Informe final. Centro de Prácticas: Área: Socio jurídica



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UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA

FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL


INFORME FINAL.
Centro de Prácticas:
Área: Socio jurídica.
Unidad Penal nº 8 de mujeres. Los Hornos”


Profesora: Mariana Laurini.

Estudiantes: Gabrielloni Luciana leg.

Lucanera Gisela leg.

Maciel Estefania leg.

Ribeiro Miriam leg.



AÑO 2012

INTRODUCCION
Nuestra práctica pre profesionales de 5to año, las realizamos en la Unidad Penitenciaria Nº 8 de Los Hornos, ubicada en la calle 149 entre 70 y 71.

La mencionada institución, se enmarca en la normativa jurídica de la Ley 12256 del Servicio Penitenciario Bonaerense, como una política proveniente del Ministerio de Seguridad y Justicia de la Provincia de Buenos Aires.

La institución es exclusivamente de mujeres. Actualmente son aproximadamente 187 internas, de las cuales alrededor de treinta y cinco de ellas están penadas y el resto son procesadas. Dichas mujeres tienen causas por diferentes delitos: venta de estupefacientes, homicidio, infanticidio, robo, abuso, violación o facilitación a la prostitución, entre otros.

Durante este proceso de prácticas transitamos un primer momento de inclusión y conocimiento acerca de la dinámica institucional de la Unidad.

Como intervención, para el segundo cuatrimestre, se nos propuso comenzar a conocer la estructura del edificio para luego trabajar específicamente desde el pabellón de adultos mayores y en el régimen abierto en duplas. La idea fue que podamos delinear estrategias para estas mujeres, ya sean desde capacitaciones hasta asesoramiento familiar sobre problemáticas con sus hijos y familiares.



A partir de dicha propuesta , el grupo decidió intervenir en el Regimen Abierto. Alli nuestro objetivo es analizar el impacto que tiene el encierro, mas precisamente el sistema carcelario en las mujeres. Para ello, como estrategia táctica operativa, utilizamos una entrevista semi estructurada, confeccionada por nosotras, que posteriormente se administro a las residentes del Modolo.

Luego de la sistematización de las misma, nuestro propósito es poder visualizar el impacto del encierro y a partir de eso conformar ciertos encuentros grupales con las mujeres para intercambiar opiniones, fortalecer la comunicación y tomar como algo central cual es apreciación que ellas poseen sobre el Régimen

A lo largo del presente informe daremos cuenta de este proceso con las categorías teóricas referentes la temática, la reflexión en torno a la categoría profesional, la propuesta y desarrollo de la intervención que hemos realizado.

RESEÑA INSTITUCIONAL.
La Unidad Penitenciaria Nº 8, aloja exclusivamente mujeres con 5200 metros cubiertos complementados con patios de recreo y áreas deportivas verdes, tiene una capacidad para albergar a doscientas internas. Su primer domicilio fue en la calle 46 nº780 entre 10 y 11, La Plata, donde se alojaron internas que estaban en un Departamento de la Cárcel denominada La Mecánica , a cargo de las Hermanas Religiosas de la “Congregación del Buen Pastor”,; luego en las calles 51 entre 197 y 198 de Olmos, construido en el año 1913, para hospital de Tuberculosos de la Dirección de Correos y Telégrafos , su habilitación fue dispuesta por la entonces Inspección General de Prisiones el día 12 de julio de 1935.

Sus instalaciones fueron transferidas al Servicio Penitenciario tras un convenio firmado con el Ministerio de Acción Social, ya que allí funcionaba anteriormente un instituto de Menores (El Estrada) el 7 de junio de 1971.

Derogándose además la Resolución 1464/88 , por la cual se creaba la Unidad 17 de Los Hornos , es este mismo edificio.

Resuelto esto el 3 de octubre, por el Jefe del Servicio Penitenciario, mediante resolución 1464/88 se traslado la Unidad 8, desde su emplazamiento original en Lisandro Olmos, manteniendo du estructura orgánica. Todo ello ateniéndose a las facultades conferidas por el Art.80 inc. a) del Decreto 130/80, Reglamentario de la Ley Orgánica 9079.

El 10 de octubre de 1990, se reinaugura el establecimiento , donde continuando con la tarea habitual, internas penadas, procesadas, sobreseídas, e inimputables , reciben instrucción primaria y secundaria; son capacitadas laboralmente en los talleres habilitados a tal fin: (por ejemplo: costura, repostería, encuadernado, bordado, tejido, apicultura, etc.) y realizan una producción importante en las distintas áreas.

En este lapso, se han realizado numerosas obras inauguradas, entre las cuales merecen citarse al Encuentro Familiar en octubre de 1991, la Guardería para hijos de internas y personal “La Palomita”, celda de autodisciplina y pabellón de aislamiento.

En julio de 1994, se inaugura la emisora de radio interna de la cárcel de mujeres conducida por y para ellas, conformando sus programas, juntamente con personal del Sector Tratamiento de este Servicio Penitenciario, que supervisa la tarea.

Finalmente el 10 de octubre se inaugura la primera Casa de Régimen Abierto para internos que gozan del Art. 18 del C.E.P (salidas Periódicas). Ese mismo día quedo formalmente inaugurado el pabellón materno infantil, destinado a las madres y sus hijos menores de dos años; el mismo día consta con celdas colectivas, con camas para madres y cunas para sus hijos, también de una sala donde se crea el Gabinete Pedagógico Infantil , conformado por pediatras , psicopedagoga, psicóloga, docente , y una coordinadora escolar, quienes en conjunto y con el apoyo del Jefe de Tratamiento , establecen planes de trabajo para lograr una mejor relación entre la interna y su hijo, dicho trabajo se coordina con el Jardín Maternal “La Palomitas”, situado en la calle 60 entre 137 y 138, asegurando una continuidad en la educación de los niños y las madres.

La educación de nivel Primario se imparte a través del Centro de Educación de Adultos nº702 y el Nivel Medio, en el que lleva el nº 19, creado por Resolución 2153 , con fecha del 6 de marzo de 19871 .

En la actualidad la unidad 8 de mujeres se encuentra ubicada en la calle 70 e/ 148 y 149 del barrio de los hornos. La historia de la misma se remonta a principios del siglo XX cuando la “Penitenciaria, Cárcel de Mujeres Y Deposito de Menores” era conocida como “La Mecánica”, establecimiento situado en mencionado barrio.

El 4 de Julio de 1913 se produce un traspaso histórico. El manejo de la cárcel de mujeres es confiado a la Congregación del Buen Pastor, hermanas religiosas que en varios países del mundo se dedicaban al contralor y administración de establecimientos de detención, menores, etc. Para ello se destina un local ubicado en el centro de la ciudad de La Plata, en 46 e/ 10 y 11.

El 12 de Julio de 1935 se produce el traslado de la unidad al barrio de Lisandro Olmos, instalándose en el solar en donde hoy funcionan las unidades 22 y 25.

Otro hito característico en la historia penal de la unidad 8 esta dado por el retiro de la Congregación del Buen Pastor, acontecimiento ocurrido el 4 de Junio de 1971 quedando el control de la unidad carcelaria en manos del por entonces Servicio Correccional, con la presencia de personal femenino al frente de la misma.

El destino final actual de la unidad al predio de Los Hornos tiene lugar el 21 de septiembre de 1990 cuando, tras un convenio firmado con el Ministerio de Acción Social, deja de funcionar en el emplazamiento hornéense un Instituto de Menores con causas penales, pasando el edificio a ser la sede de la unidad femenina.

Actualmente la construcción ocupa una superficie aproximada de 5.250 m2 cubiertos complementándose con patios de recreo y áreas deportivas, siendo su capacidad apta para albergar a 139 internas, estando al día de la fecha intensamente superpoblada.

En la unidad las internas penada, procesadas y sobreseguidas inimputables, reciben instrucción en la escuela primaria numero 702, la escuela secundaria numero 19 un nivel terciario y universitario. También existe Centro de Formación Profesional Nº 404 donde las internas son capacitadas laboralmente a través de cursos de costura, dulces y conservas, repostería, pasta, computación, manualidades. Como actividades culturales y extra programáticas se puede mencionar al coro de “La Merced”, clase de computación, literatura y pintura.



Sobre la historia y surgimiento de la Unidad Nº 8 no se encuentra una gran variedad de registros, por ese motivo debimos concurrir a el Archivo Histórico y Museo Penitenciario Bonaerense de la ciudad de La Plata ubicado en calle 35 e/ 5 y 6, donde nos brindaron el siguiente documento, a su vez inconcluso.
En 1881 el gobierno de entonces, encomienda a un ingeniero la realización de los planos de las obras denominadas “Policía y Cárceles”. El edificio iba a ser dividido en tres partes: Administración de Policía, otra para cárcel y la tercera para el Cuartel de Bomberos. En la primera se ubicarían particiones de la Jefatura de Policías; en la segunda se adaptaría un sistema radial, dividiendo una semicircunferencia en cuatro secciones: la primera para penado, la segunda para encausados, la tercera para menores y la cuarta para mujeres; todas independientes unas de otras y dispuestas de mono que la vigilancia pueda hacerse por un solo centinela colocado en el patio donde convergen los sectores.

Según los libros de la Penitenciaria de la Capital, en marzo de 1881, existía un total de 354 penados, de los cuales 217 correspondían a la actual Provincia de Buenos Aires. Esta cifra, según lo expresado por el entonces Gobernador Ugarte, indica que es necesario ampliar o aumentar los edificios existentes, habilitando el edificio que ocupaba la extinguida Escuela de Arte y Oficios de La Plata, que albergaría a mil penados.

El edificio mencionado anteriormente se habilito como: “Deposito de Presos”, allí fueron alojados los detenidos que provenían de la Alcaldía de Policía. En 1907 se lo denomino “Penitenciaria y Cárcel de Mujeres, Deposito de Menores”. Posteriormente se la conoció como “La Mecánica” (Los Hornos).

En marzo de 1909 el Obispo de La Plata ofrecía en venta una fracción de tierra para la construcción de una cárcel de mujeres. La misma no fue construida, pero esos lotes fueron ocupados por el Instituto del Buen Pastor con el propósito de lograr la reeducación de menores desamparados, dar asistencia material y formación espiritual.

El crecimiento de la población penal obliga a tomar soluciones más amplias que determinan nuevas disposiciones que arrancan a partir de 1904.

