Indice primera parte. El análisis funcional de los deportes como base del trabajo psicológico


EQUIPO: Juvenil “A” FECHA: PARTIDO



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EQUIPO: Juvenil “A” FECHA: PARTIDO:


CAMPO: ESTADO:

OBSERVACIONES: Registro del jugador X

MINUTOS

ACCIONES DEL JUEGO

OBSERVACIONES

0-5



Entra en la disputa del balón y le hacen daño en el tobillo.


Una vez que se recupera, se encara con el contrario, le recrimina la acción y tiene que intervenir el árbitro para que la disputa verbal “no pase a mayores”.

5-10



Devuelve la entrada al nº 7 del equipo contrario sin entrar a disputar el balón


Le muestran tarjeta amarilla y ni siquiera se disculpa con el contrario de la entrada realizada. Una vez que le enseñan la tarjeta le dice al árbitro que “la suya sí pero la del contrario nada”. A partir de ese momento entra muy poco en juego, ha perdido la concentración por completo. El entrenador le recrimina su actitud y saca a calentar a un compañero, lo que aumenta su desconcentración.


10-15



Falla un pase sencillo en corto y lanza una patada al césped como gesto de rabia.


Pierde el balón y se queda quieto autorecriminándose el fallo durante más de cinco segundos, lo que provoca que el entrenador le chille desde el banquillo.


15-20



Realiza una acción de calidad en la zona de creación hacia la de finalización y, antes de entrar en el área, le traban y le hacen falta.


No deja que nadie realice el lanzamiento, lo hace el mismo y lo convierte en el primer tanto del partido. Se pone eufórico y le “lanza” una mirada de desafío al entrenador por sus comentarios anteriores.


20-25



Participa mucho en el juego, aunque está sobreactivado y en dos acciones entra al balón a destiempo aunque sin causar daño al contrario. El árbitro le advierte que tiene una tarjeta.


El jugador ahora parece controlarse más y no realiza gestos ni comentarios disonantes con la situación.


25-30



Realiza otra jugada individual de gran calidad y, tras rebasar a dos contrarios, le realizan una entrada muy dura.


El jugador cae en primera instancia al suelo, el contrario trata de levantarle para que no pierda tiempo y él se levanta y le suelta un manotazo al aire para quitárselo de encima. El árbitro se acerca y les enseña la segunda cartulina amarilla a los dos, lo que significa la expulsión del jugador. Se pone a insultar al contrario, el árbitro le señala que se vaya del terreno de juego y le dice que “se ha dejado caer porque sino no se hubiera levantado en la disputa”, el jugador entonces le dice que está “loco” y tardan cuatro minutos en sacarle del terreno de juego.



Observaciones finales: El jugador ha sido sancionado con seis partidos de suspensión.

Como se puede comprobar, las principales conclusiones que se pueden extraer a nivel individual de este jugador se refieren a que necesitamos trabajar con él las habilidades sociales y el control de su actitud y de su agresividad en el terreno de juego.


Este tipo de trabajo podríamos realizarlo a partir del análisis del partido basándonos en un tipo de información lo más objetiva posible (por ejemplo con la filmación del mismo), de manera que se pudiera establecer un sistema de costes-beneficios a nivel individual y de equipo de las consecuencias inmediatas de este tipo de acciones. Como es lógico, tendríamos que contrastar previamente el historial del jugador y el número de incidencias similares a la del ejemplo que ha tenido, de manera que pudiéramos realizar un análisis funcional sobre cómo se han ido generando este tipo de conductas y qué factores la están manteniendo (que pueden ser desde los padres que le dicen que tiene que ser más agresivo, a la presión por hacerse con un sitio en el equipo que le hace salir demasiado nervioso al campo, hasta el sistema de trabajo implantado por el entrenador, etc.).





6.9. Reflexiones finales

El trabajo en ciencias del deporte exige la necesidad de realizar un intento de aproximación del análisis del rendimiento individual y grupal del jugador hacia una metodología de trabajo lo más objetiva y científica posible. En el terreno de la psicología del deporte, consideramos que el empleo de instrumentos de observación que nos permitan acercarnos al máximo a la realidad psicológica del jugador resulta esencial.


Como ya sabemos, la posibilidad de acceder de forma directa a las sensaciones, cogniciones, emociones y conductas de los deportistas es compleja, exigiendo del dominio y del conocimiento de una serie de herramientas que reúnan un mínimo de garantías científicas y que, de un modo indirecto, nos permitan extraer una información muy valiosa sobre el rendimiento del jugador y sobre el margen que podemos concederle a las variables psicológicas en su explicación.
Nuestra experiencia personal nos hace percibir que el uso de esta metodología de trabajo va en aumento y que, desde la perspectiva psicológica, el dominio, ya no solo de los códigos, sino también de los principales conceptos del deporte en el que estemos trabajando –ver capítulo 1-, se nos antoja indispensable para poder realizar un trabajo profesional que responda a las necesidades existentes.
Del mismo modo, en la génesis de un código de observación como los que hemos presentado, deberá de tenerse en consideración la colaboración multidisciplinar de un conjunto de profesionales que conforman la idea global y estructurada de cuáles son los principales aspectos conductuales que deben recogerse para poder dar sentido a la información obtenida. De nuevo rescatamos, por lo tanto, la idea central de trabajo científico multidisciplinar.
A lo largo de este capítulo hemos presentado la lógica que sustenta la observación científica aplicada al deporte. Como es lógico, con esta metodología de trabajo no se abarca más que un aspecto limitado de la evaluación psicológica que se debe realizar en la alta competición. En el próximo capítulo abordaremos la utilidad de los autoinformes en el trabajo real, diario y aplicado a la evaluación psicológica.

PREGUNTAS DE AUTOEVALUACIÓN


  1. ¿Cuáles son las medidas principales que encuentras en el proceso científico de la observación?.

  2. ¿Qué tipos de observación conoces en función de la cantidad de estructuración que el investigador impone a la situación?.

  3. Cita un ejemplo para cada una de las fuentes potenciales de error que puedes encontrar en el proceso de observación.

  4. ¿Qué criterios consideras que debe cumplir la obsevación para poder considerarse científica?.

  5. Cita qué situaciones de tu deporte favorito, serían las que consideras que te ofrecen una información psicológica más interesante y justifica tu respuesta.

  6. Cita las categorías de análisis que introducirías en tu código para las situaciones escogidas en la pregunta anterior.

CAPITULO 7. LOS AUTOINFORMES
7.1. Planteamiento inicial
Imaginemos por un momento que sospechamos que uno de nuestros deportistas ha desarrollado un miedo a entrar fuerte en la disputa del balón porque, hace ya tres meses, en una situación similar, uno de los contrarios le hizo un esguince en el ligamento lateral de su tobillo derecho. Después del periodo de reposo y de rehabilitación posterior, y siguiendo las instrucciones de los médicos que le han tratado y de los fisioterapeutas que siguen la recuperación, se decide que es un buen momento para que comience a realizar carrera continua y que, si todo sigue su curso natural, en una semana podrá comenzar a tocar el balón y en otras tres estará en condiciones para empezar a disputar minutos con el equipo.
Como nos preocupa la situación porque el jugador es defensa central y debe mostrar contundencia en su juego, pensamos que es importante conocer hasta qué punto la lesión ha afectado en su nivel de confianza y en la “garra” que mostraba antes. Para hacerlo, uno de los pasos que puede parecernos obvio, pero no por eso deja de ser importante, es el de preguntar de manera directa al jugador sobre en qué medida siente que tiene menos confianza en su juego que antes de la lesión, si le vienen a la cabeza pensamientos negativos cuando anticipa que debe entrar duro al balón, etc. Todas estas preguntas, y otras muchas que podrían ocurrírsenos, serían susceptibles de ser incluidas en un formato que las recogiera de modo que obtuviéramos una información precisa sobre cómo percibe el jugador este tipo de situaciones.
Ahora bien, a nadie se le escapa que el jugador, por sus ansias de volver a competir y de contar de nuevo para su entrenador, puede tratar de mentirnos para que se transmita una imagen distorsionada de la realidad. En este sentido es en ql que debemos considerar el valor limitado de los autoinformes, si bien es cierto que será en conjunción con otras pruebas, como la observación de ese tipo de situaciones, como cobra un valor más importante.
Podría suceder también, y de hecho así ocurre, que los momentos en los que el jugador anticipa una situación potencialmente amenazante, su tasa cardica se dispare, su sudoración aumente, el nivel de tensión muscular se incremente, etc. Todos estos factores forman parte de los parámetros psicofisiológicos que acompañan en todo momento la propia acción del jugador y que se pueden medir, evaluar y cuantificar siempre y cuando contemos con los aparatos diseñados al efecto.
Lo que tratamos de defender es, por lo tanto, que los autoinformes poseen una utilidad práctica esencial para cualquier psicólogo que desee trabajar en el ámbito deportivo pero que, al mismo tiempo, es necesario que conozcamos las limitaciones de estos métodos y también, como no, sus ventajas y virtudes.

7.2. Tipos de manifestaciones conductuales

En psicología es de sobra conocido que al hablar de manifestaciones conductuales no se hace alusión, como ya indicamos en el capítulo quinto, únicamente, a manifestaciones externas que coinciden con lo que popularmente se llama conducta observable, sino que se va mucho más allá englobando también el componente interno al cual, de manera directa, resulta muy complicado y complejo acceder.


Como se puede deducir del apartado anterior, cuando se trata de evaluar y analizar la conducta de una persona, ya sea en nuestro caso entrenador, el deportista o cualquier otra inmersa en el cuerpo técnico o que ejerza una influencia, debemos tratar de averiguar, en primer término, a qué tipo de manifestación conductual nos estamos refiriendo. En general, podríamos afirmar que existen dos niveles básicos de análisis: el externo y el interno.
El nivel externo se refiere a todas aquellas manifestaciones que podemos observar y tratar de objetivar. Éstas aluden, en su esencia, al componente motor del movimiento y al componente fisiológico. Pensemos en el ejemplo del código de registro narrativo del capítulo anterior en el que se nos demanda realizar un trabajo con uno de los jugadores del equipo, puesto que parece que le resulta imposible mantener una buena actitud en el terreno de juego. Según nos hacen saber, siempre que el partido está en una fase complicada, el jugador es incapaz de contenerse y, en el momento en el que el árbitro señala una acción de importancia en contra de su equipo, como puede ser un penalti, una falta o les enseña una cartulina amarilla, comienza a recriminarle su decisión y, como consecuencia, le expulsan del campo o, como mínimo, le muestran una tarjeta por protestar.
Decidimos que utilizando un código de observación, podemos cuantificar el número de veces que realiza este tipo de acciones, los estímulos antecedentes que desencadenan las protestas, el tipo de palabras que utiliza, etc. Este tipo de manifestación conductual externa se puede, por lo tanto, tratar de cuantificar y medir (aunque la observación pueda poseer un nivel mayor o menor de dificultad) y, si comparamos la información recogida en un autoinforme que diseñamos para conocer qué piensa sobre éste tipo de situaciones y sobre su comportamiento, con los datos encontrados en las observaciones, esperamos que exista un elevado nivel de acuerdo.
Por otro lado, venimos observando que otro deportista sale al competir muy tenso, con el rostro pálido, siempre necesita ir al cuarto de baño antes de los competiciones, tiene molestias estomacales y, en los primeros momentos de las competiciones, se muestra dubitativo e inseguro y suele cometer algún error que, si pasaran los minutos y se fuera encontrando más seguro, no se producirían. Tras una reunión de todo el cuerpo técnico, se decide que tratemos de comprobar que esa situación se está produciendo para, a continuación, realizar un trabajo sobre el dominio del nivel de activación que conlleve la mejora y la relajación en este sentido. Para hacerlo, decidimos utilizar una medida fisiológica sencilla como es la tasa cardiaca y, por medio de un pulsómetro, le registramos la línea base en condiciones de poca presión para compararla con la tasa que mantenga en las condiciones previas al partido.



Gráfica 7..1: En el trabajo psicológico aplicado al campo de entrenamiento con frecuencia resulta necesario combinar varias técnicas de recogida de información como pueden ser instrumentos de biofeedback (como el pulsómetro), y los autoinformes.
Si hasta aquí estamos de acuerdo en considerar que la utilidad de los autoinformes es elevada -más aún si la combinamos con otros medios de obtención de resultados que nos arrojen una medida sobre la validez de las observaciones realizadas-, esta importancia se incrementa cuando tenemos que penetrar en el mundo interior y subjetivo de las personas, en donde los juicios individuales y sus propias valoraciones sobre expectativas anteriores y futuras, sensaciones manifestadas en el desarrollo de un partido, emociones que han experimentado y un largo etcétera de aspectos internos a la propia realidad subjetiva del jugador, mantienen una importancia vital.
Además de estos aspectos, es importante considerar que la inmensa mayoría de pensamientos que se desencadenan antes, durante y después de las competiciones, resultan son inaccesibles si no es por medio de este tipo de técnica. Tal y como señala Fernández Ballesteros (1991) “la contrastabilidad de los autoinformes fisiológicos y motores no puede extenderse a la manifestación verbal sobre la experiencia subjetiva del sujeto o cualquier otra actividad interna. Es decir, prácticamente no contamos con pruebas independientes que nos sirvan de criterio a la hora de analizar, en sus contenidos, el mundo cognitivo del individuo. En ello el autoinforme puede ser considerado el método prioritario y <> por excelencia –al menos por el momento- a la hora de explorar los contenidos mentales del ser humano”.
7.3. Principales manifestaciones de los autoinformes
En consonancia con las ideas mantenidas por Fernández Ballesteros (1991), y extrapolando las afirmaciones que allí se encuentran al terreno deportivo, podemos considerar que los tres tipos de autoinformes que más nos interesan son los que se refieren, en primer lugar, a las creencias y a las atribuciones; en segundo lugar, a los automensajes o autoinstrucciones que se formulan los propios deportistas y, en tercer y último lugar, a las expectativas que se generan respecto al futuro que le espera.
7.3.1. Autoinformes sobre creencias y atribuciones
Su utilidad radica en la importancia que tiene conocer, en función de las necesidades y del caso concreto en el que estemos trabajando, cuál es el sistema de creencias que maneja cada uno de los deportistas -e incluso el entrenador-, sobre los temas deportivos porque, a partir de ahí, resulta mucho más evidente explicar el modo que se tiene de atribuir ciertas causas a ciertos hechos o conductas.
Es un hecho frecuente, si hablamos de alto rendimiento deportivo, que comencemos a trabajar con un cuerpo técnico que cree poseer ciertos conocimientos de psicología, tras varios encuentros, nos demos cuenta de que las nociones que se manejan están relacionadas con el psicoanálisis. No nos resultará extraño comprobar como las explicaciones que se realizan sobre los errores que los deportistas cometen estén basados en fundamentos psicoanalíticos del tipo de traumas en algunos jugadores, de frustraciones no satisfechas, de deseos inconscientes, etc. Un pilar básico en el trabajo psicológico en el deporte consiste, por lo tanto, en conocer cuál es el sistema de creencias de los diferentes sujetos que componen el equipo en el que trabajamos porque nos ofrecerá una pista importante sobre su manera de interpretar las diferentes situaciones que le suceden y nos aportará claves esenciales para orientar la intervención del mejor modo posible.
7.3.2. Autoinformes sobre automensajes y autoinstrucciones
Un fenómeno evidente en toda la bibliografía psicológica desde la antigüedad, es que el ser humano, como tal y a diferencia de lo que sucede en el mundo animal, desarrolla mecanismos de pensamiento durante su propia vida que le van orientando y que le permiten no sólo reaccionar sino también actuar sobre el medio. Todos estos pensamientos poseen, en cierta medida, un formato representacional de instrucciones que en el ámbito deportivo son evidentemente de naturaleza procedimental y estratégica y que, como ya señalábamos en el apartado que se dedica al análisis de la representación del conocimiento en el fútbol, son claves para explicarnos ciertas conductas deportivas.
El valor que posee esta información es incalculable y, de hecho, muchos de los trabajos que se programen con los diferentes deportistas y con el equipo deben estar basados en autoinformes sobre este tipo de representaciones. Imaginemos que observamos que uno de los jugadores que acaba de salir de una lesión tiene cierto miedo a meter la pierna en algunas jugadas en las que puede salir lastimado y, por esta misma razón, las evita y genera peligro y desconcierto para su propia defensa. Uno de los primeros pasos que realizaremos en la entrevista o en el encuentro que tengamos con el jugador, será el de preguntarle qué es lo que piensa y siente cuando se le presentan este tipo de situaciones y, por este mismo motivo, la naturaleza de la pregunta que le estamos realizando está fundamentada en las autoinstrucciones y en los automensajes que él mismo se da.
7.3.3. Los autoinformes sobre expectativas
En este tercer tipo lo que más nos interesa es conocer la opinión del jugador en lo referente a algunos aspectos futuros que, como ya sabemos, condicionan de forma clara el rendimiento y la conducta posterior que vaya a realizar el jugador.
Las expectativas, como ya analizamos en el segundo capítulo, poseen un valor funcional que le permite al ser humano saber qué es lo que debe realizar y qué es lo que no, de modo que poseen un valor evidente para el desarrollo de la propia vida.
Las expectativas que manejan los deportistas sobre aquellas variables que pueden afectarles en su propio rendimiento se muestran claramente evidenciadas en el resultado de su actuación posterior. Tanto es así, que las teorías básicas del nivel de activación tienen en esta variable su principal predictor del arousal fisiológico y de la ansiedad cognitiva que tenga el jugador. Problemas de afrontamiento de situaciones, de habilidades sociales, de falta de asertividad, etc., se ven claramente influidos por las expectativas que se forman sobre un aspecto concreto, expectativas que a su vez se han ido fraguando a lo largo de experiencias anteriores en su mayor parte y que suelen reforzarlas y autoafirmarlas.


7.4 Tipos básicos de autoinformes.
Una vez establecidos los aspectos cognitivos básicos más representativos que se utilizan en los autoinformes, vamos a pasar a describir sus tipos más representativos que, como puede suponerse, son de una gran variabilidad debido a que, al fin y al cabo, por autoinforme podemos considerar cualquier información que nos quiera proporcionar un sujeto sobre alguna conducta, sentimiento o hecho que le pase por la cabeza. Los tipos más básicos que podemos enmarcar dentro de este constructo son: la entrevista, los cuestionarios , los inventarios y las escalas, los autorregistros y las técnicas de pensamiento en voz alta (Ballesteros, 1995).
A continuación presentamos un breve acercamiento a cada uno de ellos, no sin antes considerar que, desde nuestro punto de vista, la entrevista no debe encasillarse estrictamente como un autoinforme pero, pese a todo, debido a la facilidad expositiva, revisaremos sus características en este mismo capítulo.
7.4.1. La Entrevista
Se trata de uno de los métodos más básicos con los que trabaja el psicólogo especialista en deporte y, por esta misma razón, su conocimiento y dominio deben ser máximos. Ya desde antaño, la manera más útil y directa de obtener la información que se buscaba era, sin duda, formular a la persona interesada las preguntas que se pretendía que se respondiesen.
La psicología, como ciencia que estudia el comportamiento humano, no podía ser ajena a este método y lo ha ido conformando, con el paso del tiempo, de modo que se pudieran garantizar la máxima validez y fiabilidad de los datos que se obtienen en ella. La flexibilidad con la que se puede profundizar en el tema que nos interesa, el análisis delas diferentes reacciones que se producen en su realización, así como la posibilidad de interactuar cara a cara con la otra persona, son algunas de las características que hacen de esta técnica una de las más útiles para nuestro ámbito de trabajo.
Por otro lado, cualquier conversación no puede considerarse en sí misma entrevista porque para que así fuera necesitaría cumplir una serie de condiciones básicas como las que se presentan a continuación:


  • Establecer una relación directa entre dos o más personas.

  • La vía de comunicación que se utiliza es eminentemente simbólica y suele tener un carácter verbal.

  • En toda entrevista existen unos objetivos prefijados y conocidos (por parte del entrevistador, claro está).

  • El control hipotético de la entrevista y su peso lo lleva el entrevistador, lo que implica un reparto de roles y de papeles que deberá tenerse en consideración.

Como el objetivo de este apartado no es otro que exponer la importancia que la entrevista posee para evaluar los aspectos psicológicos implicados en el rendimiento deportivo de nuestros deportistas, a continuación presentamos un ejemplo de entrevista básica que utilizamos en las diferentes categorías inferiores del Rayo Vallecano de Madrid S.A.D. Este tipo de entrevista nos permite obtener una información muy útil y valiosa que, como información inicial, nos ayudará a crear una base de datos amplia que posteriormente hacemos llegar al cuerpo técnico (salvo en aquellas cuestiones comprometidas en donde se conserva el secreto profesional y que se acuerda previamente con el jugador que no van a conocer si él no quiere), en forma de informe, y que es la base sobre la que se asienta la intervención posterior.



ENTREVISTA INICIAL
Nombre y apellidos:

Equipo:


Fecha de nacimiento:

Teléfono:

Fecha de la entrevista:

Psicólogo responsable:

A continuación se te presentan una serie de preguntas sobre tu práctica deportiva. Te pedimos que contestes con la mayor sinceridad posible.
1. ¿Han practicado deporte tus familiares más próximos? SI NO.
2. ¿A qué nivel lo han practicado?

(Rodea con un círculo tu respuesta)


Recreativo

Federativo

Alto rendimiento

Nivel profesional


3. ¿En qué medida eres capaz de controlar el nerviosismo antes, durante y después de la competición?

(Responde sabiendo que 0 es que te consideras poco capaz y 10 muy capaz)

Antes

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


Durante

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


Después

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


4. ¿Piensas que es importante tener entrenamiento específico para saber controlar ese nerviosismo en la competición?

(Responde sabiendo que 0 es que lo consideras muy poco importante y 10 muy importante)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
5. ¿Disfrutas compitiendo en tu deporte?

(Responde sabiendo que 0 es que no disfrutas nada en tu deporte y 10 que disfrutas muchísimo)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
6. Puntúa de 0 a 10 en que medida prefieres competir contra
a) Rivales teóricamente superiores 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

b) Rivales teóricamente inferiores 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

c) Rivales de parecido nivel al tuyo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

(Responde sabiendo que 0 sería que no te gusta nada competir contra ellos y 10 que te gusta muchísimo competir contra ellos).


7. ¿Te esfuerzas al máximo en los entrenamientos para poder destacar sobre tus compañeros?.
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
8. ¿En que medida tienes confianza en qué algún día puedas llegar a la élite de tu deporte?.

(Responde sabiendo que 0 es ninguna confianza y 10 la máxima confianza)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
9. ¿En qué medida sales a competir convencido de que vas a hacer un buen partido?.

(Responde sabiendo que 0 es nada convencido y 10 es totalmente convencido)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
10. Si tuvieras que ponerte una nota (de 0 a 10) en los aspectos técnicos, tácticos, físicos y psicológicos ¿Cuál sería ésta?.
a) Aspecto técnico 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

b) Aspecto táctico 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

c) Aspecto físico 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

d) Aspecto psicológico 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


11. Valora de 0 a 10 puntos tu rendimiento en las siguientes situaciones de juego:

a) Frente a rivales teóricamente superiores

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
b) Frente a rivales teóricamente inferiores

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


c) Frente a rivales de parecido nivel al tuyo

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


d) En situaciones favorables en el marcador

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


e) En situaciones desfavorables en el marcador

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


f) En situaciones con un marcador igualado

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


12. ¿En qué medida factores externos como público, familiares, amigos, etc suelen afectar a tu rendimiento en competición?

(Responde sabiendo que 0 es que no te afecta y 10 que te afecta mucho)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

Las próximas dos preguntas están relacionadas con la práctica imaginada o visualización en el deporte. Esta técnica consiste en imaginarte realizando distintas acciones de tu deporte, como sacar, restar, golpear una bola de fondo, etc.

13. ¿Practicas mentalmente las habilidades técnicas o tácticas de tu deporte?
SI NO
14. ¿Crees que sería conveniente que los deportistas reciban un entrenamiento para aprender a visualizar?

(Responde sabiendo que 0 es que lo consideras poco conveniente y 10 que la consideras conveniente)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
15. ¿Intentas concentrarte antes de salir a disputar un partido?
SI NO

16. ¿Cómo lo intentas? ¿Qué haces? _______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


17. ¿En qué medida sueles estar concentrado durante un partido?

(Responde sabiendo que 0 es que no sueles estar concentrado y 10 que sueles estarlo)


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
18. ¿Cómo lo intentas? ¿Qué haces? _______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

19. Cuando juegas un partido ¿en qué medida eres capaz de controlar tus emociones antes, durante y después del partido?


(Responde sabiendo que 0 es que te consideras poco capaz y 10 muy capaz)
Antes

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


Durante

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


Después

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10


20. ¿Piensas qué para ser muy bueno en tu deporte es importante que sepas claramente que es lo que peor se te da (puntos débiles) y lo que mejor haces (puntos fuertes)?

(Responde sabiendo que 0 es que si crees que no es importante para ser muy bueno en tu deporte y 10 que si es muy importante).


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
21. ¿Cuáles son, desde el punto de vista técnico, tus puntos fuertes y débiles?.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


22. ¿En qué medida crees que tienes facilidad para aprender rápidamente lo que te enseña tu entrenador?.

(Responde sabiendo que 0 es que no tienes facilidad para aprender rápidamente y 10 que si que lo tienes).


0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
23. ¿Dime dos razones por orden de prioridad por las que juegas al fútbol?
1ª_______________________________________________________________

2ª_______________________________________________________________


24. ¿Te sientes presionado por alguien para jugar al fútbol?

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


25. ¿Qué es lo más importante para ti cuando juegas al fútbol?

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


26. ¿Tus padres participan activamente en que tu juegues al fútbol?.
SI NO
27. ¿De que manera participan?

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


28. ¿Qué tal relación tienes con tus compañeros de entrenamiento?.
Muy buena Buena Normal Regular Mala
29. En general, ¿qué nota pondrías a tu equipo en compañerismo de 1 a 10, siendo 10 la mejor nota?____

¿Por qué? ____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


30. ¿Qué opinión tienes de tu entrenador?

__________________________________________________________________________________________________________________________________

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
31. ¿Hablas mucho con tu entrenador?

SI NO
32. ¿Notas algún trato diferencial por parte de tu entrenador hacia alguno de tus compañeros o hacia ti mismo?


SI NO
33. ¿Crees que ese trato está justificado?
SI NO
34. ¿Qué es lo que más te gusta de tu entrenador?
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

35. Si pudieras cambiar algo de él. ¿qué cambiarías?

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
36. ¿Tu entrenador te ha dicho los objetivos o metas para esta temporada?
SI NO
37. ¿Cuáles son?
_________________________________________________________________
38. Breve comentario sobre la relación que mantienes sobre cada uno de los siguientes familiares o amigos:

Padre
Madre


Hermanos
Novio/a
Amigos
Compañeros de entrenamiento

39. ¿Compaginas deporte y estudios?. SI NO


En caso afirmativo, ¿qué estudias actualmente?.

40. Nota media del último curso.


Fecha______________________________

Lugar______________________________


Gracias por tu colaboración.

Fdo.: Dr. Ricardo de la vega Marcos



Por lo que respecta a los requisitos básicos que debe cumplir la entrevista, al igual que en capítulo anterior pusimos el énfasis en la importancia que tenía el cumplimiento de una serie de supuestos y de requisitos en la realización del proceso de observación, también en la entrevista, para que podamos considerarla válida y científica, debemos garantizar una serie de aspectos elementales. Dentro de estos criterios, los más básicos serían la fiabilidad y la validez.
Una entrevista se puede ver sujeta, por las propias limitaciones que tratamos cuando hablamos de los autoinformes en general, a la distorsión de las respuestas que nos ofrece el deportista por diferentes motivos (por ejemplo si piensa que la información que nos va a proporcionar puede llegar a los oídos del entrenador, sus respuestas se dirigirán, preferentemente, a agradarle para no perjudicarse él mismo). En este sentido, un requisito esencial que debe cumplirse es que sea fiable, es decir, que otra persona que realizase la misma entrevista con el mismo jugador y referente a los mismos temas en un mismo periodo de tiempo debería obtener también los mismos resultados. Esta consistencia debería manifestarse también en el tiempo, es decir que si pasara un periodo prudencial y se plantearan que no están muy sujetas a la variablidad del momento, las respuestas deberían ser similares y obtenerse un índice de acuerdo elevado entre ambas entrevistas (test-retest).
Por otro lado, la entrevista debe recoger aquellas respuestas que nos aporten información sobre aquello que queremos preguntar. Este aspecto, que aparentemente es tan obvio, es lo que se llama validez de la entrevista y para que se obtenga un índice elevado resulta necesario que lo que nos comenta el jugador se corresponda con lo que posteriormente realiza en los entrenamientos y en los partidos, de ahí la importancia que debemos dar, una vez más, a la observación del rendimiento.
Por último, consideramos relevante la posibilidad de establecer unas pautas breves, pero útiles, sobre las connotaciones específicas que encontramos en el deporte y sobre las cuestiones básicas sobre las que resulta recomendable obtener información en función del momento de la temporada y de la situación contextual en la que nos encontremos.
En este sentido, no podemos perder de vista que la entrevista es una herramienta que debe enmarcarse dentro de unos objetivos que son característicos de la demanda que nos imponga la situación de que se trate.
A continuación presentamos una diferenciación básica de las distintas situaciones prototípicas que pueden plantearse en el deporte y en las que la entrevista posee un valor incalculable:


  • Comienzo de la temporada, primer contacto con el deportista.




  • Periodos en donde se evalúa que el deportista está rindiendo por debajo de sus posibilidades.




  • En el proceso de recuperación de una lesión.




  • Si se trata de deportes colectivos, en situaciones en donde la cohesión del equipo se percibe como deficitaria.




  • En “rachas” de resultados negativos.




  • Cuando se produce un cambio de entrenador o un cambio importante a nivel de club (cambio de directiva, de responsable deportivo, la marcha de algún miembro del equipo técnico, etc.).

Como se puede apreciar, cada una de estas situaciones exige de un planteamiento diferente de la entrevista pero, en general, y sin que pretendamos establecer algo más allá de las indicaciones propias de este apartado, los aspectos sobre los que debemos hacer alusión y obtener respuestas por parte de los deportistas, pueden englobarse en algunos de los siguientes puntos:


Situación concreta por la que se está atravesando. Se pregunta acerca de las percepciones, sentimientos y evaluaciones subjetivas y personales que posee sobre la etapa en la que se encuentra inmerso. Al hacerlo, es importante eliminar las dudas que pueda tener sobre la necesidad de realizar la entrevista, los objetivos que se persiguen, etc.
Experiencias personales en situaciones semejantes a las que nos encontramos. Cómo se afrontaron y qué estrategias se utilizaron en aquellas ocasiones.
Aspectos complementarios al propio ámbito deportivo. Una información muy útil para comprender el rendimiento suele ser la que nos aporta su entorno inmediato, ya sea éste el familiar, los amigos, la parte académica y profesional del jugador, etc.
Aspectos psicofisiológicos y de la salud que posee el jugador, su propensión hacia ciertas lesiones o enfermedades, etc.
Otros aspectos que el jugador considere oportuno aportarnos para comprender cómo se encuentra y cómo se siente (pueden ser aspectos importantes de su vida personal).
7.4.2. Los autorregistros
Pese a que nos parece importante contar con el mayor número de información objetiva posible, somos plenamente conscientes de la importancia de la subjetividad en el establecimiento de juicios acerca del rendimiento deportivo. Esta misma subjetividad, sin duda alguna, juega un papel importante al encontrarse estrechamente relacionada con algunas variables psicológicas esenciales como pueden ser las expectativas de proceso y de rendimiento, o la autoconfianza.
En este sentido, y al igual que sucede en los demás puntos señalados en el proceso de evaluación, consideramos oportuno el diseño de autorregistros específicos aplicados al deporte de que se trate de manera que se nos ofrezca una información pertinente sobre los aspectos más importantes de cada entrenamiento y de cada competición. De esta forma, obtendremos un seguimiento progresivo de los deportistas y una información que podemos revisar de forma continua sobre su estado psicológico subjetivo.
En líneas generales, los autorregistros pueden ser tan variados como las conductas que deseemos observar, de modo que una recomendación que nos parece importante ofrecer es la de construir un autorregistro concreto que responda a las demandas específicas de la situación que se pretenda analizar, pues su validez vendrá determinada, entre otros aspectos, por la funcionalidad de la herramienta y por su utilidad para comprender los desencadenantes conductuales, cognitivos y emocionales que se ven implicados en la conducta.
Pese a su gran variabilidad, no cabe duda de la importancia que poseen para profundizar y hacer reflexionar al jugador sobre sus propias cualidades, ya sean éstas positivas o negativas. Un ejemplo de autorregistro aplicado al fútbol es el que se muestra a continuación:




LISTADO DE CUALIDADES POSITIVAS Y NEGATIVAS
Instrucciones: A continuación se te presentan dos columnas en las que cada una de ellas hace referencia a los dos extremos de la variable: “cualidades personales”. En la columna de la izquierda, como puedes ver en el encabezado inicial, se te pide que señales las cualidades positivas que encuentras en ti y, en la columna de la izquierda, las que consideras que son negativas. Además de realizar esta tarea, te pedimos que realices un esfuerzo y trates de darte una puntuación, que va desde 0 hasta 10, en cada uno de los adjetivos sobre los que te has evaluado. Así, por ejemplo, si en la columna de defectos has puesto “delgado”, te pedimos que te califiques “cuánto de delgado te ves”, donde 0 significa nada y 10 significa todo /mucho.

No olvides que para esta prueba es esencial la sinceridad, tómate un tiempo de silencio para pensar en cada uno de los días que estés de vacaciones y puntúa con la máxima sinceridad posible cada uno de estos aspectos.




ASPECTOS A VALORAR




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