Jeffrey C. Alexander las teorias sociologicas desde la segunda guerra mundial


- La teoría sociológica en la actualidad



Descargar 0.95 Mb.
Página20/22
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño0.95 Mb.
1   ...   14   15   16   17   18   19   20   21   22

20.- La teoría sociológica en la actualidad


En ml clase Inicial sugerí que la teoría sociológica, como los reyes me dievales, tiene “dos cuerpos”. Por una parte, es abstracta y trascendental, una búsqueda atemporal de los fundamentos de la acción y el orden en las sociedades humanas. Pero esta dimensión “pura” siempre cobra una forma histórica. No estudiamos simplemente “teoría”, sino “teorías” en un tiempo y espacio particulares.

Este sentido estereofónico me ha guiado en este curso. He comentado movimientos Intelectuales de un tiempo y espacio particulares. Al mismo tiempo, he tratado de aclarar la relevancia universal de estos movimientos. Hoy deben ustedes tener presentes estos dos cuerpos de la teoría social. En esta última clase trataré de amalgamar todas las partes con la mayor pul critud posible.

Cuando examino mis comentaríos de este curso, veo que a veces hablé de movimientos “antiparsonlanos” y a veces de teoría “posparsoniana”. Ambos términos se refieren por cierto a los mismos movimientos, los desa rrollos en teoría del conflicto, teoría del Intercambio, interaccionismo, etno metodología, hermenéutica y teoría marxista que surgieron después de la hegemonía de Parsons en la posguerra. El primer término, sin embargo, es un modo de caracterizar los movimientos teóricos desde el punto de vista de su surgimiento en las décadas de 1960 y 1970. El segundo término los ca racteriza desde la perspectiva de la situación teórica de hoy. El “antiparso niano” ve a Parsons como un actor; el “anti” Implica una rebelión contra él. “Posparsonlano” Implica que Parsons ha sido superado, en términos históri cos, ya que no en alcance teórico.

No me limito a describir palabras. Sólo quiero señalar que las luchas teóricas que describí acontecieron dentro de un período limitado. La historia de la teoría parsonlana y los cuestlonaxnientos que la desafiaron es históri ca. Las historias históricas tienen fechas, y ésta transcurre, aproximada mente, de 1940 a 1980. La teoría sociológica de hoy ya no está consagrada al esfuerzo de destronar a Parsons. Es posparsonlana, no antiparsoniana.

¿Por qué ha concluido el movimiento antiparsoniano? La respuesta es muy simple: porque ganó. La teoría de Parsons era ambiciosa y en muchos sentidos profunda. También tenía muchos Inconvenientes originados en profundas ambivalencias de Parsons. Dado el clima social, cultural e inte lectual de la década de 1960, estos Inconvenientes tenían que aflorar, y las ambivalencias volvieron imposible que Parsons y sus seguidores alteraran

20

294



295

decisivamente la teoría. Los retadores señalaron problemas cruciales y mejores de ellos hicieron exposiciones formidables. En 1980 la batalla $ ba ganada. Los retadores dejaron de ser tales para establecer sus prop tradiciones.

En 1980 estos movimientos teóricos constituian las principales fu de la teoría sociológica. Distanciada de dos generaciones de teóricos revisores liberales y los marxistas—, la teoría funcionalista había sufrido eclipse casi total a fines de la década de 1970. Un Inglés que reseñaba versos libros sobre Parsons iniciaba su reseña con la pregunta QuIén $ ahora a Parsons?” Este era un eco burlón de la pregunta que Parsons hacía sobre Spencer cincuenta años atrás cuando inició su famoso ataqL contra la teoría utilitarista en La estructura de la acción sociaL ‘ ahora a Spencer?”, preguntaba Parsons en la primera página del libro, d do a entender que nadie lo lela. Desde luego, la gente todavía lee a ParsoI Pero la posibilidad de hacer tal pregunta, aun retóricamente, indica que ui época ha terminado.

Creo que en los últimos años se ha iniciado una nueva fase de la teoíj zación sociológica. Ahora que se ha asentado el polvo, se ha vuelto cada vez más claro que muchos sucesores de Parsons fallaron en su intento de cr* una teoria satisfactoria, y exactamente por las mismas razones que les mitieron desplazar la influencia de Parsons: su teorlzación era muy pol6rflf ca. El resultado fue que, al cuestionar la unilateralidad de Parsons, es trabajos manifiestan una unilateralidad propia.