El 4 de octubre de 1904 se crea un proyecto de ley donde se determina a la Sociedad Conferencia de San Vicente de Paul de la ciudad de La Plata, la cantidad de 8 mil pesos para la habilitación de la Cárcel Correccional de Mujeres.
Comienzo de la cárcel de Mujeres en La Plata
La cárcel de Mujeres por primera vez abrió sus puertas el 4 de julio de 1913, que el Gobierno de la Provincia confió a la Congregación del Buen Pastor.

El 7 de julio de 1913 se dispone el traslado de las detenidas alojadas en la “Penitenciaria y Cárcel de Menores” a la nueva Cárcel de Mujeres.

Las detenidas fueron recibidas con mucha urgencia en una casa provisoria, ubicada en la calle 46 Nº 780, entre 10 y 11, proporcionada por las mismas autoridades. La construcción era muy vieja y no permitía que se pudiera construir el nuevo establecimiento. Era una edificio semi destruido, los techos se llovían, las habitaciones se inundaban, los pisos de madera destruidos, hasta el punto que el lugar que alojaba a las internas con sus hijos debían poner tablas de cajón para que no se cayeran las camas.

Las Hermanas y detenidas debieron soportar toda clase de incomodidades y privaciones.

El personal religioso estaba conformado por siete Hermanas, un capellán y un portero, mientras que la población penal y los menores llegaban a un número de 140 personas. Además, debían alojar menores que enviaba el Juez, sin tener el lugar adecuado y separado de las procesadas y penadas.

Las Hermanas solicitaron la reparación del local y se lograron algunas mejoras, pero tuvieron que sufrir muchas necesidades a causa del deplorable estado del edificio, lo cual imposibilitaba la difícil tarea de “rehabilitar y reeducar a la mujer caída”.

En 1914 a través del Congreso Nacional Penalista se llega a la conclusión de separar los delincuentes reincidentes de los primarios, los menores de los mayores, los de manos edad de los demás y los de diferente naturaleza de delitos.

Se estableció además que el trabajo seria el factor de producción con el que el penado pagaría lo que consumiría y así cumpliría con los deberes naturales. Se contemplo la necesidad de poseer servicios hospitalarios para separar los sanos de los enfermos.

Es así que en los años sucesivos surgieron leyes, decretos, planos, estudios, proyectos, reformas y reglamentos tendientes a satisfacer los deseos de las Hermanas.

Después de las reformas, las recluidas en el edificio son de 23 condenadas y 22 procesadas. Separadas de estas hay 53 menores de edad a la orden de la Defensoría de Menores.

En esta cárcel de mujeres había hacinamiento, incomodidad, peligro para la salud, un sistema inadecuado para las visitas.

Durante los años 1933 a 1935 el poder Ejecutivo, para dar solución al problema carcelario elevo un proyecto tendiente a solucionarlo. Se deberían cumplir con las disposiciones constitucionales de la Nación y la Provincia que requerían cárceles sanas y limpias para seguridad y no para castigo, y con los preceptos, tanto del Código Penal y Local de Procedimientos, debía tener un mínimo de establecimientos dentro de determinadas condiciones.

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires encaro gestiones en pro del mejoramiento del sistema carcelario y los establecimientos penales, los cuales se tradujeron en proyectos de ley, ocupandose en primer lugar de los menores de edad y los procesados, los cuales no se encontraban sometidos a régimen alguno. A los efectos de tomar medidas se propuso realizar un censo carcelario.

Los establecimientos de detención con que contaba la Provincia eran de dos clases y estaban sometidos a dos jurisdicciones: los de penados al Poder Ejecutivo, los procesados a la Suprema Corte de Justicia. Entre los establecimientos dependientes del Poder Ejecutivo se encontraba la penitenciaria y Cárceles de Mujeres.

El único edificio destinado a detención de personas que no era de propiedad fiscal, era el que ocupaba la cárcel de mujeres, situada en la ciudad de La Plata. Las Hermanas que dirigían ese establecimiento esperaban que se habilitara un nuevo edificio construido para ese objetivo en la localidad de Olmos.

El poder Ejecutivo doto a la nueva cárcel de mujeres de las instalaciones necesarias a los efectos de organizar allí el trabajo habiendo designado allí una comisión ad Honorem, para que adquiriera los elementos necesarios y dirigiera su implantación.

La única cárcel de mujeres fue trasladad a Olmos, donde se alojaban tanto procesadas como penadas, por no contar con otro establecimiento.

En 1934 el Ministro de Gobierno realizo una nota manifestando que los establecimientos carcelarios eran insuficientes en su capacidad e inadecuados para sus fines. Como no se contaba con los recursos suficientes (según lo establecido desde el Gobierno) el procedimiento más conveniente consistía en enajenar tierras públicas obteniendo los medios precisos para esas obras.

Los recursos provenientes de las ventas de esas terrenos se destinaron a la construcción y reparación de edificios para el alojamiento de procesados y penados.

CARACTERIZACIÓN DE LA INSTITUCIÓN.

En cuanto a la distribución de la población, esta se divide en penadas (quienes tienen condena) y procesadas (que son aquellas mujeres que no tienen condena o tienen en primera instancia, pero apelada). Dentro de la unidad , los pabellones2 se dividen en : la población común , se ubica en los pabellones uno, tres y cuatro ; la población madura , que son las internas adultas mayores , a partir de los cuarenta y siete años; el modulo de régimen abierto3, que alberga diecinueve internas , ya sea con salidas transitorias o sin ellas; el pabellón autogestión4, que es el dos , tiene una capacidad para albergar a diecinueve internas; y por último , el pabellón de separación5 , que alberga a diecinueve internas , y son aquellas que no pueden convivir con el resto de la población por diferentes motivos , en particular ,por sus causas judiciales.

Cada sección técnica guarda un legajo, que es la información jurídica de la interna. Y se los guarda en registro de internos”. Hay una distinción entre el legajo social y el legajo técnico, que se encarga de hacerlo el G.A.Y.S, que es el grupo de admisión y seguimiento. Este guarda todos los legajos: de la escuela, talleres, sumarios, sanidad, clasificación, asistencia social, etc.”.

En cuanto a los informes sociales, se hace por primera vez en Junta de Admisión6. Estos informes se realizan cada seis meses, con el objetivo de producir un seguimiento (ya que así lo exige la ley), para verificar si hubo cambios históricos en la trayectoria de vida de la interna, como así también su desempeño institucional. Además se las ve por tercera vez si es por algún tipo de beneficio7.

Cada unidad tiene su zona de influencia, esto significa que las trabajadoras sociales de la Unidad 8 de Los Hornos, no realizan los informes socio ambiental de las internas de dicha Unidad, sino que su zona de influencia es el partido de Vicente López, con otros internos alojados en distintas cárceles de esa zona.

El pedido de realización de los mismos, provienen del juzgado, a través de “un radio8”, y en general la solicitud es por seguimiento o por beneficio para el interno.

También observamos el legajo de ejecución penal de una de las internas. En cuanto a este último, particularmente lo que nos sorprendió es como desde el ingreso de la mujer a la unidad penal , se la “describe” físicamente , ya sea contabilizando los diferentes marcas que presenta su cuerpo: tatuajes , cicatrices, se la indaga sobre su religión , se le realizan exámenes médicos para verificar su estado de salud , etc. Pero lo que principalmente nos impactó es la descripción al estilo lombrosiano de la mujer: orejas pequeñas, frente regular, cabeza de dimensiones normales , pómulo derecho o pómulo izquierdo simétricos . Al momento de leerlo , más que reflejarnos a la interna , lo único que pensamos es que aun en estos días sigue de forma marcada la constitución de un perfil de criminal vinculado al prejuicio y al estereotipo asociado al aspecto físico.

En cuanto al marco legal, nuestro país, al forman parte de Naciones Unidas, debe legislar, en todo sentido, dentro de lo preestablecidos en los Pactos y Tratados Internacionales que han sido firmados y rectificados por las máximas autoridades nacionales, para una mejor política de encierro.

Con la implementación de la ley 24.660 de Ejecución Penal (Servicio Penitenciario Federal) y la 12.256 de Ejecución Penal (Servicio Penitenciario Bonaerense), se fue cumpliendo con la progresividad de la condena en dar salidas laborales, transitorias, asistidas y estos dos últimos años la morigeraciones a personas con problemas de salud y mujeres madres, etc.

Aun así , a población penal en Argentina, ha aumentado, hay en el país 68.000 personas privadas de su libertad, de los cuales el 70% se encuentra en carácter de procesados. Menos del 40% trabaja, y son menos los que tienen acceso al estudio a pesar de la existencia de la ley nacional de educación que se implementó a fines del 2006.9

La situación de la cárcel argentina, en general, y de la Unidad 8 en particular, es una constante donde “el castigo” en sus diferentes formas se encuentra presente y hasta llega a eliminar cualquier posibilidad de garantías jurídicas, a pesar de nuestro país y los profesionales que se desempeñan en el ámbito penitenciario, de definen como partes de un Estados de derecho. En este sentido, no debería haber discriminación y estigmatización de las mujeres que habitan los espacios carcelarios, ya sea por el delito que han cometido, la clase social a la que pertenecen, elección sexual, religión, o demás.

Para las mujeres privadas de su libertad, el principal objetivo en situación de encierro es la supervivencia, teniendo en cuenta que no solo han perdido su libertad, sino que han perdido entre otras cosas el contacto permanente con sus familiares, donde en algunos casos también están privados de su libertad en diferentes puntos del país, por eso es de fundamental importancia para ellas los momentos de la visita, que se llevan a cabo los días jueves, sábados y domingos, además de lo que se denomina “las intercarcelarias”, que se producen una vez por mes , son aquellas visitas a otras unidades carcelarias, donde se alojan familiares, parejas, hijos, etc.

Ya de por sí, el encierro y el hacinamiento produce violencia, no solo sobre las mujeres presas, sino también sobre el personal profesional, administrativo y penitenciario, que no es ajeno a la lógica de una institución total, como lo es la cárcel. Pero principalmente, no podemos dejar de lado la situación que viven cotidianamente, el frio, la falta de agua caliente, la infraestructura totalmente deteriorada, la falta de intimidad, etc.

