Introducción a la sociología de la educacióN



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5.1 LA FAMILIA
La concepción pedagógica humanista reconoce a la familia como uno de los factores de mayor incidencia en la educación de la personalidad de los niños, adolescentes y jóvenes. La influencia de la educación familiar, esencial durante los primeros años de vida, transciende ese marco inicial y se manifiesta, con mayor o menor fuerza, a lo largo de toda la vida.

Si se intenta resumir la importancia del entorno familiar en la formación de la personalidad habría que apuntar los siguientes aspectos:



  • es el medio donde el niño recibe la primera información acerca del mundo.

  • donde se establecen las primeras relaciones afectivas.

  • donde el niño se introduce en un sistema de normas de vida elementales y se establecen las primeras regulaciones a la conducta.

  • donde se establecen los patrones éticos y estéticos elementales.

Esta influencia familiar debe ser completada y ampliada por los restantes factores extraescolares, en la medida en que el niño se incorpora a otras tantas esferas de la vida social, como miembro de una comunidad vecinal, como miembro de grupos de coetáneos, como usuario de los medios de difusión, etc. Paralelamente a esta formación el niño inicia, a partir de los 5-6 años, su vida escolar, donde recibirá influencias intencionales que responden a objetivos bien definidos que otorgan una nueva dimensión a la educación del sujeto.

En principio todos las influencias, cualquiera sea su origen, debieran ser coincidentes en cuanto al fin propuesto. Sin embargo sabemos que esto no siempre resulta así. En todo caso debemos reconocer que si la influencia de la educación familiar es decisiva, ello no puede conducirnos a una consideración mecanicista. En efecto, el sujeto procedente de un medio familiar desfavorable no tiene necesariamente que reproducir conductas negativas, como también sobran ejemplos de sujetos procedentes de medios familiares muy favorables que asumen conductas socialmente rechazables. Podemos suponer que lo verdaderamente importante no es el medio familiar en sí mismo, sino la educación que se recibe dentro de él; es esta influencia educativa la que asume una significación valedera para el resto de la vida, aún cuando puede sufrir importantes modificaciones a lo largo de la experiencia vital del sujeto y su inserción en los diversos contextos sociales.

Durante largo tiempo se ha discutido, entre pedagogos sociólogos y psicólogos acerca de este problema. Indistintamente especialistas de cada una de estas ramas han argumentado, unos a favor de la familia, otros de la escuela, en cuanto a la mayor influencia en la educación del sujeto. Nosotros preferimos abordar la polémica desde otro punto de vista, proponiendo las siguientes preguntas:




  1. ¿Qué debe aportar cada una de estas instituciones a la formación de la personalidad?

  2. ¿Cómo pueden conjugarse sus influencias de manera que se eviten los conflictos entre ellas?

En un sentido lo más general posible pudiéramos establecer que la familia debe asumir la responsabilidad por la educación inicial del niño y continuar después apoyando afectiva, moral y materialmente el proceso de educación que continúa a través de la escuela. Por su parte la escuela debe asumir la responsabilidad de continuar la educación iniciada en el marco familiar y encauzarla hacia la asimilación de contenidos seleccionados y la adquisición de habilidades y capacidades concretas; así como contribuir a la propia educación de los padres, mediante la orientación para el adecuado cumplimiento de sus funciones. Como vemos, entre ambas instituciones deben establecerse relaciones de interdependencia y colaboración, que no significa la solución de todas las contradicciones entre ambas, pero sí permite la coordinación de las influencias educativas en una misma dirección.

La escuela y, naturalmente, el maestro pueden y deben contribuir a desarrollar los aspectos positivos de la educación familiar, reforzar los valores positivos adquiridos en su seno. En caso contrario la escuela puede contribuir a reducir e incluso erradicar los efectos de una educación familiar deficiente, la influencia de un medio familiar adverso. Ahora bien, de manera general y dejando aparte las posibles excepciones, la escuela no puede substituir el papel de la familia, no puede suplantar las necesidades afectivas de los niños y adolescentes; aún cuando cubra todas las carencias materiales y las demandas cognoscitivas de los educandos la institución escolar no está preparada ni diseñada para ocupar el lugar de los padres, hermanos, abuelos, etc. y los efectos en la personalidad de los sujetos carentes de este vínculo afectivo son siempre perceptibles, a pesar de que el sistema escolar les haya brindado la mejor atención posible.