La generación de teóricos que ha sucedido a

nueva gener joven” de la teoría sociológica— ha p evitar esta trampa. Como ha”crecido en un ámbito donde Parsons no tien& tanta Importancia, no está comprometida con ningún bando de esa batalla. Por ello ha obtenido una mejor perspectiva de la guerra misma. Ests aa por cerrar la dialéctica,

Sin embargo.

* mts O gutri entr

desa tina teoila slnt que ft las4of1BS pesente.

Esta nueva teorlzación se ha desarrollado de dos maneras: - a y como relnterpt 4os Ambas forrr$S

tienen inisnia ambición, y a ineiuido forman parte de la obra del misiflO teórico. ú o analítico, predominante ha sido

subjetIvo y ta restrice fl Como efl buena parte de la posp la sub

L iio es sorprendente que este nuevo esfuerzo sintético * orientado hacia la constniuciún. o res auraciún. d O 10

o”. EP4nt el 1nt y Ja suelen ací caracterizadas como . “iñicro” porqi ie se t eif

croscópico sobre unkI&ár ‘peqtaefias o individuales. td inarxl y el funcLonal1smo en cambio, son tfl

i en uflI naño, como las Instituciones o

teras. -

296


ir recordamo.. ‘ • de

*1 cuestionamientO’ he *MutIco4do acusaban de sej we tur insensible a la acción y La subjeuvidad. y que4 ewicaaan

y del nlllcto lo veiai té ent w

reciente In en t&Z ta tura su

la o marca un esfuerzo para superar los términos del debate an terior. También es un intento que r dfrectaniente la ambIø4 iWe1a ParsOfls mismo.

En 1981 se publicó un Importante volumen que hacía explícita esta ambición. Estaba organizado por etnometodólogos e incluía ensayos de marxistas y funcionalistas, y su meta consistía en hallar un modo de fran quear la divisoria micro-macro. La más Importante y difundida reinterpre tación de la tradición pragmatista de los últimos años tiene exactamente la misma intención. Sus autores argumentan que la teoría pragmatista no te nía una orientación tan individualista como la que le atribuían los cuestio nadores de Parsons, sino que estaba dividida internamente y contenía una profunda dimensión colectivista. Como la tradición Interaccionista moderna que emergió de Blumer ignora la tendencia colectivi&ta, sugieren que se la debe rechazar. Ven una conexión más estrecha entre el pragmatismo colec tivista y las tradiciones presuntamente antagónicas de Durkheim y Parsons. Una importante reelaboración alemana de Mead hace una afirmación simi lar, arguyendo que Mead no es tan individualista como lo presenta el inte raccionismo contemporáneo y sugiriendo que se puede establecer una sínte sis entre Mead y la teoría neomarxista.

El mismo rumbo sintetizador se advierte en desarrollos recientes del lado estructuralista de la gran divisoria. El más destacado exponente joven de la teoría del conflicto, Randall Collins, comenzó a fines de la década de 1960 como un incisivo crítico de las teorías culturalistas, voluntaristas y parsonianas. En años recientes esta cruda hostilidad ha desaparecido. Collins ha realizado un esfuerzo concertado para enlazar la teoría estructu ral con ideas etnometodológicas, freudianas y durkheimianas, e incluso ha comenzado a reconocer el esfuerzo crucial que hizo Parsons en esa direc ción. En su libro más reciente, Tres tradiciones sociológicas, Collins sugiere que tendría que haber una nueva síntesis entre las tradiciones del conflicto, la durkheimlana y la microinteraccionista, de modo que “las flaquezas de un conjunto de ideas se puedan desechar, y sus puntos fuertes se puedan

1 Karen Knorr-Cetina y Aaron Cicourel, comps., Advances (ti Social Theory and Methodology: Towards an Irttegrattori of Micro- and Macro-Soc(ology (Londres:

Routiedge and Kegan Paul, 1981).

2 J David Lewis y Richard L. Smith, American Soc and Pragrnatism (Chicago: University of Chicago Press, 1980).

Hans Joas, O. H. Mead: A Contemporary Re-examination of His Thought. (Londres: Polity Press, 1985).

297


A

elaborar e integrar con los puntos fuertes de otras tradiciones” Cree que te proceso ya está en marcha y que “el futuro nos mostrará aun más

mismo” En una reciente reseña sobre mi propio trabajo adopta como

p10 el término “multidimensional” el termino que yo uso para defin1r pauta establecida por la teona parsoniana arguyendo que una teoría

conflicto revisada puede ser más xi que cualquier otra

La carrera de Anthon Qiddens tal vez el principal teórico joven glés presenta un contorno similar El primer libro de Giddens El capltalli mo y la teona social moderna, adoptaba una o*íclAn explicitaxnenta par respecto de loe clásicos, arguyendo, por ejemplo, que

o estaba interesado en el “orden” sino en el “cambio En cuanto ternhlM este trabajo sin embargo empezó a alejarse del debate Pars*I

•P Argumentó que la distinción entre conflicto y orden adolecia d equivoco fundamental, y en una serie de trabajos que se publicaron en j década de 1970 y principios de la de 1980 señaló que la. sociologla de tomar la tareaie “agencia” con “estructura” Para lograi Giddens como Colitis se ha inspirado cada vez más en el trabajo etfl todológico y fenomenológtco ha tratado no sólo desalagar estOs coneu con ideas del estructuralismo marxista sino con diversas clases de traba» cultural.

En la clase anterior akldi a desarrollos similares en la teorizac marxista deJúrgen Haberm En sus primeros escritos Habermas expo la teoría crítica marxista. Trataba de elaborar la dimensión voluntarista dd marxismo y parecía satisfecho con defender al marxismo contra sí miszn Aunque recientemente ha reconocido la influencia de Parsons aun en ese punto de su carrera, rara vez mencionaba a Parsons. En la década de l97O sin embargo, el interés de Habermas en la subjetividad y la motivación se volvió más serio y explícito, y al fin rechazó totalmente la divisoria entte marxismo y sociología para tratar de reinterpretar los clásicos y la teoría crI tica de tal modo que resulten mutuamente accesibles. Toma de Weber una teoría de la moralidad racional, y del interaccionismo, la fenomenología y

Para el nuevo enlace sintético, véase Randail Collins, “On the Mlcrofoundatiøfl$ of Macrosociology”, American Journal of Soclology (1981), 86:984-1014; para la itÇt rencia al trabajo pionero de Parsons sobre el enlace micro-macro, véase ‘ Durkhelm Tradition In Conflict Soc en Jeffrey C. Alexander, comp., Durkhelmian Soclology (Nueva York: Cambrldge University Press, 1987). Las citas 00 de Collins, Three Soc Tro.dttlons (Nueva York: Oxford University Press, l98 pág. 233; la referencia a la teoría del conflicto multidlmensional se encuentra en CoflIns, “Jeffrey Alexander and the Search for Multidimensional Theory”, Theory ar4 Soc (otoño 1985), 14:877-892.

Glddens, Co.pltallsm and Modern Social Theory (Londres: Cambndge Unlvex Press, 1972); para el abandono de la distinción conflicto/orden, véase “Four Myths *5 the History of Social Thought”, Ecoriomy a Society (1972), 1: 357-385; para eleilía ce agencia/estructura, véase Glddens, New Rules of Soctologtcal Method (Nueva York Basic Books, 1976), y Glddens, Central Prob in Social Theory (Berkeley y tos Angeles: Unlverslty of California Press, 1979).

1)urkheim una teoría del “mundo-vida”, intuitivo, emocional y naturalmente democrático. En estos últimos desarrollos, Parsons cumple un papel explici to y central. Brinda un modelo — así como un contrapunto— para que abermas conceptualice la relación entre sistemas estructurales y mundo-

vida.

¿Es preciso añadir que veo mi propio trabajo como parte de este movi miento intelectual? En una serie de esfuerzos anteriores regresé a los clási cos e intenté desarrollar la base de una teoría colectivista nueva y más sintética. En ensayos posteriores abordé más directamente el enlace micro ¡nacro, arguyendo, por ejemplo, que las tradiciones individualistas” de la fenomenología y el Interaccionismo contienen cruciales elementos colecti vistas que se pueden Integrar con las dimensiones subjetivas de la trad1cI colectivista. Recientemente he tratado de elaborar una exposición más siste mática de la relación entre ia eontlngencia ylo ideal ylas estructuras rna1e riales. Aunque he trabajado mucho más estrechamente con la tradición par soniana que los teóricos que he mencionado, creo que mi interés en superar el antagonismo del periodo anterior, sin negar sus logros, es muy similar al de ellos.



Mi propósito en este curso ha sido desarrollar un argumento a favor de lo que Hegel habría llamado la “negación concreta” de la teorización de posguerra, tanto sistemática como históricamente. Lo hice, por cierto, a tra vAn de un proceso de interpretación. Como ustedes aprendieron en las cla ses sobreterineMutica. sin embargo, para eónduOlr una interpretación .hay’ que qntrar primero en el círculo hermenéutico, es decir, que tener una paute Interpretativa enmente La pauta que desarrollé en mis primeras cla ses era francamente ecuménica, y derivaba del espíritu, y en parte de la le tra de los primeros trabajos de Parsons Creo que l *u1tidlmens*one1kfad es la única posición que ptiede explicar el mundo social de manera total co-

8 Véase particularmente Júrgen Habermas, Reason and the Ratlonallzatlon of Soclety (Boston: Beacon Press, 1984), vol. 1 de Tlwory of Communlcative Action. El vo lumen Líberalisna and the Origlns of European Social Theoiy (Berkeley y Los Angeles:

Unlverslty of California Press, 1984) de Steven Seidman representa otro poderoso ar gumento contra la divisoria marxismo/sociología que tanto Inspiró al marxismo anti parsoniano de las décadas de 1960 y 1970.

Para la relectura de los clásicos, véase Jeffrey C. Alexander, Tlzeoretlcal Logtc tu

Soctology, 4 volúmenes (Berkeley y Los Angeles: Unlverslty of California Press, 1982-

83); para los problemas micro-macro, véase Alexander, “‘I’he Indivldualist Dilemma tu

Phenomenology and Interactlonlsm: Towards a Convergence with the Classlc

Tradition”, en S. N. Elsenstadt y H. J. Halle, comps., Macrosoclologlcal Theory (Los

Angeles y Londres: Sage Publicatlons, 1985), págs. 25-57: Alexander y Bernhard

fuesen, “The Long View of the Micro-Macro Llnk”, en Alexander, Bernhard Glesen,

Richard Münch y Neul J. Smelser, comps., The Mtcro-Mocm Línk (Berkeley y Los

Angeles: University of California Press, 1987); y Alexander, “Action and its

Envjronments”, en lbíd.; para mi argumento a favor de una tradición parsoniana críti camente revisada, véase Alexander, comp., Neofunctlonoltsm (Beverly Hulis y Londres:

Sage, 1985); para esto véase también el reciente trabajo de Richard Münch.

298

299


y Satts He tratado de demostrar que es también la úft perspectiva desde la cual toda la variedad de las teorías sociológicas rIv se puede interpretar con justeza sin dejar de lado ninguno de sus inter parciales la interpretacion teonca. el primer compromiso del 4w1 ea l teona misma Si mis Interpretaciones han sido bueri sin embargo, he justificado mi teoría inicial de modos (relativamente) n empíricos e Inductivos.

Aunque comencé con una posición multidimensional general y aL tracta, intenté especificar los elementos particulares de una teoría muitj mensional a través de mis interpretaciones del trabajo de posguerra.

A

Abogados y control social en Ale mania antes de la Segunda Gue rra Mundial, 65



Acc afirmativa, valores Igualita ríos versus restricciones econó micas, 58

Acción, el problema de la: en Ben tham, 133; en la crítica a Par- sons, 226-27; en Dilthey, 231; en Marcuse, 285-87; en Marx, 133-34; racionalidad, en Ho mans, 138

Acción: y contingencia, en Ho mans, 138; dIferenciación entre niveles, en Parsons, 4 1-49; y reinterpretación, en Blumer, 177-78; significante, como texto, en Ricoeur, 237-38; y conducta subinstitucional, en Homans, 137-38; tres sistemas de: en Geertz, 244, e interacciones en tre, 253, en Parsons, 40-4 1

Actitud ingenua: concepto de, en Husserl, 198; y juegos, en Garflnkel, 205; en Garfinkel, 212

Activismo Instrumental como valor norteamericano básico, en Par- sons, 70-7 1

Acto unidad: componentes del, e Individualismo en Rex, 122-23; componentes subjetivos y objeti vos, 29; marco teórico de refe rencia en Parsons, 28-29; y la crítica de Parsons, 227; y “mí”, en Mead, 174

Adaptación, en el modelo del inter cambio, definicIón, 81

Adolescencia y represión de la emoción, 61-62

ADORNO, Theodor, 279; sociología de, en la posguerra, 97

Alcance de metas, en el modelo del Intercambio, definición, 82

Alemania: problemas de asignación en, antes de la Segunda Guerra Mundial, 63-65; prenazl, y dis tribución del poder, 93; y la re acción ante el individualismo y el racionalismo, 229

ALEXANDEJ Jeffrey y la r ma cro/micro, 299

Alienación: como resultado del siste ma educativo, 77; en la sociedad moderna, en el marxismo, 268

ALTHUSSER, Louis, acercamiento marxista a la teoría liberal, 292-

93

Analogía: en Garfinkel. 218; en Geertz, 254-55; en Husserl, 199- 200; y constitución de la realidad



Anarquismo, 265

ARON, Raymond: elementos webe rianos en la sociología política de, 97; y el liberalismo de pos guerra, 266-67

Artistas y distribución de recom pensas, 56

Asignación: y sistema legal, 59; primacía de, en la teoría de Rex, 114-115; importancia relativa en la teoría de Parsons, 80; en los sistemas sociales, 50-59 pásslm véanse tambtén Disponibilida des, asignación de; Personal, asignación de; Recompensas, asignación de

301

r

Indice temático



estrategia ha consistido en convertir el énfasis concreto de cada teoría u lateral en elementos anahticos de un todo mas grande Por cierto son pe bles otros caminos. Espero, sin embargo, haberlos convencido a ustedes- quti*t t T.Interpretaelón de leonas pasadas es una se-f-

300


Afletas y asignación de recompen sas. 56

Atribución y asignación de perso nal, 51-52

Autoindicación, en Blumer, 178-79

B

BAn Paul, 268



BARBER, Bernard, 36

BAUER, Otto y el dilema teórico,

273-74

Bc Charles, 166



BECKER, Howard, 187n y la “teoría de la etiquetación”, 185

Béisbol: como analogía del sistema social, en Mead, 170-71; como ejemplo del círculo hermenéuti co, 238-39

BELLAH, Robert: relación intelectual con Parsons, 246; y Parsons, comparación de sus posiciones ante la cultura, 247-48

BEr.rm Jeremy: ataque contra la teoría económica clásica, 132,

133

BERGSON, Henri, individualismo de, 196



Berkeley, Universidad de California en, 247

B Peter, teoría del intercambio de, 159

BLUMER Herbert, 105; comparado con Homans, 176-78; crítica del funcionalismo, 185; elementos de la ideología norteamericana en la teoría de, 178-79; y el dile ma individualista, 208-9; opti mismo de, 181 racionalidad 11- beral en, 267-68; reacción ante el funcionalismo, 176-77; rela ción con Mead, 168; tensión ló gica en la teoría de, 182-85

Burocracia: reglas de la, y asigna ción de recompensas, 52; y

Estado en Alemania antes de la

Segunda Guerra Mundial, 63

c

Cambio social, teoría del: en Par-



sons 67 78 pássIm en 11618

Capitalismo: de posguerra evaj do por el marxismo, 268 pássim; en Alemania antes

Segunda Guerra Mundial 63 “identidad de Intereses”, 132** y brecha entre recursos y

nación, 55-56; y teoría econó* ca clásica, 132; y produccj4 en Marcuse, 280-81; y “repr sión mediante la plusvalía”, • Marcuse, 279; y tecnologf4 en Marcuse, 284; teoría deL n Parsons, 50-65 pássim

Capitalismo latssez-falre, véci Individualismo y la teoría liberal clásica

Categorías residuales en la teotia,

106-7

Catexia, uéase Freud, aportes a la teoría de Parsons



CICOUREL, Aaron, crítico de Par- sons, 222; y el orden normativo,

215-16


Ciencia: y método cultural en 1* hermenéutica, 234-35; Investi gación y equilibrio social, 54

Cientfficos y distribución de recoin pensas, 56

Ciudadanía, en la sociedad moder na, en Parsons, 69-70

Clase: y dominación de clase, en Rex, 119-21; y conflicto de da ses en la sociedad de posguerra, 100; en Lenín, 273; en Marx.

269

Clase trabajadora: en Alemania, antes de la Segunda Guerra Mundial, 64; respaldo ideológicO deRexala, 121



Colectivismo: y el problema de la acción, 20; y restricción, en Blumer, 183-85; elementoS de:

en Homans, 152, en Husserl, 201-2, en Garflnkel, 211-12, en Goffman, 189-90, en Mead, 168; y el otro generalizado, en Mead. 169-75 pásstm en hermenéUll ca, 229-4 1 pásslnz y acción lii dividual en Garflnkel, Goffmafl Y

Mead, 206-7; en Parsons, 139- 41; en teoría, formas micro y macrosociológicas, 35-36; véa se también Presuposiciones

COLEMAN, James, teoría del inter cambio de, 158-59

Columbia, Universidad de, 36,161; prominencia de posguerra de, en la sociología, 102

C0LLINS, Randail: teoría del conffic to de, 128-29; y síntesis ma cro/micro, 297-98

Ç0MMONS, John, 166

c’2omunismo: y “culto de la acción”, 272; impacto sobre la teoría de Rex, 110-11; y movimientos re formistas, 272; en Rusia, res puesta al dilema utilitarista, 30- 31 ; amenaza para la sociedad moderna, en Parsons, 28

Conciencia y realidad objetiva, en Husserl, 198-200

Conducta colectiva, teoría interac cionista de la, 186

Conductismo y la teoría del inter cambio de Homans, 13 1-32

Congreso, y asignación de recom pensas, 56

Conservadora, ideología, en el pen samiento occidental, 264-68 pássim

Contingencia de la acción: y el “pe lele cultural”, en Garfinkel, 220; doble, en Parsons, 140; en Geertz, 255-62 pássim; en la hermenéutica, 252; en Homans, 138; e interpretación, en la her menéutica, 240; y la revisión del funcionalismo, 142-43; y la es tructura en el lenguaje, en Ricoeur, 236-38; y el tiempo, en Mead. 17 1-72

Continuo del pensamiento científi co: y la crítica de la teoría social de Parsons, 103; nivel equili brio-conflicto, 17; nivel ideológi co, 16; niveles de, y relevancia para las tradiciones sociológi cas, 16-17; nivel metodológico, 16; nivel del modelo. 16; nivel presuposicional. 18; y reduccio

nismo, 17

Contracultura, influencia en Bel lah, 247

Contrato: concepto de, en la teoría económica clásica, 132; elemen tos no contractuales del, y teoría del intercambio, 159

Conversación: análisis de la, en la etnometodología, 224; y la teoría del conflicto, 130

COSER, Lewis: teoría del conflicto de, 127-28; crítica del funciona lismo, 109-10; elementos nor mativos en la teoría de, 128

CROLY, Herbert, 166

Cultura: autonomía de la. en Geertz, 259; y crítica cultural de Parsons, 242-45; y “culturalis mo”, en la hermenéutica, 248; y el método cultural, en la herme n 249; dimensiones de la, y lenguaje, 120; y distribución de recompensas, 56-57; e inter pretación, en la hermenéutica, 56-58; función política e inte gradora de la, 92-93: como ca tegoría residual en la teoría pos parsoniana, 228-29; y la Inte gración social, 55-65 pássIm; elementos estructurales de la, en la hermenéutica, 23 1-32, 239, 249-50; estudio de la, y las ciencias fisicas, en Dilthey, 229; como texto, en la hermenéutica,

236-38

Cultura juvenil y asignación de personal, 74-75



Cupos raciales y religiosos y valo res de logro, 57-58

CH

Chicago, Universidad de, 36-161; prominencia de posguerra de la, en sociología, 10 1-2



Chivos expiatorios y polarización en Alemania antes de la Segun da Guerra Mundial, 64; y perso nalidad occidental, 62

D

DAHRENDORF, Ralph: teoría del con-



303

302


ificto de, 128-29; crítica del fun cionalismo, 109-10; elementos normativos en la teoría de, 129

Darwinismo: elementos del, en Blumer, 178; e individualismo en la cultura norteamericana, 164; y pragmatismo, 167




Compartir con tus amigos:
1   ...   14   15   16   17   18   19   20   21   22


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad