Introducción a la sociología de la educacióN



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INTRODUCCIÓN

A LA

SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

Dr. ANTONIO BLANCO PÉREZ


INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO ENRIQUE JOSÉ VARONA


FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

CIUDAD DE LA HABANA

1997

INTRODUCCIÓN A LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN
ÍNDICE

PREFACIO

I. Bases teóricas y metodológicas de la Sociología



de la Educación

  1. Sociología General

  2. Sociología de la Educación

  3. Lugar de la Sociología de la Educación dentro de las Ciencias de la Educación

  1. Objeto de estudio

Notas


  1. La Educación como factor de la práctica social

2.1Esencia y carácter de la Educación

2.2 Socialización e individualización

2.3Teorías de l a socialización y el control social

Notas



  1. La Educación como función de la sociedad

  1. Funciones sociales de la Educación

  1. Función general de la Sociedad

  1. Función parcial de la superestructura

  1. Función finalista de una organización

  1. Función profesional de grupos y personalidades

  1. Los modelos educativos

  1. Papel y funciones del maestro. Tareas básicas

Notas

  1. La Educación como institución social

  1. Estructura y funciones del Sistema de Educación

  1. Los objetivos del sistema

  1. Principios y estructura

  1. Funciones específicas del Sistema de Educación

  1. Las relaciones sociales en el Sistema de Educación

  1. La Escuela como centro de las relaciones sociales

  1. El Colectivo Pedagógico

  1. El Colectivo Escolar

Notas

  1. Factores extraescolares de la Educación

  1. La familia

  1. La familia como institución social

  1. Funciones de la familia

  1. Tipos de familia. Incidencia en la educación

  1. La comunidad

  1. Problemas para la conceptualización

  1. Tipos de comunidad

5.2.3 Factores que intervienen en el desarrollo de las comunidades

  1. Particularidades del trabajo comunitario en Cuba

  1. Indicadores para la caracterización de la comunidad

  1. Potencialidades educativas de la comunidad

  1. Las organizaciones sociales

  1. Tipos de organizaciones sociales

  1. Conciencia social y organización social

  1. Las relaciones entre la escuela y las organizaciones sociales

  1. Los colectivos laborales

  1. Medios masivos de comunicación

  1. Funciones de la comunicación masiva.

  1. La industria de la comunicación masiva. La cultura de masas.

Notas

VI.Acerca de la investigación sociológica aplicada la Educación.

Notas

Bibliografía



PREFACIO

Este libro intenta satisfacer una necesidad de los maestros y profesores en ejercicio, de los técnicos y cuadros de dirección de la Educación, de los estudiantes de las especialidades pedagógicas y en general, de todas las personas interesadas en los problemas de la Educación y la enseñanza.


