La Congregación en América



Descargar 88.38 Kb.
Fecha de conversión13.05.2019
Tamaño88.38 Kb.
Vistas38
Descargas0

La Congregación en América -

Mirando hacia el futuro

Rosendo Urrabazo, CMF

Provincial Superior,

Misioneros Claretianos, USA

Para poder tener una mirada hacia el futuro hay que tener muy en cuenta el pasado y el presente. Hace veinte años no se podía imaginar los avances en la tecnología y la comunicación que tenemos hoy en día. Podemos decir lo mismo mirando hacia el futuro. No se sabe cuántos avances vamos a tener en los medios de comunicación o en las nuevas tecnologías. Ciertamente no nos vamos a quedar con lo que tenemos hoy en día.

Sin embargo, el corazón del ser humano no cambia tan rápido. Podemos leer una poesía del siglo pasado y todavía nos conmueve. Podemos ver en la historia de pueblos que hay ciertos temas que son constantes en la historia del ser humano como es la búsqueda por la paz, la desconfianza entre extranjeros, la necesidad de alimento, de amor y de una vivienda. También la búsqueda de un sentido de vida (espiritual) y la necesidad de normas o leyes de cómo vivir juntos. Con relación a la vida religiosa y misionera, repito lo que una religiosa me dijo, “no sé cuál será el futuro de la vida religiosa pero creo que la vida religiosa si tiene un futuro.” El mandato de Jesús de proclamar la buena nueva no va a cambiar. Proclamar una nueva relación con Dios Padre y con el próximo también incluye la necesidad de luchar por la paz, la justicia, los derechos humanos, y el cuidado de la creación para que no desaparezca.

Dado esto, como debemos hablar de una mirada hacia el futuro. Como debemos imaginar la Congregación en los próximos 15 a 20 años. Tener una visión no es tener un plan concreto. Es solo intuir algo basado en los acontecimientos pasados y en un análisis de la realidad actual. A veces uno tiene una inspiración que más bien es una escucha al espíritu del tiempo o al Epíritu Santo quien llama a quien quiere y nos lleva a donde no esperábamos. Esa presencia del Espíritu no viene solo a los líderes oficiales. La Biblia nos dice una y otra vez que Dios escoge a quien quiere para ser su profeta. Hay que escuchar a todos y rezar por la gracia de discernimiento.

o creo que somos muy afortunados en los lideres nuestros a nivel del gobierno general que nos están acompañando hacia ese futuro. Los procesos, proyectos, y documentos que han salido de ellos realmente nos desafían a enfocar en lo más esencial de nuestra identidad como religiosos y como misioneros. El ultimo capitulo general nos presenta el perfil de un Claretiano, escrito por el fundador, como un punto de referencia para nuestra identidad y base fundamental para cualquier seguidor de Antonio Claret.

El pasadoPara poder mirar hacia el futuro tenemos que apreciar el pasado. Si tenemos algo de visión es porque nos ponemos en los hombros de gigantes. ¿Como es que la congregación fue establecida en las Américas? Comenzando con nuestro fundador, hubo hombres dispuestos de dejar su país, su cultura, todo lo conocido y trasladarse a lo que todavía llamaba el nuevo mundo, o “la viña joven”. Dejar su país sin pensar en cuando regresaran. Su visión fue una de evangelización y de poder plantar a la congregación en tierra nueva. Esta acción misionera inspiró a muchos otros entrar a la congregación para hacer lo mismo: dedicarse completamente al trabajo misionero. ¿Y qué pasó al llegar aquí en este continente?

Claret comenzó a predicar misiones, pero más importante comenzó a visitar los pueblos y conocer directamente cuales eran sus necesidades reales. Claret respondió con la formación catequética como base fundamental y después con varias obras sociales.

Así pasó también con los primeros misioneros en todos nuestros países. Hubo grandes predicadores proclamando la palabra de Dios y la doctrina de la iglesia por medio de misiones y retiros; pero también hubo grandes pastores respondiendo a las necesidades prácticas de su rebaño.

La formación que habían recibido les dio la confianza de poder responder a ambos elementos importantes de la pastoral de la iglesia.

Y después de poco tiempo en un país vieron la oportunidad de mandar misioneros a otros países hasta plantar la semilla de la congregación en casi todos los países del Sur y del norte de América. Usaron todos los medios de transporte de su tiempo para llegar a las nuevas fronteras y también usaron todos los medios de comunicación para llegar a los pueblos; lenguajes que no sabían aprendieron; costumbres y comidas raras que encontraron, se adaptaron. Y al encontrar injusticias levantaron su voz profética proclamando el amor y la justicia de Dios.

