Juan Andrés Buedo


La función de los gobiernos y de todas las partes interesadas en la promoción de las TIC para el desarrollo



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La función de los gobiernos y de todas las partes interesadas en la promoción de las TIC para el desarrollo

  • Infraestructura de la información y la comunicación: fundamento básico de una sociedad de la información para todos

  • Acceso a la información y al conocimiento

  • Creación de capacidades

  • Crear confianza y seguridad en la utilización de las TIC

  • Entorno habilitador

  • Aplicaciones de las TIC: ventajas en todos los aspectos de la vida

  • Diversidad e identidad culturales, diversidad lingüística y contenido local

  • Medios de comunicación

  • Dimensiones éticas de la sociedad de la información

  • Cooperación internacional y regional

    La Declaración de Principios se cierra en el 67, que mantiene “la firme convicción de que estamos entrando colectivamente en una nueva era que ofrece inmensas posibilidades, es decir la era de la sociedad de la información y la expansión de la comunicación humana. En esta sociedad incipiente es posible generar, intercambiar, compartir y comunicar informaciones y conocimientos entre todas las redes del mundo. Si tomamos las medidas necesarias, pronto todos los particulares podrán colaborar para construir una nueva sociedad de la información basada en el intercambio de conocimientos y asentada en la solidaridad mundial y una mejor comprensión entre los pueblos y las naciones. Confiamos en que estas medidas abran una vía hacia el futuro desarrollo de una verdadera sociedad del conocimiento”. Así sea, reitero instando también las mejores providencias para que las expectativas y los anhelos divisados a lo largo del denso itinerario que nos queda por recorrer en la ciudad de Cuenca no se detengan un solo instante.

    De cara a la segunda fase, la de Túnez, se está tratando de poner en marcha el Plan de Acción y se han creado Grupos de Trabajo126 para hallar soluciones y alcanzar acuerdos en los campos de gobierno de Internet y mecanismos de financiación.
    Lecturas” de la SI y características sociológicas de la implantación de Internet
    Para los entusiastas defensores de la sociedad de la información -tecnoentusiastas- el ilimitado acceso a la información permite fundamentar la esperanza de poder erigir sociedades más justas e igualitarias. De acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la SI es una sociedad:
    “en la que todas las personas, sin ningún tipo de distinción, tendrán el poder efectivo de crear, recibir, compartir y utilizar la información y el conocimiento en cualquier medio de información, prescindiendo de las fronteras. Para el desarrollo de esta sociedad de la información es esencial, entre otras cosas, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, tales como la libertad de opinión y expresión, así como la existencia de medios de comunicación independientes, pluralistas y libres”.
    Lo cual, en el instante de asentar las razones del presente análisis, encara nuestra mirada a otros pasos de las Naciones Unidas. Así nos devuelve a finales de 2000, cuando sus Estados miembros definieron los Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio -también conocidos como Metas de desarrollo de la Declaración del Milenio-. Los ocho objetivos que los 191 Estados miembros de Naciones Unidas se comprometieron a cumplir para el año 2015 son:

    1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.


    2. Lograr la enseñanza primaria universal.
    3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
    4. Reducir la mortalidad infantil.
    5. Mejorar la salud materna.
    6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
    7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
    8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

    De cada una de las Metas de desarrollo de la Declaración del Milenio parten determinados objetivos específicos. En el objetivo número 18 de la octava meta –la de fomentar una asociación mundial para el desarrollo-, se reconoce la importancia que admiten las TIC’s como efectivas palancas del desarrollo de las sociedades. En la de Cuenca y en 2005, junto a la lectura optimista de la utopía Sociedad de la Información, que nos permite concebir nuevas posibilidades de liberación que el mismísimo Herbert Marcuse hubiese reconocido y elogiado, observo al tiempo una lectura pesimista de la SI, que no puedo olvidar en mi recorrido sociológico, pues éste me obliga a reparar en los evidentes renglones de exclusión, así como en el perturbador despliegue de avanzados dispositivos panópticos127, capaces de ejercer funciones de vigilancia y castigo al detalle (panoptismo digital, la antítesis de la SI128). Ciertamente, en la complejidad de nuestros días extraños, las mismas TIC’s que permiten alentar positivas esperanzas en la gestación de la SI y el conocimiento, de manera simultánea cumplen funciones de control, vigilancia y castigo (panoptismo digital) en formaciones sociales en las cuales prevalece el autoritarismo. Lo que significa que el formidable desarrollo de las TIC’s no necesariamente mejorará nuestra calidad de vida ciudadana. El futuro posee numerosas incertidumbres.

    Armand Mattelart129, célebre profesor de Ciencias de la Información y Comunicación de la Universidad de París VIII, afirma que la SI y el conocimiento supone el déficit democrático en la comunicación y la información, el cual:
    “está relacionado con el problema de la transformación de los sistemas de comunicación e información, tanto de los medios como la emergencia de las nuevas tecnologías. El desafío que suponen para la humanidad no está siendo discutido en el seno de la sociedad civil organizada, sino que, por el contrario, está al margen de la mirada de esa sociedad civil. Un ejemplo es la fascinación que nos produce Internet, que logra abstraernos de toda mirada crítica y agrava la concepción darvinista de la bondad de las tecnologías que se ha instalado en nuestra sociedad. Mientras los lobbys, los grupos de presión trabajan presionando a los políticos, no hay respuestas de la sociedad. De esa manera todo se convierte en un problema técnico. En realidad, eso es el pensamiento único, no existen problemas políticos ni sociales desde los que abordar este mundo (…) Vivimos hipnotizados por la nueva economía, por las tecnologías, y nos venden un futuro de progreso económico sin límites”.
    La expansión de Internet en el mundo es un fenómeno que necesita de diversos indicadores que permitan evaluar el trasfondo que tiene esta estrategia globalizadora. El Informe de Internet en España y en el mundo, realizado por la consultora de Marketing e Internet Tatum, recopila información sobre diversas variables relacionadas con Internet. Este documento130, que se viene actualizando trimestralmente, ofrece información detallada sobre España (dedicando un apartado en exclusivamente a nuestro país), así como sobre EE.UU. y los principales países europeos, lo que permite llevar a cabo un análisis comparativo de los datos presentados. En el primer bloque, Internet en España, se recogen las variables de mayor relevancia a la hora de analizar pormenorizadamente el grado de implantación que ha alcanzado Internet en nuestro país, tales como los datos sobre la penetración de la Red a nivel autonómico, el perfil social tanto del internauta como del usuario de comercio electrónico, así como las cifras de inversión publicitaria interactiva en la Red.

