por sus siglas en inglés). Formamos el “Proyecto de Inmigración del Valle Willamette (“WVIP” por sus siglas en inglés).
En aquella época, cada mes en algún sitio en Oregon, cuadrillas de agentes migratorios entraron a los fieles y campamentos, las fábricas, departamentos, cines y salas de baile. Nuestra estrategia combinó organización comunitaria y orientación popular (“Conozca Sus Derechos”) con defensa legal contra la deportación, apoyo con trámites migratorios, demandas judiciales y abogacía, todo para forjar una base comunitaria y confrontar y frenar La Migra. El Proyecto fue parte de un puño de grupos locales iniciados o inspirados por dos organismos nacionales: el Gremio Nacional de Abogados (“National Lawyers Guild”) y el Centro de Acción Social Autónomo (“CASA”).
Impulsado inicialmente por casi el puro y justo coraje y guiado por estrategias legales aspirantes, pronto golpeamos la pared. No fue pared tipo “muro” fronterizo (que llegó a existir años después). Fue la “pared” de miedo en la comunidad, profundizado por la intimidación de La Migra. Ya al año de haber comenzado, tuvimos que lidiar con la conclusión que “perdimos” mucho más que “ganamos”. De vez en cuando, logramos sorprender La Migra y así alcanzamos unos triunfos, algunos reportados por la prensa. Aun así, paramos muy pocas deportaciones. A pesar de conocer sus derechos, la gran mayoría de los trabajadores, con justa razón, se rindieron a las amenazas y la presión de La Migra.
Llegamos a internalizar a acoplarnos a la realidad que estuvimos envueltos en una guerra de baja intensidad. Pudimos anticipar que, de verdad, íbamos a tener impactos tangibles en solamente una pequeña parte de las operaciones de La Migra. Su poder nos superó ampliamente, pero vimos que no quedamos sin defensas. Tuvimos que adaptarnos. En el ámbito de táctica, La Migra hizo guerra intermitente a la comunidad y nosotros—en la forma clásica de guerrilla—combinamos organización comunidad y maniobras del proceso legal para montar emboscadas de vez en cuando.
Eventualmente, La Migra dejó de venir a nuestro pueblo de Woodburn porque ellos correctamente anticiparon que probablemente arrestarían a menos gente y quizás tendrían que hacer mucho más trabajo que lo típico para logar a deportar alguna gente que arrestaron. Nuestra organización y comunidad llegó a entenderlo como nuestra “victoria” más destacada.2


La “Guerra de Baja Intensidad”
Si resulta que el movimiento para los derechos de los inmigrantes tiene que aceptar la idea que estamos, de nuevo, en vueltos en una especie de guerra, parece importante entender sus características.
La Guerra Contra Los Inmigrantes, como todas las guerras, utiliza la violencia para aplacar y destruir. Esta Administración ha soltado y abiertamente sanciona la violencia psicológica y física a niveles muy arriba de las normas policiacas.
“Baja intensidad” no es, desde luego, la experiencia de aquellos más directamente afectados, sino que de la población general. Por lo general, La Migra raramente se encuentra en dada comunidad. La intensidad varia bastante dependiendo en factores como las políticas locales y estatales, las políticas referentes a la cooperación policiaca, además del activismo visible de aliados y/o oponentes influentes.
Las Meta-estrategias de la Guerra “3-D” de la Administración
Según la cuenta que llevo, la Administración ha anunciado y/o lanzado por lo menos tres docenas de ofensivas mayores anti-inmigrantes. Las cortes han frenado o desviado algunas y otras esperan pasos burocráticos. Y, sin duda, hay más bajo desarrollo.
El Procurador General de la Justicia, Jeff Sessions, junto con otros “comandantes” de esta Guerra, claramente comprenden que no podrán reunir las fuerzas—logísticas, legales y políticas—necesarias para remover ni siquiera una mayor fracción de los inmigrantes en el país sin estatus. Por lo tanto, para ampliar los impactos directos de la Guerra, animan a Trump a seguir su retórica de odio constante y puntada, y luego recargan en ella para elevar el miedo y la fatiga, induciendo la rendición.
Las “3-Ds” de sus fines son: Depórtate, Detente, y Demobilízate.
Depórtate” buscar presionar una porción de los inmigrantes a salir “voluntariamente”. El candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney, abrazó esta postura en su política en 2012. Hoy, es la meta central de la Guerra y ya ha forzado a salir a algunos cientos de miles de inmigrantes.
Detente” describe la gran variedad de iniciativas diseñadas para presionar y desanimar a inmigrantes para que se auto-imponen una condición tipo “toque de queda”. El mensaje inequívoco es: “no salga a trabajar o ir a escuela o la clínica, no solicite ningún beneficio, no archive una petición migratoria para su esposo/a ni tampoco la ciudadanía, y no te dejas contar en el Censo de 2020.” Para aquellos que no aguantan el aislamiento y la privación, hay la “auto-deportación”

Demobilízate” presenta el efecto que la Administración espera local al perseguir a algunos inmigrantes que visiblemente toman liderazgo. Es también la meta de la retórica insistente sobre el Muro (“Build The Wall”) y el despliegue en la frontera de la Guardia Nacional, y de la aplicación “mandataria” de cargos federales penales por entrada sin inspección, y muchísimo más. En su esencia, los mensajes son: “no organícense, no rezonguen, no defiéndanse y no vengan a este país.”


