H. Léon Lauraire



Descargar 0.81 Mb.
Página4/5
Fecha de conversión28.03.2018
Tamaño0.81 Mb.
1   2   3   4   5

Hno. Damian LUNDY

De La Salle House

Weaste Lane SALFORD

M68QS (Inglaterra)



EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL DEL NIÒO (1)

El Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas es la única Congregación religiosa «miembro activo» del BICE (Bureau International Catholique de l'Enfance). Esto puede parecer paradójico en la medida en que las Congregaciones docentes, en principio, se preocupan de todo lo que se refiere al niño. Deberían, en consecuencia, asociarse a los esfuerzos de esta organización internacional católica para la defensa de los derechos del niño, y para la promoción de su bienestar, de su dignidad, de su crecimiento humano y espiritual.

Los lectores de LASALLIANA no conocen, por lo menos todos, con alguna precisión las actividad del BICE. No es un organismo esencial mente de ayuda, como tantos otros organismos internacionales, sino, sobre todo, una instancia de reflexión, de sensibilización en los problemas y propuestas e intentos de llevar a cabo acciones para mejorar la suerte de los niños en el mundo.

Para dar mayor eficacia a los planes que propone, el BICE sostiene relación continua con otros organismos que en la Iglesia o en el seno de las Naciones Unidas, se ocupan también de la Infancia. Estas relaciones múltiples contribuyen directamente en el impacto de su acción. He aquí algunos ejemplos recientes:

Entre los «planes mayores» recientemente puestos en práctica por el BICE tenemos:

* el Año Internacional del Niño (1979), iniciativa del BICE que tuvo un enorme eco en el mundo por haber sido aceptado por la UNESCO en sus diversas organizaciones;

* el problema tan doloroso y considerable en algunos países de «los niños de la calle». Durante varios años, el BICE ha contribuido a tomar conciencia de este problema mediante conversaciones organizadas en: Marsella, Bogotá, Bombay, Abidjan, por ejemplo. Gracias a esta sensibilización y a las publicaciones que se han seguido, se han dado diversas iniciativas concretas de ayuda a esos niños. Y se ha hecho necesario crear un nuevo organismo internacional que pueda continuar esta actividad: es la organización «Childhope»; su sede estará en Guatemala tras haber estado en Nueva York.
Desde hace cuatro años, el BICE dirige sus esfuerzos sobre un tema esencial, pero terriblemente complejo: el del «CRECIMIENTO ESPIRITUAL DEL NIÑO» en el mundo de hoy. Varios planes y programas particulares dentro de este Plan mayor están ya en marcha. Y han sido objeto de un primer balance y de una reflexión en el interior de los grupos de trabajo del último Congreso General del BICE, en Roma, a principios de diciembre de 1986. Esos programas se refieren a los problemas siguientes:

* el niño y la vida espiritual en la familia;

* niños y media;

* educación intercultural e inter-religiosa del niño

* las necesidades espirituales y no-materiales de los niños refugiados;

* el crecimiento espiritual de los niños disminuidos físicos, sensoriales y mentales;

* el crecimiento espiritual de los niños priva-dos de ambiente familiar normal;

* los niños maltratados;

* la prostitución infantil y la pornografía;

* el niño por el niño: o hacerse cargo de los más pequeños por los mayores en el plan de la salud.

Como fundamento y cuadro de reflexión sobre estos problemas particulares, el BICE había elaborado previamente un texto general sobre el «crecimiento espiritual del niño que se encontrará in extenso luego.

Me ha parecido, en efecto, que este texto en cuya elaboración he participado, presenta un gran interés para todos los Hermanos y para todos los Lasalianos cuya tarea principal es colaborar en este crecimiento espiritual de los niños de quienes están encargados en las escuela, en los grupos y movimientos o fuera de las escuelas.

Como se verá, este texto adopta una perspectiva amplia - la única verdadera - con referencia al concepto de lo espiritual en el niño y en todo ser humano. Por esto, me parece especial-mente interesante para la comprensión de nuestro ministerio apostólico de la educación sobre todo por los que entre nosotros trabajan en ambientes mayoritariamente no-cristianos y que a veces se preguntan sobre el significado de su actividad y sobre las orientaciones que habrá que seguir. Les será fácil encontrar en esta reflexión del BICE un campo de acción tan vasto como fundamental para la educación de los jóvenes y una rica selección de elementos para un proyecto educativo común con los colegas de religiones diferentes, incluso no-creyente.

Notas preliminares.

1. Para responder de forma positiva a las peticiones variadas que se desprenden de un vacío espiritual en el que crecen hoy decenas de millones de niños habrá que buscar cómo nutrir espiritualmente al niño. En efecto, si es indispensable satisfacer sus necesidades materiales (nutrición, deporte, salud), habrá que responder también a sus necesidades espirituales, intelectuales y culturales (escuela, arte, religión, tiempo libre, etc.). Esta «comida» plantea el problema de su ambiente. Pero en este momento de su búsqueda, el BICE se siente preocupado por un cuidado más fundamental. Y toma conciencia de la urgencia que hay de liberar en el niño la energía espiritual, fuente de su crecimiento, que le permitirá construirse espiritualmente a lo largo de este proceso de crecimiento que ha de durar toda su vida.

2. Para el niño, hay aquí una dimensión decisiva y radical de su identidad como persona humana y hay aquí para el BICE un aspecto específico de su misión. En efecto, el BICE cree y la dimensión espiritual del niño, de su ser y naturaleza, de su dinamismo y futuro. Creado a la imagen de Dios, al ser sacado de la animalidad, el hombre está habitado por el espíritu y, por consiguiente, el niño es de raza divina. Para él desde entonces, no hay desarrollo ni plenitud, no hay equilibrio ni dicha, sin esta promoción espiritual.

3. Aunque consciente de su especificidad de Organización Internacional Católica, el BICE cree que las reflexiones que siguen no se limitan a la tradición judío-cristiana que funda su fe en la Biblia y reconoce en el espíritu una semilla divina, la imagen de Dios en el hombre. Los que se sienten guiados por otra espiritualidad ya sea musulmana, budista u otra, así como los agnósticos y los hombres de buena voluntad no desprovistos de espiritualidad, aun cuando no se refieran siempre explícitamente a esta interpretación judío-cristiana, reconocen sin embargo, esta dignidad espiritual del hombre.

El crecimiento espiritual del niño

Cada niño nace con un potencial físico, psíquico, intelectual y afectivo; pero también con un potencial espiritual que le es proprio. El desarrollo y perfeccionamiento de su ser en su unicidad, su totalidad y su autenticidad, se definen como la realización de este potencial. Sólo entonces se revelará una persona «de verdad». Sin embargo deberemos ponernos algunos problemas que pueden resolverse en estas preguntas:

¿qué significa este crecimiento espiritual? ¿cuál es su camino? ¿Quiénes son sus autores?

I - El sentido del crecimiento espiritual: análisis y descripción

Lo «espiritual» en la persona humana tiene una densidad tal que para analizarla hay que distinguir, para unirlos luego en su globalidad, tres aspectos que son como tres facetas de un diamante o tres afluentes de un mismo río.

1. El aspecto antropológico o constitutivo; la VERDAD del SER.

Es el aspecto más fundamental de lo «espiritual»; el que da cuenta de su especificidad en la dignidad de la persona humana, fuente y principio de los derechos del hombre, es decir, en su emergencia fuera de la animalidad. En efecto, en el cambio brusco original que lo produjo, brotó en el hombre el espíritu. De este «espiritual», el observador atento reconocerá tres expresiones mayores:

- el paso del instinto captativo y gozador al AMOR oblativo y gratuito. El hombre como animal está acostumbrado por el instinto que le guía a tomar para tener más: es un ser más» para «tener más»: este es su impulso instintivo. Pero hay en el hombre otro movimiento, un impulso original que es expresión del espíritu y le lleva a dar, a ofrecer y, por lo mismo, a perder: es el amor que se define en «tener menos» para «ser más». Así es como amando se llega a ser más hombre.

- El paso del conocimiento sensible (por la imagen) al conocimiento abstracto (por la idea). En el hombre, el segundo fruto del espíritu es la llegada de la INTELIGENCIA que es la reflexión (elaboración de las ideas), racionamiento (articulación de las ideas), juicio (discernimiento de las ideas).

- el paso del determinismo o autonomatismo a la LIBERTAD de elección mediante la libe-ración de las esclavitudes y por el dominio del capricho: es en el hombre el tercer fruto del espíritu.

- Esta triple aptitud para el amor, para la comprensión, para la libertad, es en el hombre constitutivo de su especificidad, de su dignidad, de su identidad; este es lo «espiritual» fundamental. Es, pues, de suma importancia para los siervos 'de los niños, preocupados de su desarrollo «en la verdad», dar prioridad a ese surgimiento, a ese despertar, a esta llegada del espíritu. Desde este punto de vista, hay hoy un vacío horrible, como una evolución regresiva que conduce a una degradación del hombre poniendo en tela de juicio la misma especie humana, Se impone una acción urgente.





EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL DEL NINO (2)

2. El aspecto religioso o relacional: LA ALTERIDAD PARA EL «LLEGAR A SER»

Es el aspecto más realista de lo «espiritual». Y se descubre en lo que el psicólogo Lacan llama el paso desde lo «fusional» (el niño en el seno de su madre) a lo «relacional» (el niño en la autonomía de su devenir). En efecto, se llega a ser siempre a causa de otro. Hay que situarse delante del Otro, viéndolo, de una parte como que es Otro, es decir distinto de mí, pero también y sobre todo, como Otro en su alteridad, es decir, como un ser dotado de autonomía propia, como yo mismo soy yo.

Es la necesaria alteridad que condiciona el desarrollo, la plenitud, la felicidad. El hombre «solo» no puede «cumplirse».

Para liberarse de la tentación permanente del retorno a lo «fusional», este «relacional» debe hacerse «comunional». Y así se descubren las tres grandes opciones de la existencia humana que son la expresión más «explosiva» de la densidad y originalidad del espíritu Humano:

- la opción del compañero conyugal: el matrimonio y la familia;

el hombre se hace por la comunión al otro;

- la opción del compañero social: la sociedad y la profesión:

el hombre se hace por la comunión con los otros;

- la opción del compañero religioso: el absoluto y el infinito:

el hombre se hace por la comunión al Otro.

Es evidente que, si bien es preciso establecer distinciones entre esas tres opciones, no debe seguirse de ello que en la misma persona deban estar separadas. Normalmente habrá asociación y mezcla de esas opciones dichas.

Este es el segundo aspecto de la existencia espiritual de la persona humana. La exigencia del espíritu que hace al hombre por la realización de su desarrollo y plenitud le lleva hacia la relación, la comunión, la opción de un compañero con el que hace «comunidad» para llegar a ser. Esta triple opción, objetico del ejercicio de la libertad es pues como la expresión mayor en el ser espiritual del hombre.

Y así, el aspecto «religioso» de lo «espiritual» es una dimensión del destino del hombre que se realiza por su relación al Otro. En este sentido el Hombre es un «animal religioso». «El hombre es un dios caído que se acuerda del cielo». El Hombre es alguien que busca más allá. Tiene necesidad de un absoluto que le hace vivir; presiente que viene de alguna parte y que se dirige a alguna parte. Su finitud le es insoportable. Esta «otra parte» a donde se escapa se llama alcohol, droga, sexo, viajes, suicidio: esos absolutos que le seducen se llaman ciencia, oficio, poder, causas grandes... esos «más allá» que le llenan se llaman sectas, religiones, la Fe.

Si el aspecto espiritual «antropológico» o constitucional es el más fundamental, el aspecto espiritual, religioso (o relacional) es el más universal. Pero, hoy como en algunos períodos de hundimientos de los grandes imperios o de las grandes culturas, hay una desafección religiosa, hay una desinformación religiosa así como un fanatismo y un imperialismo religiosos. Unos y otros ponen al hombre en peligro. Este vacío espiritual es inquietante. Y se impone una acción urgente.



3. El aspecto cristiano y evangélico: el MISTERIO DE LA FE:

Es el aspecto más original de lo espiritual que aquí y sólo aquí exige una FE. No se descubre si no es «por gracia», es decir, a la luz del Espíritu Santo, la Buena Nueva del Evangelio y la acogida del Don de Dios. Se trata ahora de la VIDA DE DIOS depositada por el Bautismo, fecundada por la Palabra y alimentada por los Sacramentos.

En este sentido, lo «espiritual» es la vida de la fe, es decir, una vida nueva que, como toda vida, nace al contacto de dos semillas: la Palabra de Dios que se revela y la libertad humana que se decide. La Fe, si impregna la existencia humana en la totalidad de su persona, cuerpo y alma, es una actividad eminentemente Espiritual.

No hay duda de que en este fin de siglo en los países occidentales hay una crisis de Fe y, por lo mismo, una crisis de lo «espiritual». Este tercer aspecto del vacío espiritual cuestiona al BICE, como los otros dos anteriores, ciertamente, pero esta vez con un título especial de organización católica. Y también aquí se impone una acción urgente.

Y así, se desarrollan como en las tres partes de un tríptico, los tres aspectos del crecimiento espiritual del niño mediante la promoción de:

- El espíritu de su ser humano

- el espíritu de su ser religioso

- el espíritu de su ser cristiano

Es natural para el BICE dada su especificidad cristiana, que ponga en evidencia el aspecto cristiano y evangélico del crecimiento espiritual del niño. Como se dice expresamente en el n° 3 de las Notas preliminares, ello no implica de ninguna manera el rechazo de otras especificidades religiosas o espiritualistas que, si lo desean, pueden adherir al proyecto de BICE.

II - El camino del crecimiento espiritual: educación y pedagogía

Lo espiritual existe en el niño como una semilla y una fuente, un potencial y una energía; el crecimiento supone pues una pedagogía del despertar y del umbral, una educación de promoción. Vamos a distinguir dos planes:

Los privilegiados y los aprovechados esterilizan la comunidad. La comunidad no puede vivir ni progresar si cada miembro servidor del bien común no participa en la común tarea: la responsabilidad fecunda la comunidad.

Estos seis valores fundamentales son signos eficaces del crecimiento espiritual del niño.

1. El despertar y la promoción de lo espiritual: antropológico y religioso

- Parece que puede revelarse en dos direcciones:

I) Los valores de profundización y de autonomía

- El nacimiento de la interioridad con el despertar de la conciencia. Es una pedagogía educativa 1a que da su densidad al misterio personal del niño en la conciencia de su yo y de su mí. En esta perspectiva podría orientarse una reflexión sobre el uso correcto de los métodos activos, técnicas audiovisuales, de lo simbólico, de las artes, etc. Así es como «toma vida» la conciencia, esta ciencia del ser interior.

- El gusto del esfuerzo por la alegría de la superación. No se llega a ser uno mismo sin un concentrarse y un superarse. Es verdad en lo que se refiere al deporte y al arte, al investigador y al creador. El esfuerzo no tiene valor en sí mismo; es, sin más, el liberador del ser que nace.

- El aprendizaje del discernimiento para la búsqueda de la verdad. La credulidad como la con-testación van llenas de riesgos. El espíritu crítico supone un cuestionamiento y una evaluación; la verdad no se adquiere nunca, pero uno se acerca a ella por la reflexión, juicio, diálogo y partición en la paciencia y en la humildad.

II) Los valores de relación y de comunión:

2. El despertar y la promoción de lo Espiritual

- Una educación en la gracia.

Como toda vida, la vida de Fe no puede nacer ni desarrollarse si no es acompañada por una comunidad que asegura la gestación y si no se inserta o anida en un tejido conjuntivo que la nutre: de ahí la importancia de la familia,

- Una semilla de calidad.

Es la Palabra de Dios revelada en la Buena Nueva en la catequesis.



- Una iniciación sacramental.

Es el descubrimiento de los signos y simbolismos que son como el punto de encuentro entre Dios y el hombre.

- Una educación para la contemplación. Es la búsqueda más total del Absoluto.

III - Los actores en el crecimiento espiritual: acción y concertación

El reto del crecimiento espiritual hoy es hasta tal punto decisivo que exige una acción vigorosa y concertada. Corresponde al BICE provocarla.

1. En el plan de estructuras e instituciones: las comunidades educativas.

Una investigación en este sentido debería iniciarse en el plan familia y escuela.



2. En el plan del ambiente y del clima: factores educativos.

- el sentido de la proximidad en la práctica de la benevolencia. La realización de la comunidad pasa por el reconocimiento mutuo del otro que es un valor; no se puede ser y llegar a ser algo sin ser reconocido; pasa también por la benevolencia que encuentra lo que hay de bien y bueno en el otro; y por fin pasa por la riqueza de la diferencia y por la gestión positiva de los conflictos,

- El sentido de la generosidad en una perspectiva de gratuidad.

Es un mundo en el que todo se compra y se ven-de, el tejido conjuntivo de la comunidad se nutre del oxígeno y de la sangre del acto gratuito portador del amor.

- El sentido de la solidaridad en términos de responsabilidad.

Se impone una urgencia para ayudar al crecimiento espiritual de los niños:

- por las media: prensa, literatura, audiovisual, cine, TV, video casetes...

- por el ocio, los deportes, movimientos de niños, turismo, arte.

3. En el plan de las Iglesias y de los organismos católicos al servicio de la infancia:

- en las comunidades de renovación catequística;

- en los movimientos apostólicos de los niños.



Hno Léon LAURAIRE

Secretario por la Educación

Representante de F.E.C. en el BICE



CURSO DE FORMACIÓN INTEGRAL LASALLISTA

Presentación

El plan de formación que aquí presentamos, surgió en gran parte del deseo insistente de numerosos seglares, reflejado por los Directivos de la Federación Lasallista Mexicana, en el sentido de recibir una sólida formación para colaborar en la tarea educativa de los Hermanos.

Este impulso vino a reforzar y a dar perspectivas a la búsqueda de los Hermanos que tratan de encontrar el medio más eficaz para encauzar la participación de los seglares en la obra y la misión del Instituto, particularmente a través de las llamadas «comunidades educativas».

Siendo el lasallismo un movimiento evangelizador, inspirado en el espíritu de fe y de celo y en la proyección comunitaria, hacer partícipes a los seglares quiere decir ante todo, promover en ellos la solidez de la fe cristiana, suscitar el celo apostólico y capacitarlos para la acción apostólica en comunidad.

Algunos de nuestros colaboradores incluso, obedeciendo un llamado especial del Espíritu, querrían hacerse de alguna manera semejantes a los Hermanos, lo cual implica reproducir también, en cierto modo, el proceso de formación de los Hermanos.

Así pues, el contenido del programa pretende ofrecer elementos para la formación cristiana integral encaminada a la acción evangelizadora en una comunidad educativa lasallista.

Con este fin, el programa abarca cinco áreas fundamentales e íntimamente vinculadas entre sí a manera de partes complementarias de un todo que se implican y se suponen entre sí.

Una reflexión antropológica que intenta, desde la Revelación, descubrir al hombre a sí mismo y ubicarlo de manera salvífica en las realidades terrenas.

La inserción societaria del hombre y su conversión a la vida comunitaria cristiana inaugurada por los apóstoles, así como su proyección a través de las distintas formas de hacer presente a la Iglesia en el mundo.

El Ministerio de la Palabra en la Historia de la Salvación, su urgencia - siempre actual y las condiciones de su eficacia.

La educación evangelizadora como proceso de humanización en las perspectivas de la salvación, modo lasallista de ejercer el Ministerio de la Palabra.

Las circunstancias históricas que, a partir del Fundador a nuestros días, han forjado el lasallismo como movimiento evangelizador por la educación, fincado en el espíritu de fe y de celo y en la acción comunitaria.

Como se ve, las cuatro primeras áreas son comunes a cualquier tipo de formación cristiana sólida y completa. Sólo la última es distintiva, al pre sentar un estilo particular de vida evangélica. Es una oportunidad para ubicar y arraigar a las personas en un contexto histórico definido y ofrecer a la vez, garantías de fecundidad apostólica.

Con el fin de brindar una visión global y a la vez sintética del plan, adjuntamos un cuadro, en el que los temas están dispuestos por áreas y por ciclos. Cabe hacer notar que los contenidos programáticos pueden impartirse según las áreas o según los ciclos, indistintamente, sin que esto afecte sustancialmente el objetivo general del programa.

Normalmente, el procedimiento didáctico en el desarrollo de los temas, se inspirará en:

- la exposición magisterial.

- La discusión y/o el estudio en pequeños círculos o corrillos.

- El auxilio de material didáctico apropiado. - La lectura y la investigación.

- La oración.

Cada uno de los temas poseerá su «paquete didáctico», compuesto de:

- El objetivo general y el objetivo específico. - Una bibliografía básica.

- El instrumento de evaluación.

Por último, al terminar el curso y una vez comprobado el cumplimiento de los requisitos establecidos, la Universidad La Salle, a través de su Instituto de Ciencias Religiosas, otorgará a los participantes el Diploma correspondiente.

Proyecto de instrumento de formación para los miembros de las asociaciones Lasallistas



¿Qué es?

Un medio práctico y sistemático de proponer a los usuarios, los contenidos, los métodos y las actitudes indispensables para su integración adecuada y eficaz en las Asociaciones Lasallistas, con el fin de cumplir tareas concretas en las obras educativas de los Hermanos.

¿Cómo?

- Exposición de los temas.



- Discusión y estudio en pequeños círculos.

- Reflexión y oración.

- Lecturas e investigación.

- Ayuda de «paquete didáctico» para cada uno de los temas.

- Mínimo una hora por tema.

Validación

¿Por qué?

- La finalidad propuesta hoy a las Asociaciones Lasallistas de colaborar en las tareas educativas de los Hermanos, exige el incremento de la formación cristiana básica.

- Existen peticiones cada vez más insistentes por parte de las Asociaciones Lasallistas, de iniciar un proceso sistemático y profundo para conocer y vivir el movimiento lasallista, con el fin de participar más eficazmente en las obras educativas de los Hermanos.

- El objetivo adoptado por la Federación Lasallista Mexicana es: tomar los medios necesarios para lograr una mejor formación de los miembros de las Asociaciones Lasallistas, con el fin de capacitarlos para colaborar en las obras de los Hermanos.

- Ninguna de las Asociaciones Lasallistas por separado, está en condiciones de satisfacer integralmente esta necesidad de formación lasallista.



¿Para quién es?

- Miembros de la Federación Lasallista Mexicana.

- Miembros de las Asociaciones Lasallistas.

- Colaboradores de las obras educativas lasallistas.

- Quien esté interesado y cumpla los requisitos.

¿Con quiénes?

- En una primera etapa:

* Coordinación conjunta Hermanos-Federación Lasallista Mexicana.

* Expositores: Hermanos, predominantemente.

- En una segunda etapa:

* Coordinación conjunta Hermanos-Federación Lasallista Mexicana.

* Expositores: Hermanos y egresados.

Diploma del «Curso de Formación Integral Lasallista» otorgado por el Instituto de Ciencias Religiosas de la Universidad La Salle.

Plan de estudios.

1) Antropología: inspirada en el Evangelio:

- Historia de las corrientes antropológicas más significativas.

- El hombre según la Biblia.

- La verdad sobre el hombre a la luz de la reflexión pastoral de la Iglesia actual.

- El seglar cristiano en las realidades terrenas.

2) Comunidad cristiana;

- Formación y desarrollo de las comunidades humanas.

- La Comunidad de los Cristianos en la época de los Apóstoles.

- La Iglesia Comunidad de Salvación.

- Formas y modos de vivir la Comunidad Eclesial: familia, comunidad religiosa.

3) Ministerio de la Palabra de Dios:

- La lectura cristiana del Antiguo Testamento.

- De los Evangelios a Jesús.

- La revelación en la Historia.

- La pedagogía de la Fe.

4) Educación Evangelizadora:

- Historia de la educación en México.

- El pensamiento educativo lasallista.

- La Evangelización en el presente y en el futuro de América Latina.

- La escuela agente de Evangelización.

5) Lasallismo, en síntesis:

- La vida y la obra de San Juan Bautista De La Salle.

- El desarrollo tricentenario de la Obra Lasallista.

- La acción lasallista.

- La Comunidad Educativa Lasallista.



Hermano Adalberto ARANDA RAMIREZ

Visitador del Distrito México-Sur



UNA TEOLOGIA DE LA MISION PARA
LA IGLESIA LOCAL Y UNIVERSAL (1)

A principios de 1974, escribí un ensayo sobre la Teología de la Misión, titulado "The Theology of the Overseas Apostolate (Missions)». (La Teología del apostolado de ultramar) (Misiones). Hoy, después de diez años, se me ha pedido una revisión. Y estoy contento de hacerlo porque este tema es esencial para nuestra vida: alcanza en efecto a nuestros alumnos, a nuestros asociados y al Instituto entero. Es, además, un tema siempre actual para la Iglesia universal: por ejemplo, el Sínodo de los Obispos previsto para 1986 tendrá por tema: «La misión del laicado en la Iglesia y en el mundo».

Cuando releo mi ensayo de 1974, constato que la orientación fundamental de su teología es todavía válida. Pero encuentro en él tres defectos demasiado evidentes y hasta molestos. Primero, el lenguaje empleado es exageradamente «machista» Segundo, designo como «no-católicos» a los otros cristianos y como «no-cristianos» a los adherentes a las religiones del mundo (por ejemplo, los bautistas, los hinduistas, los judíos y los musulmanes). Con relación a nuestra actitud ecuménica más matizada, estos términos negativos son evidentemente peyorativos. Tercero, encuentro una falta absoluta de referencia al Espíritu Santo! Ni una vez me refiero al Espíritu Santo, al que reparte los carismas, al que asiste a los varios responsables de la Iglesia: al que, como Paracleto, no sólo defiende la causa de Jesucristo frente al mundo, sino que instruye a cada creyente cristiano y dirige la misión de la Iglesia.

Los hermanos y la misión

Todo lo que se refiere a la Misión de los Hermanos como educadores cristianos ha sido reafirmado en el 40° Capítulo General de 1976. Las Actas del 40° Capítulo General recuerdan a los Hermanos que «deben integrar personalmente, tanto en sus comunidades como en sus instituciones, la educación cristiana, el ministerio de la Palabra, e1 servicio de los Pobres, la acción en favor de la justicia en el mundo». (p. 75). Además, «los proyectos comunitarios o distritales deben ofrecer el cuadro conveniente para el cumplimiento de nuestra Misión: dar educación cristiana por Asociación. Sólo de esta manera los Hermanos podrán considerarse «investidos a la vez de una llamada personal y de una misión comunitaria» (p. 44). Finalmente, se invitaba seriamente a los Hermanos a «compartir la espiritualidad lasaliana y la animación de sus obras con todos los miembros de la comunidad educativa» (p. 77). Esta última inserción que reiteraba con firmeza e1 párrafo 46 de la Declaración de 1967, marcaba el paso claro de la idea de «escuela de los Hermanos» a la de «escuela lasaliana». Las razones de este cambio de acento eran evidentes: nuestro grupo reduce sus efectivos rápidamente y nuestros colegas toman conciencia, no sólo de la dimensión apostólica de su vocación de maestro, sino de la sabiduría de nuestra espiritualidad lasaliana.

La Circular 419, al anunciar los preparativos para el Capítulo general (41°) afirmaba: «El problema que más interesa a los Hermanos es el porvenir de su Misión». Debo dejar para el Capítulo lo que se refiere a la elaboración de los detalles específicos de nuestra misión lasaliana y la mejor manera de integrarlos en la misión local y universal de la Iglesia. El objetivo de este ensayo es trazar una teología de la misión que pueda servir de base en que descansen estos detalles.

Desarrollos de la teología

Sin embargo, antes de entrar en los retoques en el ensayo de 1974, será necesario tener una idea de cuatro desarrollos significativos que se han producido en la sociedad y en la teología y que ahora matizan la misión de la Iglesia local y universal.

1. El crecimiento del ateísmo: 0,2% eran ateos en 1900; hoy son el 21%. El 33% de los hombres son cristianos, porcentaje que probablemente será el mismo en el año 2000. Estas cifras indican que las posibilidades y retos que se abren a la misión nunca han sido seguramente tan grandes en toda la larga historia de la Iglesia.

2 El desarrollo de la teología política: los problemas políticos, sociales, familiares, y económicos de nuestra época (por ejemplo: el aborto, el hambre en el mundo, la guerra nuclear, los derechos y la dignidad de mujer, la sima cada vez más honda entre pueblos o naciones ricas y pobres) han obligado a la Iglesia a escuchar a las víctimas de la sociedad, o analizar las estructuras sociales que las aplastan, y a examinar en qué medida la tradición, las instituciones y el lenguaje cristianos participan en estas estructuras de pecado. Los Obispos reunidos en conferencias episcopales han lanzado mensajes sociales sobre temas tales como la opción preferencial por los pobres, las armas nucleares y la paz, o las cuestiones económicas De esto han resultado discusiones animadas en el interior y en el exterior de 1a Iglesia. Además Pablo VI y Juan Pablo II han reiterado con frecuencia el compromiso de la Iglesia en el servicio de la justicia y de la compasión.

3. La aparición de una Iglesia mundial: en 1971, Walbert Buhlman publicaba «La troisiéme Eglise est lá; un estudio fenomenológico de la noción según la cual Vaticano II ha mar-cado la aparición de la Iglesia como Iglesia Mundal. Por otra parte, el eminente teólogo jesuita Karl Rahner (1904-1984) publicó en 1979 un breve ensayo que ha quedado como punto de referencia clásico en las discusiones sobre este tema y sus importantes consecuencias Rahner ha dividido la historia de la Iglesia en tres períodos: 1) el corto período judío-cristiano (30-49), cuando el cristianismo fue proclamado en tierra de Israel; 2) el período de la Iglesia presente en una ragión cultural distinta, es decir, la cultura y civilización de Europa y de América del Norte (49-1962); 3) el período actual en que la vida de la Iglesia se manifiesta prácticamente en el mundo entero. Rahner se daba perfecta cuenta de que la Iglesia ha sido siempre, en principio, una Iglesia mundial porque su misión fue siempre universal. Pero el Vaticano II, bajo la influencia del Espíritu Santo, ha ofrecido por primera vez la visión de una Iglesia mundial, de forma plenamente oficial. Esto quiere decir, que, ahora, la Iglesia reconoce y acepta las diferencias esenciales entre las culturas y que busca los medios no sólo para formular el Evangelio en cada ambiente cultural, sino para sacar de cada cultura una enseñanza sobre Cristo Resucitado. En otras palabras, todo país es ahora tierra de misión. En conclusión, Rahner lanzaba un grito de alarma: si la Iglesia no se desembaraza de su carácter europeo y romano, seguirá siendo una Iglesia occidental y traicionará en fin de cuentas el pensamiento del Vaticano II.

4. La aparición de la Iglesia como comunidad de discípulos: por ser un misterio, la Iglesia no puede reducirse a sólo una imagen o a un solo modelo. Después del Vaticano II, se ha insistido mucho sobre los modelos de la Iglesia, especial-mente los cinco modelos enumerados por Avery Dulles en su libro «Models of the Church»: comunión, heraldo, sacramento, sierva e institución.

Estos cinco modelos son complementarios y nunca se excluyen. Cuando se confrontan y relacionan denotan que la Iglesia institucional es una comunidad interpersonal, pero, a la vez una comunidad misionera con un triple designio: enseñar el Evangelio, dar testimonio del Reino de Dios, servir a los necesitados y oprimidos. Pero falta todavía algo a esta descripción: la dimensión personal. La Iglesia no está también compuesta de individuos que, en la fe, la esperanza y la caridad responden personalmente al Dios de Jesucristo? Esta dimensión es importante porque, en este nivel, y aun cuando todos los hombres y mujeres reciben del Espíritu dones diferentes todos son iguales en dignidad y en libertad. En este nivel, todas las mujeres y todos los hombres son discípulos y aprendices; todos estrechan la cruz; todos deben apropiarse el Espíritu de Jesús y su misión. Este modelo asimila la Iglesia universal a una comunidad mundial de discípulos.

Juan Pablo II puso de relieve este modelo en 1979 en su primera Encíclica «Redemptor Hominis» (ver n. 21) y Dulles escribió sobre este tema en 1981 un artículo profundo. El modelo de «discípulos» corresponde bien a la situación y necesidades de la Iglesia de nuestro tiempo, más que a las generaciones que nos precedieron. Dada la influencia invadente del ateísmo, del secularismo y de los valores anti-cristianos, así como el atractivo de muchas religiones del mundo, los cristianos no participarán en la Iglesia y en su misión sino en la medida en que hayan atendido a una llamada personal a la que responderán de forma libre y consciente, permitiendo así que Cristo resucitado esté en el corazón de su vida.



La misionologia hoy

La Iglesia ha sido siempre misionera. Por orden de Jesucristo e impulsada por el Espíritu, se dio a evangelizar y bautizar a todas las naciones. A todos los hombres y a todas las mujeres, la Iglesia ha proclamado el Evangelio de Jesús y su convicción de que El es el principio de la vida eterna, que da a la historia su significado y que es el modelo de la humanidad.

La teología de las misiones ha evolucionado costantemente para responder a las necesidades de las personas objeto de la evangelización. En nuestros días se ha emprendido un estudio intensivo de la misionología. La misionología contemporánea ha puesto en relieve dos importantes puntos débiles en la actividad y teología misioneras de antes del Vaticano II. Primeramente, los misioneros ofrecían el Cristo de su propia cultura a la gente que evangelizaban sin preocuparse de buscar una adaptación a la cultura nueva. Nos faltaba entonces una idea clara del pluralismo cultural. No éramos una Iglesia mundial en el sentido plenamente oficial del término. Luego, los misioneros se esforzaban en convertir al cristianismo a todas las naciones y a todas las religiones, partiendo de la convicción de que el cristianismo era verdadero y que todas las religiones del mundo eran falsas. Nos faltaba una teología del pluralismo religioso.

Cristo y el pluralismo cultural

La evangelización es la actividad por la que la Iglesia proclama el Evangelio para suscitar una fe viva en los que no conocen a Cristo y para intensificar esta fe en los cristianos.

Recientemente se han puesto en tela de juicio dos aspectos de la evangelización: Uno concierne a la metodología de la evangelización. Puede que en algunas ocasiones se haya producido una falta de atención con la autonomía de cada cultura, Cuando un misionero iba del oeste (o del norte al sur), estaba admitido que aportaba a la nueva cultura la imagen occidental de Cristo y de su Iglesia. Antes del Vaticano II, los misioneros creaban artificialmente su propio tipo de sociedad en vez de integrarse en una cultura autónoma que ya existía, con sus valores propios y tradiciones humanas. Uno se da cuenta hoy de que el Evangelio puede y debe ser adaptado a todas las culturas. No sólo una cultura extranjera puede enriquecerse al descubrir que sus valores y tradiciones auténticas pueden referirse a Cristo como a su fuente, sino que es la misma relación del misionero con Cristo la que puede encontrarse enriquecida cuando descubre que Cristo y su Espíritu están ya presentes para esa gente y su cultura. Si, en el pasado, los misioneros pensaban que tenían mucho que dar y enseñar, hoy reconocen que tienen también mucho que recibir y aprender.

Es bueno hacer notar que este cambio con relación a los países de misión no es más que una manifestación de un cambio mucho mayor que se da en el mundo como consecuencia de la escalada del nacionalismo y de una toma de conciencia más honda. Los países del Tercer Mundo, por ejemplo, han contestado el éxito de las naciones occidentales que se han colocado en el centro del mundo, controlan la mayor parte de los recursos del mundo, interpretan la historia humana según un eje que pasa por su inmediato pasado...

El otro aspecto de la actividad misionera que se ha puesto en tela de juicio es sus limitaciones en el terreno estricto espiritual y religioso. Algunas personas han sostenido que la evangelización no puede darse si las estructuras inhumanas y opresivas en el régimen político social o económico no son denunciadas y cambiadas.

En América Latina es en donde más especialmente se han desarrollado las diversas teologías de la liberación.

La teología de la liberación no quiere ser una sección suplementaria de la teología. Se trata de una reflexión seria sobre temas cristianos de siempre, pero desde el interior de la experiencia de una participación en las luchas por la liberación. El rasgo común de las diferentes teologías de la liberación está en su deseo de reinterpretar el Evangelio partiendo de la perspectiva de los pobres, de los oprimidos y de los que han sido desde siempre excluidos de la reflexión teológica. Otro cambio: mientras que la teología del Vaticano II se concentraba en la reforma interna de la Iglesia, la teología de la liberación en sus variadas formas se comprometía en los retos fundamentales del proceso de liberación en el interior de la sociedad.

Los que se han dejado influenciar por una teología de la liberación deben responder actualmente a cuestiones muy serias. Muchos misioneros emprendedores se encuentran implicados en actividades políticas, sociales y económicas del país en el que trabajan. Este compromiso ha llevado a algunos de ellos a actividades revolucionarias que implican actos de violencia Y ahora se preguntan hasta qué punto pueden jugar un papel revolucionario y político. Y quieren saber si debieran limitarse en sus actividades a las que son estrictamente pastorales. Parece de verdad (como para Jesús) que vivir fielmente el Evangelio, cumpliendo su triple misión de enseñanza, testimonio y servicio de los necesidades sea la actitud más revolucionaria que se pueda adoptar Aun más, esta forma de interpretar la vida de Jesús está de acuerdo con las investigaciones contemporáneas que presentan a Jesús como un revolucionario político. El Evangelio dice que su reino no era de este mundo, es decir de un mundo desfigurado por 1a historia del pecado.



Todavía no se ve claro cuál sea la posición definitiva de la teología de la liberación. Pero esta teología ha manifestado que los que enseñan y predican el Evangelio deben ser muy conscientes del «pecado del mundo»: hay una situación de pecado caracterizada por la opresión, 1a dominación, la explotación. Esta situación debe ser denunciada y superada para instaurar el Evangelio cristiano de la fraternidad, de la justicia, de la paz.




UNA TEOLOGIA DE LA MISION PARA LA IGLESIA LOCAL Y UNIVERSAL (2)

Cristo y el pluralismo religioso

Hay muchas religiones. Desde el punto de vista católico la costumbre era agruparlas todas en «no-católicas» y «no-cristianas». El diálogo de la Iglesia con cada uno de esos grupos tenía un objetivo distinto. El diálogo de la Iglesia con las otras Iglesias cristianas va orientado hacia la reunión y una comunión más llena en Cristo. Las dimensiones de este artículo no permiten una discusión sobre los recientes desarrollos en materia de diálogo ecuménico. Baste indicar que el diálogo entre la Iglesia católica y los otros cristianos parece evolucionar en la misma dirección que el diálogo con las religiones del mundo. Es decir, hacia una teología del pluralismo religioso.

Pero puesto que las relaciones de la Iglesia con las religiones del mundo son más complejas y también más significativas que el diálogo con las otras Iglesias cristianas cuando se intenta tener una idea de la teología de la misión, vamos a esbozar ahora estas relaciones.

En una época reciente, la Iglesia, en su concepción de sí misma frente a las religiones del mundo, ha adoptado sucesivamente dos paradigmas antes de pasar a un tercero. Estos cambios gravitan en torno del Vaticano II y se designan como preconciliar, conciliar y postconciliar.

La misionología católica ha llegado a otra posición porque se ha llegado a un examen más pro-fundo de algunos conceptos más fundamentales implicados en el ministerio de la evangelización. Será posible entender la misionología actual cuando se hayan examinado los cambios que se han dado en nuestra concepción de cuatro temas que tienen una interrelación;

1. la salvación

2. la mediación de Cristo

3. la conversión

4. religión verdadera y falsa.


Catálogo: bitstream -> 001
001 -> Estimación de los rendimientos en actividades topográficas juan Carlos Sanabria Zarate universidad del quindío facultad de ingeniería programa de topografía armenia-quindíO
001 -> * La dimensión estimulante de estas fichas para los lectores, ciertamente, pero también para los propios autores
001 -> Luisa yasmith bertel pizarro. Carolina montalvo paternina. Jenifer sofia thowinsson vides
001 -> Cuando aparece este número -, se celebra un Congreso de la oiec sobre el Tema
001 -> El primer número de lasalliana apareció en octubre de 1983. Desde entonces salieron regularmente tres carpetas cada año. Y en octubre de 1987, con el número 13, la publicación señalaba su final
001 -> En este número de Lasalliana que termina el año académico de 1984-85, además de las veinte fichas acostumbradas, hallarán la lista de las 120 fichas publicadas en el curso de estos dos últimos años
001 -> Lasaliana
001 -> Proceso: Seguridad Industrial y Salud Ocupacional Tipo de Documento
001 -> Teoría de la mente y conductas agresivas en niños de a años en tres colegios de la ciudad de bogotá


Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad