Francisco garcía salinas área de ciencias de la salud unidad académica de odontología programa de la licenciatura de médico cirujano dentista



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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE ZACATECAS

FRANCISCO GARCÍA SALINAS
ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD
UNIDAD ACADÉMICA DE ODONTOLOGÍA

PROGRAMA DE LA LICENCIATURA

DE MÉDICO CIRUJANO DENTISTA



Curriculum 2013


GUADALUPE, ZAC.; SEPTIEMBRE DE 2013

DIRECTORIO

Rector

I. Q. Armando Silva Chairez.

Coordinador del Área de Ciencias de la Salud

M. en C. Ma. Del Carmen Aceves Medina

Director de la Unidad Académica de Odontología

C.D. Constantino Grimaldo Hernández

Responsable del Programa de la Especialidad en Odontopediatría

M. C. O. Martha Elena Hernández Montoya

Responsable del Programa de la Licenciatura de M. C. D.

M. C. D. Leticia Rodríguez Villalobos

Coordinación del Extensión, Vinculación y Servicio Social UAO

M. C. D. Ma. Guadalupe Salinas Enríquez

Administración de Clínicas

M. C. D. José Luis Elías Salazar

PRÓLOGO



El presente documento es producto de la participación de profesores-investigadores en diversas sesiones de trabajo, que tuvieron como principal objetivo el rediseño del Plan de Estudios de la Licenciatura de Médico Cirujano Dentista de la Unidad Académica de Odontología del Área de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Zacatecas Francisco García Salinas (UAZ).
Los comentarios, sugerencias, alternativas y propuestas constituyeron las bases para esta reestructuración que pretende, esencialmente, subsanar las deficiencias detectadas y encauzar las actividades académicas a lograr un mejor nivel de competitividad de los egresados.
La estructura y contenido de este rediseño se derivan de los argumentos analizados en la orientación pedagógico-didáctica y la fundamentación de la carrera. Sobre esta base, el Plan de Estudios se organiza en diez semestres y en tres áreas de formación:clínica, biológica y salud colectiva.Ellas se desarrollan -incorporando los avances científicos y tecnológicos particulares- en torno a objetos de estudios determinados o ejes problematizadores que se expresan como grupos de riesgo, a saber comunidad; niños; binomio materno infantil; adolescentes, adultos y adultos mayores; y de nuevo comunidad.
Así mismo la estructura metodológica se apegó a los lineamientos de la Comisión Estatal para la Planeación de la Educación Superior de Zacatecas(COEPES), misma que la Comisión Académica del H. Consejo Universitario ha validado como el referente institucional.De igual manera, cumple con lo estipulado en el Modelo Académico UAZ Siglo XXI de la propia UAZ.
Al mismo tiempo, se han incorporado los créditos curriculares tomando como referencia el Sistema de Asignación y Transferencia de Créditos Académicos (SATCA) documento aprobado por la XXXVIII sesión ordinaria de la asamblea general de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), el 30 de Octubre de 2007.
Con estos marcos, la vinculación entre las diferentes áreas de formación y aún de las funciones sustantivas de la institución, se prevé a través de ejes de integración a partir de los cuáles habrán de ofrecerse alternativas de solución a los problemas de salud, principalmente bucal, de la población.


ÍNDICE
1. Fundamentación y estudio de factibilidad del Programa de Licenciatura de Médico Cirujano Dentista.
1.1 Análisis de las políticas educativas y la ubicación del proyecto en la planeación institucional.

1.2 Análisis histórico del desarrollo socioeconómico, científico y tecnológico de la profesión.

1.3 Vinculación universidad-sociedad.

1.4 Estudio del campo profesional.

1.5 Análisis del mercado de trabajo, demanda real y potencial.

1.6 Oferta educativa y análisis comparativo de Planes de Estudio.
2. Definición del perfil profesional.

2.1 Misión de la carrera.

2.2 Visión de la carrera.

2.3 Objetivos de la carrera.

2.4 Perfil de ingreso.

2.5 Perfil de egreso.
3. Diseño Curricular.

3.1.Estructura Curricular

3.2 Plan de Estudios (UDIs).

1. Fundamentación y estudio de factibilidad del Programa de Licenciatura de Médico Cirujano Dentista.


    1. Análisis de las políticas educativas y la ubicación del proyecto en la planeación institucional.

En el contexto social actual, producto de un conjunto de cambios que se han dado en el aspecto tecnológico, económico, político, cultural, científico, social y de relaciones de producción, la humanidad ha entrado en un proceso de cambios, de suerte que, según Medina Solís y cols., se puede afirmar que estamos viviendo una nueva era civilizatoria.1


Todo ello producto de la globalización, entendida como un fenómeno multifacético con diferentes dimensiones que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre distintos países del mundo, donde se entrelazan sus mercados, sociedades y culturas a través de unaserie de transformaciones sociales, económicas y políticas que le dan ese carácter global.
El avance de la tecnología ha permitido comunicación inmediata entre los sereshumanos de diversas partes del planeta. Internet ha traído una revolución sin precedentes enel mundo de la informática y de las comunicaciones, ya que es a la vez una oportunidad dedifusiónmundial, un mecanismo de propagación de la información y un medio decolaboración e interacción entre los individuos, independientemente de su localizacióngeográfica.
Por otra parte y aunado a esta situación global, la evolución del perfil epidemiológico en México muestra un evidente proceso de transición, caracterizado por la coexistencia deenfermedades y muertes por causas infecciosas, con aquellas relacionadas con padecimientoscrónico-degenerativos, accidentes y lesiones. Las enfermedades bucodentales no son la excepcióny siguen estas tendencias. Las prioridades a las que se aboca la política de salud bucal en el país son disminuir la experiencia de caries dental, lasperiodontopatías y el cáncer bucal, para lo cual se han diseñado diversos componentes de la política, como son: el educativo preventivo en escolares, el educativo asistencial y el de fluoruración de la sal.1
Es bien sabido que las enfermedades bucales como la caries dental y las enfermedadesperiodontales son de las de mayor incidencia yprevalencia alrededor del mundo y se encuentranconcentradas principalmente en los grupos menos favorecidos, lo que las constituye como problemas de salud pública bucal. Una de las principales tareas de los planeadores en salud es encontrar estrategias para prevenir o controlar estos problemas.1
Las investigaciones reportan que durante las últimas décadas la prevalencia y experiencia decaries han declinado en algunos segmentos de la población de la mayoría de los países desarrollados y que esta tendencia se ha visto parcialmentereflejada en algunos países de América Latina y el Caribe.1
También, que la causa más probable de ladisminución en la prevalencia de caries en el mundoes la instauración de programas de educación,prevención y tratamiento de esta enfermedad, cambios en los criterios diagnóstico y la introducción de fluoruros en susdiversas presentaciones. Sin embargo,otros estudios reconocen que no sólo el fluorurotiene influencia en la disminución de caries y queotros factores se deben considerar.Esta diversidad de factores es fundamental paraentender la relación entre las características delperfil de salud en una población, y las políticas desalud imperantes en ese ambiente.1
La salud bucal incluye el componente “dental” pero se relaciona con todo el complejo estomatognático. En otras palabras, la salud bucal no puede visualizarse únicamente como un problema dentario. Diversos estudios han cuantificado las consecuencias sociales de la enfermedad a través de las limitaciones en la vida diaria y la calidad de vida, aunque desafortunadamente la investigación en el estado de salud ha incluido primordialmente el espectro de condiciones severas y crónicas, y relativamente poca atención se le ha dado al impacto social de los problemas bucales. Es decir, la salud bucal ha sido medida tradicionalmente con base en la patología de los tejidos, con limitado reconocimiento de las implicaciones de salud, económica y social de esas patologías.1
Sin embargo, la salud bucal ha estado considerada en las políticas universales. Las siguientes metas fueron propuestas para el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Dental Internacional (FDI) en 1981: 50% de los niños de 5-6 años debían estar libres de caries, 85% de la población debía tener todos sus dientes en boca a los 18 años de edad, reducción en un 50% de los niveles de personas edéntulas entre los 35 y 44 años de edad, y la reducción en un 25% de las personas edéntulas a los 65. En 1983 la salud bucal fue declarada como parte de la “Estrategia Salud para Todos” (resolución WHA36.14) y en 1989 la OMS aprobó la promoción de la salud bucal como parte integrante de “Salud para todos para el año 2000”.1
A pesar de estas prioridades y metas, las condiciones de salud bucal en el contextolatinoamericano se expresan como un verdadero mosaico epidemiológico. En este mosaico se combinan problemas característicos de las llamadas culturas subdesarrolladas con las de avanzado desarrollo, en las cuales la estructura socioeconómica y situación geográfica acusan marcadas contradicciones, entre otros aspectos, por las condiciones de salud de la población y, como en el caso de la salud bucal, por las posibilidades de acceso a los servicios de salud bucal. Como resultado de las desigualdades en salud entre los grupos sociales, en América Latina como conjunto no se lograron las metas en salud bucal propuestas para el año 2000 por la OMS/FDI. En México, según la “Primera Encuesta Nacional de Caries y Fluorosis”, 3 de los 21 estados con datos disponibles en el 2000 no cumplieron con dicha meta (14.3%).1
La meta propuesta para el 2015 es que a los 12 años de edad el Índice de Caries Significante (SIC, por sus siglas en inglés) no sea mayor de tres. Asimismo, la FDI, la OMS y laAsociación Internacional para la InvestigaciónDental (IADR, por sus siglas en inglés)) han presentado nuevas metaspara el año 2020. Este documento contienepropuestas para nuevas metas globales de saludbucal, objetivos y población a las que se dirige. Esun marco de referencia útil para los planificadores de salud regional, nacional y local, al mismotiempo que no pretende ser prescriptivo. Enla actualidad, la política de salud bucal mundial esla de continuar con la mejora de la salud bucal enel siglo XXI.1

En 1999, la Organización Panamericana de la Salud recomendó como meta relevante para la Región de las Américas, correspondiente a la política mundial de salud para todos en el siglo XXI, la reducción de un 50% de la prevalencia de caries dental. En la década de los noventa y a comienzos del presente decenio, se han observado en casi todos los países de la región evidencias sobre la tendencia a una menor prevalencia de caries dental y la utilización de tecnologías costo-efectivas con el propósito de ampliar la cobertura de los servicios de salud oral y maximizar los recursos disponibles del sector público. Los factores importantes que han influido en estos cambios han sido el inicio, continuidad y sostenibilidad de los programas nacionales de salud oral de fluoración de la sal y del agua de consumo humano, y las pautas de cooperación técnica del Programa Regional de Salud Oral de la Oficina Panamericana de la Salud, aprobadas por los cuerpos directivos de la OPS en 1997.2

El enfoque de cooperación técnica de la OPS pretende aumentar la cobertura de salud oral, asignar particular importancia a la prevención y establecer nuevos modelos para la prestación de servicios y mejorar la calidad de la atención, basándose en las prioridades, la urgencia y el potencial para referir pacientes. Una de las estrategias para mejorar la oferta de los servicios de salud bucodental en la Región, es la aplicación de la Práctica Restauradora Atraumática (ART, por sus siglas en inglés). Este modelo de atención está siendo implementado por los programas nacionales de salud oral de México, Ecuador, Uruguay, Panamá, Venezuela, El Salvador. Jamaica, Colombia, y Bolivia.2
El componente bucal de la salud continúa siendo un aspecto fundamental en las condiciones de vida y de bienestar de la población. El cambio de objetivos en la odontología, de la atención a la enfermedad hacía el fomento de la salud cada día cobra más fuerza. La comunidad odontológica en América Latina, integradas en la Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA), la Organización de Facultades, Escuelas y Departamentos de Odontología / Unión de universidades de América Latina (OFEDO/UDUAL) y la Coordinación de Servicios Odontológicos de América Latina, en el marco de las metas del milenio, propone:3

1. Incluir la salud bucal como un indicador de pobreza.

2. Garantizar el 50% de los niños sanos a los 12 años de edad para el 2015, estableciendo como objetivo para América Latina un CPOD de 1 a 2.9 para el año 2015.

3. 90% de los niños y niñas sean promotores de salud bucal.

4. 70% de niños sanos a los años y 70% de niños sin hábitos deformantes.

5. 70% de embarazadas saneadas al momento del parto y el índice de higiene oral simplificado no mayor de uno.

6. Garantizar la atención odontológica al 100% de pacientes VIH positivos.

7. Garantizar el acceso al agua potable y los programas de fluoruración del agua.



8. Conformación de amplias redes de alianzas entre las comunidades, los servicios, gremios y academias.
El logro de estas metas requiere de un trabajo interdisciplinario, en el que se profundice el énfasis en la prevención, dándole prioridad desde las instituciones a las acciones de promoción y a la educación masiva de la población, para mantener a las personas sanas. Se requiere además, consolidar un cuerpo de conocimientos teóricos y metodológicos que permitan abordar el componente bucal de la salud  desde sus dos dimensiones: la social y la biológica, para sustituir las metas basadas en la enfermedad, por metas sustentadas en la salud, desarrollando una práctica odontológica con sentido de totalidad.3
Alcanzar las metas del milenio implica  para la odontología  un cambio en la práctica social orientada a generar mecanismos de  corresponsabilidad con las familias, quienes deben  participar en programas de educación en salud, que permitan rescatar el papel trascendental de la educación parental para la formación de valores, actitudes  y destrezas  hacía el cuidado y mantenimiento de la salud bucal de los hijos.3
Algunas de las contradicciones más apremiantes en la formación de recursos humanos en odontología no han pasado inadvertidas por las instituciones académicas y de salud en México. Dichas contradicciones se han gestado durante los últimos 20 años en los que se ha intentado preparar suficiente personal profesional de salud para hacer frente a la creciente demanda de atención a la salud bucal. No obstante haber entrenado grandes masas de dentistas desde el comienzo de la década de los setentas, la salud bucal de la población en general no parece haber mejorado significativamente.Sin embargo, la escasez de pacientes en relación con el número de dentistas se ha vuelto más marcada en los últimos años, poniendo en crisis al esquema de práctica profesional (de manera usual consistente en un dentista individual ejerciendo de forma privada). En otras palabras, un gran número de dentistas está compitiendo por ejercer en un mercado de pacientes usualmente restringido a los centros urbanos y a los segmentos socioeconómicos altos y medios de la población. Aunque la profesión ha aceptado en diversas ocasiones la gravedad de esta situación, las asociaciones profesionales, las escuelas de odontología o las entidades gubernamentales en México no han propuesto un examen objetivo de la situación actual que permita diseñar esquemas alternativos. Aparentemente se ha informado de situaciones similares en otras partes de Latinoamérica y en otros países del mundo.4
La existencia de un mercado profesional en funciones (cualesquiera que sean sus contradicciones) hace políticamente conveniente planear cambios en los modelos instaurando gradualmente nuevas regulaciones en ellos, para diferir su aplicación en las generaciones de profesionales ya en funciones, y eventualmente negociar de forma paulatina la aplicación de nuevos estándares para aquellos individuos que recién ingresan a la profesión. Los mercados profesionales altamente organizados han sido diseñados en otras partes del mundo siguiendo esta estrategia. Los cambios abruptos aplicables a los profesionales ya establecidos están destinados a ser políticamente onerosos, de instauración difícil y aun inefectiva.4
No hay soluciones simplistas a un problema de esta magnitud, en particular porque la existencia misma de los sistemas educacionales y profesionales está de por medio. A corto plazo, los nuevos esquemas para normar la formación desde las escuelas de odontología y las asociaciones profesionales deberán considerar aspectos tales como:4

  • La creación de un cuerpo regulador independiente que otorgue licencias al personal dental para ejercer actividades específicas y bajo estándares definidos de práctica clínica. Estas nuevas reglas deberán estar ampliamente disponibles para los profesionales y para el público, y su observancia debe ser obligatoria para las escuelas de odontología y las asociaciones profesionales.

  • La regulación de las licencias de ejercicio profesional aplica a las nuevas generaciones de dentistas, y se establecerán metas en las diversas modalidades de práctica profesional a mediano plazo en términos de atención a la salud y estado de salud de la población. Asimismo, se establecerán parámetros sólidos, derivados de las necesidades observadas en la vida real, que permitan planear las proyecciones relevantes a la formación a largo plazo. Para ello será necesario acordar niveles estándar de salud bucal considerados el mínimo aceptable para los distintos grupos culturales, socioeconómicos y de edad.

  • Al mismo tiempo, se ofrecerán oportunidades de adiestramiento a los recursos humanos disponibles que se graduaron en algún momento de los últimos 25 años pero que no se han mantenido al tanto de los avances clínicos, ni han estado activamente involucrados en la vida profesional.

A través de estas modificaciones inmediatas, y con el objetivo explícito de alcanzar metas tangibles a largo plazo, debería aceptarse la necesidad de poner bajo escrutinio el desempeño de todas las escuelas de odontología en el país. Esta autoevaluación se llevaría a cabo por medio de procedimientos diseñados de común acuerdo dentro de la profesión. Es difícil creer que los mejores intereses de la profesión y de la sociedad son preservados a través de tener más de 50 escuelas de odontología en un país con 95 millones de habitantes, de los cuales sólo una minoría puede acceder a atención dental bajo el presente esquema. Las asociaciones profesionales y las escuelas de odontología deben considerar en forma realista la necesidad de cerrar gradualmente escuelas de odontología y/o reducir la cantidad de estudiantes de nuevo ingreso, asumiendo una perspectiva en la cual los ahorros que se obtengan de esta forma sean dirigidos a mejorar el servicio y el desempeño de aquellas escuelas que permanezcan en funciones.4



Existe relativamente poca información sobre la formación odontológica y la morbilidad bucodental en el entorno mexicano. De los datos disponibles, puede concluirse que por lo menos una parte de aquellos fondos destinados a financiar el enfoque actual de la formación podría ser mejor empleado bajo otro esquema. Se parte del principio de que en México, como en la mayor parte de los países en desarrollo, coexisten ambientes heterogéneos en términos de servicios de atención a la salud y de necesidades de salud. Con base en esto podemos suponer que, cualesquiera que sean las soluciones introducidas para hacer frente a los retos de morbilidad bucodental, éstas deben invitar a un intercambio de ideas y enfoques provenientes del consejo profesional, a la luz de consideraciones políticas y éticas para la profesión, para el público y para los organismos gubernamentales. Aparentemente, las propuestas con mejores probabilidades de llevarse a cabo son aquellas que desarrollen medidas como secuencias lógicas de la situación actual; que evalúen objetivamente la logística necesaria para introducir exitosamente los cambios propuestos; que respeten las culturas y las manifestaciones culturales locales, y que no desestimen las restricciones económicas y la capacidad actual de los sistemas que se estén transformando. Durante el diseño de estos cambios en la planeación de la formación, los modelos mexicanos podrían ser cotejados de forma más útil con ambientes similares, ya sea porque compartan las características geopolíticas de otros países en desarrollo (como es el caso de los modelos en Pakistán, India, Singapur y Filipinas), o porque presenten componentes culturales y geográficos equiparables (como en el caso de Brasil). La importación acrítica -hacia el entorno mexicano- de las soluciones imperantes en los países desarrollados será ciertamente costosa y probablemente inefectiva. Por lo anterior, si se va a crear un comité específico para estudiar modelos alternativos, se debe estipular que tal análisis se haga con base en un diálogo Sur-Sur y no con una expectativa de transferencia de modelo Norte-Sur. 4
Por lo que se refiere a las políticas educativas nacionales, es necesario decir que las instituciones de educación superior se desenvuelven en un entorno que no escapa a las inclinaciones sociales contemporáneas, tales como: la globalización vs regionalización, la movilización vs flexibilidad y los avances altamente tecnificados vs sistemas educativos obsoletos. Lo que ha ocasionado diferentes reacciones y respuestas en los encargados de conducir las instituciones educativas, mismas que se suman a las tensiones propias, que en el presente afectan a las universidades, tales como: la despersonalización de la educación masiva vs calidad de la misma y el deseo de elevar el nivel de desarrollo vs desempleo de egresados, entre otras.9
Esto ha implicado, entre otras cosas, la definición de la orientación de la política educativa en el país hacia el estrechamiento del vínculo de la formación científica y técnica con las ciencias sociales y las humanidades, así como el reconocimiento de las habilidades y actitudes personales y profesionales que el desarrollo social demanda.
Ante los esquemas actuales de interacción social, cultural, política y económica mundiales que debe enfrentar nuestro país y nuestro estado; la educación-en especial la de nivel superior- debe transformarse y desplegar la efectividad, flexibilidad y creatividad necesarias para enfrentar y superar los retos que impone este nuevo siglo.
Es indudable que en las últimas décadas algunos sectores de la población de México han presentado una mejoría en su estado de salud bucal. Esta mejora no hubiese sido posible sin la promulgación de políticas de salud bucal, con las estrategias y programas que de ella se desprenden. Este esfuerzo ha coincidido en lo general con las propuestas de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud. No obstante, es evidente que aún queda mucho por hacer en términos de asegurar un buen estado de salud bucodental, apropiado a las expectativas y necesidades clínicas de los distintos grupos poblacionales. Asimismo, algunos de estos logros han estado dirigidos sólo a una parte de la salud bucal, y no a todas las enfermedades y condiciones a las que hace referencia la política de salud bucal. Por otra parte, en algunas ocasiones los diferentes programas de salud bucal no han sido bien planificados o realizados, o han estado básicamente enfocados a poblaciones más aparentes para los planificadores de servicios.1
Las políticas de los organismos internacionales que velan por la salud de la población han generado un notable incremento de las expectativas de vida. Por tanto, la proporción de personas de la tercera edad aumenta progresivamente y las previsiones apuntan hacia la continuidad de esta tendencia. Entre los retos a mediano y corto plazo está el determinar las necesidades de atención y el estado de salud bucal de población mexicana de la tercera salud. Debido al aumento en el número de personas de la tercera edad México requerirá en el futuro un adecuado plan para hacer frente a las necesidades que presenta este grupo poblacional.1
En este sentido, abordar las dimensiones ideológicas que sobre el proceso de integración docente, asistencial y de investigación (I.D.A.I.) presentan los diferentes actores sociales comprometidos con la práctica odontológica en América Latina, resulta importante para delimitar su alcance. Se pueden diferenciar tres concepciones: la visión docente-educativa, concebida como estrategia pedagógica que permite el aprendizaje articulado al trabajo odontológico; la visión asistencial, como una alternativa para que las universidades participen en la oferta de servicios de salud ante la insuficiente respuesta de las instituciones ordinarias del sector; y la visión transformadora, definida como una estrategia que articula las instituciones de educación y de servicios de salud para transformar la práctica odontológica en un esfuerzo por adecuarla a las necesidades reales de la población. A partir de estas concepciones y analizando el concepto predominante del proceso de I.D.A.I. en América Latina, podemos concluir que las transformaciones político–administrativas logradas mediante la articulación entre las instituciones de servicios de salud y educación odontológica, no podrán desbordar el papel social del Estado –enajenado según la “teoría de dominación de clase”–, por lo que su impacto estará determinado por los límites establecidos en el modelo de producción capitalista, límites que han matizado las características históricas de éste y otros proceso sociales.5
Teniendo como basamento este panorama, las políticas educativas propias de la Universidad Autónoma de Zacatecas “Francisco García Salinas”, se han venido desarrollando desde 2001 merced a procesos de planeación estratégica y participativa mediante la construcción de los denominados Proyectos Integrales de Fortalecimiento Institucional (PIFIs).
Producto de estos procesos de planeación, en la institución se han establecido políticas dentro del marco de los proyectos de gestión, enunciados en su PIFI, las cuales seesquematizan en los cuadros que se presentan a continuación.




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