Sabían como vivir y adaptarse a las diferentes culturas siempre buscando nuevos ambientes apostólicos de evangelización. Se adaptaron al ambiente de la parroquia, del colegio, del campo rural y las fabricas urbanas y compartieron su espíritu misionero con sus feligreses, alumnos y profesores, pobres y ricos y comenzaron a surgir vocaciones para el seminario y también de laicos claretianos, colaboradores nuestros, cada uno con su propio espíritu claretiano.

Cada país tiene su historia propia y cada historia tiene su marco claretiano que sigue hoy en día en los países de África y Asia.

Puedo decirles, porque lo he visto, que ese espíritu aventurero misionero sigue vivo en los corazones de mucho jóvenes de estos países. Nuestro pasado está basado en el espíritu de Claret que se va pasando de una generación a otra.

Será interesante compartir sobre ¿cuando y como llegaron los Claretianos a nuestro país?; sobre ¿como ves a la historia de tu organismo? Y ¿cuáles han sido los momentos importantes en el desarrollo de la congregación en tu país o región?

En mi país fue clave la decisión de salir de Méjico y venir a Tejas y después de ir a California y al estado de Illinois. Fue clave reclutar vocaciones nativas y establecer en ese tiempo seminarios menores. También fue tan importante la división de la provincia en 1953 como ha sido la reunificación en el 2010. La riqueza de experiencias pastorales en ambas provincias ha sido una bendición para todos y han abierto nuevas posibilidades de ministerios con una coordinación nacional.



El presente

La situación actual en América o las Américas es todavía muy nueva para poder captar todas las implicaciones de nuestra nueva conferencia de MICLA, Misioneros Claretianos de América. Hay algunos que no están de acuerdo y otros que ni se han dado cuenta de su formación. En estos primeros años tenemos que ir conociéndonos y dialogando acerca de como vivimos el espíritu claretiano en nuestro contexto.

Somos diez organismos mayores con más de 850 misioneros con un buen número de más de 70 años. Tenemos una presencia Claretiana en veinticuatro (24) países de las Américas y las islas del Caribe. Comunidades hay muchas, mas 150. Ministerios hay de todo. Tenemos una variedad de ministerios, parroquias, colegios y universidades bajo nuestra dirección. Hay muchos lugares de misión con enormes distancias físicas y otros lugares donde la gente vive cerca pero con grandes distancias culturales, económicas e ideológicas. Hay muchos pueblos bien pobres y otros que viven en abundancia. Tenemos una gran tradición de mandar a misioneros a los lugares más necesitados y también de estar abiertos a la misión en todas partes del mundo.

No faltan desafíos de todo tipo: necesitamos más vocaciones nativas, atender a nuestros ancianos, responder a las necesidades actuales de nuestros compromisos, continuar la revisión de posiciones para poder responder a lo más urgente, lo más oportuno. Para responder a estos desafíos estoy de acuerdo con mucho de lo que nos dijo el P. General en la última reunión de MICLA:

Antes de todo hay que cuidar nuestra propia vocación como religiosos y como misioneros. El P. Abella nos dijo que

“Vivir a fondo la consagración religiosa es el único modo de crear en la persona, en la comunidad y en la misma Congregación aquellos espacios de libertad que permiten responder con audacia y creatividad a los enormes desafíos de la misión. Sin una profunda renovación espiritual no habran proyectos consistentes de evangelización, simplemente porque nuestras vidas y nuestras actividades no serán capaces de transmitir el Evangelio ni de acompañar a las personas a un encuentro con Jesucristo.”



El futuro

En el futuro necesitamos poner más énfasis en profundizar nuestra propia identidad como misioneros y como religiosos. En dos o tres años se pueden preparar unos buenos colaboradores laicos claretianos que poco a poca van captando el espíritu de Claret, especialmente de ir más allá que las fronteras de parroquia o aun de la iglesia institucional. Pero para ser un misionero de tiempo completo se necesita aún más tiempo- porque lo que buscamos es una entrega total con votos y disponibilidad misionera completa. Estamos hablando de seis a ocho años de formación como mínimo.

Hacia una mirada de quince a veinte años necesitamos un buen número de ambos tipos. Pero hay que escoger bien entre los que se presenten y crear una cultura vocacional. Además, hay que escoger bien no solo entre los candidatos pero también tener cuidado en quien va a trabajar en el ministerio de la pastoral vocacional y de la formación. La historia ya nos ha enseñado que no tomar en serio estos ministerios tiene consecuencias negativas muy serias.

Todo el mundo confirme que los Claretianos que dan buen ejemplo de su vida espiritual y en su espíritu misionero inspiran vocaciones a la congregación. Así es que la dimensión teológica como personas y como comunidad está ligada a la pastoral vocacional y a la formación inicial y permanente. Además la etapa inicial debe ser una formación bastante seria académicamente sea en los estudios eclesiásticos como en los estudios sociales y científicos. Si vamos a hablar para y con los que no tienen voz nos urge tener estudios y experiencias que otros van a tomar en serio. A la vez, como dice el P. Josep “necesitamos una formación que privilegie la interiorización de los valores de la vida religiosa y de nuestro propio carisma.”

Creo que en estos años que vienen tenemos que continuar el trabajo que CICLA y NACLA hicieron en la consolidación de casas de formación especialmente el noviciado y centros teológicos. Si llegamos a que todos los estudiantes sepan bien por lo menos dos lenguas (español e inglés) sin apreciar menos la importancia del portugués y francés, podremos tomar ventaja de los mejores centros de estudió en este continente.

Otro proyecto que es bastante importante es el programa del quinquenio (o en mi país es el decenio). En estos años próximos no debe ser tan difícil organizar estos encuentros a nivel de zonas.

Ya que estamos hablando de la formación debo mencionar algo de los estudios de especialización. Se requiere un cierta visión amplia considerar la necesidades de este tipo de permiso. Dejar que alguien vaya a prepararse pare una especialización significa que uno con cierto talento no va estar para otras posiciones importantes en la provincia. Pero tenemos que hacerlo si vamos a mantener nuestros centros de estudios superiores sea de teología, de materias universitarias o nuestros propios institutos de vida religiosa. Sé que es un sacrificio pero vale la pena si a largo plaza podemos mantener no solo a estos centros sino también para, como dice el P. General poder “mantener la calidad intelectual en nuestras Provincias y Delegaciones. Preparar profesores debería ser una preocupación para todos los gobiernos provinciales o de las Delegaciones.”

Una visión hacia el futuro debe incluir “coordinar los planes de estudios especializados dentro de la Conferencia de modo que se pudiera articular mejor la colaboración, tanto en beneficio de los Centros Superiores como de los distintos apostolados que tenemos en esa zona congregacional.”

Otro aspecto de nuestra vida es el compromiso misionero. Este quizás es el espacio donde más expresamos nuestro deseo de seguir a Claret en el apostolado. La historia de nuestro trabajo pastoral misionero es ejemplar en muchos aspectos. El General nos dijo que “la mayoría de los Organismos de América cuenta con una buena planificación pastoral que permite dar continuidad a los proyectos y cohesionar a las comunidades y Organismos en torno a lo que constituye la razón fundamental de nuestro ser: la misión.”

Nos toca en los años que vienen ir más allá de las fronteras de nuestros ministerios. En cierto sentido es regresar a un tiempo en el pasado cuando los misioneros estaban siempre buscando nuevos lugares para su proyecto misionero.

Ojala que en menos de veinte años podremos decir que los Claretianos estamos presentes en persona, por medio de laicos colaboradores en misión compartida, o por nuestras obras en la red y los medios sociales en cada país, en cada isla de este gran continente de América, norte, sur, centro y Caribe.

Y el contenido de este ministerio debe siempre incluir lo básico de quienes somos: el ministerio de la palabra, el trabajo de justicia y paz, una presencia profética, una voz profética, trabajando con todo tipo de persona en un dialogo profético. No importa si es escuela, parroquia, misión, universidad, radio, televisión o un espacio virtual. La persona de Jesús y la caridad radical de su mensaje sigue urgiéndonos de usar todos los medios posibles en la catequesis, la evangelización, y la proclamación del reino.

Para poder realizar esta visión hay que enfocar bastante en la formación de líderes dentro de nuestras casas de formación y en todos nuestros centros educativos y pastorales.

Así en un futuro cercano cuando nos presentamos a la ONU, nuestra voz realmente va a representar la voz de los pueblos que gritan a Dios como hicieron los hebreos de Egipto. En cuestiones de derechos humanos nuestra voz no se va a limitar solo a la situación en América sino en cualquier lugar donde hay opresión.

Vamos a colaborar con nuestros hermanos en las otras zonas de la congregación hasta que nuestro alcance se extienda a todo el mundo- así como dijo el fundador que su corazón era para todo el mundo.

Con razón el P. General nos invita a continuar de preparar personas a nivel profesional. Nos dice que la congregación “necesita personas preparadas… académicamente que ayuden a reflexionar sobre la realidad que vivimos y a orientar el camino a seguir. Tiene una resonancia apostólica grande. Es necesario seguir preparando claretianos en los distintos campos de la teología y de la pastoral, sin olvidar otros campos que son también imprescindibles para articular una acción misionera significativa: filosofía, psicología, sociología, nuevas tecnologías de la comunicación, etc. Se trata, obviamente, de una formación intelectual que debe estar siempre conectada con la realidad concreta de la misión y con la vida de los pueblos a los que servimos, sobre todo con la realidad de los pobres y excluidos.”

Este tipo de preparación no es algo que se hace en un par de años. Hay que tener un plan a largo plazo y personas capaces y disponibles a estos estudios. Quizás hay algunos ministerios, por el momento, que no vamos a poder hacer para dar el espacio y lugar a estas prioridades.

Dentro de un espíritu de misión compartida sabemos que no podemos ni debemos tratar de hacer todo solo nosotros. Ya tenemos muchos ejemplos dentro de la congregación de buena colaboración con laicos en una misión compartida. Hay que ser más activos en la formación de nuevos evangelizadores laicos cuidando especialmente su formación carismática Claretiana. Ya se ha hecho en parte en varias misiones, parroquias y colegios. Esta experiencia, junto con la de los grupos de voluntarios Claretianos será una buena fuente para una reflexión y evaluación con el fin de unos proyectos a nivel de las varias regiones de MICLA.

Otro aspecto importante, que el P. General nos anima a seguir es el mundo de los medios de comunicación social y de las nuevas tecnologías de la comunicación. Ya hay una rica contribución y tradición, tanto en el norte como en el sur del continente en esta área de las publicaciones, que incluyen las revistas, editoriales, radios, televisiones, etc., Hay que buscar foros de comunicación y dialogo entre nosotros para compartir como vamos asumiendo las opciones misioneras de la Congregación y respondiendo a las necesidades de nuestro pueblo y a las situaciones sociales y eclesiales que se viven en los diversos lugares donde trabajamos. Estas nuevas tecnologías de la comunicación no solo son instrumentos útiles para la evangelización, sino presenten un verdadero espacio cultural nuevo de encuentro y comunicación con otras personas. El P. General nos anima a no dejar de “trabajar en este campo y de coordinar al máximo este trabajo con el de otras Provincias y Delegaciones de la Congregación.”

Con todo esto no hay que olvidar que tenemos una opción fundamental para los pobres. No debemos dejar a nuestros jóvenes Claretianos ser seducidos tanto por las nuevas tecnologías que se olviden involucrase directamente con el pueblo de Dios. Hay que pasar tiempo en las misiones y en la periferia de los grandes centros urbanos. Sin contacto humano, nuestro mensaje va a faltar credibilidad y el mensaje va a faltar contenido. El P. General nos dice: “Estoy convencido de que los claretianos jóvenes deberían tener una experiencia pastoral significativa en esas zonas de misión una vez concluida la etapa de formación inicial. Les ayudaría a integrar las opciones de misión claretianas en los futuros ministerios o en los estudios de especialización.”

Mirando hacia el futuro de nuestra congregación en América tengo cierto optimismo porque sé que todo el trabajo de nuestros antepasados ha producido fruto en nosotros y en la iglesia. Creo que nuestro trabajo hoy día también va producir mucho fruto y sabemos cómo ser fiel a nuestra vocación y al espíritu de San Antonio María Claret.

Algunas preguntas:

¿Cuáles son los desafíos más importantes para su organismo hoy día?

¿Cuáles son los ministerios de su organismo que te da más orgullo?

¿Cuál es la visión que se necesita para enfrentar los desafíos actuales?



ANEXOS




MISIONEROS DE AMERICA (MICLA)







 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




Organismo

Casas

Obis

Sac

DP

Herm

Estu

Nov

Total

Cand

Países

1

Antillas

14

1

33

 

2

13

5

54

15

4

2

Brasil

25

 

102

1

7

12

2

124

27

1

3

Canadá

4

 

16

 

2

1

 

19

 

1

4

Centroamérica

14

4

86

 

2

14

3

109

 

6

5

Colombia Oriental - Ecuador

14

 

41

 

9

9

4

63

 

2

6

Colombia - Venezuela

18

2

92

 

12

15

3

124

28

2

7

México

12

 

53

1

3

7

 

64

 

1

8

Perú - Bolivia

14

2

54

 

3

6

3

68

 

2

9

San José del Sur

23

1

92

 

8

14

5

129*

 

4

10

USA

15

1

89

 

12

5

4

111

3

1

11

Misión (de Euskal Herria) Norte de Potosí, Bolivia

2

 

8

 

1

 

 

9

 

 

 

Totals

155

11

666

2

61

96

29

874

73

24




Estas estadísticas vienen del Catalogus CMF de 2011 modificadas por los informes de las presentaciones de la última reunión de MICLA en noviembre de 2012. Algunos números necesitan ser actualizados.




*Este numero viene de la presentación no del catalogo.





















Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos