La psicología del inconciente



Descargar 42.5 Kb.
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño42.5 Kb.
Vistas92
Descargas0

La psicología del inconciente

Andrea D’Abate


Contexto Histórico-Social: fines del siglo XIX
La época Victoriana consideraba que el hombre vale en la medida en que se opone a sus instintos. Esta moral imponía una doble actitud que tensionaba a las personas: simular y disimular.

Así se mantenía en secreto todo aquello relacionado con el placer (sexual) y estaban agobiados por una sensación opresiva de pecado. Sin embargo esto fue paradójico, pues la prostitución, vicios y abusos sexuales eran desenfrenados.

La familia estaba obligada a ser un grupo íntimamente unido, jerárquicamente estratificado y con papeles rígidamente establecidos.

La mujer estaba “dividida”: Las esposas y madres eran inmaculadas e idealizadas, amas del hogar; y las prostitutas, no respetadas, amas del placer.

La misma rigidez reinaba en la escuela y ambientes de trabajo. La seriedad era la virtud por excelencia.

La fisiología y la patología habían progresado a pasos agigantados, la medicina tenía ya una base objetiva y experimental.

La Psicología había comenzado a separarse como disciplina autónoma con Wundt, Stanley Hall, James, Cattell y otros.

Surgieron las diversas especialidades médicas. Con la neuropsiquiatría, ahora se explicaba el delirio místico por alteraciones en el cerebro.

No obstante había algunas alteraciones que no tenían localización orgánica llamadas neurosis, entre ellas la histeria (que era femenina) y la neurastenia (masculina)

Ya que triunfaba el pensamiento cartesiano, la razón y el positivismo estos males del “espíritu” se los dejaban a los sacerdotes.

Sin embargo, ya se comenzaban a ver señales de cambio y protesta como reacción a la moral victoriana, al pensamiento cartesiano y al exceso de influencias tomistas: el anarquismo, la pedagogía de la “escuela activa”, el impresionismo en el arte, y en filosofía el vitalismo, el neokantismo y el existencialismo, entre otras.


Antecedentes personales de Freud
Segismund Freud, más conocido como Sigmund Freud nació en Friedberg (Moravia, ex Checoslovaquia) el 6 de mayo de 1856.

Desde los 3 años vivió con su familia en Viena. Su madre, muy joven y hermosa, era la 2da esposa de su padre, que era comerciante de lanas.

Dado su origen judío, desde pequeño se interesó por los textos bíblicos. Sin embargo, su inclinación científica lo orientó en su juventud hacia los escritos de Darwin.

Su obra preferida fue Fausto, de Goethe.

Ingresó a la Facultad de Medicina y allí se dedicó a la investigación de la fisiología y la neurología en el laboratorio de Brüke. Allí conoce a Breuer.

En 1881 se recibe de Médico Neurólogo.

En 1885 Brüke le consigue una beca para ir a París, a la Escuela de Salpetrière. Allí conoce y se interesa por Charcot, una de las eminencias en la naciente neuropsiquiatría.

Charcot estudiaba la histeria a la cual relacionó con los estados hipnóticos.

Influido por las ideas de Mesmer, decía que ésta podía ser curada por medio de la hipnosis, pues con la mirada se transmitía un fluido que hacía pasar por 3 estados: letargia, catalepsia y sonambulismo.

La histeria para Charcot era idiogénica, su causa era un estado mental desequilibrado que actuaba sobre una predisposición heredada.

Así Freud se entusiasmó tanto con estas ideas, que para”absorberla”, se ofreció a Charcot para traducir al alemán sus obras.

En 1886, regresó a Viena y se casó con Martha Bernays y se estableció como psiquiatra.

Lamentablemente, cuando debió dar cuenta de su aprendizaje en París a la Sociedad de Médicos, ellos se burlaron de sus demostraciones de que existe histeria masculina.

Durante estos años y hasta 1895 trabajó con Breuer usando la hipnosis para revelar la génesis de los síntomas histéricos, pero se dio cuenta de que: 1) no se podía hipnotizar a todos los pacientes, y 2) no se lograban hipnosis tan profundas.

Se atribuye a que Freud, que era muy tímido, no podía fijar la mirada y era un mal hipnotizador. Quizás por esto desarrolló el método de la asociación libre, la regla fundamental del PSA.

A partir de 1909 el PSA comenzó a expandirse, en 1910 se conformó la Asociación Psicoanalítica Internacional.