Lo es diferente ahora…y (algo) igual
A la vista de largo plazo, estas trayectorias parecen revivir estos modelos de la era anterior a la presidencia de Obama:


  • La Migra suelta, libre de los límites internos impuestos por órdenes ejecutivas, a re-surgir la cultura de vigilante que la Administración de Obama luchó para aplacar;

  • Redadas de gran escala con arrestos de cientos en sitios de trabajo;3

  • La eliminación casi por completa de discreción favorable la aplicación de las leyes de inmigración;4

  • La reubicación de la agencia USCIS de una misión de servicio facilitando los beneficios a una de detectar “fraude”.5

Aunque no son nuevos, los siguientes—una mezcla de negativo y positivo—parecen marcadamente diferente comparados con eras pasadas:




  • La explosión de comunicaciones, facilitando nuestro contactos inmediata a una escala masiva, pero a la vez perjudicando la comunidad con un pantano de rumor, falsos y...

  • La demagogia y mentiras incesantes del Presidente, dominando el discurso público, abriendo un posible camino a la dictadura;

  • La creciente autoridad y capacidad de La Migra: más agentes, audiencias en masa, tecnología avanzada, fuentes masivas de datos, instalaciones privadas de detención, y las órdenes “instantes” de deportación6 severamente limitando estrategias de resistencia que dependen en los procesos legales civiles;

  • La expansión mayor de servicios legales de inmigración, especialmente programas dirigidos por grupos comunitarios y defensa sin costo, además de demandas judiciales;

  • Ciudades y estados con gobiernos progresistas aportan solidaridad, apoyo, y protección,7 todo que hubiera sido inconcebible en los 1970s o 1980s;

  • Cortes federales, de distrito y apelaciones, mostrando menos deferencia a las autoridades executivas.


Conciencia y estrategias para el combate y la vida en un ambiente de Guerra de Baja Intensidad
Como una paráfrasis de himno del movimiento de Derechos Civiles, si estamos por despertarnos cada día con la menta enfocada en la libertad—y no en el fracaso, tenemos que fijarnos en la persistencia.
Comenzamos con una sencilla definición: “la persistencia es la capacidad para volver rápidamente a ‘normalidad’, ambos física y emocional, después de una experiencia de estrés”
Cada deportación es experimentada como una derrota, pero estresa aún más cuando saca de la familia y la comunidad a un residente quien ha echado raíces profundas. Experimentamos y cargamos una acumulación de estos traumas. Pero en esta Guerra de Baja Intensidad, llega a ser más típica.
“Típico” no puede convertirse en “aceptable”, sino que soportable. Nada fácil.
Un deservicio que podemos hacernos es calcular nuestro valor, o el valor de la resistencia como la “suma sencilla”, una fórmula que sustrae las derrotas de las victorias. Así calculado, restará siempre un número negativo, siendo otra carga psicológica. En una guerra de baja intensidad, nos fortalecemos cuando valoramos nuestras victorias incondicionalmente—como fue cuando La Migra evitó venir a Woodburn—y encontrar las maneras para reconocer pero seguir adelante más allá de las derrotas.
Los elementos de una postura de persistencia
La persistencia se manifiesta de forma única en cada uno de nosotros. No existe una formula universal, pero las experiencias indican que las siguientes pueden ser útiles en esta era:


  • Re-imaginar La Resistencia”. Para los inmigrantes indocumentados en este ambiente de Detente, el vivir la vida diaria es un acto de resistencia. Vista así, La Resistencia abarca mucho más que las protestas y campañas organizativas que típicamente visualizamos. Pone de frente lo que el Presidente Franklin Roosevelt famosamente desafió a los peores de la Depresión en los 1930s: “el miedo mismo”.

  • Pensar en—y fortalecer—persistencia comunitaria. El enfoque en “auto-cuidarse” (“self-care”), aunque sea esencial, conlleva, para algunos, un sentido que la responsabilidad queda únicamente con individuos, algo que puede profundizar sus sentimiento de culpabilidad. Otra preocupación ligada es el (mal) manejo de “persistencia” para normalizar o hasta embellecer la trauma.

  • Retomar fuerza de las experiencias que nos forjaron. Durante una convocatoria reciente8 sobre la resistencia y la persistencia, una líder compartió que en veces saca la ropa que llevaba cuando cruzó la frontera de niña, y así recordarse del valor y el sacrificio.

  • Elaborar y compartir en cada localidad las historias remarcando el valor y las contribuciones de las familias intactas y la pérdida para la comunidad, la economía, y psique que cada separación de familia ocasiona. Seguimos la lucha en sus nombres.

  • Priorizar la conexión con nuestra base. En previas eras, utilizamos visitas caseras y llamadas. El encuentro personal sirvió en veces como un respiro del miedo y fortaleció lazos de manera que las movilizaciones y las medias sociales en veces no pueden.

  • Enlazarnos con líderes de otros movimientos para la justicia social. ¿Cómo están acoplándose con el coraje, el miedo y la culpabilidad? ¿Qué los re-fortalece?

  • Recordarnos o visualizar el heroísmo de los tiempos más duros de la lucha. Los triunfos de las luchas más históricas influye nuestro concepto de ellas hoy día. Los plantones en las loncheras y las “freedom rides” en los caminos interestatales catalizaron avances decisivos para eliminar la discriminación racial en el comercio público. Pero imagínese los sentimientos en aquellos momentos, cuando el riesgo de golpes graves y hasta mortales fue alto y el avance no fue nada seguro.

  • Tomar en cuenta que el péndulo de lucha oscilará de nuevo hacia lo progresista, impulsado no tanto por acontecimientos mayores sino que por la agregación de un sin fin de actos pequeños de lucha: los que frenan la trayectoria opresiva y que unen y aliñan nuestras fuerzas. Interesantemente, como apenas se reportó en el sitio de internet The Intercept, líderes claves de los anti-inmigrantes piensan que ellos ya están perdiendo. Como lo ven, aunque cuentan con el Session, el Procurador idilio, un presidente quien es su “campeón-en-jefe” y la palanca con los líderes republicanos en el congreso, no lograrán a limitar la inmigración legal a la vez que cada día, la población anglo sigue disminuyéndose y la población latina creciéndose.

El espíritu de Así Se Puede

Nuestro movimiento abrazó el lema aspirante de los campesinos: Si Se Puede. Su esperanza ha lanzado y respaldado innumerables campañas para acabar con la represión, exigir la justicia y lograr cambios. Seguimos aplicando ese espíritu para parar la Guerra anti-inmigrante “3D” de Trump. Y para hacer nuestros caminos que superan nuestras derrotas y aprecian nuestras victorias, ocupamos lo que en el Instituto CAPACES nombramos la mentalidad de “Así Se Puede”. En inglés, sería decir “Thus, We Can.”



1 Director de Iniciativas Nacionales, Instituto de Liderazgo CAPACES en Woodburn, Oregon. Comuníquese con el a: larrykleinman@capacesleadership.org

2 Resisting La Migra, es una narrativa en inglés sobre las batallas claves de WVIP con La Migra—victorias y derrotas. Se puede encontrar la narrativa en este sitio: https://pcun.org/category/larrys-writings. WVIP y su base de trabajadores llegaron a formar PCUN, la unión de trabajadores del campo y pineros en 1985.

3 La redada reciente en una planta carnicería en Morristown, TN se parece a las redadas en Iowa en 2008 y más antes las de la campaña “Operation Jobs” durante la Administración de Reagan en 1982.

4 La orden executiva del 20 de noviembre 2014 inició una cambio gigante al modo de “prioridades solamente” en arrestos y detenciones, cuyos efectos son más evidentes ya que ha seguido su eliminación y rechazo por la Administración de Trump.

5 En la época anterior a la formación de “Homeland Security”, cuando USCIS e ICE fueron una sola y unificada “Migra”, el proceso de los trámites tendió a ser más hostil y adversaria.

6 La re-aplicación automática de órdenes de deportación, un procedimiento autorizado por la ley de 1996, ahora ha llegado a server como elemento central en las estrategias para perseguir a los inmigrantes más vulnerables.

7 Mayormente en forma de limitar la cooperación con La Migra, dedicar fondos públicos para defensa legal, expedir tarjetas de conducir, licencias profesionales, igualdad de educación y algunos tipos de becas, más demandas judiciales para defender estas medidas con mucho éxito.

8 Fue de tres días en junio en el Instituto de Liderazgo CAPACES, reuniendo a 21 líderes de 15 organizaciones pro-inmigrantes de la red nacional de “FIRM”. El Instituto organizará una convocatoria parecida cada junio, utilizando su método de las “Siete Dimensiones:” conversaciones de prójimos sobre el manejo de las “dilemas” al fondo de la lucha para sostenerse como líderes.



Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad