Fundamentos de Pastoral Juvenil



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Fundamentos de Pastoral Juvenil

Autor


Jaime Morales Herrera

Seminario Internacional de Miami

Miami International Seminary

14401 Old Cutler Road

Miami, FL 33158

305-238-8121 ext. 315

email, MINTS@ocpc.org

web site, www.MINTS.ws


2006

INDICE

Programa del curso………………………………………………………………………………… 3

Introducción…………………………………………………………………………………………… 5

Capítulo 1……………………………………………………………………………………………… 6

Pastoral Juvenil

Capítulo 2……………………………………………………………………………………………… 12

El Método Pastoral: El Discipulado

Capítulo 3……………………………………………………………………………………………… 21

La Modalidad Individual en la Pastoral Juvenil

Capítulo 4……………………………………………………………………………………………… 30

La Modalidad Grupal en la Pastoral Juvenil

Capítulo 5……………………………………………………………………………………………… 36

Métodos y Técnicas de Trabajo Juvenil

Capítulo 6……………………………………………………………………………………………… 41

El Método Participativo

Capítulo 7……………………………………………………………………………………………… 53

Técnicas Participativas

Capítulo 8……………………………………………………………………………………………… 69

El Curriculum de Formación de Jóvenes

Conclusión……………………………………………………………………………………………… 81


Bibliografía…………………………………………………………………………………………….. 82

Apéndice 1: Ejemplos de Metodología Participativa……………………………. 83

Apéndice 2: Libros recomendados………………………………………………………. 98

PROGRAMA DEL CURSO



Nombre del curso: Introducción a la Pastoral Juvenil

Profesor: Jaime Morales Herrera

Créditos: 3
Objetivos

A. Conocimientos

  1. Explicar el propósito último de la pastoral juvenil y cómo este se aplica en diferentes modelos de trabajo juvenil

  2. Explicar en que consiste el discipulado cristiano en el contexto original y aplicarlo como método pastoral con el trabajo juvenil

  3. Definir las modalidades, métodos y técnicas de trabajo juvenil.


B. Actitudes

  1. Comprender la relevancia del ministerio juvenil en las congregaciones cristianas

  2. Tomar conciencia sobre que conocimientos, actitudes y habilidades debe obtener para corresponder al perfil pastoral juvenil.

  3. Comprender la labor educativa del pastor de jóvenes


C. Habilidades

  1. Aplicar los distintas modalidades de pastoral juvenil grupal en su grupo de jóvenes

  2. Aplicar en su grupo de jóvenes un currículo equilibrado y pertinente de formación cristiana


Evaluación

  1. Proyecto 1: Hacer un planeamiento didáctico para dar un tema del “Currículo de Formación de Jóvenes” grupo de jóvenes en tres o cuatro sesiones mediante una metodología participativa. Puedes ver el ejemplo en el apéndice como una guía de lo que se debe entregar. 25%.

  2. Proyecto 2: Hacer un informe de lectura de un libro del apéndice 2. Debe reflejar la filosofía o visión de este autor sobre la pastoral o el ministerio juvenil. 30%

  3. Realizar las tareas de cada capítulo. 30% (3.75% por cada capítulo)

  4. Asistencia al curso. 15%

INTRODUCCIÓN
El presente curso pretende dar un panorama con relación al trabajo pastoral con adolescentes y jóvenes en nuestras iglesias. Este busca delimitar el propósito último de la pastoral juvenil al igual que las modalidades, métodos y técnicas necesarias para realizar un ministerio juvenil pertinente y adecuado para las necesidades propias de ese período de vida. Es un curso tan necesario para toda aquella persona que trabaja con jóvenes como para pastores generales que buscan entender mejor esta población de su iglesia.

Capítulo 1

Pastoral Juvenil
Objetivos

1. Definir que es la pastoral juvenil.

2. Identificar lo que un pastor de jóvenes debe conocer.
¿Qué es la pastoral juvenil?
En los últimos años escuchamos hablar de pastoral juvenil en libros, congresos, cursos, internet, etc. Es un concepto que aunque muchos lo han asociado al catolicismo romano, está tomando preponderancia en el contexto evangélico. Pero, ¿es solamente una moda o es algo más que eso? Ante esta interrogante afirmamos que la pastoral juvenil no es una moda sino más bien una necesidad. Pero, ¿qué es realmente pastoral juvenil? Para ello debemos definir primeramente ¿Qué es un pastor?
Un pastor es aquel que ha sido llamado por Dios para cuidar de su grey. La pastoral puede ser definida cómo el cuidado integral de los miembros del Cuerpo de Cristo. Félix Ortiz nos menciona que este don capacita al que lo recibe para tener cuidado de las necesidades de los creyentes que Dios ha colocado bajo su responsabilidad1. El cuestionario modificado “Houts-Wagner” lo define como “la capacidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para que asuman la responsabilidad personal de largo plazo por el bienestar, la vida espiritual, las enseñanzas, el amor y la comunicación de un grupo de creyentes”2.
El mejor ejemplo de ello es nuestro Señor Jesucristo el cuál ha sido llamado el Buen Pastor (Jn 10:11), “Gran Pastor” (Hb 13:20), el “Príncipe de los Pastores” (1 P 5:4), “Pastor y Obispo de nuestras almas” (1 P 2:25).
El don de pastor es enlistado en los dones que llamamos ministeriales junto con otros dones como lo son el maestro, el profeta, el evangelista y el apóstol (Ef. 4:10-11). Este don es llamado como tal en pocos versos de la Escritura (Ef 4:11; Hb 13:7; 17; 24). También es identificado con la palabra “anciano” (Hch 20:17; 1 P 5:1; Stgo 5:14; 1 Tm 5:16; Ti 1:5; 2 Jn 1; 3 Jn 1) y la palabra “obispo” (Hch 20:28; Fil 1:1; 1 Tm 3:1; Ti 1:7) en las Sagradas Escrituras.

Así la pastoral juvenil puede ser definida como el cuidado integral de un miembro en la etapa de desarrollo conocida como juventud. La pastoral juvenil es integral, es decir, debe atender las diferentes áreas de necesidad que tienen los jóvenes, estás no deben limitarse a las espirituales, sino que son de toda índole (físicas, emocionales, intelectuales, sociales, vocacionales, etc.). Debemos dejar de creer que el ser humano es sólo un alma y realmente verlo en su dimensión plena.


Según Rosidalia Vargas, coordinadora del Programa "Hacia una Pastoral Juvenil", la pastoral juvenil puede definirse como "aquel acercamiento pastoral que participa en la formación integral del joven desde una perspectiva cristiana. No lo ve como un espíritu aislado de su cuerpo y su realidad, sino que se acerca tomando en cuenta su realidad, su contexto, sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales; y en actitud de acompañamiento le edifica, motiva e inspira a imitar a Cristo como modelo, a la Palabra como norma de fe y conducta, y a la evangelización como estilo de vida".


¿Qué debe conocer un pastor de jóvenes?


  1. Teología

El pastor de jóvenes necesita conocer la Biblia primeramente. Es curioso que muchos líderes de jóvenes no han leído la Biblia completa siquiera una vez. Luego de ello, debe tener un conocimiento básico de doctrina para poder guiar al rebaño por las sendas de la verdad. Las sectas y religiones están creciendo en Latinoamérica y es una realidad que todo líder debe estar preparado para enfrentar.
Por otro lado, debe tener una perspectiva adecuada del plan de Dios a través de la historia bíblica y cristiana. Los jóvenes muchas veces preguntan el porque de tanta división en denominaciones de la iglesia protestante, y sin una adecuada visión de la historia cristiana es difícil responder a estás interrogantes. Debe saber como llevar a otros a los pies de Cristo – algo que se espera los chicos aprendan de él por modelaje - y cómo ejercer un ministerio. No podemos enviar a los jóvenes a ganar personas para Cristo si nosotros no somos primero ejemplo, no podemos esperar que se integren al ministerio de la iglesia si primeramente nosotros no somos obreros preparados.


  1. Psicología

Debe conocer el proceso de desarrollo humano para poder ubicarse en los pies de los jóvenes, estar al tanto de cuales son los cambios que atraviesa una persona en la adolescencia y los diversos procesos que deben ser completados en esta etapa como lo son la independencia de los padres, la formación de un proyecto de vida inicial y la formación de la propia identidad.
Debe poder atender cuestiones y problemas específicos que aquejan a la juventud por medio de consejería y enseñanza bíblica. La problemática social en la juventud es alarmante: suicidios, abuso de drogas (alcohol, tabaco u cosas más fuertes), anorexia y bulimia, etc.


  1. Sociología

El pastor de jóvenes debe entender el contexto en que se desarrolla el joven. Estar conciente de lo que implica vivir en la era de la postmodernidad llena de relativismo, hedonismo, pluralismo y emocionalismo.
Debe conocer las diversas subculturas en que se agrupan los jóvenes de hoy en día en su propio contexto. Cada región tiene sus propias subculturas adolescentes con sus propias características que los identifican: están los que tienen dinero, los que se visten totalmente de negro y con pelos parados, los que andan en patineta, etc. Debe comprender la influencia que tiene vivir hoy en día en determinado grupo social, y la influencia que tienen los grupos de pares en los individuos.


  1. Administración

Debe poder administrar adecuadamente el grupo en que se desarrolla. Realizar planeamientos con objetivos, metas y estrategias adecuadas. Saber cómo manejar un presupuesto. Conocer cómo organizar su grupo en la forma más eficiente. Saber delegar y supervisar el trabajo. Debe poder organizar eventos de manera que resulten atractivos, adecuados y pertinentes para las necesidades de los jóvenes.


  1. Derecho

Debe poder asesorar a sus jóvenes en cuestiones básicas referentes a los códigos y las leyes relacionadas con la juventud. Las que tienen que ver con el trabajo de los menores de edad, las leyes contra el abuso en sus diferentes formas, etc.

  1. Educación

El pastor de jóvenes debe conocer métodos y técnicas apropiadas para enseñar a sus pupilos. Sus estrategias deben ser innovadoras y actualizadas. Debe conocer cómo realizar un planeamiento didáctico, como evaluar las enseñanzas, etc. Y especialmente debe tener una visión clara del método del Maestro, nuestro Señor Jesucristo: el discipulado cristiano.
Conclusión

Realmente trabajar con jóvenes no es la labor más sencilla de la iglesia; por ello, debe ser llevada a cabo por los que Dios ha llamado a cumplir dicha comisión. Estudiémonos y examinemos ¿Tenemos ese llamado? ¿Qué necesito conocer? ¿En que área necesito mejorar? Respondamos estás preguntan y llevemos a cabo aquello que Dios ha puesto en nuestros corazones.



Preguntas del Capítulo 1


  1. Escriba una definición en propias palabras acerca de lo que es un “pastor”.

  2. ¿Cómo define Félix Ortiz el oficio de pastor?

  3. Cómo define el autor la pastoral juvenil.

  4. Cómo define “pastoral juvenil” la Sra. Vargas?

  5. Explique ¿Por qué es esencial que un pastor de jóvenes tenga conocimientos teológicos?

  6. Explique ¿Por qué es esencial que un pastor de jóvenes tenga conocimientos en el área de psicología (consejería)?

  7. Explique ¿Por qué es esencial que un pastor de jóvenes tenga conocimientos en la rama de sociología?

  8. Explique ¿Por qué es esencial que un pastor de jóvenes tenga conocimientos de administración?

  9. Explique ¿Por qué es importante que un pastor de jóvenes tenga conocimientos en cuestiones legales?

  10. Explique ¿Por qué es esencial que un pastor de jóvenes tenga conocimientos acerca de educación?

Capítulo 2

El Método Pastoral: El Discipulado
Objetivos

  1. Tener una visión clara del concepto de discipulado.

  2. Comparar el discipulado de Jesús con otras formas de discipulado de su tiempo.

  3. Comprender la singularidad del discipulado de Jesús.


Introducción

Hoy en día la iglesia tiene diversos conceptos acerca de ser discípulo y del discipulado; algunos lo ven como la formación del nuevo creyente, otros como un proceso educativo, y así se tienen múltiples visiones de este concepto. Precisamente este fue el método pastoral de nuestro Señor Jesús, por ello es necesario hacer un análisis histórico y bíblico de este método. Vamos a determinar como se observaba este concepto en el momento y lugar en que vivió Jesús de Nazaret, es decir, en la cuenca del Mediterráneo en el siglo primero. Exploraremos los distintos géneros de discípulos que existían en aquel entonces, analizando sus discrepancias y similitudes con el movimiento iniciado por el Nazareno con el fin de determinar el carácter típico o atípico del discipulado cristiano en el tiempo bíblico.


Definición

El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) nos dice que la palabra discípulo viene del latín discipulus y básicamente nos presenta dos acepciones a la palabra "una persona que aprende una doctrina, ciencia o arte bajo la dirección de un maestro" y "una persona que sigue la opinión de una escuela, aun cuando viva en tiempos muy posteriores a los maestros que la establecieron". El Nuevo Testamento también contiene este concepto, expresado en la forma griega mathetes, especialmente en los Evangelios y unos pocos casos en los Hechos de los Apóstoles. En el Antiguo Testamento el término correspondiente limmud no es muy común (Is. 8.16; 50.4; 54.13; Jer. 13.23). Aunque en la literatura rabínica por el contrario resulta familiar el termino talmid entendido como alumno de un rabino. De igual modo se presenta en diversos contextos.


El discipulado en el mundo judío

En 1 Reyes 19:19-21 se nos presenta el primer caso claro de relación maestro - discípulo.


"Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía." (1 Reyes 19:19-21, RVR).
Al igual que en el llamado al discipulado cristiano se observan claramente la renuncia a la familia y los bienes, el ministerio kerigmático y el seguimiento. Aunque cabe aclarar que el llamado de Eliseo por parte de Elías se hacía por orden divina (1 Re 19:16) y en cambio el llamado hecho por Jesús a sus discípulos acontece en virtud de su propia divinidad.
También un precedente es el seguimiento que se da a líderes guerreros carismáticos tanto en tiempos veterotestamentarios como intertestamentarios. Ejemplos de ello son Ehud, Barak, Deborá, Saúl y los macabeos. Cabe mencionar las palabras de Matatías:
"Todo aquel que sienta celo por la Ley y mantenga la alianza, que me siga" (1 Mac 2:273, Biblia de Jerusalén).
Los escribas judíos de época como Hillel o Shamay también estaban rodeados de discípulos. Las Escrituras nos hablan acerca de los discípulos de los fariseos (Mr. 2.18) y además los seguidores de Juan el Bautista eran conocidos como sus discípulos (Mr. 2.18; Jn. 1.35). Practicaban la oración y el ayuno de acuerdo a sus instrucciones (Mr. 2.18; Lc. 11.1), y algunos de ellos le prestaron auxilio cuando estaba en la cárcel, y se ocuparon de su sepultura (Mt. 11.2–7; Mr. 6.29). Por otra parte, los judíos se consideraban, en última instancia, discípulos de Moisés (Jn. 9.28), ya que sus enseñanzas formaban la base de la instrucción rabínica4. Los saduceos, los esenios, los judíos helenos, los zelotes, los sicarios y los herodianos eran otros grupos que correspondían con el concepto de discipulado.
El discipulado en el mundo heleno

En el mundo griego, de la misma manera, los filósofos estaban rodeados de sus alumnos. Dado que los alumnos a menudo adoptaban las enseñanzas características de sus maestros, la palabra discípulo llegó a significar adherente a una concepción particular en religión o filosofía. Un concepto interesante son las conversiones de hombres a la filosofía como Axiotea, Nerinto, Zenón en el fragmento del diálogo de Nerinto y la llamada al seguimiento entre Socrates y Jenofonte "Sigueme ahora... y aprende. Y desde entonces fue oyente de Sócrates"5. Hengel cita algunos movimientos con particularidades religiosas entre estos al médico Menécrates del siglo IV a.C. quién se puso por sobrenombre Zeus y cuyos seguidores eran apodados con otros nombres de divinidades y un tal Apolonio de Tiana del cual nos dice que sus exorcizados se hacen sus discípulos y le aclaman las masas, pero luego le abandonan debido a sus exigencias6.


También en estos se ve nuevamente el principio de renuncia a las posesiones y la ruptura con la familia. Gnilke menciona que Antístenes, discípulo de Socrátes, se contentaba con un bastón, un zurrón y un solo manto, que le caracterizaba como discípulo, y a Crates, discípulo de Aristóteles, quién renunció públicamente a sus bienes7. También se nos dice que "contra Socrátes se levantó ya la acusación que el maestro inducía a sus discípulos a obedecerle a él antes que a sus padres y amigos"8.
El discipulado de Jesús

El ministerio de Jesús y sus discípulos tenía como actividad principal la proclamación de la basileia tou theou (el reino de Dios), estos viajaban de forma itinerante en su ministerio kerigmático; renunciando a radicarse en un lugar y dejando tras sí el lugar donde habían residido. El Diccionario Bíblico Certeza9 nos dice "en algunos casos, por lo menos, (el discipulado) significaba literalmente el abandono del hogar, de compromisos comerciales, y de las posesiones (Mr. 10.21, 28), pero en todos los casos la disposición de poner en primer lugar las demandas de Jesús, sin calcular el costo, era la condición primordial. Semejante actitud sobrepasaba ampliamente la relación normal alumno-maestro, y dio un nuevo sentido a la palabra “discípulo”. La fe en Jesús y la fidelidad hacia él son las condiciones que han de determinar la suerte de los hombres en el juicio final (Lc. 12.8s)".


Jesús dio una serie de instrucciones para el camino a sus discípulos que nos hablan de la renuncia de provisiones lo que afirma su dependencia de Dios (Mt 10:5-15; Mc 6:8-11, Lc 9:2-5 y 10:2-12). El mismo Jesús encarnaba este principio de renuncia y entre muchas cosas permanece célibe lo que resultaba en un escándalo para su época. Gnilka menciona "En el judaísmo rabínico, el soltero se consideraba como el que derrama sangre. Se le denegaba la ordenación de rabí. Tan sólo en Qumrán había monjes célibes"10. Este renunciamiento tenía como único propósito el poder dedicarse completamente a trabajar por el reino.
Gnilka hace un comentario interesante y al mismo tiempo controversial al declarar que en el seguimiento de Jesús también habían mujeres, las cuales en los Evangelios nunca son llamadas específicamente "discípulas", pero que en ellos se les da las características de tales, al afirmar que le "seguían". De estás mujeres la más importante era María de Magdala, está es reconocida por mantenerse al pie de la cruz y el ser la primera en ver al Señor resucitado11. Esto nuevamente era un escándalo en una cultura totalmente misógina.
Aunque el vocablo discípulo puede aplicarse a todos aquellos que aceptaban su mensaje (Mt. 5.1; Lc. 6.17; 19.37), o a las personas que lo acompañaban en sus viajes (Mr. 6.45; Lc. 8.2s; 10.1), el término se refiere más especialmente al grupo más conocido de discípulos, es decir los Doce, cuyo número probablemente está relacionado con las tribus de Israel. Estos son llamados simplemente los doce en el Evangelio según Marcos, los doce discípulos por Mateo y los doce apóstoles en la literatura lucana. De estos el discípulo más prominente es Simón Pedro, el cual fue el primer discípulo llamado por Jesús y el primero en tomar un liderazgo después de Pentecostés.
Los discípulos fueron enseñados por Jesús y designados como sus representantes para proclamar el mensaje y señales del Reino, expulsando demonios, y sanando enfermos (Mr. 3.14s). Aunque previamente estas responsabilidades se limitaron a los Doce, pronto se extendieron a otros (Mr. 5.19; 9.38–41; Lc. 10.1–16).
A partir de Hechos 6.1s., los miembros de la iglesia primitiva eran conocidos como discípulos. No obstante, el término no aparece fuera de los evangelios y Hechos (a excepción de Ap 14.4), y después de la vida terrena de Jesús el concepto debe readecuarse; por tanto, los próximos escritores neotestamentarios utilizaron una variedad de términos (creyentes, santos, hermanos) con el fin de expresar en forma más completa las características del discipulado después de la pascua. Pablo, por ejemplo, desarrolla la idea de la imitación de Cristo (1 Co 11:1; 1 Ts 1:6).
El concepto de discipulado no era particular del cristianismo y más bien era extendido tanto el mundo judío y el heleno, como se ha visto anteriormente. Bajo esta premisa podemos inferir que el llamamiento hecho por Jesús a sus discípulos no era algo sin precedentes para ellos dentro de su contexto, y dado que muchos de ellos anteriormente habían sido discípulos de Juan el Bautista, podemos sospechar que podrían ya haber conocido a Jesús.
Aunque se debe que notar que hay varios elementos que hacen el discipulado cristiano sui generis12, es decir, único en su género; en primer lugar el seguimiento de Jesús dependía de la iniciativa del maestro y no de la del discípulo (Mr. 1.16–20; 2.13s; Lc. 9.59–62). Gnilka nos dice:
"Para el ingreso en el seguimiento de Jesús, lo determinante no es la decisión del discípulo, sino la voluntad de Jesús que elige. La iniciativa está de su parte. En esto se diferencia Jesús de la relación existente entre un maestro judío rabínico y sus discípulos, ya que en este caso los discípulos buscaban a su rabí y solían elegir a aquel de quien esperaban aprender más cosas, pudiendo cambiar luego de maestro... No se inicia ni se hace posible el seguimiento de Jesús, porque él fuera un rabí conocido, sino porque Jesús llama a alguien con su autoridad carismática"13.
Por otra parte, nuevamente Gnilka nos menciona otra gran diferencia en el concepto de liderazgo expresado por Jesús.
"Que el discípulo esté al servicio de su maestro, eso era lo más natural en las relaciones entre el discípulo rabínico y su maestro. Y se nos ilustra muy bien en aquel proverbio: Todos los trabajos que un esclavo hace para su amo, tiene que hacerlas un discípulo para su maestro, incluso desatarle las sandalias. Pero Jesús dice: ¿quién es el mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? ¿No lo es el que se sienta a la mesa? Sin embargo, yo soy entre vosotros como el que sirve (Lucas 22, 27)"14
Los puntos en común entre el discipulado en la cuenca del Mediterráneo y el discipulado cristiano más bien son externos; tanto que es probable que desde el exterior Jesús fuera visto como un escriba más, rodeado de sus discípulos, recordemos el apelativo de "rabí" que le daban otras personas (Mr. 9.5; 11.21; Jn. 3.2); aunque nuevamente afirmamos que las características del grupo de los discípulos son particulares al menos en sus propósitos aún en aquellas áreas donde existe alguna similitud.
Por ejemplo, la carencia de bienes que se da en los filósofos helenistas y otros se debe más bien a la búsqueda de la paz interior de los filósofos o por simples ideales ascéticos, en cambio Jesús y sus discípulos son un testimonio del Reino de Dios debido a que con ello demostraban su completa dependencia y confianza en aquel que han creído.



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