Introducción a la sociología de la educacióN


TIPOS DE INTEGRACIÓN ESCUELA-COMUNIDAD



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TIPOS DE INTEGRACIÓN ESCUELA-COMUNIDAD



  1. Centros que comparten el establecimiento con otros usuarios: educación de adultos, enseñanza a distancia, aulas-taller, centros vocacionales, escuela de padres, etc.

  2. Centros que utilizan recursos educativos de la comunidad:

a) recursos materiales

b) recursos humanos.



  1. Centros Bidireccionales: que combinan las variantes 1 y 2.

  2. Centros que integran algunas instalaciones para prestar servicios a la comunidad: comedores, teatro, salones deportivos, etc.

  3. Complejos Educativos Comunitarios: que combinan diversos servicios: escuela-guardería-centro de tercera edad.

  4. Redes Educativas Comunales: complejos construidos exprofeso para combinar los servicios educacionales, deportivos y culturales.


5.3 LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
5.3.1. TIPOS DE ORGANIZACIONES SOCIALES
En la vida social se manifiesta una compleja red de organizaciones sociales a través de las cuales funcionan esferas concretas de la actividad y la comunicación de los individuos. Cada una de esas instancias es una agencia socializadora, por cuanto contribuyen a la educación de sus miembros y a la coordinación de sus acciones individuales en función de determinados intereses colectivos.

La existencia y funcionamiento de esta red de instituciones y organizacio­nes no puede desligarse absolutamente de la estructura clasista de la sociedad, como tampoco identificarse plenamente con ella. Si bien algunas formas de organización social, como p. ej. los partidos políticos, tienen un marcado carácter de clase, que expresan a través de sus estatutos y programas, en otras organizaciones o asociaciones esto no resulta tan claramente perceptible, como p. ej. en las de carácter cultural o recreativo. Aún cuando un estudio detallado de éstas últimas siempre nos permitirá identificar los intereses de clase que defienden, es cierto que la extracción social de sus miembros no siempre es homogénea, cuestión que depende precisamente del grado en que dichos intereses vitales se reflejan en la actividad de la organización a asociación.

Por tanto, no es posible establecer una relación directa entre la estructura de clases de la sociedad y la estructura de organizaciones sociales. Por el contrario, la práctica demuestra que muchas de estas organizaciones, particularmente las políticas y religiosas, buscan, mediante la propaganda y el proselitismo, extender su influencia y membresía entre diversas clases y grupos sociales, con lo que ganan en cuanto a representatividad y fuerza a escala social.

En otros casos es el mismo desarrollo social el que compulsa a algunas asociaciones y organizaciones de carácter profesional, deportivo o cultural a ser más flexibles y menos exclusivistas en cuanto a la admisión de nuevos miembros, diluyendo así su carácter clasista.

La clasificación de las formas de organización social es un asunto en el que los especialistas no tienen una opinión única. Sin intentar resolver la polémica proponemos la siguiente:


  1. Instituciones: entendiendo como tales a las entidades oficiales de carácter estatal o para-estatal. p. ej. ministerios y sus dependencias, fundaciones, etc.

  2. Organizaciones: se refiere a entidades con objetivos ideo-políticos definidos, que responden a normas estrictas de ingreso y disciplina interna y que abarcan sectores específicos de la población, p. ej. partidos políticos, sindicatos, organizaciones estudiantiles, de mujeres, religiosas, etc.

  3. Asociaciones: comprende a entidades de carácter voluntario y normas flexibles, con objetivos concretos y tareas especializadas. p. ej: culturales, deportivas, profesionales, recreativas, etc.

  4. Colectivos: según Assman y Stollberg constituye un tipo especial de grupo social que expresa el carácter y contenido socialistas de las relaciones que se establecen entre sus miembros,(49) por los que sólo se analizan en el marco de la sociedad socialista.

También las organizaciones sociales pueden ser considerados, de manera general, como grupo sociales. Resulta necesario distinguir el concepto de "grupo" utilizado en el lenguaje cotidiano, del concepto de "grupo social" admitido por la Sociología, que no se reduce al conjunto de individuos reunidos casualmente (p. ej. en un medio de transporte) ni al de conjunto de características afines (válido para las determinaciones estadísticas o demográficas). Para la Sociología, al igual que la Pedagogía y la Psicología, la definición de grupo está determinada por la existencia de relaciones sociales entre sus miembros. Tales relaciones permiten el surgimiento de vínculos estables, intereses y acciones comunes que caracterizan tanto la configuración como la identidad del grupo. Sin embargo la literatura sociológica establece una diferenciación entre los conceptos de "grupo" y "organización social" que no siempre resulta suficientemente clara.(50) De manera muy simple podemos decir que toda organización social constituye un grupo (o conjunto de grupos), en tanto no todos los grupos sociales se convierten en organizaciones sociales.

A. Meier define a las organizaciones sociales como sistemas cooperativos creados y organizados de manera consciente, para el logro planificado y racional de metas sociales, con un grupo de miembros definido y substituíble y una estructura interna de actividad, comunicación, información y de grupo, que se orientan al cumplimiento de funciones sociales.(51) En circunstancias concretas algunas organizaciones asumen directamente funciones de carácter estatal (como p. ej. ocurría con las empresas industriales, el sector de la salud o el sistema de enseñanza en los países socialistas) por lo que entrarían en el concepto de instituciones oficiales, que hemos expuesto con anterioridad. Otras organizaciones sociales tienen un marco de acción más restringido y una estructura interna más dinámica, lo que nos sirve de base para distinguirlas como asociaciones.

Como vemos, estas agencias socializadoras se diferencian entre sí por:


a) el grado de organización

b) las formas de participación y la disciplina interna.

c) los intereses de sus miembros.

d) intencionalidad de los fines.

e) identificación con los objetivos de la Educación.
Es de destacar que las organizaciones políticas y religiosas se caracterizan por una gran identificación con los objetivos de la Educación, (en tanto que socialización) a la vez que establecen sus propios objetivos educativos con relación a sus miembros.

En la configuración de las organizaciones intervienen diversos factores que determinan en la forma concreta que asumen, pero que pueden variar de acuerdo con las condiciones sociales. Así p. ej. es corriente que una asociación, inicialmente constituida con un carácter profesional o cultural derive, mediante la incorporación de nuevos miembros y la ampliación de sus objetivos y tareas, hasta convertirse en una institución oficial o en un partido político. Tal es el origen, p. ej. del Partido Obrero Social-demócrata Ruso-P.O.S.D.R- que realizó la revolución de 1917, surgido a partir de grupos de estudio del Marxismo; o del primer Partido Comunista de Cuba, fundado en 1925, que se organizó a partir de la fusión de diversas asociaciones fraternales obreras.

Teniendo en cuenta las particularidades de la psicología social que se manifiestan en las formas de organización social es posible adelantar una diferenciación entre ellas y los grupos sociales.


  • . los grupos sociales: reflejan la tendencia instintiva del individuo a agruparse con sus semejantes, como medio de reafirmación de la independencia personal (que sólo se logra a través del colectivo) y de satisfacción de las necesidades afectivas del sujeto, muy poderosas en las etapas de la niñez, adolescencia y juventud.

  • . las asociaciones: satisfacen las necesidades e intereses comunes a un grupo de personas, se encaminan a la realización de tareas concretas, que permiten la realización personal a través del colectivo.

  • . las organizaciones: aseguran la educación, disciplina y control de sus miembros a partir de concepciones filosóficos, ideológicas y políticas, sentimientos e intereses de clase o grupo social, aspiraciones de hegemonía y poder, etc. por lo que sirven como instrumento de la realización a nivel de clase social.


5.3.2. CONCIENCIA SOCIAL Y ORGANIZACIÓN SOCIAL
En el estudio de estas formas de organización social resulta una cuestión importante definir su relación con las formas de la Conciencia Social; lo que se puede resumir en dos preguntas esenciales: ¿Por qué aparecen estas asociaciones, organizaciones y grupos?, ¿Qué representan dentro de la estructura social?.

En última instancia las instituciones, organizaciones, asociaciones y colectivos constituyen el medio a través del cual se expresan, de forma más o menos directa, las diversas formas de la conciencia social.

De acuerdo con la teoría marxista la conciencia social es el reflejo del SER SOCIAL, o sea de la base económica de la sociedad.(52) Como señalara C. Marx "no es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia(53) Por su carácter de reflejo de la base económica la conciencia social se manifiesta en la superestructura política, ideológica y cultural de la sociedad, que abarca todas las manifestaciones de la actividad humana organizada (en formas específicas de la conciencia social: la ideología política, la ideología jurídica, la moral, la religión, el arte, la ciencia y la filosofía.(54) Dichas formas se diferencian entre sí por :


  1. el objeto que reflejan: el aspecto concreto del ser social que tratan, p. ej. la ideología política refleja las relaciones entre las clases sociales.

