Informe de la presidencia sobre la


Presentación de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)



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Presentación de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)

LOS FLUJOS MIGRATORIOS MIXTOS Y LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL DE REFUGIADOS EN LAS AMÉRICAS: AVANCES Y BUENAS PRÁCTICAS

I. INTRODUCCIÓN

En nombre de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) quisiera agradecer la invitación cursada por el señor Embajador Francisco Villagrán de Léon, Presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos de la OEA, en seguimiento a la resolución AG/Res. 2141 (XXXV/O/05), para referirnos a los avances y buenas prácticas en la implementación del “Programa Interamericano para la promoción y protección de los Derechos Humanos de los Migrantes, incluyendo los Trabajadores Migrantes y sus Familias”.

La migración es un fenómeno mundial de amplias consecuencias económicas, sociales y de seguridad. El número de migrantes a nivel mundial se estima en 200 millones16, más del doble que la cifra estimada en 1970. Aunque la cifra global de refugiados se mantiene en su nivel más bajo de los últimos 25 años, Latinoamérica y el Caribe es la única región en el mundo en la que se observa un incremento en el número de refugiados y otras personas del interés del ACNUR. El número de personas del interés del ACNUR en América Latina asciende a tres millones de personas, siendo Colombia uno de los países con el mayor número de desplazados internos en el mundo.

Como consecuencia del fenómeno de la “globalización”, la migración internacional continuará aumentando y afectando a todas las regiones del mundo, incluyendo a las Américas, en donde muchos países se convierten simultáneamente en países de origen, países de tránsito, y países de destino, tanto de migrantes como de solicitantes de asilo y refugiados.

No obstante las claras diferencias entre los migrantes y los refugiados, y los distintos regímenes legales establecidos para su tratamiento y protección, en la actualidad los solicitantes de asilo y refugiados están inmersos dentro de las mismas corrientes migratorias regionales y mundiales. Incluso en algunos casos, los refugiados se ven igualmente compelidos a recurrir a las redes de tráfico de migrantes y en no pocos casos terminan como víctimas de trata de personas para buscar su admisión en un Estado. Esto hace que en muchos casos se presuma que los solicitantes de asilo y refugiados son migrantes mientras no prueben lo contrario.

En algunos Estados las políticas de asilo están siendo subsumidas por las políticas migratorias, y no como parte de las políticas de protección de refugiados. Esto explica el interés del ACNUR en resaltar el nexo entre migración y asilo, en un contexto en el cual las políticas restrictivas y los crecientes controles migratorios afectan las políticas de asilo y la protección de refugiados.

El derecho soberano de los Estados de establecer sus políticas migratorias ha sido reiterado en la jurisprudencia de los órganos de protección de derechos humanos del Sistema Interamericano. Sin embargo, igualmente se ha indicado que la definición de las políticas migratorias tiene límites establecidos por los instrumentos de derechos humanos. En materia de refugiados, nos referimos a la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y a su Protocolo de 1967, así como a la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, y en particular, al derecho de solicitar y disfrutar del asilo, el respeto del principio de no devolución de un refugiado a un territorio donde la vida, seguridad o libertad pueda estar en riesgo en virtud de la persecución sufrida o temida, y la no sanción por ingreso ilegal.

En tanto en ambos casos se trata de grupos vulnerables, en la medida que mejore el entendimiento y la aplicación del régimen legal de protección de migrantes, se estará bajando la presión sobre los sistemas de asilo y la protección de refugiados.

Precisamente por ello, como identificado en la Agenda para la Protección, adoptada por los Estados en diciembre de 2001, uno de los mayores retos contemporáneos de la protección internacional de refugiados consiste en identificar a las personas necesitadas de protección internacional dentro de los flujos migratorios mixtos17.

Hoy la protección internacional de los refugiados presupone entender mejor el complejo fenómeno de la migración, y en particular, la composición de los flujos migratorios mixtos. Para preservar el asilo es necesario establecer una clara distinción entre migrantes y refugiados, sin negar los derechos inherentes de todas las personas bajo la jurisdicción de un Estado, independientemente de su nacionalidad o estatus migratorio, así como que los Estados cuenten con mecanismos concretos para identificar a las personas necesitadas de protección internacional.

Asimismo, la “Declaración y Plan de Acción de México Para Fortalecer la Protección Internacional de los Refugiados en América Latina” adoptados por 20 países latinoamericanos en Ciudad de México, en noviembre del 2004, reconoce la existencia de flujos migratorios mixtos en el continente, dentro de los cuales hay personas que pueden calificar como refugiados, y para quienes se requiere el establecimiento de salvaguardas específicas para su identificación y acceso a los procedimientos para la determinación de la condición de refugiado. Como veremos a continuación el Plan de Acción de México nos brinda una nueva oportunidad para apoyar los esfuerzos de los Estados para fortalecer los marcos normativos e institucionales nacionales y regionales para la identificación y tratamiento de quienes necesitan protección internacional en la región, así como para la búsqueda de soluciones duraderas para su problemática.

Al igual que en las Américas, el ACNUR está apoyando ya a muchos estados en distintas partes del mundo, como por ejemplo en Pakistán, Irán y Afganistán, en el caso de los afganos, y los países del Norte de África y de la Unión Europea en la cuenca del Mediterráneo, para promover una cooperación más estrecha en asuntos relacionados con la migración de una manera sensible a las necesidades de protección de los refugiados.

II. AVANCES Y BUENAS PRÁCTICAS EN LA IMPLEMENTACIÓN DEL “PROGRAMA INTERAMERICANO PARA LA PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS MIGRANTES, INCLUYENDO LOS TRABAJADORES MIGRANTES Y SUS FAMILIAS”.

Habida cuenta de la importancia de la identificación de los solicitantes de asilo y refugiados dentro de los flujos migratorios mixtos, las acciones realizadas por el ACNUR dentro del “Programa Interamericano para la promoción y protección de los derechos humanos de los migrantes” pueden resumirse de la siguiente forma:




  1. Participación en los foros migratorios regionales.

El ACNUR participa como observador en la Conferencia Regional de Migración (Proceso Puebla) y en la Conferencia Sudamericana de Migración con el objetivo de apoyar a los Estados en el establecimiento de salvaguardas específicas para la identificación y protección de solicitantes de asilo y refugiados dentro de los flujos migratorios mixtos, así como para el fortalecimiento de los marcos normativos e institucionales para su tratamiento.

El ACNUR valora estos espacios de diálogo, concertación y consulta que demuestran la importancia de la cooperación internacional multilateral para analizar y comprender mejor el fenómeno de la migración y su interrelación con la protección de refugiados. Estos foros regionales permiten a los Estados adoptar herramientas para la identificación de migrantes y refugiados, reconociendo claramente sus diferencias y los disímiles marcos normativos aplicables para su protección.
Es claro que el dinamismo y la flexibilidad de los foros regionales de migración propician el intercambio de buenas prácticas, y han permitido el fortalecimiento del marco legal e institucional de protección de refugiados en la región.


  1. Asesoría técnica para la revisión y adopción de legislación en materia de refugiados y migración.

La inmensa mayoría de países del continente americano son Parte de uno o ambos instrumentos internacionales en materia de protección de refugiados. Algunos han consagrado el derecho de asilo a nivel constitucional, y la gran mayoría ha adoptado normativa interna en materia de refugiados. La mayoría de países latinoamericanos aplican la definición ampliada de refugiado propuesta por la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados de 1984 sobre la base de su legislación interna y la práctica, y algunos países reconocen que la persecución puede guardar relación con el género y la edad de las personas. A excepción de un Estado latinoamericano, todos los demás países del continente disponen de órganos nacionales para la determinación de la condición de refugiado y, en consecuencia, son directamente las autoridades gubernamentales nacionales quienes realizan la determinación de la condición de refugiado.

En este sentido, es importante señalar que en el último año se adoptó nueva legislación en materia de refugiados en Bolivia y El Salvador, y en ambos casos, se incluye la definición ampliada de refugiado propuesta por la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados de 1984. Por otra parte, los Congresos de Argentina y Uruguay aprobaron normativa interna en materia de refugiados, y se espera su adopción formal por parte de los respectivos Senados en los próximos meses. Existen también proyectos normativos en discusión tanto en Chile, México como Nicaragua. Asimismo, se adoptó una nueva ley de migración en Costa Rica, y existe un borrador de proyecto de ley de migración en Panamá.
Como buena práctica, el ACNUR quisiera resaltar que el fortalecimiento de los marcos normativos en la región ha propiciado igualmente la cooperación entre los distintos organismos internacionales, así como la participación de la sociedad civil.
El ACNUR ha apoyado todos estos esfuerzos normativos y reitera su disposición a los Estados de brindarles asesoría técnica para la adopción y modificación de sus normativas internas en materia de refugiados y migración.


  1. Apoyo para el establecimiento de procedimientos justos y eficientes para la determinación de la condición de refugiado.

En Latinoamérica, salvedad hecha de un país, el ACNUR ya no realiza el reconocimiento de la condición de refugiado bajo su mandato, sino que son los propios Estados quienes toman estas decisiones. Sin embargo, en algunos países estos mecanismos son todavía incipientes y requieren de mayores recursos técnicos y financieros para garantizar su efectividad y sostenibilidad. En este sentido, el Plan de Acción de México da prioridad al fortalecimiento de las comisiones nacionales para la determinación de la condición de refugiado.


En esta materia es importante subrayar las siguientes buenas prácticas:


  1. Cooperación norte-sur y sur-sur

El ACNUR ha propiciado el intercambio de buenas prácticas entre los países para el fortalecimiento de los procedimientos para la determinación de la condición de refugiado. Así se desarrolló un programa de cooperación entre el IRB de Canadá y la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (COMAR), y a su vez, miembros de la Comisión Nacional para la determinación de la condición de refugiado de República Dominicana y Panamá han sido capacitados por la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (COMAR).

En este sentido, el Plan de Acción de México para Fortalecer la Protección de Refugiados en América Latina representa una nueva oportunidad para promover la cooperación norte-sur y sur-sur entre los estados, a través de proyectos de hermanamiento (twinning projects), aprovechando la capacidad instalada de algunos Estados para compartir sus experiencias y buenas prácticas con otros países de la región.




  1. Proyectos de fortalecimiento institucional

Costa Rica recibió apoyo de Estados Unidos de América para la reestructuración de la Dirección General de Migración y Extranjería, que es el órgano nacional encargado de la determinación de la condición de refugiado. Asimismo, Ecuador ha fortalecido su Comisión Nacional para la determinación de la condición de refugiado, con el apoyo de la agencia de cooperación alemana (GTZ), a través de la remodelación de sus oficinas y la dotación de equipo y mobiliario. Ambos países recibieron igualmente apoyo financiero del ACNUR para fortalecer sus mecanismos nacionales para la determinación de la condición de refugiado.


  1. Programa Latinoamericano de formación en materia de derecho internacional de refugiados

Como parte de la implementación del Plan de Acción de México y con el objetivo de fortalecer las comisiones nacionales de elegibilidad en materia de determinación de la condición de refugiado, el ACNUR realizó en Buenos Aires, Argentina, a finales de septiembre de 2005, el III Curso Regional Latinoamericano de Derecho Internacional de Refugiados. En el curso participaron un total de 27 oficiales gubernamentales encargados de la determinación de la condición de refugiado (entre ellos, 16 mujeres), procedentes de 14 países latinoamericanos. El curso consiste en una fase a distancia de 10 semanas y un taller presencial de una semana. Dentro de los capacitadores, se contó con el apoyo de un juez federal canadiense de la Asociación Internacional de Jueces de Derecho Internacional de Refugiados, y funcionarios gubernamentales de Argentina y México, así como expertos regionales en materia de derechos humanos.
El IV Curso Regional de Derecho Internacional de Refugiados se realizará en Quito, Ecuador a finales de junio de 2006, y se espera la participación de 25 funcionarios gubernamentales de toda América Latina.


  1. Capacitación de las comisiones nacionales de elegibilidad.

Como parte de la implementación del Plan de Acción de México y el fortalecimiento de las comisiones nacionales de determinación de la condición de refugiado, durante el año 2005, el ACNUR realizó igualmente talleres nacionales de capacitación a funcionarios gubernamentales en Argentina, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana y Perú.


  1. Capacitación regional a los funcionarios de frontera y migración para la identificación de personas necesitadas de protección dentro de los flujos migratorios mixtos.

