Intervenciones cognitivas para la ansiedad



Descargar 0.53 Mb.
Página3/5
Fecha de conversión16.12.2018
Tamaño0.53 Mb.
1   2   3   4   5

Paciente: si, fue uno de los peores ataques de pánico que tuve en mucho tiempo. Parecía que no podía respirar. Cuanto más me esforzaba peor era. Tome un trago de agua pero no me ayudo.

Terapeuta: ¿Que te asustaba de lo que estaba sucediendo?

Paciente: Tenía mucho miedo de ahogarme. Eso es lo que sentía. Ahí estaba yo, solo, en el medio de la nada sin poder respirar. Era una sensación tan fea que me preguntaba si podía ahogarme hasta morir.

Terapeuta: ok Rene, escribiremos su pensamiento ansioso “Pensaba que iba asfixiarme estando solo y moriría”. Ahora me gustaría que piense nuevamente en el momento del episodio. Cuando estaba al lado de la carretera solo y luchando para recuperar el aliento, ¿Qué tan probable era que se estuviera ahogando hasta la muerte? En otras palabras basándose en lo que usted sentía, que probabilidad había de que se ahogue siendo un 0%, ninguna posibilidad de que suceda y 100% certeza de que esto sucedería.

Paciente: Bueno, en ese momento un 90% de probabilidad de ahogarme.

Terapeuta: ¿Y que pensaba de la severidad del resultado?, ¿Cuán serio era esto?, ¿Estada usted pensando en el peor resultado posible como lo es la muerte por ahogo o en algo menos complejo como lo es la incomodidad de un ataque de pánico? ¿Qué nota de 0 a 100 usted le otorgaría a la percepción de la severidad de los resultados que tenía en ese momento?

Paciente: Oh, era serio, en todo lo que podía pensar era en asfixiarme y morir. Yo le daría una calificación de 100.

Terapeuta: Ok, veamos la evidencia, algo que estaba pasando en ese momento, en experiencias anteriores o información que pueda indicar que usted poseía un alto riesgo de sufrir algo grave como la muerte por asfixia.

Paciente: Bueno, hay una cosa que me hace pensar que esto es serio, que es que comienza de la nada. En un minuto estoy bien, y luego sin que me de cuenta no puedo respirar.

Terapeuta: OK, vamos a registrar esto en la primera línea debajo de evidencia de pensamientos ansiosos: “Aparición de sentimientos de asfixia rápidos e inesperadamente”. ¿Hay otra evidencia que te haga pensar que es probable que te ahogues hasta la muerte?

Paciente: La ansiedad asociada a este sentimiento es muy intensa, como pánico. Es tan fuerte que estoy convencido que algo grave está pasando.

Terapeuta: Vamos a registrar esto: “sentirme intensamente ansioso, casi como con pánico” ¿Algo más?

Paciente: Bueno, el hecho de que trato de calmarme, respirando despacio y prolongado no hace que deje de pensar en algo terrible. ¿Si esto es nervioso, respirando más despacio no debería desaparecer?

Terapeuta: Esta es la tercera evidencia de pensamientos ansioso,”controlar la respiración no hace que el sentimiento de ahogo desaparezca” ¿algo más?

Paciente: Como ya mencione anteriormente, tengo recuerdos de mi tío tratando de respirar. Peleaba contra un enfisema que al final de la enfermedad se lo impedía. Fue una forma horrible de morir.

Terapeuta: Entonces tenemos la cuarta razón de sus pensamientos ansiosos “recuerdos de un tío que murió de asfixia causado por su enfisema “ ¿Hay otra razón para sus pensamientos de ansiedad respecto de la asfixia?

Paciente: Creo que esto es suficiente.

Terapeuta: Ahora busquemos evidencias que no sostengan la idea de que usted tiene riesgo de morir por asfixia ¿Se le ocurre alguna?

Paciente: Esto es más difícil. Mmmm… yo supongo que una evidencia es que no he muerto todavía, quiero decir que he tenido estas sensaciones de ahogo durante meses y todavía sigo aquí.

Terapeuta: ¿Ha estado usted a punto de morirse? Por ejemplo, ¿alguna vez se desmayo, se puso morado, o tuvo que llamar a la ambulancia para que le den oxigeno?

Paciente: No nada de eso, nunca tuve ningún signo visible de que me estoy muriendo por asfixia.

Terapeuta: Registremos esto como evidencia que contradice sus pensamientos de ansiedad en la primera columna de la derecha de la hoja. “Nunca he tenido ningún signo tangible de que de que me estoy muriendo por asfixia” ¿Puede pensar usted en otra evidencia?

Paciente: Mi médico de cabecera me ordeno muchos estudios y he visto varios especialistas pero todos opinan que estoy bien de salud. Y que mi aparato respiratorio está bien.

Terapeuta: Registremos esto como la segunda evidencia que contraria sus pensamientos ansiosos “los médicos determinaron que yo estoy físicamente saludable”. ¿Hay otra evidencia?

Paciente: No ninguna más.

Terapeuta: Bueno, ¿Cuán difícil es dejar de respirar? ¿Cuánto tiempo puede usted mantener la respiración? Trate de hacerlo Vamos a intentarlo.

Paciente: Realmente es duro, trato de no respirar pero no puedo dejar de hacerlo

Terapeuta: Exactamente, la respiración es una respuesta automática. Aunque hagas tu mejor esfuerzo es muy difícil no respirar. Es una respuesta fisiológica automática, la gente raramente deja de respirar espontáneamente sin ninguna razón aparente. ¿Escucho que esto haya sucedido alguna vez?

Paciente: No, no lo escuche.

Terapeuta: Vamos a registrar esto como una tercera evidencia que no fundamenta sus pensamientos ansiosos; “La respiración es una respuesta fisiológica automática, es extremadamente raro dejar de respirar de modo inesperado sin razón aparente.” ¿Hay alguna evidencia más?

Paciente: no, estoy atrapado

Terapeuta: ¿Hay algo que usted pueda hacer para reducir la ansiedad? Por ejemplo, ¿qué pasa con lo que usted siente, si esta distraído u ocupado con tu trabajo?

Paciente: Bueno, en ocasiones, cuando comencé a tener la sensación de no poder respirar y estaba muy ocupado con mi trabajo, de alguna manera me olvide de ellos y desaparecieron.

Terapeuta: De acuerdo, entonces la distracción puede causar una reducción de sus sentimientos de asfixia. ¿Hay algo que produzca que sus sentimientos empeoren?

Paciente: Los peores ataques de pánico sucedieron mientras que conducía solo por una carretera alejada y desconocida. Creo que estoy muy preocupado por mi estado físico.

Terapeuta: ¿Hay alguna posibilidad de que cuando usted fija su atención en su respiración los sentimientos de ahogo empeoren?

Paciente: Es posible.

Terapeuta: Así que vamos a escribir esto como la cuarta evidencia contra el pensamiento de ansiedad: "El sentimiento de ahogo es peor cuando me concentro en mi respiración y menor cuando estoy distraído." ¿Suena como una condición para vivir? ¿Usted supone que los médicos advierten a sus pacientes que no se concentren en su respiración, ya que podrían asfixiarse o si tienen problemas para respirar, sólo deben distraerse? ¿Esto parece una cura para el enfisema?

Paciente: No, no, obviamente. Pero supongo que es consistente con la ansiedad como la causa de sentimientos de asfixia. Esto es lo que mis médicos me han estado diciendo.

Terapeuta: Muy bien, así que déjeme repetir su pensamiento ansioso "Me asfixiare estando solo y moriré". Según la evidencia (y no sus sentimientos), ¿cuál es la probabilidad de que usted muera de asfixia?

Cliente: Bueno, supongo que es mucho menos de un 90%, pero desde luego no es cero. Diré 20%.

Terapeuta: Basándome únicamente en la evidencia, ¿Cuán grave pueden ser sus sensaciones de asfixia?

Paciente: Una vez más, probablemente no es 100% porque la muerte es muy poco probable. Supongo que la gravedad es de aproximadamente 60%.

Terapeuta: Esto nos dice que se tiende a sobreestimar la probabilidad y severidad de la amenaza ("Voy a morir de asfixia") cuando están ansiosos. Sin embargo, cuando usted se centra en la evidencia (y no en sus sentimientos) se da cuenta de que la amenaza es menos grave. Sabemos que las estimaciones exageradas de amenaza hacen que aumente la ansiedad y cuando una persona ve la amenaza de un modo más realista, la disminuye. Por lo tanto, una manera de reducir su ansiedad es corregir sus pensamientos ansiosos exagerados recordando toda la evidencia en contra de la idea, su probabilidad y severidad. Después de hacer esto varias veces en el Apéndice 6.2 te convertirás en un experto en la corrección de pensamientos ansiosos.

Paciente: Eso suena bien, pero cuando estoy muy ansioso no puedo pensar con claridad.

Terapeuta: Entiendo, pero cuanto más se practica la corrección de los pensamientos de ansiedad y sus apreciaciones, automáticamente el proceso mejora con el uso de esta técnica para reducir la ansiedad. ¿Te gustaría intentarlo ejercitándolo en tu casa con una tarea?

Paciente: Sí, vamos a darle una oportunidad.

[Nota: Si el cliente tiene dificultad para utilizar la evidencia en respuesta de la ansiedad en vivo durante los episodios, el terapeuta puede pedirle al paciente imaginar situaciones de pánico y contrarrestar la ansiedad con la evidencia contradictoria.]



Frame9

Análisis de costo-Beneficio

En los trastornos de ansiedad el análisis del costo-beneficio es una intervención particularmente versátil y eficaz dado que las personas están centradas en las consecuencias de sus pensamientos y los sentimientos. El terapeuta ayuda al paciente a considerar la pregunta "¿Cuál es la consecuencia, las ventajas y desventajas de mantener esta creencia particular o perspectiva en cuanto a su ansiedad?" (Leahy, 2003). Wells (1997) señaló que el análisis del costo-beneficio también puede aumentar la motivación para el tratamiento. Después de identificar el núcleo del pensamiento ansioso, creencia, o la valoración, el terapeuta puede plantear las siguientes preguntas:



  • "Según su experiencia, ¿cuáles son las consecuencias inmediatas y a largo plazo de mantener este pensamiento ansioso?"

  • "¿Hay costos y beneficios, ventajas y desventajas en creer en el pensamiento ansioso?"

  • "¿Qué efectos inmediatos y de largo plazo tienen sus pensamiento en su ansiedad?"

  • "Si usted tuviera una perspectiva diferente sobre la ansiedad, ¿cuáles serían los costos y beneficios?"

Para el análisis de la relación costo-beneficio de un pensamiento o creencia de tipo ansioso, el terapeuta podrá utilizar la planilla del Apéndice 6.3. Inicialmente se registra el pensamiento ansioso a analizar. Luego, mediante el descubrimiento guiado, el terapeuta explora las ventajas y desventajas (inmediatas y a largo plazo) de aceptar el pensamiento ansioso. A continuación, se les pide que marquen con una cruz aquellas consecuencias (tanto positivas como negativas) que sean realmente de peso para ellos. Finalmente, se toma en consideración una forma alternativa de pensar la situación, puntualizando nuevamente los costos y beneficios de este enfoque (registrándolo en la mitad inferior de la planilla). Aquí también se marcarán las consecuencias de mayor importancia para el paciente. El objetivo de este ejercicio es destacar los altos costos asociados con el pensamiento ansioso y los beneficios inmediatos de una perspectiva alternativa. Se pueden diseñar tareas para poner a prueba las consecuencias del pensamiento ansioso y los beneficios de un enfoque alternativo. El terapeuta insta a los pacientes a cambiar el contenido amenazante presente en su enfoque ansioso mediante la pregunta "¿Es este pensamiento ansioso útil o perjudicial?" El terapeuta enfatiza repetidamente los costes del pensamiento ansioso como otra manera eficaz para debilitar o desactivar el “software” de ansiedad. Esta intervención es particularmente eficaz si los pacientes son plenamente conscientes que el pensamiento ansioso “fogonea” (potencia / incrementa) su malestar en lugar de ayudarlo a hacer frente o prevenir la amenaza percibida.

Durante años Jeremy padeció un Trastorno de Ansiedad Generalizada. Una de sus principales preocupaciones fue su situación económica a pesar de tener un empleo seguro y bien remunerado, tenía dinero suficiente cada mes para contribuir con sus inversiones, y jamás se acercó a la quiebra o a dificultades financieras. Sin embargo, Jeremy continuamente se preocupaba por no estar ahorrando lo suficiente y, en consecuencia, no estar preparado para una posible ruina financiera. Utilizando el formulario de Costo-Beneficio identificamos sus pensamientos ansiosos, tales como "No estoy ahorrando lo suficiente como para afrontar un desastre financiero futuro" (por ejemplo, perder mi trabajo y no tener ingresos). Jeremy creía que su preocupación por el ahorro de dinero tenía una serie de ventajas importantes, por ejemplo (1) obligarlo a ahorrar todos los meses, acrecentándose de este modo sus inversiones, (2) seguir sus gastos bien de cerca, (3) estar mejor preparado para absorber una pérdida financiera, (4) asegurarse de no perder la casa o ir a la quiebra si perdía su trabajo, y (5) y, mediante el ahorro, sentirse mejor acerca de sí mismo. Jeremy marcó (1) y (3) como las ventajas más significativas de su preocupación.

Explorar las desventajas de la preocupación resultó ser más difícil, pero con la orientación del terapeuta se generó la siguiente lista: (1) cuanto más se piensa en no ahorrar bastante, más ansioso y tenso se siente, (2) una vez que empieza a preocuparse por ahorrar suficiente, parece que no puede detenerlo, se apodera por completo de su mente, (3) no ha dormido bien debido a preocuparse más por sus ahorros, (4) hay poco disfrute en su vida, porque está constantemente preocupado por sus finanzas, (5) con frecuencia se priva de pequeños placeres por temor a gastar dinero, (6) se mete en discusiones graves con su esposa sobre ahorrar y gastar dinero y ha amenazado con abandonarla, (7) se siente distante y poco involucrado con sus hijos debido a su preocupación por las finanzas, y (8) todas las noches dedica varias horas a la frustrante tarea de seguir la evolución de sus inversiones. Jeremy indicó que (1), (3), (6) y (7) son los costes más importantes asociados con su preocupación por ahorrar dinero.

En este momento de la terapia, Jeremy seguía enfrascado en sus preocupaciones económicas. Como resultado, tuvo dificultades para generar una perspectiva alternativa. Finalmente, después de un considerable debate, se acordó que la siguiente forma de pensar podría convertirse en un objetivo del tratamiento. "Estoy ahorrando el suficiente dinero para una temporal, moderada perdida financiera pero hay poco que pueda hacer para garantizar la protección contra un período sostenido del total ruina". Luego discutimos una serie de ventajas con esta perspectiva de sus finanzas: (1) menos ansiedad sobre el ahorro porque ya no tiene que amasar una enorme seguridad de ahorro, (2) una mayor tolerancia a las fluctuaciones del mercado de valores, (3) una menor necesidad de controlar sus inversiones, (4) una mayor libertad para gastar en placeres cotidianos y comodidades, y (5) un menor número de conflictos con su cónyuge sobre los fondos debido a la menor tentativa de controlar gasto. El (1) y (5) se han marcado como importantes ventajas de la nueva perspectiva. En cuanto a las desventajas, se preguntó Jeremy (1) si él podría reducir su inversión porque está ahorrando menos dinero, y (2) que estaría preparado para un estrecho rango de futuras pérdidas financieras. En general, Jeremy acordó que las desventajas de los pensamientos de ansiedad sobre el ahorro y las ventajas de adoptar un enfoque más moderado eran claramente evidentes.



El terapeuta utilizó el análisis de la relación costo-beneficio en sesiones futuras, recordándole a Jeremy pensar en "las consecuencias del pensamiento ansioso sobre los ahorros" y los beneficios "de pensar en ahorros moderados." En particular, cuando Jeremy enfocaba su preocupación ansiosa sobre sus finanzas, el terapeuta le recordaba "recordar el formulario de la relación costo-beneficio y ​​lo que está haciendo a sí mismo por preocuparse por ahorrar para el último desastre financiero". "En base al análisis de relación costo-beneficio, ¿cómo se puede pensar sobre el ahorro que supondrá un menor monto ansiedad?" Una vez más se les recuerda a los pacientes pensar en términos de costo-beneficio cada vez que tengan un pensamiento ansioso como una herramienta útil para debilitar el programa de miedo y disminuir su ansiedad.

Frame10

Decatastrofización

Una intervención cognitiva muy útil para la mayoría de los trastornos de ansiedad, es hacer que el paciente se plantee qué pasaría si la situación catastrófica fuera a ocurrir. Beck et al. (1985, 2005) han provisto una extensa argumentación respecto del uso de la decatastrofización como medio para modificar las apreciaciones y creencias exageradas sobre aquello temido. Craske y Barlow (2006) describen la catastrofización como “llevar las cosas fuera de toda proporción” (p.86), y la decatastrofización como “la posibilidad de imaginar que lo peor que podría llegar a pasar sucediera, para luego juzgar objetivamente cuán grave sería” (p.87). Para estos autores, catastrofizar es pensar en escenarios improbables, aunque por supuesto posibles (“Me puedo contagiar de una enfermedad mental si camino demasiado cerca de un indigente”), o exagerar sobre situaciones que difícilmente sucedan de esa manera (“La gente se dará cuenta que me pongo nervioso y pensará que soy una persona emocionalmente inestable”), o realizar conclusiones extremas a partir de un hecho menor (“Si me equivoco en algo en el llenado de esta planilla, no tendrá ninguna validez, y no recibiré mi pensión por discapacidad”).

La decatastrofización, es una intervención efectiva cuando el pensamiento catastrófico tiene una presencia significativa en las apreciaciones de amenaza y vulnerabilidad de los pacientes. Es particularmente útil para el trabajo con la evitación cognitiva tan característica del miedo patológico (Borkovec et al., 2004). La decatastrofización apunta a revertir la evitación cognitiva alentando al paciente a confrontar con las catástrofes imaginadas y la ansiedad asociada a estas. Esta intervención tiene toda una serie de beneficios terapéuticos adicionales, tales como recalibrar la apreciación de la amenaza y la estimación de gravedad a niveles más realistas; incrementar la percepción de autoeficacia para lidiar con futuros resultados negativos; y ajustar el procesamiento de la información en futuras situaciones amenazantes, estimando los elementos de seguridad y/o rescate que estén presentes.

La decatastrofización tiene 3 componentes:



1. Fase de preparación

2. Descripción de la catástrofe temida (“¿Qué es lo peor que podría llegar a pasar?, ¿Cuán terrible sería si eso efectivamente sucediera?”)

3. Fase de resolución de problemas

Al usar la decatastrofización, es fundamental tener presente y respetar los tiempos del paciente (“timing”). Dados los altos niveles de ansiedad y evitación asociados a “pensar en el peor escenario posible”, se recomienda el uso de otras intervenciones cognitivo comportamentales, en pos de preparar el terreno para esta forma de “exposición imaginaria”. Adentrados en el tratamiento, la decatastrofización se puede presentar al paciente como una forma de confrontar con “los miedos de su mente”; debiéndosele explicar los fundamentos y los beneficios de la técnica, así como tener presente si éste está listo para su aplicación.