En esencia podemos concluir que Escuela y Familia se complementan, pero no se substituyen, puesto que son instituciones sociales asociadas en el mismo fin (la educación y socialización de los individuos) pero diferentes en cuanto a su origen, composición y formas de cohesión interna.

En la Constitución de la República de Cuba se establece con claridad las responsabilidades de la familia y el Estado en la Educación, lo que ha sido resultado tanto de los cambios económico-sociales ocurridos en el país, como de una comprensión cabal del papel de cada una de las instituciones sociales en el proceso de educación.(3) Así se establece que "la familia es la célula básica de la sociedad y se le atribuyen responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de nuevas generaciones",(4) Con relación al Estado se declara que "la enseñanza es función del Estado",(5) para concluir que "la familia, la escuela, los órganos estatales y las organizaciones de masas y sociales tienen el deber de prestar especial atención a la formación integral de la niñez y la juventud".(6)
5.1.1. LA FAMILIA COMO INSTITUCIÓN SOCIAL

La familia constituye la célula básica de la sociedad, o sea su institución más simple, basada en los lazos de parentesco conyugal y consanguíneo, que se establecen por la vía del matrimonio y la procreación de los hijos.(7)

La vida de la familia, se caracteriza tanto por el desarrollo de procesos materiales, que incluyen las relaciones biológicas naturales, económicas y de consumo que aseguran la subsistencia de sus miembros, como por procesos espirituales, que incluyen elementos de carácter psicológico: procesos afectivos, ideas y sentimientos de cada uno de sus miembros.

Desde el punto de vista filosófico la familia es una categoría histórica, su vida y forma concreta de organización están condicionados por el régimen económico social imperante y por el carácter de las relaciones sociales en su conjunto.(8) Esta conclusión, que hoy resulta indiscutible, es uno de los más grandes aportes del Materialismo al estudio de las relaciones familiares y humanas en general, resultado de las investigaciones iniciadas por el etnólogo norteamericano L Morgan y culminadas por F. Engels en su célebre obra "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado".

En este ensayo, publicado en 1844, F. Engels demostró la relación dialéctica entre el grado de desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y el tipo de relaciones sociales de producción con los tipos de familia, la forma de matrimonio y la organización social que asumen las comunidades primitivas. Basándose en los datos recopilados por Morgan entre los pueblos iroqueses y de la comparación con las formas de matrimonio y de organización social de otros pueblos de Asia y Europa, Engels realizó un extraordinario aporte a la teoría marxista de la familia, poniendo en claro las leyes que rigen su evolución histórica.(9)

De manera muy resumida podemos exponer las conclusiones de Engels en cuanto a la evolución histórica de los tipos de familia en el siguiente orden:




Tipo de matrimonio

Tipo de familia

Tipo de organización social

  1. Endogámico

(dentro del mismo grupo)


Consanguínea

Hordas

  1. Exogámico por grupos

(fuera del grupo)


Punalúa

(matriarcal)



Gens

  1. Exogámico individual

(poligámico o poliándrico)


Sindiásmica

Tribus

  1. Monogámico




Patriarcal

Pueblos

Es con este último escalón del desarrollo de la familia, resultado de la aparición de la propiedad privada sobre los medios de producción, que aparecen también los rasgos de la transmisión de la herencia por vía paterna, pasando el hombre (padre) a ocupar el lugar dominante dentro de la familia y relegando a la mujer a un plano secundario, aspectos que aún hoy se manifiestan en la familia contemporánea.

De lo expuesto por Engels se comprueba el carácter histórico de la institución familiar, cuyos rasgos y atributos están determinados por la base económica de la sociedad.
Así, para los fines de la investigación resulta importante destacar los elementos esenciales que distinguen a la familia de otras instituciones sociales. Estas serán:
a) la configuración: a partir de lazos de parentesco

b) la diferenciación de funciones: materiales y espirituales.

c) el carácter histórico, normativo y activo.


  • histórico: por cuanto su configuración obedece a las condiciones del desarrollo económico-social.

  • normativo: por cuanto la familia establece normas de conducta para todos sus miembros, regula su actividad y relaciones con los otros.