Dentro del marco de la Conferencia Regional de Migración (Proceso Puebla) el ACNUR quisiera subrayar como buena práctica la iniciativa regional de capacitación a funcionarios migratorios y de frontera formulada por los Gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México. El ACNUR participa en dicho programa regional de capacitación a través de la presentación de un módulo de protección de refugiados, que señala la importancia de contar con los elementos básicos para reconocer las diferencias existentes entre los migrantes y los refugiados, y para identificar a quienes requieren protección internacional dentro de los flujos migratorios mixtos.

El primer taller de capacitación de capacitadores, se realizó en San Salvador, El Salvador en febrero de 2005, y contó con la participación de 42 funcionarios migratorios y consulares de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Esta capacitación representa un claro ejemplo de cooperación regional para fortalecer la capacidad local en los distintos países, a través del intercambio de buenas prácticas, y reafirma la importancia de aunar esfuerzos y recursos limitados para evitar duplicidades y lograr el mayor impacto.
Recientemente, en enero de 2006, se replicó esta iniciativa regional de capacitación en Managua, Nicaragua con la participación de 25 funcionarios migratorios y de policía de los principales puestos fronterizos del país.


  1. Mayor diálogo y cooperación entre el ACNUR y la OIM

El ACNUR desea igualmente subrayar como buena práctica la creciente cooperación entre los funcionarios de la OIM y nuestras oficinas en las Américas. En este sentido, quisiéramos señalar que anualmente, el ACNUR y la OIM organizan una reunión con los Estados del Caribe para responder a los movimientos migratorios en la región y su impacto en la protección de refugiados. Igualmente coordinamos acciones para fortalecer a las Direcciones Generales de Migración y apoyar a los Estados en la revisión de su normativa migratoria.


Igualmente, en el caso de Colombia, el ACNUR coordina acciones con OIM y la Fundación Esperanza para combatir el tráfico y la trata de personas.


  1. Fortalecimiento de las redes nacionales y regionales de protección

Resulta relevante igualmente continuar fortaleciendo en la región la capacidad instalada de las redes nacionales y regionales de protección para que puedan identificar adecuadamente a quienes requieren de protección internacional, y coadyuven con la remisión de los solicitantes a las autoridades y los organismos nacionales encargados de la determinación de la condición de refugiado. En este sentido, en todas las actividades regionales de capacitación del ACNUR se incluye un espacio para la sociedad civil, a efectos de sus organizaciones compartan con los Estados y los organismos internacionales las actividades que realizan para la identificación y el tratamiento adecuado de los solicitantes de asilo y refugiados.




  1. Mejor uso de los estándares establecidos por el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos.

En los últimos años, el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos ha tenido la oportunidad de referirse a casos concretos respecto de solicitantes de asilo, refugiados, desplazados internos, apátridas y migrantes, tanto ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a través de su jurisdicción contenciosa como consultiva. Por ejemplo, es importante indicar que en la actualidad más de 10.000 personas, la mayoría miembros de comunidades de desplazados internos están bajo medidas de protección de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.


El ACNUR confía que los estándares de derechos humanos establecidos por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos continuarán siendo utilizados por los Estados, los organismos internacionales y la sociedad civil para complementar la protección de refugiados, apátridas, desplazados internos y migrantes, habida cuenta de su diferenciación como categorías de personas vulnerables y de los distintos regímenes normativos e institucionales aplicables.

III. CONSIDERACIONES FINALES


El ACNUR quisiera reiterar su interés de continuar trabajando con los Estados para el fortalecimiento de los marcos normativos e institucionales para la protección de refugiados, a través del intercambio de buenas prácticas. Considerando las diferencias existentes entre los migrantes y los refugiados, y la normativa aplicable para su protección, el ACNUR reitera a los Estados su compromiso y voluntad de continuar apoyándoles en el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de protección de refugiados, así como su interés de brindarles asesoría técnica para el establecimiento de salvaguardas específicas para la identificación y protección de solicitantes de asilo y refugiados dentro de los flujos migratorios mixtos.
Juan Carlos Murillo González

Oficial Legal Principal


UNHCR/ACNUR
10 de marzo de 2006

[ENGLISH VERSION]


Presentation by the Office of the United Nations High Commissioner For Refugees (UNHCR)
MIXED MIGRATORY FLOWS AND THE INTERNATIONAL PROTECTION OF REFUGEES IN THE AMERICAS: RECENT DEVELOPMENTS AND BEST PRACTICES

