Hola me llamo Almudena y soy de un pueblo de Alicante



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EXPERIENCIAS PERSONALES CON LA TRICOTILOMANIA
Almudena, desde Alicante
Alejandro, desde Argentina
Ane, desde España
Clara Montes. Madrid
Eva Maria, desde España
Noemí, desde España
Karen de Chile
Leonor desde Argentina

Almudena, desde Alicante

Autor: Almudena (Alicante, España)

Almudena. Alicante


Hola me llamo Almudena y soy de un pueblo de Alicante. Tengo esta enfermedad desde los 8 años, pero he ido a temporadas. Empecé a arrancarme el pelo cuando estaba a punto de comulgar, cuando mis padres se dieron cuenta me llevaron al psicólogo y recuerdo que ese verano paré de arrancármelo. Pasaron los años hasta que cumpli los 11 años y comencé otra vez tras pelearme con un niño, tirarle una piedra y abrirle la cabeza. Creo que fue por ese motivo, porque yo salía a la calle con miedo de encontrármelo. Al año siguiente ya era evidente que me faltaba mucho pelo y mi madre decidió cortarme el pelo y llevarme a una psicóloga y de ahí al psiquiatra para que me mandara medicación. Estuve tomando durante unos 4 años Dumirox y Risperdal( creo que se llamaba así) Cuando tenia 15 años tuve una depresión que fue cuando me mandaron el Risperdal pero dejé de tomarlo porque me quedaba dormida en clase, me hizo engordar y me dejaba atontada. El curso siguiente las cosas empezaron a ir mejor, estaba repitiendo 4º ESO y lo aprobaba todo. La psiquiatra me dio el alta porque yo ya no me arrancaba el pelo y así continué hasta los 19 años que entre en la universidad. Cuando vino la temporada de exámenes comencé de nuevo a arrancarme el pelo pero cuando finalizaban yo paraba y así siempre. Solo estuve un año en la universidad, después me salí para hacer un módulo de educación infantil, y me pasaba lo mismo, me arrancaba el pelo en temporada de exámenes y ya. En verano yo tenía el pelo super bonito, lo tengo rizado y largo pero fue terminar el verano y comenzar a arrancarme el pelo sin ningún motivo, aunque a veces pienso que el motivo es que en septiembre de 2008 quiero irme a vivir con mi novio que es de otra ciudad. Ahora pienso, cuando llegue el verano y me ponga a trabajar como estaré entretenida no me lo arrancaré pero ya veremos lo que pasa. Ahora se lo estoy ocultando a mis padres aunque yo pienso que por lo menos, mi madre se da cuenta. Hay noches que no me puedo dormir, me enfado conmigo misma y lloro por no poder evitar arrancármelo. Creo que necesito ayuda. Espero que esta historia le sirva a alguien. Un saludo

Quiero que mi historia aparezca en el apartado de experiencias.

Un saludo y un abrazo y gracias por crear esta web.

Almudena



la_almu_86@hotmail.com

Alejandro, desde Argentina

Autor: Alejandro (Argentina). Informático, 41 años

Alejandro. Argentina

Tengo 33 años, soy Argentino.

Trabajo por cuenta propia en informática, la mayor parte del tiempo en mi casa. También hago algo de joyería… también por cuenta propia.

Creo que comencé con este problema a los 13 años. Mi escuela secundaria era muy exigente… doble turno, técnica mecánica… y yo soy muy exigente conmigo..., por lo que creo que fue por estrés que comencé a arrancarme pelos.

Recuerdo en una clase de gimnasia que el profesor se dio cuenta de lo que ocultaba (ya no lo podía esconder por el tamaño) y me dijo que tenía que ir a un psicólogo… pero nunca fui.

Mis estudios universitarios fueron muy distintos, estudié licenciatura en bellas artes. Si no me equivoco no volví a arrancarme un pelo… o por lo menos no de la misma forma que lo hacía porque no lo recuerdo.

De alguna manera cuando comenzó mi vida laboral plena he vuelto cada tanto a tener estos episodios funestos de encontrar mi mano en mi cabeza sacando algún pelo. Pero me ha quedado como un mecanismo que me dice "sólo unos pocos y basta" y de esa forma realmente lo controlo… o al menos no he tenido que estar tapándome con algún peinado raro. Yo vivo en pareja, y mi novia es quien muchas veces me alerta de lo que estoy haciendo y trata de evitar que lo haga.

También, lo que noto, es que es en los momentos que estoy con mayor tensión que ocurre y va acompañado de una sensación previa al arrancarme pelos como de picazón, hinchazón o calor en la zona, que se alivia al arrancarme un pelo. Es como si hubiera un pelo en particular que produciría todo el malestar. He pensado en consultar algún dermatólogo para descartar que realmente no tenga que ver o no sea el disparador un problema de piel.

Por último, olvidaba mencionar que a veces examino los pelos sacados, sobre todo la raíz… no pensé que fuera importante, pero lo comento porque me llamó la atención leer algunos relatos de gente que hacía cosas similares.


Muchas gracias por crear esta web, me parece increíble 20 años después de empezar con este problema saber que no soy el único y que hasta tiene un nombre el mal.

Si creen oportuno publicar mi relato en “experiencia” no tengo ningún inconveniente.

Gracias
Alejandro
locaudiocad@yahoo.com.ar

Dom, 28 de Septiembre de 2008, 2:54 am

Ane, desde España

Autor: Ane (España)

Ane.

Hola me llamo Ane, tengo 23años y sufro o he sufrido esta enfermedad varios años. Yo si que os puedo decir que se perfectamente cuando y donde me arranque mi primer pelo.



Fue con 18 años y estaba en Inglaterra con mi hermana estudiando ingles. La cosa es que algunas veces veía a mi hermana tocarse el pelo y de vez en cuando arrancarse alguno...pero bueno no le daba mayor importancia. Pues bien un día yo, me pille un pelo y me lo arranque, no me preguntéis porque no lo se, supongo que fue por curiosidad. Lo único que se es que si no le hubiera visto a mi hermana hacer eso yo nunca hubiera escrito este relato.
Pues bien yo empecé por curiosidad y seguí por ansiedad por manía..... y no se porque,

Pensaba que era una manía que no me haría daño... pues como comerte las uñas. Mi madre me empezó a decir-que poco pelo te veo- pero yo le decía que es que se me caía el pelo por el tiempo y empecé a tomar vitaminas, todo ello para autoengañarme a mi pensando que con las vitaminas se me pasaría y para engañar a mi madre.


La cosa es que una tarde con 20-21 años estaba viendo la tele y el destino quiso que cambiara de canal para ver un reportaje sobre “enfermedades raras” y como me pareció interesante me quede viéndolo. Hasta que de repente el mundo se me calló encima y empecé a llorar...... estaba viendo a una chica con mi misma manía.... pero que estaba completamente calva. En ese momento descubrí que no podía seguir así, menos mal que estaba sola en casa porque estuve todo el día llorando. Entendí que tenía un problema muy grande y que tenía que buscar soluciones. Pues bien sin decir nada a nadie me fui al medico de cabecera y le conté todo, estaba como un flan y empecé a llorar, me mando al psiquiatra. Yo, claro le tuve que decir a mi madre... un poco por encima lo que me pasaba, y fui al psiquiatra. La verdad es que no me hizo ni me ayudo en nada, lo único que me mando fue “orfidal” un ansiolítico. Me dijo que me pasará cuando quisiera y hasta hoy.
He pasado muchísimas crisis, pero muchísimas, había veces que no paraba de tocarme el pelo, hasta que me encontraba un pelo “que no me gustaba” y me lo arrancaba, en clase, en casa, viendo la tele, estudiando.... pero con mucha mucha sutileza para que no se notara. A veces los de mi casa me decían- que te dejes el puto pelo cojones- pero como no me gustaba la forma en el que me lo decían me afectaba todavía más y en vez de parar seguía.
El siguiente paso era ir al baño y mirarme con un espejo en otro espejo grande... las calvitas se estaban empezando a notar... pero con una coleta estaba todo controlado. Hasta que volvía otra vez un crisis de cargo de conciencia y culpabilidad y paraba. Los parones han sido de días y cuando me miraba en el espejo y empezaba a ver pelitos cortos me ponía toda contenta... hasta que venía otra crisis.
Alguna vez me he desahogado con mi hermana, me he pasado horas llorando sin entender porque me ha tocado a mi y que hubiera pasado si en ese microsegundo en Inglaterra hubiera estado mirando a otra parte y no a mi hermana. Mi hermana no sufre trico, solo que muy muy de vez en cuando se arranca algún pelito, (1 a la semana).

Pues bien en octubre, noviembre y diciembre he pasado los peores meses de mi vida. No hacia mas que llorar a las noches por mi manía, mientras me tocaba el pelo, que ironía verdad! Pero así eran mis crisis y encima no me desahogaba con nadie porque nadie se podía enterar... eso si que era frustrante y muy muy vergonzoso. Me sentía fatal y había veces que me quería morir. Yo siempre he tenido una melena muy bonita y ahora en estos años muy pocas veces la he podido lucirla sin hacer “trampas” con horquillas, moños y así...


Llevo sin ir a la peluquería 2 o 3 años, porque la ultima vez que fui me noto una calva y yo en ese momento me puse rojísima y fatal... lo supe disimular bien diciendo que es que se me había caído el pelo. Durante estos años mi hermana me ha cortado el pelo.
Ahora llevo casi 2 meses sin arrancarme ni un solo pelo, estoy con vitaminas y con champús fortificantes y me esta volviendo a crecer el pelo en la coronilla aunque no se si va a ver total solución a estos 5 años de infierno. Por que tengo zonas en los costados que a nada que mueva un poco el pelo se me nota y de momento no veo que me este creciendo por esas zonas.
Hay días en los que estoy muy motivada y hay otros en los que sigo pensando porque me ha pasado esto a mí, como por ejemplo hoy. Todas las noches desde hace 2 meses doy las gracias por no haberme arrancado ni un solo pelo, hay muchas veces, que la ansiedad y los nervios me hacen llevarme las manos a la cabeza y tocarme el pelo pero mi grandiiiisimaaa fuerza de voluntad o no se como llamarlo dice NO!
Aunque este recuperada (y no curada) me sigue agobiando pensar que tengo 2 bodas este año y que tendré que ir a la peluquería, rezo todas las noches por seguir este buena racha y porque me crezca mas y mas rápido el pelo para que no se me note. Porque la verdad es que he perdido toda confianza en mí y me da mucho miedo ir con la melena suelta a la calle, no me siento nada segura, me da miedo que se me note.
Bueno esta es mi historia, me ha costado mucho escribirla. Por una parte creo que soy bastante valiente porque en cuanto supe lo que me pasaba (por el reportaje) en seguida fui a buscar soluciones. Por eso os animo a que no os quedéis en casa, ir al medico. El primer paso para poder superar esta manía es ACEPTARLA, y luego buscar soluciones,

A mi no me preguntéis como lo he hecho, simplemente creo que después de todas mis crisis y mi lloreras tenia que pasar. Espero que nunca vuelva a recaer y os animo a todos para que seáis muy muy fuertes.

BESOS.
fjmartinez7@euskalnet.net

Sab, 26 de Enero de 2008, 3:37 pm

Clara, desde Madrid

Autor: Clara (Madrid, España). Diseñadora, 40 años


Padezco de trico desde aproximadamente los 12 años. Siempre es el pelo de la cabeza, más en el lado izquierdo y derecho, aunque esto ha variado con los años. Otras veces lo he hecho más por la zona de arriba (la azotea que decían en el foro).

Mi entorno familiar era excelente, somos cuatro hermanos que nos queremos muchísimo y nunca hemos tenido grandes peleas. Mi padre falleció en esa época, mi abuela un año después. Se que muy probablemente esto influyo muchísimo (aunque mi madre es una mujer maravillosa y no tuvo problemas con nosotros), y sería lo más desestabilizante.



Aunque recuerdo la primera vez que me arranqué un pelo, y la identifico más con una epidemia de piojos que hubo en el cole. Todos los niños los teníamos, pero a mi me dio por pensar que nunca conseguirían quitármelos (debieron ser dos años seguidos de epidemia, en el segundo mi padre ya había fallecido porque recuerdo que en el primero vivía –el era medico-) y no se, creo que entonces empecé a arrancarme el pelo. Eran unos bichitos (los piojos) que si te llevabas la mano a la cabeza los cogías con los dedos, y de ahí a tirar hubo un paso pequeño. También muerdo la raíz, y esto creo que lo hacía para que nadie viera que el pelo era arrancado. Aunque en ese momento no fui consciente de ello. Creo que de tanto interiorizarme para conseguir entenderme esta fue la conclusión a la que llegue, años después.
Ahora tengo 40 años. Jamás lo he hablado con nadie; siempre lo hago a solas o de espalda a la gente. Por la calle ni se me ocurre. Si alguien me pregunta por las calvas mi pelo suelo decir que es por nervios y que soy de poco pelo, pero jamás que soy yo la que me lo arranco. En mi casa las mujeres tenemos todas un pelo precioso y fuerte, menos yo, claro, con la dichosa manía.
Ahora con toda la información que hay en Internet es más fácil encontrar el nombre de este tipo de trastornos. De todos modos, yo sin Internet ni nada, siempre he sabido su nombre (desde los 20 o así) y eso la verdad es que no se ni cómo llegué a descubrirlo (creo que en una revista general, en una sección sobre locos o trastornos psiquiátricos). Luego busqué en libros, pero la literatura médica que encontraba era tremenda.
Se que la solución a este problema está en la cabeza, por eso me ha ayudado descubrir esta página. Después de leer el primer día algunas experiencias estuve una semana sin tocármelo. Me repetía algunas frases que me habían llegado, y conseguí paliar el trastorno, lo curioso es que sin costarme demasiado. Un día se me fue de nuevo la mano al pelo y vuelta a empezar, y no podía recordar cómo me decía a mi misma esas frases. Por eso hoy he vuelto a entrar a ver si me sucede lo mismo y puedo volver a evitarlo pero también por eso quería contar mi experiencia por si a otras personas les puede ayudar (me gustaría que la publicarais claro, cambiando lo que consideréis oportuno).
Sólo en dos ocasiones he conseguido quitármelo. Una con 25 años, durante seis meses, también de alguna forma saqué fuerzas para no hacerlo (cambié algo del chip del cerebro, no puedo recordar cómo; pero volví claro), y otra en una caída que tuve en la que me rompí el cúbito. Me pusieron una ESCAYOLA de forma que me iba del húmero a los dedos, el codo en ele… de esa forma era imposible llegarme a la cabeza; y no se porqué razón con la mano derecha no me apetecía, aunque cuando tengo las dos lo hago con ambas. Claro vi el cielo abierto. A los tres meses me la quitaron y vuelta a empezar. Creo que es mejor forma que lo de ponerte cosas en los dedos: INMOVILIZAR el codo, dejándolo en ele mejor (que permite hacer otras cosas, menos bajar los dedos a la cabeza) o recto (como un torniquete). Se puede hacer con papel de cocina transparente y algo que haga la ele…
Antes siempre me crecía pero hay una zona (me la tapa la melena) en la que creo que ya no me va a volver a crecer. He leído en la web que hay gente que hace un jarabe con ortigas, ¿eso es bueno? ¿Sabéis de alguna forma buena para fortalecerlo?
Tengo ansiedad (actualmente tomo lexatín1,5mg/1al día –esto sí que por prescripción facultativa aunque lo del pelo ni lo he contado, no puedo¡ me avergüenza demasiado-. Tampoco he ido nunca al psiquiatra, me las receta el médico general). No soy una persona para nada depresiva, al revés creo que soy bastante optimista. Y sí recuerdo que antes de empezar a arrancarme el pelo me mordía las uñas (recuerdo a mi abuelita diciéndome que no lo hiciera; me ve ahora y le da algo¡¡). Pero nunca me las he mordido exageradamente. Ahora no lo hago nunca, solo cuando no hago lo otro que me las muerdo un poquito pero no mucho. Me considero buena persona y creo que me quiero bastante, y con respecto a lo del pelo intento pensar lo mínimo en ello (ahora mismo, de joven no dejaba de darle vueltas).
Soy diseñadora (creo que bastante buena) y trabajo como autónoma (esto es una elección, prefiero ser mi propia jefa). He trabajado años por cuenta ajena hasta que decidí independizarme. Lo de ser buena lo digo porque no relaciono toda la enfermedad con una baja autoestima.
Un saludo
Clara Montes, 40 años, Madrid.

Eva Maria, desde España

Autor: Eva M. (España). Administrativa, 29 años e hija con tricotilomanía
Me llamo Eva y tengo 29 años, aunque quien padece tricotilomania es mi hija

de 2 años. Soy administrativa. Doy mi consentimiento para su publicación, por si pudiera "ayudar".

Hola, quisiera hablar de mi hija. Tiene justo 2 años y empezó a arrancarse el pelo con 18 meses. No sé cómo, por qué empezó...Estábamos de vacaciones, muy bien, todos juntos. Se acabaron y a la semana de volver a la rutina diaria creo que fue cuando la vi un día estirarse, y así otro, y otro, mechones y mechones!

Mi marido y yo trabajamos, aunque yo paso toda la tarde con ella, no puedo achacarlo a que estemos menos tiempo juntos, siempre ha sido así. Lo único eso, volver de vacaciones, aunque no fue “inmediato” el estirarse, fue a la semana o así...

Lo hacía cuando se enfadaba, con rabia, también cuando intentaba dormirse ( supongo que para relajarse...).Yo no sabía que hacer, le decía que eso no se hacía, que se hacía daño, que no se enfadase así, cuando se iba a dormir la acompañaba, la cogía de las manos para tenerla ocupada...pero ella se “escabullía”...Siento tanta impotencia...a veces lloro, sufro mucho, no lo entiendo; pero no dejo que ella me vea así, porque los niños lo notan todo. Sigo intentando distraerla, que no se enfade aunque a veces me giro un momento y ya está liada con el mechón en los dedos...

Ahora mismo vamos a una psicóloga infantil, llevamos 2-3 meses, poco a poco, que tengamos paciencia, es difícil porque tan pequeña no sabe explicarte las cosas, está experimentando muchas sensaciones, todo es nuevo y es una niña muy, muy nerviosa, con mucho carácter... Pero seremos pacientes, tendremos confianza y haremos todo lo imposible porque acabe superándolo.


Gracias a todos por este sitio y poder desahogarme.
evamariass@gmail.com

Mie, 17 de Diciembre de 2008, 11:48 am


Noemí, desde España

Autor: Noemí (España). Recepcionista, 36 años.

Noemí. Recepcionista

Hola me llano Noemí y tengo 36 años, nací en el 1971, trabajo de recepcionista en un centro radiológico, y en cuanto a mi familia pues bien supongo que como todas mas o menos tienen sus discusiones, aunque mis padres han sido bastante autoritarios, y siempre les ha costado mucho apoyar en las decisiones que yo pudiera tomar, al contrario siempre viendo la parte mala, no se yo soy madre ahora y espero que cuando mi hijo tenga edad para tomar sus propias decisiones intentare apoyarlo en lo máximo que pueda.
La edad a la que comencé a tener el habito, la verdad que no la recuerdo muy bien, pero creo que llevo toda la vida con ella, no recuerdo en ningún momento que no dejara de tirarme del pelo, salvo ocasiones puntuales.
No se cual puede ser el origen de todo esto, lo que si se es que soy una persona muy vergonzosa, que me da pánico hacer el ridículo y siempre estoy sufriendo por ello, soy también bastante ansiosa, de hecho estoy aquí escribiendo y cada vez que paro, ya me estoy tirando del pelo, es algo incontrolable para mi, y siempre he querido explicarlo pero me da la sensación de que nadie de mi entorno me entendería, porque de pequeña mi madre me daba manotazos para que no lo hiciera, me rapaba el pelo a lo chico, y a posteriori lo mal que lo pasaba yo luego en el cole o con los amigos porque me cortaban el pelo así, me chillaba constantemente porque decía que la ponía nerviosa y yo por dentro pensando que quería parar y contra mas pensaba eso mas rápido iba la mano y con mas fuerza tiraba, y cuando veo los manojos de pelo en el suelo me asusto de mi misma de lo que estoy haciendo. A lo mejor os parecerá una tontería pero solo consigo dejar de tocármelo por unos días cuando voy a la peluquería, es algo increíble no se porque pero estoy como mínimo 3 o 4 días sin tocármelo hasta que ya pierde la forma entonces es como si un botón se encendiera en mi mano y zas, otra vez, lo que hago es ir una vez por semana así almenos estoy unos días que descanso, porque hay veces incluso que me llega a doler el brazo de tanto estirar pero yo sigo y sigo sin importarme ese dolor o el de tirarme el pelo lo sientes pero no te duele lo suficiente, ya no se si pensar que me gusta o no ese dolor.
No he recibido ningún tratamiento porque tampoco no pensaba que esto fuera una enfermedad hasta que he encontrado esta pagina, pero tampoco no quiero tomarte pastillas antidepresivas y esas cosas, si tengo que ir al psicólogo o al psiquiatra iré pero nada mas.
ngayete@gmail.com

Hola


Soy Karen de Chillan, Chile

Tengo 23 años y sufro de tricotilomanía hace 10 años

Cuando empecé a sacarme el pelo fue por problemas familiares tenía 13 años y no sabía nada de la tricotilomanía.

Lo hacía sin parar. Me saco el pelo de la cabeza. Mi mamá se molestaba mucho porque cuando me hacia la pieza veía pelos por todas partes me retaba e incluso me castigaba y así pasaba el tiempo pero yo seguía sacándome el pelo y me quedaba toda mi cabeza pelada y siempre preocupada por taparme los pelones. Me hacia peinados para que no se notara pero de verdad que después de 10 años me he cansado de todo esto.

Ya he tratado todo lo que esta en mis manos, hasta me pelé la cabeza dos veces pero no me da resultado al contrario me deprimo mucho mas.

Hoy todavía sufro de esto y quiero contarles que me case hace 3 años y tengo una hijita de 1 año y medio. Pasé muchos conflictos con él, sobretodo violencia intrafamiliar y sin contar que estoy lejos de mi familia lo que me llevó a arrancarme todos los pelos

de la cabeza.

Llevaba 4 meses sin sacarme pelo pero recaí y ya me quedaban como 5 pelos y por eso volví a pelarme con maquina. Pero aquí estoy tratando de superarlo y me gustaría saber si hay algún tratamiento.

Gracias y suerte a los que padecemos de tricotilomanía

mk4_cl@hotmail.com

Mar, 21 de Abril de 2009, 10:27 pm

Leonor. Argentina. 49 años. Abogada y Psicóloga
Hola, mi nombre es Leonor. Tengo 49 años, soy abogada y psicóloga. Estoy casada y tengo dos hijos. Comencé con la trico a los 18 cuando ingresé a la Universidad. Tenía por esa época muchos problemas familiares. Mucha violencia entre mis padres y en particular una relación muy conflictiva con mi padre, a quien por otra parte, quería continuamente complacer y estos problemas me hicieron decidir irme de mi casa a los 21 años. Recuerdo cuando vivía con mis padres, no haber podido expresar ni la ira ni la angustia que me provocaba la situación familiar. En mi casa no había posibilidad de ser uno mismo, de decir lo que se pensaba, de hacer otra cosa, salvo lo que mi padre decidía para todos nosotros y así comencé a arrancarme los pelos de la cabeza como forma de descarga de tensión. A esto creo se añadió conocer varios chicos lindos e interesantes que se mostraban también interesados por mí, en ese primer año en la Universidad y no saber como enfrentar al otro sexo. Creo que fue una forma de “barrer” lo femenino, de masculinizarme, porque si hay algo que creo caracteriza a mujeres es la importancia que le dan a su pelo como elemento de adorno. Esta cuestión de los hombres me causaba gran ansiedad. Si bien había salido antes y conocido chicos, en general, mi adolescencia fue bastante solitaria e introvertida y nunca había estado en pareja. Para esa época yo era muy bonita y tenía un pelo largo ondeado, muy llamativo, en gran cantidad y me encerraba en un cuarto a estudiar y me arrancaba los pelos de la cabeza que caían al costado de la silla en una pequeña pila. Cuando advertía lo que había hecho, no sabia como esconderlos y sentía enorme vergüenza. También recuerdo que unos años antes, una prima muy cercana me “enseñó” a sacarme los pelos por así decirlo, mostrándome que ella también lo hacía, seleccionando los pelos que eran “distintos- o más gruesos. También en esa época, yo me comía las uñas de las manos y me sacaba las cascaritas de las lastimaduras. Por suerte no hago estas dos cosas hace muchos años.

Como tenía tanto pelo, pasaron varios años antes de que mi familia se diera cuenta y me dijeron que era un problema de voluntad, lo cual creo no es cierto, porque soy una persona de enorme voluntad para todos los demás aspectos de mi vida, ya sea trabajo, estudio o actividades que emprenda, muy sobre-exigente por cierto y sin embargo este problema me es casi imposible de manejar. Al contrario creo que la sobre-exigencia y tener que hacer todo 10 puntos, más bien me han perjudicado con la trico.

Yo lo hago como un ritual que indudablemente me causa placer, (creo que a todos los que hacemos esto, nos causa algún grado de placer, tengamos conciencia de ello o no), y en mi caso, es una forma de descarga de tensión. Selecciono un pelo, con cualquiera de las dos manos, prefiero la parte del costado de la cabeza y la parte alta, o la zona cercana a la frente. Cuando no hay más pelos en esas partes, sigo con el resto de la cabeza. Muerdo la raíz del pelo, pero no lo trago. Aumenta el ritual cuando estoy estresada o nerviosa por algo, o cuando estoy leyendo, estudiando o simplemente aburrida y sola. De vacaciones, divertida con algo o disfrutando relajada, lo hago mucho menos. Mientras cumplo el ritual es como si entrara en una disminución de la conciencia, como si uno se perdiera momentáneamente en algo muy primitivo. No lo hago delante de otras personas.

No he querido tomar medicamentos porque creo que no ayuda.

No creo que sea algo genético, sí creo que alguien en la familia o cercano puede enseñarte este hábito, o puede tener otras compulsiones como forma de manejo de la ansiedad y esto puede transmitirse como una forma de resolución de conflictos. Por ejemplo, en mi familia de origen, todos se comen las uñas y se arrancan las cascaritas de lastimaduras. También pienso que no necesariamente se transmite a los hijos. Cuando en la familia hay mayor indeferencia o poco espacio personal, mucha invasión de unos sobre otros, o no se puede decir lo que se siente, creo que hay mayor posibilidad de repetir algunas obsesiones de padre a hijos. Esto no es una teoría científica, es una reflexión personal sobre el tema.

He llegado a la conclusión (también es solo mi opinión) que la solución pasa por un DESEO FUERTISIMO DE CURARSE Y DE SOSTENER EL PROCESO, Y LA BUSQUEDA DE OTRAS FORMAS DE MANEJAR LA ANSIEDAD COMO ASI TAMBIEN DE PROYECTOS VITALES INTERESANTES.

También me parece importante hacerse ayudar por otros, hablar del tema con terapeutas o personas que a uno lo quieren y comprenden y ayudarse con diferentes técnicas o estos grupos como ustedes que me parecen superimportantes y que no conocía hasta ahora y pasé muchos años creyendo que era la única que lo hacia y no pudiendo hablarlo con nadie!!!! Y ESO ES HORRIBLE

He llegado a estar muchos años completamente calva o con solo un poquito de pelo muy cortito, alrededor de toda la cabeza, de manera que me daba mucha vergüenza porque la gente siempre creía que yo estaba con quimioterapia y me señalaba en la calle o en el supermercado. Se preguntarán ¿porqué no usé peluca? No sé, no tengo respuesta. Yo soñaba con tener mi propio pelo supongo, poder meterme al agua, mojarlo sin problemas, ni esconderme, es lo que recuerdo al menos.

De la misma manera he sufrido bastante por mis hijos, a quienes los compañeros en el colegio les preguntaban por mi. Yo siempre lo hablé sinceramente con ellos, explicándoles que era un hábito que yo no podía erradicar y ellos lo entendieron, si bien tenían deseos de tener una mamá con pelo largo, y esto pudieron decírmelo también. Creo que los niños son más sabios y compasivos de lo que uno pensaría y ¡¡¡qué se va a hacer!!!! Fue la mamá que les tocó con cosas buenas y malas, y creo que lo han aceptado. Actualmente van a la Universidad, tienen pareja, NO tienen el mismo hábito ni otras compulsiones y son jóvenes muy felices y creo sanos. Con mi marido hice lo mismo. Siempre fui sincera al respecto y siendo él una persona excepcional, lo ha aceptado y siempre me ha amado tal cual soy. Nunca me he sentido menos deseada o amada por este problema, y en esto he tenido mucha suerte me parece. El siempre me ha dicho (y algunos amigos también lo han hecho) que es como si al poco tiempo de conocerme se olvidaran de que yo no tenía pelo y disfrutaban otras cosas conmigo. Me parece importante no olvidar que uno no es sólo esta compulsión, somos personas con aspectos de luz y sombra y muchas cosas hermosas también.

De alguna manera creo que me ha servido tener unas ganas muy fuertes de vivir. Y de ser feliz a pesar de este problema. Siempre ha sido como una piedra en el zapato, algo que uno no se puede sacar de encima pero, desmoralizada o no, nunca perdí la esperanza de solucionarlo.

Probé distintas cosas que por un tiempo me dieron resultado, a lo mejor a alguien lo ayuda. Les cuento: ponerse una gomita, una bandita de goma en cada muñeca y cuando viene las ganas de sacarse el pelo, tirar de la gomita para sentir ese pequeño dolor que lo vuelve a uno a la conciencia de lo que hace, porque creo se entra como en una especie de nube, y me parece que es bueno retomar la conciencia del acto. A mi esto me ayudó mucho durante un tiempo. Otra cosa, por ejemplo, tratar de escribir y descomponer el ritual en pequeñas partes para invitar a hacer una pausa entre paso y paso y parar lo compulsivo del ritual, frenarlo con reflexión podría decirse, esto me ha ayudado también.

Lo que decididamente me parece hace mal, es autocastigarse, culpabilizarse o las terapias de castigo. Por ejemplo yo fui a un terapeuta de grupo que me hacia pegar los pelos en un cuaderno y luego exhibirlos a mis compañeros de grupo y mirarme al espejo. Era sumamente humillante, agresivo y solo reforzaba el síntoma porque todos me miraban como si fuera una loca y ninguno de ellos se los arrancaba.

Finalmente después de mucho rodar, empecé a hacer Psicoanálisis con una terapeuta excelente (definitivamente es lo que más me ha ayudado) y después de varios años logré parar de hacerlo, por una decisión muy fuerte de estar bien, en un espacio de comprensión y respeto por las decisiones del paciente, pero no sin antes sacarme muchas “mochilas”, y replantearme otras cuestiones muy profundas. Creo que recién allí estuve lista para dejar de hacerlo por un tiempo prolongado y poder sostenerlo. Nunca antes había logrado hacerlo. Una vez que me creció el pelo, a los 3 meses me lo teñí, de un color muy bonito porque me creció el pelo totalmente blanco y en menor cantidad a mi cantidad original. Esa decisión nueva me hizo sentir increíblemente bien y me ayudo MUCHISIMO. Fue romper el ciclo de “dejar de hacerlo-volver a hacerlo”, que repetí durante muchos años.

Actualmente y a raíz de una crisis de salud que me asustó mucho, hace unos 5 meses, lamentablemente he vuelto a hacerlo, con menor frecuencia, pero a diferencia de otras veces anteriores logro parar cada vez con mayor frecuencia. Me controlo mucho más. Todavía tengo el pelo lindo, sano y largo si bien en menor cantidad- que cuando recién me volvió a crecer. Siempre está presente el fantasma y el miedo de no poder dejar de sacarme el pelo, pero no pierdo la esperanza de curarme, soy optimista al respecto, aunque me doy cuenta de lo difícil que es y que me van a acompañar las ganas de hacerlo siempre, es como las drogas o dejar de fumar supongo.

Les agradezco la valentía de sus testimonios y les cuento que es la primera vez que me atrevo a volcar mi experiencia y compartirla con otros. Me han ayudado mucho Gracias!!!!!

Lun, 18 de Mayo de 2009,



casasleonor2@gmail.com


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