  • activo: por cuanto las relaciones familiares se modifican, el papel de sus miembros cambia con el tiempo (p. ej. los hijos que se casan).

Un problema específico de la investigación sociológica sobre la familia es el de la elaboración de definiciones operativas, esto es aquellas que se utilizan para la realización de investigaciones de terreno, donde debe quedar bien esclarecido el grupo de personas que se entienden como miembros de la familia.

La complejidad de la elaboración de estas definiciones se explica en las particularida­des de la familia como grupo social, establecidos por Assman y Stollberg:(10)




  1. la diferencia de edades entre sus miembros, que conduce a peculiares relaciones de dependencia.

  2. la intimidad de las relaciones, que responde a una determinación emocional (afectiva) que abarca a la individualidad de los miembros y condiciona el carácter cerrado de la familia.

  3. la responsabilidad de los miembros de la familia por otros miembros.

  4. para un parte del grupo (los hijos) su pertenencia no es asunto de libre elección.

Teniendo en cuenta estas particularidades los investigadores elaboran sus propias definiciones, en las que enfatizan los aspectos afectivos o los económicos según sea su interés. p. ej.


a) Definición fundamentalmente afectiva:


  • Grupo social pequeño o primario, en el que se configura un sistema de interacción entre las personas que lo integran, en el que los individuos tienen sus primeras experiencias sociales, al que están vinculados de modo intenso y durante largo tiempo.(11)


b) Definición fundamentalmente económica:


  • Grupo de dos o más personas, emparentados entre sí hasta el 4º grado de consaguinidad y el 2º grado de afinidad, que conviven de forma habitual en una vivienda o parte de ella, tienen un presupuesto común y cocinan para el conjunto.(12)

La utilización de una o otra responde, en última instancia, a los objetivos concretos de la investigación, a la naturaleza de problema científico que se intenta resolver y a la hipótesis de trabajo, elementos que constituyen los pilares del trabajo científico.



5.1.2. FUNCIONES DE LA FAMILIA
La familia ocupa un lugar insustituible en la sociedad, pues a través de ella se asegura la reproducción de la población. En cuanto a sus miembros la familia es responsable no sólo de alimentarlos y protegerlos, sino también de brindarles la educación inicial de acuerdo a los patrones y normas morales aceptados, a la vez que asegurar las condiciones para la continuidad de la educación por otras vías. Tales obligaciones aparecen recogidas y reguladas en los Códigos Legales de la mayoría de los países, en el caso concreto de Cuba en la Constitución de la República, en el Código de Familia y en el Código de la Niñez y la Juventud.

Sin embargo el cumplimiento de estas obligaciones no está determinado exclusivamente porque aparezca regulado por la ley. Así p. ej. en muchos países de Latinoamérica se establece la enseñanza obligatoria hasta determinada edad o grado escolar, pero la realidad económica obliga a miles de niños a abandonar la escuela para contribuir al sustento familiar mediante su trabajo.

La influencia (positiva o negativa) que ejerce la familia en la educación de sus miembros está condicionada entonces al cumplimiento de una serie de funciones básicas, que abarcan los procesos materiales y espirituales que ocurren en su interior. Estas funciones se definen como las actividades diferenciadas realizadas por los miembros de la familia, que transcurren dentro de ella y que se relacionan con:


  1. la procreación, cuidado y educación de sus miembros.

  2. el desarrollo de la personalidad de sus integrantes.

  3. las acciones indispensables para el mantenimiento de la familia y la reproducción de la fuerza de trabajo.

En la literatura sociológica especializada es común la identificación de tres funciones básicas,(13) que exponemos a continuación:




  1. Función Biosocial: comprende la realización de la necesidad de procrear hijos y vivir con ellos en familia. Desde el punto de vista social la conducta reproductiva es considerada como reproducción de la población Incluye las relaciones sexuales de pareja que constituyen elemento de estabilidad para ella y para toda la familia.

  2. Función Económica: Comprende las actividades de abastecimiento y consumo tendientes a la satisfacción de las necesidades individuales y familiares, y las actividades de mantenimiento que incluyen el trabajo realizado por los miembros en el marco del hogar (tareas domésticas), así como las relaciones intrafamiliares que se establecen con tal fin. Esta función determina sobre el nivel de vida familiar.

  3. Función Cultural - Espiritual: comprende todas las actividades y relaciones familiares a través de las cuales la familia participa en la reproducción de la vida cultural-espiritual de la sociedad y de sus miembros. Empleando sus medios y posibilidades la familia realiza aspectos específicos del desarrollo de la personalidad de sus miembros, especial­mente en la educación y socialización de los miembros más jóvenes.

Sin embargo el cumplimiento exitoso del papel educativo de la familia no puede verse mediante el cumplimiento de una u otra de las funciones, sino de la combinación efectiva del cumplimiento de todas. Así, p. ej. es posible encontrar con relativa frecuencia familias donde todas las necesidades de tipo económico están resueltas de manera muy satisfactoria y, sin embargo, existen graves carencias en el plano espiritual y afectivo que dificultan la adecuada formación del niño o el adolescente.

En cada una de las funciones señaladas existen una serie de aspectos que asumen gran relevancia para los investigadores. En el terreno de la función Biosocial son objeto de estudio los fenómenos de reducción de las tasas de nupcialidad y natalidad en los países de mayor desarrollo, con el consiguiente envejecimiento de la población y la reducción de las disponibilidades de fuerza de trabajo para los próximos años. Resulta también preocupante el incremento de las tasas de natalidad y el crecimiento general de la población en los países del Tercer Mundo, que trae como consecuencia exceso de fuerza de trabajo e incremento en las demandas de empleo, educación, salud y servicios de todo tipo que no son solucionables por sus propias economías.

En cuanto a la función económica existen problemas de estudio en las siguientes áreas: el incremento de trabajo infantil como resultado de la crisis económica global; el incremento de los jubilados y pensionados dentro del total de la población, con las afectaciones que esto trae para la economía familiar y sus relaciones internas; la distribución de las tareas domésticas entre los miembros de la familia, por la incidencia que esto tiene en la educación de los miembros más jóvenes; las prioridades en la utilización del presupuesto familiar; la devaluación del papel de los padres en la obtención de los recursos para la familia, etc.

En lo que se refiere a la función cultural-espiritual existen también un grupo de problemas que exigen estudio detallado para su adecuada valoración, entre ellos el nivel cultural de la familia, los intereses y hábitos culturales dominantes, la disponibilidad de tiempo libre de la familia y el presupuesto para su utilización, la cantidad, calidad y variedad de la oferta cultural disponible, las posibilidades reales para el uso en común del tiempo libre, etc. Cada uno de esos elementos, por separado y en conjunto, determinan sobre la forma real en que la familia puede ejercer su función cultural-espiritual, encaminada al crecimiento ético y estético de sus miembros.

5.1.3 TIPOS DE FAMILIA. INCIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
El cumplimiento de las funciones de la familia también está relacionado con su estructura interna, o sea por la relación existente entre sus miembros, la cantidad de estos y el status económico, social, cultural y profesional de cada uno de ellos. De acuerdo con estos elementos la familia dispone de mejores o peores condiciones para el cumplimiento de las funciones básicas, su correspondencia con un determinado nivel socioeconómico y cultural y de un estilo de vida que le resulta propia y generalmente estable.

Desde estos parámetros las familias pueden ser clasificadas así:



  1. Según su extensión

  1. Nuclear: compuesta por padre, madre e hijos solteros.

  2. extendida: cuando se agrega algún otro miembro consanguíneo o no.




  1. Según su composición

  1. Completa: cuando padre y madre están presentes y viven con los hijos.

  2. Incompleta: cuando falta uno de los cónyuges.




  1. Según su status

  1. Homogénea: cuando padre y madre disfrutan del mismo status.

  2. Heterogénea: cuando entre padre y madre existen diferencias de status.

El status a que hacemos referencia incluye lo referente a:




  • nivel cultural de los cónyuges: elemental, media o superior.

  • ingresos monetarios: según los grupos establecidos por la estadística económica.

  • nivel profesional: obreros, empleados, profesionales, artistas, etc.

  • procedencia de clase: obrera, campesina, pequeña, media o alta burguesía, etc.

La caracterización de la familia del escolar constituye un elemento importante para el trabajo del maestro, por cuanto le permite ubicar al alumno dentro de un contexto concreto, del que se derivan importantes influencias educativas que pueden ser aprovechadas por el docente para potenciar su propio trabajo. En el caso de que existan problemas familiares que afectan al escolar el conocimiento de éstos por el maestro le permite elaborar estrategias individualizadas que compensen en lo posible las carencias materiales o afectivas del niño o el adolescente y le faciliten ubicarse en un mismo plano con relación a sus coetáneos del grupo escolar.

Los estudios de caracterización de la familia realizados periódicamente por sociólogos, economistas y etnógrafos no siempre resultan de validez para el trabajo del maestro, por cuanto tratan de presentar imágenes generales de la sociedad, p. ej. la "familia tipo", "familia promedio," etc, en tanto el maestro debe trabajar con familias y sujetos concretos. Sin embargo el conocimiento de lo típico social es importante por cuanto permite reconocer la distancia entre la generalidad y el caso concreto, así como la representatividad del caso (o los casos) dentro del contexto social general. En nuestro caso los últimos estudios sobre la estructura y composición de la familia cubana datan de finales de los años 80,(14) que establecían una mayoría de familias nucleares -53,4 %- sobre las extendidas(15) y de familias completas - 73 %- sobre las incompletas.(16) Sin embargo los autores constataron una tendencia al incremento de las familias extendidas, que se presumía del crecimiento de la población, la reducción de la edad de los matrimonios y las limitaciones en las construcciones de viviendas. Por otra parte también establecieron la tendencia al incremento de las familias incompletas, debido presumiblemente al incremento de la tasa de divorcialidad y de los fenómenos de emigraciones internas y externas.

El cualquier caso dichos estudios, calificados por los propios autores como incompletos, requieren de actualización y sólo pueden utilizarse como referencia histórica. Por esta razón resulta muy importante promover la realización de estudios de terreno que permitan la caracterización de la familia cubana actual y del grado de cumplimiento de sus funciones básicas, lo que será un auxiliar importante para la elaboración de estrategias educativas adecuadas.

Aunque, como hemos dicho, la pertenencia a uno y otro tipo de familia no condiciona exactamente la conducta individual del sujeto (los ejemplos sobrarán para demostrarlo) no podemos obviar la existencia de regularidades generales comprobadas por las investigaciones psicológicas y sociológicas en lo que se refiere a la influencia del medio familiar en aspectos concretos del proceso educativo en general y de la enseñanza-aprendizaje en particular, como p. ej. en cuanto al éxito o fracaso escolar (relacionado con problemas de asistencia, disciplina y rendimiento escolar, etc); las vías formativas y profesionales (motivaciones para la selección de estudios y futura profesión) y la formulación de los planes de vida (que incluyen en primer lugar las orientaciones de valor, las normas morales, los patrones de conducta, etc.)

Así, p. ej. A. Meier ha sintetizado de los resultados de gran número de investigaciones un grupo de condiciones familiares que influyen (positiva o negativamente) sobre los aspectos señalados con anterioridad.(17) Según este autor las condiciones fundamentales son:




  1. Las funciones sociales profesionales que desempeñan los padres y que condicionan la posición social de la familia.

  2. El tamaño y estructura de la familia

  3. Las relaciones intra y extrafamiliares.

  4. El régimen doméstico y el modo de vida.

  5. El nivel cultural-ideológico de la familia.

  6. El presupuesto de tiempo.

Partiendo de estas condiciones los estealemanes Schmidt-Kolmer en 1961, Guldner en 1962 y Rossler en 1963 determinaron la relación entre el rendimiento escolar de los estudiantes y la extensión de la familia, particularmente el número de hermanos, llegando a la conclusión de que los niños hijos únicos o con un máximo de 1-2 hermanos obtenían mejores resultados que los niños que tenían 3 o más hermanos, lo que parece relacionado con la atención que reciben de los padres y el nivel cultural de éstos.(18) Walter y Grassell, en 1968, establecieron la relación entre los rendimientos y el tipo de familia, concluyendo que el 50 % de los niños provenientes de familias incompletas obtenían bajos resultados académicos, mientras entre los niños provenientes de familias completas el valor descendía a 26 %.(19) Por su parte estudios realizados en 1966 determinaron la relación entre el tiempo dedicado por los padres a la atención de sus hijos (tiempo libre consumido en común) y los rendimientos escolares de los hijos, cuyos resultados resumimos en la tabla siguiente:




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