Indice 1-Celebraciones marianas



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Apreciado Hermano,

El documento que sigue propone 12 celebraciones marianas y 22 textos marianos. Son propuestos come ayuda durante el mes de mayo 2012. Así continuamos los que hemos hecho en mayo 2010 y mayo 2011.


INDICE
1-Celebraciones marianas

1-La identidad de María, p. 2.

2-La Anunciación, p. 5.

3- María visita a su prima Isabel, p. 8.

4- María y José, p. 12.

5-El corazón, hogar de la oración, p. 15.

6-La Samaritana, p. 18.

7-La Cananea, p. 21.

8-Nicodemo p. 24.

9-Pedro, ¿me amas tú? p. 27.

10-María y Champagnat, p. 30

11-Bajo tu amparo p. 34.

12-Salve Regina p. 38.
2-Textos marianos

13- María, como punto de vista global, p. 42.

14-Caminar con los imprevistos de Dios, p. 44.

15-Por sus frutos la reconoceréis, p. 46.

16-Nueve meses en el vientre de su madre, p. 48.

17-L’ombre et la gloire, p. 50.

18-La parole et le silence, p. 51.

19-Une épée transpercera ton ame, p. 52.

20-Una fe de pelegrina, p. 53.

21-Le triptyque, 1, p. 55.

22-Le triptyque, 2, p. 56.

23-Gracias a José, p. 58.

24-La tierra nueva, 1, p. 60.

25-La tierra nueva, 2, p. 61.

26- María en el documento del XXI Capitulo General, p. 63.

27- María en el “Agua de la Roca”, p. 64.

28- María y el laico marista, p. 65.

29-Rezar a María con nuestras Constituciones, p. 67.

30-Puro perfume de evangelios, 1, p. 69.

31-Puro perfume de evangelio, 2, p.71.

32- María, la analfabeta, p. 73.

33-Vamos hacia ti p. 75.

34-Una sencilla plegaria p. 77.

35-Incarnation et humanisation p. 78


1-La identidad de María

Afirmar que el sacerdote es el hombre de Cristo y de la Iglesia es señalar los puntos de contacto, de convergencia con la Virgen María: ella está totalmente entregada a Jesús; posee vínculos muy particulares como madre y como miembro de la Iglesia.



1-María y Jesús
Es evidente que María solo entra en la historia de la salvación cuando se le hace la propuesta de ser la Madre del Mesías. A partir de la Anunciación y de son sí que la consagra al Hijo, María va a ocupar un lugar en toda la amplitud de la vida del Hijo hasta penetrar en el misterio de la Iglesia…

María solo adquiere significado por Jesús, por su misión maternal respecto a Jesús, maternidad que quiere decir amor, tiempo, inteligencia, educación, paciencia, sufrimiento…y que comprende toda la amplitud de la vida humana de Jesús (Juan: Caná y la Cruz) y no solo el periodo de la infancia.




2-María y la Iglesia
Aquí los vínculos no se imponen con la fuerza evidente de los lazos maternales con Jesús.
1-Es necesario esperar el momento del calvario, el momento de la donación de la madre a todos los discípulos del Señor, aunque de modo más palpable a alguien que será sacerdote en la Iglesia naciente…
2-Pero considerando asimismo que la humanidad nueva proviene de Cristo, al llevar al Hijo en su seno, María llevaba de hecho a todo el pueblo de Dios que iba a nacer de su Hijo.
El 21 de noviembre de 1964, durante la misa de clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II, el papa Pablo VI declaró a la Virgen María « madre de toda la Iglesia »; es decir, de todo el pueblo cristiano, fieles y pastores, quienes la llaman « Madre amantísima” y decidió que “en adelante todo el pueblo cristiano añadiera aún en honor de la Madre de Dios este nombre dulcísimo”. De hecho, esta decisión clausura el Concilio Vaticano II. Para Pablo VI constituye un gesto solemne que permite comprender cuánto valoraba esta verdad: María, Madre de la Iglesia. Esta decisión se relaciona con las palabras del Señor moribundo: “Mujer, he ahí a tu hijo… he aquí a tu madre”. El Señor, con su amor, nos abre las puertas de su familia, y nos da un Padre y una Madre comunes. Esto recuerda también lo que S. Pablo dice en los Gálatas,4 4-7: “En la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para liberar a los que estaban bajo la ley, para hacer de nosotros hijos”.
Prefacio: María, Madre de la Iglesia:

(En realidad habría la opción entre tres prefacios, todos ellos muy poéticos…)

Para celebrar a la Virgen María,



nos dirigimos a ti con nuestras alabanzas.

Al acoger tu palabra en un corazón inmaculado,

ella mereció concebirlo en su seno virginal.

Al dar a luz a su Creador,

preparó los inicios de la Iglesia.

Al recibir al pie de la cruz

el testamento de amor de su Hijo,

recibió como hijos a todos los hombres

a quienes la muerte de Cristo hizo nacer a la vida divina.

Cuando los apóstoles esperaban al Espíritu prometido, unió su súplica

a la de los discípulos,

convirtiéndose así en modelo de Iglesia en oración.



Elevada a la gloria del cielo,

acompaña y protege a la Iglesia con su amor maternal en su camino hacia la patria

hasta el día de la venida gloriosa del Señor…
El prefacio de la fiesta de la Inmaculada dice que « María bendice los inicios de la Iglesia, esposa de Cristo, sin mancha ni arrugas, resplandeciente de belleza ».


3-La Iglesia contempla a María
Desde siempre, la Iglesia ha comprendido que María es la anticipación de ella misma, una realidad profética del pueblo de Dios; María es el espejo en el cual la Iglesia reencuentra su identidad:
-Al Sí de María debe seguir el sí de la Iglesia,

-A la misión de María, la misión de la Iglesia,

-A la maternidad de María, la maternidad de la Iglesia,

-A la pasión de María en el Calvario, la interminable pasión de la Iglesia: « ¡La Iglesia no ha abandonado nunca la túnica roja del martirio!” (Cardenal José Saraiva Martins).

-A la entrega total de María a Jesús, la entrega total de la Iglesia a su Señor.

-Como María alimentó a Jesús, así la Iglesia alimenta el Cuerpo de Cristo,

-Como María enseñó a caminar a Jesús, del mismo modo la Iglesia con sus fieles.
Si María no hubiera amado a Jesús

¿habríamos conocido el Amor?
Si no le hubiera expresado palabras de paz,

¿habríamos oído la Palabra de Dios?
Si no hubiera alimentado a su niño con su leche,

¿compartiríamos hoy el Pan de la Vida?
Si no hubiera apoyado los primeros pasos de Jesús,

¿caminaríamos hoy por el Camino de la Vida?
Y si no le hubiera enseñado la sabiduría humana,

¿habríamos sido iluminados por la Sabiduría de lo Alto?
El pastor Juan de Saussure, de Ginebra, ve así la relación María-Iglesia:

Amamos en la Virgen la figura de la Iglesia, que nos diste por madre y de la que nos consideras hijos. Ella,(María), le da un rostro que lleve nuestra ternura. La personifica a nuestros ojos y concentra en él las características esenciales de sus rasgos… Como tu Iglesia, no era nada por sí misma; fue santa gracias a tu presencia en ella durante toda su vida. Como tu Iglesia, fueras donde fueras, estuvo cerca de Ti, de tu cuna a tu cruz, y ni los magos pudieron distraerla de la primera, ni los soldados alejarla de la segunda; sí, incluso cuando todos los que te habían conocido estaban distantes, ella estaba cerca de Tu Cruz…” (Cuadernos de Evangelio, 18, p. 68, 1979)
Luego, hay la presencia recíproca de las dos madres: María-Iglesia en el cenáculo; María-Iglesia en el evangelio de Juan… Realidad que persiste hoy…La Iglesia es la que acoge a la Madre, como un tesoro, como a una madre.

2-La Anunciación

Luc 1, 26-38



1-Introducción
La escena de la Anunciación es muy conocida, quizás demasiado « espiritualizada », « desencarnada ». El evento es extraordinario, pero ocurre en la sencillez de la vida y no en el Templo, aunque María no es una monja claustrada; es una adolescente, prometida de José.

Dios quiere hacerse presente. El arte ha puesto reclinatorios, una hermosa Biblia abierta, un ángel con espléndidas plumas, un rayo luminoso, columnas, y también a María vestida de Reina.

En la realidad, María era una mujer sencilla, del pueblo, trabajadora, como todas las otras.

Ha sido en la normalidad de la vida que Dios ha hecho su presencia.


2-Canto a María (el encargado escoge uno)

.
3-Lectura del Texto de la Anunciación, Luc 1, 26-38


A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret. A una joven virgen, prometida de un hombre descendiente de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Entró donde ella estaba y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.”
En dos coros:

Te saludamos, María, a quien una gran gracia se te ha dado.

Te saludamos, María, a quien una gran gracia se te ha dado.



Te saludamos, María, porque el Señor está contigo.

Te saludamos, María, con todos tus antepasados: Adán, Abrahán, David. …



Te saludamos, María, con todos los profetas.

Te saludamos, María, con tu pueblo en el exilio.



Te saludamos, María, con los pobres de Israel.

Te saludamos, María, con los discípulos de tu Hijo.



Te saludamos, María, con toda la Iglesia.

Te saludamos, María, con toda nuestra Familia Marista.



Te saludamos, María, con todos los enamorados de tu Hijo.

Te saludamos, María, con todas las alegrías de nuestra humanidad.



Reflexión: El Señor está contigo
Qué buena noticia: Dios está con la que nos representa a todos, contigo, María. Es como si el Ángel Gabriel nos dijera: « El Señor está con vosotros; el Señor ha escogido estar con la humanidad, del lado de la humanidad en la aventura de la vida. El Señor está contigo. » María, tú no eres diferente de nosotros, eres nuestra, nos has anticipado.

Cuántas veces ha dicho la Biblia: “¡El Señor está contigo! » Contigo, Adán y contigo Eva, en los paseos de los primeros días, cuando el tiempo era aún su aurora. Contigo, Abrahán, padre en la fe; contigo, Moisés, para llevar a cabo la liberación de su pueblo, que se hace tu pueblo; contigo, David, el bien amado; contigo, pueblo de Dios en el exilio; contigo, Isaías, que escrutando el horizonte nebuloso de la historia, anuncias el Hijo de la Virgen, el Emanuel… El Señor ha estado contigo, Marcelino, y te sabes amado. Ha estado contigo, Basilio, que has caminado con nosotros profetizando la nueva vida religiosa. Está contigo, Emili, que has tomado el bastón de los peregrinos de manos de Séan, para comenzar de nuevo entre nosotros los encuentros de amor del Señor… porque nada nos puede separar del amor que Dios nos tiene en Cristo Jesús, nuestro Señor.


María, el Dios que está contigo, que será tu Hijo, es también quien nos dijo al final de su aventura humana: « ¡Mirad, estoy con vosotros hasta el final de los tiempos!”

A ti, María, el Señor te promete un hijo: la Vida. El mismo Espíritu del Señor ha empujado a nuestro Capítulo a hacer la elección de la “tierra nueva” y a centrar nuestras vidas apasionadamente en Jesús, a ejemplo tuyo.


Perturbada por estas palabras, María se preguntaba lo que podía significar tal saludo. El ángel le dijo: « No tengas miedo, María, porque has encontrado gracia ante Dios”.

Solista Todos

No tengas miedo, María, has encontrado gracia ante Dios.

No tengas miedo, hermano, has encontrado gracia ante Dios.

No tengas miedo, hijo pródigo, has encontrado gracia ante Dios.

No tengas miedo, tú, el Hno. superior de la comunidad, has encontrado gracia ante Dios.

No tengas miedo, tú, a quien

se le ha confiado una nueva responsabilidad, has encontrado gracia ante Dios.

No tengas miedo, porque…

María también pasó por eso… Ella nos precede por el camino de la disponibilidad.
Concebirás y darás a luz a un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Será grande y se llamará el Hijo del Altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre. Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Solista Todos

Concebirás un Hijo, tu primogénito.

Esperando los que te nacerán al pie de la cruz, esperando que seas también mi madre.

Le pondrás por nombre Jesús; el nombre que está por encima de todo nombre.

Le pondrás por nombre Jesús, el nombre delante del cual se arrodillan todos en el cielo, en la tierra y en los infiernos.

Le pondrás por nombre Jesús, el único nombre que se nos da para ser salvados.

Le darás por nombre Jesús, el nombre de quien es muy grande, Hijo del Altísimo, Rey para siempre.
Canto a María (el encargado escoge uno)

María dijo al ángel: « ¿Cómo será esto; no conozco a varón?»
1-¿Qué hombre puede darme un hijo que sea grande, Hijo del Altísimo, Rey para siempre y cuyo nombre será Jesús: Dios salva?

2-No conozco a ningún hombre que me pueda dar tal Hijo.

3-Ese Hijo no puede ser el fruto del amor humano.
El ángel le contestó: el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el niño será santo y se llamará Hijo de Dios.

Mira, tu parienta Isabel ha concebido también un niño en su ancianidad, y la que se llamaba estéril,l está ya de seis meses. Porque no hay nada imposible para Dios.
Solista Todos

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, y tu hijo será el Santo.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, y tu hijo será llamado Hijo de Dios.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, el Espíritu del Génesis.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, el Espíritu que hizo hablar a los profetas.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, el Espíritu que lleva a la plena verdad.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, el Espíritu de Pentecostés.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, María, el Espíritu que en cada misa cambia el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Señor.

El Espíritu Santo vendrá sobre nosotros, María, y en nuestras vidas nacerá también el Santo, el que es llamado Hijo de Dios.

María, contigo creemos que nada es imposible a Dios.


María dijo:  ” ¡Yo soy la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra!”
Solista Todos

Soy la sirvienta del niño que viene, nosotros somos los sirvientes de ese niño.

Yo soy la sirvienta en el misterio de la salvación, nosotros somos los sirvientes del misterio de la salvación.

En la Iglesia, yo soy la sirvienta, en la Iglesia, nosotros somos los sirvientes.

En la humanidad, yo soy la sirvienta, somos los sirvientes de todos nuestros hermanos.

Yo soy la madre y la sirvienta de Jesús, somos los sirvientes de nuestro Señor.



Tiempo de silencio centrado en la disponibilidad de María: “Soy la sirvienta del Señor, ¡hágase en mí según tu palabra!”

Constituciones, art. 18 :
María, elegida por Dios para pertenecerle plenamente, es el modelo de nuestra consagración. En la Anunciación acoge con la fe la palabra del Señor; se abandona con gozo y amor a la acción del Espíritu Santo por la entrega total de sí misma.