    El número de internautas en España asciende a 12,4 millones, según datos extraídos de la primera oleada de la encuesta "Audiencia en Internet" para el periodo febrero-marzo de 2005 del Estudio General de Medios (EGM) de 2005. Esta cifra, que supone el 33,6 por ciento de la población, supera los datos registrados en la oleada anterior (octubre-noviembre de 2004), cuando el número de usuarios de Internet ascendía a 11,9 millones, el 32,9 por ciento de la población. Los datos del EGM arrojan que el 19 por ciento de los españoles, es decir, siete millones de personas, utiliza Internet de forma habitual. Por comunidades, lidera el ranking de usuarios de Internet Madrid, con un 40,2 por ciento de penetración, seguida de País Vasco, con un 40,2 por ciento, y Baleares, con un 37,5 por ciento. En el lado contrario se sitúan Castilla-La Mancha, con un 22,9 por ciento de penetración, seguida de Extremadura, con un 23,2 por ciento y Castilla y León, con un 25,9 por ciento.

    Los dos principales lugares de acceso a la Red siguen siendo el "Hogar" (el 65,1% de los internautas así lo confiesa, con un incremento de cinco décimas puntos respecto al periodo anterior) y el "Puesto de trabajo" (32,5% actual frente al 32,6% de octubre-noviembre de 2004). Los demás lugares de acceso contemplados en la encuesta son los "Otros lugares", que comprenden, entre otros, los locutorios de Internet y los cibercafés, con un 18,3 % de participación (19% hace dos meses) y, por último, la "Universidad y Centros de estudios", con un 12,3% cuando en el último periodo considerado representaba el 10,4%.

    Entre los servicios más utilizados en Internet, se encuentran en primer lugar las "World Wide Web", las denominadas páginas web, a las que accedieron el 93,5% de los usuarios en el último mes. El "Correo electrónico" es el segundo más utilizado (así lo confirma el 82,7% de los internautas) y le siguen en importancia la “Mensajería instantánea" (empleado por 34,2% de los encuestados), la “Transferencia de ficheros" (25,2% de los encuestados), los "Chats-IRC" o charlas a tiempo real (el 19,6% de los usuarios utiliza este servicio), el “Intercambio de archivos P2P” (19,2% de los usuarios), los “Otros Usos” (utilizado por el 17,9% de los internautas) y, por último, los "Grupos de discusión" (un 6,2% ha hecho uso de los mismos).

    Los datos de febrero-marzo de 2005 reflejan un incremento en la utilización de Internet por parte de las mujeres. En el último día previo a la encuesta, se conectaron el 39,2% mientras que en el periodo anterior lo hicieron el 38,3% y hace un año el porcentaje era del 37,5%.

    Por tramos de edad, los usuarios que más conexiones han realizado en el previo a la encuesta han sido los comprendidos entre los 25-34 años, representando el 30,6% del total (31,7% en el periodo anterior). Entre los 35 y 44 años se sitúa el 20,4% de la audiencia (dos décimas más que en el periodo anterior). Le sigue el tramo de los 20 a los 24 años con un 15% (15,3% en la última encuesta), el de los 14 a 19 años con un 14,4% (mismo porcentaje que en el periodo anterior), la audiencia comprendida entre los 45 a 55 años ha pasado del 13,5% anterior al 13,9% actual y, por último, se encuentran los usuarios de más de 54 años, que no llegan a representar el 6% del total.



    Los datos de la encuesta recogen, así mismo, el perfil del usuario atendiendo a la clase social a la que pertenece. La clase media-media utiliza Internet en un 41,3% cuando hace un año lo hacía en el 39,8% de los casos. La clase media-alta, en el último periodo considerado, representa el 22,8% de los accesos (24,8% en 2004), la clase alta el 19,5% (19,4% en 2004) y, por último la clase media-baja con un 14,9% de usuarios frente al 14,4% de 2004. Un último dato socio-demográfico conectado con nuestro estudio es el de conectados a Internet residentes en la “capital de la provincia”, que se agrupa en la Figura 7.

    FIGURA 7

    FUENTE: Estudio General de Medios. AIMC, febrero-marzo 2005.




    EL BUEN GOBIERNO LOCAL
    La lectura de las “Notas sobre los gobiernos locales y el desarrollo económico”, un trabajo de Mario Rosales131 muy interesante sobre la necesidad de que las Administraciones municipales y regionales jueguen roles más activos en la promoción del desarrollo, concebido como una integridad social, ambiental y económico productiva, permite extraer un rico conocimiento en el instante de aclarar algunos rasgos muy específicos de lo que se ha denominado el “buen gobierno local”. Éste se caracteriza por:


    • un liderazgo político gerencial, que, en verdad, vienen a conformar equipos de líderes que se suceden en el ejercicio del poder, dando continuidad a una estrategia de acción política de largo plazo;

    • la existencia de equipos técnicos de trabajo de buen nivel profesional y relativo bajo grado de politización (de "partidización" mejor dicho), acompañada de una política de desarrollo de recursos humanos que sustenta una diferenciación clara entre los niveles políticos de decisión y los niveles técnicos de operación y ejecución;

    • la capacidad de la Administración municipal para abrirse a la ciudadanía y agentes sociales mediante clara políticas y mecanismos de participación y formación de capital social, y,

    • la capacidad para establecer alianzas con agentes públicos y privados e instituciones nacionales e internacionales de modo que vengan a canalizar nuevos recursos e inyectar energías e iniciativas frescas tras los objetivos del desarrollo o desenvolvimiento local.

    Recuerda Mario Rosales que el buen gobierno local, como concepto de gestión, descansa más sobre una idea gerencial y emprendedora de la acción pública que sobre conceptos meramente administrativos y legales. La idea clave es que el gobierno local debe desarrollar capacidades proactivas o de anticipación a los procesos sociales. Del mismo modo, los buenos gobiernos locales deben poseer un gran potencial de aprendizaje, cuya expresión concreta son las mencionadas políticas de profesionalización del personal y de desarrollo de los recursos humanos. Todo esto se traduce institucionalmente en municipios que aprenden y, por tanto, se adaptan y reaccionan positivamente a los cambios del entorno.

    Los buenos gobiernos locales tienden a reemplazar las prácticas políticas tradicionales de tipo “clientela” por estrategias de desarrollo de largo plazo que van más allá de un período legislativo. Del mismo modo, al hacer parte tanto a la ciudadanía como a las instituciones públicas y privadas en el proceso de diseño y gestión de las políticas públicas inciden en las conductas de la gente, dando lugar a una cultura cívica renovada y a prácticas de acción social basadas en la cooperación y las alianzas interinstitucionales.

    Rosales, desde su propio enfoque, nos da una batería de instrumentos, cuya adaptación y la forma de utilizarlos es, por sí sola, un desafío de investigación, difusión y formación. En este sentido, nos dice ese técnico también que “se hace necesaria toda una gestión del conocimiento acumulado, de modo que este se disemine por la rápido y fluidamente posible y con costos razonables”.

    Situado en esta dirección, participé en octubre de 2004 en las Jornadas sobre la e-Administración en la Administración Local: planes para implementarla, que se desarrollaron en Almendralejo (Badajoz), organizadas por su Ayuntamiento, la Asociación de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX) y la Federación de Municipios y Provincias (FEMP). El día 14 presenté mi ponencia “Orgware y nueva gestión local”, magníficamente acogida por los numerosos asistentes132, que provenían de toda España.

    Afirmé entonces –y sigo manteniendo ahora, más convencido aún- los importantes cometidos de las Entidades Locales (por proximidad, cercanía y rapidez de respuesta ante los problemas), que están suponiendo un nuevo concepto del papel de las Administraciones Locales (y por ende de los municipios) desde el entendimiento de una gestión proactiva y anticipativa a los cambios constantes. Como es lógico a priori, la situación de cada municipio y de cada entidad local depende de múltiples factores. Sin embargo, el entendimiento del nuevo modelo de desarrollo local y la apuesta decidida de la Administración por la apertura de espacios de participación a la sociedad civil son condicionantes básicos para que el desarrollo se pueda propiciar con mayor índice de éxito. Por esto mismo, y a nivel de ejemplo, me referí allí al Proyecto Enred@dos: “la sociedad de la información al servicios de tod@s”, que ha de entenderse como la estrategia local de la Sociedad de la Información, asumida desde el Pacto Local de Empleo de La Solana. Y así pude determinar “el nuevo papel de los municipios en un contexto global, que implica obligatoriamente un proceso de modernización y adaptación continua que no tiene parangón en nuestra historia más reciente. Observar, analizar, entender, planificar son conceptos de interpretación inusuales hasta hace poco en la dinámica municipal y que permiten hacer uso de las experiencias más avanzadas en este espacio. Y con él, podrá ejecutarse la gestión administrativa desde la óptica proactiva. Satisfacer las nuevas necesidades sociales desde una actuación personalizada, anticiparse lo máximo posible a los acontecimientos, saber prever, es lo que diferencia ya a unos municipios de otros. La comprensión y la puesta en marcha de este nuevo papel es fundamental para posicionarse ante los cambios”.

    En cualquier caso, un tratamiento sólido de las características que deben rodear el buen gobierno en la actualidad conducen, de una u otra forma, a dejar constancia de la democracia electrónica, puesto que es evidente que se están dando ya las condiciones para su realización. En Almendralejo varios de los ponentes pusimos de manifiesto que con el desarrollo de las redes de telecomunicaciones y una tecnología interactiva puesta a punto, la población puede votar proyectos, informarse de la política gubernamental o interrogar a sus representantes; aparecen así como ciudadanos activos y efectivos, protagonistas del sueño de una democracia real. El concepto de democracia electrónica no sólo es producto de la fiebre de las redes informáticas. Forma parte también de extensas investigaciones sobre la aplicación de las tecnologías de telecomunicaciones a la democracia, que se han ido desarrollando de un modo paralelo. Este hecho se ha evidenciado especialmente por la encendida discusión que se ha producido en los últimos años sobre la aplicación de las nuevas tecnologías a la política. Existe un consenso general que dice que, nos guste o no, estamos en el umbral de la nueva era de la democracia electrónica. Hoy la cuestión no es si es posible o sabemos que lo es, sino más bien quién va a desarrollarla y organizarla y con qué fines. En la crítica que se dirige a la democracia electrónica, existen cuatro tendencias, que expuse en la citada ponencia, a la que me remito ahora en este análisis por la limitación de espacio.

    En los sistemas democráticos actuales raras veces se consulta a los ciudadanos, salvo en período de campaña electoral. Algunos teóricos han descrito los fallos de la política de hoy en día como una comunicación interrumpida. Los medios de comunicación tradicionales (televisión, radio y prensa escrita) se han convertido en la retaguardia de la política contemporánea y han substituido el tradicional cara a cara entre el ciudadano y el político. El diálogo de la política, y especialmente de las elecciones, se ha convertido en un monólogo de imágenes y sonidos. En la era del espectáculo, la dialéctica democrática se ha convertido en un espectáculo que no pregunta nada al ciudadano individual, aparte de un voto bienal o cuadrienal.

    La más popular de las posibilidades de los nuevos medios parece ser su aplicación como sistema de realimentación (feedback). Los medios interactivos implican que la gente pueda, como ha sugerido Ross Perot, “enviar un mensaje a su gobierno dándole su opinión”. Yo lo he hecho muchas veces ya con el ex presidente de mi Comunidad autónoma. Y en ocasiones he recibido respuesta, y hasta agradecimiento. Del mismo modo lo he hecho con el Alcalde de Cuenca, especialmente a la hora de diseñar y escribir este estudio, pero de él nunca he obtenido contestación, al menos hasta el instante en que estoy redactando esta línea.

    Lo cierto y verdad es que las posibilidades de estos innovadores medios han devuelto a la vida el viejo sueño de la democracia directa. Mientras que la realimentación electrónica del ciudadano se recomienda únicamente para consultas por algunos teóricos, en Estados Unidos un considerable número de abogados proponen una enmienda constitucional para institucionalizar el referéndum electrónico e incluso la democracia popular directa. En España queda todavía algún tiempo para esta petición. Por esto nuestros políticos locales y provinciales de Cuenca están obligados a ponerse al día sobre este prometedor modo de construir el consenso –y respecto a éste les queda todavía mucho por aprender, principalmente en materia de diálogo y comunicación política-, cuya responsabilidad se asienta en comprender, conforme pasan los años, cómo aumenta el valor de la respuesta del ciudadano y las inequívocas ventajas de las nuevas TIC: tiene la capacidad de ampliar el alcance del diálogo político; sirve como proceso educativo que define los problemas a los que debe hacer frente la sociedad; no sólo compromete a la ciudadanía sino que también promueve una obligación más profunda para comprender las políticas públicas; y permite a los políticos considerar más opciones políticas, basadas en la realidad cotidiana y en los testimonios de los ciudadanos. En última instancia, el futuro de la democracia electrónica no está en saber si hay que combinar las nuevas tecnologías y las prácticas democráticas actuales, sino en cómo debemos hacerlo.


    Los nuevos retos de las Administraciones Públicas
    Para conseguir que los ciudadanos estén más satisfechos es imprescindible que las Administraciones desarrollen al máximo el ciclo de vida de su relación con los ciudadanos (Vid. Figura 8). Se distinguen 3 etapas principales:
    • Conocer las necesidades de servicio y atención que demanda el ciudadano.

    • Centrarse en los contactos y actividades que el ciudadano mantiene con las Administraciones Públicas.

    • Desarrollar una gestión estratégica de las relaciones con los ciudadanos.

    Cuando los ciudadanos se ponen en contacto con un organismo público, esperan una respuesta rápida a una petición que en la mayoría de los casos involucra a varios departamentos. Sin embargo, los procedimientos administrativos hacen que normalmente el proceso lleve bastante tiempo. Y la situación se agrava porque a diferencia de otros sectores, en éste el ciudadano no puede recurrir a un competidor y, por tanto, su sentimiento de impotencia es grande.


    FIGURA 8

    C
    iclo de vida de la relación Administración-Ciudadanos

    FUENTE: PWC Consulting, “El ciudadano en el centro de la Administración Pública”, pg. 7.

    El Sector Publico está haciendo un gran esfuerzo en España para mejorar su imagen respecto a los ciudadanos y adaptarse a las nuevas tecnologías. En este sentido, para responder realmente a las demandas de la comunidad, necesita una solución completa para la atención y seguimiento de los problemas y solicitudes realizadas por los ciudadanos, que mantenga un historial de las peticiones y asigne a cada una el funcionario más cualificado para su pronta resolución.

    Poner el ciudadano en el centro de las Administraciones Públicas implica un cambio profundo que afecta tanto a la relación entre la Administración y los ciudadanos como a las Administraciones Públicas en si misma. La creación de un centro de contacto multimedia supone un cambio importante en la forma de interacción de la Administración con los ciudadanos y en la forma de prestar los diversos servicios públicos. Este cambio afectará siempre a todos los aspectos de la estrategia, operaciones, diseño de la organización, gente y cultura, procesos básicos, procesos soporte de la gestión, formación, selección de recursos humanos y medidas de desempeño.

    En las Administraciones locales se han desarrollado nuevas tecnologías aplicables a los servicios en multitud de campos, pero urge dotarlas de las capacidades convenientes para gestionar apropiadamente ese potencial. En este sentido, los Ayuntamientos tienen que aprovechar las nuevas posibilidades que ofrece la ola de impulsos que proporcionan las TICs, pero, previamente, tienen que afrontar la creación de una estructura organizativa que impulse, lidere y armonice los cambios necesarios en los procedimientos administrativos, así como el reciclaje y formación permanente del personal, dado que la implantación de este nuevo orden tecnológico supone necesariamente un profundo cambio cultural de lo que es la gestión pública. Y en esto se emplaza un gran reto, cuya solución ha de venir de la mano del orgaware.

    La “normalización” de los procedimientos no es difícil; sin embargo, da cobijo a otra gran disputa, cuya meta está en la reducción de los trámites administrativos, para posteriormente hacer uso de las herramientas que las nuevas tecnologías ponen al alcance. Ahora bien, la gestión integral no está hecha para el lucimiento de los políticos locales, sino que se orienta a mejorar la calidad de los servicios de los ayuntamientos, respondiendo de verdad a las necesidades del ciudadano. De lo contrario, como se dice a menudo, se continuará “informatizando el desorden”. La erradicación de esta posibilidad demanda unos planteamientos de sentido estratégico. La determinación de los retos y las amenazas, elementos sustantivos del enfoque estratégico, es la forma de adquirir una base sólida en materia de metodología estratégica, manejando y/o dominando las principales técnicas y herramientas.

    Tanto los ciudadanos como las empresas esperan cada vez un mejor trato y más comodidad en sus relaciones con las autoridades públicas. Estas demandas tienen como telón de fondo un menor porcentaje de participación democrática y la distanciamiento de algunos grupos de la sociedad del proceso político. Los gobiernos locales pueden desempeñar un papel importante: garantizar que todos los ciudadanos tienen acceso y se pueden beneficiar de la nueva economía. Los clientes de los gobiernos locales provienen de todas las partes de la sociedad. Los que más utilizan los servicios públicos son de diversas comunidades de edades, culturas, idiomas, niveles académicos y conocimientos de las nuevas tecnologías.

    Para fomentar una mayor participación y aumentar la comodidad de los servicios locales, según testimonia Cisco Systems133, hace falta una visión abierta de las interacciones entre ciudadanos y autoridades.

    Se debe permitir a todos los ciudadanos acceder a la información de los gobiernos locales a través de varios canales, independientemente de sus conocimientos de Internet, educación, edad, idioma o minusvalía. Para este fin debe proporcionarse acceso:


    • Desde casa, a través de PC o plataformas televisivas digitales para aumentar la comodidad.

    • En las oficinas locales del gobierno o en las bibliotecas públicas, ya sea con ayuda de funcionarios o a través de puestos automáticos.

    • Por medio de otras agencias (p.ej., oficinas de información ciudadana) y a empresas que necesitan el apoyo del gobierno local.

    Los sistemas nuevos deben:

    • Ofrecer una visión integrada de los servicios del gobierno local y del historial de los ciudadanos mediante la conexión de sistemas heredados.

    • Permitir el intercambio bidireccional de la información, proporcionar visión en línea del historial de las transacciones, proporcionar sistemas de pago, como por ejemplo, para servicios de aparcamiento, educación, vivienda y ocio, y facilitar la administración de beneficios.

    • Proporcionar aplicaciones de autoservicio para los requisitos regulativos, como la planificación, el cambio de domicilio y la inscripción a colegios.

    • Simplificar la experiencia del ciudadano a la hora de tratar con organizaciones complejas permitiendo un alto grado de personalización.

    El objetivo de una mayor satisfacción de los ciudadanos se logrará ofreciendo las siguientes ventajas:

    • Mejor selección de servicios y recursos.

    • Mejor información de gestión sobre el uso y coste de los servicios, así como la opinión de los ciudadanos al respecto.

    • Mayor promoción de la integración social.

    • Creciente provisión de sistemas de autoservicio, que reducen al mínimo la administración.

    • Menor carga reguladora para los ciudadanos mediante la racionalización de procesos como el cambio de residencia, etc.