Pasada esta fase preparatoria, el siguiente paso es discutir en profundidad sobre cuáles serían las características del peor escenario posible. Una manera de hacerlo es preguntando de manera perspicaz “¿Qué es lo peor que podría llegar a pasar?” ó ¿Cuán malo sería si eso sucediera?”. Otra forma de útil de acceder a los temores catastróficos es la técnica de la “flecha vertical”. En concreto, se debe buscar la manera de alentar al paciente a que describa todos los aspectos de la catástrofe temida, incluyendo las consecuencias de ésta para sí y para terceros (“¿Si esto sucediera, qué cambiaría en tu vida?”), la probabilidad de que ocurra, el nivel de gravedad, y la percepción de ineficacia personal para afrontarla. Además el terapeuta debe determinar si el paciente es capaz de reconocer elementos de seguridad o rescate dentro del peor escenario temido. De ser viable, una forma de obtener información cargada de emociones en cuanto al peor desenlace posible, es hacer que el paciente se imagine dicha catástrofe. También será necesario hacer un registro de la ansiedad vivenciada durante la discusión o imaginación del escenario temido, como vía para demostrar cómo la catastrofización genera un aumento de la ansiedad. Finalmente, el terapeuta, debe estar atento al nivel de conciencia (“insight”) que el paciente tiene respecto al carácter irracional y/o exagerado de la catastrofización y sus efectos en sus niveles de ansiedad.

Luego de una clara descripción del peor escenario temido se puede introducir, como una vía de refutación de esta forma de pensar las cosas, un abordaje de resolución de problemas. La búsqueda de evidencia, es un método de gran utilidad para instar al paciente a evaluar la probabilidad de ocurrencia del peor escenario temido. Así mismo, puede pedírsele que plantee el mejor desenlace posible, estableciendo ambos desenlaces extremos, tanto negativo como positivo (Leahy, 2005). Otra opción, es hablar sobre un escenario negativo, pero más realista o término medio, como visión alternativa a la catastrófica. De esta forma, terapeuta y paciente podrán idear un plan de acción para afrontar dicho escenario negativo, pero a la vez más acorde a la realidad. El paciente puede tener este plan por escrito, y trabajar en él cada vez que comience a catastrofizar.



Tomemos como ejemplo a Josie, quien tenía de dos a tres ataques de pánico fuertes por semana. Ella estaba hipervigilante respecto a su ritmo cardíaco y se ponía sumamente ansiosa cada vez que percibía que su corazón se aceleraba y/o latía irregularmente. Josie había desarrollado una malinterpretación catastrófica sobre su ritmo cardíaco, creyendo que sufriría un ataque cardíaco letal si éste aumentaba mucho. El tratamiento consistió inicialmente en un número de sesiones dedicadas a darle información fidedigna, y a otras intervenciones de baja intensidad enfocadas en los errores de interpretación que Josie presentaba sobre la aceleración de su ritmo cardíaco. Luego de esta primera etapa, Josie accedió a realizar un ejercicio de exposición imaginaria, mediante el cual ella debió imaginar que su ritmo cardíaco aumentaba desproporcionadamente llevándola a un ataque cardíaco masivo y quedando ella en el piso, agarrándose el pecho, muriendo sola. Posteriormente, mediante un extenso ejercicio de búsqueda de evidencia, donde tanto terapeuta como paciente evaluaron si la probabilidad como la gravedad de la situación temida eran exageradas o no, se trabajó sobre la posibilidad de pensar otros escenarios negativos alternativos. Así Josie estableció que un escenario altamente negativo, pero más realista, implicaría una fuerte opresión en el pecho, una aceleración del corazón, seguida de un gran dolor en el pecho; llegando a la guardia médica y recibiendo la noticia de que había sufrido un ataque cardíaco leve. Así, se estipuló un plan de acción de cómo manejarse viviendo una vida sabiendo que tenía una afección cardíaca. Y se le pidió que trabajara sobre dicho plan cada vez que comenzara a catastrofizar. El propósito de esta intervención tenía como objeto reducir el miedo (y la catastrofización) de Josie sobre enfermedades cardíacas y a incrementar su eficacia percibida para afrontar la situación si esta llegar a ocurrir finalmente.

Frame11

Identificación de errores de pensamiento

Otra forma de modificar las apreciaciones erróneas propias de la ansiedad, es enseñarle al paciente a tener mayor conciencia de los errores cognitivos que tiende a realizar cuando comienza a sentirse ansioso. Al marcarle al paciente sus errores de estilo cognitivo, se refuerza la idea que las percepciones de amenaza no son fidedignas cuando parten de un estado de extrema ansiedad. De este modo, se alienta a un abordaje más crítico e inquisidor sobre la forma de pensar de sí mismo. Por todo esto, es importante que los pacientes entiendan los fundamentos de identificar y corregir sus errores cognitivos. El terapeuta, pues, puede usar la siguiente explicación:

“Si bien es cierto que todos podemos pensar con este modo erróneo de tanto en tanto, los mismos son patentes cuando nos sentimos ansiosos. Cuando incluimos estos errores en nuestra forma de pensar, estos nos llevan a sacar conclusiones parciales y exageradas. Por ejemplo, si cada vez que tengo que dar una charla o hablar en público, me concentro en mis errores o fallas (visión de túnel), termino concluyendo que lo dicho fue terrible y que soy un total fracaso. Lo mismo sucede cuando cometemos estos errores cognitivos cuando nos sentimos ansiosos. Estos errores nos llevan a realizar conclusiones falsas o exageradas respecto al carácter amenazante o peligroso de una situación o de nuestra incapacidad para afrontarla. Por eso, aprender a identificar y corregir estos errores, es de suma importancia es pos de disminuir los pensamientos y emociones asociados a la ansiedad.”

Se les puede entregar a los pacientes una copia del Apéndice 5.6 para que puedan familiarizarse con los seis tipos de errores cognitivos comúnmente relacionados con la ansiedad: catastrofización; inferencia arbitraria; abstracción selectiva; nearsightedness1; razonamiento emocional; y pensamiento dicotómico. La identificación de errores cognitivos debe iniciarse mediante una discusión sobre los pensamientos identificados en la sesión, marcando los errores cognitivos presentes en el discurso ansioso del paciente. A esto puede seguir la asignación de una tarea para el hogar, pidiéndole al paciente que registre en su rutina diaria ejemplos de los errores cognitivos que cometa (Apéndice 5.6). Luego de este ejercicio, el terapeuta insta al paciente a incorporar la identificación de errores de pensamiento como una estrategia cognitiva a implementar cada vez que se percate pensando de manera ansiosa o preocupante.