El perfeccionamiento continuo de los Planes y Programas de Enseñanza en las especialidades pedagógicas permitió la inclusión en el curriculum de la Disciplina de Formación Pedagógica de una nueva asignatura: Maestro y Sociedad, cuyo contenido es eminentemente Sociología de la Educación. El trabajo con esta asignatura nos demostró la necesidad de un texto que de manera clara y sistemática expusiera los problemas fundamentales de esta Ciencia, superando la dispersión y diversidad de criterios que los estudiantes encontraban en la literatura especializada, por demás escasa y de difícil acceso.
La experiencia de impartir los cursos de Sociología de la Educación incluidos dentro de las Maestrías en Educación y Psicopedagogía que se ofrecen en el ISPEJV sirvió para que descubriéramos la magnitud real de la necesidad antes apuntada. Durante largos años la preparación de maestros y profesores en nuestro país prescindió de este componente esencial de las Ciencias de la Educación. Las carencias teóricas y metodológicas que de ello se derivan son claramente perceptibles en la práctica pedagógica y la labor investigativa de nuestros colegas. Parece llegado el momento de iniciar la solución de esas limitaciones, tarea en que pretendemos colaborar mediante este libro.
En cuanto al contenido del libro debemos realizar dos aclaraciones preliminares. En primer lugar hemos creído oportuno no abordar los aspectos concernientes a la Dirección del Trabajo Educativo, tema que otros autores incluyen en los textos de Sociología de la Educación, pero que puede ser abordado desde otra ciencia específica: la Dirección Científica del Trabajo. Por una razón similar no incluimos los contenidos referentes a la Metodología de la Investigación Educativa. Sobre ambos temas existe una amplia bibliografía de autores nacionales y extranjeros, que puede ser consultada con relativa facilidad tanto por maestros y profesores como por los estudiantes de las especialidades pedagógicas.
En segundo lugar este libro no pretende brindar respuestas definitivas a los innumerables y complejos problemas de la Educación. Por el contrario, en cada uno de los asuntos abordados tratamos de presentar la mayor diversidad de opiniones de los especialistas y los aspectos que consideramos aún no resueltos en el plano teórico y práctico, pero dejamos abierta la posibilidad de que cada lector asuma su propia posición, sin intentar por nuestra parte someterlo a verdades absolutas, que la vida se encarga de desvirtuar con mucha facilidad. No es este por tanto, un libro de tesis, sino un documento para la discusión y reflexión.
Guiados por esa intención pretendemos contribuir a la actualización y perfeccionamiento del trabajo de todos los que están relacionados con la Educación y la enseñanza, no desde posturas definitivas, sino exhortando a la reflexión, el intercambio de ideas y la elaboración de propuestas y alternativas personales.
Un trabajo como este no puede eludir los defectos. El lector podrá sentirse insatisfecho con el tratamiento de algunos temas que considere requieren mayor profundidad, o con la no inclusión de algún criterio que estime importante, o con el propio orden en que se presentan los temas. Debe tenerse en cuenta que nuestro interés se circunscribe a la presentación de una introducción al estudio de la Sociología de la Educación, lo que presupone limitaciones tanto en la amplitud como en la profundidad del tratamiento de los asuntos, que deberán ser complementados mediante la consulta y estudio individual de la bibliografía que proponemos, así como la que pueda incorporar el interesado.
En cuanto a la bibliografía hemos preferido indicar aquella que resulta de más fácil acceso para nuestros posibles lectores de Cuba y Latinoamérica, disponible en las bibliotecas y centros de documentación y publicada en español. Por esta razón el listado bibliográfico incluye solo los textos fundamentales, que pueden ampliarse mediante los artículos indicados en las notas de cada capítulo.
Somos conscientes de que este trabajo deberá perfeccionarse; para eso nada mejor que someterlo a la crítica de las personas que participan, de una manera u otra, en el proceso de Educación y enseñanza. Si este libro contribuye a motivar al lector hacia los estudios de Sociología de la Educación consideramos que tiempo y energías dedicados a él quedarán bien recompensados.
Por último, es justo agradecer a todos los compañeros de la Facultad de Ciencias de la Educación del ISPEJV de la Habana que de una manera u otra contribuyeron a la elaboración del libro que ponemos a su disposición.
Sin su estímulo y apoyo no hubiera sido posible llegar hasta aquí.
El autor

Ciudad de La Habana, junio, 1995



CAPITULO I

BASES TEÓRICAS Y METODOLÓGICAS DE LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

La Educación, entendida como fenómeno de carácter social refleja, de manera más o menos explícita, el grado de desarrollo económico, político y social alcanzado por la humanidad en un período histórico concreto. La Educación, según A. Meier "constituye, por tanto, un fenómeno social que se manifiesta en múltiples formas, como praxis social, y a niveles sociales totalmente distintos. No se limita a determinada época de la vida ni a una única esfera de la vida. Se manifiesta tanto de forma espontánea como (en creciente medida) de forma institucionalizada y organizada".(1) De aquí que cualquier análisis sobre la Educación debe partir, necesariamente, del estudio y caracterización de la sociedad en que ella se desarrolla, de sus problemas y contradicciones esenciales, que dan lugar y constituyen el fundamento de todo el sistema de educación social.

Tradicionalmente se consideró la educación desde la perspectiva individual. Esta concepción, prácticamente única hasta mediados del s. XIX, establecía como objetivo de la educación el perfeccionamiento de la persona y la posibilidad del logro de su plenitud humana, a través del éxito en la vida. El desarrollo de las corrientes filosóficas de finales del s. XIX dirigió el estudio de los fenómenos de la educación hacia su relación con los procesos de socialización e individualización del hombre. "La Pedagogía acusó la nueva dirección y se interesó por la socialización del individuo, tratando de contribuir a la implantación de una sociedad más justa y promover el desarrollo social"(2) Aún cuando no puede considerarse que la educación sea el factor determinante del desarrollo social, hoy se reconoce su influencia en todos los procesos de cambio. Como señala Pablo Carreño "... la educación es un hecho social...la educación dada por cada pueblo es hija de sus circunstancias sociales, hallándose vinculada a las necesidades a que él se ve sometido y a la idea que se forja de la vida y las personas...(3)

"En consecuencia -señala A. Meier- "la educación y la enseñanza pueden considerarse manifestaciones específicas de la vida del hombre en todas las esferas de la sociedad, como parte integrante de su verdadero proceso vital, sin que por ello deba considerarse que la educación abarca todas las formas de la mutua influencia de los hombres"(4). Siendo entonces la educación una forma determinada del comportamiento social y por tanto un tipo específico de relación social, su estudio no puede realizarse sino a partir de las condiciones sociales que le dan origen, que constituyen el marco histórico concreto de su existencia y desarrollo.

Las relaciones entre la Educación y la Sociedad deben analizarse en dos planos diferentes entre sí: en primer lugar la influencia de la sociedad como base objetiva del proceso de educación del individuo, con el fin de lograr su integración al contexto social; en segundo lugar la influencia de la Educación en el proceso de desarrollo de la sociedad, entendiendo a la primera tanto como factor del progreso económico y científico-técnico de la sociedad, como también factor de desarrollo de la cultura, de los valores éticos y en definitiva, del crecimiento espiritual de la misma sociedad. Como señala P. Carreño "... la educación es a la vez producto de la sociedad y productora de esa misma sociedad"(5) De esta manera, las influencias entre la sociedad y la Educación sólo pueden entenderse como una interacción recíproca, una interdependencia que se manifiesta compleja y diversa.

El reconocimiento de esta interdependencia ha permitido el surgimiento y desarrollo de una ciencia especial encargada de su estudio: la Sociología de la Educación.

Esta ciencia permite el análisis de las relaciones sociales que influyen y participan en el proceso de educación, así como las influencias de esta última en el desarrollo de la sociedad.

Aún cuando a primera vista pareciera que el terreno de la Sociología de la Educación está bien delimitado, no puede obviarse el hecho de que existen diversas opiniones en cuanto a su objeto de estudio, su sistema categorial y su metodología de investigación, lo que ha dado lugar a diferentes denominaciones, entre las que pueden citarse "Sociología Pedagógica", "Sociología Educativa", "Sociología de la enseñanza" y otras. Semejante diversidad, a veces no muy convincente para el profano, complica los estudios sobre el tema, por lo que se hace necesaria una definición que contribuya a esclarecer el conjunto de problemas que abarca la ciencia y la diferencia, tanto de las restantes Ciencias de la Educación como de la Sociología General y sus otras ramas.

En el terreno de la Educación, como es hoy universalmente reconocido, intervienen muy diversos factores: alumnos y maestros, padres y familiares en general, instituciones y organizaciones de carácter estatal y social, medios de difusión masiva y comunicadores, además de las condiciones sociales propiamente dichas. Todo esto confiere a la Educación un carácter eminentemente social. El estudio de la Educación en general, o del proceso de enseñanza-aprendizaje en particular, debe tener en cuenta la incidencia de cada uno de ellos, tanto aisladamente como en conjunto. El desarrollo de campos del conocimiento científico de la Educación refleja el estado de los estudios sobre estos factores y sus influencias: en el plano psicológico (componentes individuales), en el plano pedagógico (metodología y tecnología de la enseñanza), en el plano epistemológico (teoría del conocimiento), en el plano social (componente sociológico). Estos se convierten en fuentes para la formulación de los curriculums escolares, en los cuales se observa el predominio de unos sobre otros, en dependencia de la orientación de quienes los elaboran. Como señala D. Fernández, la tendencia histórica ha sido la de sobrevalorar los aspectos psicológicos y pedagógicos en detrimento de lo sociológico y lo epistemológico.(6)

De la combinación de factores anteriormente mencionados se deriva la complejidad del fenómeno educativo y la existencia de diversas ciencias que abordan la Educación desde una posición específica, entre las que podemos citar, p. ej. la Psicología Pedagógica, las Metodologías de la Enseñanza (general y específicas) y, por supuesto, la Sociología de la Educación. Sin embargo, el desarrollo de estas ciencias, como hemos citado, no ha ocurrido al mismo ritmo, sino por el contrario, desigualmente. Si bien en los grandes pedagogos de la Antigüedad, Platón y Aristóteles, la Pedagogía tenía una filiación y proyección eminentemente social, el desarrollo posterior del pensamiento y las teorías pedagógicas hizo mayor énfasis en los aspectos psicológicos y técnicos de la Educación, favoreciendo el carácter individual de la enseñanza-aprendizaje con evidente detrimento de los análisis de tipo sociológico. Esta desviación, que sólo ha comenzado a corregirse en fecha relativamente reciente, pudo tener su causa fundamental en las particularida­des del desarrollo de la ciencia básica, que debía servir de sustento teórico y metodológico a los estudios sociológicos de la Educación: La Sociología General.



1.1. LA SOCIOLOGÍA GENERAL
Siendo la Sociología de la Educación una ciencia derivada de otra mucho más general, no puede pensarse en el desarrollo de la teoría aplicada a un campo particular (en este caso la Educación) sin la existencia de una teoría general suficientemente argumentada y demostrada en la práctica, que en el caso concreto de la Sociología significa elaborar una visión científica de la sociedad y sus leyes de desarrollo.

El primer problema que se le presenta a la Sociología es el referente a la diversidad de definiciones sobre su objeto de estudio. Un breve recorrido por la literatura especializada nos llevará a encontrar desde formulaciones excesivamente simples, p.ej. "Doctrina acerca de la sociedad y las leyes de su desarrollo.(7) hasta las que promueven la confusión, p. ej. "comportamiento grupal, costumbres y disposiciones sociales perdurables que se derivan de ese comportamiento".(8) En ese periplo hallaríamos reflejadas todas las tendencias filosóficas conocidas, los más diversos criterios políticos e ideológicos, así como intereses de clase evidentemente contrapuestos. Los sociólogos marxistas, a partir de la concepción dialéctico-materialista de la sociedad, elaboraron sus propias definiciones, entre las que cabe destacar la de los este-alemanes G. Assmann y R. Stollberg, que identificaron a la Sociología como "ciencia social que investiga el desarrollo y estructura de la sociedad, como sistema de relaciones sociales; el desarrollo y estructura de esas relaciones y sus campos particulares, así como las fuerzas sociales impulsoras de la actividad social de las clases y grupos de individuos".(9)

Muy similar a esta definición es la del sociólogo soviético G. Osipov, aunque en su formulación concede mayor interés a la determinación de las leyes del desarrollo social: "ciencia acerca de las leyes específicas y generales del desarrollo y funcionamiento de los tipos de sociedad históricamente establecidos, de las formaciones económico-sociales".(10)

En ambos casos se destaca la intención de examinar la sociedad como un organismo social único, cuyo funcionamiento y desarrollo se realiza mediante la interacción de los aspectos o factores económicos, sociales, políticos e ideológicos, tanto al nivel individual como colectivo, de la actividad vital de todos los miembros de la sociedad. Por esta razón tomamos estas definiciones como principios teóricos para la fundamentación del lugar y objeto de estudio de la Sociología de la Educación.

El surgimiento de la Sociología en el vocabulario científico está bien definido. Augusto Comte, (1798-1857) filósofo francés que fuera secretario personal y colaborador del socialista utópico Saint-Simon, introdujo el término en 1839, para referirse al "estudio profundo de la sociedad." Comte, que tiene un lugar dentro de la Historia de la Filosofía como creador de la llamada "Filosofía Positiva", partía de concebir a las ciencias como recolectoras de datos que permitieran una descripción lo más exacta posible del objeto de estudio. En este sentido la Sociología, como "ciencia positiva" debía limitarse a la descripción, pero nunca a la explicación de la sociedad. El pensamiento político de Comte, que derivó hacia la derecha hasta convertirse en defensor de las teorías sobre la inutilidad de la transformación revolucionaria de la sociedad, lo condujo a considerar que el orden burgués representaba la culminación de la evolución de la humanidad. Semejante posición tuvo mucho que ver con el desarrollo posterior de la Sociología burguesa y sus aplicaciones, de lo que no pudo substraerse la Sociología de la Educación.(11)

El verdadero despegue de la Sociología como ciencia independiente se encuentra en los trabajos de Carlos Marx del período comprendido entre 1844-1847, entre los que resaltan los "Manuscritos Económico-Filosóficos”, "La Sagrada Familia", "La Ideología Alemana" y "Miseria de la Filosofía". Al decir de Lenin tal creación científica de Marx, contenida en estas y otras obras, permitió elevar la Sociología por primera vez al rango de ciencia, librándola de toda la especulación anterior.(12)

En los trabajos citados Marx expuso brillantemente los fundamentos de la concepción materialista de la Historia, formuló el concepto de formación económico-social, que resultaría esencial para toda la Historiografía, y demostró, con la aplicación del método dialéctico, la sujeción del progreso histórico-social a leyes objetivas que regulan la transición de un régimen social a otro, a partir de la contradicción entre el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad y las relaciones sociales de producción que se establecen entre los hombres. Con los aportes de Marx la Sociología se separó definitivamente de la Economía, la Filosofía, la Antropología y la Historia, quedando abierto el espacio para el estudio específico y detallado de los fenómenos sociales, de las relaciones que los originan y las leyes que los rigen. Como es natural, la revolución que Marx originó en el terreno de las Ciencias Sociales abarcó a todas las ramas que se derivaron de la Sociología General, en especial a la Sociología de la Educación.

Un resumen de la concepción dialéctico-materialista aparece en la célebre carta de Marx a P.V. Annenkov, fechada el 28 de diciembre de 1846, en la que escribe: "¿Qué es la sociedad, cualquiera que sea su forma? El producto de la acción recíproca de los hombres. ¿Pueden los hombres elegir libremente esta o aquella forma social? Nada de eso. A un determinado nivel de desarrollo de las facultades productivas de los hombres corresponde una determinada forma de comercio y de consumo. A determinadas fases de desarrollo de la producción, del comercio, del consumo, corresponden determinadas formas de constitución social, una determinada organización de la familia, de los estamentos o de las clases; en una palabra una determinada sociedad civil. A una determinada sociedad civil, corresponde un determinado orden político (état politique) que no es más que la expresión social de la sociedad civil".(13)

Para el investigador polaco B. Suchodolski, el origen de la Sociología de la Educación Marxista reside en los trabajos citados, particularmente en "La Ideología Alemana". donde identifica lo que considera como tesis cardinales de la pedagogía marxista:


  1. La relación entre la Educación y la transformación de la Sociedad.

  2. El papel del educador como protagonista del proceso de transformación social.

  3. La fundamentación científica de la Pedagogía como elemento de la transformación revolucionaria de la sociedad.(14)

Sin embargo, es un hecho que Marx nunca mencionó a la concepción científica elaborada por él con el término de "Sociología", posiblemente para evitar confusiones con el que ya era utilizado por Comte y sus seguidores. Algo similar ocurrió con sus aportes en el terreno de la Lógica Dialéctica, que dieron lugar a una nueva metodología sin que hubiera escrito una obra bajo este título. Lo que para un genio como Marx no tenía mayor importancia se convirtió en un problema de difícil solución para sus continuadores menos dotados. El enfoque dogmático que primó entre los teóricos del marxismo promovió una separación artificial entre el Materialismo Dialéctico y el Histórico, terminando por considerar a este último como la "Sociología del Marxismo".(15) Con esto se acuñaba un error que tendrá graves repercusiones en el desarrollo posterior de la teoría de Marx: primero, confundir la concepción teórico-metodológica general con una de sus esferas de aplicación; segundo, elevar la teoría al rango de doctrina acabada, sin posibilidades de adecuación y renovación, lo que reducía sus alcances en el terreno de la investigación y la búsqueda de soluciones a los problemas del desarrollo social en condiciones concretas. Ya en 1969 el sociólogo soviético I. Iadov,en un artículo particularmente polémico, había advertido "... aquellos científicos que afirman que la Sociología Marxista es idéntica al Materialismo Histórico reducen las investigaciones sociológicas concretas, ya sea a la ilustración de determinadas teorías, ya sea un burdo empirismo. Entre los principios más generales del Materialismo Histórico, como teoría Sociológica General, y el análisis de los problemas sociales concretos se extiende una "cadena" de eslabones teóricos intermedios".(16) Con estos errores se desvirtuaba el elemento central del Marxismo; La Dialéctica Materialista.

A partir de Marx la teoría y la investigación Sociológica quedaron envueltas en la lucha entre el Materialismo y el Idealismo, que abarcaba a la Filosofía desde su propio origen, y que naturalmente, se extendía a todas las Ciencias Sociales. De las teorías sociológicas basadas en la concepción idealista se derivaron escuelas y corrientes que marcaron épocas dentro de la Historia de la Sociología, entre las más conocidas la Sociología Empírica, la Sociología Naturalista, la Microsociología y la Sociometría, la Teoría Estructural-Funcionalista, la Sociología Crítica, etc.(17)

Entre tantas corrientes y escuelas puede hacerse una diferenciación en dos vertientes fundamentales: la Sociología Europea y la Norteamericana. La primera se caracteriza por una elaboración eminentemente teórica, abstracta y globalizadora, que se dirige al estudio de la totalidad social, en particular los mecanismos del cambio y desarrollo de la sociedad. La segunda, más interesada en el trabajo experimental, de carácter empírico y descriptivo, se orienta preferentemente a la solución de tareas concretas y el estudio de grupos seleccionados, con abundante uso de técnicas e instrumentos de medición cuantitativa. Ambas vertientes tienen una notaria influencia en la Sociología de la Educación, a la que trasladan sus generalizaciones teóricas y metodológicas de investigación.

Por su parte la Sociología Marxista no disfrutó, en el período posterior a Lenin, de las mejores condiciones para su desarrollo, a pesar de que el mismo V.I.Lenin fue un eminente investigador y teórico en el terreno de los problemas sociológicos (de lo que es ejemplo la metodología utilizada para elaborar el libro " El desarrollo del capitalismo en Rusia”. Salvo muy contadas excepciones la sociología marxista estuvo dominada por cierto dogmatismo que le llevó a rechazar los aportes teóricos y metodológicos de sus colegas "occidentales", en especial se puso en duda la utilidad de las investigaciones aplicadas y la fiabilidad de método estadísticos, encuestas de opinión, surveys, etc. Si bien en el plano teórico es excepcional el trabajo del dirigente comunista italiano A. Gramsci (1891-1937) su contribución, realizada en las difíciles condiciones de la cárcel fascista, no fue suficiente­mente divulgada hasta hace poco tiempo.(18)

En América Latina se distinguen tres etapas del desarrollo de la Sociología: la inicial, desde finales del s. XIX hasta los años 30, con gran influencia del Positivismo y aparición de grandes pensadores marxistas; la segunda, que abarca la postguerra hasta los años 60, con énfasis en las investigaciones empíricas; y la tercera, llamada de "Sociología crítica", en que aparecen las muy difundidas teorías de la "dependencia" y del "desarrollismo", que cubrieron todo el horizonte científico hasta bien avanzados los años 80, en que se produce la crisis del "socialismo real".(19)

En sentido general la Sociología Marxista en los antiguos países socialistas (Europa del Este y la URSS) sufrió un evidente estancamiento teórico y práctico, que sólo empezó a resolverse ya avanzados los años 70 con los trabajos del citado Iadov, G. Osipov, G. Andreieva, A. Zdravomislov, V. Shubkin, todos soviéticos; los este alemanes W. Friedrich, G. Assman y R. Stollberg y algunos otros.

La renovación dentro de la Sociología marxista alcanzó también al terreno de la Sociología de la Educación, que encontró las condiciones propicias para su despegue, particularmente en la RDA y otros países de Europa Central, como tendremos oportunidad de ver más adelante. Asimismo en Europa occidental, EEUU y América Latina investigadores y teóricos han realizado en los últimos años importantes estudios y reflexiones sobre los problemas sociales de la Educación a partir de presupuestos teóricos marxistas y la utilización del método dialéctico-materialista.

Un aspecto importante de la relación entre la Sociología General y la Sociología de la Educación es el que concierne al esquema de su elaboración teórica y práctica, que se constituyen en formas (o direcciones) del trabajo de la ciencia. En ambas podemos distinguir la elaboración de GENERALIZA­CIONES TEÓRICAS, esto es el descubrimiento y exposición de leyes del desarrollo, generales en el caso de la Sociología, específicas en la Sociología de la Educación; CLASIFICACIONES, que corresponden a períodos históricos, grupos de fenómenos y procesos, modelos, etc; CONCEPTUALI­ZACIONES, que constituyen el Sistema categorial de la ciencia y permiten la formulación de las hipótesis y teorías, y por último TEORÍAS EXPLICA­TIVAS, que establecen la argumentación lógica y ordenada de la concepción sobre el fenómeno o proceso estudiado y se convierten en el elemento distintivo de la escuela o corriente de pensamiento sociológico, entre las que podemos situar, como ejemplo la Positivista, la Estructural-Funcionalista, la Dialéctico-Materialista, etc.

De esta forma puede resumirse que la Sociología General actúa como base teórica y metodológica de la Sociología de la Educación. A su vez la teoría general está definida por la base filosófica general en que se sustenta, en nuestro caso el Materialismo Dialéctico e Histórico, lo que determina su enfoque histórico-crítico y su compromiso con la transformación social.

De la teoría sociológica general se derivan otras ramas de la Sociología, como p.ej. la Sociología Industrial, la Sociología Urbana o Rural, la Sociología del Turismo, la Sociología del Deporte, etc, cada una de ellas con un terreno específico de investigación. Aunque cada una de esas ramas disfruta hoy de una relativa independencia y reconocimiento, no resulta excepcional la superposición de formulaciones de carácter general a alguna de las ramas particulares, con el evidente prejuicio de la objetividad y cientificidad de los resultados. Semejante práctica trae aparejados, entre otros, los siguientes errores:


  1. la generalización de conceptos, válidos para una rama específica, hacia otras en las que no tienen el mismo valor.

  2. la generalización de resultados de investigaciones empíricas de una rama hacia otra.

  3. la generalización de conceptos, regularidades y resultados empíricos de una rama, obtenidos en un contexto específico, hacia otros contextos diferentes.

En relación con estos errores resulta necesario esclarecer lo referente a las denominaciones con las que se ha pretendido abordar el universo de las relaciones entre la Sociedad y la Educación, puesto que constituye un ejemplo de cómo la transposición de términos desvirtúa el contenido y los fines de la investigación y de la práctica educativa. A esta cuestión dedicamos el segundo epígrafe de este capítulo.




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