Esquema desarrollado documento : GÉnero y políticas públicas


Recomendaciones para la superación de la problemática de violencia sexual y doméstica y abuso sexual



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Recomendaciones para la superación de la problemática de violencia sexual y doméstica y abuso sexual:
Como medidas pertinentes para contribuir a reducir los índices de violencia doméstica, violencia sexual y abuso sexual, se sugiere impulsar estudios epidemiológicos. Para ello se recomienda recurrir a las guías creadas por la Organización Panamericana de la Salud para la creación de Sistemas de Vigilancia Epidemiológica, y a los indicadores de género sobre violencia contra la mujer y contra la niña21 propuestos por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 1999).
Otras acciones propuestas e incluidas en la memoria del seminario “Modelo Democrático Venezolano con Perspectiva de Género”, realizado en septiembre de 2000, son:


  • Crear una red nacional de servicios de apoyo a mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual y doméstica y abuso sexual.

  • Llevar a cabo las reformas necesarias al Código Penal y a la Ley sobre la Violencia hacia la Mujer y la Familia.

  • Desarrollar programas de capacitación para la prevención y atención del abuso sexual.

  • Capacitar a los/as jueces/as, abogados/as, fiscales, funcionarios/as públicos, personal de salud en hospitales de emergencia y médicos/as forenses, para la detección, manejo y derivación de casos de violencia, e implementar un plan de sensibilización dirigido a los/as funcionarios/as que reciben las denuncia de violencia sexual y doméstica y abuso sexual.

  • Fortalecer a las ONG vinculadas a los servicios de atención a las víctimas de violencia sexual y doméstica y abuso sexual y afianzar su papel de vigilancia y control de los servicios prestados por el Estado en este ámbito.

Para la prevención estructural de la violencia sexual y doméstica se sugiere, entre otras estrategias posibles:





  • Las revisiones curriculares que consideren la perspectiva de género, eliminando estereotipos sexistas y promoviendo la educación para la igualdad.

  • La implantación de programas que promuevan la reflexión crítica, la construcción de nuevos patrones de masculinidad y el conocimiento de los efectos nocivos de la violencia doméstica, especialmente dirigidos a niños y jóvenes.

  • El desarrollo de campañas de sensibilización e información a través de los medios de comunicación masivos.


Referencias

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1 Según Muñoz (2002), las principales áreas de acción de las organizaciones no gubernamentales en esta temática han sido:

  • La visibilización de la inequidad entre los géneros como un asunto de derechos humanos concerniente al sector público, y por lo tanto a las políticas de Estado.

  • La lucha política, tanto a nivel nacional como internacional, para la concertación de un marco legal destinado a erradicar, prevenir y sancionar cualquier forma de discriminación a la mujer.

  • La creación de servicios de atención psicológica, médica y legal de alta calidad para atender problemáticas de violencia sexual y doméstica y salud sexual y reproductiva.

  • Capacitación a sectores claves para la atención adecuada en violencia sexual y doméstica y en salud sexual y reproductiva.




2 Según Olavarría y Parrini (1999:22), “ese modelo hegemónico de masculinidad [...] plantea la paradoja de que los hombres deben someterse a cierta ‘ortopedia’, a un proceso de hacerse ‘hombres’. [...] ‘ser hombre’ es algo que se debe lograr, conquistar y merecer. En este contexto, para hacerse ‘hombre’ los varones deben superar ciertas pruebas como: conocer el esfuerzo, la frustración, el dolor, haber conquistado y penetrado mujeres, hacer uso de la fuerza cuando sea necesario, ser aceptados como ‘hombres’ por los otros varones que ya lo son, y ser reconocidos como hombres por las mujeres”.

3 En Venezuela, “cerca del 60 por ciento de las víctimas y perpetradores del crimen tienen entre 15 y 29 años; cerca del 70 por ciento de las víctimas de homicidio tienen entre 15 y 29 años; el reporte de las pruebas toxicológicas en víctimas de muertes violentas entre 1986 y 1997 indica que el 30 por ciento dieron positivo a la prueba de alcohol” (Banco Mundial, 2001:xi. Traducción propia).

4 En comparación con el año 1980, la tasa estandarizada de cáncer de próstata aumentó de 7,83 a 13,75 en el año 2000 (Universidad Católica Andrés Bello, 2003).

5 “En Venezuela se introdujo el sistema de cuotas en la legislación electoral en 1998 [...]. Se incluyó en la Ley del Sufragio y de la Participación Política el artículo 144 que establecía la obligación de incluir 30% de candidatas mujeres en las listas de los partidos. [...] A principios del año 2000, el Consejo Nacional Electoral ordena la desaplicación del artículo 144 de la Ley del Sufragio y de la Participación Política por considerarlo contrario al principio de igualdad consagrado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Inmediatamente las mujeres que lucharon años para lograr la aprobación del sistema de cuotas introdujeron un recurso ante la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. En mayo de 2000, mediante la Sentencia N° 52, fue declarado improcedente [...]. En diciembre del mismo año se procedió a introducir un recurso ante la Sala Constitucional para solicitar la revisión de la Sentencia 52 [...]. El cuento no ha terminado” (Coddetta y Pérez, mimeo).




6 En agosto de 2001 fue introducida una propuesta formal en este tema dentro de la Subcomisión de Reforma del Código Penal, perteneciente a la Comisión Mixta para el Estudio del Código Penal, del Código Orgánico Procesal Penal y del Código Militar. Dicha propuesta fue elaborada por un grupo de mujeres especialistas en el tema y fue entregada a través de la Comisión Permanente de Familia, Mujer y Juventud de la Asamblea Nacional, presidida en ese momento por la Diputada Marelis Pérez Marcano y vicepresidida por el Diputado Iván Mastrángelo.

7 Para 1995-96 se inscribieron 2.069.061 niños y 2.051.357 niñas, y en 1996-97 se matricularon 2.145.506 niños y 2.116.715 niñas (PNUD/Avesa, 2000).

8 En 1998 las mujeres se desempeñaron en los siguientes oficios: servicio doméstico remunerado (93,9 %), institutos de asistencia social (93,4%), fabricación de prendas de vestir, menos calzado (84,1 %), instrucción pública (74,1 %), servicios sociales y comunales anexos (73,35 %), buscando trabajo por primera vez (68,0 %), lavanderías y servicios de limpieza (65 %), manufactura textil y prendas de vestir (63,5 %), asociaciones culturales, gremiales y laborales (56,5 %), servicios personales y de hogares (55,1 %), bibliotecas y museos (54,4 %), restaurantes y cafés (54,1 %), hoteles (53,2 %), seguros (51,1 %), establecimientos financieros (51,0 %) (Castillo, en Quintero (coord.), 2003:100).

9 Hasta ahora, sólo cuatro países (Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega) tienen equidad de género en estudios de secundaria, al menos 30% de parlamentarias y salario equitativo en actividades no agrícolas para las mujeres en un 50%.

10 Ver nota al pie N° 5.

11 En Latinoamérica, un problema que causa gran preocupación es el aborto inseguro en la adolescencia. Un estudio realizado por el Alan Guttmacher Institute indica que, en cuatro países de la región (Brasil, Colombia, Perú y República Dominicana), de cada 10 embarazos en mujeres adolescentes alrededor de tres o cuatro culminan en aborto (Fnuap, 2001).

12 Guzmán et. al. (2001) ubican cuatro grupos de países de acuerdo al comportamiento de la fecundidad adolescente desde antes de 1990:

  • Grupo I: Países que bajaron su fecundidad adolescente a partir de 1990 y siguen en esta tendencia: México, Cuba, Caribe anglófono (Barbados y Trinidad y Tobago), Costa Rica, Belice, El Salvador y Guatemala.

  • Grupo II: Países que bajaron su fecundidad adolescente a partir de 1990, pero que tuvieron tasas de ascenso o estables antes de esa fecha: Venezuela, Bolivia, Paraguay, Nicaragua y Haití.

  • Grupo III: Países cuya fecundidad adolescente venía descendiendo entre 1970-1975 y 1990-1995, pero que a partir de 1990 se mantiene estable o sube: República Dominicana, Ecuador, Panamá, Jamaica, Chile, Honduras y Perú.

  • Grupo IV: Países cuya fecundidad estuvo relativamente estable o en aumento antes de 1990 y también después de esa fecha: Argentina, Uruguay, Brasil y Colombia.

13 El 13 % de mujeres adolescentes se ha iniciado en la actividad sexual entre los 15 y 18 años; en el grupo de las pobres, 16,7 % se ha iniciado entre los 15 y 19 años, mientras que en el grupo de las no pobres se ha iniciado sólo el 4,1. De las adolescentes con tiempo de escolaridad de 0 a 6 años se ha iniciado sexualmente el 32,8 %, mientras que sólo el 4,1 % de las que tienen 10 o más años de escolaridad lo hacen; de las adolescentes pobres, 1 de cada 3 se ha unido antes de los 18 años.

14 No se consideran las manifestaciones de violencia doméstica de mujeres hacia hombres adultos por efectuarse con poca frecuencia y ser producto, en muchos casos, de la defensa propia.

15 Esta es también una de las recomendaciones incluidas en el seminario “Modelo Democrático Venezolano con Perspectiva de Género”, llevado a cabo por el Foro Permanente por la Equidad de Género en 2002, y en el documento producido en la “Jornada de Violencia Basada en Género”, organizada por Plafam y a la cual asistieron expertas/os nacionales e internacionales.

16 Actualmente en proceso de reforma en la Comisión Mixta de Reforma del Código de Justicia Militar, Código Orgánico Procesal Penal y Código Penal de la Asamblea Nacional.

17 Estas cifras crecen de manera alarmante si se considera que por cada caso denunciado de violencia sexual existen 10 que no se denuncian. Significa que en el año 1998, aproximadamente 72.740 personas fueron agredidas sexualmente, la mayoría de ellas mujeres y niñas, con un promedio de 199.28 personas cada día.

18 Todos estos delitos, a nuestro modo de ver, son formas de abuso sexual. Se eliminó de esta tabla el delito de bigamia. El delito de robo con violación no se encontraba originalmente en el cuadro.

19 Definición de los delitos (tipificados en el Código Penal Vigente en Venezuela): a. Violación: comisión de un acto carnal/sexual en el que media la violencia y/o las amenazas; b. Seducción: acto carnal con una persona de uno u otro sexo, que en el momento del delito no tuviera doce años de edad, no hubiera cumplido dieciséis años (si el culpable es un ascendiente, tutor o institutor), se halle detenido/a o condenado/a o haya sido confiado/a a la custodia del culpable, no estuviere en capacidad de resistir por causa de enfermedad física o mental, o por otro motivo independiente de la voluntad del culpable o por consecuencia del empleo de medios fraudulentos o sustancias narcóticas o excitantes de que éste se haya valido;

c. Rapto: consiste en arrebatar, sustraer, detener o retener a otra persona por violencia, engaño o por medio de amenazas; d. Ultrajes al pudor: exponer a la vista del público el cuerpo de la persona que comete el delito u otros objetos obscenos, o distribuir u ofrecer en venta escritos, objetos o dibujos obscenos; e. Corrupción de menores: delito cometido por la persona que, por satisfacer las pasiones de otro o de sí mismo, hubiere inducido a la prostitución o a actos de corrupción a alguna persona menor; f. Incesto: tener relaciones incestuosas con un ascendiente o descendiente en circunstancias capaces de causar escándalo público, con algún afín en línea recta o con un hermano o hermana; g. Robo con violación: constreñir al detentor o a otra persona presente en el lugar del delito, por medio de la violencia o amenaza de graves daños inminentes contra personas o cosas, a que sea entregado un objeto mueble o a tolerar que quien amenaza se apodere de éste, cometiendo antes, durante o después de esto un acto carnal/sexual violento con la víctima u otra persona presente.



20 Tasas calculadas por cada 100.000 habitantes.

21 Contenidos en el documento “Indicadores de Género para el Seguimiento y la Evaluación del Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe, 1995-2001 y la Plataforma de Acción de Beijing”.





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