Ii. Planteamiento del problema


Entrega y Explicación de la Dieta



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5.6.1 Entrega y Explicación de la Dieta.

Todo paciente a quien se le haya elaborado una dieta, requiere explicación de la misma con el fin de indicarle el porque de los cambios en su alimentación, como manejarla y las demás recomendaciones que se consideren necesarias, la educación alimentaría y nutricional es importante en el tratamiento y debe realizarse dentro de la consulta. Se recomienda hacer énfasis en temas como:




  • Control de peso y valoración nutricional

  • Manejo adecuado de hábitos alimentarios

  • Distribución intra familiar de alimentos

  • Selección de alimentos

  • Actividad física

  • Hipertensión arterial

  • Diabetes

  • Nutrición en el ciclo vital

En caso de presentar patologías agregadas es necesario incluirlas dentro del programa pertinente.


La educación nutricional es una parte de la educación para la salud y, como ella, un instrumento de promoción de la salud, la promoción de la salud es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla.(OMS)
La educación nutricional ha sido definida como un proceso de incorporación de conocimientos que aspira a mejorar -en forma general- el estado nutricional a través de la eliminación de prácticas dietéticas insatisfactorias, la promoción de hábitos alimentarios adecuados, una correcta higiene de los alimentos y el uso eficiente de los recursos alimentarios. En efecto, si la población posee conocimientos y habilidades para poder tomar sus propias decisiones sobre nutrición y, a su vez, renovar, formar o bien mantener hábitos alimentarios deseables. Estas diferentes perspectivas tienen relación con las diversas ideas de la naturaleza humana y de los procesos de cambios de conducta. La forma en que esto es originado tiene su esquema en lo cognitivo conductual, cuya base es que las personas son básicamente buenas, racionales y capaces de tomar decisiones de forma libre.

Una educación nutricional, a nivel individual o con carácter más amplio, como lo es una campaña nacional de sensibilización sobre el tema de la obesidad, pasa por una toma de conciencia personal de los errores cometidos para que haya una real efectividad a largo plazo. Un verdadero análisis de nuestros hábitos nutricionales nos puede permitir modificarlos de manera positiva. Interrogarnos sobre nuestro modo de vida  y alimentación constituye el primer y fundamental paso en la conquista de nuestra propia salud.


Cuando se brinda información (educación nutricional) enfatizando en la propia autonomía y los conocimientos que posee cada uno, la idea es que se adopten estrictamente los hábitos saludables. En cambio, la idea de educación nutricional como componente directo de cambios de conducta deriva de un esqueleto de actitudes, cuyos comportamientos pueden ser sólo desarrollados a través del uso de principios. En la práctica, ambas aspiraciones son utilizadas (dar información e introducir cambios de comportamiento), como por ejemplo, en el caso de los cambios de comportamiento.
5.6.2 Proveer conocimientos.
Una de las principales aspiraciones de la educación nutricional con relación al manejo de la obesidad, es la de imponer conocimientos al alcance y profundidad de los destinatarios. Tradicionalmente, esto incluye la dieta (especialmente en regímenes que incluyan alimentos que deban ser ingeridos en ciertas comidas).
La tecnología alimentaría que produce una proliferación de productos que antes no existían -en la época de nuestros padres o nuestros abuelos- hoy ofrecen un abanico con cierta densidad energética. Sin embargo, los individuos que intentan bajar de peso necesitan ser guiados para la selección de una dieta que sea nutritiva y restringida en calorías. Para esto, se necesita información. En la compra de alimentos, por caso, la información es requerida para una preparación adecuada de éstos.
Además, una serie de técnicas eficaces de cocina ayudan a mantener el valor nutricional y añadir grasas en la menor proporción posible a nuestra ingesta diaria.
Conocer las equivalencias o los cambios posibles de alimentos hará posible variar una dieta sin exceder la ingesta de calorías necesarias para llevarla adelante.
5.6.3 Cambios a través de técnicas de comportamiento
La idea principal de la educación nutricional es centrar sus acciones en el acto de comer en sí mismo y, específicamente, en la preparación y selección de alimentos (que puede producirse una vez ingerida). El acto de comer puede ser visto como una actividad de aprendizaje tal, que una conducta errónea pueda llevar a la obesidad. Sin embargo, esto puede ser revertido. Existen determinadas técnicas para generar cambios de comportamiento, y que incluyen autocomportamientos (por ejemplo, reducir el tamaño de la porción), los antecedentes (las preferencias por ciertos alimentos) o las posibles consecuencias (emociones o recompensas hedonistas).
Las modificaciones en la conducta se realizan a través de diversas técnicas: la primera, podría ser el modificar la conducta alimentaría para reducir el consumo de elementos. La segunda, sería la educación nutricional, que aspira a revertir el consumo de algunos alimentos (aumentar alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, la reeducación de alimentos ricos en grasas como chocolates o las alteraciones de las técnicas de cocina -de hervido o grillado en reemplazo de frito.
La educación nutricional desde los comportamientos prospectivos busca modificar los hábitos alimentarios y el consumo de ciertos alimentos.
Las implicancias de la educación nutricional en las terapias para bajar de peso tiene dos suposiciones: la primera, en los cambios de hábitos nutricionales; la segunda, en que las consecuencias de estos cambios, son la pérdida de peso. Estas suposiciones son aún improbables mientras prueben que, logrando un déficit energético (una diferencia negativa entre energía ingerida y consumida) podrían reducir el peso corporal.
En efecto, podría ser producido por otros factores que no sean la educación nutricional. La evaluación de los tratamientos de la obesidad debería usar múltiples indicadores dado que su proceso en sí mismo incluye hábitos nutricionales, ejercicio o cierto nivel de actividad y cambios en el comportamiento. 
5.6.4 La importancia de la educación nutricional.34

En las escuelas se debe enseñar que tipos de nutrientes hay, vitaminas, minerales, sus propiedades, y las bases para una nutrición equilibrada para que los niños y jóvenes apliquen estos conceptos y puedan enseñarlos a sus padres, ya que no es raro que los padres no dispongan de los conocimientos nutricionales básicos.


También sería recomendable organizar charlas u otras actividades para los padres sobre estos temas y su importancia.

La nutrición no se suele enseñar o bien se deja en un segundo plano en los programas educativos oficiales, por lo que el servicio de comedor pasa a ser la fuente de información fundamental en la educación nutricional no solo de los niños sino también de adultos. El tipo de menú, la forma de elaboración, la variedad de alimentos, la actitud de los monitores o profesores, la presencia de programas formativos sobre las propiedades de los alimentos, recomendaciones para la cena, etc. van a influir de manera decisiva en los hábitos alimentarios y por consiguiente en su salud.


Pero esta educación nutricional no se debe enfocar solo en el momento de la comida si no que debe existir una inmersión, es decir, debe estar presente en todo el ambiente. Se debe fomentar actividades, cartelera, que fomente unos hábitos saludables. Por ejemplo, no sirve de nada insistir en los beneficios de la fruta y que exista una máquina expendedora de chocolatinas o refrescos en el colegio o que para merendar los padres les suministren bollería industrial.



5.7. SEGUIMIENTO NUTRICIONAL EN PACIENTES CON SOBREPESO Y OBESIDAD35
El riesgo intrínseco de complicaciones técnicas, nutricionales e incluso psiquiatricas, así como la necesidad de analizar y validar los resultados de la intervención, se hace imprescindible un seguimiento multidisciplinario a corto y largo plazo.

El seguimiento nutricional protocolizado permite además, analizar y mejorar los resultados de la intervención.


5.7.1 CONSULTA DE CONTROL POR NUTRICIONISTA

Los controles individuales serán de 15 minutos y los grupales se harán dentro de los programas de promoción y prevención.




  • Consulta nutricional primer control: Se realizará al mes. Las actividades a realizar en el primer control son:




  • Evaluar el tratamiento según dieta prescrita

  • Realizar valoración antropométrica

  • Realizar ajustes necesarios al tratamiento según la evolución del paciente

  • Educación alimentaría y nutricional




    • Consulta nutricional segundo control: Se realizará a los dos (2) meses. Las actividades a realizar en el segundo control son:




  • Evaluación del acoplamiento al tratamiento dietario prescrito

  • Evaluación nutricional antropométrica y bioquímica.

  • Educación alimentaría y nutricional.




    • Consulta nutricional tercer control: Se realizará a los seis (6) meses o dependiendo de la evolución del paciente, incluye:




  • Evaluación antropométrica y bioquímica.

  • Se realizarán modificaciones a la dieta prescrita, dependiendo de la evolución del paciente

  • Educación alimentaría y nutricional


5.7.2 Tratamiento Exitoso Para Perder Peso. 36
Se debe proponerle las metas a conseguir: actualmente lo hacemos en términos de porcentaje, es decir sugerimos que la primera reducción se haga en un 5 al 10% del peso en exceso. Sabemos que las reducciones modestas son eficaces. Por ejemplo, si usted pesa 100 kilos y rebaja un 5%, es decir, solamente 5 kilos, el beneficio que su organismo recibe es del 15% en reducción de factores de riesgo* contra su corazón. Así pues no se precisa proponerse como meta siempre llegar al llamado peso "ideal"; debe mejor buscarse un peso "saludable" que es una meta más fácil de lograr y que está situada por debajo del peso actual y algo por encima del peso que usted "debería" tener según las tablas. Esta meta debe ser "negociada" cada vez en las consultas de control.
Resultados de la Intervención Educativa en Pacientes con Obesidad37
El seguimiento en grupo puede favorecer una mayor adherencia al tratamiento. Sin embargo, el que no sea una decisión tomada por el paciente, sino impuesta en muchos casos por el médico para reducir o controlar las complicaciones asociadas a la obesidad, puede apoyar estos índices de abandono en el seguimiento.
Otra causa de renuncia al tratamiento es la ausencia de pérdida de peso, como a posteriori nos han manifestado algunos pacientes que han reiniciado tratamiento.
En el seguimiento en consulta de enfermería encontramos mayoritariamente pacientes con obesidad grado II, que se ha demostrado es cuando las complicaciones comienzan a ser más importantes. Esto está en consonancia con el motivo que describen los pacientes para la reducción del peso (un 60,3% por patología asociada) y, además, el que acudan al hospital y no a su centro de atención primaria. La profesión y la edad están ligadas a una mayor o menor motivación personal, que es uno de los requisitos imprescindibles para lograr el éxito en el tratamiento de la obesidad, así como más o menos facilidad para modificar tanto los hábitos alimentarios hábitos alimentarios y el patrón de actividad física no están aún bien configurados. Éstos se desarrollan y asientan a lo largo de la vida y es más fácil su modificación en etapas precoces de la vida que en las personas mayores. En el caso de las amas de casa suelen atender más a las preferencias familiares que a las recomendaciones saludables, y esto en mayor grado cuanto más diferencias existen entre ambas
5.8 PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD 27
Debe comenzar en la primera época de la vida, identificando los sujetos de riesgo a partir de una historia clínica detallada, en la que se consideran fundamentales los antecedentes familiares. Como medidas preventivas, es importante fomentar la lactancia materna, retrasar la introducción de alimentos lácteos en la dieta del lactante, promover campañas de educación sanitaria con información dietética en la infancia y la adolescencia, y por último fomentar la actividad física.
Las estrategias de la prevención de la obesidad se basan en la iniciación de la prevención a través de los cuidados en atención primaria, con programas dirigidos al ambiente familiar del niño con riesgo de obesidad y a programas desarrollados en el medio escolar. Hay que evitar que una dieta restrictiva pueda dar paso a un trastorno del comportamiento alimentario, sobre todo en los adolescentes.
Es conveniente sensibilizar a la opinión pública y al personal sanitario que la obesidad puede llegar a ser imposible de curar, y la identificación precoz de los niños obesos y su correcto tratamiento puede al menos reducir la intensidad de este trastorno.38




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