I. INTRODUCTION


On behalf of the Office of the United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR) I would like to thank the invitation of the Ambassador Francisco Villagrán de Léon, President of the Committee on Juridical and Political Affairs, as a follow up of resolution AG/Res. 2141 (XXXV/O/05), to refer to recent developments and best practices in the implementation of the “Inter-American Programme for the promotion and protection of Human rights of migrants, including migrant workers and their families”.
Migration is a worldwide phenomenon with broad economic, social and security consequences. The number of migrants at the global level is estimated at 200 millons18, more than double the figure estimated in 1970. Although the global number of refugees is at its lowest level in the last 25 years, Latin America and the Caribbean is the only region in the world where there is an increase in the number of refugees and other persons of concern to UNHCR. The number of persons of concern to UNHCR in Latin America reaches three million persons, being Colombia one of the countries with the highest number of internally displaced around the world.
As a consequence of the phenomenon of “globalization”, international migration will continue to grow and to affect all regions of the world, including the Americas, where many countries become simultaneously countries of origin, countries of transit and countries of destination, for migrants and asylum seekers and refugees alike.
Despite the clear differences between migrants and refugees, and the distinct legal regimes established for their treatment and protection, nowadays asylum seekers and refugees are mixed within the same regional and global migratory flows. In some cases, refugees may also be compelled to resort to smuggling networks and sometimes they become victims of human traffickers, in their attempt to gain admission in a State. As a result, asylum seekers and refugees are often presumed to be migrants until they can prove otherwise.
In some States asylum policies are being dealt with as immigration policies, and not as part of policies for the protection of refugees. This explains UNHCR’s interest in underlining the nexus between migration and asylum, in a context whereby restrictive policies and growing migratory controls affect asylum policies and refugee protection.
The sovereign right of States to adopt migratory policies has been reiterated in the jurisprudence of the human rights organs of the Inter-American System. However, it has been also indicated that the adoption of migratory policies has limits established by human rights instruments. In the case of refugees, we refer to the 1951 Convention Relating to the Status of Refugees and its 1967 Protocol, as well as the American Convention on Human Rights and the American Declaration on the Rights and Duties of Man, and in particular, to the right to seek and enjoy asylum, the respect of the principle of non-refoulement – by virtue of which a refugee can not be expelled to any territory where his/her life, security or liberty may be at risk owing to the persecution suffered or feared –, and the non sanction for illegal entry.
Since both categories refer to vulnerable groups, an enhanced understanding and application of the legal regime for the protection of migrants will lower the pressure on asylum systems and the protection of refugees.
Precisely for this, the identification of the persons in need of international protection within mixed migratory flows is one of the major contemporary challenges for refugee protection, as highlighted in the Agenda for Protection, a roadmap to improve refugee protection worldwide adopted by States in December 200119.
Today, the international protection of refugees implies a better understanding of the complex phenomenon of migration, and in particular, the composition of mixed migration flows. In order to preserve the institution of asylum, it is necessary to establish a clear distinction between migrants and refugees, without denying the inherent rights of all persons under the jurisdiction of a State, regardless of their nationality or migratory status. States should also set up concrete mechanisms for the identification of persons in need of international protection.
Furthermore, the “Mexico Declaration and Plan of Action to Strengthen the International Protection of Refugees in Latin Americaadopted by 20 Latin American States in Mexico City, in November, 2004, recognizes the occurrence of mixed migratory flows in the continent, in which persons who can qualify for refugee status are also immersed. It is necessary to establish legal safeguards to ensure the identification of these individuals and their access to refugee status determination procedures. As we will see, the Mexico Plan of Action provides us a new opportunity to support States’ efforts to reinforce their national and regional legal and institutional frameworks for the identification and treatment of those in need of international protection in the region, as well as for the search of durable solution for their plight.
As in the Americas, UNHCR is also supporting many States in different parts of the world, for example Pakistan, Iran and Afghanistan, in the case of Afghans, and the countries of Northern Africa and the European Union in the Mediterranean basin, to promote a close cooperation in matters related to migration in a manner sensitive to the protection needs of refugees.
II. RECENT DEVELOPMENTS AND BEST PRACTICES IN THE IMPLEMENTATION OF THE “INTER-AMERICAN PROGRAMME FOR THE PROMOTION AND PROTECTION OF THE HUMAN RIGHTS OF MIGRANTS, INCLUDING MIGRANT WORKERS AND THEIR FAMILIES”
Bearing in mind the importance of identifying asylum seekers and refugees within mixed migratory flows, the actions taken by UNHCR that fall under the “Inter-American Programme for the Promotion and Protection of the Human Rights of Migrants” can be summarized as follows:


  1. Participation in regional fora on migration.

UNHCR participates with observer status at the Regional Conference on Migration (Puebla Process) and the South American Conference on Migration with the aim of supporting States in the setting of specific safeguards for the identification and protection of asylum seekers and refugees within mixed migratory flows, as well as to reinforce the legal and institutional frameworks for their treatment.


UNHCR welcomes these spaces of dialogue, discussion and consultation that demonstrate the importance of international multilateral cooperation to analyze and better understand the phenomenon of migration and its interface with refugee protection. These regional fora allow States to adopt tools for the identification of migrants and refugees, while clearly acknowledging their differences and the distinct applicable legal frameworks for their protection.
It is clear that the dynamic and flexible quality of regional migration fora allows for the exchange of best practices. At the same time, they have facilitated the strengthening of the legal and institutional framework for the protection of refugees in the region.


  1. Technical advice for the revision and adoption of refugee and immigration legislation.

The vast majority of countries in the continent have ratified one or both international instruments for the protection of refugees. Some countries have enshrined the right to asylum at the constitutional level, and most of the countries have adopted national refugee legislation. The majority of Latin American States apply the broader refugee definition proposed by the 1984 Cartagena Declaration on Refugees, and some countries recognize that persecution can be related to the individual´s gender and age. With the exception of one Latin American country, all countries in the region have national organs for refugee status determination and, as a consequence, refugee status determination is directly undertaken by national governmental authorities.


In this vein, it is important to note that during the last year, new refugee legislation was adopted in Bolivia and El Salvador. In both cases, the national legislation includes the broader refugee definition proposed by the 1984 Cartagena Declaration on Refugees. On the other hand, both the Congress of Argentina and Uruguay have approved domestic refugee legislation, which is pending formal approval by their respective Senates in the coming months. There are also draft enactment legislation in discussion in Chile, México and Nicaragua. Furthermore, a new immigration law was adopted in Costa Rica and there is also a bill under discussion in Panama.
As a best practice, UNHCR would like to highlight that the strengthening of the regional legal framework has also enabled the cooperation among the different international organizations, as well as the participation of civil society.
UNHCR has supported those legal efforts and reiterates to States its willingness to provide technical advice for the adoption and amendment of their national refugee and immigration legislation.


  1. Support for the establishment of fair and efficient refugee status determination procedures.

In Latin America, with the exception of one country, UNHCR does not undertake refugee status determination under its mandate. It is the States themselves who are taking those decisions. However, in some countries, those mechanisms are still incipient and require more technical and financial resources to ensure their effectiveness and sustainability. In this vein, the Mexico Plan of Action prioritizes the strengthening of the national commissions for the determination of refugee status.


In this field, it is important to underline the following best practices:


  1. Cooperation North-South and South-South

UNHCR has promoted the exchange of best practices among countries for the strengthening of refugee status determination procedures. For example, a cooperation programme was developed between the IRB of Canada and the Mexican Commission for Refugees (COMAR). By the same token, members of the National Commissions for the determination of refugee status from Dominican Republic and Panama have been trained by the Mexican Commission for Refugees (COMAR).

Likewise, the Mexico Plan of Action to Strengthen the International Protection of Refugees in Latin America represents a new opportunity to foster North-South and South-South cooperation among States, through twinning projects, taking advantage of the local capacity of some States to share their experiences and best practices with other countries in the region.




  1. Capacity building/institutional reinforcement projects

Costa Rica benefited from the support of the United States of America for the re-structuring of its Immigration Directorate, which is the national body in charge of refugee status determination. Likewise, Ecuador strengthened its National Commission for the determination of refugee status, with the support of the German Agency for Development (GTZ), through the refurbishing of their premises and the provision of equipment and furniture. In addition, both countries received support from UNHCR to strengthen their national mechanisms for refugee status determination.
c) Latin American training programme on internatinal refugee law

As part of the implementation of the Mexico Plan of Action and as a means to reinforce national eligibility commissions on refugee status determination procedures, UNHCR held its III Regional Latin American Course on International Refugee Law in Buenos Aires, Argentina, at the end of September 2005. A total of 27 governmental refugee adjudicators participated (including 16 female adjudicators), coming from 14 Latin American countries. The course consists of a 10- week learning distance phase and 1-week workshop. As part of the trainers, support was provided by a Federal Canadian judge, member of the International Association of Refugee Law Judges, and governmental officials from Argentina and Mexico, as well as regional experts on human rights.


The IV Regional Course on International Refugee Law will be held in Quito, Ecuador at the end of June, 2006, and the participation of 25 governmental officials from all over Latin America is expected.
d) Training of national eligibility commissions.

As part of the implementation of the Mexico Plan of Action and the strengthening of the national commissions for the determination of refugee status, UNHCR held different national training workshops during 2005, addressed to governmental officials in Argentina, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Cuba, Dominican Republic, Ecuador, El Salvador, Mexico, Nicaragua, Panama, and Peru.




  1. Regional Training to border and immigration officials to identify persons in need of protection within mixed migratory flows.

Within the framework of the Regional Conference on Migration (Puebla Process), UNHCR would like to highlight as a best practice the regional training initiative of the governments of Canada, Mexico and the United States of America, addressed to border and immigration officials. UNHCR participates in this regional training through the presentation of a module on refugee protection, which underlines the importance of having basic knowledge to recognize the existing differences between migrants and refugees, and to identify those who are in need of international protection within mixed migratory flows.


The first training the trainers session was held in San Salvador, El Salvador in February, 2005, and was attended by 42 immigration and consular officials from Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua and Panama. This training represents a clear example of regional cooperation to reinforce local capacity in the different countries, through the exchange of best practices, and it also reaffirms the importance to join efforts and limited resources to avoid duplication and achieve more impact.
Recently, in January 2006, this regional training initiative was replicated in Managua, Nicaragua with the participation of 25 immigration and police officials, coming from the main border points of the country.


  1. Closer dialogue and cooperation between UNHCR and IOM

UNHCR would like also to underline as a best practice the growing cooperation between the IOM staff and our offices in the Americas. In this vain, an annual meeting is jointly organized by UNHCR and IOM with Caribbean States to respond to migratory movements in the region and its impact on refugee protection. Furthermore, we also coordinate actions to reinforce Immigrations Directorates and to support the revision of immigration laws.

In the case of Colombia, UNHCR coordinates actions with IOM and the Foundation Esperanza to combat smuggling and trafficking in persons.


  1. Strengthening of national and regional protection networks

It is also relevant to continue reinforcing the local capacity of national and regional protection networks in Latin America, so that they can properly identify those who are in need of protection, and support the referral of such cases to the authorities and national bodies in charge of the determination of refugee status. For this purpose, UNHCR regional training activities include a space for civil society organizations as a means to foster information sharing sessions with States and international organizations on their activities undertaken for the identification and proper treatment of asylum seekers and refugees.




  1. Better use of the standards established by the International System for the Protection of Human Rights.

In the last years, the Inter-American System for the Protection of Human Rights has had the opportunity to deal with concrete cases related to asylum seekers, refugees, internally displaced, stateless persons and migrants, both by the Inter-American Commission on Human Rights and the Inter-American Court of Human Rights, through their contentious and advisory jurisdictions. For instance, it is important to mention that currently there are more than 10.000 persons, most of them members of internally displaced communities, under protection measures of the Inter-American Court of Human Rights.


UNHCR is confident that the human rights standards established by the Inter-American System for the Protection of Human Rights will continue to be used by States, international organizations and civil society to complement the protection of refugees, stateless persons, internally displaced and migrants, bearing in mind their differences as categories of vulnerable persons and the distinct applicable legal and institutional frameworks.

III. FINAL CONSIDERATIONS


UNHCR would like to reiterate its interest to continue working with States in strengthening the legal and institutional framework for the protection of refugees, through the exchange of best practices. Taking into account the existing differences between migrants and refugees, as well as the distinct applicable instruments for their protection, UNHCR reiterates to States its commitment and willingness to continue supporting them in the fulfillment of their international obligations regarding refugee protection, as well as its interest to provide technical advice for the establishment of specific safeguards for the identification and protection of asylum seekers and refugees within mixed migratory flows.
Juan Carlos Murillo González

Senior Legal Officer


UNHCR/ACNUR

10 March, 2006



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