  2. el modo como lo reflejan: cada forma de la conciencia social utiliza un lenguaje y estilo propio, un sistema categorial específico, p. ej. la filosofía mediante leyes y categorías filosóficas, el arte mediante imágenes artísticas.

  3. el carácter de su vinculación con la base económica: algunas formas de la conciencia social reflejan de manera muy clara y directa el sistema de relaciones económicas de la sociedad, p. ej. la política, el derecho, etc. Otras, como el arte y la filosofía reflejan indirectamente la base económica, a través de códigos más específicos.

  4. por las funciones sociales que desempeñan: cada forma de la conciencia social desempeña una función específica, de suma importancia para la vida de la sociedad. Así p. ej. las ideas políticas formulan las tareas sociales de las clases y determinan la actividad de las organizaciones políticas, en tanto la ética establece las cualidades morales necesarias a las personas, para una adecuada convivencia social y los mecanismos para su conservación a través de la opinión pública.

Cada una de las formas de Conciencia Social posee instrumentos y medios propios para expresar su reflejo del ser social. Tales son las instituciones, organizaciones, asociaciones y colectivos. Las instituciones estatales son el medio de expresión del Estado, órgano de poder de la clase dominante; los partidos políticos constituyen el medio de expresión de las ideas políticas de una clase social, o lo que es lo mismo, la manera en que esta clase refleja la realidad social. Las organizaciones sindicales expresan el punto de vista de los sectores laborales, en tanto las asociaciones culturales o recreativas también expresan el reflejo de la sociedad, pero atendiéndose a estos marcos específicos de su actividad. De hecho todas las formas de conciencia social generan formas de organización social, sin que esto permita establecer en esquema rígido. Muchas organizaciones o asociaciones cumplen más de una tarea social, sirviendo a fines que resultarían identificables bien con la ideología y con el arte, la cultura y la ciencia, por lo que no puede establecerse una derivación estricta. Así p. ej. una organización sindical puede asumir funciones de expresión de la ideología política cuando se adscribe a un programa político determinado, y a la misma vez desempeñar funciones como expresión del Arte y la Cultura cuando promueve estas manifestaciones entre sus miembros. En todas las circunstancias mencionadas estará cumpliendo funciones educativas claramente identificables.

Particular atención merece la religión como forma de la conciencia social y los tipos de organización que de ella se derivan. Por su carácter y contenido la religión expresa la base económica (el ser social) de manera muy indirecta. Las ideas religiosas constituyen un sistema de interpretaciones ideales de la realidad, basadas no en el conocimiento científico sino en creencias y mitos sobrenaturales y por tanto no verificables. Como señalara el célebre teórico socialdemócrata ruso J. Plejánov "la religión se puede definir como un sistema más o menos ordenado de ideas, sentimientos y acciones... las ideas forman el elemento mitológico, los sentimientos pertenecen al dominio de las sensaciones religiosas y las acciones a la esfera de la adoración, o sea del culto".(55) La base mitológica le confiere a la religión una gran independencia relativa respecto al ser social, puesto que sus explicaciones parten de la fe religiosa, de la disposición del sujeto a creer en ellas y no del poder demostrativo que posean. Si bien en su origen la religión reflejaba la impotencia del hombre contra los elementos de la naturaleza hoy su extensión e influencia no responde a estas limitaciones. La división de la sociedad en clases y el antagonismo entre ellas agregó nuevas causales al temor, el desconocimiento y la indefensión del hombre. Actualmente la fe religiosa se nutre de los conflictos sociales que abruman al hombre: la inseguridad económica, la inconformidad con el régimen social y con su condición personal, la insatisfacción con el presente que le toca vivir y con el futuro que no puede modificar, la desorientación dentro de una sociedad caracterizada por la ambivalencia, la hipocresía, el egoísmo, la intolerancia y la discriminación. En esas condiciones la religión encuentra terreno para la prédica religiosa, que lleva consuelo y resignación a los desafortunados a la vez que promueve la esperanza en un mundo mejor y exhorta a la misericordia y la caridad de los que disfrutan de mejor situación.

Desde esta posición sobrehumana la religión se convierte en autoridad acerca de los fenómenos y procesos terrenales, particularmente de la moral y la ideología. Es en este sentido que la religión, a través de sus formas de organización se convierte en importantísima agencia de socialización. Tanto como institución oficial, como organización (la iglesia propiamente dicha) o como asociaciones la religión ejerce una incuestionable influencia educativa, que incluye no sólo aspectos de la formación moral de los sujetos, sino también de su concepción del mundo, la naturaleza y la sociedad, que puede llegar a la adopción de posiciones políticas muy definidas. Como señalara V.I.Lenin "la protesta política con ropaje religioso es un fenómeno propio de todos los pueblos, a un grado determinado de su desarrollo"(56)

La discusión acerca de si la enseñanza religiosa debe o no estar incluida dentro del sistema general de educación fue aparentemente resuelta mucho tiempo atrás, cuando la mayor parte de los países del mundo determinó la separación del Estado y la Iglesia, por lo que la enseñanza de religión quedaba excluida del sistema de educación pública, no así del privado. Sin embargo de tiempo en tiempo aparecen nuevas voces que reclaman el regreso de este tipo de enseñanza a las escuelas,(57) e incluso se ha llegado a instrumentar en algunos países de América Latina.(58)

El problema de la enseñanza religiosa implica una cuestión de carácter ético muy importante. Cuando se decide qué religión asume carácter oficial de hecho se está discriminando a todos los credos y cultos que no reciben este beneficio, por el hecho de que sus practicantes no constituyen mayoría (cosa no siempre cierta) a la vez que se discrimina también a los sujetos que practican esos cultos, o a los que no practican ninguno. De hecho la política más humanista e inteligente sería mantener la enseñanza religiosa como un derecho personal, sujeto a la libre elección de los interesados, y por tanto, no comprometer a la escuela con una enseñanza que, desde su inicio, sería sectaria y antidemocrática.

En definitiva los individuos deben tener el derecho de recibir la enseñanza que deseen, pero la escuela no debe adscribirse a una u otra religión. Para el maestro interesado en desarrollar una educación científica esto no debe ser obstáculo ni fuente de prejuicios. Como señalar V.I.Lenin "la unidad de la verdadera lucha revolucionaria de la clase oprimida por crear el paraíso en la tierra tiene para nosotros más importancia que la unidad de criterio de los proletarios acerca del paraíso en el cielo".(59) En la práctica social el hecho de profesar creencias religiosas (o no profesar ninguna) es un asunto de conciencia y libre elección, que no determina en la adopción de actitudes políticas de corte reaccionario o liberal, como muchos han supuesto. En el tratamiento de la cuestión religiosa en la escuela debe hacerse distinción entre el creyente y su actitud personal y la posición que adopta la Iglesia como institución y organización ante los problemas de la sociedad, del país, de la comunidad y del propio individuo.(60) Y ambas posiciones no son necesariamente coincidentes. Incluso dentro de la propia Iglesia ( y aquí nos referimos en general, sin distinción de culto) se manifiestan divergencias. Así, al menos en América Latina sobran los ejemplos de movimientos religiosos populares muy vinculados a la lucha por mejoras sociales, a la defensa de la democracia y la justicia social, a la protección del medio ambiente y de las minorías, a la solidaridad internacional e incluso que apoyan al proyecto político socialista. Tales con los casos de los Movimientos Eclesiales de Base del Brasil, los Pastores por la Paz de EEUU y las iglesias y pastores que colaboran con el Centro Memorial Martín Luther King en Cuba.

5.3.3 LAS RELACIONES ENTRE LA ESCUELA Y LAS ORGANIZACIO­NES SOCIALES
Los educadores, la escuela, la familia y las diversas organizaciones sociales deben actuar de común acuerdo para la educación de las nuevas generacio­nes.(61) Esto es particularmente importante para una sociedad que esté realmente interesada en la educación para la ciudadanía, o sea para la integración plena y creadora del individuo al contexto social.

La eficacia en la acción de los factores extraescolares, concretamente las organizaciones sociales, depende de la estructuración coherente de los objetivos generales de la educación con los objetivos específicos de cada una de ellas.

Estas organizaciones sociales, como medios de acción de las diversas formas de conciencia social, tienen importancia propia como "elementos de la educación política e ideológica del individuo y en la formación de las cualidades morales de la personalidad, mediante el desarrollo de actividades encaminadas a dicho fin."(62)

En la relación de la escuela con las diversas organizaciones sociales (políticas, religiosas, culturales o de otro tipo) debe tenerse en cuenta que la educación debe adaptarse a las características de las etapas de la vida y a las diferencias individuales, determinadas estas últimas por las condiciones sociales que rodean a los sujetos. De acuerdo con esto cada organización social elabora sus intenciones educativas (influencias) en relación con el sector o grupo de la población sobre el que ejercen una acción directa, sean estos los niños, los jóvenes, las mujeres, campesinos o profesionales, etc. De esta adecuada diferenciación depende en gran medida el éxito del trabajo educativo que realizan estas organizaciones sociales.

En nuestro país existe un sistema de organizaciones sociales que abarca prácticamente el 100 % de la población. Dichas organizaciones, que ejercen su influencia educativa en la comunidad, desempeñan una significativa labor en el apoyo al trabajo educativo de la escuela y la familia, sin que esto quiera decir que todas las contradicciones estén resueltas.

Aún resulta muy insuficiente el trabajo de los Consejos de Padres, que deben constituir el punto de referencia del trabajo conjunto de la escuela con las organizaciones sociales que funcionan en el contexto comunitario. Las organizaciones política (Partido y UJC) funcionan tanto en el contexto comunitario como en el propio centro escolar y en cada uno de los colectivos laborales que están ubicados en el territorio. Sin embargo no siempre se coordinan los esfuerzos y las acciones para la solución de los problemas de trabajo educativo en la escuela y en la propia comunidad. Las organizaciones de masas (CDR, CTC, FMC, UPM, FEEM, FEU, ANAP) se distinguen por el carácter no selectivo de su membresía, lo que les confiere mayor capacidad de convocatoria dentro del sector de la población en que concentran su influencia. Cada una de estas organizaciones, en su marco concreto, puede contribuir al desarrollo de la educación de los ciudadanos a lo largo de toda la vida y en las diferentes esferas en que se manifiesta. A estos esfuerzos se deben unir, de manera armónica y natural todas las asociaciones creadas sobre la base de intereses más específicos: culturales, deportivas, profesiona­les, recreativas, etc, puesto que ellas también cubren necesidades importantes de los sujetos y cumplen funciones educativas específicas.

De la conjugación de esfuerzos en una política educativa coherente, que supere las discrepancias en los mensajes y establezca escalas de valores socialmente aceptables para todos depende en gran medida la solución de muchos problemas educativos que afectan a la escuela, a la familia y la comunidad y a la sociedad en general.

Con relación al papel de las organizaciones políticos en la Educación existe una polémica histórica que no podemos obviar. De un lado se ubican los pedagogos que pretenden defender una supuesta "neutralidad" de la escuela, del otro los que consideran que la escuela, al ser una institución regulada por la clase dominante ya está de hecho politizada.

El origen de dicha polémica parte del reconocimiento o no del carácter clasista de la Educación, y por tanto del carácter político de la escuela y del maestro.

Desde nuestro punto de vista la escuela capitalista, aún cuando intenta desesperadamente demostrar su neutralidad, no puede substraerse al condicionamiento político que le impone la clase dominante. De esto sobrarían los ejemplos, que pueden encontrarse tanto en la formulación de los objetivos de la educación y la enseñanza (pragmáticos y conductistas), en la definición de los métodos (autoritarios y directivos) en la selección del contenido (a través de currículums marcadamente ideologizados) y en la determinación de los sistemas de evaluación (encaminados a reforzar la competencia y la selectividad).

Los pedagogos que parten de la concepción marxista reconocen explícitamente el carácter clasista de la Educación y la enseñanza, como la función política de la escuela y del trabajo del maestro. Sin embargo esta declaración no supone que los intereses de clase puedan imponerse arbitrariamente a los fines e intereses objetivos del conocimiento.

Así para un pedagogo honesto los intereses de clase no pueden llevarlo a seleccionar el contenido evitando aquellos aspectos de la realidad social que le resultan "críticos" para su posición, como tampoco resulta ética la manipulación de los objetivos y tareas de la escuela para convertirlas en "instrumentos" de la política oficial, por muy justa que esta fuere.

En el terreno de la investigación educativa es particularmente importante la defensa de estas posiciones éticas (lo que es también aplicable para la investigación en cualquier otra esfera de las ciencias sociales). La defensa de los intereses de clase o sector, de la posición política personal del investiga­dor o de la postura oficial de la institución escolar no puede ser un elemento que se imponga a la objetividad científica, a la veracidad de los datos, a la seriedad de las conclusiones. Negar estos aspectos, o reducirlos en alguna medida es no sólo manifestación de deshonestidad profesional, sino además violar el principio de la objetividad, clave del método científico de Marx.(63)




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