Obviamente hay que tener en cuenta , que las partidas de dinero destinada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires , son escasas, que los profesionales a pesar de las pésimas condiciones de trabajo y de la falta de recursos , continúan trabajando , y también hay que reconocer , que en los últimos años se ha avanzado ya que, se ha puesto el tema del encierro en los medios públicos, hay ONGs y organismos internacionales se preocupan por las condiciones de vida de este un grupo social marginalizado por el mismo sistema que las excluye doblemente

Creemos que las principales problemáticas que se visualizan dentro de la institución son, por un lado, en relación a las condiciones de detención, es la violación de derechos de las personas que se encuentran allí, más allá de la pérdida de libertad, como los castigos, tratos crueles, prejuicios, estigmatización, hacinamiento sobre todo teniendo en cuenta su condición de mujer, el acceso a la salud, educación trabajo, etc.

En relación con el afuera, las principales problemáticas que se observan son la ruptura de los vínculos afectivos, sobre todo teniendo en cuenta que sus familiares no viven cercano a la zona de detención, las requisas que sufren los familiares, la imposibilidad económica de los familiares de poder trasladarse hasta la unidad, la desintegración familiar, ya que en muchos hogares la mujer es sostén del mismo y por el otro lado la ausencia de oportunidades tras el cumplimiento de la condena, sobre todo laborales, ya sea por la estigmatización y exclusión que se sufre por haber transitado por una institución carcelaria, por no contar con la educación correspondiente o la formación de un oficio o carrera. La elección de una carrera laboral no es accesible para todos, los puestos de trabajo están signados por reglas propias que excluyen y seleccionan.

Otra problemática importante a tener en cuenta es la condición de género como agravante. Uno de los colectivos más vulnerables históricamente lo constituyen las mujeres, ya que se han naturalizado y reproducido practicas en relación a esta construcción, se le han asignado roles sociales a las mujeres (madre, ama de casa, cuidadora y protectora del hogar). Estas concepciones que se tiene sobre la mujer se agravan aun más si pensamos a las mujeres privadas de su libertad.

Por otra parte, la Unidad Penitenciaria nº 8 de Los Hornos, forma parte del Complejo Penitenciario de La Plata , que comprende las siguientes unidades:

9 (La Plata), 10 (Melchor Romero), 12 (Gorina), 18 (Gorina), 29 (Melchor Romero), 33 (Los Hornos), 34 (Melchor Romero), 45 (Melchor Romero).

Estructura orgánica funcional

La organización se compone de siguiente manera:



  • Director de Unidad

  • Jefe de área administrativo

  • Jefe de Seguridad

  • Jefe de vigilancia y tratamiento

  • Secretario de unidad

  • Ayudantía

  • Registro de internos

EN EL SECTOR PENAL. Jefe de penal, Subjefe de penal y oficiales de turno. Además: colegio primario, secundario, capacitación, educación física y universitarios.

  • Sector de guardia

  • Jefe de la guardia

  • Subjefe de la guardia

  • Oficiales de servicio

SECCIONES

  • Sumarios administrativos

  • Personal

  • Mesa de entrada

  • Contaduría

  • Deposito

ÁREA PROFESIONAL: SECCIONES

  • Psicólogos Clasificaciones.

  • Asistencia social.

  • Grupo de Administración y Seguimiento (G.A.Y.S)

  • Departamento técnico criminológico . DTC

El Grupo de Admisión y Seguimiento de cada establecimiento penitenciario, integración personal penitenciario: está integrado por:

  • Director del establecimiento

  • Jefes de las secciones: vigilancia y tratamiento, criminológica, asistencia social, sanidad, talleres, visitas y representantes de las áreas: legal, conductas adictivas, educativas, capellanes o representantes de otros cultos y secretario.


Caracterización de la situación actual de las mujeres detenidas.

En la actualidad, para las leyes, teóricamente, hombres y mujeres son iguales. Este es un logro, y una conquista que data de años de lucha. Pero detrás de ese marco jurídico igualitario hay concepciones sociales diferentes. No se ve de la misma manera la transgresión realizada por un hombre que la realizada por una mujer.

La cárcel ha sido creada por y para los hombres y por esos sus condicionamientos, detenciones, tratamientos, asistencia, espacios son más desfavorables en las mujeres y se acentúan aun mas las diferencias de género culpabilizando e inferiorizando a la mujer.

Los estereotipos sobre cómo y por qué actúan de determinadas maneras unas y otros, continúan funcionando.

Las mujeres arrastran una larga historia de discriminación y desvalorización. Con frecuencia no disponen de los recursos necesarios para cumplir con las múltiples responsabilidades que se les han asignado. Casi siempre la mirada que las evalúa es distante y sancionadora. La sociedad les pide mucho y les da muy poco, y cuando fracasan se las juzga con dureza. De hecho, cuando es el hombre el que se encuentra detenido, la mujer va a visitarlo a la cárcel, pero en cambio cuando es la mujer la q se encuentra detenida, en una gran parte de los casos el hombre no va a visitarla, y la familia se desarma.

La asignación de las conductas a uno u otro ámbito depende de criterios sociales, y dependía claramente del género de la persona transgresora. Los hombres transgresores eran considerados delincuentes, pero hasta muy avanzado el siglo XX las mujeres fueron tratadas como pecadoras, aunque sufrían castigo en las cárceles diseñadas para los varones.

En este sentido, la idea de delito ha estado pensada desde siempre, para aplicarla a los hombres, vistos como autónomos y responsables de sus actos, mientras que las faltas cometidas por las mujeres tienden a verse como inducidas por otros. Siendo testimonio de su debilidad. Esta debilidad ha sido, además, frecuentemente relacionada con las nociones religiosas-moralistas del pecado. Esto no impide que sean sancionadas, con el agravante de que en su caso se considera que el delito implica una doble falta, contra las leyes humanas y contra la naturaleza femenina.

La idea de que la mujer debe ser naturalmente buena, hace que sus transgresiones se evalúen moralmente en mayor medida que las de los hombres. Esa naturaleza asignada se corresponde con lo que durante siglos se interpretó como la voluntad divina, por lo que todo delito femenino tiende a verse implícitamente como pecado, y se transforma con facilidad en culpa.

El abandono o maltrato de criaturas, la promiscuidad sexual, la violencia, si los cometen los hombres son considerados solamente como delitos, pero son “aberraciones” si las cometen ellas. A esto hay que agregar el factor clase social. Los delitos de los pobres tienen peor consideración y más castigo, y las mujeres son las más pobres en cada sociedad,

Muchas de las mujeres detenidas en las cárceles bonaerenses han sido víctimas de violencia intrafamiliar algunas de ellas han silenciado sus historias, otras han asesinado a sus agresores. Muchas de estas víctimas además, han sido encontradas como coautoras o cómplices de los delitos que sus agresores han cometido. Para la justicia penal, esta situación de coerción queda invisibilizada. El sistema carcelario, tanto en el momento del ingreso como en los distintos abordajes terapéuticos, no abordan de manera sistemática y especifica la problemática de la violencia sexual e intrafamiliar de las que han sido víctimas.

El delito no se tipifica mediante parámetros externos: qué tipo de daño se ha causado, qué norma legal se ha incumplido. Antiguamente estaba pensado para castigar y poner límites a conductas predominantemente masculinas, como la violencia o los robos. La cárcel resulta así una consecuencia de decisiones provenientes de un cuerpo judicial que determina cuánto tiempo y dónde debe estar recluida la persona que ha delinquido. Su objetivo no es la penitencia ni el sufrimiento, sino evitar riesgos a la sociedad, separando a aquéllos que constituyen un peligro, y reinsertar socialmente a los delincuentes mediante el aprendizaje de habilidades laborales y sociales.

Consideramos que todos aquellos privados de libertad se encuentran en situación de vulnerabilidad y desventaja, pero siendo mujer, por ejemplo se sufren más humillaciones por la misma sociedad patriarcal en la que vivimos en las que las mujeres nos encontramos en una situación desigual y opresora, no tendría que ser de esta manera, pero esta tan impuesto en la sociedad, tan naturalizado y arraigado, que se piensa que las mujeres no pueden apartarse del rol de madre estando dentro de la cárcel; así como lo menciona el CELS, en su texto Mujeres en Prisión10 “ las presas obtienen un mayor reproche social que los varones, pues “no han sabido comportarse de manera que se esperaba”, y las que tienen hijos suelen desarrollar un fuerte sentimiento de vergüenza y culpa por no poder asumir el cuidado de sus hijos y cumplir con las expectativas que existían hacías ellas en su calidad de madre”, es decir que las mujeres deben cumplir con una doble condena, tanto jurídica como moral y social, por los roles que se les impone en la sociedad culturalmente.




La mujer y el delito.

La criminalización de los sectores sociales más vulnerables se ha extendido en nuestra sociedad, pero además tiene género.

Las mujeres constituyen las dos terceras partes de los pobres del mundo y son también el sector que dispone de menos recursos dentro de cada sociedad. Esto se debe a la desvalorización de las tareas tradicionalmente femeninas y a la discriminación salarial. Además son las que padecen más precariedad laboral y desempleo, y las que tienen mayores dificultades para acceder a los puestos bien remunerados. A esto debemos agregar que asumen la mayor carga de responsabilidades familiares por diversos motivos: el abandono masculino de sus funciones de proveedor, encabezar hogares matrifocales, asumir en solitario la subsistencia de hijas e hijos, hacerse cargo de sus progenitores ancianos o cuidar a familiares enfermos o incapacitados. Sumando todos estos factores resulta evidente que serían las que tendrían mayores motivos para cometer delitos económicos ya que son las que tienen mayor necesidad y menor disponibilidad de dinero.

Sin embargo muchas de las mujeres, que viven en condiciones de extrema pobreza y vulnerabilidad social, se las arreglan para sobrevivir e incluso para mantener una familia. Con esto queremos decir que no hay una relación causal entre la pobreza y el delito, sino que este último puede y se expresa en diferentes estratos sociales. Lo que ocurre generalmente es una judicialización de la condición del pobre, estigmatizando al mismo.

Por otro lado, si bien la prisión es una pena muy dura que afecta a la salud física y mental y deteriora la situación social y familiar de todas las personas que la padecen, la situación la viven de manera diferente hombres y mujeres a partir de su interiorización de los roles de género

Las mujeres presas lamentan, generalmente la pérdida de sus vínculos familiares y con sus hijos, pero esta preocupación toma frecuentemente la forma de culpa, o de sentimiento de “haberles fallado”. También se observa en aquellas mujeres madres, la sensación de incertidumbre, depresión y sentimiento de culpa e impotencia, por no saber cómo están sus hijos.

La institución cárcel dificulta, tanto en el caso del hombre , como de la mujer detenida, el cumplimiento de los roles de género asignados socialmente, pero mientras los hombres resuelven su pérdida de status y de control, las mujeres sienten que han “abandonado” sus obligaciones, que han dejado desprotegidos a aquellos sobre los que tenían que velar. La mujer detenida pierde el control de sus relaciones familiares y no obtiene recursos económicos que le permitan soluciones alternativas para los suyos. Por otra parte su condena es pública, y ella no tiene forma de evitar que el estigma se traslade a los suyos.

Desde este ángulo, la cárcel resulta para ellas la peor de las opciones posibles.

El rechazo social aquí no tiene compensación alguna, no pueden ni siquiera fantasear con que están progresando y sacando adelante a su familia .Quienes social y cultualmente han sido formadas para ser el apoyo y el sostén, se encuentran colocadas en situación de dependencia o de abandono. El costo psicológico y social es muy alto.
La mujer, una cuestión de género

La noción de género surge a partir de la idea de que lo femenino y lo masculino no son hechos naturales o biológicos, sino construcciones culturales. Los estudios de género surgen partir de la ideas de los años ´70 en EE UU como consecuencia del resurgir del movimiento feminista.

Las raíces del concepto se remontan al Siglo XVII en donde sus ideales eran la desigualdad social entre hombres y mujeres. Luego con la Ilustración se termina de consolidar que el género era una construcción social. En el SXVIII las individuos descubren individual y colectivamente que la desigualdad no es un hecho natural, sino histórico.

Los estudios de género brotan de la idea que el género es una construcción cultural que se ha plasmado históricamente en forma de dominación masculina y sujeción femenina. Esta jerarquización sexual se ha materializado en sistemas sociales y políticos patriarcales. De esta manera han modificado el pensamiento social y político al introducir la variable sexo como nueva y de análisis.

Una sociedad dividida simbólicamente y empíricamente en dos géneros significa que su estratificación económica política y el reparto de su roles responde a esta visión por genero.

Los estereotipos han de ser enmarcados en el contexto de las definiciones sociales del sexo entendidas como creencias, valores estereotipos y normas ampliamente compartidas por los miembros de una sociedad y formados a lo largo del tiempo la reproducción de estas definiciones sexuales y su continuo reajuste son posibles por el papel que desempeñan las elite masculinas. Los individuos de la elite definen el mundo e impone sobre los dominados, las definiciones sexuales se ocupan de señalar naturaleza o esencias específicas para cada sexo, proyecto a la sociedad en forma de ámbitos divididos por cada sexo.

Por otra parte también encontramos los roles sexuales en donde los varones y las mujeres desempeñan diferentes tareas y ocupaciones distintas en la sociedad

La estatización por género no solo señala la desigual distribución salarial de varones y mujeres, sino también el diferente reparto de poder político y social. La estratificación de los sexos significa una distribución desigual de los recursos (dinero, bienes materiales. Ocio, cuidado de la salud y nutrición, etc).

A menudo se considera a las mujeres como seres débiles dependientes, dóciles, sacrificados; en consecuencia se le asigna papeles y funciones de acuerdo con esos atributos. Los atributos masculinos por su parte, suelen tener rasgos opuestos y, en consecuencia, tanto en el ámbito hogareño como en el ámbito local. Esto tiene consecuencias negativas sobre la sexualidad y la salud.
La puesta en escena del cuerpo de las mujeres.

En este sentido, la figura de Lombroso, quien mide, observa, clasifica el cuerpo femenino para entregar una tipología de la criminalidad femenina, derivada de Darwin y de las teorías de las degeneraciones de la segunda mitad del siglo XIX, aun en la actualidad continua vigente.

Para Lombroso (1895:360-1), la mujer criminal es más temible, en la medida en que además de ser una delincuente, transgrede su rol de mujer, esposa y de madre. Así es como la mujer se convierte en objetivo y materia de regulación y vigilancia de las miradas científicas y de las prácticas sociales.

En los años 1880, partidarios de la fisonomía, hablan de las mujeres como “criminales”, como de una clase de personas excluidas, físicamente degeneradas y moralmente corruptas. También se sugería q estas mujeres eran más atávicas, mas velludas, mas masculinas, con rasgos de degeneramiento.

Este tipo de concepción sobre las mujeres criminales, presenta al encierro como una forma de castigo más humanitario y se asiste a la suavización de las penas, en un contexto de cambio social, político, ideológico, y de lo que se trata siempre es del cuerpo.

El cuerpo aquí, puede ser entendido desde dos concepciones: el cuerpo como superficie sobre lo cual se inscribe lo social y “el cuerpo como lugar de la experiencia vivida11.

El poder actúa sobre el cuerpo directamente, pues requiere un conocimiento de los cuerpos de los comportamientos para mantener su eficacia y persistir. Pero… ¿Cómo es ubicado el cuerpo de la mujer en la cárcel? ¿Cómo está en peligro y como es que es peligroso? ¿Cómo ese cuerpo es un lugar de control, y a la vez de resistencia?

Para ello, tomamos para el análisis, tres niveles de acción sobre la relación entre el cuerpo y la cultura: la ritualización del cuerpo, la perpetuación y la función simbólica12.

Según las sociedades y épocas, las marcas del cuerpo se realizaron de diferentes formas, asegurando su inserción social: tatuajes, circuncisión, escisión, reconstrucciones quirúrgicas de ciertas partes del cuerpo, y en algunas partes de esas partes (labios, orejas, lengua, partes genitales) y ornamentos del cuerpo.

De esta manera, el cuerpo es un depósito de inscripciones, de mensajes. Además, el cuerpo debe ser considerado como estando en la intersección de tres factores: psicológico, fisiológico y sociológico.

Los ritos de ingreso a la prisión, son verdaderas “ceremonias de degradación” en el sentido que describe Garfinkel (1956). Como lo subraya Hamelin (1989:60) : “Al ingresar , las mujeres, son despojadas de su identidad como sujeto. Tener que desvestirse ante desconocidos, ducharse sin desinfectarse, aplicarse shampoo anti piojos, perder el derecho a portar joyas…”

Las mujeres padecen una humillación constante, pero solo ellas , sino que también esto se extiende a sus familiares, debido por las sucesivas requisas a los cuerpos desnudos e inspecciones y registros vaginales y rectales. La vergüenza, es otro de los sentimientos que ha diario experimentan, ya sea desde el momento en que deben bajarse la bombacha, hasta la cuestión de no tener privacidad para realizar las necesidades fisiológicas, en un lugar privado y fuera de la vista de todos.

De esta forma, las mujeres que se encuentran en las cárceles, ya no se ven como personas, sino como criminales y como tal sufren un doble juzgamiento: no solo por el delito que posiblemente hayan cometido, sino que también deben padecer como castigo el estadio en la prisión, la falta de condiciones esenciales, hacen que muchas de ellas deban dedicarse a poder sobrevivir día a día en ese lugares. Además hay que tener en cuenta que todos los dispositivos mencionados sirven para la puesta en marcha de la “tecnología política del cuerpo” que produce docilidad, obediencia y el sometimiento continuo (Foulcault, 1975).

En cuanto al cuerpo enfermo, las mujeres, en general que son sometidas a la justicia, tiene problemas de salud crónicos, a menudo, antes de entrar a la prisión y estos se agravan y se desarrollan durante el paso por esta institución.

Algunos tipos de enfermedades, como el stress, la presión alta, artritis, y demás, se ven agravadas con las condiciones de detención.

Las mujeres se sienten también, vigiladas, espiadas, en ellas, la perdida de intimidad, la pérdida del control sobre sus cuerpos, y sobre la salud, contribuyen a producir un cuerpo enfermo.

En cuanto al cuerpo alienado, varios mecanismos de las prisiones generan la alienación del cuerpo de las mujeres, desde el momento de las requisas, hasta la prohibición de utilizar ciertos elementos por años, como por ejemplo espejos. El Dr. Gonin13 explica que el encierro produce “un encierro sensorial y una desertificación del gusto, del olfato, de la mirada, para el aislamiento de un solo sentido: el oído que permite la orientación”.

El cuerpo alienado es también, porque es asexuado o porque en general, no se toleran relaciones homosexuales en las prisiones de mujeres. De hecho, en el caso de la Unidad 8 de Los Hornos, para poder acceder “al beneficio” de encuentros íntimos con sus respectivas parejas, las mujeres deben tener una conducta que se clasifica de forma numérica desde el número 5 “buena” para acceder al mismo una vez por mes, 6, para acceder dos veces al mes, 7 y 8 para acceder tres veces y 9 y 10 para acceder todas las semanas.

Otras de las cuestiones que generan la alienación, es el cuerpo de la madre delincuente. Las mujeres embarazas, o que acaban de dar a luz, o incluso las que tienen hijos “afuera” soportan grandes trastornos por la ausencia de sus hijos.

Desde el cuerpo víctima, las mujeres (y cualquier persona) no toleran el encierro. Los traumatismos que ya experimentaron se amplifican en el encierro y para muchas mujeres, el sistema carcelario reproduce esa violencia que ya han tenido que sufrir gran parte de sus vidas.

Diversas estrategias ligadas al cuerpo son utilizadas por las mujeres para reapropiarse en sentido de identidad. El maquillarse para los encuentros con diferentes profesionales de la institución, el vestirse de tal o cual manera, los tatuajes, huelgas de hambre, y las relaciones intimas, constituyen algunas de esas estrategias. Pero también las mujeres al interior de las prisiones, marcan sus cuerpos. Algunas se hieren como una manera de apropiarse de un cuerpo que ya nos les pertenece. La mujer decidirá cuando se cortara, como y hasta donde lo hará. Esto constata las veces que fue víctima y que no pudo tener el control de la situación. Esto también se constituye en una estrategia de supervivencia y para muchas mujeres, la automutilación provoca “un sentimiento de alivio”.

Así en el interior del mismo cuerpo señalizado, del cuerpo enfermo, alienado, victima, resistente hay una doble construcción del cuerpo de las mujeres, el cual es percibido como estando en peligro y siendo peligroso, como un cuerpo victimizado y agresor.

Nos pareció necesario introducirnos en cómo se trata a la mujer y a cuerpo de femenino, en una institución total, como lo es la cárcel, como se las despoja de su yo, de su singularidad. Pero también creemos que el problema femenino es una cuestión central para la lucha popular y su importancia en la actualidad es mayor por la intensificación de la movilización de las mujeres, movilización necesaria y fructífera desde la clase obrera y al servicio de las masas populares. En este sentido, y desde tiempos remotos, las clases explotadoras han sostenido y han impuesto la teoría de la “naturaleza deficitaria femenina”, que ha servido para justificar la opresión que hasta hoy experimentan las mujeres en las sociedades en que la explotación, sigue imperando.

La cuestión social.
Al hablar de la cuestión social, hablamos de la intervención de la misma en sus refracciones, donde el Estado la segmenta y particulariza para su enfrentamiento, dado que, de otra manera, se la asociaría a la relación capital trabajo y a las relaciones de dominación propias del Estado capitalista.

Una de las formas en que se manifiesta la cuestión social, es el delito. El delito aparece en la Unidad Nº 8 de Los Hornos, como una puerta de ingreso, es decir que allí llegan mujeres de todas las edades, quienes han cometido o se encuentran acusados de cometer un delito.

El tipo de intervención que se realiza al interior de la Unidad, es netamente de control y específicamente si hablamos del Área de Asistencia Social de la misma, encontramos un discurso un tanto contradictorio al ideal que como estudiantes poseemos sobre el Trabajo Social. En dicha Área , se encuentran tres profesionales: una recibida del ámbito religioso, otra de la Facultad de Trabajo Social de la UNLP y la jefa , quien hace aproximadamente veinte años que se desempeña como tal , es recibida de la antigua Escuela de Trabajo Social.

Como mencionamos, el discurso que impera en la institución y también en la Jefa del Área de Asistencia, es que aquellas mujeres que se encuentran detenidas, “no son víctimas, han cometido un delito y deben “pagar” de alguna manera por el mismo”. Además afirman que dichas mujeres “no tienen voluntad de mejorar su situación, no asisten a la escuela, (que se encuentra de la Unidad), no trabajan, duermen todo el día, etc.”

En este sentido, la mujer detenida, se encuentra en esa situación por haber cometido un delito, o por su presunción, pero eso no alcanza, la detención es solo la puerta de ingreso a la larga lista de “cosas” que deben pagar. Siempre están en deuda: no alcanza con estar privadas de la libertad, hay q estudiar, trabajar, ser buena, no estar en líos, responder lo q se quiere escuchar, y la lista sigue, todo un listado enorme de cosas que marcan lo q se espera de ellas., ya sea dentro o fuera del penal, donde aparece la mirada moralizadora la sociedad, siendo doblemente juzgada. Un dispositivo tratamental desdibujado, q oculta el control como tratamiento.

Respecto al abordaje que se realiza desde la institución, cada mujer que ingresa, debe pasar por una Junta de Admisión, que es convocada por el G.A.Y.S14, en la misma se la indaga sobre el motivo por la cual llega a quedar privada de su libertad , si tiene antecedentes penales previos a la detención actual, si tiene familiares detenidos , si sus familiares han participado del delito por la que se la acusa, si es consumidora de drogas , y si lo es , que tipo de droga consumía ; a partir de allí, se le ofrece un dispositivo tratamental y asistencia psicológica. Luego de estas juntas, se las indaga por segunda vez, en los seguimientos, se trabajan a partir de los informes sociales (que se realizan cada seis meses, en general a pedido del Juzgado), para verificar si hubo cambios históricos en sus trayectorias de vida y su desempeño institucional. Por tercera vez se las ve por algún pedido de beneficio15 o cambio de régimen, donde nuevamente se evalúa su conducta, desempeño institucional, oficios que realizan dentro de la Unidad, asistencia a cursos, talleres, y a la escuela, a partir de allí se confecciona un informe social sobre la situación actual de la interna, luego se lo envía al Juzgado correspondiente, quien en última instancia es quien decide sobre el otorgamiento o no del beneficio que se solicita.

Por otro lado, la intervención de las trabajadores sociales, en palabras de las mismas, solo se limitan a la demanda que originan las mujeres, y la línea de intervención depende de estas últimas; hay algunas mujeres que ni siquiera se conocen y hay otras que demandan distintas cosas constantemente ,por ejemplo por cuestiones alimenticias, por cuestiones familiares, etc., Otra de las formas en que se construye la demanda , a veces no es expresada por la mujer que está necesitando algo, sino por una compañera , quienes a veces hacen de intermediarias con las profesionales del Área Social.

En esta Unidad en particular, y con respecto a la Ley 12.256 del Servicio Penitenciario Bonaerense, las cárceles de mujeres no poseen un sistema de progresividad adecuado a su tránsito por el sistema penitenciario. Con esto queremos decir, que una mujer detenida en un régimen cerrado y solicita un cambio de régimen, en la Unidad 8 , debería pasar al Modulo de Régimen abierto, que funciona en el mismo predio que la Unidad, El mismo , tiene una capacidad para diecinueve internas y el requisito para permanecer allí, es tener conducta y concepto con un puntaje de diez, además de que es un beneficio al que solo acceden aquellas penadas. Frente a esta situación, el anterior director de la institución presento un proyecto sobre la conformación de una especie de régimen se mi abierto, que funciona dentro del Penal y que han dado llamar el Pabellón Autogestivo.

A partir de ello y desde la primer entrevista que se tiene en la Junta de Admisión, se comienzan a abordar cuestiones educativas ( desde el centro de formación de adultos que funciona allí, ya sea desde de nivel primario o secundario) ; de trabajo (, ofreciendo lo que se conoce como “oficios”, que son aquellos trabajos de limpieza que realizan las mujeres dentro del predio o la posibilidad de asistir a los talleres de armado de bolsas de cartón, de costura o de manipulación de alimentos) ; y de salud (vinculado principalmente al tratamiento de posibles adicciones con psiquiatras y psicólogos); todos aspectos fundamentales para poder conocer e intervenir posteriormente de manera interdisciplinaria.

En este sentido, desde su origen , la cárcel ha sido una institución cuestionada , en la particularidad de la Unidad 8 , su población es femenina , y como tal, a las mujeres detenidas se las juzga por haber cometido un delito, se las culpabiliza por quebrar el primitivo mito de la mujer/madre/esposa y aun estando privadas de su libertad se las continua responsabilizando completamente por su situación actual, sin tener presenta que primeramente a estas mujeres el propio sistema y el Estado, en su rol de garante de derechos, las ha dejado por fuera y no les ha dado la posibilidad de elegir verdaderamente.

La población carcelaria, está constituida por mujeres desde los dieciocho años, hasta los sesenta y nueve, ya que luego se les otorga prisión domiciliaria. En general, hablamos de mujeres que por diversas circunstancias hay incurrido en el delito, como una salida a la desigualdad imperante en la sociedad. Hablamos de mujeres en general provenientes de las clases subalternas, trabajadoras y explotadas históricamente, es este caso por la clase dominante, sino también por una sociedad netamente patriarcal, característica principal del modo de producción burgués.

En relación a esto, visualizamos ciertas contradicciones en los procesos de intervención del área de asistencia social, ya que las intervenciones de las profesionales que allí se desempeñan suelen ser delimitadas o recortadas, al momento en que el Juzgado remita la orden de actualizar los informes socio ambientales, la realización de Juntas de Admisión y Seguimiento y por alguna cuestión personal que demande la mujer privada de la libertad.

En relación a la magnitud del problema que se intenta abordar, tal vez se hace necesaria un recorte de la problemática , pero lo cierto es que si bien el trabajo social ,en una institución como es la cárcel, tiene muy arraigado el deber ser vinculado al control y al rol de educador social, se continua reproduciendo en las distintas intervenciones .

En relación a esto , si bien la institución ofrece a las mujeres , las posibilidades de terminar sus estudios primarios o secundarios , la realización de talleres, trabajo, oficios o cursos, tratando de prepararlas y de “enseñarles” el sentido de responsabilidad, hay otras cuestiones que tal vez se descuidan por ejemplo, el fortalecimiento de lazos familiares , el posterior ingreso al mercado de trabajo cuando queden en libertad, etc., cuestiones fundamentales y complejas que atraviesan la vida cotidiana no solo de la mujer, sino también de sus familiares.

se encuentran detenidas por comercialización de estupefacientes y en su mayoría son lo que se denomina “doñas” por la población, que son aquellas que poseen treinta años o más.

Retomando nuevamente el discurso imperante en la cárcel, y observando que las trabajadores sociales no son ajenas a dicha lógica institucional, creemos que al momento de la intervención, a veces se ignora como un condicionante fundamental, las condiciones de vida que estas mujeres han tenido que soportar, ya sea porque han vivido en condiciones de extrema pobreza, o porque algún episodio no fortuito las llevado a incurrir en el delito.

De esta forma se puede observar la respuesta institucional de la cuestión social solo limitada a atacar sus refracciones y problemáticas especificas. Entre dichas limitaciones encontramos algunas de carácter ideológico-político, vinculado a la concepción predominante sobre las mujeres delincuentes que aun predominan fuertemente en el imaginario y representaciones sociales en; la falta de una adecuada infraestructura, de recursos materiales principalmente, y si bien desde la institución se afirma que es una de las cárceles que “mejor” equipada profesionalmente esta desde el Área Social, con respecto a la población, particularmente, creemos que a pesar de ello, aun queda mucho por hacer por las mujeres y nunca es suficiente, tres trabajadoras sociales para ciento ochenta y siete mujeres, no es proporcional ; otra de las cuestiones , que favorece el abordaje refractario de la cuestión social y no menos importante, es la ausencia de espacios de debate teórico, reflexión e intercambio entre los diversos profesionales que componen el EP (escalafón profesional).

En cuanto al derecho a la salud, a las mujeres que ingresan al sistema penitenciario, se les realizan exámenes médicos para corroborar su estado de salud y de ser necesario se las deriva con la atención de especialistas que asisten a cada Unidad.

En la 8 de Los Hornos, pueden tener acceso a ginecólogo, nutricionista, psicólogas, psiquiatras, odontólogos, kinesiólogo, farmacia y enfermería, en caso de que la patología requiera de un abordaje minucioso, las mujeres pueden ser atendidas en hospitales, siempre acompañadas por la presencia policial. Un dato aportado por la jefa de la Sección de Asistencia Social, es que el 26 % de las mujeres que permanecen detenidas en el mencionado predio son portadoras del virus VIH, siendo asistidas constantemente por la medicación que necesiten. En este sentido y considerando las condiciones de habitabilidad de la Unidad, tal vez sería necesario que se tome en cuenta este tipo de situación particular al momento de la distribución en los pabellones, en el momento de evaluar los pedidos de beneficios y demás.

En cuanto a la adicción a la drogas, en general, es una de las problemática que más se percibe en la Unidad. La mayoría de las mujeres son adictas al paco desde muy jóvenes y por otro lado, muchas se encuentran detenidas por venta de estupefacientes. En cuanto a las primeras, se les ofrece, desde conductas aditivas (siempre que ellas estén de acuerdos) la participación en el grupo de conductas aditivas, compuesto por psicólogos y psiquiatras a través de dispositivos individuales o grupales. Sin embargo, también se deberían pensar líneas de intervención una vez que dichas mujeres queden en libertad, ya que todo lo logrado dentro de unidad, debe ser sostenido en el afuera.

En cuanto al derecho a la educación para las personas privadas de su libertad, como herramienta, al interior de la Unidad se encuentra el centro de formación de adultos, con un nivel primario y secundario y con la posibilidad de realizar diferentes cursos que baja Jefatura.

Con respecto al derecho al trabajo, se brindan la posibilidad de realizar oficios de limpieza dentro de la misma Unidad, y también se encuentra el área de talleres.

Es necesario mencionar, que las mujeres por dichos trabajos reciben un peculio, que es depositado en una cuenta que posee cada una de ellas. Este es utilizado, según la Ley 12256, para posibles cosas que destruya la interna durante su estadía en la Unidad y para que en el momento en que se les otorgue la libertad, pueda disponer de un recurso monetario, escaso e insuficiente, pero necesario.

Teóricamente, la categoría trabajo sería utilizada como una de las herramientas para lograr producir un sentido de responsabilidad en los sujetos , logrando así cierta autonomía e independencia , teniendo como fin ultimo la posibilidad de acceder a una mejor calidad de vida.

Pero la realidad es que en el sistema capitalista, el trabajo es sólo un medio para la sobrevivencia del hombre.

A partir de lo señalado, consideramos que la Cuestión Social no se manifiesta en la Unidad 8 exclusivamente por el delito, aunque desde la institución el delito es un condicionante fundamental en la historia de las mujeres.

Otra de las manifestaciones de la cuestión social que visualizamos es la fragmentación de los lazos familiares , la desigualdad en el trato al género femenino , la marginalización y prejuicios respecto a lo que significa ser una mujer detenida, la expropiación y el control de los cuerpos, la frustración y la desesperanza.

Básicamente, la intervención sobre las mujeres detenidas, se construye desde el delito cometido, se las clasifica y se delinea el perfil de las mismas. Posteriormente, desde el G.A.Y.S y las juntas, donde se realizan admisiones o seguimientos, se debate el destino de las mujeres.

Esto es una cuestión que merece gran debate. No hay que olvidar que la lógica de control es característica de las instituciones carcelarias, que no solo estigmatiza, sino que es una institución estigmatizada desde tiempos remotos.

El imaginario sobre la naturaleza deficitaria femenina aun sigue vigente, es por eso que se considera que estas mujeres deben ser educadas, que deben poder incorporar el sentido de responsabilidad, desconociendo y olvidando la trayectoria de vida y de trabajo de las mismas.

Las cuestiones señaladas nos sirven para pensar que la cárcel como tal, no es ajena a la lógica patriarcal, cualidad significativa del modo de producción capitalista.

Dicha institución es parte de una política de justicia y seguridad, dirigida a un grupo de sujetos particulares, que históricamente ha sido blanco fundamental de la opresión masculina y del estigma por pertenecer al género femenino. Sin embargo, hay que reconocer que en los últimos años se ha avanzado a pasos agigantados en los derechos reconocidos a las mujeres, y principalmente en la parcial ruptura del conocido mito sobre la mujer-madre. En cuanto al papel del Estado, éste continua focalizando sus intervenciones, fragmentando las demandas y trabajando sobre la educación y la reinserción de estas mujeres en una sociedad capitalista, excluyente y puramente desigual, en vez trabajar el abordaje de la cuestión social en sus múltiples dimensiones, entendiéndola como parte de una realidad que no es ingenua, sino que es contradictoria, compleja y cambiante.

FUNDAMENTACIÓN Y DESARROLLO DE LA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN.

Objetivo general:



  • Analizar el impacto que tiene en encierro en las mujeres que se encuentran alojadas en la modalidad de Régimen Abierto de la Unidad 8 de Los Hornos.

Objetivos específicos:



  • Conocer la dinámica institucional y la modalidad de trabajo de la sección de servicio social de la Unidad.




  • Indagar en las historias de vida de las mujeres privadas de su libertad.




  • Lograr ser un nexo entre el Régimen Abierto y la Unidad, en lo que respecta a las demandas que realizan las mujeres.




  • Conocer la cotidianeidad de las mujeres que se encuentran en el régimen abierto.

JUSTIFICACIÓN.

La delimitación de los objetivos de intervención planteados fue realizada a partir de nuestro proceso de inserción en la institución.

En un primer momento , desde la Sección de Servicio Social, la propuesta fue conocer los espacios de Juntas , donde participan todos los jefes de las diferentes áreas, indagar en los legajos de las mujeres que se encuentran privadas de su libertad, y los informes sociales y ambientales de las trabajadores sociales que se desempeñan allí.

En un primer momento, nos abocamos a conocer la estructura edilicia y jerárquica de la unidad y adentrarnos en la dinámica del servicio penitenciario, como así también en la familiarización con determinadas categorías jurídicas para poder comprender la situacion de las mujeres que se encuentran alojadas en dicho predio.

De esta manera, participamos de dos juntas , una de ellas , donde se evaluaron oficios judiciales, y otra donde se evaluaron ingresos, beneficios y cambios de régimen. Tambien se presencio una entrevista individual, con la compañía de una de las trabajadoras sociales. Ademas conocimos la sección de talleres, cursos ,escuela, cocina, lavadero, sanidad , el Pabellon de Adultas Mayores, perteneciente al régimen cerrado y el modulo de Regimen abierto. Este ultimo donde se centrara nuestra intervención.

Estas cuestiones fueron acordadas con nuestra referente , como actividades necesarias para poder delimitar el espacio sobre el cual íbamos a actuar. A partir de allí, es que el grupo decidió trabajar con el régimen abierto, donde residen diecisiete mujeres. Como metodología para poder conocer a las mismas , confeccionamos una entrevista16 semiestructurada, algunas de las mujeres accedieron de manera inmediata a la mismas, en general lo eran las de mayor edad. En cuanto a las más jóvenes , se observo cierta reticencia por parte de las mismas. De todas maneras, en ningún momento la situación fue forzada, sino que se respeto la decisión de cada una de ellas.

Lo que buscamos con la entrevistas es poder conocer a las mujeres, sus historias de vida, que sienten de estar alojadas en un régimen abierto, como se distribuyen el espacio físico allí dentro y demás. Luego de la sistematización de esos registros , se busco indagar cual es impacto que el encierro provoca en las mujeres, no solo en lo sentimental , sino tambien en su cuerpo.

Pararelo a ello, durante el proceso , fuimos recopilando y analizando material especifico de la temática y recuperando todo lo discutido en los espacios de los talleres del area tematica.

La demanda específica que se nos realizo, se condice con lo que realiza el Trabajador Social dentro de la unidad: Recuperar e indagar los aspectos históricos y sucesos que le puedan acontecer a las mujeres privadas de su libertad, a través de diferentes estrategias metodológicas.

En consonancia con esto, en la demanda, tambien existen ciertos rasgos con los cuales históricamente se lo asocial al Trabajo Social, como lo es el rol de educador social, de indagar en cuestiones familiares y hasta de controlar y verificar el comportamiento y la progresividad de las mujeres.

Sin ambargo , al interior de la institución tambien hay elementos de ruptura, y divergencias ideologicas entre las distintas profesionales, creemos que esto tiene que ver con la contruccion de un proyecto ético politico17 diferencial. Por un lado, se percibe una concepción culpabilizadora y moralizante , donde cotidianamente se juzga a las mujeres, no solo por el delito que han cometido, sino tambien por su condición de mujer, por romper con aquel estereotipo asignado socialmente.

Por otro lado se observa un discurso donde se reconoce y reconstruye la trayectoria de vida, familiar, apartando al delito como el motivo causal de la intervención.

A partir de la labor profesional es preciso poder ver como se explicita el posicionamiento de cada profesional. No desconocemos que el control y la asistencia son aristas del Trabajo Social, lo interesante es saber como canalizar eso desde una posición donde se reconozca que la mujer sigue siendo a mujer a pesar de que cometido un delito, de que es un sujeto de derecho y que como tal es necesario que se lo reconozca y que no culpándola constantemente no se lograra nada satisfactorio.

De igual manera, como estudiantes debemos superar no solo la idea , sino tambien la practica del trabajo social vinculada solo al control: por un lado, porque si bien el control es parte de la historia del trabajo social, eso no significa que sea una intervención solamente direccionado a ello.

Teniendo en cuenta el discurso de la jefa de la sección de servicio social, “La unidad 8, es una de las que mejor está. Posee tres trabajadores sociales para ciento ochenta y nueve internas, cosa que otras unidades no pueden hacerlo. Nosotras conocemos a todas las internas y al menos se las ve tres oportunidades en junta, por admisión, seguimiento o beneficios. Además si surge alguna cuestión particular , se las entrevista de forma individual.”, consideramos como estudiantes, que en realidad hay varios aspectos que se escapan , ya sea por la misma lógica de la institución , por el exceso de trabajo hacia las profesionales o simplemente por posicionamientos políticos.

En este sentido, las tareas del servicio social están bien delimitadas: la confección de informes ambientales que se realizan según pedidos del juzgado, correspondiente a la zona de influencia de la Unidad (Vicente López); la confección de informes sociales de las mujeres privadas de su libertad; y la asistencia de la jefa de la sección a las Juntas.

Teniendo en cuenta nuestra intervención sobre el régimen abierto, sobre la cotidianeidad de las mujeres, creemos que ello no se agota ahí, sino que es una primera instancia para movilizar otras cuestiones que puedan surgir durante el proceso.

Lo desarrollado hasta aquí expresa nuestro posicionamiento como grupo de prácticas, de pensar a las mujeres detenidas como sujetos de derechos, como sujetos que si bien han perdido su libertad a causa de un delito por el cual “pagan” en el sistema peninteciario, no deberían ser continuamente juzgadas.

TRABAJO SOCIAL.(LA CONDICION DE ASALARIADO)


ASPECTOS ETICOS. teoría


REGIMEN ABIERTO

CARACTERISTICAS

 

ARTICULO 119 - El régimen abierto se caracterizará por la aplicación exclusiva de programas que impliquen autogestión para aquéllos que hubieren sido incluidos en el mismo.

 

ARTICULO 120 - En este régimen el Servicio Penitenciario desarrollará una actividad prevalentemente asistencial fortaleciendo la noción de responsabilidad social a través de nuevos vínculos o el afianzamiento de los existentes.

 

ARTICULO 121 - Las dependencias propias del régimen abierto tendrán características habitacionales que garanticen un nivel adecuado de privacidad, careciendo de las siguientes medidas de seguridad: guardia armada uniformada, muros perimetrales, rejas u otras formas de contención.

ALTERNATIVAS EN LA EJECUCION DE LA PENA

PRISION DISCONTINUA SEMIDETENCION: PRISION DIURNA - PRISION NOCTURNA

 

ARTICULO 122 - Los lineamientos de los programas de tratamiento correspondientes al régimen abierto estarán determinados por la evaluación particular de cada caso, abarcando desde las formas semi institucionales con alojamiento en las dependencias y salidas laborales, educacionales, asistenciales y familiares, hasta el tratamiento en la comunidad.

 

ARTICULO 123 – (Texto según Ley 14296) Las formas semi-institucionales también comprenderán:

a)      La prisión discontinua, que se cumplirá mediante la permanencia del condenado en una institución basada en el principio de autodisciplina, por fracciones no menores de treinta y seis (36) horas, procurando que ese período coincida con los días no laborables de aquél;

Se computará un (1) día de pena privativa de libertad por cada noche de permanencia del condenado en la institución;

b)      La semidetención, que consistirá en la permanencia ininterrumpida del condenado en una institución basada en el principio de autodisciplina, durante la fracción del día no destinada al cumplimiento, en la medida de lo posible, de sus obligaciones familiares, laborales o educativas. Sus modalidades podrán ser la prisión diurna y la prisión nocturna. La prisión diurna se cumplirá mediante la permanencia en el establecimiento entre las ocho (8) y las diecisiete (17) horas, y la prisión nocturna entre las veintiuna (21) horas y las seis (6) horas del día siguiente. Se computará un (1) día de pena privativa de libertad por cada jornada de permanencia del condenado en la institución;

Estos regímenes procederán en los supuestos del artículo 117 de la presente Ley y bajo las condiciones previstas en el artículo 100. Iniciados los mismos, el Juez de Ejecución o Juez competente practicará el correspondiente cómputo de pena que fije el vencimiento de la sanción de acuerdo a las pautas antes mencionadas.

El Juez de Ejecución o Juez competente podrá autorizar al condenado a no presentarse en el establecimiento en el que cumple la prisión discontinua por un lapso de veinticuatro (24) horas cada dos (2) meses, y en el caso de la semidetención, durante un lapso no mayor de cuarenta y ocho (48) horas cada dos (2) meses.

El Juez de Ejecución o Juez competente determinará, en cada caso, mediante resolución fundada, el plan de ejecución de la prisión discontinua o semidetención, los horarios de presentación obligatoria del condenado, las normas de conducta que se compromete a observar en la vida libre y la obligación de acatar las normas de convivencia de la institución, disponiendo la supervisión que considere conveniente.

El condenado podrá, en cualquier tiempo, renunciar irrevocablemente a la prisión discontinua o a la semidetención. Practicado el nuevo cómputo, el Juez de Ejecución o Juez competente dispondrá que el resto de la pena se cumpla en establecimiento penitenciario.

En caso de incumplimiento grave o reiterado de las normas fijadas de acuerdo a lo previsto en el párrafo anterior, y previo informe de la autoridad encargada de la supervisión del condenado, el Juez de Ejecución o Juez competente revocará la prisión discontinua o la semidetención practicando el cómputo correspondiente. La revocación implicará el cumplimiento de la pena en establecimiento semiabierto o cerrado.

 

ARTÍCULO 123 bis. (Artículo Incorporado por Ley 14296) En los casos de los incisos b) y e) del artículo 117, cuando se presente ocasión para ello y el condenado lo solicite o acepte, el Juez de Ejecución o Juez competente podrá sustituir, total o parcialmente, la prisión discontinua o la semidetención por la realización de trabajo para la comunidad no remunerado fuera de los horarios habituales de su actividad laboral comprobada. En tal caso se computarán seis (6) horas de trabajo para la comunidad por un (1) día de prisión. El plazo máximo para el cumplimiento de la pena con esta modalidad de ejecución será de dieciocho (18) meses.

En caso de incumplimiento del plazo o de la obligación fijada, el Juez de Ejecución o Juez competente revocará el trabajo para la comunidad. La revocación, luego de practicado el cómputo correspondiente, implicará el cumplimiento de la pena en establecimiento semiabierto o cerrado. Por única vez y mediando causa justificada, el Juez de Ejecución o Juez competente podrá ampliar el plazo en hasta seis (6) meses.

El condenado en cualquier tiempo podrá renunciar irrevocablemente al trabajo para la comunidad. Practicado el nuevo cómputo, el Juez de Ejecución o Juez competente dispondrá que el resto de la pena se cumpla en prisión discontinua, semidetención o en un establecimiento penitenciario.

 

ALOJAMIENTO

 

ARTICULO 124 - El alojamiento de los internos incluidos en la formas semi institucionales del régimen abierto será preferentemente individual, o en dormitorios que albergando un reducido número de condenados, garanticen para los mismos la debida privacidad.

 

EQUIPO

 

ARTICULO 125 - La vestimenta básica de los condenados incluidos en cualquiera de las modalidades de este régimen será de tipo civil y provista por el Servicio Penitenciario supletoriamente, cuando no pudiesen adquirirla con el producto de su trabajo.

 

DISPONIBILIDAD DE DINERO

 

ARTICULO 126 - Los condenados estarán autorizados a disponer de dinero en efectivo dentro de los límites que fije la reglamentación. El cuidado de los valores personales será de su exclusiva responsabilidad.

 

ALIMENTACION

 

ARTICULO 127 - La alimentación de los internos en las modalidades semi institucionales del régimen abierto será provista por la institución, debiéndose estimular la participación de los mismos en su elaboración, enriquecimiento y administración como una forma más de ejercicio de la autogestión.

 

AREAS DE ASISTENCIA Y TRATAMIENTO

 

ARTICULO 128 - Dentro del régimen abierto los programas de las áreas educacional, capacitación laboral, salud y asistencial, se implementarán mediante la utilización prevalente de los recursos que a tal efecto brinde la comunidad, facilitando el Servicio Penitenciario los medios en aquéllos en que fuere necesario.

 

ARTICULO 129 - La estructuración del área convivencia, al igual que la utilización del tiempo libre, se implementará mediante mecanismos de auto regulación que aseguren la participación de los condenados en todo aquello que haga a su régimen de vida.

 

ARTICULO 130 - La totalidad del trabajo que realicen los condenados en este régimen dentro del ámbito privado o público, se cumplirá en similares condiciones que el trabajo en libertad, ajustándose a la normativa laboral aplicable a cada caso.

 

ARTICULO 131 - La normativa referente a ingresos, egresos y concurrencia de visitantes a las dependencias se ajustará a las normas que reglamenten la presente Ley.

CATEGORÍAS CONCEPTUALES (los textos que vimos en clase)


CARACTERIZACIÓN DE LOS SUJETOS DE LA PRÁCTICA.


Los orígenes del encierro, del castigo, de la segregación no son nuevos, sino que datan desde nuestros principios como civilización, desde que aprendimos y aprehendimos a diferenciarnos de los demás sujetos, y en donde esa diferencia comienza a molestar nuestros intereses.

Tanto la cárcel como institución y la privación de la libertad como pena tienen inicios antiguos, y ambas toman vigencia en el siglo XIX, en donde se hace visible un nuevo modelo político- económico: el capitalismo monopólico; suceso que incide en toda la estructura social.

Es así que a lo largo del siglo el Estado buscará establecer el orden social, a fin de preservar la reproducción del sistema, para ello se crea a la cárcel como institución pública destinada para dicho fin.

Todo concepto elaborado por hombres puede ser definido, interpretado, reinterpretado desde distintas ópticas, la cárcel como elemento conceptual - del vocablo hebreo ―carcer‖- que significa ―cadena‖-no escapa a esto.

Es decir, que se ha transformado a lo largo de la historia, ha tomado diferentes acepciones, por ejemplo se la ha llamado : ―Institución social, fuerza de seguridad, contribución al mantenimiento del orden público, colaboración en Espacios de educación no formal en contextos de privación de la libertad. Taller de producción y comunicación radial de la Unidad Penitenciaria Nº 4 de Bahía Blanca. Una mirada desde el Trabajo Social

Emilia Ledesma 24
la obtención de la paz social, guarda de los internos, brazo ejecutor de penas, auxiliar permanente de la justicia, medio para la readaptación social…‖19

Pena privativa de la libertad.

La desobediencia, la rebeldía, la indisciplina, arremeter contra la estructura, la organización y el orden social, eran motivos suficientes para justificar el empleo de la pena la cual solo podía expresarse a través del sufrimiento.

Las penas privativas de la libertad en la antigüedad no tenían relación con una concepción penal de la misma.

Se pueden encontrar diversos y extensos antecedentes que nos hablan de deportación, destierro, reclusión, trabajos forzados, golpes, azotes, y otros tantos etcéteras.
28 BUJAN Javier, FERRANDO Víctor; Op. Cit.; pág. 30

Desde fines de siglo XVII se nota una disminución considerable de los crímenes de sangre, los cuales son ―remplazados‖ por los delitos contra la propiedad privada. Esta transformación debe entenderse en un contexto donde Espacios de educación no formal en contextos de privación de la libertad. Taller de producción y comunicación radial de la Unidad Penitenciaria Nº 4 de Bahía Blanca. Una mirada desde el Trabajo Social

Emilia Ledesma 29
son modificadas las presiones económicas, donde existe un gran crecimiento demográfico, y una multiplicación de las riquezas y propiedades.

A lo largo del siglo XVIII, en la práctica penal cotidiana se presenta la formación de una estrategia para el ejercicio de poder castigar, es decir, se busca ―no castigar menos, sino castigar mejor‖.29. Esta estrategia supone que el ciudadano las leyes de la sociedad y por lo tanto al infringirlas, la sociedad tiene el derecho de castigarlo.

Se calcula la pena en función de su repetición posible, de la posibilidad de un desorden futuro.‖Hay que castigar exactamente lo bastante para impedir‖.

El cuerpo de los condenados pasa a ser un bien social, una apropiación colectiva y útil; el cuerpo y el alma forman el elemento que se propone la intervención punitiva.

Los ejercicios, los horarios, empleos de tiempo, actividades, trabajo, son marcas de un sujeto obediente, sometidos a hábitos, a reglas, a una autoridad que se ejerce sobre él; y la pena será la garantía de esto.

La disciplina crea cuerpos sometidos, cuerpos dóciles que pueden ser utilizados, transformados

Origen de la institución. Modelos características generales.

A comienzos del siglo XX los proyectos para la elaboración de cárceles se mantuvieron dentro de los lineamientos originados en los modelos arquitectónicos clásicos.

Durante la posguerra se profundizó la experimentación con nuevos modelos arquitectónicos junto con la incorporación de conceptos provenientes de la psicología ambiental, cuya disciplina estudia la relación entre el comportamiento humano y el ambiente.

BIBLIOGRAFIA.

ANEXOS.

ENTREVISTAS REALIZADAS EN EL REGIMEN ABIERTO.

Entrevista:

Nombre (nombre de pila): Saracho Rodriguez Blanca Ester. 49 años .

Fecha de nacimiento: 17/ 9/ 1963

Domicilio: calle: (el que propone) Burchar entre corrientes y entre ríos. nro:3797

Teléfono: hermano Raul . tel fijo 01142195760
Localidad: Jose Marmol partido: Almirante Brown provincia: Bs.as
Datos de la persona que la recibe (tutor):

Nombre y apellido:

Tel:

Localidad:


Integrantes del grupo familiar:


  • Apellido y nombre:

1)Saracho Mirta

2) Saracho Ana

3)Saracho Blanca

4) Saracho Angelica

5)Saracho Sandra

6)Saracho Ramon

7) Saracho Raul

8)Saracho Claudio

9)Saracho Ismael

10)Saracho Leonardo

11) Saracho Paulo (fallecido)

12) Saracho Walter

13) Saracho Yanina

14) Gonzalez Luis Miguel

15) Gonzalez Noelia

16)Saracho Emanuel.

17) Saracho Mauro

18) Gonzalez Cristian

19) Gonzalez Ivan

20) Gonzalez Nahuel

21)Gonzalez Miguel Angel

22)Saracho Florentino

23)Rodriguez Maria Pascuala.


  • Edad:

1) 56 años

2) 52 años

3) 49 años

4) 45 años

5)40 años

6)55 años

7) 52 años

8) 46 años

9) 35 años

10) 32 años

11) fallecido

12)30 años

13) 28 años

14)24 años

15)23 años

16)22 años

17)19 años

18)18 años

19)17 años

20)12 años

21) 14 años

22) 79 años

23) 79 años


  • Parentesco:

1) hermano

2)hermano

3)hermano

4)hermano

5)hermano

6)hermano

7)hermano

8)hermano

9)hermano

10)hermano

11) hijo fallecido

12)hijo


13)hijo

14)hijo


15)hijo

16)hijo


17)hijo

18)hijo


19)hijo

20)hijo


21)hijo

22) padre

23)madre
Aspectos médicos:


  • ¿Posees algún problema de salud?

El 27/8 del corriente debe retirar los resultados de un estudio realizado por un especialista en rehabilitación en el Hospital Gutierrez de La Plata. Ella posee una discapacidad de nacimiento en una de sus manos.

Además posee un problema de vesicula , que aun no ha sido operada. Según sus dichos lo van a hacer en la Unidad 22.



  • ¿Participas de algún dispositivo tratamental? ¿Cuál es el motivo por el cual asistis?

  • ¿Utilizas los servicios de sanidad?

Asiste a sanidad los días martes y jueves.

  • ¿Cuál es el delito por el que se te acusa?

Ella está acusada por drogas, pero se complico por un homicidio que según ella no cometió.

  • ¿Cuántos años de detención te otorgaron por esa causa ?

8 años.

  • ¿Posees algún tipo de beneficio judicial?

Posee 72 hs de salidas transitorias mensualmente.

Le quedan 4 meses para terminar de cumplir su pena.




  • ¿Qué expectativas tenes , respecto al afuera?

  • ¿Cuántos años hace que estas detenida en esta unidad? ¿Y en el régimen abierto?

En la Unidad 8 estuvo durante cinco años y en el Régimen hace tres años.


  • ¿Cómo imaginas una vida extramuros ?

  • ¿Qué sentís cuando te encontras con tu familia y/o amigos?

Ella afirma que la calle esta complicada y estar privada de la libertad no solo es difícil para quien está detenido, sino también para las familias que se quedan afuera.

Por otro lado dice que se le hace difícil porque dos de sus hijos le reprochan su ausencia.




  • ¿Qué opinión tenes sobre el régimen abierto? (¿Cómo es el funcionamiento del mismo? ¿Cómo es la convivencia ?¿Cuántos profesionales desempeñan tareas allí? ¿Posee personal penitenciario las 24 hs? ¿Cómo se distribuye el espacio físico? ¿Qué tipos de actividades realizan? ¿Qué tipo de actividades les gustaría realizar?

El funcionamiento del Régimen ha cambiado. Actualmente las internas deben trasladarse con las celadoras y deben pasar por requisas al entrar a la Unidad (en caso de oficios, talleres, cursos ) y al Salir de las mismas

Afirma que hay dos turnos de celadoras y que estas en un momento dormían también en el Régimen.

En cuanto a la distribución del espacio dentro del modulo, Blanca dice que en su habitación, mientras 4 de ellas salen a trabaja, la que queda limpia.

También se realizan reuniones generales de limpieza para mantener la higiene del lugar.

En relación a la convivencia, cada habitación se cocina juntas.

El servicio penitenciario les provee de los alimentos básicos y de higiene personal.




  • ¿Has realizado talleres? ¿Has realizado cursos? ¿De qué tipo?

Si. El de música, coro y panadería. Actualmente está realizando el de alimentos.

  • ¿Tenes oficio? ¿De qué tipo?

Trabajo como depostadora en carnicería. Ha trabajado en la cocina y en el casino.

  • ¿Te gustaría aprender algún oficio, deporte o estudiar?

Le gustaría que le otorguen la autorización para realizar deportes.

  • ¿Tenes alguna posibilidad de trabajo cuando salgas?

Le gustaría desempeñarse en una carnicería.

  • ¿En qué ámbito laboral se sentirías más cómoda?


Entrevista:

Nombre (nombre de pila):Paniagua Vilca Beatriz.

44 años.


Procedencia: Cuidadela.
Aspectos médicos:

  • ¿Posees algún problema de salud?

Tiroides. Se encuentra medicada.

  • ¿Participas de algún dispositivo tratamental? ¿Cuál es el motivo por el cual asistís?

  • ¿Utilizas los servicios de sanidad?

Utiliza los servicios de sanidad por su enfermedad. Allí le otorgan la medicación correspondiente.


  • ¿Cuál es el delito por el que se te acusa?

Homicidio.

  • ¿Cuántos años de detención te otorgaron por esa causa ?

15 años de condena posee.

  • ¿Posees algún tipo de beneficio judicial?

En noviembre le habían “salido” la salida transitoria. En febrero, el juzgado le responde que si bien reunía las condiciones, ella estaba en un pabellón de atenuados.

  • ¿Qué expectativas tenes, respecto al afuera?

  • ¿Cuántos años hace que estas detenida en esta unidad? ¿Y en el régimen abierto?

Ella estuvo tres años en comisaría, cinco años en la unidad 33 y desde mayo de este año se encuentra en el régimen abierto.

  • ¿Cómo imaginas una vida extramuros ?

  • ¿Qué sentís cuando te encontras con tu familia y/o amigos?




  • ¿Qué opinión tenes sobre el régimen abierto? (¿Cómo es el funcionamiento del mismo? ¿Cómo es la convivencia ?¿Cuántos profesionales desempeñan tareas allí? ¿Posee personal penitenciario las 24 hs? ¿Cómo se distribuye el espacio fisico? ¿Qué tipos de actividades realizan? ¿Qué tipo de actividades les gustaría realizar?




  • ¿Has realizado talleres ? ¿Has realizado cursos? ¿De qué tipo?

Ha realizado los siguientes talleres extra oficiales: cerámica, y teatro (hace tres años). Por este último taller, P.V.B brinda a los Colegios Naval, Mercante, Nº 19 obras de teatro. El fin último de las mismas es la colecta de alimentos , que luego se distribuyen en comedores.

En cuanto a los talleres oficiales ha realizado: manicura, panadería, repostería, decoración , manipulación de alimentos, marketing y porcelana en frio.


  • ¿Tenes oficio? ¿De qué tipo?

Posee el oficio en cocina por la mañana y en ayudantía.

  • ¿Te gustaría aprender algún oficio, deporte o estudiar?

Por la tarde asiste a la Facultad para estudiar análisis en sistema, como alumna regular y estudia en la facultad de periodismo, como alumna libre. Para rendir la trasladan a la unidad 9 y a la facultad que se encuentra en el Bosque de La Plata.

  • ¿Tenes alguna posibilidad de trabajo cuando salgas?

Afirma que si, que posee un local, donde podría emprender un autoservicio o maxi kiosco.

Por otro lado plantea la idea de mudarse del barrio donde vivía, ya que cerca de allí ocurrió el homicidio y no querría regresar al mismo.



  • ¿En qué ámbito laboral se sentirías más cómoda?

  • Ella posee conocimiento y experiencia en autoservicio, panadería y carnicería. Le gustaría desempeñarse en alguno de esos rubros mencionados.

Observaciones.

P.V.B tiene a uno de sus hijos detenido en Marcos Paz.

Afirma que acercarse a Dios y al culto evangélico, la fortaleció y le permitió direccionar todo lo malo que le había pasado hacia algo bueno.

Termino la primaria en el 2007 y en el 2010 la secundaria con un promedio de 9.39.

Recibe la visita de su mama, hija y nieta.

Relata que nunca se imagino que podía estar privada de su libertad y que a partir de lo sucedido, toda la familia se desintegro. Cuando ocurrió el suceso que la dejo tras las rejas, su hija Araceli tenía 11 años y su hijo Jonatán empezó a drogarse.

Es difícil y complejo continuar siendo madre desde adentro, pero se hace lo que se puede”, dice P.V.B.

Entrevista:

Nombre (nombre de pila): Melian Graciela Beatriz.

Domicilio:

calle: (el que propone) 816 entre 894 y 895 nro: 2434

Teléfono: Hermana Patricia. Cel. 011 32867031

Localidad: Solano




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