La creatividad en el contexto de las organizaciones



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LA CREATIVIDAD EN EL CONTEXTO DE LAS ORGANIZACIONES

INTRODUCCIÓN
La Creatividad no es sólo el proceso de generación de ideas sino también la gestión de las mismas para que se traduzcan en innovaciones que aporten valor a la empresa. Es importante reseñar, la importancia que adquiere la Creatividad a la hora de hacer frente a las situaciones estratégicas, organizativas, competitivas, problemáticas, etc., presentes y futuras que forman parte de la vida empresarial.
Como se puede comprobar la definición de la creatividad no es del todo específica, varía en función de cada autor:
"La capacidad humana de producir resultados mentales de cualquier clase, nuevos en lo esencial y anteriormente desconocidos para quien los produce" (Drevdahl).
"Creatividad es el proceso a través del cual un individuo o un grupo elaboran un producto nuevo y original, adaptado a las condiciones y finalidades de la situación" (Abric).
"Una forma de pensar cuyo resultado son cosas que tienen a la vez novedad y valor" (Manuela Romo).
"La creatividad es una actitud mental y una técnica de pensamiento" (De Bono).
"Capacidad para encontrar relaciones entre experiencias antes no relacionadas, y que se dan en forma de nuevos esquemas mentales, como experiencias, ideas, o productos nuevos (Paners)".
Cada autor realiza su propia interpretación acerca de la creatividad, pero desde el punto de vista de esta como origen de la innovación la definiríamos como: "Creatividad supone la creación de algo que es original, que es nuevo y por tanto que se sale de lo habitual y de lo cotidiano pero que además es valioso, es decir, tiene un valor, una utilidad para aquellas personas que lo han generado y para su entorno. El término creatividad se puede entender como el proceso de generación de nuevas ideas o como resultado de ese proceso que acaba con la generación de algo novedoso. En resumen, se entiende por Creatividad los procesos
encaminados a la generación de esa idea novedosa y útil porque el resultado entendemos que es la innovación, el cambio que se produce en una organización si dicha idea es puesta en marcha."
LA CREATIVIDAD EN LAS ORGANIZACIONES
El término creatividad, utilizado en el contexto de la empresa, tiene diferentes interpretaciones. Las principales teorías que exploran la creatividad se agrupan en cuatro categorías: cualidades personales, técnicas conceptuales, comportamientos y procesos.





Existen varias perspectivas de la creatividad dentro de las organizaciones. Estas son las siguientes:
La perspectiva de las cualidades personales sostiene que existe características y rasgos específicos que predisponen a que sea una persona sea considerada como "creativa". Los defensores de esta teoría consideran que la mayor parte de las personas creativas tienen unas cualidades comunes como la independencia, la autonomía, la intuición y la espontaneidad. Afirman que la creatividad depende más de la persona que de la empresa y de sus condiciones y que, para que una empresa pueda confiar en ser creativa, es necesario que previamente exista la creatividad personal.
La perspectiva de las técnicas conceptuales describe la creatividad como un conjunto de técnicas que se fijan en la cognición, es decir, en las formas en que las personas vuelven a lo que han aprendido en el pasado para analizar cómo se resolvieron las situaciones y elaborar nuevos paradigmas.
En opinión de estos investigadores, entre los elementos del pensamiento creativo se encuentran la resolución de problemas mediante maneras de pensar poco convencionales. Esto proporciona modelos de pensamiento y solución de problemas que aportan una visión más intuitiva a la hora de afrontar nuevas situaciones.
El enfoque de comportamiento de la creatividad centra su atención en las acciones y actividades que aportan al ser algo nuevo. Un producto o resultado es creativo en tanto que significa una respuesta de conducta novedosa y práctica a un problema o situación. La perspectiva del comportamiento es la que más familiar resulta a los directivos, dado que los comportamientos se observan y reconocen con más facilidad que las características de creatividad mencionadas en la teoría de las cualidades. Por otra parte, la teoría del comportamiento acentúa la necesidad de reforzar acciones creativas deseadas.
La perspectiva del proceso sostiene que la creatividad es un fenómeno muy complejo que necesita de las capacidades, técnicas y acciones individuales, así como de las condiciones de la empresa. La combinación de estos factores permitirá que nazca algo nuevo. La creatividad es la consecuencia de la interacción entre la persona, el trabajo y el contexto de la empresa y cada uno de estos elementos se puede gestionar. Gestionar a la persona significa comprender su talento; gestionar el trabajo supone formular o estructurar el problema y alternar entre los estilos de control flexibles y rígidos; gestionar el contexto de la empresa quiere decir organizar el diseño las comunicaciones, el entorno físico y las relaciones con la empresa.
Cada uno de estos puntos de vista considera que la creatividad depende de una o más variables de influencia. En conjunto, describen todas las posibles causas de la actuación creativa. Combinando estos puntos de vista, podemos observar que una persona que tiene ciertas cualidades creativas, junto con unas técnicas específicas puede tener una predisposición para actuar de forma creativa, mediante unos procesos de empresa que fomenten dichos comportamientos
A su vez los propios comportamientos y actuaciones pueden tener como consecuencia la puesta a punto de técnicas creativas que generen a largo plazo mayores grados de actuación creativa.

Ya se ha mencionado que cuando se habla de la Creatividad en el contexto de las organizaciones normalmente se refiere al clima de la organización, a que las personas y los equipos de trabajo sean más creativos, a recorrer y gestionar las ocurrencias, a acciones puntuales, de resolución de problemas y de gestión del conocimiento. Es necesario gestionar la generación de ideas y el conocimiento que se obtiene de ellas a fin de que sea útil a la propia organización.
La Creatividad precisa de un contexto donde desenvolverse en la organización. Es necesario crear el ambiente propicio para generar ideas, proporcionando técnicas y herramientas adecuadas para llevar a cabo esta labor dentro del equipo de trabajo y de cada puesto y orientando los resultados de esta actividad a la aplicación práctica en la empresa. Requiere, no solo las herramientas adecuadas para el desarrollo sino también estímulos por parte de la dirección que potencien el afloramiento del talento creativo.




Los aspectos que caracterizan el ambiente en las empresas creativas son los siguientes:
Reto. El grado de participación de los empleados y el grado de esfuerzo exigido.
Libertad. Margen que tienen las personas para definir y desarrollar su trabajo.
Dinamismo. Grado de actividad de la empresa.
Confianza y disposición. Seguridad personal.
Tiempo para imaginar. Dedicado a nuevas ideas.
Alegría y humor. Espontaneidad y comodidad.
Conflictos. Entre los empleados.
Apoyo a las ideas. Cómo se reciben y se cuidan.
Debates. Libertad para cuestionar en minoría.
Asunción de riesgos. Errores. Ambigüedad.
A continuación se recogen en una tabla las actuaciones que se pueden llevar a cabo para que se desarrolle la creatividad dentro de las organizaciones.
Estas actuaciones se dividen a corto, medio y largo plazo.
CORTO PLAZO

Intervenciones puntuales

Equipos de proyecto

Grupos de Creatividad

MEDIO PLAZO

Formación Entrenamiento

Util. Técnicas Desa. Factores
Control Procesos

Grupos de Trabajo y aprendizaje

LARGO PLAZO

Cambios Culturales

Grupos de Trabajo y Aprendizaje

Gestión de Conocimiento Aprendizaje


La creatividad sólo sobrevive en organizaciones donde el clima potencia ese proceso. Por lo general, el clima de una empresa es una de las áreas de desarrollo más difíciles de modificar y requiere un compromiso total por parte de la dirección.
Una empresa hostil donde el clima es hostil o indiferente a las ideas tiene pocas probabilidades de ser creativa.
La hostilidad o la indiferencia a las ideas creativas pueden cobrar muchas formas, algunas muy abiertas; sistemas muy rígidos de análisis de nuevas ideas, no facilitar la aportación de opiniones de los colaboradores, pedir uniforme detallado justificando la viabilidad de una idea, son ataques contra la creatividad.
Y otras más sutiles: el jefe que pone cara de aburrimiento o desinterés cuando se le presenta una nueva idea, criticar a personas cuyas ideas creativas no dieron resultados en el pasado, son también frenos importantes a la creatividad en la organización.
Para generar un clima que favorezca la creatividad en la empresa, es necesario revisar no solo los sistemas de trabajo o transmisión de la información ( y evaluar en qué medida contribuyen a fomentar o frenar la generación de nuevas ideas), sino también la estructura de la organización, cuáles son sus estrategias, su estilo de dirección y cómo son las personas que trabajan con ella (conocimientos, aptitudes y actitudes)
Todo estos factores influyen en el cambio cultural que experimenta la organización al tratar de implantar los conceptos de la Creatividad.

Ana Arroyo Muñoz Jaione Ganzarain

Unidad de Consultoría Tecnológica Dpto de Organización

ROBOTIKER UNIVERSIDAD DE MONDRAGÓN


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