    Puesto nuestro propósito en la máxima participación de los ciudadanos en la gestión política de los municipios, que se configura hoy día como una de las señas de identidad del buen gobierno local, la reforma provincial de cada uno de éstos es un tema que puede y debe ser abordado directamente por cada Ayuntamiento, pues es un aspecto que no depende de ninguna instancia superior.

    Del mismo modo que temas como la financiación local o la asunción de nuevas competencias por parte de los Ayuntamientos dependen de la elaboración de leyes por parte de los Parlamentos respectivos, o de la concertación interadministrativa a través de instrumentos que tradicionalmente se han venido denominando "Pacto Local", la reforma del gobierno local únicamente precisa la voluntad política de acometerla, pues la participación, la intercomunicación y las correctas relaciones con los administrados, son los campos en los que, como señala buena parte de los autores que se ocupan de estos asuntos, más necesaria y más posible es la innovación.

    Esa reforma ha de acomodar al presente con visos de futuro las estructuras administrativas locales, de modo que puedan tener respuesta los cuatro grandes apartados en los que se encuadran todos los mecanismos participativos existentes en la actualidad, que son Información, Consulta, Codecisión y Cogestión. Así podrá conseguirse una Administración Pública para el siglo XXI, que se asienta en una Administración al servicio del ciudadano, unificada, eficaz, inteligente y moderna (digital), basada en las personas y en la tecnología. De este modo, ha de concebirse a la Administración Pública como un conjunto de órganos e instituciones prestatarias de servicios requeridos por la sociedad, que atienda a la capacidad de elegir que tienen ciudadanos y usuarios, y que sepa adaptarse continuamente a la evolución de sus exigencias de calidad en los servicios. Por ello, el marco de actuación en los próximos años debe procrearse sobre los principios de modernidad, transparencia, objetividad, calidad y reconocimiento. El documento “Decálogo de Principios” de la FEMP sobre “la Calidad de los Servicios Públicos como enfoque que favorece el Ejercicio de los Derechos Ciudadanos y el Compromiso Social de las Personas” así lo entiende.

    En esta nueva Administración se sitúa a los ciudadanos y usuarios en un lugar central, y a los funcionarios y empleados públicos como verdaderos protagonistas del cambio. La calidad y la orientación al cliente han pasado a formar parte de los objetivos primordiales de la modernización administrativa. El ciudadano se ha convertido en el referente de toda actuación, lo que ha conllevado fenómenos de apertura que han conducido a la redefinición de los objetivos de las organizaciones públicas.
    En esta transformación, como insiste Onalia Bueno, en su trabajo sobre Modernización de la Administración: Líneas estratégicas para la E-Administración134, ocupan un papel central las nuevas TIC. La revolución tecnológica obliga a pensar en una nueva Administración, donde la prestación de servicios sin problemas de espacio y tiempo sea una realidad. Este fenómeno va a dar lugar a unas relaciones diferentes entre los ciudadanos y la Administración, que en el caso de Cuenca se trata de consolidar a través de su digitalización, como comprobaremos en el epígrafe reservado al efecto.

    ORGWARE Y NUEVA GESTIÓN LOCAL
    El orgware es una de las acciones básicas del nuevo modelo de desarrollo, que basa en el territorio, en lo local, su filosofía de actuación. La sociedad organizada reclama, exige, su espacio en el organigrama municipal. Cuantos más sean ahí, mejor. La validación de los acuerdos ha de tener el respaldo colectivo de los actores locales y, por esto, la tarea de hacer municipio, de conformar un espacio de ilusión hacia el futuro, es una tarea de todos: de las administraciones, de los agentes sociales y económicos, de las asociaciones y ONGs, de las empresas...

    La prospectiva tecnológica traslada a nuestra sociedad el mensaje de la apertura de espacios hacia la colaboración, que tampoco es sencillo. Esto nos obliga a pedir que se extienda el entendimiento apremiante de los parámetros de un diálogo transparente, acompañado de debate constructivo, desde la creación de espacios de confianza y de corresponsabilidad de los unos con los otros. Y esto, a parte de voluntad, necesita de unas enseñanzas, pues a ello se aprende.

    Según el Diccionario Informático, el orgware es el “componente estructural de un sistema tecnológico especialmente concebido para integrar al hombre y sus competencias profesionales y asegurar el funcionamiento del hardware y software del sistema, así como la interacción de éste con otros elementos y con otros sistemas de naturaleza diferente”.

    Si observamos la tecnología tal y como lo piden los fundamentales hallazgos –reseñados por Luis Bolaños en su metodología postmoderna- tenemos que considerarla como la define Dobrov: “...un sistema, consistente en un conjunto de medios técnicos (hardware), -que mezclen dosificadamente lo antiguo y lo reciente, comenta Bolaños-; métodos y procedimientos para emplear eficazmente estos medios (software o know-how), que entreguen mensajes legibles por el sistema combinando exquisitamente novedad y confirmación; y una especial organización (orgware), felizmente integrada de manera funcional con todas las otras partes del sistema, destinada a la utilización de las capacidades individuales y a la interacción entre aquel sistema y los otros de variada naturaleza”. Hardware, software y orgware deben encontrarse en interactividad sinérgica, de tal forma que “estudiando las leyes generales que rigen la formación de las estructuras” como pide Hermann Haken, se puede abrir un debate que permita ir aclarando puntos oscuros en torno a las tendencias hacia/de la heterogeneidad y sobre la ordenación molecular socioeconómica.

    No podemos pasar por alto que estamos en presencia de sistemas abiertos que interactúan con otros sistemas y con su medio ambiente. Esto implica, en primer lugar, una serie de entradas y salidas, que se componen de materia, información y/o energía. Estos flujos de intercambio entre sistemas suponen una serie de soportes o infraestructura para el traslado de estos flujos de materia, información y/o energía, lo que Vázquez135 llama el "hardware" de los sistemas locales. Hay que considerar el medio ambiente o el entorno en el cual se desarrollan estos sistemas. Un primer tipo de medio ambiente es el ambiente ecológico de la localidad, con sus características propias; en él está inserto el sistema local y con él mantiene determinadas relaciones, y es lo que Vázquez llama el "ecoware" de todo sistema local. Un segundo tipo de medio ambiente se refiere al ambiente social, económico y político de la localidad; es el macrosistema de referencia en el cual está inserto y que define determinadas normas relacionales y de funcionamiento, externas al sistema local. En los términos de Vázquez, podríamos hablar de un conjunto externo de "software", "finware" y "orgware", refiriéndose aquí a las capacidades instaladas (software), los recursos financieros (finware) y las formas de organización (orgware).

    Dado la anterior, podemos proponer como definición:



    El espacio local, en tanto sistema, se compone de un conjunto de subsistemas en interacción dinámica entre sí y con su medio ambiente, cuya finalidad es la satisfacción

    de necesidades.

    Cabe observar aquí que no se trata necesariamente de la satisfacción de las necesidades de las personas que viven y/o trabajan en esta localidad, sino de las necesidades e intereses de los diferentes subsistemas que forman parte del sistema local. Sólo una parte de los subsistemas allí localizados tienen esa finalidad referida a las personas.

    En este sentido el desarrollo local es un proceso complejo, que, como establece van Hemelryck, se genera en un ámbito territorial, donde interviene una sociedad local, pero también, hay un espacio humano, de un ser con intereses y vivencias particulares, en un ámbito de relación más inmediato, con creencias y valores que van a retroalimentar lo colectivo desde sus propios aprendizajes.

    Se entiende el desarrollo local como un proceso basado en alianzas entre actores, que se genera en un ámbito territorial inmediato, con el fin de impulsar procesos de cambios para el mejoramiento de su bienestar colectivo. En la medida que los actores, en tanto subsistemas, logran configurar un patrón de organización que se mantiene a lo largo del tiempo, en virtud de haber adquirido ciertas características que le confieren capacidades autogenerativas y capacidades de mejorar las condiciones ambientales, podemos hablar de desarrollo sostenible. Suficientemente explicado en los capítulos precedentes de esta obra, en los que se ha comprobado que el desarrollo local es un proceso orientado por estrategias y políticas que articula esfuerzos y recursos de agentes económicos y actores políticos con capacidad de acción territorial para lograr objetivos de crecimiento económico, desarrollo social y mayores niveles de bienestar de la población conquense. Son actores y agentes todos los que toman decisiones que afectan al territorio de la Ciudad, y, por lo tanto, no existe un modelo exclusivo o unitario de desarrollo local; antes al contrario, se han constatado proposiciones diferenciadas de proyectos.

    Existen diferentes tipos de organización que están en funcionamiento desde hace tiempo: redes ciudadanas, redes de municipios, reorganización de gobiernos locales, articulaciones entre poderes públicos, empresas privadas y organismos comunitarios, creación de redes de ofertas de bienes y servicios, y, sobre todo, la renovación de las culturas organizacionales, entre otros. Todo esto es lo que da lugar a la configuración de nuevas formas de organización ligadas a la innovación tecnológica, y es lo que los norteamericanos llaman orgware. A medida que nos adentramos en al Sociedad de la Información, resulta más importante explorar estas posibilidades, aguzar la imaginación para crear nuevos tipos de organizaciones, estar alerta para investigar sus impactos sociales, y, en fin, para recrear cotidianamente las localidades en las que vivimos.

    La evolución de las tecnologías en las últimas décadas ha significado la disminución o desaparición de los obstáculos tecnológicos y financieros que se interponían ante las intenciones de informatización de la administración municipal. La miniaturización de los productos informáticos, su descentralización, la disminución de sus tiempos de respuesta, la evolución de los softwares, unidos al decrecimiento de los costos de la tecnología, la han puesto al alcance de los municipios. Estos han recorrido diversas etapas con respecto a la informatización: en la etapa de la administración y gestión, las computadoras eran destinadas a la automatización de las tareas repetitivas, como la contabilidad y la preparación de informes. En la de asistencia a la toma de decisiones, la informática asiste en tareas como las simulaciones presupuestarias y estratégicas, los cálculos relativos al área fiscal local y la accesibilidad a los elementos de control de la gestión. La tercera etapa es la de la comunicación: la telemática permite a los municipios que así lo deseen mejorar la circulación de información intra-servicios, con los habitantes, o en todas las combinaciones posibles. Facilitan a los funcionarios locales el acceso rápido a las informaciones administrativas que necesiten y ponen a disposición de los administrados las informaciones que conciernen a la vida local, servicios municipales, asistencia social, integración comunitaria, etc., además de tornar más fluida la relación administradores-administrados.



    Paulatinamente los municipios van dejando atrás la óptica mecanicista para la informatización, adoptando en su lugar un enfoque globalizador, que analice las necesidades y demandas reales internas y externas, el contexto político y territorial, y las limitaciones y rigideces de la propia organización. La nueva orientación busca evitar los malos usos anteriores, promoviendo la utilización de TIC como instrumentos activos para la participación ciudadana en la gestión local136:


    • La difusión de la TIC en el ámbito local, además de provocar transformaciones en la producción, el consumo y los modos de vida, generan formas innovadoras y alternativas de comunicación que, si bien son por definición supraterritoriales, se vinculan a través de la conformación de las identidades, con espacios culturales ligados al territorio.

    • La conformación de comunidades virtuales está asociada a una dinámica cultural caracterizada por la comunicación horizontal y sin mediaciones. Las transformaciones que se efectúan en la cultura

    • organizacional (en este caso, en los Municipios) determinarán el grado de aprovechamiento de las potencialidades de estas comunidades, capaces de transformarse en nuevos interlocutores del poder local y de generar paradigmas innovadores de representación y participación.

    • Las nuevas tecnologías, por medio de los sistemas de comunicación y de procesamiento de información, posibilitan formas innovadoras de participación de los ciudadanos en la gestión municipal. Estas tecnologías, que ponen la información al alcance de la ciudadanía, incrementarían la transparencia de la gestión municipal.

    • Si el acceso a la información se generaliza y democratiza, se incrementarían las posibilidades de democracia ciudadana real, y disminuirían los obstáculos causados por el predominio de formas tradicionales/burocráticas que tienden a empañar u oscurecer las relaciones entre ciudadano y el gobierno municipal.

    • El estímulo, por parte de las autoridades locales, de la conformación de comunidades virtuales utilizando TIC, en espacios/equipamientos colectivos (p. ej. centros comunitarios, escuelas y hospitales), dinamizaría la participación ciudadana y generaría formas alternativas de interacción.


    Las Nuevas TIC en la gestión integral local
    Para introducir, por tanto, el uso de TICs es necesario superar el razonamiento según el cual el desarrollo tecnológico seguiría una lógica autónoma exclusivamente técnica, para -sólo a posteriori- provocar efectos en los sistemas sociales. Estos argumentos simplemente ignoran las cuestiones sociales -organizacionales y culturales-que se plantean en los procesos de diseño, implementación y uso de sistemas tecnológicos, y reducen el rol de los agentes sociales al de meros espectadores que deben adaptarse, lo quieran o no, a los avances de las innovaciones tecnológicas.

    Como demuestra la práctica en los municipios más próximos, someterse a vericuetos “presenciales” del espectáculo público redunda en el fracaso de cualquier proyecto. Bajo una perspectiva de gestión integral local, uno de los objetivos de las corporaciones locales es el ofrecer a todos los miembros, dentro de su ámbito, oportunidades de desarrollo. Entre ellos están asimismo las empresas, que son miembros especialmente importantes y, por tanto, es fundamental conocer cómo les pueden afectar el desarrollo de infraestructuras tecnológicas en el campo de los sistemas de información municipales. Por esta razón, las empresas necesitan factores que mejoren las condiciones de la demanda, el acceso a las fuentes de información y el disponer de servicios avanzados que les faciliten su competitividad.

    En general, el efecto producido por la incorporación de las N(nuevas)TIC en las Corporaciones Locales se da en diversos ámbitos y esferas de aplicación, que según Carlos de la Osa Gómez137, del Grupo de Ingeniería de Organización (GIO) de la E.T.S.I. de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, son los siguientes:


    • Mejora interna: reforma de la gestión interna y de la estructura, para permitir el desarrollo de los servicios públicos ofrecidos.

    • Desarrollo de la función "facilitadora", que posibilita a la Corporación Local el ofrecer a los ciudadanos y entidades públicas y privadas un mejor acceso a los servicios y a la información.

    • Mejora del potencial competitivo local, considerando el impacto que pueden tener los canales de información municipales, en la difusión del uso de tecnologías entre los ciudadanos y, también, sus aspectos de servicio de soporte para el mejor desarrollo de las actividades económicas.

    La investigación realizado por el MIT, "Management in the 90's", mencionada por Benjamin138 y comunicada por Carlos de la Osa, indica que el principal motivo de que las ventajas de la implantación de las NTIC sean tan lentas en llegar es que el cambio organizacional no estaba adecuadamente gestionado. Las TIC complican el proceso de cambio de varias maneras: trasladan el emplazamiento de los conocimientos y, por consiguiente, del poder dentro de la organización, cambia la dimensión temporal de los procesos y decisiones, y permite implantar nuevas interpretaciones organizacionales. En este estudio, se concluyó que los beneficios de las TIC no estaban siendo alcanzados debido a que las inversiones eran principalmente realizadas cara a la tecnología y no hacia la gestión del cambio en los procesos, la estructura y cultura organizacional. “Las nuevas tecnologías no son suficientes para aumentar la productividad: la organización y los procesos deben también cambiar. Los procesos de cambio asociados a las TIC son distintos a los procesos de cambio generales. Los gestores deben de saber como integrar la tecnología, los procesos y la organización con el fin de conseguir los objetivos que ellos esperan de la tecnología”139.

    El proceso propuesto para incorporar las NTIC en las Corporaciones Locales, obteniendo como resultado los efectos anteriores, ha enseñado Carlos de la Osa que debe cumplir las siguientes premisas:


      1. Partir de un enfoque general de análisis estratégico, apoyado por la participación directa y conjunta de la administración municipal y comarcal, las empresas y el resto de agentes sociales y económicos, para obtener en base a un consenso las diferentes líneas estratégicas. Se utilizarán como herramientas de apoyo diversas técnicas de diagnóstico y matrices de interacción para poder jerarquizar y ordenar los problemas a nivel global de todo el Municipio y en concreto los relacionados con la implantación de las NTIC.

      2. Se plantearán, como consecuencia del análisis anterior, las alternativas de acción de la Corporación Local para la participación de las NTIC en el desarrollo estratégico local, desarrollando y potenciando mediante la cooperación público-privada y la involucración de todos los agentes sociales, la difusión de infraestructuras de comunicaciones de la ciudad, abiertas y flexibles.

      3. En definitiva, se pretende poder elaborar un plan de sistemas de información y comunicaciones de una corporación local, para lo que habrá que tener en cuenta el "estado del arte" de los diferentes proyectos e iniciativas que se están llevando a cabo en el marco nacional -coordinados a través de las diferentes federaciones y asociaciones de Municipios y Provincias- y europeo -sintetizados en el informe Bangemann y el Libro Blanco de la Comisión Europea-.

    La Corporación Local, si lleva a cabo el proceso anterior, podrá elaborar un diagnóstico de la situación en que se encuentra, y con éste reunirá un dispositivo eficaz para definir el Plan de Sistemas de Información Municipal y establecer las líneas maestras del mismo, de forma que se logre el objetivo final de potenciar el desarrollo socioeconómico del territorio.

    En “redel”140 se reserva una sección a la consulta de documentos y vínculos conectados con los Sistemas de Información para la Gestión Local. Arranca la misma de un soporte: “Los desafíos políticos, sociales y económicos actuales destacados por el informe sobre el Desarrollo Mundial 1999-2000, requieren de procesos complejos, interdisciplinarios e innovadores que permitan, en su sentido más amplio, transformar el sistema de administración municipal más o menos eficiente, en un sistema de gobierno local, que asegure la participación ciudadana estructurada, desarrollo económico territorialmente más equilibrado y una efectiva descentralización en la toma de decisiones”. Y en esta tesis de modernización asentamos la idea central de la presente exposición, en cuya composición y redacción se ha recurrido a la casuística y la efemérides más recientes y avanzadas.

    Así, se tomó cumplida información del evento Las TIC en la Administración Pública: Central, Autonómica y Local, que fue el título del Business Exchange organizado por IDC141 durante los días 26 y 27 de noviembre de 2003, en el que se puso de manifiesto el reto poseído por los Gobiernos Central, Autonómico y Local de optimizar sus procesos en una búsqueda de máxima eficiencia. La tecnología puede, sin duda, contribuir a esta búsqueda. Por este motivo, IDC reunió a los más reconocidos expertos de la Administración Pública y a las empresas con mayor presencia en el mercado TIC. Durante sus interesantes sesiones fueron tratados temas de tanta relevancia como: la integración entre administraciones, los factores primordiales para los proyectos on-line en la Administración, el retorno de la inversión en e-Government, la gestión de la seguridad, la gestión de las relaciones con el cliente ciudadano, las soluciones de banda ancha, la gestión de contenidos, los portales en el sector público y el outsourcing en la Administración. Para completar estos temas se explicaron los nuevos planes dirigidos a lograr una plena adaptación a la Sociedad de la Información: incluyendo la financiación de la Unión Europea a Ayuntamientos e iniciativas digitales de diferentes consistorios. 



    EL PROYECTO “CUENCA CIUDAD DIGITAL”
    Las Ciudades Digitales comienzan a despertar durante 2004 en nuestro país, después de algunos años de letargo. Estas iniciativas promovidas por las diferentes Administraciones a nivel nacional, regional y local parten con el ambicioso objetivo de acercar la Sociedad de la Información, tanto a empresas y ciudadanos, algo que no resulta fácil teniendo en cuenta las actuales trabas. A pesar de los notables avances tecnológicos en el ámbito del acceso a Internet mediante redes de alta velocidad, tanto fija como móvil, aplicaciones de comercio electrónico, tecnologías de gestión documental, etc. Lo cierto es que aún queda un largo camino por recorrer en el plano de la formación, en el de la definición de objetivos y necesidades, así como en el de la financiación y supervivencia futura de este tipo de proyectos.

    Sea como fuere lo cierto es que el camino emprendido representa una inmejorable oportunidad para incrementar el nivel de competitividad de las empresas, para el desarrollo global de las sociedades, fomentando la igualdad de oportunidades y para estrechar los vínculos de relación entre los ciudadanos y la Administración. Si bien es cierto que las primeras actuaciones que han comenzado a implantarse van encaminadas hacia el fomento del teletrabajo, mejora del acceso a Internet, telemedicina, e-Learning, vivero de empresas digitales y creación de plataformas de comercio electrónico, no es menos cierto que gran parte de estas iniciativas no se harán realidad de un día para otro. Aquellos proyectos que surjan por intereses políticos más que por necesidades palpables, una mala gestión posterior de los diferentes proyectos, y la falta de compromiso y coordinación entre las figuras involucradas, podría impedir que muchas de esas loables actuaciones no reviertan en un incremento del bienestar de los ciudadanos. Para ese acrecentamiento deben centrarse las prioridades y, pensando a medio plazo, han de fijarse objetivos razonables e invertir con sentido “común”.



    El Foro Nacional de Ciudades Digitales, celebrado en Mendoza (Argentina) entre el 17 y el 19 de abril de 2005, reservó una ponencia de Francisco Gómez Alamillo a exponer el desarrollo de la Red Iberoamericana de Ciudades Digitales, donde sintetizó los beneficios de las Ciudades Digitales, que se agrupan en el Cuadro 15.
    CUADRO 15


    La Asociación Española de Normalización (AENOR) y la Asociación Nacional de Empresas de Internet (ANEI) han creado el Comité Técnico de Normalización AEN/CTN 178 Ciudades Digitales, para aclarar la definición de 'Ciudad Digital'. El presidente de AENI, Miguel Ángel Erraste, afirmó durante la presentación del comité que la patronal del sector “está volcada en promocionar la Sociedad de la Información”, y ha detectado que “para muchos ayuntamientos es difícil definir qué es una 'Ciudad Digital'”, realidad que también constató la responsable de la página 'web' del Ayuntamiento de Zaragoza, María Jesús Fernández. Sin embargo, la Comisión Técnica de la Red Iberoamericana de Ciudades Digitales, celebrada en septiembre 2002, hizo esta definición:
    Una ciudad digital podría ser aquel entorno de ámbito local en el que exista una considerable implantación de la sociedad de la información, tanto en el conjunto de los ciudadanos en su ámbito residencial, de trabajo o en la utilización de servicios públicos, como de las empresas e instituciones en temas tales como la teleadministración, el teletrabajo, teleformación, telemedicina, gestión de servicios de uso público, aplicaciones para colectivos con requerimientos especiales, aplicaciones sobre cultura, turismo, aplicaciones de tipo residencial y móvil, producción de contenidos, etc., donde la Administración pública constituye el motor integrador del resto de las iniciativas. Todo ello basado en redes de alta velocidad y a partir de que una considerable parte de la población está formada en aplicaciones telemáticas y, en particular, en el uso de Internet.
    El Gobierno Electrónico plantea el reto del transformar la presencia on-line de las entidades de modo que pase de difundir contenido e información estáticas a prestar servicios transaccionales integrados e información personalizada según audiencias o colectivos, que permitan a los ciudadanos realizar tareas como completar formularios, pagar tasas, solicitar una licencia o un permiso, plantear una consulta o reclamar una multa de tráfico. La evolución hacia la Administración Electrónica se plantea como reto para resolver este tipo de situaciones. Los objetivos a perseguir se pueden resumir, según Vicente Manzanares142, Responsable Técnico del Sector Público de Microsoft España, en los cinco siguientes:




    Ofrecer un acceso unificado a los servicios públicos accesibles desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde cualquier dispositivo (desde un ordenador personal a un teléfono móvil).



    Potenciar el trabajo de los funcionarios ofreciéndoles las herramientas e información necesarias para ser más efectivos en su trabajo.



    Racionalizar los procesos y flujos de información entre organismos para minimizar costes y posibilidades de fraude.



    Mejorar los servicios de integración entre los distintos organismos para ofrecer un acceso consistente a los datos y permitir mejores procesos de análisis y de toma de decisiones.



    Potenciar el desarrollo económico mediante la participación de organizaciones privadas o con participación pública en las labores del Gobierno.

    El compromiso de Microsoft con el fomento de la Sociedad del Conocimiento en entornos locales se materializa con el desarrollo de un Acelerador para Ciudades Digitales. A tenor de lo expuesto, afirma Vicente Mendoza que una ciudad digital puede ser definida “como aquella en la que, utilizando los recursos que brindan la infraestructura de telecomunicaciones y de informática existentes, fundamentalmente Internet, ofrece a sus habitantes un conjunto de servicios digitales a fin de mejorar el nivel de desarrollo humano, económico y cultural de esa comunidad, tanto a nivel individual como colectivo”.

    Desde Microsoft se considera que la Ciudad Digital está compuesta por una serie de elementos tecnológicos y funcionales de cuya integración depende de manera crítica el éxito del proyecto. Éstos son:




    Una infraestructura tecnológica de acceso multicanal que hace posible la prestación de los servicios de los que se dota a través de diferentes canales.



    Un sistema integrado de información que permite unificar y consolidar de forma no intrusiva diferentes sistemas tales como gestores de expedientes, bases de datos, servicios de diferentes administraciones, etc. y que constituyen lo que denominamos núcleo de la Ciudad Digital.



    Un conjunto de iniciativas de prestación de servicios parametrizable para cada municipio de acuerdo con la estrategia diseñada.



    Una plataforma para la construcción de servicios públicos telemáticos basada en Windows Server System a la que denominamos “Acelerador para Ciudades Digitales” y que está formada por un marco de trabajo y un conjunto de servicios comunes que pueden ser fácilmente adaptados a las particularidades de cada administración, tales como firma digital, registro de entrada/salida, pasarela de pagos, notificación segura, etc.



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