Indice primera parte. El análisis funcional de los deportes como base del trabajo psicológico


CUESTIONARIO DE EVALUACIÓN DE LAS COMPETICIONES



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CUESTIONARIO DE EVALUACIÓN DE LAS COMPETICIONES

NOMBRE:


EQUIPO: FECHA:

PARTIDO:


HORA DE COMIENZO DEL PARTIDO:

RESULTADO:


1/ Valora tu actuación global en este partido

Mala actuación 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Excelente actuación


2/ Valora ahora tu actuación en cada uno de los siguientes aspectos (puntuándote de 0 a 10 sabiendo que 0 es la más baja puntuación posible y 10 la más alta)

  • Aspecto técnico:

  • Aspecto táctico:

  • Aspecto físico:

  • Aspecto psicológico:

3/ ¿Qué objetivo/s te habías planteado para este partido?

4/ ¿En qué medida has conseguido la consecución de tu objetivo/s?

No consecución

del objetivo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Objetivo cumplido
5/ Valora en qué medida has conseguido disfrutar jugando durante este partido?

Nada 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Totalmente


6/ Rodea con un círculo el número que represente cómo te has encontrado, durante la actuación, en cada uno de los siguientes aspectos:

Decisión para conseguir el objetivo

Nada decidido/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Completamente decidido/a
Activación física

Poca activación 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Alta activación


Preocupación o miedo

Extremadamente preocupado/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Sin preocupaciones


Tensión física y mental

Muy nervioso/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Nada nervioso/a


Concentración

Nada concentrado/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Muy concentrado/a


Grado de confianza

Sin confianza 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Plena confianza


Toma de riesgos

Ningún riesgo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Dispuesto a arriesgar si es necesario


7/ ¿ Pusiste en práctica el Plan de Competición entrenado (relajación, visualización, preparación mental del partido, etc?

SI NO


En caso de respuesta afirmativa ¿qué aspectos te han ayudado más?

8/ ¿En qué medida has cumplido tus objetivos psicológicos en este partido?

En absoluto 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Completamente

9/ ¿Fuiste capaz de entregarte completamente hasta el límite, durante la competición?

No me entregué Completamente entregado/a

En absoluto 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 (al límite)

10/ Aspectos positivos y negativos del partido.

11/ Ocurrió alguna circunstancia en el partido (público, árbitro, bolas dudosas, viento, actitud del rival, etc) que te hiciera perder la concentración?.


12/ ¿Sentiste en algún momento que la activación que tenías era muy alta o demasiado baja?. Si la respuesta es afirmativa, señala en qué situaciones y qué estrategia empleaste para llevar tu activación a un nivel óptimo.



Gráfico 10.11 Autoinforme de análisis competitivo
c) Para la postcompetición. Una vez que ha finalizado el partido y en los días sucesivos en los que se producen los entrenamientos, es importante que el jugador adopte una postura constructiva acerca de su juego y de su trabajo, que analice los aspectos en los que debe continuar mejorando y en qué puntos está rindiendo de una manera óptima. Para realizar esta labor, el psicólogo, con la ayuda de los autoinformes que se hayan completado, irá encaminando al jugador sobre los próximos objetivos que deben cumplirse y sobre los medios que se pueden poner en práctica para conseguirlos.
Por otra parte, además de estos tres momentos esenciales en los que hemos dividido las competiciones y la importancia del nivel de activación, no debemos obviar una serie de instrumentos y de pruebas desarrolladas por la rama clínica de la psicología y cuya aplicación moderada puede resultar útil para realizar un estudio valorativo del jugador siempre y cuando se le hayan realizado las modificaciones pertinentes y se le hayan retirado todas las connotaciones clínicas que pueden estar reflejadas en la prueba.
A continuación pasamos a describir brevemente la mayoría de las pruebas que, además de las que ya se han descrito en el capítulo dedicado a los autoinformes, se manejan en la actualidad para evaluar la ansiedad (para un análisis más profundo de cada una de ellas ver Del Barrio, 1995):


    1. “Escala de Ansiedad Manifiesta”, MAS (Taylor, 1953, 1956). Esta prueba ha sido utilizada ampliamente en el ámbito clínico y su construcción tuvo lugar a partir del MMPI. Sus adaptaciones españolas las realizaron Gómez et al. en 1971 y Fierro et al. en 1987).




    1. “Escala de Ansiedad” (Catell, 1958; Catell y Séller, 1961). Parte de la consideración de la ansiedad como un rasgo estable de la personalidad que posteriormente el mismo Catell modificará dando lugar a la consideración de un factor de ansiedad estado transitorio y de la ansiedad rasgo permanente).




    1. “Test de Ansiedad-Estado” (STAI). (Spielberger et al. 1970, 1983). Es la primera prueba de ansiedad que evalúa de manera aislada la ansiedad estado y la ansiedad rasgo. A partir de esta prueba se han realizado varias adaptaciones a diferentes ámbitos por su gran utilidad, siendo en la actualidad una de las pruebas de mayor uso.




    1. “Inventario de Situaciones y Respuestas de Ansiedad” (ISRA). (Miguel Tobal y Cano Vindel, 1986). Pretende la avaluación de aspectos situacionales, cognitivos, fisiológicos y conductuales y uno de sus mayores intereses radica en que ha sido elaborado para ser aplicado con población española.




    1. “Inventario de Ansiedad-Estado para niños” (STAI-C). (Spielberger, 1973). Es una adaptación del STAI realizada para evaluar la ansiedad estado en niños con edades comprendidas entre los nueve y los quince años.




    1. “Escala de Ansiedad Infantil” (CAS). (Gillis, 1980). Existe una versión española, adaptada por Gómez y Pulido (1989) y posee una gran utilidad en población infantil.

Por último, antes de dar paso al entrenamiento en el dominio de las estrategias que permiten dominar el nivel de activación y la ansiedad en el deporte, nos parece importante resaltar el papel que tiene la reflexión sobre los propios entrenamientos para conocer en qué medida se afrontan de una manera adecuada o inadecuada puesto que, con frecuencia, los jugadores descuidan que los partidos se preparan y comienzan a disputar no en el momento en el que el árbitro da el silbido inicial, sino desde el primer entrenamiento preparatorio específico que se realiza en la semana.


Para conseguir esta toma de conciencia, hemos desarrollado un autoinforme similar al de competición pero adaptado propiamente a los entrenamientos en el que se encuentran los principales aspectos relacionados con el rendimiento deportivo. El modo de aplicarlo que se suele poner en práctica es que sea el propio jugador el que los vaya rellenando durante un número aproximado de unas veinte sesiones de entrenamiento para, a partir de ahí, hacer una reunión con él y establecer los principales aspectos en los que deben orientarse los objetivos de trabajo para las próximas sesiones de entrenamiento. El cuestionario que utilizamos se presenta a continuación:

CUESTIONARIO DE EVALUACIÓN DE LOS ENTRENAMIENTOS

NOMBRE: EQUIPO:

FECHA:

CAMPO:
1/ Valora tu actuación global en este entrenamiento



Mala actuación 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Excelente actuación
2/ Valora ahora tu actuación en cada uno de los siguientes aspectos (puntuándote de 0 a 10 sabiendo que 0 es la más baja puntuación posible y 10 la más alta)

  • Aspecto técnico:

  • Aspecto táctico:

  • Aspecto físico:

  • Aspecto psicológico:

3/ ¿Qué objetivo/s te habías planteado para este entrenamiento?

4/ ¿En qué medida has conseguido la consecución de tu objetivo/s?

No consecución

del objetivo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Objetivo cumplido
5/ Valora en qué medida has conseguido disfrutar durante este entrenamiento?

Nada 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Totalmente


6/ Rodea con un círculo el número que represente cómo te has encontrado, durante el entrenamiento, en cada uno de los siguientes aspectos:

Decisión para conseguir el objetivo

Nada decidido/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Completamente decidido/a

Activación física

Poca activación 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Alta activación

Preocupación o miedo

Extremadamente preocupado/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Sin preocupaciones

Tensión física y mental

Muy nervioso/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Nada nervioso/a

Concentración

Nada concentrado/a 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Muy concentrado/a

Grado de confianza

Sin confianza 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Plena confianza

Toma de riesgos

Ningún riesgo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Dispuesto a arriesgar si es necesario
7/ ¿ Pusiste en práctica las habilidades psicológicas que estamos trabajando?

SI NO


En caso de respuesta afirmativa ¿qué aspectos te han ayudado más?

8/ ¿En qué medida has cumplido tus objetivos psicológicos en este entrenamiento?

En absoluto 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Completamente

9/ ¿Fuiste capaz de entregarte completamente hasta el límite, durante el entrenamiento?

No me entregué Completamente entregado/a

En absoluto 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 (al límite)


10/ Aspectos positivos y negativos del entrenamiento.

11/ Ocurrió alguna circunstancia en el entrenamiento que te hiciera perder la concentración?


12/ ¿Sentiste en algún momento que la activación que tenías era muy alta o demasiado baja?. Si la respuesta es afirmativa, señala en qué situaciones y qué estrategia empleaste para llevar tu activación a un nivel óptimo.

OBSERVACIONES:


Gráfico 10.12. (Adaptado de Orlick, 1986)

Fase 3. Análisis de los resultados del proceso evaluativo y puesta en marcha de un programa de entrenamiento adaptado a las necesidades específicas que existan.
Una vez que se ha aclarado en qué consiste el nivel de activación y cómo se evalúa, el siguiente paso que debemos completar es el de su entrenamiento para que sea el mismo jugador el que esté capacitado para autorregular constantemente su nivel de activación en función de las necesidades que exija el partido.
Para profundizar en el entrenamiento del nivel de activación vamos a presentar tres etapas en el entrenamiento que pueden ir unidas y que nos van a permitir obtener unos resultados óptimos no sólo de cada uno de los jugadores de manera individual, sino también de todo el conjunto de la plantilla. Estas etapas a las que hacemos referencia serían las siguientes:


  1. Elaboración de un plan de precompetición y de competición adaptado a cada jugador y a las necesidades específicas que se tengan.




  1. Entrenamiento de las habilidades psicológicas que permiten regular el nivel de activación.




  1. Entrenamiento en el propio campo de entrenamiento para poner en práctica las habilidades aprendidas.


1. Elaboración de un plan de precompetición y de competición.
Tal y como señala Pérez (1995), el Plan de Competición (PC) y de Precompetición (PP) no son otra cosa que la “organización de los recursos de afrontamiento que posee un deportista en una situación de ejecución y su finalidad sería la de lograr que el deportista evalúe sus recursos como suficientes para conseguir el objetivo que se ha planteado en una situación concreta”. Por lo tanto, un PP y un PC están orientados a conseguir que el jugador conozca en todo momento los recursos personales con los que cuenta, cómo debe actuar en cada una de las situaciones más importantes que le pueden aparecer en el transcurso del partido y aún antes, así como a focalizar la atención del jugador en las estrategias que domina y conoce para orientar su rendimiento al máximo de sus posibilidades.
Hablar del diseño de un PP y de un PC implicará, según hemos señalado, el conocimiento individual del jugador, cuáles son sus puntos fuertes y débiles, qué tipo de situaciones son las que peor domina, cómo debe responder a ellas en función de las habilidades que domina y, en definitiva, el diseño específico e individualizado para cada uno de los jugadores.
Para realizar y diseñar un PP y un PC adaptado al deporte, aconsejamos realizar los siguientes pasos –seguimos el ejemplo adaptado al fútbol-:


  1. Analizar las diferentes situaciones previas a los partidos que pueden presentarse: que los contrarios puedan retrasarse, que el clima no favorezca la práctica del fútbol, el tipo de terreno en el que vayamos a disputar el partido, que se pueda retrasar un tiempo por coincidencia de colores de las camisetas, etc.




  1. Analizar las diferentes situaciones que pueden aparecer en ataque y en defensa a nivel general. Algunos ejemplos en ataque pueden ser las faltas con peligro directas e indirectas, jugadas de estrategia ensayadas, contraataques rápidos, el lanzamiento de saques de esquina y de penaltis, etc.




  1. Análisis de situaciones ajenas al propio juego y que pueden descentrar a los jugadores (p.e. mal tiempo, apagón de focos si el partido se disputa por la noche, etc.).




  1. Análisis de acciones estereotipadas o rituales que suelen hacerse en el fútbol. Este tipo de acciones sirven para facilitar la sensación de control de los jugadores y para establecer una serie de conductas que impiden que la atención se desvíe hacia otra serie de variables que no sean las apropiadas.




  1. Análisis a nivel individual del puesto de juego en el que participa el jugador y de las características propias de las acciones que va a tener que desempeñar de manera prioritaria en el desarrollo del partido. Este punto es el que daría lugar al plan específico e individual para cada uno de los jugadores.

Si realizamos un análisis particular del PP, se puede observar claramente como el principal objetivo que cumple es el de servir de calentamiento psicológico al deportista para que, en los momentos posteriores en los que se tiene que disputar el partido, se obtengan los mejores índices de rendimiento posible. Partiendo de esta lógica, a continuación presentamos un ejemplo adaptado al fútbol y desarrollado para las categorías inferiores del Rayo Vallecano de Madrid en la temporada 2001/02:


Nombre del jugador: Equipo:
A continuación se te presentan los pasos fundamentales que consideramos necesario que controles para mejorar tu nivel de preparación y tu rendimiento durante los partidos. Recuerda que la planificación de un partido engloba el calentamiento y que éste debe prepararte no solamente desde un punto de vista físico, sino también, y lo que es más importante, desde un punto de vista mental.
Preparación psíquica general


  1. A medida que el partido se acerca debes irte metiendo en él. Son muchas las horas de entrenamiento que en las que trabajas duro y todo ese esfuerzo debe manifestarse en el partido. Si el partido se disputa por la mañana, desde la noche anterior y desde el momento en el que te levantas debes estar pensando en él y en establecer un estado de ánimo positivo, en los puntos fuertes y débiles de tu juego, así como en los aspectos principales que habéis estado trabajando durante toda la semana.




  1. Establecer un plan de juego para ese partido en concreto. Debes hacer una lista de las cualidades físicas y mentales que posee el equipo contrario contra el que juegas y, de manera especial, los jugadores contrarios con los que vas a intervenir en un mayor número de ocasiones si es que los conoces:

    • ¿Es diestro o zurdo?.

    • ¿Es un jugador rápido o lento?.

    • ¿Es técnico o confía más en su fuerza física?.

    • ¿Es un jugador hábil con el balón?. Si es así, ¿cómo suele hacer los recortes?.

    • Si es defensa, ¿por dónde tiene más problemas?.

    • ¿Cuál será el nivel de activación del equipo en cada una de las fases posibles (al comienzo, si marcamos al principio, si ellos nos marcan gol, etc.?.




  1. Ahora repasa tus propias capacidades y tu juego de forma realista. ¿Cómo podré sacar ventaja a cada uno de los puntos que se acabo de revisar?. Revisa cada uno de los aspectos que has estado entrenando a lo largo de la semana y trata de imaginar, en primer lugar, el calentamiento que harás antes del partido y, posteriormente, prueba a realizar algunos golpeos de balón en los que te vayas sintiendo cada vez más cerca del nivel de activación que estás buscando y cada vez más seguro de tus posibilidades.




  1. Establece un plan de juego y unos objetivos de rendimiento y de proceso para el partido. Siendo realista, ¿hasta dónde puedo aspirar en este partido?, ¿cuáles son los aspectos concretos que debo intentar mejorar?.




  1. Cuida tu dieta y elige horas de comida en donde puedas hacer la digestión sin problemas posteriores que perjudiquen tu rendimiento. El esfuerzo y el trabajo del entrenamiento semanal es duro y es una tontería echarlo por la borda por una comida.




  1. Calentamiento físico y psicológico.

    • Realiza los ejercicios de movilidad articular y los estiramientos pertinentes. Al hacerlo, céntrate en el nivel de tensión que tienen tus piernas y en si estás un poco cargado. Si es así, trata de relajar los músculos con las técnicas que hemos trabajado durante los entrenamientos.

    • Repasa mentalmente y de forma esquemática tu Plan de Competición y los rituales que hayas elegido cumplir en este partido.

    • Comienza a realizar los ejercicios de calentamiento que te manda el preparador físico. Trata de prestar especial atención en la imaginación antes de alguno de los ejercicios que realices. Si algún gesto o alguna acción te sale mal, trata de repetirla de manera correcta.

    • Establece en todo momento un estado de ánimo positivo utilizando frases como las siguientes: “Estoy mejorando muchísimo y hoy voy a demostrarlo”; “confío plenamente en mí, me encuentro con ganas y confiado y así suelo jugar a un gran nivel”.

Como podemos apreciar en este PP, un aspecto importante es el de no realizar uno que consideremos válido para todo el equipo, sino más bien uno para cada uno de los jugadores de manera que se ajuste a las necesidades concretas que le puedan surgir. Pensemos en un jugador que tiene problemas para controlar el nivel de activación y que, para no preocuparse en exceso, trata de no pensar en ningún momento en la situación y de alejarse al máximo de cualquier pensamiento que pueda tener. En este tipo de situaciones, el PP no se elaborará de la misma forma que en el caso de otro jugador que necesita están pensando desde el primer día de entrenamiento semanal en el próximo partido para estar motivado y rendir al cien por cien.


Por lo tanto, podemos afirmar que tanto en el caso del PP como del PC debemos tratar de alejarnos de planes “enlatados” y válidos para todo el equipo porque, a la postre, son los que demuestran poseer un menor valor y los que acaban por abandonarse. Al contrario, si el jugador junto con el psicólogo deportivo son los que lo elaboran y diseñan para responder a las demandas más específicas que tenga el jugador, entonces su implicación será también elevada como consecuencia de la utilidad real que tiene esta herramienta, una herramienta que debe ser revisada de manera periódica para no perder vigencia ni valor.
Por otro lado, las mismas conclusiones que hemos señalado sobre el PP, son aplicables al PC, de manera que debe existir un esfuerzo voluntario por establecerlo en niveles concretos que respondan a las demandas de los jugadores. Un ejemplo de PC sería el siguiente:
PLAN GENERAL DE COMPETICIÓN


SITUACIÓN

CONDUCTAS

NOCHE ANTES

Para relajarme y no pensar excesivamente en el partido me voy a descansar pronto. Si el partido me ronda demasiado por la cabeza, no lucho contra esos pensamientos, simplemente los dejo pasar con suavidad. Si estoy excesivamente centrado en el partido o en actuaciones anteriores: ¡BASTA!, enfoco mi atención en algo de la habitación y me CENTRO. Puedo cambiar de pensamientos a algo que me apetezca o puedo ir a las tres ideas tácticas más importantes que me haya encomendado mi entrenador.

Dejo listo todo el material que necesito llevar al partido de mañana y lo repaso concienzudamente para que no tenga ningún imprevisto mañana al levantarme.

Si me cuesta mucho dormirme, puedo cerrar los ojos e imaginarme (en situación de competición) realizando las jugadas y tácticas que he estado entrenando durante la semana, probablemente me quedaré dormido en pocos minutos mientras realizo este ejercicio.


LEVANTARME

Establezco un estado de ánimo positivo antes de levantarme de la cama, con pensamientos positivos como los que estoy trabajando, con frases de ánimo y pensamientos agradables.

Desayuno más o menos ligero dependiendo de la hora a la que tenga el partido y el tiempo que va a transcurrir hasta que juegue.



DESPLAZAMIENTO

Es la primera parte de la concentración. Aquí ya empiezo a sentirme en juego. Repaso los puntos esenciales trabajados en los últimos entrenamientos y que preparaban este partido... CUANDO ESTOY CENTRADO PUEDO HACERLO MUY BIEN Y DISFRUTAR MUCHÍSIMO JUGANDO AL FÚTBOL. De hecho, el trabajo psicológico que estoy realizando me permite tener el dominio sobre mí mismo. Esto es solo el principio, voy activándome progresivamente y cuando comience el partido estaré a tope.

Mientras voy en el coche o en el bus, puedo tratar de recordar o imaginar las jugadas positivas que hice en el último partido o entrenamiento. Si no recuerdo ninguna jugada puedo imaginarme algunas que realice habitualmente. Esto nos ayudará a calentar mentalmente para el partido que nos espera y salir a él con una actitud positiva y ganadora.



LLEGADA

Tengo mis cosas controladas y siento que las controlo perfectamente y domino la situación. Con la gente hablo lo imprescindible. Hasta que no finalice el partido no hay relaciones públicas ni temas que tocar que sean ajenos al propio partido. En mi alrededor está solo el partido y nada me distrae.

EN EL VESTUARIO

Según me voy cambiando me centro poco a poco en el partido y en la tarea que tengo que realizar SI QUIERO PUEDO HACERLO MUY BIEN Y VOY A DEMOSTRARLO.

Conforme me voy vistiendo siento las sensaciones asociadas a irme sintiendo futbolista, a lo bien que lo paso jugando y a lo mucho que puedo disfrutar participando en un club como el Rayo. Si algún compañero o algún pensamiento me distraen...BASTA!!! evito pensar en ello y me vuelvo a centrar.

Es importante vestirse siguiendo siempre un mismo orden (el que vosotros elijáis) y centrarse exclusivamente en esa acción, podemos aprovechar cuando nos subimos las medias, para realizar un par de respiraciones profundas.

Me preparo para el calentamiento: mi rendimiento depende de mí mismo y lo controlo perfectamente.



CALENTAMIENTO

El objetivo del calentamiento es estimular mi cuerpo y mi mente. Voy realizando los ejercicios que me indica mi preparador y, en cada uno de ellos, voy tomando conciencia de las sensaciones que tiene mi cuerpo. Aprovecho los estiramientos para tomar el control total de la activación de mi organismo y me voy animando a medida que voy subiendo el ritmo poco a poco.

Me centro cada vez más en mi organismo y dejo que el rendimiento llegue poco a poco, con naturalidad. Si me distraigo, me paro (BASTA!!!), fijo mi atención en alguna cosa fija en la que no tenga problemas y me CENTRO. Cuando lo he hecho, continuo la pauta de calentamiento.

Ahora nada más tengo que HACER LAS COSAS A MI MANERA Y SENTIR COMO DOMINO Y CONTROLO LA SITUACIÓN: ESTOY PREPARADO PARA DEMOSTRAR MIS CUALIDADES Y SEGUIR MI PROGRESIÓN COMO JUGADOR, SI QUIERO PUEDO HACERLO MUY BIEN Y DISFRUTAR MUCHO CON MIS COMPAÑEROS Y CON EL EQUIPO.

Cada vez que toco el balón me centro en sentir mi cuerpo, EN EL CONTROL DE MI ACTUACIÓN, EN LAS SENSACIONES DE CADA ACCIÓN.

¡¡¡IMPORTANTE!!!: Pongo toda la atención en la zona de juego, si miro al público BASTA!!!, hago unas respiraciones profundas como las entrenadas y me vuelvo a centrar en el calentamiento que estoy realizando.


SALIDA AL CAMPO

Justo antes de saltar al terreno de juego ME CENTRO EN LAS SENSACIONES QUE TENGO, si estoy muy tenso hago un par de respiraciones profundas y, si me encuentro muy relajado, realizo un par de saltos y de tensiones musculares que me hagan sentir que tengo un buen nivel de activación.

INTERRUPCIONES BREVES DEL JUEGO

Tengo unos 20 segundos para sentir el control de mi cuerpo. Aprovecho para realizar un par de respiraciones profundas como las que he entrenado. Me centro en mi cuerpo mientras respiro y me digo algún pensamiento positivo como por ejemplo: “PUEDO HACERLO MUY BIEN Y VOY A DEMOSTRAR QUE PUEDO RENDIR A MI MÁXIMO NIVEL Y DISFRUTAR MUCHO HACIÉNDOLO”.

INTERRUPCIONES LARGAS DEL JUEGO

Se pueden producir por algún lesionado en el campo, por falta de balones en ese momento, por alguna situación conflictiva dentro o fuera del terreno de juego, etc. En estos momentos debo tratar de CENTRARME EN LAS SENSACIONES QUE TENGO, si me noto muy tenso hago un par de respiraciones profundas y si me noto poco activado hago un par de saltos o alguna acción que me haga recuperar la tensión adecuada.

MIRO A MI ENTRENADOR por si tiene que corregirme algo o darme alguna instrucción táctica.

ANIMO a mis compañeros motivándoles para no perder el ritmo del partido.


ACCIONES A BALÓN PARADO

PROCEDIMIENTO BASE:

  1. Mientras voy al lugar de la falta RESPIRO para relajar el cuerpo, o respiro para llenarlo de energía; según como me sienta. EL AJUSTE DE TENSIÓN es importante al principio y lo repito tantas veces como sea necesario. Tenso un poco mis músculos para notar que los controlo y los domino.

  2. Me coloco en posición, cojo el balón con las manos y lo doy vueltas en ellas hasta que lo dejo sobre el césped cogiéndola aún con las manos. FOCALIZO mi atención en la zona de la portería en donde quiero colocar el balón y VISUALIZO el lanzamiento de la falta (me lo imagino) con un resultado óptimo y ENTRANDO EL BALÓN, al tiempo que dejo la pelota sobre el césped .

  3. Retraso mi posición, no permito que la barrera ni los contrarios me distraigan, respiro un par de veces y golpeo.

ACIERTOS EN LA EJECUCIÓN

Recupero mi posición en el campo y me animo ¡ESO ES! ¡VAMOS, ME SIENTO MUY BIEN!

ERRORES EN LA EJECUCIÓN

Doy TRES PALMADAS enérgicas mientras recupero mi posición en el campo, y me digo alguna frase que me haga mantener la confianza en mi juego ¡PUEDO HACERLO! ¡VAMOS!.

Si me da tiempo ANALIZO EL ERROR: “POR QUÉ Y CÓMO” (siendo el por qué el motivo del fallo y el cómo la manera de corregirlo para próximas ocasiones).

Si siento que pierdo el control, realizo las respiraciones entrenadas con el psicólogo.


DESCANSO

Durante el descanso, en el vestuario, atiendo las correcciones y consejos tácticos de mi entrenador. Nuevamente debo aprovechar para centrarme en mis sensaciones y en retomar del control de mi cuerpo. Si estoy muy tenso trato de relajarme realizando una serie de respiraciones y, si me encuentro muy relajado, realizo algunos ejercicios para tensar mis músculos y recuperar el nivel tensional adecuado.

ANIMO a mis compañeros y nos “conjuramos” para DARLO TODO en la segunda parte.

Justo antes de saltar al terreno de juego, nuevamente ME CENTRO EN LAS SENSACIONES QUE TENGO.


EL ENTRENADOR MODIFICA MI POSICIÓN EN EL CAMPO

Atiendo sus indicaciones y trato de acoplarme rápidamente a mi nueva posición. CONFÍO PLENAMENTE EN QUE EN ESTA ZONA PUEDO SER MUY ÚTIL A MI EQUIPO.

AL FINALIZAR EL PARTIDO

Doy la mano a los jugadores del equipo contrario FELICITÁNDOLES por su actuación si lo han hecho bien, es importante que demos una buena imagen tanto si hemos ganado como si hemos perdido, no hay que olvidar que representamos a un equipo de primera fila, EL RAYO VALLECANO, y debemos comportarnos como profesionales en este sentido.

Después saludo a mis compañeros de equipo y nos ANIMAMOS independientemente de cuál haya sido el resultado del partido.

No es el momento de recriminar errores, ni de malas caras, DOY POR SUPUESTO QUE CADA UNO DE NOSOTROS HA DADO EL MÁXIMO PARA CONSEGUIR UN BUEN RESULTADO, unas veces salen las cosas y otras no, pero la unidad del equipo es lo más importante en cualquier situación.


EVALUACIÓN FINAL

Es importante SER CONSCIENTE DE CÓMO HA SIDO MI ACTUACIÓN en este partido, al día siguiente debo analizar mis aciertos y mis errores para, de esta manera, ir evolucionando en mi carrera futbolística.

Es importante que atienda las correcciones post-partido de mi ENTRENADOR y que sea capaz de asumirlas, porque esto me ayudará a mejorar día a día.



Gráfico 10.13 Adaptado a partir de Pérez (1995)

2. Entrenamiento de las habilidades psicológicas que permiten regular el nivel de activación.
El entrenamiento de las habilidades psicológicas orientadas al dominio y al control del nivel de activación debe comprenderse dentro del marco teórico con el que comenzamos este capítulo en el que recordábamos que la ansiedad y el estrés, consecuencias más evidentes de un exceso de activación afectaban a tres niveles diferentes: el fisiológico, el cognitivo y el conductual. A partir de este razonamiento no resulta complicado establecer, como conclusión más evidente, que las estrategias que el psicólogo del deporte puede utilizar para mejorar este tipo de situaciones se pueden orientar a cualquiera de estos tres tipos de manifestaciones, de manera que se utilicen métodos que, incidiendo sobre uno de estos tres planos, puedan ejercer su influencia sobre los demás sin descartar en ningún momento el empleo conjunto de diferentes estrategias pues es, quizás, el trabajo más efectivo.
a) Principales estrategias desde una dimensión fisiológica.
La mayoría de las técnicas orientadas a la regulación del excesivo nivel de activación se conocen, desde hace décadas, por el nombre de técnicas de relajación. Bajo este epígrafe se encierran en realidad numerosas estrategias empleadas desde hace décadas e incluso siglos por los seres humanos y que pretenden conseguir respuestas antagonistas a las analizadas con anterioridad, es decir, la disminución de la frecuencia cardiaca, la de la tasa o frecuencia de respiraciones, el descenso del tono muscular o reflejo miotático, el aumento de la vaso-dilatación y de la temperatura cutánea, el incremento de la resistencia eléctrica de la piel, la disminución en la secrección de adrenalina, noradrenalina, ACTH y de los corticoides, así como la disminución de la actividad de las ondas de elevada frecuencia en la corteza cerebral.
Tal y como señala Le Scanff (1990), las principales técnicas de relajación que han demostrado su eficacia en el plano fisiológico tienen dos maneras de ejercer su influencia: a través del tono muscular o a través del tono visceral. Los dos métodos más universales que se corresponden con cada una de estas formas serían, en primer lugar, el de Jacobson (1938) para el tono muscular y, en segundo lugar, el de Schültz (1959) para las respuestas viscerales. Ambas técnicas, sin duda alguna, han recibido la atención y el interés de un gran número de trabajos y de investigaciones, por lo que nos limitaremos a exponer los principios básicos sobre los que se asientan cada una de ellas y remitiremos al lector interesado a cualquier manual de psicología en el que, sin duda, encontrará estos métodos claramente detallados.
Por otro lado, dentro de este enfoque fisiológico debemos incluir las técnicas de biofeedback que ya hemos mencionado en otras partes de este libro y de este mismo capítulo y que, además, poseen una gran eficacia para la consecución de los objetivos que se persiguen en el fútbol ya que se consigue, por un lado, una gran adhesión al trabajo y, por el otro, unos resultados objetivables, eficaces y además bastante rápidos en comparación con los dos métodos anteriores.
Antes de describir brevemente cada uno de estos métodos, consideramos oportuno tener presente una serie de consideraciones:


  • La relajación es una habilidad y, como tal, se puede aprender y mejorar.




  • Cuando hablamos de aprendizaje lo hacemos de tiempo de entrenamiento y de la necesidad de seguir una programación profesional que regule el propio proceso de aprendizaje de las técnicas.




  • El progreso es paulatino, no es rápido y mágico.




  • Son técnicas útiles para aplicar, esencialmente, en periodos previos a los partidos, en los descansos o en los finales.




  • Es necesario cuidar el entorno en el que se realiza el entrenamiento. En el fútbol es frecuente que se haga en vestuarios que, sobre todo en invierno, provocan por el frío situaciones incompatibles con los requisitos generales básicos de la práctica. Una vez trabajados en un entorno favorable se deben aplicar de manera paulatina a las diferentes fases del entrenamiento y de la competición.




  • El tono de la voz, la empatía del psicólogo, las instrucciones que da y su papel de asesor y no de director, son cualidades esenciales que deben cuidarse, sobre todo, para obtener buenos resultados en la Relajación Progresiva y en el Entrenamiento Autógeno.




  • Todo método de relajación puede verse facilitado por un entrenamiento adecuado en imaginación, de tal forma que el jugador evoque ciertas imágenes y sensaciones asociadas a ellas que le permitan prepararse para controlar la ansiedad.


I. La Relajación Progresiva de Jacobson
Esta técnica se basa en relajar al jugador por medio de ejercicios de tensión y distensión en los diferentes segmentos corporales y ha sido modificada por multitud de autores que han realizado algunos ajustes al método (Bernstein y Borkorec, 1973, Labrador, 1992).
La idea de esta técnica consiste en enseñar al jugador a diferenciar los diferentes niveles de tensión muscular que puede tener en su cuerpo para, a partir de ahí, conseguir identificar los niveles adecuados de tensión que son necesarios para realizar una actuación adecuada. Pensemos en los momentos previos a un partido en el que el equipo no se juega nada, es probable que el tono muscular sea bajo y que se necesite potenciar para que se pueda conseguir un buen rendimiento. Por el contrario, si el jugador está muy activado y nervioso, sus músculos tendrán un tono elevado y, por medio de esta técnica, el jugador puede aprender con facilidad a reducirlo a niveles moderados y bajos.
La duración de las sesiones deben oscilar entre los 30 y los 45 minutos, aunque con frecuencia estos tiempos se ven alterados por la planificación de los entrenadores que obliga a que sean más reducidas, por lo que la duración de las sesiones de entrenamiento se ven disminuidas aumentándose el número de sesiones necesarias para su aprendizaje.
Algunas consideraciones sobre la puesta en práctica de este método serían las siguientes:


  • Cualquier sesión debe comenzar por las instrucciones básicas de los ejercicios que se van a realizar, así como de la explicación de los principios generales que regulan el funcionamiento de la técnica.




  • La duración aproximada de la tensión que se ejerce en cada grupo muscular puede oscilar entre los ocho y los quince segundos, seguidos de tiempos de distensión un poco más largos.




  • Es recomendable evitar para su entrenamiento los momentos posteriores a las comidas.




  • Una vez que la técnica se va dominando, deberá entrenarse de manera puntual para asegurar que su aprendizaje se ha consolidado.




  • La metodología clásica que se suele emplear es la de comenzar por aprender a relajar los pequeños grupos musculares más representativos en el fútbol (en donde se hace un especial énfasis a nivel del tren inferior sin descuidar el superior), para pasar posteriormente a hacer recorridos más globales por los diferentes segmentos corporales y finalizar por un recorrido general de relajación por las grandes partes del cuerpo.




  • En casos específicos en donde existe una tendencia a que un grupo muscular se agarrote o se cargue después del trabajo, resulta importante enfatizar la relajación de este grupo en condiciones normales identificando los estímulos discriminantes que nos avisan de que el músculo se está comenzando a sobrecargar. En este sentido, cobra una gran importancia el cuidado de los tiempos de estiramiento.






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