Guía de contenido: memoria la memoria humana



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Departamento de Filosofía 2018

Profesora Javiera Hernández V.


Guía de contenido: MEMORIA

La memoria humana es una función del cerebro que permite al ser humano adquirir, almacenar y recuperar información sobre distintos tipos de conocimientos, habilidades y experiencias pasadas. Es una de las funciones humanas más estudiadas en la Psicología. La memoria humana es un proceso mental y una de las funciones más importantes de nuestro cerebro; es ocasionada por la conexión sináptica entre neuronas y se define como la capacidad para recordar. Piensa un momento en todas las actividades que llevas a cabo en tu día a día: caminar, hablar, leer, cocinar, trabajar, conducir… Todas ellas han requerido un aprendizaje previo que sin la facultad psíquica de la memoria no las podrías llevar a cabo. Si bien la memoria no es completa ni absoluta -de hecho, muchos de nuestros recuerdos son erróneos o distorsionados de la realidad-, la supervivencia de cada individuo depende de la capacidad de la memoria para recordar, por tanto, la importancia de la misma no debería ser subestimada. Para la supervivencia segura, un individuo debe recordar: quién es, quiénes son los otros, las experiencias pasadas, lo qué es peligroso y lo qué es seguro…Sin un recuerdo del pasado, no podemos operar en el presente o pensar en el futuro, por tanto, una persona sin memoria podría ser comparada con un vegetal.



Para poder memorizar o conseguir que la información que nos rodea y/o experiencias que vivimos lleguen a nuestro sistema de memoria pasa por una serie de etapas y/o procesos:

Codificación. Es el proceso inicial por el que la información nos llega y se transforma en una representación mental. En estos momentos, la mente interpreta la información recibida inmediatamente en el cerebro a través de los sentidos. Si, además, se presta atención a esta información, el registro que se hará de ella será más rico y más resistente al olvido.

Almacenamiento. Es el archivo y mantenimiento de la información para poder acceder a ella cuando se requiera, para ser utilizada cuando sea necesaria. Para que tanto el conocimiento que adquirimos como nuestras vivencias personales sigan almacenadas en nuestra memoria es conveniente acceder a ellas en la mayoría de las ocasiones.

Evocación de la información. Se refiere al hecho de recuperar o acceder a la información que, en su momento, fue registrada y almacenada. Implica llevar de nuevo el recuerdo a la conciencia. Existen distintas formas de evocación:

-Libre. Es el recuerdo directo de información. Por ejemplo, recordar lo que debemos comprar sin llevar lista.

-Por reconocimiento. En este caso, el disponer de distintas opciones nos puede permitir recordar lo correcto. Por ejemplo, los exámenes tipo test.

-Inducida. Sucede cuando, sin nosotros pretenderlo, nos vienen de repente ciertos recuerdos a partir de un determinado estímulo. Por ejemplo, cuando el olor de un guiso nos «transporta» a momentos de nuestra infancia.

Tipos de memoria:

Según el formato de codificación:

Memoria sensorial: hace referencia a la información que evocamos representándola a través de los sentidos. Se distingue así entre memoria visual, memoria auditiva, memoria olfativa, memoria visoespacial.

Memoria verbal: memoria para la información en forma de palabras, tanto oral como escrita.

Según el tiempo transcurrido:

-Memoria a Corto Plazo (MCP): es la memoria encargada de la información durante varios segundos o minutos en la mente a nivel consciente. Su capacidad es limitada, en torno a 7-9 elementos, y la información que retiene solamente se consolida si se transfiere a la llamada Memoria a Largo Plazo. Un ejemplo de cuándo emplearíamos este tipo de memoria es cuando queremos memorizar los números premiados de la loto que acaban de anunciar por radio o TV, hasta que podemos anotarlos en un papel.

-Memoria a Largo Plazo (MLP): es la memoria encargada de mantener la información almacenada en nuestro cerebro durante períodos extensos de tiempo o de forma permanente. A diferencia de la MCP, su capacidad es ilimitada. Tipos:

Memoria demorada: se refiere a los hechos ocurridos o la información presentada en los minutos previos.

Memoria reciente: hace referencia a los hechos sucedidos o información recibida en horas, días o semanas anteriores (p. ej., lo que hicimos el fin de semana).

Memoria remota: referida a los hechos que sucedieron o información que fue procesada hace muchos años.

Por otra parte, en la MLP se almacenan distintos tipos de información, datos y aprendizajes, lo que da lugar a otros tipos de memoria. Los tipos de de MLP según el tipo de información almacenada son:



La memoria episódica o autobiográfica: es la que nos permite recordar hechos concretos, como lo que hicimos el pasado domingo, lo que hemos comido hoy, o cómo fue nuestro primer día a la escuela; también lo que debemos hacer mañana o recordar pagar las facturas a final de mes. En definitiva, el tipo de información que aquí se almacena es de significado personal y biográfico.

La memoria semántica: en ella se almacena el conocimiento que poseemos de hechos y conceptos (conocimientos culturales y del mundo en general), además del significado de las palabras y el vocabulario en general. Gracias a la memoria semántica sabemos que Colón descubrió América, o que el plátano es una fruta.

La memoria procedimental: en ella se almacenan nuestras habilidades y destrezas. Por ejemplo, gracias a la memoria procedimental podemos ir en bicicleta, conducir, nadar, coser, atarnos los zapatos, etc., sin esfuerzo mental, sin tener que pensar en cómo se hace.

¿POR QUÉ FALLA LA MEMORIA?

A.-La falta de atención: La atención es la llave de la memoria: si no prestamos atención a las cosas, no vamos a poder almacenarlas. En ese sentido hay una forma muy frecuente de «despistes» que, en realidad, no supone un fallo de memoria sino más bien de atención. Por ejemplo, coger el coche para ir a casa de un amigo y, de repente, darnos cuenta de que estamos yendo hacia la casa de algún familiar que para nosotros es una ruta mucho más familiar; o ir a una estancia de la casa con la intención de hacer algo y, sin saber cómo, nos hemos puesto a hacer otra cosa distinta.

B.- El desuso y el paso del tiempo: Los recuerdos se debilitan o decaen cuando no se usan. Una de las teorías que explica por qué puede suceder es la teoría del decaimiento, según la cual cada vez que se aprende algo se crea una nueva huella mnésica que, si no es evocada ni recreada durante mucho tiempo, decae, se debilita, pudiendo llegar a desaparecer y, por consiguiente, a perderse la información. Esto puede suceder, por ejemplo, cuando queremos llevar a cabo alguna operación matemática que se nos daba tan bien en la infancia (una raíz cuadrada, una regla de tres, etc.) o recitar los afluentes de un río.

C.-La interferencia de unos aprendizajes sobre otros: Hay ocasiones que ciertos aprendizajes y/o recuerdos compiten e interfieren entre sí. Cuando algunas informaciones son muy similares entre sí es fácil que se produzcan interferencias. Estas pueden ser de dos tipos:

Proactiva: se produce cuando una información almacenada más antigua dificulta recordar datos más recientes. Por ejemplo: si nos vamos a conducir con un coche por Inglaterra. Retroactiva: sucede cuando el registro de nueva información interfiere en la capacidad para recordar información aprendida previamente. Un ejemplo: por fin nos hemos familiarizado con el manejo de un nuevo modelo de teléfono móvil cuando un día, por algún motivo, necesitamos usar el antiguo, y entonces nos cuesta recordar cómo se abría la agenda, cómo se mandaba un mensaje, etc.

D.- El estado emocional: Todas las experiencias que tienen un impacto emocional se recuerdan con facilidad; ni las tragedias ni las alegrías se olvidan. Todo reside en una 6 explicación hormonal: en esas circunstancias, la glándula suprarrenal secreta adrenalina y cortisol, las llamadas "hormonas del estrés". Paradójicamente, existe un fenómeno conocido con el nombre del olvido motivado: en ocasiones, aunque sea de forma inconsciente, participamos activamente en el olvido de algunos sucesos, especialmente los de naturaleza traumática o perturbadora, para tratar de evitar o minimizar el impacto emocional negativo que puedan tener.

Fallos en los procesos de memoria:

Fallos en el registro o codificación: Estos fallos suelen deberse a: fallos de atención, o bien a que no hemos prestado suficiente atención, bien porque algo nos ha distraído (nos daban un recado por teléfono mientras estábamos mirando la televisión; probablemente, luego no recordemos qué nos han dicho), bien porque la información que nos daban no nos interesaba o motivaba lo suficiente y, tal vez, estábamos absortos en nuestros propios pensamientos. la poca o mala comprensión de lo que se retiene; por ejemplo, leer de forma pasiva y superficial, sin reflexionar acerca de lo leído.

Fallos en los procesos de almacenamiento: no hacer repasos; o hacer los repasos demasiado tarde y cuando ya se ha acumulado demasiada información. Fallos en los procesos de evocación. A veces, a pesar de que la información está almacenada en nuestra memoria, tenemos fallos en la evocación o recuperación de información.



CÓMO MEJORAR LA MEMORIA:

Prestar más atención a las cosas: la atención es la llave de la memoria. Tenemos que leer prestando atención, tenemos que prestar atención a las conversaciones, tenemos que prestar atención a lo que hacemos, etc. Realizar ejercicios para mejorar el estado emocional: relajación, respiración,.. Son especialmente útiles para el estudio, especialmente en épocas de examen. Uso de estrategias de memoria: Evocar imágenes es más fácil que evocar conceptos en abstracto o verbalmente. Asociación: cuantas más conexiones se establezcan mentalmente entre los conceptos nuevos y los que ya se poseen más fáciles resultará la memorización. Hay diversas maneras de asociar: Comparar o contrastar: nos acordamos de algo porque se parece o se diferencia de algo que conocemos. Por ejemplo, la 2ª Guerra Mundial comenzó el año en el que nació mi padre. Realizar analogías: buscamos parecidos. Por ejemplo el nombre de una persona nos recuerda al de un famoso tenista. Realizar asociaciones ilógicas: tratamos de memorizar una lista de objetos realizando asociaciones sin sentido. Por ejemplo, una lista de compra (leche, galletas, tomate, pan y cebolla): "Una galleta se fue a bañar en un vaso de leche, pero cuando se fue a tirar vio que estaba roja del color del tomate, flotando había un trozo de pan jugando con una cebolla."

Agrupación: consiste en juntar en varias unidades una información que es relativamente extensa. Por ejemplo, si queremos recordar un número de teléfono -917104026- nos resultará más fácil si los números los juntamos en pequeños grupos: "91-710-40-26". Categorización: consiste en agrupar la información por categorías. Por ejemplo, una lista de compra: leche, galletas, lejía, tomate, detergente, pan y cebolla, podríamos agruparlo de la siguiente manera: 8 Cosas para el desayuno: leche, galletas. Productos de limpieza: lejía, detergente. Otros productos de comida: tomate, pan y cebolla. Repaso y/o repetición: consiste en repasar y repetir de vez en cuando aquellas cosas que son importantes y debemos recordar es muy útil, sobre todo en el caso de recuerdos de nombres de calle, de nº de teléfono, nombres de personas. . Potenciar la actividad mental. Algunas actividades que mejoran especialmente la memoria: Pasatiempos: crucigramas, anagramas, etc. Juegos: Juegos memory Trivial Juegos de lenguaje: scrable, ahorcado, etc. Realización de actividades mentalmente complejas y estimulantes en libros especializados y/o talleres de estimulación menta



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