Taylor (2002) describe un abordaje por razonamiento inductivo, que puede ser de gran ayuda a la hora de rebatir estilos de pensamiento erróneo. Mediante el uso de diálogo socrático y el principio de descubrimiento guiado, el terapeuta explora junto con el paciente cómo un síntoma o una situación particular pueden llevarlo hacia un escenario temido. Por ejemplo, se le puede preguntar a un paciente cómo es que una opresión en el pecho puede causarle un ataque cardíaco, o por el contrario cómo es que acostándose en el piso dicho ataque se previno. Se le puede preguntar a una persona con TEPT, quien se siente ansiosa al recordar el trauma del pasado, cómo es que recordar el evento traumático aumenta la probabilidad de peligro en el presente o de sufrir traumas en el futuro. En el caso de pacientes con obsesiones de aversión sexual, se les puede plantear cómo es que pensar puede llevarlos a cometer un acto sexual ofensivo; o pedirle a alguien con fobia social que explique cómo sentirse nervioso puede llevarlo a la humillación pública. Al comprometer al paciente en este estilo de cuestionamiento inductivo, el terapeuta se provee de material que podrá usar para señalar los errores cognitivos presentes en el pensamiento ansioso, el cual a su vez lleva a realizar conclusiones erradas acerca de la amenaza y de la vulnerabilidad personal.


Guía para el terapeuta 6.12

Los pacientes aprenden a identificar los errores cognitivos y el razonamiento inductivo cerrado que caracteriza al estilo de pensamiento ansioso. Esta intervención ayuda a los pacientes a desarrollar una postura más crítica respecto a sus pensamientos automáticos ansiosos.




Búsqueda de una explicación alternativa

Durante los períodos de ansiedad aguda, el estilo de pensamiento de la persona es rígido e inflexible, con una visión estrecha respecto a la amenaza o peligro percibidos (Beck et al., 1985, 2005). Los pacientes siempre reconocerán que su pensamiento ansioso es irracional, pero por otro lado la fuerte carga emocional asociada a éstos, hace sumamente difícil la pretensión de ignorarlos. De esta forma, buscar una explicación alternativa para las situaciones ansiógenas puede ser una tarea muy ardua. Será necesario practicar de manera repetitiva con el paciente, entrenándolo en generar explicaciones alternativas sobre toda una gama de escenarios, para que finalmente pueda comenzar a generalizar esta habilidad y aplicarla a situaciones que ocurran fuera del espacio terapéutico. Quizá en principio, sea necesario presentar la alternativa como una posibilidad tentativa, a la que el paciente al menos pueda contemplar como otra forma de ver las cosas (Rouf, Fennell, Westbrook, Cooper, & Bennett-Levy, 2004). Si bien no es una empresa sencilla, aprender a generar interpretaciones alternativas menos ansiosas, es un componente crítico de la terapia cognitiva para la ansiedad, ya que los pacientes necesitan encontrar una explicación veraz que reemplace su interpretación catastrófica.

Así, la Planilla de Interpretaciones Alternativas ubicada en el Apándice 6.4, podrá usarse tanto como herramienta terapéutica durante la sesión, como de tarea para el hogar. La mayoría de los pacientes no tendrá gran dificultad en identificar “el desenlace más temido” y “el desenlace más deseado”. No será así a la hora de estimar desenlaces más realistas o probables, siendo necesaria la intervención y guía por parte del terapeuta. Una buena visión alternativa debería tener las siguientes características:

1. Ser claramente diferente a la interpretación catastrófica.

2. Adecuarse mejor a los hechos y la realidad de la situación dada.

3. Poder ser sometida a evaluación empírica.

Un paciente con TOC, describía como su obsesión protagónica una serie de pensamientos perturbadores de índole sexual, centrados en la posibilidad de que él fuera gay. Si bien se sentía avergonzado por sus reacciones aparentemente homofóbicas, no podía dejar se sentirse extremadamente ansioso cada vez que una situación gatillaba preguntas obsesivas respecto a su orientación sexual. Su interpretación catastrófica era “¿Y si estos pensamientos frecuentes respecto a que yo sea gay en realidad significan que en mi hay una homosexualidad latente? Entonces me tendría que divorciar e irme a vivir con un hombre”. Su resultado más deseado era “No tener más pensamientos respecto ser gay y tener 100% certeza de su heterosexualidad”. La explicación alternativa más probable fue “Mis pensamientos recurrentes respecto a que yo sea gay no tienen que ver con una homosexualidad latente, mi reacción desmesurada ante éstos se debe a que ellos van en contra de mis valores morales”. Nótese que la explicación alternativa es opuesta a la catastrófica. Mientras que la versión ansiosa es “Estos pensamientos son causados por una homosexualidad inconsciente”, la explicación alternativa es “Estos pensamientos son causados por una reacción incorrecta derivada de una extrema aversión que tengo hacia la orientación homosexual (homofobia)”. La búsqueda de evidencia y el testeo de hipótesis son más efectivas cuando las explicaciones son opuestos polarizados. De esta manera, los desenlaces de estas intervenciones serán evidencia irrefutable a favor de la explicación alternativa y en contra de la catastrófica.

En la tabla 6.3 presentamos ejemplos de interpretaciones catastróficas, desenlaces deseados, y explicaciones alternativas, características de cada trastorno de ansiedad específico. La meta es trabajar con el paciente para generar explicaciones alternativas creíbles, a ser falseadas empíricamente. Con práctica, el paciente podrá aprender a reemplazar sus explicaciones catastróficas por dichas alternativas, reduciendo de esta manera las evaluaciones exageradas de amenaza y la ansiedad subjetiva asociada a éstas.




Guía del Terapeuta 6.13

Modificar el pensamiento ansioso requiere descubrir interpretaciones más realistas, que reemplacen las evaluaciones exageradas de amenaza. Las alternativas más efectivas para rebatir los pensamientos automáticos y creencias de tipo ansioso, son aquellas que ofrecen una perspectiva más balanceada y basada en la evidencia, es decir aquellas marcadamente diferentes a los esquemas ansiosos.




Comprobación empírica de hipótesis

Una de las intervenciones más importantes para el cambio cognitivo es la experimentación comportamental o comprobación empírica de hipótesis. Introducidos por primera vez en el manual de terapia cognitiva para depresión (Beck et al., 1979), los experimentos comportamentales son experiencias estructuradas y planificadas, diseñadas para aportarle al paciente información a favor y en contra de sus evaluaciones y creencias de amenaza o vulnerabilidad. La Guía de Oxford de Experimentos Comportamentales en Terapia Cognitiva, la guía clínica más completa de experimentos conductuales, la define operacionalmente de la siguiente forma: “Los experimentos comportamentales son actividades experienciales planificadas, basadas en la experimentación o la observación, que son llevadas a cabo durante o entre las sesiones de terapia cognitiva” (Bennett-Levy et al., 2004, p.8). Los mismos derivan de la formulación cognitiva de la ansiedad, y su objetivo principal es proveer nueva información que pueda desafiar la validez de las creencias disfuncionales, reforzando creencias más adaptativas, y corroborar la formulación cognitiva. Basándose en estudios conceptuales, experiencia clínica, y cierta evidencia empírica, Bennett-Levy et al. (2004) plantean de manera convincente, que la experimentación comportamental, es la estrategia terapéutica más poderosa de la que dispone el terapeuta cognitivo para promover el cambio cognitivo, afectivo, y comportamental.



Tabla 6.1 Ejemplos de Evaluaciones de Amenaza, Vulnerabilidad, y Seguridad, asociadas a los distintos Trastornos de Ansiedad


































Trastornos de Ansiedad




Interpretación Catastrófica




Resultado Deseado




Interpretación Alternativa


































Trastorno de Pánico




"Estoy perdiendo el control, contacto con la realidad. Quizá me esté volviendo loco y me tengan que internar"




"Quiero sentirme completamente conciente y alerta en todo momento"




"Los sentimientos de irrealidad y de estar en el aire, dan cuenta de variaciones normales en el nivel de activación, el cual puede verse afectado por una gran variedad de factores internos y externos"

(sensación de estar en el aire, irrealidad)


















































































Fobia Social







"Todos se van a dar cuenta que me estoy poniendo ansioso, y comenzarán a preguntarse qué es lo que me está sucediendo. Y voy a terminar quedando como un tonto"




"Quiero sentirme totalmente relajado y seguro, ante toda situación social"




"Uno puede sentirse ansioso en una situación social y simultáneamente desenvolverse de manera competente en ella. No puedo saber si los otros van a notar que me puse nervioso y a sacar conclusiones negativas respecto a mi persona"

(observación de signos de incremento de la ansiedad)










































































































Trastorno de Ansiedad Generalizada




"Voy a estar tan preocupada sobre los quehaceres y diligencias pendientes, que voy a terminar totalmente paralizada, al punto de ser hospitalizada"




"Quiero tener certeza absoluta de que voy a lograr las metas del día que me propuse"




"Preocuparme me va a enlentercer y reducir la cantidad de cosas que podría lograr hacer, pero no tiene por qué llevarme a una parálisis completa ni a la inactividad"










(preocupaciones respecto a no poder terminar con tareas cotidianas menores)









































































Trastorno Obsesivo Compulsivo




"Si me acerco demasiado a gente que considero rara o diferente, puedo perder mi potencial creativo"




"Prefiero evitar todo tipo de contacto con gente que considero rara o que atenta contra mi creatividad"




"Mi creatividad ha sido afectada por mi TOC más que por las personas próximas que considere diferentes"

(temor a la contaminación mental o morphing* - mutación)











*Morphing es el temor a convertirse en otro, por ejemplo, en el mendigo que le pasó por al lado”



















Trastorno de Estrés Postraumático




"Mi incapacidad para suprimir estas imágenes implica que dl TEPT es tan fuerte que jamás podré funcionar bien en la vida"




"Deseo no tener ningún tipo de registro o recuerdo sobre el brutal asalto"




"Todo aquel que vivió un asalto, tiene que aprender a convivir con recuerdos perturbadores, intentando minimizar su impacto en la vida cotidiana"










(reacción a imágenes recurrentes relacionadas a un asalto)










 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En los trastornos de ansiedad, la comprobación empírica de hipótesis usualmente implica alguna clase de exposición a situaciones temidas que pone a prueba la validez de las evaluaciones ansiosas (D. M. Clark, 1986; Wells, 1997). Los experimentos conductuales más efectivos están bien estructurados, de modo tal que el desenlace de la experiencia puede refutar el contenido de la creencia ansiosa, dando sustento a la interpretación alternativa. Dada la abrumadora evidencia empírica de la efectividad de la exposición como medio para la reducción del miedo (ver Capítulo 7), los ejercicios de exposición para el desafío de hipótesis son una pieza clave en terapia cognitiva para la ansiedad. Los experimentos comportamentales deben ser incorporados tempranamente al tratamiento y sostenerse a lo largo del mismo. Frecuentemente juegan un papel central en la modificación del pensamiento ansioso. De hecho, sería muy difícil imaginar una intervención cognitiva para trastornos de ansiedad, que no incluyera durante y entre sesiones, ejercicios conductuales. Estos ejercicios pueden tomar la forma de demostraciones espontáneas durante la sesión, por ejemplo pidiéndole al paciente que suprima todo pensamiento relacionado a un oso blanco, ilustrando de esta manera los efectos negativos de intentar suprimir intencionalmente los pensamientos. A continuación, se detallan los pasos fundamentales para la correcta confección de un ejercicio para contrastar empíricamente hipótesis. (Para un aporte más amplio, de cómo diseñar un experimento comportamental de manera eficaz, ver Rouf et al., 2004).

Paso 1. Fundamentos


Todo ejercicio de comprobación empírica de hipótesis debería derivarse del tema principal de la sesión y debería ser consistente con la formulación cognitiva del caso. El terapeuta cognitivo introduce el ejercicio presentando argumentos que lo justifican. El siguiente ejemplo ilustra este paso. Jodie era una estudiante universitaria de 22 años, quien desarrolló ansiedad incapacitante asociada a asistir a clases en grande salones con mucha gente. Su principal pensamiento ansioso era “Todos en la clase están pendientes de mí y piensan que no pertenezco a la universidad”. Esto la llevo a desarrollar conductas de escape (Ej.: salir antes del aula) y conductas evitativas (Ej.: faltas reiteradas) las cuales estaban boicoteando su desempeño académico. En esta oportunidad el terapeuta cognitivo introdujo un experimento comportamental de la siguiente forma:

“Digamos entonces Jodie, que estás sentada en clase sintiéndote muy ansiosa. Estás teniendo el pensamiento ´probablemente todos me estén mirando y diciéndose que no pertenezco a este lugar´. Me pregunto si pudiéramos realizar un experimento o algún tipo de ejercicio para evaluar la veracidad de este pensamiento. Podría pedirte que intentes recordar motivos por los cuales tu razonamiento podría ser verdadero o podría ser falso, pero en realidad el método más preciso sería que busques información en el exterior. La mejor forma de poner a prueba este pensamiento ansioso, es buscar evidencia en el preciso momento que estás en el salón de clases. Se aprende mucho más de la propia experiencia que escuchando a un maestro, o incluso a un terapeuta. De hecho, se ha descubierto que tareas para el hogar como esta, es uno de los ingredientes más importantes en la reducción de la ansiedad. No solo te da la oportunidad de poner a prueba tus pensamientos ansiosos, sino que te da la oportunidad de trabajar directamente sobre tu ansiedad. ¿Te gustaría que trabajemos juntos en la confección de un ejercicio que pueda poner a prueba este pensamiento ansioso?”