Freud corrigió y amplió sus obras durante toda su vida incansablemente, incluso a pesar del cáncer al paladar que lo aquejó en los últimos años.
Cuando Viena fue invadida por los nazis en 1938, tuvo que exiliarse a Londres con su familia. sus libros fueron quemados por considerarse “ciencia judía”. Allí murió el 23 se septiembre de 1939 a los 83 años.


Antecedentes Intelectuales de Freud
El Inconsciente:

Nadeau, en 1783 publicó un trabajo sobre las “perturbaciones del alma”, emocionales, irracionales e involuntarias, engendraban enfermedades corporales. Para curarlas, había que dejar al paciente “desahogarse”.

Kant, atribuía los trastornos mentales a una debilidad consciente que impide al sujeto frenar sus impulsos.

Hacia 1840, Hartmann, Herbart, Leibniz, y Fechner ya habían incorporado este concepto en sus obras. Los dos primeros concebían al Inconsciente como un lugar mental donde residen ideas que influyen sobre la conducta. Los segundos como un tipo de ideas diferentes a las de la conciencia.


Los instintos y la represión:

Darwin postulaba en la teoría de la evolución que el hombre sólo se distinguía de los animales por tener razón, no hay una naturaleza “superior”.

Schopenhauer habla de ideas repulsivas cuya irrupción en la conciencia pueden causar la demencia.

Nietzsche creía que cada persona tiene una naturaleza animal que intenta mantener inconsciente para satisfacer las exigencias de la civilización

Goethe decía que el animal por tener menor capacidad de represión y disimulo, expresa toda su vida sexual en gestos y conductas musculares, tensionándose. Si en el ser humano esta tensión persiste, se forma una histeria.

Ingresoll en 1892 atribuía la histeria a una perturbación sexual debida a la insatisfacción de los deseos libidinosos.



Historia del Movimiento Psicoanalítico
1) Establecimiento de los principios: La Época catártica (1895 – 1900)
Como buen psiquiatra Freud se dedicó a estudiar la enfermedad psicológica más común que era la histeria. Se creía que la misma era solamente femenina porque además en su etimología griega significa útero.

Junto a su amigo y colega Joseph Breuer, comenzaron los “Estudios sobre la histeria”. En ellos proponían que la causa de la histeria era una experiencia traumática en la que la emoción generada no se descarga adecuadamente. Entonces este afecto se reprime y la tensión no descargada produce los síntomas en el cuerpo.

La cura de la abreacción o catarsis consistía en hipnotizar a la enferma y hacerle recordar el episodio traumático y hacérselo revivir emocionalmente para descargar el afecto acumulado.

El caso más célebre fue el de Anna O.

Pero antes de terminar los “Estudios”, Freud y Breuer se separaron...

Sus diferencias: Freud planteaba que la disociación entre estados psíquicos era porque la idea traumática se repulsa (reprime), y Breuer, quien se aferraba a una teoría más fisiológica, decía que se enquista por una estrechez de conciencia.


Freud también comenzó a observar durante este período que el método catártico sólo funcionaba para la histeria, no para otras neurosis. Y por otra parte, que los contenidos que se expresaban en la catarsis eran de naturaleza sexual y que además correspondían a sucesos ocurridos en la niñez.
Dada la separación, Freud necesitaba un apoyo a sus planteos. Los encontró en un amigo suyo que era otorrinolaringólogo, Fliess.

Él había observado que sus pacientes que sufrían de alergias eran además frígidas. Así estableció que la obstrucción de la nariz era una compensación de la insatisfacción, y que además una zona en los cornetes era “sensible” y al ser tocada las pacientes aliviaban.

Por otra parte, como el método de la hipnosis a Freud no le funcionaba siempre, lo cambió por el de la sugestión o apremio, que consistía en cuando a él le parecía que el paciente iba a tener una evocación del “trauma sexual”, le ponía la mano en la frente y le inducía a concentrarse para conseguir ese recuerdo.

Luego comenzó a utilizar la asociación libre. Por esta vía se percató de que en el discurso hay ideas que subyacen a la histeria, sobre todo de carácter sexual.

La cura es hacer conscientes las ideas reprimidas que se manifestaban en forma de síntomas, lapsus, sueños, mitos, olvidos, etc. El éxito también reside en la relación médico-paciente, pero existe a la vez una resistencia a la cura.

2) La Primera Tópica: Definición del PSA (1900-1920)


Freud comienza a sistematizar su teoría y a hacerse conocido a partir de la publicación de “La interpretación de los sueños”.

En este libro, expone su primera teoría del aparato psíquico: Consciente – Preconciente – Inconsciente.

Consideraba que los sueños eran expresiones y realizaciones simbólicas y disfrazadas (por el mecanismo de la censura) de deseos reprimidos, de anhelos inconscientes. El sueño, que tiene un contenido manifiesto y uno latente, se descifra por medio de la asociación libre en el análisis de cada una de sus partes.

También introdujo la noción de Complejo de Edipo como una especie de “sueño típico” que expresa ciertos deseos sexuales infantiles en relación al padre del sexo opuesto. Tales deseos se reprimen y abonan terreno para las neurosis. Freud se basó en el mito del libro de Sófocles “Edipo Rey”.

En 1905 Freud escribe los “Tres ensayos sobre una teoría sexual”, en donde habla sobre todo de la evolución psicosexual, resaltando la importancia de la sexualidad en la etiología de las neurosis.

1ro habla sobre las “aberraciones sexuales” como una fijación de la libido en una zona erógena distinta a los genitales.

2do, sobre la sexualidad infantil fue muy revolucionario porque para los victorianos la sexualidad “pecaminosa” comenzaba en la pubertad.

3ro acerca de las transformaciones en la pubertad, la atracción por el sexo opuesto, la actividad genital.


3) La Segunda Tópica: Metapsicología y Análisis Cultural (1920 –1939)
En la 1ra teoría decía que las pulsiones del yo se oponían a la sexual, pues esta última, debía ser controlada por ser inaceptable para el yo.

Pero su concepción cambió en “Más allá del principio del placer” (1920) en donde dice que las pulsiones sexuales sirven a la supervivencia del yo y no que son opuestas, lo mantienen en tensión. Más bien, el hombre tiende a un estado libre de tensión, al de la materia inorgánica, lo no vivo, la muerte. Así plantea que existe una pulsión de muerte (Thanatos) y una pulsión de vida (Eros).

También cambió su concepción de Cc. e Ics., en donde buena parte del yo es inconsciente. Esto llevó a que en 1923 en “El yo y el Ello” cambie su postura con respecto al aparato psíquico. Sobre el viejo sistema de consciente, preconsciente e inconsciente construye el nuevo sistema: Ello – Yo – Súper yo

A la diferenciación en lugares psíquicos o instancias (tópica), las relaciones entre ellos (dinámica), y al manejo de la energía psíquica que se da entre los mismos (economía) la denomina Metapsicología.


Freud no se preocupaba solamente de los problemas que atañen a la vida individual, sino que como pocos de su época se interesó en estudiar fenómenos como la religión y la influencia que la cultura tiene sobre los hombres.

Sus libros “El porvenir de una ilusión” (1927) y “El malestar en la cultura” (1930) plantean que la religión es una ilusión que sirve para compensar un sentimiento infantil de desamparo, y que la cultura no hace más que neurotizar al hombre por no dejarle libre a sus pulsiones, pero que por otra parte sirve para proporcionar seguridad, arte, ciencia y una vida más confortable.


Prof. Andrea D’Abate

Universidad Católica de Salta - Facultad de Artes y Ciencias - Carrera de Psicología - Historia de la Psicología.

(Breve síntesis de una clase preparada para los alumnos de la Cátedra de Historia de la Psicología, Septiembre, 2003)
Bibliografía
Ediciones Nueva Hélade, “Freud Total 1.0”, CD ROM interactivo de las Obras Completas de S. Freud, 1993

Freud, Sigmund, “Historia del Movimiento Psicoanalítico”, 1914, Obras Completas, Tomo I, Tr. de L. L. Ballesteros, Biblioteca Nueva, Buenos Aires, 2000

Freud, Sigmund, “Autobiografía”, 1924, Obras Completas, Tomo III, Tr. de L. L. Ballesteros, Biblioteca Nueva, Buenos Aires, 2000

García Vega, Luis y Santoro, Jorge, “Historia de la Psicología”, Tomo II, Siglo XXI Editores, Barcelona, 1983

Laplanche y Pontalis, “Diccionario de Psicoanálisis”, Paidós, Argentina, 1996.

Leahey, Thomas, “Historia de la Psicología”, Ed. Debate, Madrid, 1978



Mira y López, E, “Doctrinas Psicoanalíticas”, Cap. 1, 4-9, 11-13, Kapelusz, 2da edición, Buenos, Aires, 1963.


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos