La coherencia en el derecho amalia Amaya Universidad Nacional Autónoma de México resumen



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En segundo lugar, el análisis de las inferencias explicativas en el Derecho presentado en este trabajo apenas toca algunos de los aspectos generales de los mecanismos mediante los cuales es posible construir la coherencia en la toma de decisiones jurídicas. Es necesario analizar en mucho más detalle los procesos de descubrimiento de hipótesis interpretativas y fácticas novedosas así como el problema de cómo las inferencias a la mejor explicación confieren justificación a sus conclusiones en contextos jurídicos, por nombrar sólo algunas de las cuestiones que tendrían que ser atendidas.

En tercer lugar, en este trabajo se ha defendido una concepción responsibilista de la justificación jurídica según la cual los estándares de responsabilidad epistémica son relevantes para la atribución de creencias justificadas en el Derecho. Sin embargo, la articulación en detalle de esta concepción de la justificación jurídica presenta muchos problemas. Entre otros, es esencial investigar el problema de si los conceptos deónticos y aretaicos en base a los cuales se han definido los estándares de responsabilidad epistémica conectan de manera adecuada con la verdad y la corrección de los enunciados fácticos y normativos en el derecho, respectivamente.

En cuarto lugar, una versión contextualista de la teoría coherentista de la justificación jurídica, como la que se ha defendido aquí, abre un flanco al relativismo. Para poder liberar a la teoría de la coherencia de sospechas escépticas o relativistas, es necesario especificar en detalle los rasgos del contexto que son relevantes para los juicios de coherencia así como aclarar cómo se individualizan los contextos en el Derecho.

En quinto lugar, una concepción naturalizada de la justificación jurídica puede parecer, en principio, incompatible con la normatividad de la misma. Es preciso, por lo tanto, mostrar que el programa naturalista, entendido correctamente, no implica desproveer de normatividad a la teoría de la justificación jurídica.

Por último, se podría objetar que el modelo de justificación propuesto aquí asume una concepción excesivamente intelectualizada de los procesos de decisión jurídica, en cuanto que otorga un papel fundamental a las virtudes epistémicas y a las habilidades intelectuales de los decisores jurídicos. Es necesario, por lo tanto, clarificar cómo las habilidades epistémicas y morales contribuyen a la corrección de las decisiones jurídicas y, en concreto, cómo los deberes epistémicos y morales, por un lado, y las virtudes intelectuales y morales, por otro, se relacionan entre sí.

Éstos son algunos de los problemas que sería necesario abordar para poder desarrollar una concepción coherentista de la justificación jurídica basada en los principios generales expuestos en este trabajo. Estos problemas están ligados a cuestiones más amplias, tales como el posible impacto de los estudios en ciencias cognitivas en la teoría del derecho, la naturaleza derrotable del razonamiento explicativo, la relación entre el contextualismo y el relativismo en el Derecho, las implicaciones del naturalismo para la normatividad de la teoría del derecho, o la relevancia de la teoría del virtud para la teoría de la justificación jurídica. En este sentido, espero que, al menos, el modelo propuesto sugiera algunas líneas de investigación interesantes tanto en la teoría de la coherencia como, de manera más general, en el ámbito de la teoría del derecho.



1*Muchas personas me han ayudado enormemente a desarrollar las ideas presentadas en este trabajo. Estoy especialmente agradecida a Manuel Atienza, Noam Chomsky, Catherine Elgin, Frederick Schauer, Robert Stalnaker y Massimo La Torre.  Véase, entre otros, L. BonJour, The Structure of Empirical Knowledge. Cambridge: Cambridge University Press, 1985; y K. Lehrer, Theory of Knowledge, 2nd ed. Boulder: Wesview Press, 2000.

2 Para una revisión de la literatura acerca de las teorías de la verdad como coherencia, véase, R. C. S. Walker, The Coherence Theory of Truth. London: Routledge, 1989.

3 Véase, por ejemplo, P. Thagard, Conceptual Revolutions. Princeton: Princeton University Press, 1992.

4 Vid. H. Richardson, Practical Reasoning about Final Ends. Cambridge: Cambridge University Press, 1994; S. Hurley, Natural Reasons: Personality and Polity. Oxford: Oxford University Press, 1989; y P. Thagard y E. Millgram, “Deliberative Coherence”, Synthese 108 (1996). Acerca de las teorías coherentistas de la justificación moral, véase, J. Rawls, A Theory of Justice, ed. rev. Cambridge: Harvard University Press, 1999; A. H. Goldman, Moral Knowledge. London: Routledge, 1988; y P. Thagard, “Ethical Coherence”, Philosophical Psychology 11 (1998).

5 Z. Kunda, Social Cognition. Cambridge: MIT Press, 1999.

6 Para una revisión de la literature coherentista sobre la interpretación del discurso, véase, C. Hellman, “The Notion of Coherence in Discourse”. En Focus and Coherence in Discourse Processing, editado por G. Rickheit y C. Habel. Berlin: DeGruyter, 1995.

7 K. J. Holyoak y P. Thagard, Mental Leaps: Analogy in Creative Thought. Cambridge: MIT Press, 1995.

8 Véase, entre otros, N. MacCormick, “Coherence in Legal Justification”. En Theorie der Normen, editado por W. Krawietz et al. Berlin: Duncker and Humblot, 1984; R. Dworkin, Law’s Empire. London: Fontana, 1986; A. Peczenik, On Law and Reason. Dordrecht: Kluwer, 1989; J. Raz, “The Relevance of Coherence”, Boston University Law Review 72 (1992); L. Wintgens, “On Coherence and Consistency”. En The Reasonable as Rational? On Legal Argumentation and Justification, editado por W. Krawietz et al. Berlin: Duncker and Humblot, 2000; A. Aarnio et al. On Coherence Theory in Law. Lund: Juristfölager i Lund, 1998; y J. C. Hage, “Law and Coherence”, Ratio Iuris 17 (2004).

9 Véase, A. Amaya, The Tapestry of Reason: An Inquiry into the Nature of Coherence and its Role in Legal Argument. Oxford: Hart Publishing, en prensa.

10 En filosofía, la ‘teoría de la justificación como coherencia’ se refiere exclusivamente a las teorías ‘fuertes’ de la coherencia.

11 Véase N. MacCormick, “Coherence in Legal Justification”, op. cit. ; N. MacCormick, “Argumentation and Interpretation in Law.”, Ratio Iuris 6 (1993); N. MacCormick, Legal Reasoning and Legal Theory. Oxford: Clarendon Press, 1994; N. MacCormick, Rhetoric and the Rule of Law: A Theory of Legal Reasoning. Oxford: Oxford University Press, 2005.

12 A. Peczenik, “A Coherence Theory of Juristic Knowledge”. En On Coherence Theory of Law, op. cit.; A. Peczenik, “Certainty or Coherence?” En The Reasonable as Rational? op. cit.; A. Peczenik, “Coherence, Truth, and Rightness in the Law”. En Law, Interpretation, and Reality, editado por P. Nerhot. Dordrecht: Kluwer, 1990; A. Peczenik, “Law, Morality, Coherence, and Truth”, Ratio Iuris 7 (1994); “The Passion for Reason: Some Remarks on Coherence in Law.” En Normative Systems in Legal and Moral Theory, editado por E. Garzón et al. Berlin: Ducker and Humblot, 1997; A. Peczenik, “The Passion for Reason”. En The Law in Philosophical Perspectives, editado por L. J. Wintgens. Dordrecht: Kluwer, 1999.

13 R. Dworkin, A Matter of Principle. Cambridge: Harvard University Press, 1985; Dworkin, Law’s Empire, op. cit.; R. Dworkin, “No Right Answer? En Law, Morality, and Society, editado por P. M. S. Hacker y J. Raz. Oxford: Clarendon Press, 1972; R. Dworkin, “Objectivity and Truth: You’d Better Believe it”. Philosophy and Public Affairs 25 (1996); y R. Dworkin, “Thirty Years On”, Harvard Law Review 115 (2002).

14 Para una discusión detallada de estas teorías, véase, Amaya, The Tapestry of Reason, op. cit., capítulo 1.

15 Véase R. Alexy y A. Peczenik, “The Concept of Coherence and its Significance for Discourse Rationality”, Ratio Iuris 3 (1990).

16 Véase P. Tillers y E. D. Green, eds. Probability and Inference in the Law of Evidence: The Uses and Limits of Bayesianism. Dordrecht: Kluwer, 1988. Dos conferencias que se ocuparon de manera exhaustiva de la teoría bayesiana de la prueba son: “Decision and Inference in Litigation”, Cardozo Law Review 13 (1991) y “Bayesianism and Juridical Proof”, International Journal of Evidence and Proof 1 (1997). Algunas monografías importantes son las siguientes: D. A. Schum, The Evidential Foundations of Probabilistic Reasoning. Evanston: Northwestern University Press, 2001; J. B. Kadane y D. A. Schum, A Probabilistic Analysis of the Sacco and Vanzetti Evidence. New York: Wiley and Sons, 1996; B. Robertson y G. A. Vignaux, Interpreting Evidence. Chichester: Wiley and Sons, 1995; y J. L. Gastwirth, ed. Statistical Science in the Courtroom. New York: Springer-Verlag, 2000.

17 Véase R. Allen, “The Nature of Juridical Proof”, Cardozo Law Review 13 (1991); R. Allen, “Factual Ambiguity and a Theory of Evidence”, Northwestern University Law Review 58 (1994); R. Allen, “Rationality, Algorithms and Juridical Proof,” International Journal of Evidence and Proof 1 (1997); M. S. Pardo, “Juridical Proof, Evidence, and Pragmatic Meaning: Toward Evidentiary Holism”, Northwestern University Law Review 95 (2000); P. Tillers, “Mapping Inferential Domains”, Boston University Law Review 66 (1986); y P. Tillers, “Webs of Things in the Mind: A New Science of Evidence”, Michigan Law Review 87 (1989). Para una breve pero iluminadora exposición crítica de las teorías holistas, véase W. Twining, Theories of Evidence Bentham and Wigmore. Stanford: Stanford University Press, 1985, pp. 183-85; W. Twining, Rethinking Evidence: Exploratory Essays. Cambridge: Cambridge University Press, 2006 (2nd ed.), pp. 306-11.

18 R. Damaška, “Atomistic and Holistic Evaluation of Evidence: A Comparative View”. En Comparative and Private International Law, editado por D. S. Clark. Berlin: Duncker and Humblot, 1990, p. 91.

19 M. Abu-Hareira, “An Early Holistic Conception of Judicial Fact-finding”, Juridical Review 79 (1986).

20 Véase Allen, “The Nature of Juridical Proof”, op. cit.; Allen, “Factual Ambiguity and a Theory of Evidence”, op. cit.

21 Ronald J. Allen y Brian Leiter, “Naturalized Epistemology and the Law of Evidence”, Virginia University Law Review 87 (2001), p. 1528.

22 Ronald Allen, “Rationality, Algorithms, and Juridical Proof: A Preliminary Inquiry”, op. cit., p. 273.

23 Allen, “Factual Ambiguity and a Theory of Evidence”, op.cit., p. 609.

24 Para una discusión de las principales teorías del holismo acerca del significado, véase J. Fodor y E. Lepore, Holism: A Shopper’s Guide. Oxford: Blackwell, 1992.

25 Pardo, op. cit., p. 435.

26 El ‘significado pragmático’, según Pardo, es “el significado extra-semántico que el hablante añade a las oraciones (o como el hablante usa las oraciones)”. Id., p. 429.

27 Véase R. Hastie y N. Pennington, “A Cognitive Theory of Juror Decision-Making: The Story Model”, Cardozo Law Review 13 (1991); W. A. Wagenaar, P. J. Van Koppen, y H. F. M. Crombag, Anchored Narratives: The Psychology of Criminal Evidence. New York: St. Martin’s Press, 1993; y D. Simon, “A Third View of the Black Box: Cognitive Coherence in Legal Decision-Making”, The University of Chicago Law Review 71 (2004).

28 Tanto el modelo de la historia como la teoría de las narrativas ancladas le deben mucho al trabajo pionero de Bennett y Feldman en el ámbito de la psicología social. Véase Bennett, W. L., y M. S. Feldman. Reconstructing Reality in the Courtroom: Justice and Judgment in American Culture. New Brunswick: Rutgers University Press, 1981. El trabajo de Bennett y Feldman también ha influido de manera importante en algunas aproximaciones coherentistas al razonamiento jurídico acerca de los hechos desarrollado por algunos teóricos del Derecho, como Bernard Jackson. Véase infra en esta sección.

29 Véase R. Hastie y N. Pennington, “Evidence Evaluation in Complex Decision-Making”, Journal of Personality and Social Psychology 51 (1986); R. Hastie y N. Pennington, “A Cognitive Theory of Juror Decision-Making: the Story Model”, Cardozo Law Review (1991); R. Hastie y N. Pennington, “Explaining the Evidence: Tests of the Story Model for Juror Decision-Making”, Journal of Personality and Social Psychology (1992); R. Hastie y N. Pennington, “Reasoning in Explanation-Based Decision-Making”, Cognition 49 (1993); R. Hastie y N. Pennington, “Explanation-Based Decision-Making”. En Judgment and Decision-Making: An Interdisciplinary Reader, 2nd ed., editado por T. Connolly et al. Cambridge: Cambridge University Press, 2000; R. Hastie y N. Pennington, “The Story Model for Juror Decision-Making”. En Inside the Juror: The Psychology of Juror Decision-Making, editado por R. Hastie. Cambridge: Cambridge University Press, 1993.

30 Véase S. A. Sloman, “When Explanations Compete: the Role of Explanatory Coherence on Judgments of Likelihood”, Cognition 52 (1994).

31 Wagenaar, Van Koppen, y Crombag, op. cit. Para una breve descripción de las tesis principales de esta teoría, véase W. A. Wagenaar, “Anchored Narratives: A Theory of Judicial Reasoning, and its Consequences”. En Psychology, Law, and Criminal Justice, editado por G. Davies, S. Lloyd-Bostock, M. McMurran, and C. Wilson. Berlin: Walter de Gruyter, 1996. Para una crítica de la teoría de las narrativas ancladas, véase W. Twining, “Anchored Narratives: A Comment”. En The Great Juristic Bazaar. Darmouth: Ashgate, 2002; B. Jackson, “‘Anchored Narratives’ and the Interface of Law, Psychology and Semiotics”. Review of Anchored Narratives, por W. A. Wagenaar et al. Legal and Criminological Psychology 1 (1996); M. Den Boer, Review of Anchored Narratives, por W. A. Wagenaar et al. International Journal for the Semiotics of Law 8 (1995); J. R. Spencer, “Anchored Narratives.” Reseña de Anchored Narratives, por W. A. Wagenaar et al. Cambridge Law Journal 53 (1994).

32 Algunos ejemplos de anclas serían las siguientes: ‘los testigos dicen la verdad la mayor parte de las veces’, ‘si un juguete hace ruido es porque alguien lo ha pisado’, ‘los patólogos casi nunca se equivocan’, ‘en general, la gente nunca entra en casa ajena sin el conocimiento y el consentimiento de su dueño con buenas intenciones’.

33 Wagenaar et al., op. cit., p. 10. Es importante destacar que la tesis principal de la teoría de las narrativas ancladas se diferencia de manera importante de la tesis central del modelo de la historia. Mientras que el modelo de la historia (y otras teorías como la de Allen) sostienen que los decisores jurídicos evalúan la plausibilidad de las historias del fiscal y de la defensa, “la teoría de las narrativas ancladas no asume que los jueces consideren dos narrativas, la del fiscal y la de la defensa, las cuales tendrían que considerarse igualmente relevantes hasta el final de la decisión, sino que, por el contrario, la teoría predice que es sobre todo la versión del fiscal acerca de lo que ocurrió la que será considerada y verificada en base a las pruebas presentadas por las dos partes”. Id. p. 210.

34 Véase K. J. Holyoak y D. Simon, “Bidirectional Reasoning in Decision-Making by Constraint Satisfaction”, Journal of Experimental Psychology: General 128 (1999); K. J. Holyoak et al., “The Emergence of Coherence Over the Course of Decision-Making”, Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition 27 (2001); D. Simon y K. J. Holyoak, “Structural Dynamics of Cognition: From Consistency Theories to Constraint Satisfaction”, Personality and Social Psychology Review 6 (2002); S. J. Read, C. J. Snow y D. Simon, “Constraint Satisfaction Processes in Social Reasoning”. En Proceedings of the 25th Annual Conference of the Cognitive Science Society, editado por R. Alterman y D. Kirch. Mahwah: Earlbaum, 2003; D. Simon, C. J. Snow y S. J. Read, “The Redux of Cognitive Consistency Theories: Evidence Judgments by Constraint Satisfaction”, Journal of Personality and Social Psychology 86 (2004). Para un resumen de este conjunto de estudios empíricos, véase D. Simon, “A Third View of the Black Box: Cognitive Coherence in Legal Decision-Making”, University of Chicago Law Review 71 (2004).

35 Esta teoría es un modelo de toma de decisiones complejas. Las decisiones complejas son aquéllas en las que ‘las consideraciones constitutivas son muchas, contradictorias, ambiguas, e inconmesurables’. Vid. Simon, “A Third View of the Black Box”, op. cit., p. 516. La mayoría de los casos jurídicos que acaban en los tribunales de apelación son complejos en este sentido. Este modelo ha sido aplicado a los procesos de decisión judicial en las instancias de apelación así como a los juicios por jurado. Aquí, me centro exclusivamente en las aplicaciones de esta teoría al razonamiento acerca de los hechos. Para las aplicaciones de la misma al razonamiento judicial en casos de apelación, véase D. Simon, “A Psychological Theory of Legal Decision-Making”, Rutgers Law Journal 30 (1998); D. Simon, “Freedom and Constraint in Adjudication: A Look Though the Lens of Cognitive Psychology”, Brooklyn Law Review 67 (2002).

36 Vid. MacCormick, “Coherence in Legal Justification”, op. cit.; N. MacCormick, “The Coherence of a Case and the Reasonableness of Doubt”. Liverpool Law Review 2 (1980); B. Jackson, Law, Fact, and Narrative Coherence. Liverpool: Deborah Charles Publications, 1988; B. Jackson, Making Sense in Law: Linguistic, Psychological, and Semiotic Perspectives. Liverpool: Deborah and Charles Publications, 1996; y B. Van Roermund, Law, Narrative and Reality. Dordrecht: Kluwer, 1997.

37 Acerca de la teoría de la coherencia narrativa de MacCormick, véase MacCormick, Legal Reasoning and Legal Theory, op. cit., pp. 89-92; MacCormick, “The Coherence of a Case and the Reasonableness of Doubt”, op. cit.; MacCormick, “Coherence in Legal Justification,” op. cit.,; N. MacCormick, Rhetoric and the Rule of Law: A Theory of Legal Reasoning. Oxford: Oxford University Press, 2005, capítulo 11.

38 MacCormick, “Coherence in Legal Justification”, op. cit., p. 50.

39 Para una crítica de la tesis de MaCormick según la cual la coherencia juega un papel importante en la justificación de conclusiones acerca de los hechos en el Derecho, véase L. Gianformaggio, “Legal Certainty, Coherence and Consensus: Variations of a Theme by MacCormick”. En Law, Interpretation, and Reality: Essays in Epistemology, Hermeneutics, and Jurisprudence, edited by P. Nerhot. Dordrecht: Kluwer, 1990, p. 402. Según Gianformaggio, es la noción de ‘consenso’ en vez de la de ‘coherencia narrativa’ la que justifica la reconstrucción de los hechos en el Derecho.

40 MacCormick, “Coherence in Legal Justification”, op. cit., p. 48. Según Van Roermund la concepción de la coherencia narrativa como un test de probabilidad, o plausibilidad, de los enunciados fácticos es demasiado restrictiva. Para este autor, ‘la coherencia narrativa’ debe ser entendida como ‘el principio que estructura la relación entre hechos y normas (el caso y la decisión) no –como el profesor MacCormick parece sostener- como el principio que ordena solamente uno de los términos de esta relación’ (traducción mía). Véase Van Roermund, B. “On ‘Narrative Coherence’ in Legal Contexts”. In Reason in Law, editado por C. Faralli y E. Pattaro. Milano: Giuffré, 1988. Jackson también ha propuesto una teoría de la coherencia narrativa que no restringe el papel de la misma al ámbito fáctico. A diferencia de MacCormick, Jackson sostiene que la teoría de la coherencia narrativa es aplicable tanto a la construcción de los hechos en el Derecho como a la aplicación de las normas jurídicas. Véase más abajo en esta sección.

41 MacCormick ilustra cómo la coherencia narrativa funciona como una test para la justificación de las conclusiones fácticas en el contexto jurídico por medio del caso Rex v. Smith. MacCormick, “Coherence in Legal Justification”, op. cit., pp. 49-50. Véase también MacCormick, “The Coherence of a Case and the Reasonableness of Doubt”, op. cit., pp. 46-47; MacCormick, Legal Reasoning and Legal Theory, op. cit., pp. 91-92.

42 Vid. Jackson, Law, Fact, and Narrative Coherence, op. cit.; B. Jackson, “Narrative Models in Legal Proof”, International Journal for the Semiotics of Law 1, no. 3 (1988); Jackson, Making Sense in Law, op. cit.

43 Jackson, Law, Fact, and Narrative Coherence, op. cit., pp. 58-60.

44 El esfuerzo más importante en la dirección de precisar y determinar los criterios de coherencia normativa ha sido llevado a cabo por Alexy y Peczenik. Véase, Alexy y Peczenik, op. cit. Alexy y Peczenik han formulado una serie de criterios de coherencia que permiten evaluar la coherencia de un conjunto de proposiciones normativas. Sin embargo, esta teoría de la coherencia no da cuenta de cómo se pueden balancear los distintos criterios cuando éstos entran en conflicto y, por ello, resulta, en un sentido importante, incompleta.

45 Vid. Tillers, “Web of Things in the Mind”, op. cit., p. 1252; Pardo, op. cit. p. 401; Twinning, Rethinking Evidence, op. cit., p. 241; y M. Taruffo, La Prova dei Fatti Giuridici. Milano: Gifuffrè Editore, 1992, p. 285.

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