G. S. Kirk y J. E. Raven Los filósofos presocráticos



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36 Eurípides, fr. 484 (de Melanipa la Sabia)

36 Y no es mío sino de mi madre el mito de cómo el cielo y la tierra eran una sola forma; y cómo, después que se separaron uno de otra en dos partes, generan todas las cosas y las sacaron a la luz: árboles, volátiles, fieras, los seres que el mar salado alimenta y la raza de los mortales.


nota 1 al texto griego:

1 Diels atribuyó a Demócrito la cosmogonía y antropogonía de este primer libro de Diodoro (quien, poco después de este pasaje, citaba a 36). No se menciona en ella a los átomos, como notó Cornford, aunque es posible que algunos detalles de los estadios posteriores procedan del Mikro\j dia/kosmoj (págs. 564-5 y n. 1). El desarrollo de la sociedad es semejante al que describió Protágoras en el diálogo platónico del mismo nombre. Toda la versión es ecléctica, si bien sus rasgos generales, de un marcado carácter jonio, se originaron en el siglo v; y, como tal, es posible que contenga ideas cosmogónicas tradicionales.


37 Pues en la composición original del universo, el cielo y la tierra tenían una sola forma, por tener mezclada su naturaleza; después, separados sus cuerpos uno de otro, el mundo recibió toda la disposición que en él vemos...

38 Apolonio de Rodas, I 496



nota 2 al texto griego:

2 El que canta es Orfeo, pero la cosmogonía no tiene nada en común con las versiones "órficas" específicas (§ 4): Apolonio puso en boca de Orfeo, naturalmente, la versión que tenía un mayor carácter de antigüedad de todas las que conoció.

38 Cantaba cómo la tierra, el cielo y el mar, unidos antes entre sí en una sola forma, se separaron unos de otros por causa de una disputa destructora; y cómo las estrellas, la luna y los caminos del sol tienen para siempre, en el éter, un límite firme.

Ya hemos sugerido más arriba que el primer estadio implícito, aunque no lo destaca, de la cosmogonía de Hesíodo era la separación del cielo y de la tierra. Las citas 36-38 demuestran que esta idea era bastante familiar a los griegos, si bien sólo la cita 36 es del siglo ν (las demás son notablemente posteriores); sin embargo tiene una especial importancia porque afirma explícitamente que la descripción de la separación del cielo y de la tierra se transmitía de padres a hijos, es decir, que tenía el carácter de una versión popular y tradicional. No se le conoce ningún paralelo científico, aunque pudo haberse mezclado con teorías jonias especializadas como las que aparecen en 37 y su continuación.

LA SEPARACIÓN EN LAS FUENTES NO GRIEGAS


La escisión de la tierra del cielo es un mecanismo cosmogónico que emplearon con gran profusión, mucho antes de las primeras ideas cosmogónicas griegas conocidas, las narraciones mitológicas de las grandes culturas del Oriente próximo. (Este recurso es, en realidad, común a muchas culturas diferentes: cf. de modo especial el mito maorí de la separación de Rangi (cielo) y de Papa (tierra) por obra de su hijo oprimido, en estrecho paralelo con 39). Y así, una glosa, de finales del primer milenio a. C., al egipcio Libro de los Muertos explica que "Re comenzó a aparecer como rey, como un rey que existía antes de que tuvieran lugar las ascensiones de Shu, cuando estaba en la colina que hay en Hermópolis" (ANET 4). Shu es el dios-aire, que, escupido por Re, asciende hasta la diosa del cielo, Nut, desde el dios-tierra, Keb. En el Canto de Ullikummi, hurro-hetita (ANET 125; Gur-ney, The Hittites 190-4), Upelluri, un duplicado de Atlas, dice: "Cuando el cielo y la tierra fueron edificados sobre mí, yo no sabía nada de ello, y cuando vinieron y escindieron el cielo y la tierra con un hacha, yo no sabía nada de ello". En la épica babilonia de la Creación (iv, 137ss.; ANET 67), Marduk corta el cuerpo de la diosa de las aguas primigenias, Tiamat, y convierte una mitad en el firmamento (que contiene las aguas celestes) y la otra mitad en Apsu, el abismo, y en Esharra, la "gran morada" o firmamento de la tierra. Éste es el primer estadio de la composición del mundo, tal como nosotros lo conocemos hoy, aunque es una etapa secundaria en la historia, mucho más antigua, del panteón babilonio. En otra versión posterior, semítica, Génesis I. se divide a las aguas primigenias de un modo semejante: "Y dijo Dios: que haya un firmamento en medio de las aguas y divida las aguas de las aguas. Y Dios hizo el firmamento y dividió las aguas que estaban bajo el firmamento de las aguas que estaban encima del firmamento. Y fue así. Y Dios llamó al firmamento Cielo" (Génesis I 6-8) 23.
La idea de la separación del cielo y de la tierra, en consecuencia, estaba implícita en varias versiones mitológicas no griegas anteriores a Hesíodo. En la sección próxima hemos de ver que la descripción hesiódica de las primeras generaciones de los dioses es la versión de un mito procedente, en lo fundamental, del Oriente próximo, que aparece también en una narración hurro-hetita que nos ha sido transmitida. No hay, por tanto, ningún rasgo sorprendente en el tema hesiódico de la separación —tanto implícitamente en el concepto cuasi-racionalista del Χάος γένετ' de la cosmogonía formal, como, de un modo más explícito, aunque bajo un disfraz mitopoyético del todo, en la historia de la mutilación que vamos a considerar a continuación.
EL MITO DE LA MUTILACIÓN EN LA «TEOGONIA»

39 Hesíodo, Teogonía 154






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