Paso 2. Identificación de la Valoración de Amenaza y su Alternativa


Dando por sentada la colaboración del paciente, el siguiente paso es puntualizar la valoración de la amenaza y su alternativa. Para formular el experimento y asentar sus resultados, puede utilizarse la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis del Apéndice 6.5. La eficacia del experimento comportamental dependerá de una clara y detallada exposición de la interpretación de amenaza (ya sean pensamientos o creencias ansiosas). Al comienzo del experimento conductual, el terapeuta debe registrar la valoración ansiosa del paciente en la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis, y pedirle que ubique sus creencias en una escala de 0-100 puntos. Luego, terapeuta y paciente desarrollan una interpretación alternativa plausible y claramente diferente del pensamiento o la creencia ansiosa (ver arriba “Buscar Interpretaciones Alternativas”). Esta variante también es registrada en la planilla, y se le pide al paciente que una vez terminado el experimento vuelva a ubicar en la escala a su creencia. La doble calificación en la escala, permite estimar si el experimento comportamental generó un cambio en la creencia, yendo de una interpretación de amenaza hacia la perspectiva alternativa.

Retomando nuestro ejemplo, la interpretación de amenaza de Jodie era “Si me pongo nerviosa en clase, todos me pondrán atención y pensarán que no pertenezco a ese lugar”. Por otro lado, la interpretación alternativa era “Si bien es muy evidente para mí cuando me siento nerviosa, mi estado es apenas visible para mis compañeros de clase. Además ellos están demasiado ocupados tratando de entender, o hablando con la persona de al lado, o quizás durmiendo o soñando despiertos, como para tomarse el tiempo de estar advirtiendo lo que me sucede”. Cada una de estas afirmaciones fue elaborada conjuntamente durante la sesión dedicada al experimento comportamental.


Paso 3. Planificación del Experimento


Desarrollar un buen experimento conductual toma no menos de 10-15 minutos de la sesión. Es muy importante anotar detalladamente cómo se llevará a cabo el experimento, de modo tal que quede claro para el paciente qué es lo que debe hacerse en determinado momento y en determinado lugar. El experimento debe involucrar una actividad que permita una clara comprobación de la interpretación ansiosa y su alternativa. Es muy importante que el experimento sea diseñado en colaboración del paciente, y que haya logrado un consenso respecto a que la experiencia es muy útil para poner a prueba el pensamiento ansioso. Si el paciente muestra muchas dudas o tiene baja motivación para llevarlo adelante, no tiene mayor sentido embarcarse en el experimento. Asumiendo que hay un mutuo acuerdo respecto al ejercicio, el terapeuta debe poner por escrito una serie de pautas para la concreción del experimento, haciendo uso de la columna de la izquierda de la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis.

Rouf et al. (2004), plantean una serie de puntos a tener en cuenta a la hora de planificar un experimento conductual. Primero hay que asegurarse que el objetivo de la experiencia haya quedado bien claro; también que hayan quedado estipulados cuándo y dónde se llevará a cabo; y finalmente asegurarse que el paciente tenga identificados los recursos necesarios para su puesta en marcha. Además debe trabajarse sobre posibles obstáculos antes de asignar la tarea. El terapeuta puede preguntarle “¿Hay algo que pueda desmotivarte o directamente impedirte que realices este ejercicio? Deben tenerse identificados problemas típicos como la falta de tiempo, oportunidades limitadas, o intensos sentimientos de ansiedad anticipatoria. Es importante que se pueda sacar algo positivo de la experiencia más allá del resultado final (es decir una situación en la que siempre haya ganancia) y que la actividad no sea demasiado difícil o desafiante para el paciente. Por último, deben ser agotados todo miedo, dudas, o preocupaciones -de cualquier índole- expresadas por el paciente; y que también consulte a su médico por cualquier potencial complicación física.



Retomando nuestro caso ilustrativo, se diseñó el siguiente experimento conductual: Jodie accedió a asistir a su siguiente clase de Química de los miércoles a las 9:00 am. Se le pidió que llegara al salón a las 8:55 y que se sentara como mínimo a tres asientos de distancia del pasillo central. Pasados los primeros diez minutos de la clase, se comprometió a escribir cualquier dato que pudiera ser indicio que sus compañeros la estuviera mirando. Pasados quince minutos de la clase, tendría que respirar profundamente tres o cuatro veces y luego levantar la vista y observar si alguno de los presentes notaba lo que estaba haciendo. Pasados veinte minutos, debería intentar sacudir suavemente su cuerpo por unos minutos y nuevamente observar si alguien lo notaba. Terapeuta y paciente practicaron en sesión cada uno de los componentes del experimento: cómo registrar las reacciones de los estudiantes, definiendo qué conductas implicarían que la estuvieran mirando, practicaron cómo respirar profundamente y cómo sacudir sutilmente su cuerpo. Con todo, Jodie consideró que esta tarea era un “ejercicio realizable” y que sería una excelente oportunidad para evaluar cuán observada era en clase.

Paso 4. Identificación de la Hipótesis


En el punto 3 de la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis (Apéndice 6.5), se puede registrar la hipótesis específica que el paciente vislumbre respecto al desenlace del experimento. La hipótesis debería reflejar de forma directa el pensamiento o la creencia ansiosa identificados en el punto 1. El terapeuta podrá preguntarle “Basándonos en su pensamiento ansioso (identificado en el punto 1), ¿qué piensa usted que sucederá al realizar este ejercicio? ¿cuál desenlace sería el que lo pusiera más ansioso?”. En nuestro caso, Jodie escribió la siguiente hipótesis en la planilla “Cualquier cosa que yo haga fuera de lo usual, como llegar justo antes de empezar la clase, respirar hondo, o hacer temblar suavemente mi cuerpo, hará que la atención de todos gire a mí alrededor. Y una vez que caiga en la cuenta de que todos me están mirando, me voy a sentir intensamente ansiosa”. Esta hipótesis es una derivación de la interpretación ansiosa (“Si me pongo nerviosa en clase, todos me pondrán atención y pensarán que no pertenezco a ese lugar”) pero en una modalidad mucho más específica, acorde al contexto del experimento.

Paso 5. Registrar el experimento y sus resultados


Apenas terminada la experiencia, los pacientes deben registrar cómo se desenvolvieron y los resultados obtenidos. Utilizando la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis, en la columna central deberán poner una breve descripción de lo realizado, y en la columna de la derecha, los resultados a los que se arribó. Muchas veces los pacientes no hacen el ejercicio tal cual como fue diseñado originalmente, por tanto el detalle de qué fue exactamente lo que finalmente se hizo, puede ser muy útil a la hora de evaluar el éxito del ejercicio. Sin embargo, el reporte de los resultados es aún más importante a la hora de pesquisar los efectos del experimento conductual. El resultado percibido por el paciente, nos da la información necesaria para estimar si el ejercicio tuvo efecto o no en los pensamientos y emociones ansiosos. De esta manera, el resultado registrado en la planilla es lo más importante a la hora de revisar la tarea asignada.

Paso 6. Etapa de Consolidación


En gran medida, el éxito del ejercicio conductual, depende de cuán efectivo es el terapeuta en la sesión siguiente en la revisión de la tarea. Haciendo uso de la información recopilada en la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis, el terapeuta combina escucha activa y preguntas exploratorias apuntando a vislumbrar cómo se implementó el ejercicio y cuál fue la percepción del paciente en cuanto al resultado. Rouf et al. (2004) sugieren que deben explorarse una serie de puntos, incluyendo: (1) los sentimientos y pensamientos del paciente antes, durante, y después del experimento; (2) cualquier cambio a nivel físico; (3) evidencia sobre el uso de cualquier tipo de medidas de seguridad o de autopreservación; (4) observaciones de cómo reaccionó la gente ante el paciente; (5) características significativas del contexto; (6) el resultado, en términos de cambios palpables en los pensamientos y emociones del paciente.

Hablar sobre la experiencia, se torna vital al comparar los resultados con la hipótesis previamente planteada, o con los resultados pronosticados. ¿Vivenció tanta ansiedad como vaticinaba? ¿Su respuesta o la de los demás, fue consistente con su predicción? ¿El resultado fue más o menos positivo de lo que se esperaba? ¿Cuán parecido fue el resultado pronosticado y el que efectivamente aconteció? Si hubo diferencias entre éstos, ¿qué indicaría esto respecto a la relación entre las evaluaciones de amenaza y la ansiedad? Al revisar los resultados del experimento conductual, el terapeuta llama la atención al paciente sobre: la capacidad que tienen las interpretaciones de amenaza y vulnerabilidad, para elevar la ansiedad; y los efectos de reducción de la ansiedad que posee la interpretación alternativa. El objetivo es reforzar la conceptualización cognitiva de la ansiedad, y promover la idea que el cambio cognitivo es un factor crucial para la reducción de la misma.

Por ende, la meta global de la fase de consolidación es dar cuenta de la significación personal que tiene el ejercicio para el paciente: ¿el ejercicio le aportó una demostración de peso para la conceptualización cognitiva de la ansiedad? ¿Aprendió algo nuevo acerca de cómo su forma de pensar o de afrontar la ansiedad, pueda tener que ver con la reducción de esta? ¿A qué conclusión puede arribar a partir de la experiencia? Esta forma de preguntar garantiza un encastre del ejercicio con la conceptualización cognitiva desarrollada para el paciente. Así también, ayuda a puntuar cualquier logro terapéutico que se haya generado durante las sesiones. De hecho el objetivo principal de los experimentos comportamentales asignados como tarea para el hogar, es consolidar o reforzar lo dicho durante la sesión de terapia cognitiva, proveyendo al paciente como evidencia su propia experiencia personal. A partir de esta instancia de revisión de los resultados del experimento y sus implicancias, los ejercicios de evaluación de hipótesis se convierten en una pieza clave para el proceso terapéutico.

En la sesión siguiente, Jodie refirió haber realizado el experimento conductual y, utilizando la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis, escribió una descripción de la experiencia y los resultados obtenidos. Ella puntuó que se llegó al salón de clases a las 8:55 y que se sentó en la fila del medio. Diez minutos más tarde, ella hizo una observación detallada de sus pares, y luego, 15 minutos más adelante, respiró profundamente tres o cuatro veces, estando atenta a cualquier reacción de los demás. Sin embargo, en la marca de los veinte minutos, no fue capaz de hacer temblar siquiera sutilmente su cuerpo, por miedo a que otro notara su comportamiento extraño. En el registro de resultados, Jodie escribió que uno o dos estudiantes a penas levantaron la vista cuando se sentó o cuando respiró hondo. Cuando el terapeuta profundizó sobre este punto, ella reconoció estar un tanto sorprendida ante la falta de atención por parte de sus compañeros. También se sorprendió porque en dicha oportunidad sintió menos ansiedad de la que usualmente siente en clase. El terapeuta hizo énfasis en la diferencia entre el resultado final de la experiencia (“Los estudiantes no prestaron casi atención, aún realizando acciones que pudieron llamarles momentáneamente la atención”) y la predicción de Jodie (“Si hago cualquier cosa, como por ejemplo respirar profundamente, eso llamará la atención de los demás y me pondré muy ansiosa”). El experimento fue una poderosa forma de demostrarle a Jodie que, si en vez de pensar que a penas sería observada, pensaba que todos la iban a mirar, su ansiedad aumentaba; y también para que comprenda que al contrastar sus pensamientos (“la gente me mira”) con evidencia concreta (“la gente me presta mucha menos atención de la que yo pensaba”), su sentimientos de ansiedad disminuían.


Paso 7. Síntesis y Conclusiones


El paso final en la comprobación empírica de hipótesis, es resumir los hallazgos y estimar sus implicancias para una nueva forma de concebir la ansiedad. Esta síntesis puede ser escrita en la Planilla de Comprobación Empírica de Hipótesis, quedando para el paciente como material de referencia en el futuro. La experiencia de Jodie en el salón de clases fue resumida de la siguiente manera:

“Las personas usualmente tienen pensamientos amenazantes exagerados, como por ejemplo ´todos en la clase me están observando y piensan que tengo algo malo´. Estos pensamientos son casi siempre parciales o directamente falsos, y sin embargo causan un alto monto de ansiedad. Cuando nos abocamos a la tarea de cuestionar estos pensamientos, y nos damos cuenta de que no son ciertos, nuestro nivel de ansiedad desciende substancialmente. Por eso, de aquí en más, cada vez que te sientas ansiosa, preguntate ´¿Es real lo que estoy pensando, o estoy exagerando el peligro/ amenaza que hay en esta situación?´ y contrastalo con la realidad.” Y si hay alguna evidencia que sustente tu pensamiento, busca una visión alternativa en la cual puedas hacer algo para enfrentar la situación”.




Guía para el terapeuta 6.14

La comprobación empírica de hipótesis es una de las herramientas clínicas más poderosas para generar cambios en los pensamientos, emociones y conductas de tipo ansiosas. Los ejercicios están diseñados para evaluar el nivel de veracidad de las interpretaciones ansiosas, así como reforzar la validez de las explicaciones alternativas. La eficacia de los experimentos comportamentales depende de una buena planificación y diseño específico, derivados de la conceptualización cognitiva del caso. Así mismo, el debate sobre los resultados y lo que estos implican, es un componente importante de la intervención.








Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad