Facultad de ciencias humanas y de la salud


CAPÍTULO II FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA



Descargar 5.05 Mb.
Página4/18
Fecha de conversión07.09.2018
Tamaño5.05 Mb.
Vistas340
Descargas1
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18

CAPÍTULO II




FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA




Habilidades Sociales

Las habilidades sociales no tienen una definición única y determinada, existen muchas conceptualizaciones dadas e investigaciones en torno a ellas, que evalúan y establecen sus diferentes características.


Gismero (citado por García, 2010) define las habilidades sociales como las capacidades que el individuo posee de percibir, entender, descifrar y responder a los estímulos sociales en general, especialmente a aquellos que provienen del comportamiento de los demás.
Para comprender de manera reflexiva este concepto Caballo (citado por Lacunza, Castro, & Contini, 2009) considera las habilidades sociales como “un conjunto de conductas que permiten al individuo desarrollarse en un contexto individual o interpersonal expresando sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación” (p. 7).
Evidentemente, el concepto hace clara referencia a aspectos relevantes del comportamiento social, que ayudan a que los individuos pueden responder a diversos estímulos sociales basados en las costumbres, valores, comportamientos e incluso tendencias, que nacen del comportamiento de las otras personas, atienden la capacidad de los individuos para relacionarse, ser aceptados y valorados socialmente.
Entre las características que se resaltan en las habilidades, es que ayudan al desarrollo de los individuos, dentro de su entorno para expresarse no solo de manera formal sino creando lazos con las personas con quienes llegan a convivir diariamente, expresando sus sentimientos, deseos, opiniones, actitudes, derechos, no siendo parte de la personalidad porque son aprendidas en su contexto social.

Para resaltar estas características atribuibles en el concepto de habilidades sociales Kelly (citado por Urdaneta & Morales, 2012) hace énfasis que las habilidades sociales son aquellas conductas aprendidas que ponen en juego las personas en situaciones interpersonales para obtener o mantener reforzamiento del ambiente. Asimismo, establece que estas pueden considerarse eventos reforzantes de las relaciones sociales, por cuanto permiten mantener relaciones interpersonales e impedir que se presenten dificultades entre los grupos.


Las habilidades sociales atienden la capacidad de relacionarse con los demás, vínculo del individuo para ser aceptado y valorado socialmente, quien no las desarrolla no logra sentirse parte de un grupo, sino ajeno a su contexto, llegando a tener dificultades para entablar adecuadas relaciones, son fundamentales porque los individuos son seres sociales que buscan adaptarse y comprender como evoluciona la sociedad actual.
Vega & García (2011) son más específicos al analizar las habilidades sociales porque estas reconocen la pertenencia a un determinado contexto predispone a las personas a adquirir y desarrollar habilidades o capacidades sociales válidas sólo en ese contexto, pero inadecuadas para otros. Considerando, lo mencionado por los autores hay que observar que no existen conductas socialmente aceptables en todos los contextos, deben determinarse dentro un marco cultural determinado, primero los patrones de comunicación cambian por la variabilidad de significaciones de ciertos lenguajes y comportamientos, hasta el idioma marca las pautas para el desarrollo de las habilidades sociales, otros parámetros que deben evaluarse e incluirse en su concepción son la edad, sexo, situación social, familiaridad con las personas, entre otras circunstancias que influyen en su desarrollo.
En la sociedad actual el desarrollo de las habilidades sociales permite a los entes afrontar los desafíos de la vida cotidiana, se torna en un elemento imprescindible que no basta con lo cognoscitivo, intelectual para el éxito personal, siendo necesario trabajar en distintas habilidades desde una perspectiva práctica, de una interacción social y de una integración colectiva, opuesta a un humanismo individualista que afecta a las empresas.
Las evidencias sobre la repercusión de las habilidades sociales en el ámbito laboral hacen hincapié en la necesidad de aplicar prácticas que ayuden a su fortalecimiento, tanto programas de prevención como de entrenamiento son las mejores opciones para una empresa. Vega (2012) considera que los programas de prevención para el desarrollo de las HH. SS (habilidades sociales) es una de las soluciones posibles para la inclusión y la adaptación social. De esta manera, la formación en este ámbito permite aprender a convivir, logrando ser hábiles en el manejo de la comunicación interpersonal. Así pues, surge la necesidad de trabajar las HH. SS, desde el ámbito formal y no formal, para lograr resultados exitosos en cuanto a la sana convivencia, manteniendo una buena relación interpersonal y adecuada comunicación con los demás, estos son aspectos fundamentales para posteriores intervenciones con cualquier tipo de colectivo. Estos programas deben diseñarse evaluando aspectos integrales del talento humano como la personalidad, sus necesidades, sus requerimientos, el tipo de liderazgo de la organización, haciendo hincapié en temas relevantes como las conductas asertivas, inteligencia emocional, comunicación, aspectos esenciales para el desarrollo de las habilidades sociales en el ámbito laboral.
También se puede aplicar otras actividades, que fortalezcan las habilidades sociales, Rosales (2013) “el entrenamiento en habilidades sociales proporciona satisfacción puesto que ayuda expresar sentimientos, actitudes, deseos y derechos de manera adecuada y efectiva” (p. 33). Esta propuesta es una opción viable para una organización que requiere solucionar conflictos internos, acaecidos porque su personal presenta ciertas debilidades para relacionarse en su entorno laboral, por ello trabajar las habilidades sociales básicas y avanzadas permiten reforzar lo positivo, reducir los efectos de lo negativo, por ejemplo, existiendo un adecuado manejo del enfado, poder desarrollar una conversación con respeto, decir lo que se piensa de manera calmada, estas se diseñan para integrarse en un grupo homogéneo con las mismas necesidades.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura de las Naciones – UNESCO (2010) propone la iniciativa de aprender habilidades para la vida, aprendizaje básicos que facilitan llevar a cabo un proyecto de vida más saludable emocionalmente, propiciando con su manejo, las relaciones con uno mismo, con las demás personas y con el entorno social más amplio, de una forma no agresiva, ni inhibida, sino asertiva, que permitan el conocimiento de uno mismo, una conversación fluida y eficaz, tomar decisiones en consenso, entre otras acciones humanas, constituyendo una de las áreas prioritarias en el desarrollo social de cualquier persona, su aprendizaje está condicionado por las experiencias vividas en el entorno.



Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   18


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos