Historia del término



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Estudiantes de Aristóteles utilizaron el término metafísica por primera vez (literalmente quiere decir "después de la física") para referirse a lo que su maestro describió como "filosofía primera", posteriormente conocida como ontología. "Qua" significa "en la capacidad de". Por consiguiente, la ontología es la investigación del ser en tanto que ser, o del ser en general, más allá de cualquier cosa en particular que es o existe. Es también el estudio de los seres en la medida en que existen, y no en la medida en que hechos particulares obtienen de ellos o propiedades particulares para ellos. Tome cualquier cosa que pueda encontrar en el mundo, y obsérvelo, no como a una mascota o a una rebanada de pizza, una silla o a un presidente, sino simplemente como algo que es. Más específicamente, la ontología se encarga de determinar qué categorías del ser son fundamentales y se pregunta si a los objetos en esas categorías se les puede calificar de “seres”, y en qué sentido.

Algunos filósofos, sobre todo de la escuela de Platón, sostienen que todos los sustantivos se refieren a entidades existentes. Otros afirman que los sustantivos no siempre nombran entidades, sino que ofrecen una forma de referencia a una colección de objetos o sucesos. En este sentido, la mente, en lugar de referirse a una entidad, se refiere a una colección de sucesos mentales experimentados por una persona.



Historia del término [editar]

Al parecer el primero en usar la expresión “ontología" (aunque con caracteres griegos) en sentido filosófico fue Rodolfo Goclenio en obra Lexicon philosophicum, quo tanquam clave philosophiae fores aperiuntur en el año 1613. Se afirma allí que la ontología es la filosofía del ente.

Después de diversos usos y su paso a caracteres latinos, Leibniz usa la expresión en su Introductio ad Encyclopaediam arcanam y la define como “ciencia de lo que es y de la nada, del ente y del no ente, de las cosas y de sus modos, de la sustancia y del accidente”.

Ya como término técnico la encontramos en la obra Ontologia sive de ente in genere de Jean Le Clerc publicada en 1692. Y Christian Wolff la populariza definiéndola como “ciencia del ente en general, en cuanto que ente”. Afirma que usa un método demostrativo o deductivo y analiza los predicados que corresponden al ente en cuanto ente.

Todos estos sentidos contribuyeron a identificarla en la práctica con la metafísica.

El problema ontológico [editar]

El problema central de la ontología fue presentado muy elocuentemente por Willard van Orman Quine en su artículo Sobre lo que hay:[2]

Un rasgo curioso del problema ontológico es su simplicidad. Puede formularse en dos monosílabos castellanos: «¿Qué hay?». Puede además responderse en una sola palabra: «Todo», y todos aceptarán esta respuesta como verdadera. Sin embargo, esto es sólo decir que hay lo que hay. Queda lugar para discrepancias en casos particulares; y así la cuestión ha persistido a través de los siglos.[3]

En general, cada uno de estos "casos particulares" presenta un problema distinto.[4] Desde la segunda mitad del siglo XX, el naturalismo imperante ha determinado que los debates metafísicos sean principalmente acerca de la existencia o no de todo aquello que parece entrar en conflicto con la descripción del mundo provista por las teorías científicas más exitosas.[5] Esto se refleja en la elección de algunos de los casos que se mencionan a continuación:



  • Las entidades abstractas: Es ampliamente aceptado que todas las entidades caen en una de dos categorías: o son abstractas, o son concretas.[6] Los números, los conjuntos y los conceptos son algunos ejemplos de entidades que intuitivamente clasificamos como abstractas, mientras que el planeta Venus, este árbol y aquella persona son ejemplos intuitivos de entidades concretas. Sin embargo, todavía no existe un criterio aceptado para decidir cuándo una entidad es abstracta y cuándo concreta, aparte de la intuición. Además, tampoco existe acuerdo sobre si las entidades abstractas siquiera existen, y en caso de que existan, sobre cuáles existen.[7]

  • Las entidades del sentido común: Al encontrar una silla, ¿debemos decir que lo que hay en el mundo es una silla? ¿O sería más correcto decir que lo que hay, estrictamente hablando, es un montón de moléculas? ¿O quizás un montón de átomos?[8] Y está claro que este argumento puede extenderse a muchas otras entidades del sentido común.

  • Los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades) son los supuestos referentes de los predicados como "verde", "áspero", "amigo" o "insecto".[9] La existencia de los universales se postula para justificar nuestra manera de hablar acerca de los individuos. Así por ejemplo, estamos justificados en decir de una planta que "es verde", porque la planta posee el universal verde, o alternativamente porque el universal verde esta presente en la planta. Además, podemos decir de varias cosas que "son todas verdes", porque el universal verde, siendo algo distinto de las cosas, está sin embargo presente en todas ellas. El problema de los universales es acerca de si los universales existen, y en caso de que así sea, cuál es su naturaleza: si existen en las cosas (in re), o independientemente de ellas (ante rem), o en nuestra mente, por mencionar algunas posturas.[10]

  • La mente y lo mental: Al abrir una cabeza, lo que vemos no es una mente, con pensamientos, ideas y recuerdos, sino materia. ¿Será que lo mental es una ilusión, y que todo lo que hoy describimos en términos mentales puede reducirse a los procesos físicos que observa la ciencia? ¿O será que lo mental es algo efectivamente existente, inmaterial e inobservable?[5] Para un poco más de discusión, véase El problema mente-cuerpo, abajo.

  • Los agujeros: A primera vista, los agujeros están "hechos de nada". ¿Como es posible, pues, referirnos a ellos como si fueran objetos comunes? ¿Cómo es posible percibirlos? ¿Qué percibimos?[11]

Estudiantes de Aristóteles utilizaron el término metafísica por primera vez (literalmente quiere decir "después de la física") para referirse a lo que su maestro describió como "filosofía primera", posteriormente conocida como ontología. "Qua" significa "en la capacidad de". Por consiguiente, la ontología es la investigación del ser en tanto que ser, o del ser en general, más allá de cualquier cosa en particular que es o existe. Es también el estudio de los seres en la medida en que existen, y no en la medida en que hechos particulares obtienen de ellos o propiedades particulares para ellos. Tome cualquier cosa que pueda encontrar en el mundo, y obsérvelo, no como a una mascota o a una rebanada de pizza, una silla o a un presidente, sino simplemente como algo que es. Más específicamente, la ontología se encarga de determinar qué categorías del ser son fundamentales y se pregunta si a los objetos en esas categorías se les puede calificar de “seres”, y en qué sentido.

Algunos filósofos, sobre todo de la escuela de Platón, sostienen que todos los sustantivos se refieren a entidades existentes. Otros afirman que los sustantivos no siempre nombran entidades, sino que ofrecen una forma de referencia a una colección de objetos o sucesos. En este sentido, la mente, en lugar de referirse a una entidad, se refiere a una colección de sucesos mentales experimentados por una persona.



Historia del término [editar]

Al parecer el primero en usar la expresión “ontología" (aunque con caracteres griegos) en sentido filosófico fue Rodolfo Goclenio en obra Lexicon philosophicum, quo tanquam clave philosophiae fores aperiuntur en el año 1613. Se afirma allí que la ontología es la filosofía del ente.

Después de diversos usos y su paso a caracteres latinos, Leibniz usa la expresión en su Introductio ad Encyclopaediam arcanam y la define como “ciencia de lo que es y de la nada, del ente y del no ente, de las cosas y de sus modos, de la sustancia y del accidente”.

Ya como término técnico la encontramos en la obra Ontologia sive de ente in genere de Jean Le Clerc publicada en 1692. Y Christian Wolff la populariza definiéndola como “ciencia del ente en general, en cuanto que ente”. Afirma que usa un método demostrativo o deductivo y analiza los predicados que corresponden al ente en cuanto ente.

Todos estos sentidos contribuyeron a identificarla en la práctica con la metafísica.

El problema ontológico [editar]

El problema central de la ontología fue presentado muy elocuentemente por Willard van Orman Quine en su artículo Sobre lo que hay:[2]

Un rasgo curioso del problema ontológico es su simplicidad. Puede formularse en dos monosílabos castellanos: «¿Qué hay?». Puede además responderse en una sola palabra: «Todo», y todos aceptarán esta respuesta como verdadera. Sin embargo, esto es sólo decir que hay lo que hay. Queda lugar para discrepancias en casos particulares; y así la cuestión ha persistido a través de los siglos.[3]

En general, cada uno de estos "casos particulares" presenta un problema distinto.[4] Desde la segunda mitad del siglo XX, el naturalismo imperante ha determinado que los debates metafísicos sean principalmente acerca de la existencia o no de todo aquello que parece entrar en conflicto con la descripción del mundo provista por las teorías científicas más exitosas.[5] Esto se refleja en la elección de algunos de los casos que se mencionan a continuación:



  • Las entidades abstractas: Es ampliamente aceptado que todas las entidades caen en una de dos categorías: o son abstractas, o son concretas.[6] Los números, los conjuntos y los conceptos son algunos ejemplos de entidades que intuitivamente clasificamos como abstractas, mientras que el planeta Venus, este árbol y aquella persona son ejemplos intuitivos de entidades concretas. Sin embargo, todavía no existe un criterio aceptado para decidir cuándo una entidad es abstracta y cuándo concreta, aparte de la intuición. Además, tampoco existe acuerdo sobre si las entidades abstractas siquiera existen, y en caso de que existan, sobre cuáles existen.[7]

  • Las entidades del sentido común: Al encontrar una silla, ¿debemos decir que lo que hay en el mundo es una silla? ¿O sería más correcto decir que lo que hay, estrictamente hablando, es un montón de moléculas? ¿O quizás un montón de átomos?[8] Y está claro que este argumento puede extenderse a muchas otras entidades del sentido común.

  • Los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades) son los supuestos referentes de los predicados como "verde", "áspero", "amigo" o "insecto".[9] La existencia de los universales se postula para justificar nuestra manera de hablar acerca de los individuos. Así por ejemplo, estamos justificados en decir de una planta que "es verde", porque la planta posee el universal verde, o alternativamente porque el universal verde esta presente en la planta. Además, podemos decir de varias cosas que "son todas verdes", porque el universal verde, siendo algo distinto de las cosas, está sin embargo presente en todas ellas. El problema de los universales es acerca de si los universales existen, y en caso de que así sea, cuál es su naturaleza: si existen en las cosas (in re), o independientemente de ellas (ante rem), o en nuestra mente, por mencionar algunas posturas.[10]

  • La mente y lo mental: Al abrir una cabeza, lo que vemos no es una mente, con pensamientos, ideas y recuerdos, sino materia. ¿Será que lo mental es una ilusión, y que todo lo que hoy describimos en términos mentales puede reducirse a los procesos físicos que observa la ciencia? ¿O será que lo mental es algo efectivamente existente, inmaterial e inobservable?[5] Para un poco más de discusión, véase El problema mente-cuerpo, abajo.

  • Los agujeros: A primera vista, los agujeros están "hechos de nada". ¿Como es posible, pues, referirnos a ellos como si fueran objetos comunes? ¿Cómo es posible percibirlos? ¿Qué percibimos?[11]

  • Dada la acepción cada vez más restringida que la ontología iba tomando, dentro de la Neoescolástica quedó como una investigación de las propiedades llamadas Trascendentales. De ahí que Kant pueda afirmar –trasladando esta noción a su propia filosofía–, que la ontología es el estudio de los conceptos a priori que residen en el entendimiento y tienen su uso en la experiencia, llevando la noción hacia un sentido más inmanente.
  • Husserl [editar]


  • Según Husserl la ontología es una ciencia de las esencias que puede ser formal o material. La primera se dedica a las esencias formales, es decir, a las propiedades de todas las esencias. Las ontologías materiales tratan de esencias materiales y se restringen según los modos de sus objetos. Por tanto, son llamadas también “ontologías regionales”.[12] Obviamente la ontología formal abarca todas las materiales e incluso las del ser...
  • Heidegger [editar]


  • Heidegger afirma que existe una ontología fundamental que es llamada “metafísica de la existencia” que se encarga de descubrir “la constitución del ser de la existencia”. La ontología se refiere entonces a las condiciones de posibilidad de las existencias o al ser mismo en su apertura originaria.[13]

  • Además, insiste en diferenciar la metafísica de la ontología, alegando que son radicalmente distintas, pues la primera confunde ser con ente; mientras que la segunda, parte precisamente del hecho de que son diferentes.
  • Hartmann [editar]


  • Partiendo de una crítica de la noción de ontología como metafísica y con ella de toda la escolástica, Hartmann afirma que la ontología es en realidad la crítica que permite descubrir los límites de la metafísica y qué contenidos pueden ser considerados racionales o inteligibles.[1


Es la parte de la filosofía que investiga en qué consiste el ser y cuáles son los ámbitos o regiones del ser fundamentales.

Aunque este término se introduce enel siglo XVIII para indicar la ciencia del ser en general (lo que Aristótelesllamó “filosofía primera” y luego recibió el nombre de metafísica), laontología ha sido una disciplina practicada por los filósofos desde el comienzomismo de su historia.


La ontología es la disciplina filosófica másimportante. El resto de disciplinas (antropología, teoría del conocimiento,teología racional...) dependen de un modo u otro de ella. Etimológicamente laontología se puede definir como el logos o conocimiento del ente. Y de formatécnica se la suele definir comola ciencia del ente en tanto que ente.Ente es todo aquello que tiene ser; del mismo modo que llamamos estudiante atodo persona que estudia, o amante al que ama, ente es el término que podemosutilizar para referirnos a las cosas en la medida en que éstas poseen ser. Desdeeste punto de vista las piedras, los animales, las personas, Dios mismo sonentes puesto que poseen algún tipo de ser, aunque cada uno a su manera. Losobjetos matemáticos e incluso los meramente imaginados también tienen un ser(estos últimos un ser ficticio o irreal).
Todas las ciencias o saberesse refieren o estudian los entes, unas los entes físicos, como las cienciasfísicas, otra los entes matemáticos, como la matemática, otra los seres vivos,como la biología; pero se fijan en un aspecto particular de cada objeto queestudian: la física estudia los seres físicos como las piedras y también elcuerpo humano en la medida en que tienen dimensiones físicas; los biólogos, porel contrario, estudian también al hombre pero en la medida en que está dotado deciertas actividades y funciones que llamamos vitales. La ontología tambiénestudia las piedras, los animales, los números, los hombres, pero fijándose ensu ser, y trata de establecer la dimensión o característica esencial que lesdefine de ese modo y no de otro. Esto es lo que quiere indicarse con la segundaparte de la definición técnica de la ontología: la ciencia o saber relativa alente en tanto que ente, en tanto que dicho ente tiene o participa de algunamodalidad de ser. En este sentido, la ontología es la ciencia más universal detodas puesto que se refiere a la totalidad de las cosas y no hay nada que nocaiga bajo su consideración.
Se han dado distintas respuestas a laspreguntas básicas de la ontología (en qué consiste ser y cuáles son los seresfundamentales); así, por ejemplo, para Platón el ser consiste en ser eterno,inmaterial, inmutable y racional, y los seres son de forma plena las Ideas; paraSanto Tomás el ser consiste en ser eterno, infinito y dotado de consciencia yvoluntad, y el ser pleno es Dios; para Nietzsche el ser consiste en cambio,temporalidad, nacimiento y muerte e irracionalidad y los seres son los objetosdel mundo fugaz de los sentidos.
Aunque desde el comienzo de la filosofíatodos los filósofos defendieron una u otra tesis ontológica, se suele indicarque es Parménides realmente el primero que de forma explícita tiene un discursoontológico, convirtiéndose así en el padre de la ontología.

 Hay una ciencia que estudia el ser en tanto que ser y los accidentes propios del ser. Esta ciencia es diferente de todas las ciencias particulares, porque ninguna de ellas estudia en general el ser en tanto que ser. Estas ciencias sólo tratan del ser desde cierto punto de vista, y sólo desde este punto de vista estudian sus accidentes; en este caso están las ciencias matemáticas. Pero puesto que indagamos los principios, las causas más elevadas, es evidente que estos principios deben de tener una naturaleza propia. Por tanto, si los que han indagado los elementos de los seres buscaban estos principios, debían necesariamente estudiar en tanto que seres. Por esta razón debemos nosotros también estudiar las causas primeras del ser en tanto que ser.


      El ser se entiende de muchas maneras, pero estos diferentes sentidos se refieren a una sola cosa, a una misma naturaleza, no habiendo entre ellos sólo comunidad de nombre; mas así como por sano se entiende todo aquello que se refiere a la salud, lo que la conserva, lo que la produce, aquello de que es ella señal y aquello que la recibe; y así como por medicinal puede entenderse todo lo que se relaciona con la medicina, y significar ya aquellos que posee el arte de la medicina, o bien lo que es propio de ella, o finalmente lo que es obra suya, como acontece con la  mayor parte de las cosas; en igual forma el ser tiene muchas significaciones, pero todas se refieren a un principio único.

Aristóteles, Metafísica, Libro Cuarto, I y II
(Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 10. Traducción: Patricio de Azcárate)
     

Metafísica

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¿Cuáles son los últimos principios y causas del mundo? - Grabado en madera de Camille Flammarion: L'Atmosphere (1888)

La metafísica (del latín metaphysica, proveniente del griego metá que significa 'tras', 'más allá', y phýsis que significa 'naturaleza', es decir, 'lo que viene después de la naturaleza', 'más allá de lo físico') es una parte fundamental de la filosofía, que trata el estudio del Ser en cuanto tal y de sus propiedades, principios, causas y primeros fundamentos de la existencia. Experimenta una fuerte relación con la teología y frecuentemente tratan los mismos temas. El término, «metafísica», se originó como título de uno de los tratados de Aristóteles, y algunos piensan que se deba quizá a que este volumen fue escrito después de su obra Física. Sin embargo, la metafísica, como su nombre indica, se define como ciencia que estudia algo que está más allá de lo físico, dedicando su estudio a lo abstracto del Ser y de Dios.

La metafísica aborda los problemas centrales y más profundos de la filosofía, tales como los fundamentos (presupuestos, causas y primeros principios), las estructuras más generales (leyes y principios), el sentido y la finalidad de la realidad toda y de todo ser. El principio básico de la metafísica se sustenta en la no-contradicción, razonamiento que establece la imposibilidad de que algo sea y no sea, simultáneamente.

A su vez, la metafísica comprende tres grandes ramas, la 1ª es la Ontología, que es el estudio del Ser y su esencia, la 2ª es la Teodicea o teología natural, que es el estudio de Dios y su esencia y la 3ª es la Gnoseología o teoría del conocimiento que estudia los límites y la validez del conocimiento, su objeto es el ente como tal y como se da en el pensamiento. Por tanto la metafísica es el estudio científico que trata lo relativo al Ser y Dios en su forma concreta (en la ciencia lo abstracto es lo intangible, como el pensamiento, y lo concreto es lo físico, como por ejemplo, un árbol). Desde el punto de vista cartesiano y experimental, no sería una ciencia específicamente demostrativa.

Aunque cabe alguna discusión al respecto, es un tópico que la palabra "metafísica" fue empleada por primera vez por Andrónico de Rodas (siglo I adC). En sus primeras utilizaciones, "metafísica" era el nombre de los libros de Aristóteles colocados después de los de física. Esto es, dado que en la antigüedad los tratados se conservaban en legajos cilíndricos, ocurrió que Aristóteles había titulado todos excepto aquél que trataba de los asuntos del alma y la personalidad. Cuando acudían sus discípulos a la biblioteca para consultarlo, dado que no podían pedirlo por su título, decían "el que está al lado de Física" (meta-physica), puesto que en su colocación en la estantería el legajo se hallaba junto al otro tratado aristotélico, el de Física.

No obstante, es muy posible que Andrónico utilizara esta palabra sobre la base de una idea del sentido y contenidos de la obra aristotélica. El Estagirita (como se conoce a Aristóteles por su origen) sólo empleó las expresiones "filosofía primera" y "teología" para designar el saber de que se ocupan esos catorce libros titulados "Metafísica" por Andrónico.

Metafísica es, desde entonces, el nombre del saber más elevado que cabe intentar alcanzar. La cuestión esencial consiguiente es: ¿y dónde se encuentra ese saber?, es decir, ¿sobre qué debe versar y cómo se puede alcanzar? Es aquí donde, como es comprensible, comienzan las interminables discusiones entre los metafísicos. Platón, antes que Aristóteles, es el precursor de la metafísica como tal y la expresa con su idea del mundo inteligible.

La Metafísica trata las "cuestiones últimas"; pero, ¿cuáles son esas cuestiones? Hay muchos modos de presentarlas, y no todos estos enfoques son compatibles entre sí: ¿Por qué existen las cosas? ¿Por qué es el ser y no más bien la nada? ¿Existe un Dios? ¿Qué características poseería en caso de existir? ¿Cuál es la diferencia entre materia y espíritu? ¿La voluntad del hombre es libre? ¿Todo está en permanente cambio o existen cosas o relaciones que permanecen invariables a pesar del cambio?, etc.

El campo de trabajo de la metafísica comprende los aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación científica. Según Kant una afirmación es metafísica cuando afirma algo sustancial o relevante sobre un asunto (“cuando emite un juicio sintético sobre un asunto”), que por principio escapa a toda posibilidad de ser experimentado (por los sentidos) por el ser humano (cfr. trascendencia). Simultáneamente surge la pregunta: ¿cómo el ser humano, a pesar de sus limitadas capacidades mentales, podría participar o alcanzar las verdades metafísicas que pretende fundamentar con la ayuda de la filosofía?

En los tratados metafísicos tempranos se consideraba que el núcleo de todas las disciplinas filosóficas debía estar en la formulación de fundamentos últimos válidos universalmente.

Se dice que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”, Schopenhauer incluso llegó a definir al ser humano como a un “animal metafísico”, Martin Heidegger ha replanteado todos los asuntos metafísicos introduciendo en ellos una transformación radical que necesariamente tiene que tomarse en cuenta.

El término metafísica proviene de una obra de Aristóteles compuesta por catorce libros (rollos de papiro), independientes entre sí, que se ocupan de diversos temas generales de la filosofía. Estos libros son de carácter esotérico, es decir, Aristóteles nunca los concibió para la publicación. Por el contrario, son un conjunto de apuntes o notas personales sobre temas que pudo haber tratado en clases o en otros libros sistemáticos.

El peripatético Andrónico de Rodas (siglo I a. C.) al sacar la primera edición de las obras de Aristóteles ordenó estos libros detrás de los ocho libros sobre “Física” (tà metà tà physiká). De allí surgió el concepto de “metafísica”, que en realidad significa: aquello que en el estante está después de la física, pero que también de manera didáctica significa: aquello que sigue a las explicaciones sobre la naturaleza o lo que viene después de la física, entendiendo física en su acepción antigua que se refería al estudio de la physis, es decir, de la naturaleza y sus fenómenos, no limitados al plano material necesariamente.

En la Antigüedad la palabra metafísica no denotaba una disciplina particular concerniente al interior de la filosofía, sino el compendio de rollos de Aristóteles ya mencionado. Sólo es a partir del siglo XIII que la metafísica pasa a ser una disciplina filosófica especial que tiene como objeto el ente en cuanto ente. Es hacia ese siglo cuando el conocimiento de las teorías aristotélicas se comienza a conocer en el Occidente latino gracias al influjo de pensadores árabes como Avicena y Averroes.

A partir de entonces la metafísica pasa a ser la más alta disciplina filosófica, y así hasta la Edad Moderna. Con el tiempo la palabra 'metafísica' adquirió el significado de 'difícil' o 'sutil' y en algunas circunstancias se utiliza con un carácter peyorativo, pasando a significar especulativo, dudoso o no científico. En este sentido, también la metafísica es considerada como un modo de reflexionar con demasiada sutileza en cualquier materia que discurriese entre lo oscuro y difícil de comprender.

Objetivo de la Metafisica [editar]

La metafísica pregunta por los fundamentos últimos del ser y de lo existente, en tanto que es. Su objetivo es lograr una comprensión teórica de la esencia y de los principios últimos generales más elementales del ser. Lo que en este caso significa “ser” se entiende de diferentes maneras, por lo que el ámbito de estudio es amplísimo. Las dos preguntas fundamentales de la metafísica son:

1. ¿Por qué existe algo, y no más bien nada? (Heidegger)

2. ¿En qué consiste la realidad de lo real – qué es el "Ser" considerado en sí mismo?

No sólo se pregunta entonces por el origen, sino también por la constitución y la interrelación de todo lo que "es", es decir, de la realidad en su totalidad. Además aspira a encontrar las características más elementales de todo lo que es: la cuestión planteada es, si hay características tales, que se le puedan atribuir a todo lo que es y si con ello pueden establecerse ciertas propiedades del ser.

Los objetos de investigación de la metafísica serían sobre todo los siguientes:



  • el Ser, la realidad, la nada, la mente, la naturaleza, Dios, la verdad, la libertad, la posibilidad, el cambio, etc.

  • cuál es la relación entre los universales y los particulares (problema de los universales)

  • la determinación de la relación entre realidad, en tanto tal, y la realidad tal como se le presenta al hombre a través de su capacidad para acceder al conocimiento

  • cuál es la relación entre ser y deber ser (cfr. “falacia naturalista”)

La metafísica desarrolla las categorías centrales de la filosofía: materia y forma, acto y potencia, esencia, ser, sustancia, accidente, fin (siendo este muy importante pues reúne a los demás conceptos como dice Santo Tomás: el fin es aquello por lo cual algo es), etc. Para algunos su bagaje conceptual es la base de todas las demás disciplinas filosóficas e incluso, de manera indirecta, de casi todas las ciencias particulares en general.

Metafísica: La Ciencia Del Ente En Cuanto Ente: Si la metafísica es ciencia del ente, lo que hemos de estudiar en la metafísica, es la causa del ente. Para ser más precisa la definición de la metafísica, podemos decir que es la ciencia de los principios de la causa del ente en cuanto ente. Pero, si los principios y la causa del ente en cuanto ente han de ser, por ello, los más universales, podemos decir que, en metafísica, estudiamos los más actos, últimos y universales principios o causas de todas las cosas. Es por esto que la metafísica es llamada "filosofía primera": el conjunto de la realidad cae bajo su mira. La metafísica estudia tanto la totalidad como la unidad de todas las cosas. ¿Por qué la totalidad?, porque "el hecho de ser" afecta absolutamente a todas las cosas. ¿Por qué la única cosa que se encuentra fuera del ser? "el no-ser!: nada está fuera del alcance de la metafísica. ¿Y por qué la unidad?. Porque todas las cosas tienen en común, lo que hace de todas ellas una, es el ser. Las cosas diferentes en muchos aspectos, una cosa son exactamente la misma: en que son, existen. Puesto que el Ser es lo que todas las cosas son, y la hace a todas ella una, estudiamos la unidad de todos los seres. Esta es la visión metafísica: por ello es el más alto saber natural. Esto lo convierte en el más difícil de los conocimientos naturales, no por ser complicados, sino por ser el más comprensivo y el más profundo.

3. Objeto De La Metafísica
Conviene hacer aquí una distinción, que nos será de utilidad, entre el objeto formal y el objeto material de la metafísica. El segundo es un sujeto-materia (todas las cosas), y el primero es el aspecto de este objeto material, considerado por la metafísica; a saber, el aspecto del ser; tal es el punto de vista metafísico, como distinto del de cualquier otra ciencia. La metafísica es la ciencia que estudia la totalidad de las cosas bajo el aspecto y desde el punto de vista del ser: ¿Qué es esto?, ¿De qué está hecho?, ¿Para qué es?, ¿Qué es lo que lo ha hecho llegar a hacer?. Es útil tener presente cuando los niños alcanzan el uso de razón, siempre muestran una inclinación metafísica, porque formulan preguntas sobre el Ser de las cosas: ¿Qué es esto, para qué es?...La primera tendencia del Ser Humano es la de buscar el Ser de las cosas, porque el objeto natural de la inteligencia es el Ser. Esta es la razón por la cual la metafísica es la ciencia natural del hombre, la ciencia humana, la más congénita a la inteligencia. También es ésta la razón por la cual, si la metafísica es rechazada, olvidada o despreciada, algo necesariamente debe fallar en alguna parte: en la moral, en las costumbres, en el acercamiento a la vida...El Catecismo de la doctrina está repleto de metafísica desde el principio hasta el fin. Nuestra religión cristiana nos da la explicación última de cualquier cosa que concierna al propósito de la vida humana, a Dios y a la moralidad. Todo ello se halla exhaustivamente explicado por ella, ya que es eminentemente metafísica. La simplicidad y profundidad de la fe cristiana (sobrenatural) es acompañada por la simplicidad y profundidad de la metafísica (natural).

El Ente Es Analógico


El término "ente" es aplicado a todas las realidades, pero en el mismo sentido y en parte en un sentido diferente. Este niño es un ente, esta mesa es un ente, Dios es un ente. ¿Quiere esto decir que el niño, la mesa y Dios son exactamente lo mismo? Evidentemente no: son muy diferentes el uno del otro; pero es cierto que cada uno de ellos es un ente. Esto es muy revelador. El "ser" conviene a numerosas realidades parcialmente en un mismo sentido, porque todas ellas son entes y, parcialmente, en un sentido diferente, porque el ser de la mesa es completamente distinto del ser del niño, el ser de una buena acción es completamente diferente del ser de una mala acción. Esta característica del ente es llamada la analogía del ente. Cuando una palabra es aplicada a muchas cosas siempre con el mismo sentido, se llama unívoca. Por ejemplo, cuando decimos que Pedro es un hombre y Juan es un hombre, estamos usando la palabra "hombre" exactamente en el mismo sentido: la "humanidad" de Pedro es la misma que la "humanidad" de Juan; difieren éstos en sus características individuales, pero en lo que concierne a su humanidad son idénticos. Si un término, por otra parte, tiene a veces un significado y otras veces uno completamente distinto, se denomina equívoco:: así, por ejemplo, "tabla" puede significar una pieza de madera o la tabla de materias de un libro. Ahora bien, existen palabras que no son ni unívocas ni equívocas, porque, cuando son aplicadas, lo son parcialmente en el mismo sentido, y parcialmente, en sentido diferente. No pueden ser llamadas equívocas, pues su significado es similar. Pero tampoco pueden llamarse unívocas, ya que su sentido cambia en cierto modo. Por ejemplo, el término "alegre" puede convenir a una sonrisa, aun pensamiento, a un paisaje, a un color, pero, en parte, en el mismo sentido y, en parte, en sentidos distintos. Este tipo de términos es llamado "analógico", a partir del término griego que significa "proporción": los sujetos a los cuales conviene son iguales entre sí, pero sólo de forma proporcionada: La "alegría" del paisaje es al paisaje lo que la "alegría"" de la sonrisa es a la sonrisa; pero no son idénticas. Y el "ente" es el más analógico de todos los términos. En particular, predicamos el ser de dos tipos de ente, dos tipos de realidades en los cuales podemos clasificar a los entes ¿Cuáles son, entonces, las clasificaciones últimas o categorías de los entes? Como ya hemos observado, lo primero que advertimos cuando contemplamos la realidad es el cambio; y después que no hay cambio sin algo que cambie. El cambio no puede existir solo y por sí mismo: es algo que no cambia, inherente y perteneciente a la cosa. Denominamos a lo que cambia el accidente y a lo que permanece a través del cambio sustancia. Los accidentes no existen en sí mismos: aquello que soporta los accidentes es la sustancia. Es ésta, así, la clasificación última del ente: podemos decir que el ente es o sustancia o accidente. Y cuando predicamos el "ser" de ambos, ¿lo hacemos acaso en idéntico sentido en los dos casos? No, porque el ser de sustancia es un ser en sí y por sí, mientras que el ser del accidentes es un ser de la sustancia o en la sustancia. Es en parte el mismo y en parte distinto, pues la sustancia es "en sí" y el accidente es "en la sustancia". Ambos existen, pero de modo diferente. Es aquí donde mejor se percibe la analogía del ente.

4. El Principio De No-Contradicción


El principio supremo de la metafísica es el principio de no-contradicción. Recordemos: es imposible que algo sea y no sea en el mismo sentido y en el mismo sujeto. Recordemos también las dos operaciones del intelecto: 1) la operación de forjar un concepto; 2) la operación de afirmar o negar: juzgar o ajustar la propia mente a la realidad. En la primera operación, la mente forma la noción del ente, sin la cual ninguna otra cosa puede ser concebida (todos nuestros conceptos implican el concepto de ente). Es ésta la primera moción que nos viene a la mente, y, ya que la metafísica es la ciencia del ente, es, por ello, la tendencia más natural de la inteligencia. No es que, en realidad, podamos recordar cuándo formamos nuestro primer concepto. Pero somos capaces de reconstruir este proceso: podemos descubrir que la primera idea era el "ente" contemplando todos nuestros conceptos, y reconociendo que todos hemos accedido a ellos después de haber accedido a la noción de ente; ella es parte de nuestra humanidad. No hay aquí diferencia alguna de educación, cultura, talento o sexo: un ser humano se dirige natural y espontáneamente hacia la noción de ente desde el momento mismo en que empieza a conocer. Es éste, pues, en núcleo más profundo del ser humano: la búsqueda del sentido de la existencia. Si la primera noción es el "ser", la segunda debe ser el "no-ser". No es tampoco que podamos recordarla sino, de nuevo, que podamos reconstruirla: diciendo "ser", nada es excluido, lo cual significa que la segunda idea, después del ser, debe ser la "nada" o "no ser". Y la tercera idea debe ser la división, pues confrontando ser y no ser; los dividimos: ser no es no-ser. Nos elevamos aquí a la segunda operación de la mente juntamente con la noción de división, realizamos el primer juicio, que es el principio de no contradicción (ser no es no-ser). "Noción" es "operación primera", y "juicio" es "operación segunda". En este punto, hemos de hacer la capital observación de que la contradicción es imposible porque la realidad es así, no porque ésta sea nuestra manera de pensar: la contradicción es imposible, no por ser impensable, sino porque no puede tener lugar en la realidad (la filosofía moderna, sin embargo, sitúa a menudo el pensamiento por encima del ser). El principio de no-contradicción es un juicio evidente, basado en la noción misma de ser. No es un mero axioma de pensamiento sino arraigado y fundamentado en el ser. Este principio es auto evidente para todos. Se eleva en la inteligencia de modo natural como un efecto de la verdad misma, de la verdad de las cosas mismas, a partir del conocimiento experimental de los términos del juicio. Estos términos son "ser" y "no-ser", y tenemos un conocimiento experimental o empírico (sensible) de ellos. Y partiendo de esta experiencia inmediata, vemos la verdad de las cosas, y el efecto de ello es el principio de no-contradicción. Este principio es auto evidente para todos, porque estos dos términos (ser y no-ser) son naturalmente conocidos por todo el mundo. Es el primer de toda demostración o prueba, porque surge de las primerísimas nociones que llegan a nuestra mente, y, por lo tanto, no puede ser demostrado por otro principio que sea más evidente. No es nada parecido a una hipótesis, porque una hipótesis es sólo un tipo de tentativa de principio necesitada de comprobación; pero este éste principio es la primera certeza natural de la mente humana. Y como tal es asumido por todas las ciencias. El marxismo, siguiendo la dialéctica hegeliana , ha negado el principio de no-contradicción, pero no es la única filosofía que lo ha hecho: Aristóteles, ya en su época, cuatro siglos antes de Cristo, refutó a aquellos que lo atacaban. ¿Podemos nosotros probar la verdad de este principio contra esas filosofías?. Acabamos de decir que no puede ser probado, pues es precisamente el principio de toda prueba, de toda demostración. Lo que sí se puede hacer es mostrar el absurdo de negarlo, sencillamente afirmando su opuesto: "una cosa puede ser ella misma y ser otra en el mismo sentido"; "yo puedo ser yo mismo y otro al mismo tiempo"...El marxismo dice que no hay ser: sólo hay un proceso de devenir. Esto se debe al ateísmo intrínseco de esta filosofía que empieza por negar a Dios, porque Dios es "el ser que no puede cambiar".

5. Importancia de la metafísica para la teología

Como hemos visto, la metafísica es indispensable no sólo para la teología natural, sino también para la teología sobrenatural, porque sólo una filosofía de la realidad, del ser, es capaz de admitir científicamente la verdad de la fe tal como es, es decir, como una realidad sobrenatural. En otras palabras, la fe es una realidad sobrenatural: por tanto, solamente una filosofía que se ocupa de la realidad puede aceptar científicamente la fe y hacerse teología. Es en realidad de ser, del acto de ser, del ser de las cosas, donde, en cierto modo, hallamos un suelo común, un punto de encuentro en todas las cosas como una participación. Dios es la plenitud de ser; las cosas toman parte del ser. La filosofía recibe la fe e, iluminada por la fe, se desarrolla convirtiéndose en teología, la cual es la más profunda comprensión de la revelación. ¿Qué es la fe? , dos cosas: lo que Dios revela, y nuestro acto de creer en ello. Y, ¿Qué es la teología?, la mejor comprensión por nuestra parte de lo que Dios nos ha revelado. ¿Cómo podemos comprender mejor las cosas que Dios nos ha revelado? Entre otros medios, con la ayuda de la metafísica. ¿Por qué? Porque la metafísica se dirige de forma ultimísima a lo divino como tal: es la base común de los hombres con lo divino. Esta es la razón común de los hombres con lo divino. Esta es la razón común de los hombres con lo divino. Esta es la razón por la cual, como dijimos, el catecismo de la doctrina cristiana está repleto de metafísica: la mayor parte de las cuestiones tratadas por éste poseen implicaciones metafísicas. El proceso de la teología arranca de la fe, pero la filosofía es el instrumento de la teología, y, muy particularmente lo es la metafísica del ser, que no es una metafísica del "pensamiento " o de la "idea". La metafísica del ser abastece a la teología de las nociones básicas necesarias para comprender el contenido de la revelación en la medida en que esto es posible para la mente humana: nociones como sustancia, accidente, causalidad, subsistencia, naturaleza, persona, etc.

Fragmento de Historia de la filosofía.


De Emile Bréhier.
Volumen I: primera parte, capítulo IV, 3.
La metafísica de Aristóteles ocupa el lugar que ha quedado vacío al rechazar la dialéctica platónica. Es «la ciencia del ser en tanto que es ser, o de los principios y causas del ser y de sus atributos esenciales». Plantea un problema muy concreto: ¿qué es lo que hace que un ser sea lo que es? ¿qué es lo que hace que un caballo sea un caballo, que una estatua sea una estatua, que una cama sea una cama? Se trata de saber el sentido que tiene la palabra ser en la definición que enuncia la esencia de un ser. Así la Metafísica resulta ser, en gran parte, un tratado de la definición: el problema de la definición, que Platón creyó resolver mediante la dialéctica, no está, en realidad ni al alcance de la dialéctica, que juzga simplemente el valor de las definiciones formuladas, ni al de la ciencia demostrativa, que las usa como principios, sino de una ciencia nueva y todavía desconocida, la filosofía primera o ciencia deseada, que se ocupa del ser en tanto que ser.

Seguramente la palabra ser tiene otros sentidos distintos del que adquiere en la definición; puede servir para designar el atributo esencial o lo propio (el hombre es capaz de reír), o incluso el accidente (el hombres es blanco), pudiendo ser tomado éste, por lo demás, en una de las nueve categorías; pero el ser de lo propio, como el del accidente, supone el ser de una sustancia; y, si se puede hablar también del ser de una cualidad y preguntarse qué es, esto sucede porque hay antes una sustancia; todos esos sentidos del ser son derivados del primero. El objeto primitivo y esencial de la metafísica consiste, pues, en determinar la naturaleza del ser en su sentido primitivo; pero se extiende a todos los sentidos derivados, ya que éstos se refieren al sentido primitivo.

Por eso la metafísica tiene que empezar estableciendo axiomas, ya que sin ellos no se podría hablar del ser en ningún sentido: no se puede afirmar y negar a la vez; no se puede decir que una misma cosa es y no es; no se puede decir que un mismo atributo pertenece y no pertenece a un mismo sujeto al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. La negación de estos principios es equivalente a la tesis de Protágoras en el Teeteto, cuando declaraba verdadero todo lo que le parecía tal. El establecimiento de estos principios indemostrables no podría ser, por lo demás, una demostración positiva, sino una refutación de los que los niegan: refutación completamente dialéctica, consistente en hacer ver al adversario que, aunque parece que los niega, en realidad, los acepta. El hecho de que no haya término medio entre la negación y la afirmación es una condición del pensamiento; decir lo contrario es decir que lo que es no es y que lo que no es; es negar que exista lo verdadero y lo falso. La refutación consiste también en mostrar la insuficiencia de los ejemplos que ofrece el adversario en apoyo de su tesis; de modo especial, la variación de las impresiones sensibles, a tenor de las circunstancias, no le aporta ninguna prueba; porque si el vino, dulce para un hombre sano, le resulta amargo al enfermo, desde el momento mismo en que le parece amargo, no le parece dulce. La propia impresión sensible verifica el axioma.

Por lo demás, la tarea de la metafísica es nueva. No se trata ya de llegar por descomposición a los elementos componentes de los seres, como hacen los físicos, ni de elevarse mediante una dialéctica regresiva hasta una realidad suprema, objeto de una intuición intelectual, como en Platón, sino de determinar por generalización los caracteres comunes de toda realidad. La metafísica no es tampoco la ciencia del Bien o causa final ni la de la causa motriz, ya que Bien y causa motriz dejan fuera cosas inmóviles como los seres matemáticos, sino la ciencia mucho más general de la quididad, la cual no deja nada fuera de ella. La metafísica no estudia una a una ni colectivamente todas las sustancias, sino lo que hay de común en todas; pero una vez más; lo que hay de común no son elementos concretos, como el fuego o el agua, sino que cada una tiene una quididad que permite clasificarla en un género y determinarla por una diferencia. Desde esta perspectiva, no hay que hacer ninguna distinción entre las sustancias sensibles y las no sensibles, ni tampoco entre las corruptibles y las incorruptibles; el terreno de la metafísica no está limitado a la categoría de cosas no-sensibles e incorruptibles, sino que es mucho más extenso. Sin embargo, el metafísico, al estudiar el ser en tanto que ser, no debe tener la ilusión de haber alcanzado el género supremo. Ese es el error de los platónicos y de los pitagóricos, que al hablar como de un género supremo del ser (o de lo uno, que viene a ser lo mismo, ya que se puede decir uno de todo aquello de lo que se dice es) determinan a continuación todas las clases por el método de división, mediante diferencias del ser: error lógico, ya que es una regla lógica que la diferencia (por ejemplo, bípedo) no debe contener en su noción el género (animal) del cual es diferencia, mientras que de cada pretendida diferencia del ser, se puede decir que es. El ser, atributo universal, no es pues en modo alguno el género cuyas especies serían los otros seres. Los primeros géneros son las categorías, y el ser, como lo uno, está por encima de ellas y es común a todas.

Para hacer de lo uno o del ser el género y, por consiguiente, el generador de toda realidad, la dialéctica platónica tomaba como punto de partida no ya el ser, sino las parejas de opuestos: ser y no-ser, uno y múltiple, finito e infinito, mediante cuya mezcla engendraba todas las formas de la realidad. La metafísica cierra también esta salida a la dialéctica: los opuestos no son principios primitivos, sino maneras de ser de las sustancias. Una cosa es sustancia antes de ser finita o infinita; ahora bien, la sustancia, es decir, un hombre o un caballo, «no tiene contrario». Por tanto, ese primer principio no puede ser el punto de partida de una dialéctica. La ciencia de los opuestos no es más que una parte subordinada de la metafísica; más adelante veremos que conserva un inmenso papel como principio de la física.

Si el ser no es género supremo ni término de una pareja de opuestos, resulta que no es más que un predicado; y las únicas realidades de las que es predicado, cuando se toma en sentido primitivo, son las realidades individuales; por ejemplo, Sócrates o este caballo. Tales realidades son las que estudia la metafísica, no como particulares, sino en cuanto que son algo. Pero ¿no hay en ello una dificultad grave?; esas cosas sensibles, móviles, perecederas, ¿son realmente algo?; ¿es posible la ciencia de otra forma que no sea alcanzando su modelo inteligible y fijo? De aquí el famoso dilema: o un objeto es objeto de ciencia, en cuyo caso es universal y, por tanto, irreal, o bien es real y, por tanto, sensible sin necesidad de ser verdadero, o sea, sin sujeción a la ciencia, porque no hay «ciencia más que de lo universal». Esto fue lo que llevó a Platón a superponer a las realidades del devenir —objetos de opinión— las realidades estables de las ideas —objetos de ciencia—, salida que le está vedada a Aristóteles, una de cuyas principales preocupaciones consiste entonces en mostrar los elementos estables y permanentes implicados en el seno del devenir mismo.

Opinión Personal
La metafísica ha recibido en el siglo XX severas críticas. Las principales son las que provienen del positivismo lógico, para quien la metafísica es un discurso sin significado porque sus enunciados son afirmaciones acerca de los cuales nunca se podrá tener una experiencia. No obstante, debemos decir que los temas concernientes a la metafísica no fueron dejados a un lado en el siglo XX, sino, por el contrario, las distintas corrientes de pensamiento se ven remitidas a ellos con la necesidad de formular maneras alternativas en su tratamiento.

Fuente: Bréhier, Emile. Historia de la filosofía (2 vols.). Traducción de Juan Antonio Pérez Millán y Mª Dolores Morán. Madrid. Editorial Tecnos, 1988.

La lógica es una ciencia formal y una rama de la filosofía que estudia los principios de la demostración e inferencia válida. La palabra deriva del griego antiguo λογική (logike), que significa "dotado de razón, intelectual, dialéctico, argumentativo", que a su vez viene de λόγος (logos), "palabra, pensamiento, idea, argumento, razón o principio".

Existe un debate sobre si es correcto hablar de una lógica, o de varias lógicas, pero en el siglo XX se han desarrollado no uno, sino varios sistemas lógicos diferentes, que capturan y formalizan distintas partes del lenguaje natural. Se podría definir a un sistema logico como un conjunto de cosas, que nos ayudan en la toma de decisiones que sean lo más convenientemente posible.



Un sistema lógico está compuesto por:

  1. Un conjunto de símbolos primitivos (el alfabeto, o vocabulario).

  2. Un conjunto de reglas de formación (la gramática) que nos dice cómo construir fórmulas bien formadas a partir de los símbolos primitivos.

  3. Un conjunto de axiomas o esquemas de axiomas. Cada axioma debe ser una fórmula bien formada.

  4. Un conjunto de reglas de inferencia. Estas reglas determinan qué fórmulas pueden inferirse de qué fórmulas. Por ejemplo, una regla de inferencia clásica es el modus ponens, según el cual, dada una fórmula A, y otra fórmula A → B, la regla nos permite afirmar que B.

Estos cuatro elementos completan la parte sintáctica de los sistemas lógicos. Sin embargo, todavía no se ha dado ningún significado a los símbolos discutidos, y de hecho, un sistema lógico puede definirse sin tener que hacerlo. Tal tarea corresponde al campo llamado semántica formal, que se ocupa de introducir un quinto elemento:

  1. Una interpretación formal. En los lenguajes naturales, una misma palabra puede significar diversas cosas dependiendo de la interpretación que se le dé. Por ejemplo, en el idioma español, la palabra "banco" puede significar un edificio o un asiento, mientras que en otros idiomas puede significar algo completamente distinto o nada en absoluto. En consecuencia, dependiendo de la interpretación, variará también el valor de verdad de la oración "los bancos son instituciones". Las interpretaciones formales asignan significados inequívocos a los símbolos, y valores de verdad a las fórmulas.

[editar] Lógicas clásicas


Los sistemas lógicos clásicos son los más estudiados y utilizados de todos, y se caracterizan por incorporar ciertos principios tradicionales que otras lógicas rechazan. Algunos de estos principios son: el principio del tercero excluido, el principio de no contradicción, el principio de explosión y la monoticidad de la implicación. Entre los sistemas lógicos clásicos se encuentran:

  • Lógica proposicional

  • Lógica de primer orden

  • Lógica de segundo orden

[editar] Lógicas no clásicas


Los sistemas lógicos no clásicos son aquellos que rechazan uno o varios de los principios de la lógica clásica. Algunos de estos sistemas son:

  • Lógica difusa: Es una lógica plurivalente que rechaza el principio del tercero excluido y propone un número infinito de valores de verdad.

  • Lógica relevante: Es una lógica paraconsistente que evita el principio de explosión al exigir que para que una implicación sea válida, el antecedente y el consecuente deben compartir al menos una variable.

  • Lógica cuántica: Desarrollada para lidiar con razonamientos en el campo de la mecánica cuántica; su característica más notable es el rechazo de la propiedad distributiva.

  • Lógica no monotónica: Una lógica no montónica es una lógica donde, al agregar una fórmula a una teoría cualquiera, es posible que el conjunto de consecuencias de esa teoría se reduzca.

  • Lógica intuicionista:

[editar] Lógicas modales


Las lógicas modales están diseñadas para tratar con expresiones que califican la verdad de los juicios. Así por ejemplo, la expresión "siempre" califica a un juicio verdadero como verdadero bajo cualquier circunstancia, es decir, siempre. No es lo mismo decir "está lloviendo" que decir "siempre está lloviendo".

  • Lógica modal: Trata con las nociones de necesidad, posibilidad, imposibilidad y contingencia.

  • Lógica deóntica: Se ocupa de las nociones morales de obligación y permisibilidad.

  • Lógica temporal: Abarca operadores temporales como "siempre", "nunca", "antes", "después", etc.

  • Lógica epistémica: Es la lógica que formaliza los razonamientos relacionados con el conocimiento.

  • Lógica doxástica: Es la lógica que trata con los razonamientos acerca de las creencias.

Históricamente la palabra "lógica" ha ido cambiando de sentido. Comenzó siendo una modelización de los razonamientos, propuesta por los filósofos griegos, y posteriormente ha evolucionado hacia diversos sistemas formales, relacionados con la teoría. Etimológicamente la palabra lógica deriva del término griego Λογικός logikós derivado de λόγος logos 'razón'.[2] Históricamente se considera a Aristóteles el fundador de la lógica como propedéutica o herramienta básica para todas las Ciencias.,[3] ya que fue el primero en formalizar completamente el campo.

La lógica formal, como un análisis explícito de los métodos de razonamientos, se desarrolló originalmente en tres civilizaciones de la historia antigua: China, India y Grecia entre el siglo V y el siglo I a. C.

En China no duró mucho tiempo: la traducción y la investigación escolar en lógica fue reprimida por la dinastía Qin, acorde con la filosofía legista. En India, la lógica duró bastante más: se desarrolló (por ejemplo con la nyaya) hasta que en el mundo islámico apareció la escuela de Asharite, la cual suprimió parte del trabajo original en lógica. (A pesar de lo anterior, hubo innovaciones escolásticas indias hasta principios del siglo XIX, pero no sobrevivió mucho dentro de la India Colonial). El tratamiento sofisticado y formal de la lógica moderna aparentemente proviene de la tradición griega.

Aristóteles fue el primero en emplear el término “Lógica” para referirse al estudio de los argumentos dentro del "lenguaje apofántico" como manifestador de la verdad en la ciencia. Pensaba que la verdad se manifiesta en el juicio verdadero y el argumento válido en el silogismo: “Silogismo es un argumento en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente”.[4]

Nació así la lógica formal. Aristóteles formalizó el cuadro de oposición de los juicios y las formas válidas del silogismo.[5] Kant en el siglo XVIII pensaba que Aristóteles había llevado la lógica formal a su perfección, por lo que básicamente hasta entonces no había habido prácticamente modificaciones de importancia. Y lo justificaba al considerar que siendo la lógica una ciencia formal, era por ello analítica y a priori, lo que justifica su necesidad y su universalidad, pues es la razón la que trata consigo misma respecto a sus leyes del pensar, sin contenido de experiencia alguno.[6] [7]

En la filosofía tradicional, por otro lado, la “Lógica Informal”, o el estudio metódico de los argumentos probables fue investigada por la retórica, la oratoria y la filosofía, entre otras ramas del conocimiento. Se especializó medularmente en la identificación de falacias y paradojas, así como en la construcción correcta de los discursos.

Aristóteles asimismo consideró el argumento inductivo, base de lo que constituye la ciencia experimental, cuya lógica está ligada al progreso de la ciencia y al método.

A partir de mediados del Siglo XIX la lógica formal comenzó a ser estudiada en el campo de las matemáticas y posteriormente por las ciencias computacionales, naciendo así la Lógica simbólica. La lógica simbólica trata de esquematizar los pensamientos de forma clara y sin ambigüedades. Para ello usa un lenguaje formalizado constituido como cálculo.

De este modo, en la edad contemporánea, la lógica generalmente es entendida como un cálculo y se aplica a los razonamientos en una forma prescripta mediante aplicación de reglas de inferencia como un cálculo lógico o matemático.

Hoy en día se considera una única ciencia lógico-matemática cuya expresión más importante en el campo de la ciencia es la creación de modelos gracias sobre todo a la aplicación técnica en los circuitos lógicos que hacen posible la informática y el cálculo numérico.

Si bien a lo largo de este proceso la lógica aristotélica pareció inútil e incompleta, Łukasiewicz mostró que, a pesar de sus grandes dificultades,[8] la lógica aristotélica era consistente, si bien había que interpretarse como lógica de clases, lo cual no es pequeña modificación. Por ello la silogística prácticamente no tiene uso actualmente.

Para la Lógica matemática y la filosofía analítica la lógica es un objeto de estudio en sí mismo, por lo que esta es estudiada a un nivel más abstracto.

Existen muchos otros sistemas lógicos, como la lógica dialéctica, lógica difusa, lógica probabilística, lógica modal y la lógica no monótona.

Martin Heidegger —discípulo de Edmund Husserl—, se aparta de estas líneas de consideración de la lógica —aunque sin despreciarlas y comprendiendo su alcance (pero también sus límites), planteando que una lógica más originaria se podría encontrar en un plano previo a las proposiciones, sentencias, declaraciones o juicios. Tomar en cuenta eso podría llevar a un replanteamiento de la lógica de la proposición o la lógica del juicio, puesto que nos conduciría a movernos en las raíces de la lógica tal como ha sido habitualmente entendida, raíces que hasta ahora han sido insuficientemente atendidas. Para él, la lógica tendría que partir de una suficiente meditación del λόγος ( lógos), el cual debería ser distinguido de la ratio (razón), que, en rigor, significa fracción. De ahí, y a modo de ejemplo de su significado, la denominación de números irracionales, es decir, aquéllos que no pueden ser representados en forma de fracción.

Objeto de la Lógica

El Pensamiento como Objeto de la Lógica


  • ¿A quien se le atribuye ser el padre de la lógica?

La lógica es conocida como una de las ciencias mas antiguas, tanto es así que se le atribuye a Aristóteles la paternidad de esta disciplina, sin embargo, los lógico no están todavía de acuerdo con el objeto de esta ciencia, debido a que existe un problema semántico, es decir que existen varias disciplinas sobre esta ciencia lo que crea confusión. Es preciso por ello determinar con exactitud su objeto para poder definirla.

  • ¿De que se ocupa la Psicología?

La psicología se ocupa de los fenómenos psíquicos, es decir, de los hechos que ocurren en la conciencia, tales como percepción, imágenes, sentimientos, voliciones (voluntad), pensamientos, etc.

  • ¿Distinción entre pensamiento y pensar?

Debemos distinguir entre el "pensamiento" y el "pensar"; el pensamiento en un producto de un proceso psicológico, y el pensar es ese proceso, por lo tanto la psicología no se ocupa del pensamiento como tal, sino que entre otros fenómenos y procesos se ocupa también del pensar, mientras que la lógica se ocupa de los pensamientos exclusivamente, considerándolos en si mismo como si fueran objetos reales. La lógica prescinde del proceso del pensar y prescinde también del sujeto que piensa.

  • ¿Según Pfander, cuales son los factores que se distinguen en el proceso real del pensar?

  • Un sujeto pensante que produce el pensamiento.

  • El pensar mismo, considerándolo como proceso psíquico que se desarrolla en el tiempo, y que puede ser cortó o largo; para cesar luego.

  • Un pensamiento determinado, que es su contenido, fruto del pensar. El objeto al que se realice el pensamiento y el sujeto pensante.

  • La forma verbal en que es expresado el pensamiento.

  • ¿Según Pfander, cual es el objeto de la lógica?

La lógica trata del estudio de los pensamientos en si y de los procesos de pensar. Es la ciencia sistemática de los pensamientos.

Contenido y Forma de los Pensamientos. Diferencia

  • ¿Diferencia del contenido y forma de los pensamientos?

En cada pensamiento debemos distinguir la materia y la forma. La materia es el contenido, el objeto acerca del cual se piensa. Es el dato de la experiencia sencilla. La forma, en cambio, es el modo por el cual el pensamiento se convierte en propiedad de nuestro intelecto.

Tanto la materia como la forma son conceptos correlativos, de manera que ninguno de ellos puede existir sin el otro. No hay conocimiento sin forma, ni tampoco puede darse una forma una forma vacía, desprovista de contenido. Sin embargo, somos capaces de considerar uno de los términos independientes de la determinación particular del otro.



La Lógica como Ciencia Formal

  • ¿Basándose en la distinciones entre contenido y forma, como considera el filosofo Kant la lógica?

Kant la considera como una ciencia formal, es decir, aquella ciencia que estudia las formas del pensamiento prescindiendo de todo contenido.

  • ¿Basándose en los contenidos y formas, cual es la tarea de la lógica?

La tarea de la lógica consiste según esta doctrina, en fijar dichas formas en cualquier clase de pensamiento, ya se trate de pensamientos simples, ya se trate de otros más complejos y desarrollados. En este sentido es una ciencia teórica, especulativa, porque obtiene sus resultados pro procesos de abstracción y de análisis.

La Lógica como Disciplina Normativa

  • ¿Cuál es la disciplina normativa de la lógica?

La disciplina normativa de la lógica consiste en fijar "normas ideales" para poder distinguir los pensamientos correctos de los falsos. Seria, en suma, un sistema de medios para alcanzar juicios correctos. Las reglas formuladas se convierten así en normas que han de respetarse si queremos que nuestro pensamiento sean verdaderos.

  • ¿Según el famoso tratado "La Lógica o el Arte de Pensar", como definen la lógica?

Como una disciplina practica, didáctica, una verdadera técnica porque aspira a suministrarnos ciertas reglas para llevar a cabo resultado seguros.

  • ¿Qué opina Husserl sobre la lógica?

Para el no es preciso discutir el problema semántico de que si la lógica es un arte o una ciencia, puesto que cada disciplina normativa supone como fundamento una o varias disciplinas temática o especulativas. Esto quiere decir que la lógica ha de tener un contenido temático independiente de todas las normativas.

  • ¿Cuándo una ciencia es realmente normativa?

Cuando investiga científicamente las relaciones entre las condiciones objetivas que trata de someter a norma y la norma fundamenta. En resumen toda disciplina normativa exige el conocimiento de ciertas verdades no normativas, las que toma de ciertas ciencias temáticas.

Lógica y Psicología. Diferencia

  • ¿Diferencias entre psicología y la lógica?

Existe una gran diferencia ya que la psicología corresponde al estudio de sujeto pensante y de los procesos psicológicos reales que ocurren en él, entre los cuales esta también el proceso de pensar. A diferencia de la lógica que se ocupa del pensamiento elaborado y formulado ya que debe estudiar los pensamientos mismos, analizarlos en sus formas, en su estructura, en sus enlaces y demás caracteres que pueden tener, prescindiendo en absoluto del sujeto que pudo haberlos elaborado.

  • ¿Por qué la psicología era considerada como una ciencia de hechos y la lógica como una ciencia ideal?

Porque para los psicólogos tiene igual valor un pensamiento correcto como uno falso, ya que lo que verdaderamente le interesa al psicólogo es saber como se forman las ideas, los juicios y los razonamientos. En cambio para la lógica lo mas importante es establecer las leyes que debe seguir el pensamiento para tener valides, ser correcto y libre de toda contradicción.

El Psicologuismo

  • ¿Para que fue creado el psicologuismo?

El psicologuismo fue creado para fundamentar la lógica, en la psicología, debido que hasta hace muy poco ha dominado la tendencia de que no hay diferencia entre la psicología y la lógica ya que algunos filósofos consideran que los fundamentos teóricos de la lógica residen el la psicología.

Según Stuart Mill, la lógica debe íntegramente sus fundamentos a la psicología.

Para Lipps, la lógica debería subordinar a la psicología como parte íntegramente de ella.

La Fenomenológica


  • ¿Qué es la fenomenológica?

Es la contradicción o el desacuerdo al psicologuismo, encabezado por Husserl quien dice que el psicologuismo conduce al relativismo y al escepticismo y por consiguiente ofrece un método riguroso de investigación científica que es la intuición esencial o fenomenológica.

  • ¿Para Husserl que es la intuición?

Es una aprehensión inmediata, que se opone al pensamiento conceptual que es conocimiento mediato. A este genero de intuición lo designa con el nombre de intuición de esencias o esencial.

El método fenomenológico suministra, con la intuición de las esencias lógicas, un criterio para diferenciar lo lógico de lo psicológico, porque investiga el puro ser de cada fenómeno, de donde resulta que la fenomenológica es, para Husserl, la base de toda ciencia rigurosa y exacta.



División de la Lógica

  • ¿Cómo se divide la lógica?

La lógica se divide en simples y complejas. Las formas simples que son las formas elementales del pensamiento son el concepto, el juicio y el razonamiento. Cualquier pensamiento que se considere, por grande que sea su complejidad, puede reducirse, en ultima instancia a estas tres formas elementales. A la parte de la lógica que trata de las formas elementales del pensamiento se le designa generalmente con el nombre de lógica formal. La segunda parte, que se ocupa de las formas metódicas, que están constituidas, a su vez por combinaciones de las formas más simples.

  • ¿Qué es el método inventivo y el método sistemático?

El método inventivo suministra los procedimientos para la adquisición de nuevas verdades. El método sistemático provee las normas para la ordenación de los conocimientos existentes. Pero la labor de la lógica no se agota en estas dos tares. Mediante el pensamiento, que reviste, ya sea formas simples, ya sea formas complejas, se persigue otra finalidad, que es la búsqueda de la verdad.

Definición de la Lógica

  • ¿Qué es la lógica?

Es la ciencia de las leyes y de las formas del pensamiento, que nos da normas para la investigación científica y nos suministra un criterio de la verdad.

Capitulo II

Diversas Concepciones de la Lógica



La Concepción Aristotélica

  • ¿Cuáles fueron los nombres propuestos por Aristóteles para el estudio detallado de la lógica?

Partiendo de que corresponde a Aristóteles haber sido el primero en tratar con todo detalle la lógica, se le considera pues ser su fundador. En un principio se llamo Analítica, en virtud del titulo de las obras en que trato los problemas lógicos. Mas tarde los escritos de Aristóteles relativos a estos eventos fueron recopilados por sus discípulos con el titulo de Organon, por considerar que la lógica era un instrumento para el conocimiento de la verdad.

  • ¿Cuál es el problema planteado por Aristóteles con respecto al estudio de la lógica?

De que modo es posible probar y demostrar que un conocimiento es verdadero, es decir, que tiene una valides universal. Aristóteles encuentra el fundamento de la demostración en la deducción, procedimiento que consiste en derivar un hecho particular de algo universal. La forma en que se afecta esa derivación es el silogismo, por cuya razón la silogística llega a ser el centro de la lógica aristotélica.

  • ¿Cómo fundamenta Aristóteles su doctrina?

De acuerdo con la escuela socrática, considera que mediante el concepto, es decir, con la idea general, el espíritu aprovecha la realidad, la naturaleza eterna y absoluta de las cosas. Por consiguiente, la definición de un concepto debe suministrarnos la esencia del objeto, el conocimiento complejo de dicho concepto. Se llega a la definición mediante el razonamiento, que es el encadenamiento de las ideas. Como los conceptos son la realidad, el encadenamiento que se estables en nuestro pensamiento entre los conceptos corresponde a las relaciones de la realidad misma.

La Concepción Baconiana

  • ¿Quiénes fueron los verdaderos creadores de la nueva ciencia?

Leonardo da Vinci (1452 – 1519), Johann Kepler (1571 – 1630) y sobre todo Galileo Galilei (1546 – 1642). Bacón mismo, con toda modestia, declara que no es un guerrero de la nueva cruzada, sino un simple heraldo que estimula al combate. Pero esto no quita importancia a su obra, puesto que recogió los pensamientos y las esperazas de su siglo, que vio nacer una ciencia nueva. Si es cierto que no contribuyo a su fundación, predijo, en cambio, que la nueva ciencia, fundada en la experiencia, influiría sobre la vida humana, porque "saber es poder".

  • ¿En que consiste la concepción Baconiana?

Esta concepción considera que la ciencia es el instrumento más eficaz para que las fuerzas de la naturaleza se vuelvan útiles al hombre. Los hechos de la naturaleza deben ser observados con imparcialidad y con objetividad. Bacón critica los métodos antiguos, que considera falsos, puesto que suponen al espíritu humano demasiado sublime para descender a hacer experiencias, bastándole arrancar la verdad de su propio fondo.

  • ¿De que trata Bacón en su libro "Novum Organum"?

Trata de combatir rudamente al silogismo aristotélico, sosteniendo que este instrumento es incapaz de suministrar nuevos conocimientos, puesto que esta minado por un vicio sofistico, toda vez que, sé es falsa la conclusión, por lo tanto, un nuevo instrumento, en nuevo órgano. Ese órgano es la inducción que desempeña en la investigación de las nuevas verdades científicas el papel principal.

La Concepción Empirista

  • ¿De que trata la obra de Stuart Mill, titulada "Sistema de Lógica Deductiva e Inductiva"?

Esta obra no solo aspira a una fundamentación psicológica de la lógica, sino que acentúa el punto de vista metodológico. Es la primera formulación de la doctrina de los métodos donde se tiene en cuenta las necesidades y resultados de las ciencias especiales. Por esta razón, define Stuart Mill la lógica como "la ciencia de las operaciones intelectuales que sirven para la estimación de la prueba". Esto quiere decir que es el procedimiento general, que va de lo conocedor a lo desconocedor, y de las operaciones auxiliares de esta operación fundamental. Como se ve, es una lógica real que tiene por objeto el hecho y no las ideas o las leyes a priori.

La Concepción Idealista

  • ¿Qué es la concepción Idealista?

El idealismo presenta dos formas:

El idealismo subjetivo y el idealismo absoluto, objetivo o lógico. El idealismo subjetivo o psicológico sostiene la tesis de que toda realidad esta encerrada en la conciencia del sujeto. Las cosas no son más que contenidos de conciencia. El idealismo absoluto o lógico toma también como punto de partida la conciencia, pero considera solamente los juicios como un sistema objetivo de juicios, pensamientos, es decir, los elementos lógicos. Los objetos son engendrados por el pensamiento, es decir, que de ellos solo tenemos conceptos, ideas. Por esta razón, se ha llamado al idealismo absoluto o lógico, también panlogismo, puesto que reduce toda la realidad a algo lógico.



El Concepto Puro. Croce

  • ¿Cuál es el concepto de Benedetto Croce?

Croce identifica, en primer lugar, el concepto con el juicio y con el silogismo. Por esto su lógica es "la ciencia del concepto puro". El concepto es lo universal; por consiguiente, no es representación ni condensación de representaciones, puesto que toda representación es individual.

La Logística

  • ¿Qué es la Logística?

Los orígenes de la logística se encuentran ya en los trabajos de Leibniz, quien trato toda su vida, conseguir una notación directa de las ideas que permitiera reconstruir las formas complejas del pensamiento. La logística tiende a reducir todo a relaciones, es decir, a razonamientos. Se trata, pues, de encontrar símbolos que expresaran no solo palabras y frases, sino las ideas, para libertar el pensamiento de los equívocos del lenguaje. Como los símbolos son ajenos a todo lenguaje natural, tienen un carácter universal y no necesitan traducción, porque su significado resulta de la función que desempeña.

El Círculo Vienés

  • ¿Qué es el círculo Vienés?

En resumen este circulo lucha con la metafísica y a favor de una ciencia unitaria, como lo ha hecho en el Congreso Internacional de Filosofía Científica reunido en Paris en 1935. Sin duda, como dice Alfred Stern, no es difícil probar que la filosofía especulativa no es mas que un verbalismo insensato cuando se trata de una metafísica como la de Martín Heidgger, quien descubre que "la nada engendra la negación" y que plantea este problema aparentemente profundo: "¿La nada existe porque hay negaciones o al contrario existe la negación porque existe la nada?

Capitulo III

Los Principios Lógicos



Coherencia y Derivación de los Pensamientos

  • ¿Cómo se le llama a la consecuencia sistemática entre las ideas y pensamientos?

A esta consecuencia sistemática la llamamos coherencia.

La inteligencia es una actividad que se ejerce en el tiempo, puesto que los pensamientos, o mejor dicho el pensar, es un proceso de cierta duración durante el cual se van desenvolviendo ideas. Pero entre estas ideas debe existir un enlace tal que no sea puramente mecánico, sino que debe existir una consecuencia sistemática.



  • Mencione una condición para que haya coherencia.

Una condición indispensable para que haya coherencia es que la consecuencia sea establecida por una consecuencia inteligente.

  • ¿Pueden existir coherencia o lógica en los pensamientos?

En efecto, no toda la serie de pensamientos es una serie coherente o lógica, ya que puede haber un pensamiento cuyos miembros no guardan entre sí ninguna relación.

  • ¿Cómo se caracterizan los disparates?

Los disparates se caracterizan porque entre sus elementos no podemos establecer ningún nexo lógico, ninguna "paridad" pues sus elementos son dispares.

  • ¿A qué se debe el crecimiento lógico y coherente?

Su crecimiento se debe a un proceso de coordinación y de subordinación de los conceptos mismos entre sí. Si decimos: el "oro y el platino son metales preciosos", queremos significar que entre los objetos preciosos podemos incluir los metales y entre estos el oro y el platino.

  • ¿Cuál es la forma más simple en que se presenta una serie lógica o coherente?

La forma más simple en que se presenta la serie lógica o coherente es el juicio, en el cual se establecen relaciones de conceptos del género, como el ejemplo del oro y el platino.

Principios y Axiomas Lógicos

  • ¿Cuáles son los principios o axiomas lógicos sobre los cuales está fundado todo nuestro razonamiento?

Estos principios o axiomas lógicos que han sido considerados como verdaderas leyes del pensamiento, son el de "Identidad", el de "Contradicción, el de "Tercero excluido" y el de "Razón suficiente.

  • ¿Por quiénes fueron formulados estos principios?

El de "Identidad, Contradicción, Tercero excluido" por Aristóteles y el de "razón suficiente" por Leibniz.

  • ¿Por qué estos principios son antológicos?

Porque estos principios no rigen únicamente para los pensamientos, sino que, siendo principios a priori, y mucho más amplios, valen para todo objeto, para todo ser, cualquiera que sea la esfera a que pertenece.

Principio de Identidad

  • ¿Cuál es la idea principal del principio de Identidad?

Este principio, que se expresa con la fórmula A es A, significa que un concepto o una idea es igual a ella misma y no cambia en el momento en que se piensa.

  • ¿Qué indica la palabra identidad?

Tomada en un sentido literal, la palabra identidad indica que una cosa es siempre la misma, no obstante los diferentes nombres que se le aplican, o bien a pesar de las diversas circunstancias en que la consideramos.

Principio de Contradicción

  • ¿A qué se refiere el principio de contradicción)

Este principio establece que si hay 2 juicios de los cuales uno afirma y otro niega la misma cosa, no es posible que ambos sean verdaderos al mismo tiempo.

  • ¿Por qué Aristóteles considera este principio como el más cierto?

Porque la verdad de los demás principios se refiere directa o indirectamente al principio de contradicción.

  • ¿El principio de contradicción debe ser específico?

Porque de no ser así se puede dar dos casos en el que uno afirma y el otro niega la misma cosa, es decir, juicios contradictorios. Así, si decimos "algunos alumnos son estudiosos", "algunos alumnos no son estudiosos". Vemos que ambos juicios son verdaderos. Pero se trata aquí de juicios particulares. La contradicción es sólo aparente porque se trata del mismo sujeto; sino que una parte de los alumnos está formada por los que son estudiosos y otra por los que no son estudiosos.

Principio del Tercero Excluido

  • ¿De qué se trata el principio del tercero excluido?

Establece este principio que cuando tenemos dos juicios contradictorios tales como A es B y A no es B, no se da una tercera posibilidad, no existe un tercer modo de ser, porque uno de estos juicios necesariamente debe ser verdadero, puesto que los dos no pueden ser falsos al mismo tiempo.

  • ¿Cuál es la dificultad que se deriva de este principio?

La dificultad deriva, como lo observó Sigwart, de la naturaleza de la negación que ha quedado indeterminada y de la cual no puede decirse en qué sentido propiamente se niega.

Principio de Razón Suficiente

  • ¿A qué concierne este principio?

Este principio concierne al orden y a la dependencia de los pensamientos.

  • ¿Qué establece este principio?

Establece que para nuestro pensamiento sólo son verdaderos aquellos conocimientos que podemos probar suficientemente, basándonos en otros conocimientos reconocidos como verdaderos.

  • ¿Por qué fue formulado el principio de razón suficiente?

El principio de razón suficiente fue formulado por primera vez por Leibniz como un principio fundamental de nuestros conocimientos, pero no hizo una distinción clara entre este principio y el de causa.

  • ¿A quién corresponde la distinción entre el principio de razón suficiente y el de causa?

Corresponde a Arturo Schopnhaver, el haber hecho esta distinción con toda claridad. El principio de causa es un principio objetivo que establece relación existente entre los hechos de la experiencia, es decir, el nexo de las cosas en una sucesión temporal.

  • ¿Cuáles son las 4 fuentes o raíces para el principio de razón suficiente?

  1. El principio de razón suficiente aplicado al cambio, al devenir, es el principio de causa.

  2. El principio de razón suficiente aplicado al conocer, vale decir, el principio del conocimiento, este estipula que todo juicio que expresa un conocimiento debe tener su fundamento y justificación en otros juicios.

  3. El principio de razón suficiente aplicado al ser independiente de todo tiempo. Es el principio de ser. Esto significa que las partes de un todo deben estar relacionadas entre sí y cada una se halla determinada y condicionada por sus partes consecutivas.

  4. El principio de razón suficiente aplicado al obrar. Es la motivación.

Discusión y Críticas Antiguas y Sociales

  • ¿Los principios de identidad y de contradicción por quiénes fueron enunciados por primera vez?

La validez de estos principios fue sostenida y otras veces impugnada por los filósofos. Estos 2 principios fueron enunciados por primera vez por los filósofos eleáticos, eran algo más que leves a los cuales debía sujetarse el pensamiento.

  • ¿Los filósofos eleáticos cómo consideraban los principios de identidad y contradicción?

Los consideraban como algo objetivo que permite determinar la naturaleza de lo real.

  • ¿El filósofo Emilio Meyerson cómo consideró el principio de identidad?

En este siglo él consideró el principio de identidad como el único válido porque toda explicación científica de un fenómeno es una verdadera identificación, una sustitución de igualdades, es decir, un reemplazo de conceptos equivalentes o de cantidades que se equivalen como ocurre en la demostración matemática.

Teoría del Conocimiento

La teoría del conocimiento es una parte importante de la filosofía. Pero es difícil precisar cuál es su objeto y más aún cuáles son los resultados a los que se ha llegado en ella, sin indicar de antemano desde qué postura, o concepción filosófica se está hablando. En el artículo sobre gnoseología pueden verse algunas indicaciones respecto a los diversos planteamientos filosóficos del problema del conocimiento, y la relación de la denominación «teoría del conocimiento» con otros términos como «epistemología», &c. Aquí nos limitaremos a exponer brevemente los problemas fundamentales que plantea hoy una teoría filosófica del conocimiento.

De ellos el primero es la relación entre conocimiento científico y no científico. Otro problema importante es el de la relación entre esta teoría filosófica y las diversas disciplinas científicas que también se ocupan del conocimiento. Terminaremos aludiendo a las opciones filosóficas fundamentales en teoría del conocimiento.

1. El conocimiento científico y el no científico

En el contexto de la filosofía tradicional (escolástica, fundamentalmente) es normal referirse a varios tipos de conocimiento y establecer una jerarquía entre ellos. Empezando por el llamado conocimiento vulgar o del sentido común, se pasa inmediatamente al científico y se señalan después otras formas de conocimiento como el artístico, el filosófico, el religioso o el teológico, de los cuales este último suele ser considerado el más perfecto. Dentro de este esquema es fácil advertir a veces un ligero desplazamiento hacia el irracionalismo, a partir del cual el conocimiento científico no sólo ocupa un lugar mínimo en la escala jerárquica de las formas de conocimiento, sino que incluso puede aparecer como verdadero desconocimiento, por su carácter parcial, limitado, &c.

Dentro de esta perspectiva, que llamaremos –por denominarla de alguna manera– «conservadora», adquieren pleno significado los planteamientos ciertamente metafísicos (en el mal sentido de la palabra metafísica) respecto a la posibilidad, límites y esencia del conocimiento.

Desde una perspectiva racionalista, sin embargo, el modelo de cualquier forma de conocimiento es el conocimiento científico. Si esta posición se lleva hasta su extremo puede llegarse incluso a negar que haya otra forma real de conocimiento que no sea el científico.

Nos parece que la postura más adecuada es la racionalista (que algunos denominarán cientificista) (cientificismo), pero siempre y cuando se mantenga respecto a la ciencia una postura suficientemente crítica (El mito de la ciencia). De acuerdo con esto no parece que tenga mucho sentido hablar de conocimiento religioso o artístico, y mucho menos considerar a estas «formas de conocimiento» como más «perfectas» que el conocimiento científico. La misma idea de perfección no tiene mucho sentido aplicada al conocimiento, salvo para declarar que es perfectible. Y esto cuadra bien ante todo con el conocimiento científico. Otra cuestión es que los aspectos afectivos, emotivos, &c., que figuran en el arte o la religión cumplan también un determinado papel en la ciencia y que, por consiguiente, la separación de ésta con respecto a esas otras formas de pensamiento o de conciencia históricamente dadas sea más bien relativa.

En una teoría general del conocimiento, la teoría crítica de la ciencia ocupará por lo tanto un papel central; y paralelamente la problemática sobre las «diferentes formas de conocimiento» quedaría mejor tratada en una teoría previa sobre las «formas de pensamiento» en la que se distinguieran los aspectos histórico-sociológicos o institucionales de éstas (el arte, la religión, la ciencia) como partes de la cultura, de las cuestiones valorativas (su valor cognoscitivo en este caso).



2. Teoría del conocimiento: ¿ciencia o filosofía?

El conocimiento es un fenómeno con múltiples aspectos. Es un fenómeno psicológico, sociológico, biológico incluso. Cabe, pues, su estudio desde muchos puntos de vista, a partir de múltiples ciencias empíricas. También en el estudio del conocimiento científico cabe esta perspectiva científica, representada ya de hecho por la ciencia de la ciencia. La epistemología genética de Piaget pretende también constituir una teoría general del conocimiento (de tipo racionalista: el conocimiento científico como modelo más desarrollado de cualquier forma de conocimiento) con base en los resultados de ciencias positivas que se ocupan de los procesos cognoscitivos, como la psicología genética fundada y desarrollada por el mismo Piaget, la biología, la sociología y la historia de las ciencias, &c. En el artículo epistemología nos ocupamos de este programa de investigación. Por el momento aquí diremos únicamente que, en cualquier caso, no parece que pueda negarse que todas las investigaciones empíricas sobre los procesos cognoscitivos parten de preconcepciones filosóficas acerca de qué es el conocimiento –qué entendemos por conocer la realidad– sin las cuales no podrían orientarse aquellas investigaciones. Igualmente cabe señalar, al término del proceso, la posibilidad de diversas interpretaciones filosóficas de los resultados empíricos.



3. Teorías filosóficas del conocimiento

De hecho, las investigaciones sobre el conocimiento (de cualquier forma que se entiendan éstas: científica y filosófica) tienen que enfrentarse desde el principio con opciones de carácter estrictamente filosófico. Tal es el caso, fundamentalmente, de la opción necesaria a favor de una de las dos interpretaciones extremas: realismo o subjetivismo idealista. La concepción realista parte del supuesto de que el mundo conocido es exterior al sujeto y de que constituye un ideal de nuestro conocimiento el adecuarse con una realidad previamente dada. La actitud realista más consecuente es la que viene acompañada del calificativo «crítico». El realismo crítico añade al realismo la idea de que nuestro conocimiento nunca agota de forma definitiva, ni se adapta (o mejor, no sabemos si se adapta) de forma exacta a esa realidad previamente dada. Frente a esta posición, las diferentes formas de subjetivismo idealista, implican en diversa medida la idea de que el conocimiento es un asunto fundamentalmente subjetivo, sin que sea posible entender la conexión entre nuestro conocimiento y la realidad que pretendemos conocer. Algunas concepciones actuales como el fenomenalismo, el operacionalismo, el instrumentalismo, representan en el fondo diversas variantes del idealismo subjetivo.

Respecto a los supuestos ontológicos que pueden acompañar a las diversas concepciones sobre el conocimiento, está claro que aunque no hay una reacción de implicación lógica, las posturas más coherentes con el realismo por una parte y con el subjetivismo por otra son, respectivamente, el materialismo y el espiritualismo o idealismo objetivo.

La Gnoseología o Teoría del Conocimiento es una de las ramas clásicas de la Filosofía. Ya los antiguos filósofos griegos la trataron extensamente, llegando a explorar muchas de las sendas posibles: idealismo, realismo, empirismo, escepticismo.

En la Modernidad, la problemática del conocimiento se transformó en una cuestión crucial para los filósofos. La búsqueda de la certeza y la indagación por los límites del conocimiento atravesó toda esta etapa, desde Descartes hasta Kant, pasando por Hume y los demás empiristas ingleses.

En el cuadro que se encuentra a continuación aparecen los nombres de algunos de los filósofos que más se destacaron por sus aportes en este campo. Siguiendo los enlaces se accede a una presentación esquemática de la forma en que concibe el conocimiento cada uno de ellos acompañada en cada caso de una breve explicación.

 


EMPIRISMO




REALISMO




IDEALISMO




CRITICISMO













 



















Platón













Aristóteles














































Descartes







Hume





































Kant




El conocimiento es, por una parte, el estado de quien conoce o sabe algo, y por otro lado, los contenidos sabidos o conocidos que forman parte del patrimonio cultural de la humanidad. Saber que se consigue mediante la experiencia personal, la observación o el estudio.[1]

Por extensión, suele llamarse también "conocimiento" a todo lo que un individuo o una sociedad dados considera sabido o conocido. En este sentido, se diría por ejemplo que la existencia de brujas y duendes era consabida en la Edad Media, incluso si, desde el punto de vista actual, estas creencias son infundadas y no constituyen propiamente conocimientos.

La palabra ética (del latín ethĭcus, y este del griego θικός) proviene de la íntima relación con la moral; tanto es así que ambos términos se confunden con frecuencia. Etimológicamente tienen el mismo significado , con diferencia que moral deriva del latín (mos) y ética del griego (ethos).

La ética sin embargo, no prescribe ninguna norma o conducta; no manda ni sugiere directamente qué debemos hacer. Su cometido consiste en aclarar qué es lo moral, cómo se fundamenta racionalmente una moral y cómo se ha de aplicar ésta posteriormente a los distintos ámbitos de la vida social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la utilización de un sistema moral u otro.

Algunos han dado a la ética el título de arte de vivir bien, lo cual no parece exacto, pues que si se reuniesen todas las reglas de buena conducta, sin acompañarlas de examen, formaría un arte, mas no una ciencia. (Balmes, "Lógica y Ética").

La ética estudia la moral y determina qué es lo bueno, y desde este punto de vista cómo se debe actuar. Es decir, es la teoría o la ciencia del comportamiento moral. Se puede clasificar como lo que define algo como bueno o malo, a diferencia de la moral, lo que define lo correcto e incorrecto.

Su estudio se remonta a los orígenes de la filosofía moral en Grecia y su desarrollo histórico ha sido diverso. Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o juicios determinados. Esta sentencia ética, juicio moral o declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como 'malo', 'bueno', 'correcto', 'incorrecto', 'obligatorio', 'permitido', etc, referido a una acción o decisión. Cuando se emplean sentencias éticas se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o acciones. Se están estableciendo juicios morales cuando, por ejemplo, se dice: "Ese político es corrupto", "Ese hombre es impresentable", "Su presencia es loable", etc. En estas declaraciones aparecen los términos 'corrupto', 'impresentable' y 'loable' que implican valoraciones de tipo moral.

La ética es una de las principales ramas de la Filosofía, en tanto requiere de la reflexión y de la argumentación, en este campo es el conjunto de valoraciones generales de los seres humanos que viven en sociedad.

La ética se subdivide en diferentes julios, entre ellas:


  • Ética normativa o teoría de:

    • Los valores morales (axiología moral)

    • La buena vida o vida feliz (eudemonología)

    • El deber, las normas morales o la conducta (deontología)

  • Ética aplicada, que se ocupa de una parcela de la realidad, como:

    • La bioética

    • La ética hacker

    • La deontología profesional o ética de las profesiones (por ejemplo: ética médica, ética científica, ética judicial, etc.).

  • Metaética valoración de las teorías éticas

  • Ética empírica

  • Ética utilitarista

  • Ética cristiana

  • Ética epicureísta

  • Ética eudemónica




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