Entre el asistencialismo y la autogestióN: la psicología comunitaria en la encrucijada. Montero (F. 6261)



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ENTRE EL ASISTENCIALISMO Y LA AUTOGESTIÓN: LA PSICOLOGÍA COMUNITARIA EN LA ENCRUCIJADA. MONTERO (F. 6261)
La psicología comunitaria surge en América Latina en los años 70, como una psicología para el cambio social. Es bien conocida la historia de su inicio oficial. Para los E.E.U.U, la celebración de la conferencia de Swampscott, Massachusetts, en 1965, destinada a generar una psicología que rompiese con la orientación tradicional dominante en el campo psicológico aplicado, modelada por la clínica e influida por el modelo médico. Al mismo tiempo, entender a la salud como un fenómeno integral, que incluye lo orgánico y lo mental.

Para América Latina, la subdisciplina surge independientemente, diez años después, y no por impulso de una psicología clínica insatisfecha con su pobre repercusión social, sino de una psicología social afectada del mismo mal. Comienza a generarse una praxis en función de la realidad social, destinada a redefinir objeto, método y teoría, así como la propia identidad profesional de los psicólogos. Este movimiento ocurre simultáneamente en varios países latinoamericanos (Brasil, Colombia, Chile, México, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela).

Esta psicología ya para 1970-1980 presentaba las siguientes características:

-Orientación hacia el cambio social en función del desarrollo individual y social.

-Orientación hacia la solución de problemas psicosociales (salud, vivienda, educación, etc.)

-Tener una visión histórica de la psicología y de su objeto, cuya esencia es fundamentalmente dinámica y dialéctica.

-Desarrollar un marco teórico y metodológico heterogéneo, pero a la vez tendiente a alimentar ideas surgidas en contacto con la realidad y que actualmente está en vías de producción de una teoría psicosocial comunitaria.

-Considerar que la relación de investigación es entre dos actores sociales en interacción dialógica.

-Ser interdisciplinaria.

Puntos de coincidencias entre las tendencias latinoamericanas y estadounidense:

En ambos ámbitos hay acuerdo en que es una psicología que propugna la unión entre teoría y praxis; que forma parte de un nuevo paradigma; que utiliza muchas teorías de alcance medio y también de orientaciones teóricas de mayor alcance: la necesidad de desechar el modelo médico. Estas categorías pueden resumirse en una sola: la de ser una psicología para el cambio social.La psicología comunitaria entiende que la mayoría de las personas están sanas, que los seres humanos poseen innumerables recursos y potencialidades y que la solución a sus problemas no está en adaptar a las personas al sistema, sino en crear sistemas adaptados a las personas. A su vez, la comunidad como tal no se limita a ser un mero sujeto receptor.



EL CAMBIO EN EL OBJETO DE ESTUDIO:

-Desplazamiento del centro de estudio del individuo a la comunidad. Y no meramente del individuo al grupo; el viraje es hacia un objeto que supera la concepción de los grupos restringidos, sin caer en el ámbito de la masa. Se estudiarán los procesos psicosociales generados por la influencia de la comunidad sobre grupos e individuos y la conducta de esas personas que la integran, que se produce en función de tal pertenencia.

Con esta psicología aparece la comunidad como objeto-sujeto de estudio.

Por comunidad (concepto polisémico) se ha entendido:



  1. Un conjunto de bienes que son propiedad o posesión de un conjunto de personas.

  2. Grupos de personas que se rigen por un conjunto de normas (un ordenamiento común), referentes a su modo de vida.

  3. El proceso activo de participación y de comunicación libre y no coercitiva.

  4. Grupo social dinámico, con una historia común respecto de la cual desarrolla un proceso identificatorio, que comparte necesidades, problemas e intereses y una red interactiva, en un espacio y tiempo determinados y que se diferencia de la sociedad mayor sin dejar de pertenecer a ella.

  5. Conglomerado social regido por formas de organización comunes y que comparte una historia y una cultura.

La psicología comunitaria ha dirigido su atención a la tercera acepción. A su vez ella se ocupa de comunidades que pueden variar en tamaño y que preexisten al investigador.

García y Giuliani clasifican las características tipificantes de una comunidad en estructurales (membrecía y ambiente físico) y funcionales (interrelaciones entre las personas y su medio ambiente). Se entiende por ambiente físico el entorno dentro del cual conviven los individuos y con el cual interactúan, desarrollando relaciones de convivencia que se dan tanto en espacios públicos como privados.



CAMBIOS EN LA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO:

Para la psicología aplicada tradicional, el objeto de estudio se centraba en el individuo, pero además en un individuo en estado carencial, en desequilibrio o desventaja. Los procesos de influencia social eran vistos siempre desde la perspectiva de la mayoría, tanto numérica como de poder estatuido, ignorando las formas inconscientes de influencia social y los recursos de poder presentes aún en los más débiles.La psicología que se plantea no va a ser ni una nueva psicología de los grupos, ni tampoco una psicología de los individuos en los grupos, sino que va a la realidad intersubjetiva, a ese espacio intermedio de las comunidades.



CAMBIOS EN LA CONCEPCIÓN DE SUJETO:

Para la psicología comunitaria se plantea la existencia y relación de tres tipos de sujetos: Uno, investigador externo que se aproxima a la comunidad desde fuera con intereses determinados por objetivos académicos o institucionales orientados hacia el cambio social. Otro, actor central del proceso de cambio, que deja de ser visto como un sujeto sujetado a las instituciones y decisiones del investigador externo, pasando a ser considerado como participante, investigador interno que pertenece a la comunidad. Y un tercero, la comunidad, como entidad definida por sus miembros. Entre el segundo y el tercer sujeto hay una relación de identidad que es sumamente importante.



La existencia de un doble sujeto investigador supone el reconocimiento de que, al lado del conocimiento académico existen otras formas de saber que pueden enriquecer ese conocimiento. Y una tercera forma de conocimiento se producirá como síntesis de ambas (impactando en el saber científico y en el popular).No se trata de imbuir ideas más o menos científicas en los miembros de una comunidad, ni de plantear interpretaciones teóricas impuestas en situaciones concretas. Se trata de suministrar elementos conceptuales y metodológicos, necesarios para la realización del trabajo comunitario que se realiza conjuntamente entre psicólogos y miembros de las comunidades. La base de la relación entre investigador externo e interno es el diálogo y la horizontalidad. No se establecen jerarquías en función del conocimiento de unos y el desconocimiento de otros, las dos formas de saber son enriquecedoras. (La relación entre ambos agentes no será de dependencia ni de beneficencia, ni de carácter paternalista o clientelista).

-Psicólogo comunitario como “participante conceptualizador”, “agente de cambio social”, ejerce por tanto una acción productiva.

CAMBIOS EN LA APROXIMACIÓN METODOLÓGICA:

El diseño metodológico dominante en las ciencias sociales, con su orientación hipotético-deductiva y su énfasis cuantitativo, resultaba insuficiente para aprehender, estudiar y dar una respuesta al tipo de problemas encarados por esta psicología. La misma, al estar dirigida al cambio social, no puede trabajar sobre lo que pasaba sino sobre lo que está sucediendo, exigiendo entonces a la vez investigación e intervención. Es con la investigación acción participativa (IAP), que la psicología comunitaria ha desarrollado su mejor forma de acción. Se trata de una concepción diferente del sujeto y de una relación distinta con él. Esta concepción metodológica concibe a la investigación como un proceso continuo de totalizaciones y retotalizaciones, en las cuales a medida que se va produciendo y procesando conocimiento, se van dando acciones en la práctica que modifican ese conocimiento, modifican el problema inicial y plantean nuevos interrogantes.



CAMBIOS EN LA FUNDAMENTACIÓN Y OBJETIVOS DE LA DISCIPLINA:

Se establece una clara diferencia entre la psicología que va a la comunidad, aplica, extrae y retorna a la academia o a la institución de donde partió, y esta psicología cuyo centro está en la comunidad, desde donde irradia hacia otros ámbitos. La diferencia radica en la distinción entre asistencialismo y autogestión. En el primero, una institución decide intervenir en grupos carenciados para remediar una situación; delimitando a su vez qué, cómo, cuándo, a quiénes, para qué y por qué (modelo paternalista).La autogestión aparece unida a la concepción misma de Psicología Comunitaria adoptada en América Latina.



Principios que adopta: (inspirados en los establecidos por Fals Borda)

-Autonomía del grupo: Es necesario que lo esencial de la acción lo realicen personas pertenecientes a la misma comunidad.

-Prioridades: Reconocer que las comunidades deben declarar por sí mismas, sin coacción, cuáles son las necesidades y problemas que tienen.

-Realizaciones: Es indispensable ir mostrando realizaciones tangibles a la gente.

-Estímulos: Gratificaciones de diversas clases.

A estos principios, la psicología comunitaria latinoamericana ha agregado los siguientes:



  1. La transformación individual y social como meta. Pasar de la conciencia de sí a la conciencia para sí, de la desesperanza al optimismo. Para esto se necesita una comunicación abierta, un liderazgo democrático y la fijación por el grupo de metas comunes.

  2. Autogestión. El grupo asume la conducción de sus decisiones.

  3. Concientización.

  4. Socialización. Generación de nuevas pautas de conducta y de nuevos modelos que permitan la acción transformadora.

  5. Poder y control deben residir en la comunidad.

  6. Unión entre teoría y praxis. Revisión y generación de conceptos.

  7. Recuperación crítica y devolución sistemática del saber preexistente y del saber producido en el proceso.

  8. El carácter político de la acción comunitaria. En tanto que problematizadora, se trata de una actividad que desarrolla a la sociedad civil, y en este sentido es política.

CONCLUSIÓN: La psicología comunitaria es una de las formas de expresión de la evolución paradigmática que se viene dando en el último tiempo. Al asistencialismo tradicional opone la relación dinámica centrada en la autogestión. No se trata de dar a las comunidades algo de lo que carecen; se trata de lograr un cambio desde la gente y para la gente.
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