Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los y años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los años



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http://www.abc.es/20121008/familia-educacion/abci-consigue-finlandia-numero-educacion-201210011102.html
Así consigue Finlandia ser el número 1 en Educación de Europa
Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos. Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado losprimeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.

Apenas un 8% de los alumnos finlandeses no terminan sus estudios obligatorios (en España uno de cada tres jóvenes dejan sus estudios antes de acabar la enseñanza secundaria). Dispuesto a dar con la clave del éxito finlandés, el psicólogo escolar y entonces director del colegio Claret de Barcelona, Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los 4 y 5 años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los 7 años. Dos años después, sus puntuaciones son mejores que el resto de los países estudiados por la OCDE.



Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.

La educación gratuita desde preescolar hasta la universidadincluye las clases, el comedor, los libros y hasta el material escolar aunque si alguien lo pierde está obligado a pagárselo. La jornada escolar suele comenzar sobre las 8,30-9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con el paréntesis del almuerzo a las 12-12,30 horas. En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, condeberes en casa que no son excesivos. ¿Cómo consiguen mejores resultados en menos tiempo?

«El éxito finlandés se debe a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines...)», explica Melgarejo. Los tres engranajes están ligados y funcionan de forma coordinada. «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio.

«En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana», añade el psicólogo escolar catalán, para quien este estímulo de la lectura en casa resulta fundamental. El sistema social finlandés contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias, que pueden conciliar su trabajo y la atención a sus hijos.

Existe una herencia cultural luterana basada en la responsabilidad que fomenta la disciplina y el esfuerzo, a la que también acompaña unaclimatología que empuja a encerrarse en casa, pero estos factores también están presentes en otros países vecinos, como Suecia o Dinamarca, que disfrutan de mayor nivel económico y sin embargo figuran varios puestos por debajo en PISA. «No son las variables socioeconómicas las determinantes», subraya Melgarejo.

De maestros, los mejores

La diferencia radica en la elevada calificación académica del profesorado en Finlandia, principalmente en educación primaria. «Los finlandeses consideran que el tesoro de la nación son sus niños y los ponen en manos de los mejores profesionales del país», destaca el exdirector del colegio Claret de Barcelona.

Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes. Se considera que hacia los 7 años el alumno se encuentra en la fase más manejable y es cuando realiza algunas de las conexiones mentales fundamentales que le estructurarán toda la vida. Por eso, se considera esencial seleccionar a quien ayudará en este proceso.

Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado...). Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. «Son las pruebas más duras de todo el país», asegura Melgarejo. Al proceso de selección le sigue una exigente licenciatura y periodos de prácticas.

No es de extrañar que los profesores estén muy bien considerados socialmente en Finlandia. «Es un honor nacional ser maestro de Primaria», aseguró el pasado 25 de septiembre en Madrid Jari Lavonen, director del Departamento de Formación al Profesorado de la Universidad de Helsinki.



Harri Skog, secretario de Estado de Educación de Finlandia desde 2006, resumía en una frase la importancia de este proceso: «La educación es la llave para el desarrollo de un país». Por eso el país nórdico dedica del 11 al 12% de los presupuestos del estado y los ayuntamientos a financiar este modelo de educación. «Es una política inteligente que les está dando fruto», considera Melgarejo, sin las presiones de Corea o Japón, otros países destacados en PISA.

http://unaespanolaenfrankfurt.wordpress.com/2012/04/17/sistema-educativo-aleman/

El sistema educativo alemán


El sistema educativo alemán  es singular y  algo c complicado de entender (¿acaso algo en Alemania no lo es?).Voy a intentar explicarlo de la manera más sencilla posible. Como siempre ¡se admiten sugerencias!

Los 16  Länder tienen competencias en materia de educación y cultura, con lo cual no es lo mismo estudiar en Bavaria que en Hessen por ejemplo.  El gobierno federal fija ciertos objetivos y políticas generales pero son  los Estados son quienes lo llevan a la práctica con cierta discrecionalidad aunque hay una comisión federal que controla y coordina las políticas que se llevan en cada uno de los Estados.

La educación obligatoria empieza a los 6 años pero los niños suelen empezar a ir al Kindergarten (jardín de infancia) a partir de los 3. Es obligatorio ir al colegio hasta 9º ó 10º curso (en función del Länder) pero en todo caso como máximo hasta que el joven cumple 18 años.

La mayoría de los Kindergarten  son públicos, pertenecen a las diferentes iglesias y organizaciones benéficas pero también los hay privados. Aunque no sea obligatorio, se garantiza que cada niño tenga derecho a una plaza en ellos. Una curiosidad es que aunque el Kindergarten no sea privado, hay que abonar una mensualidad en función de los ingresos.  El último año en elKindergarten, los niños hacen el Vorschulkind (pre-escolar) donde toman un primer  contacto con las letras y los números.

A los 6 años los niños pasan a la Grundschule (escuela primaria), que es gratuíta. Curiosamente, antes de esto los niños deben hacerse un chequeo médico y si se encontraran problemas psicológicos, motores o lingüísticos, se podrá recibir ayuda para mejorar dichos problemas

El primer día en el cole es realmente un día muy especial en el cual participa toda la familia . Además, la importancia que la Iglesia tiene en la sociedad  alemana se hacepresente en este día. En muchas escuelas, durante el primer día de clase, antes de la distribución en las aulas y el primer contacto con el profesor, se realiza una ceremonia eclesiástica en la parroquia más próxima. Otra peculiaridad es la Schultüte (cono colorido que se ofrece a los niños el primer día de colegio) lleno de dulces.

Al terminar la primaria  los niños comienzan a definir poco a poco su orientación profesional. Para ello, según haya sido el rendimiento del niño durante los primeros cuatro años de colegio, el profesorado sugiere a los padres el tipo de escuela de enseñanza secundaria más adecuado para su hijo. Respecto a esto ha habido mucha controversia en Alemania debido a que con apenas 9 años se decide el futuro de un niño siendo quizás un poco pronto para saber qué es lo que el niño quiere y qué puede conseguir en su vida.

Las opciones que tienen los alumnos son  las siguientes:

-       Hauptschule o escuela básica: en ella  los alumnos reciben una formación general básica. Al concluir la Hauptschule generalmente los estudiantes se encaminan hacia una formación profesional que les habilita para ejercer un oficio o una actividad en la industria o la agricultura. Dura de cinco a seis años.

- Realschule (secundaria profesional): se sitúa entre la escuela básica y el bachillerato  (Gymnasium) .Imparte una formación general más ampliada que la anterior. Concluye con un título superior medio que permite cursar estudios escolares ampliados, por ejemplo en escuelas profesionales técnicas especiales o en escuelas técnicas secundarias. También permite acceder al nivel superior de secundaria del Gymnasium (nivel II). Dura seis años.

- Gymnasium (instituto de bachillerato): generalmente tiene una duración de 9 años. Ofrece una formación general de nivel alto. Durante los dos últimos años se cursa el grado secundario superior (nivel II) que concluye con el examen de Abitur (bachillerato superior, similar a la PAU en España). Dicho examen habilita al estudiante para acceder a una universidad o escuela superior.

El sistema es flexible hasta cierto punto. Según  el rendimiento del alumno durante los dos primeros años de secundaria (5° y 6° año), existe la posibilidad de cambiarse a otra escuela diferente de la escogida inicialmente.

En los últimos años, se han vuelto muy comunes las Gesamtschule (escuelas compuestas) que integran los tres tipos de escuela anteriormente nombradas.

Las Berufsschulen o escuelas profesionales ofrecen parte del sistema dual de formación profesional que habilita al joven para el ejercicio de una profesión oficialmente reconocida. La formación teórica se da en la escuela (uno o dos días por semana). En cuanto al aprendizaje práctico tiene lugar en una empresa el resto de los días, directamente en un puesto de trabajo u oficina. Sobre todo jóvenes provenientes de la Hauptschule o la Realschule son quienes cursan la formación profesional que dura de dos a tres años y medio y es remunerada. En los últimos años, ha aumentado mucho el número de estudiantes con el certificado de Abitur que también se ha decidido por este camino.

En cuando a la jornada lectiva,  un día de colegio tiene una media de cinco horas de clase,  extendiéndose sólo hasta el medio día. Los niños comen en sus casas. Se suelen tener bastantes tareas las cuales se hacen generalmente fuera del colegio.

En cuanto a las vacaciones en todos los Estados federales, los niños tienen seis semanas de vacaciones en el verano, dos semanas en Pascua y en Navidad, y una semana en el otoño.

Queda por tratar el tema del sistema universitario pero eso será tocado en otro post.

http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_educativo_de_Jap%C3%B3n

Sistema educativo de Japón


En Japónla educación es obligatoria para los niveles de primaria y secundaria. Prácticamente todos los alumnos pasan al bachillerato, el cual es voluntario. La mayoría de los estudiantes asisten a escuelas públicas hasta la secundaria. El sistema educativo japonés jugó un importante papel durante la recuperación y rápido crecimiento económico durante las décadas posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial. Tras este conflicto, la Ley Fundamental de Educación y la Ley de Educación Escolar fueron proclamadas en 1947, bajo la dirección de las fuerzas de ocupación. La última ley definió el sistema escolar, mismo que aún prevalece hasta la actualidad: seis años de educación básica, tres de secundaria, tres de bachillerato y entre dos y cuatro años de educación superior.

La educación anterior a la educación básica se proporciona en el preescolar y guarderías. Guarderías, tanto públicas como privadas, reciben a niños de más de un año y de hasta cinco años. Los programas para aquellos entre tres y cinco es similar al del preescolar.



La cultura japonesa (y sus tradiciones) suelen superponer las expectativas, metas y objetivos de la sociedad misma antes que los de los individuos. La escolarización también pone énfasis en la diligencia, la auto-crítica y la buena organización en los hábitos de estudio de los estudiantes. Existe una creencia generalizada de que la perseverancia y el trabajo duro llevarán al éxito en la vida. La mayoría de las escuelas públicas están evocadas parcial o totalmente a la enseñanza de valores morales, actitudes y en el desarrollo de la personalidad-carácter, con la esperanza de formar a una sociedad tanto en valores como en educación que cumplan con las expectativas de los valores tradicionales japoneses y acaben con el analfabetismo.

Al mismo tiempo, las proezas de la educación de la sociedad nipona están muy por encima de los estándares internacionales.

Los estudiantes japoneses constantemente están superando y aumentando posiciones en los rankings mundiales, y se encuentran cercanos a los primeros puestos en la mayoría de los exámenes matemáticos en los que participan.

El sistema educacional nipón se caracteriza por una fuerte matriculación de alumnos y de su continuidad a lo largo del mismo.

Un examen inicial, especialmente durante el nivel universitario, obliga a los estudiantes a contar con mayores conocimientos que antes para poder superarlos.

La estructura educacional japonesa no solo consta exclusivamente con colegios de tipo público financiados por el gobierno, la educación privada también forma una parte importante de este sistema, y no deben ser tomadas a menos, ya que las universidades privadas (que cuentan con un nivel de exigencia académico menor) agrupa a la mayoría de estudiantes de este nivel educativo.

Una gran parte de los niños empiezan su educación asistiendo a jardines pre-escolares, a pesar de que éstos no son parte del sistema educativo oficial.

Este sistema, por su parte, provee una educación de alto nivel académico, además de gratuita a los niños de entre 6 a 15 años.

Las escuelas de nivel secundario, que agrupan a estudiantes desde los 15 a los 18 años, suelen contar con el 94% de los estudiantes que completaron previamente el nivel primario, a pesar de no ser este nivel obligatorio.

Cerca de un tercio de todos los graduados en el sistema educativo secundario japonés entran al nivel terciario, para obtener algún título universitario, o bien a otras instituciones para complementar su educación.

Tradicionalmente Japón supo contar con un sistema educativo de alto nivel y rendimiento, acorde a sus estándares sociales, los cuales impulsaron a este sistema a proporcionar una alta exigencia a sus alumnos, pero también a lograr que éstos salieran adelante con gran éxito. En la actualidad, la situación ha cambiado, ahora las escuelas, universidades y otros centros educativos (tanto públicos como privados) compiten por atraer a los jóvenes (que debido a la escasa tasa de natalidad del país escasean), teniendo que bajar, para lograr sus objetivos y seguir funcionando, las exigencias y los niveles de sus exámenes de ingreso.

Las aulas se encuentran vacías si se compara al número de estudiantes con la capacidad que éstas tienen. En los centros de educación públicos, escuelas que fueron construidas para albergar a 1.000 estudiantes, algunas veces no llegan a tener ni un tercio de ese número. Desafortunadamente, esto no se compara a los tamaños de las aulas, las cuales suelen acomodar normalmente a entre 35 a 45 estudiantes cada una.



La educación en Japón es una responsabilidad nacional, prefectural y municipal. El Ministerio de Educación (MEXT) cuenta con docenas de grupos de estudio que investigan cómo debe realizarse la educación, proveyendo asistencia a los gobiernos de las prefecturas, basados en sus investigaciones.

Edad

Grado

Nivel Institucional

6-7

1

Escuela Elemental / Educación Primaria
(小学校 Shōgakkō)

7-8

2

8-9

3

9-10

4

10-11

5

11-12

6

12-13

7

Escuela Media / Educación Secundaria/ Secundaria Inferior
(中学校 chūgakkō)

13-14

8

14-15

9

15-16

10

Escuela Media Superior / Bachillerato/ Preparatoria/ Secundaria Superior
(高等学校 kōtōgakkō, abbr. 高校 kōkō)

Bachillerato tecnológico
(高専 kōsen)

16-17

11

17-18

12

18-19




Universidad / Educación Profesional
(大学 daigaku)

19-20




20-21







21-22









http://www.jamesnava.com/2011/12/01/el-sistema-educativo-en-estados-unidos/

Uno de los grandes recursos de Estados Unidos nada tiene que ver con su poder militar, industrial o tecnológico, y sin embargo es la base de todo ello. Su sistema educativo y la formación continua de los trabajadores a lo largo de la vida, son las herramientas que hacen posible el liderazgo estadounidense y la excelencia profesional en diversos ámbitos.
En Estados Unidos la enseñanza básica, el jardín de infancia, la primaria y la secundaria, suman un total de 13 años de educación obligatoria, y la educación pública está dividida en cuatro niveles básicos: preescolar, primaria, secundaria y estudios superiores.
Es importante apuntar que no existe un sistema nacional de educación como tal, por lo que se aprovecha mucho mejor la diversidad que ofrece cada estado, adaptando la educación de forma local y a las comunidades. Existen unos estándares federales, pero a partir de ahí la libertad convierte al sistema estadounidense en uno de los más creativos y sólidos del mundo.

La base del apoyo federal a la educación primaria y secundaria se remonta a 1965, cuando se promulgó la Ley de Educación Primaria y Secundaria, conocida por sus siglas en inglés ESEA (Elementary and Secundary Education Act).
El gobierno federal no administra las escuelas y cada uno de los estados cuenta con su propio Departamento de Educación, el cual establece las reglas que deben cumplirse. Las escuelas del sistema público y las universidades reciben fondos del estado al que pertenezcan.
En su mayoría, el control de las escuelas recae en cada uno de los distritos escolares y el Concejo Directivo Escolar establece las políticas generales, diseñan las políticas de enseñanza, contratan a directores, profesores, administradores y supervisan el funcionamiento general de la escuela. El gobierno federal se limita a prestar asistencia a los estados y las escuelas.
En preescolar, los jardines de infancia son conocidos como “kindergarden” o “Pre-K” y ofrecen educación preescolar a niños y niñas entre los cuatro y los cinco años de edad. Los “Pre-K” son patrocinados por el gobierno estatal y varían de un estado a otro, según las necesidades de cada zona.
En los últimos años hay una tendencia muy interesante para mejorar los programas educativos para edad preescolar, toda vez que se ha demostrado que a edades tempranas los niños asimilan mejor y más fácilmente los conocimientos. Además cuentan con el servicio de alimentación o comedor incluido.

La educación primaria es la etapa que transcurre desde el “Kindergarden” hasta el quinto grado (K-5). La edad de ingreso es por lo general de 5 o 6 años. Al igual que en los “Pre-K”, los padres deben probar su lugar de residencia y sus ingresos económicos para formalizar la inscripción. Así, los ingresos familiares son los que determinarán el coste de la alimentación del estudiante. En la primaria se incluye el transporte escolar mediante los emblemáticos autobuses de color amarillo, que forman parte del paisaje de Estados Unidos. Además, algunas escuelas ofrecen clases y actividades extracurriculares, como música, deportes, escritura creativa o pintura, entre otras.

La educación secundaria empieza al completar el quinto año de enseñanza primaria. En Estados Unidos está dividida en “Middle” o “Junior High” (primer ciclo) y “High” (segundo ciclo). Este programa en unos estados se conoce como “Middle” y en otros como “Junior High”, y empieza desde que el niño tiene por lo general 11 o 12 años de edad, y se extiende entre el sexto y octavo grado de educación. En esta etapa los padres también deben presentar una serie de datos que avalen la solicitud de ingreso en la escuela: las vacunas, las direcciones que demuestren el lugar de residencia de los padres, etc. En secundaria los programas extracurriculares están enfocados a clubes de matemáticas, ciencias, letras, Historia, teatro, danza, canto, patinaje, deportes, etc, conformando una completa oferta aparte de las clases.
En el último año, se realizan exámenes estatales para determinar el nivel del estudiante y se lleva a cabo la graduación, que supone una tradición importante en las familias americanas.
La etapa de High School se extiende entre los grados nueve y doce, y los jóvenes ingresan con una edad aproximada de entre 14 o 15 años. Al igual que los anteriores niveles, los estudiantes deben presentar sus vacunas y el ingreso económico de sus padres. En esta etapa las clases extracurriculares son más numerosas y están enfocadas a ofrecer al estudiante una amplia gama de materias que tengan relación con la vida universitaria. Estos programas extracurriculares se centran en la preparación de los exámenes de ingreso a la universidad o para postular a empleos federales como la oficina de Correos, el cuerpo de Bomberos o bien la academia de Policía de la ciudad.

En Estados Unidos es habitual que los maestros ofrezcan sus servicios como tutores para guiar a sus estudiantes en la búsqueda de becas universitarias o como asesores para elegir carrera.
En el último nivel se lleva a cabo la graduación, que supone otra tradición importante en las familias americanas, y la famosa “Prom” o fiesta de graduación, no menos tradicional en la vida de los estudiantes estadounidenses, que culmina con una foto para el anuario de la escuela.
Respecto a los estudios superiores, hay establecidas varias divisiones, desde la colegiatura -ciclo básico universitario- o “College” (los dos primeros años), pasando por la licenciatura (cuatro años) hasta llegar a la maestría y el doctorado. Estas últimas son consideradas especializaciones universitarias.
Los “College” o “Community college” pueden proveer los primeros dos años de carrera profesional, seguido de una transferencia a un programa de cuatro años en una universidad.
Estas escuelas, que no deben confundirse con escuelas técnicas, son más baratas y en su mayoría son patrocinadas por el Departamento de Educación. Actualmente existen 1.151 de estos centros en Estados Unidos; 1.004 públicos, controlados por el estado o distritos locales, y los restantes son privados. El ingreso al “College” o a la Universidad es similar y exige exámenes de acceso como el “SAT”, una prueba que evalúa las destrezas del estudiante en distintas áreas, como matemáticas, Historia o inglés.
En el caso de los estudiantes extranjeros, las escuelas postsecundarias les exigen el llamado “TOEFL” (Test Of English as a Foreign Language – “Prueba de inglés como segunda lengua”) que determina la capacidad del estudiante para desenvolverse en inglés a nivel universitario.
La Universidad está regulada por una serie de normas del Departamento de Educación, ya sean universidades públicas o privadas y los requisitos para ingresar se basan en varios criterios, entre ellos el plan de estudios del alumno y el promedio de calificaciones (GPA), y la puntuación en los exámenes SAT o ACT, redacción de ensayos y también entrevista personal.

Una de las características de la vida universitaria estadounidense es que es cara en la mayoría de los estados. Aunque las universidades públicas están financiadas por el gobierno, el coste puede oscilar fácilmente entre US$ 7.000 y US$ 20.000 dólares por año académico. Una cifra que no incluye los costes de libros, transporte, vivienda y alimentación. Si hablamos de universidades privadas, el coste se dispara mucho más.

Todos los programas de licenciatura universitaria requieren que el alumno complete un mínimo de horas crédito antes de graduarse y la mayoría de los programas de licenciatura no requieren que el alumno haga una tesis final, aunque algunos sí.
La maestría y doctorado son la última etapa. Al finalizar los cuatro años de universidad, el estudiante recibe su diploma en la disciplina que haya cursado.
La gran mayoría de las universidades ofrecen programas de especialización o maestrías, que requieren que los alumnos obtengan una puntuación mínima en el Examen de Registro de Egresados de Licenciatura, GRE, el cual examina las aptitudes verbales, cuantitativas y la redacción analítica. Después de este nivel, siguen los doctorados, que son los niveles de especialización más avanzados.
Los programas de maestría requieren una tesis final y los alumnos de doctorado toman cursos hasta obtener las suficientes horas crédito que les permitan hacer los exámenes que los calificarán como doctores. Estos exámenes generalmente duran varios días y frecuentemente incluyen pruebas escritas y orales. Después de que el alumno de doctorado ha aprobado los exámenes de calificación, pasan a ser candidatos y pueden empezar a escribir su disertación. Antes de obtener el grado de doctor, la disertación completa se tiene que defender ante el cuerpo docente del alumno.
El dinero del gobierno federal sirve para financiar distintos programas de interés en los estados, por ejemplo para la mejora de la calidad de los maestros, programas de aprendizaje de inglés para inmigrantes, becas para estudiantes necesitados, programas informáticos, etc.
Los planes de estudios en Estados Unidos tienen algunos propósitos esenciales: organizar la enseñanza y el aprendizaje de contenidos básicos; adquirir y desarrollar habilidades intelectuales que permitan al estudiante aprender permanentemente y con independencia. Algo fundamental en un sistema educativo verdaderamente libre. La formación continua y la capacidad de pensar y formular opiniones por uno mismo, es la base del sistema estadounidense.
También son objetivos fundamentales adquirir los conocimientos necesarios para comprender los fenómenos naturales, en concreto los relacionados con la salud, el ambiente, el uso racional de recursos naturales, las nuevas tecnologías, y formar eficazmente al individuo mediante conocimientos de sus derechos, sus deberes y la práctica de valores humanos. Lo que contribuye a formar ciudadanos que aportan valor a la comunidad y a la sociedad.
Asimismo, el sistema educativo pone especial énfasis en potenciar el desarrollo de actividades que valoren el aprecio y el disfrute de las artes y del ejercicio físico y deportivo.
El sistema educativo ha desarrollado también programas especiales para aquellos estudiantes que no pueden ingresar al sistema regular, por ejemplo los destinados a los niños que no hablan inglés, así como programas para niños discapacitados con condiciones específicas especiales.
En contra de lo que reflejan algunas noticias aisladas, las escuelas estadounidenses públicas son seguras, con fuertes medidas internas de seguridad y comportamiento, y tan sólo en algunas escuelas secundarias de barrios peligrosos aparecen problemas de violencia, drogas, alcohol o pandillas.
Uno de los aspectos novedosos del sistema educativo en las fases de primaria y secundaria, es la necesidad de que el alumno realice unas 60 horas de trabajo comunitario, lo que enseña a los alumnos la importancia de la comunidad.
El sistema de evaluación que se aplica es continuo, lo que permite realizar un seguimiento eficaz del proceso de aprendizaje de los alumnos.
En Estados Unidos la educación es obligatoria para todos los alumnos hasta los dieciséis años y según la Oficina del Censo, el 85% de los alumnos se gradúan de secundaria y la mayoría de estos alumnos lo hace a la edad de diecisiete o dieciocho años. Actualmente, alrededor de tres cuartos de los alumnos que se gradúan de secundaria asisten a una escuela de educación superior o a la universidad.

No obstante, existen problemas que afectan al sistema educativo público en Estados Unidos, como son las deficiencias que se pueden encontrar en las áreas de matemáticas, lectura, ciencias y habilidades de análisis crítico para resolver problemas, que afectan a los estudiantes en general y a las minorías hispanas y afroamericanas con especial intensidad. Precisamente, según el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA), los estudiantes de Estados Unidos se colocan en el puesto 26 de 65 en las áreas de lectura, matemáticas y ciencias, y en el 17 en el baremo general por países, con 500 puntos (que alcanza una puntuación media de 525 si tenemos sólo en cuenta los alumnos blancos no hispanos).
Según el informe PISA, los centros escolares estadounidenses distan de ser perfectos y la puntuación en matemáticas, aunque manifestando el mismo patrón, es inferior a la de comprensión lectora. Es decir, hay un reto por delante para mejorar la forma de impartir matemáticas. La brecha más evidente son las notas constantemente bajas de afroamericanos e hispanos. En el estudio, sus resultados de comprensión lectora fueron de 441 puntos (negros) y 466 puntos (hispanos). Cambiar esto es el gran desafío de los centros escolares, porque el porcentaje de estudiantes negros e hispanos está creciendo muchísimo. En 1980 era del 23% y en 2009 del 35%.
Pero si algo caracteriza el sistema educativo estadounidense y lo convierte en excepcional es la calidad de sus universidades, las mejores del mundo, que atraen alumnos de todas partes y se enriquecen con el talento que fluye por sus aulas. Pero también por el papel que juegan las familias en la educación que reciben sus hijos y la forma en que son enseñados. En este país los padres tienen la oportunidad de influir y la obligación de participar en la educación de sus hijos como en ninguna otra parte. Se considera que las familias y las escuelas tienen mutua responsabilidad en la educación de los niños y se espera que las familias participen en las actividades escolares y extra escolares, y que las escuelas deben colaborar con las familias en la educación de sus niños.
Uno de los aspectos educativos que ha cobrado especial dinámica ha sido el sistema homeschooling, “la educación en casa”, una muestra del sistema liberal educativo que domina en Estados Unidos, garantizado por el Tribunal Supremo desde el caso Wisconsin versus Yoder, que dictaminó que: “El interés del estado por la escolarización obligatoria debe ceder ante la libertad de los padres para marcar la orientación moral de sus hijos”.
Toda una declaración de principios que marca la calidad de un sistema educativo profundamente libre, que a pesar de todo afronta desafíos formidables y el avance de los países asiáticos y del norte de Europa.
Estados Unidos cuida especialmente la educación y la formación a lo largo de la vida útil de los trabajadores. Posiblemente gracias a eso es la primera potencia mundial y porque no ha olvidado aquella frase de Eurípides:
«Quienes descuidan la educación de sus jóvenes, condenan a muerte su futuro».
Y la educación ha sido siempre en este país una cuestión de orgullo nacional. Es por eso que tenemos el mayor número de premios Nobel y sigue siendo, de lejos, el mayor productor de nuevas invenciones, investigaciones científicas, y líder en registro de patentes.

http://hayderecho.com/2013/04/14/los-errores-del-sistema-educativo-espanol/

Los errores del sistema educativo español


14 abril, 2013 | Por Autor: Lexuri Olabarriaga Díaz en Educación

No hay duda de que el sistema educativo actual hace agua por todas partes y no permite progresar hacia una mejora de la calidad educativa, como ponen en evidencia los pobres resultados obtenidos por los alumnos españoles año tras año en las pruebas de evaluación internacionales como PISA. Ante estos resultados, muchos buscan vías de escape para justificar los malos resultados achacando a la poca preparación del profesorado, a la baja formación de los padres o incluso al aumento de la inmigración. A pesar de que se intenten buscar excusas y se evite la autocrítica lo cierto es que los malos resultados son consecuencia directa del sistema educativo que diferentes gobiernos han ido amoldando a su gusto confundiendo la educación con un negocio político. Pero, ¿cuáles son los verdaderos motivos por los que nuestro sistema educativo no adquiere los mismos resultados que otros sistemas como el anglosajón o el finlandés?

A pesar de los esfuerzos realizados para mejorar la educación de los alumnos españoles, los diferentes gobiernos han caído y siguen cayendo en el mismo error: se han empeñado en transmitir conocimientos y han relegado a un segundo plano la transmisión de valores, el sentido crítico, el esfuerzo y la enseñanza participativa.

Nuestro sistema educativo hace tiempo que dejó de lado favorecer el esfuerzo. Los diferentes gobiernos trataron de afrontar el fracaso escolar de la peor manera posible: con la progresiva rebaja del nivel de exigencia al alumno, como si se tratara de adaptar la educación a las exigencias del alumno, cuando el sentido común indica que debería ser al revés. La falacia de la igualdad en la enseñanza nos ha llevado a disminuir el nivel educativo hasta el punto de que un alumno con tres asignaturas suspendidas tiene derecho a pasar de curso originando así alumnos en etapa universitaria incapaces de tener una conversación en inglés o con dificultades para determinar en qué siglo vivieron los reyes católicos. La culpa no es de ellos sino del poco esfuerzo que se les ha requerido en el transcurso de su formación.

Decir que todos los alumnos son iguales y que hay que disminuir el nivel para que los alumnos menos inteligentes o los que provienen de familias con poco ambiente intelectual puedan seguir el ritmo de los alumnos que provienen de familias con estudios universitarios es un error que nos ha traído, entre otras cosas, estos pésimos resultados educativos. Si para lograr la “igualdad” se baja el nivel, sólo conseguiremos perder el tiempo y formar ciudadanos poco preparados. Exigiendo poco para que no se note la diferencia hace parecer que, en vez de enseñar, el objetivo principal es que nadie se quede atrás. Tratar de igualar a todos los alumnos, haciendo que los más trabajadores e inteligentes no den de sí todo lo que pueden, es cometer con ellos una gran injusticia y no beneficia a nadie.

Siendo severos con los que más pueden aportar hace que tengamos buenos médicos, excelentes abogados y grandes ingenieros. No es normal que haya más estudiantes de Derecho en Madrid que en todo el Reino Unido. De poco nos sirve tener miles de jóvenes que han obtenido un título universitario si luego no son capaces de obtener buenos resultados en su oficio ni de competir con sus homólogos británicos o alemanes. Más vale que cuando enfermemos nos atienda un buen médico y no un joven que ha obtenido el título debido a que han bajado el nivel en aras de la igualdad para que el muchacho no se sintiera discriminado. Bajar el nivel, no exigir al que puede dar más de sí, no premiar el esfuerzo de quien tiene mayor capacidad e intelecto, sólo nos puede llevar a una sociedad ignorante y poco competitiva. Como dice Fernando Savater, “soy de la opinión, que no sé si compartirás, de que cuando se trata a alguien como si fuera idiota es muy probable que si no lo es, llegue muy pronto a serlo”.

La formación en sentido crítico es además en la mayoría de casos, inexistente. La capacidad de procesar elconocimiento y la inteligencia para llegar a la posición más razonable y justificada sobre un tema ya no se enseña en las escuelas ni en las universidades españolas. Como consecuencia de esto, los alumnos, futuros maestros, jardineros o empresarios, no serán capaces de percibir la realidad, encontrar por sí mejores alternativas, y serán fácilmente manipulables. Un profesor de historia no debe sólo enseñar los hechos que acontecieron en la II Guerra Mundial, sino también hacer del alumno un aficionado a la lectura de libros de historia.

Por eso la escuela también debe despertar en el alumno la curiosidad, el interés y la creatividad en el aprendizaje. Construyendo habilidades de pensamiento y razonamiento en los alumnos, no sólo los beneficiará a ellos, sino que será provechoso para toda la comunidad y la sociedad en su conjunto.

En Finlandia, por ejemplo, los profesores no sólo transmiten información, enseñan a pensar. La tipología de las clases en Finlandia, lejos de convertirse en una clase magistral fundamentalmente unidireccional como en España, se convierte en un debate abierto donde los profesores fomentan mucho la participación. Los profesores finlandeses trabajan mucho en grupo con sus alumnos, buscando retroalimentación de los mismos y realizando clases participativas, donde el ambiente es relajado y tolerante.

En el sistema anglosajón, el método de los “concept tests” está dando resultados muy favorables especialmente en la etapa universitaria. Este sistema de enseñanza consiste en la previa preparación de los manuales antes de la impartición de la clase, esto es, el alumno ya ha leído el manual que se va a tratar en el aula por lo que el profesor se dedicará tan sólo a explicarlo minuciosamente y a resolver dudas. El profesor formulará una pregunta de nivel complejo a los alumnos, los cuales, divididos en pequeños grupos, tratarán de buscar la respuesta correcta o resolver el problema planteado. Este método tiene dos rasgos característicos: por una parte, el profesor no pierde el tiempo leyendo el temario mientras los alumnos, pasivos, escuchan algo que podían haberlo leído sin ayuda del profesor; y por otra parte, al haber llevado el manual preparado a la clase, los alumnos tomarán parte formulando preguntas, dudas, deseando ampliar información y fomentarán el trabajo en grupo, promoviendo así, la enseñanza participativa y logrando la interacción entre profesor y alumno tan demandada en nuestra enseñanza.

Nuestro sistema de enseñanza, en cambio, es vertical: el profesor da la clase explicando los contenidos de un libro que muchas veces son bastante deficientes. El alumno, cuanto mejor sepa lo que pone en el libro mejor nota sacará en el examen. En los colegios seguimos copiando los errores del dictado, leyendo el libro de texto en voz alta, memorizando datos que tras el examen se olvidarán y exigiendo que se sepan de memoria las tablas de multiplicar. Como consecuencia, el alumno finalizará sus estudios con un puñado de conocimientos y sin haber desarrollado su capacidad de pensamiento crítico que tan favorable habría sido para su formación adulta.

Por último, la inversión es uno de los errores más extendidos en la sociedad española. La idea de que cuanto más dinero se destine a la educación, mejor será nuestro sistema educativo es un error. La cantidad de dinero que en los últimos años se ha invertido en educación nunca ha sido tan alta en España, nunca los alumnos han tenido tantas horas lectivas ni han tenido a su disposición tanto material y, sin embargo, nunca han terminado el bachillerato siendo tan ignorantes.



Las sucesivas leyes de Educación, desde la LODE hasta la LOE, no han sabido dar solución a estos problemas, más bien se han incrementado.


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