Encarando vita de João Bielh


La Ley de ausencia por desaparición forzada



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La Ley de ausencia por desaparición forzada
Entre la cantidad de leyes sancionadas durante la última dictadura militar43 , el 12 de septiembre de 1979, los militares sancionaron la ley 22.068 que pretendía regular el “presunto fallecimiento” de los desaparecidos declarando jurídicamente muertas a las personas desaparecidas. La ley establece que:
Podrá declararse el fallecimiento presunto de la persona cuya desaparición del lugar de su domicilio o residencia, sin que de ellas se tenga noticias, hubiese sido fehacientemente denunciada entre el 6 de noviembre de 1974, fecha de declaración del Estado de sitio por dec. 1368/74 y la fecha de promulgación de la presente.

El 18 de junio de 1994, se promulga Ley de Ausencia por desaparición forzada (ley 24.321) que reemplaza la Ley de ausencia con presunción de fallecimiento la cual puede ser “reconvertida” por esta nueva, en los casos ya declarados de ausencia con presunción de fallecimiento.



La ley 24.321 fue un proyecto propuesto por la subsecretaria de Derechos Humanos Alicia Pierini44, para que entre otras cosas, los familiares pudieran hacer trámites sucesorios sin declarar la muerte de los desaparecidos. El proyecto presentado por la Dra. Pierini fue discutido por diversos organismos de Derechos Humanos (entre ellos Familiares) antes de ser llevado a la Cámara de Diputados. El proyecto surge, según Pierini, por la necesidad de resolver situaciones matrimoniales y familiares, que se les presentaban a los familiares al momento de tener que realizar acciones legales como la patria potestad, las indemnizaciones, etc.:
(…) Porque el desaparecido para nosotros… él es un sujeto activo, en tanto no lo declaren muerto, es un sujeto de derechos, pero al mismo tiempo que es un sujeto de derechos no está, por lo tanto es imprescindible que cobren sus familiares. (Pierini, 2006)
Los efectos civiles de las dos leyes son los mismos, con la peculiaridad de que la última no implica ningún reconocimiento de muerte desde el fuero civil, como sí lo hace la primera:
(…) La ley de muerte presunta. Es la que se aplica cuando tenés un accidente de avión y no aparecen los cuerpos, la ley que se aplica cuando se hunde un barco y no aparecen los cuerpos, entonces se cuentan tantos meses a partir del día del accidente y se presume la muerte, porque bueno el accidente del avión o el accidente de barco, es lo suficientemente evidente como para esa presunción. Eso era absolutamente negado por…por casi todo el mundo te diría. Entonces, los que tenían que resolver situaciones particulares lo hacían con culpa, con bronca, porque la cuestión desde lo político es, si hay que declararlos muertos ¿por qué tenemos que declararlos nosotros? Que lo declaren los que lo mataron. Entonces que digan, los matamos, y a partir de ahí se abre todo el abanico, cómo cuándo por qué y de qué manera. Pero si no dicen nada ¿por qué? tenemos que darlos por muerto. (Pierini, 2006)
Mientras la ley de presunción de muerte obligaba a las familias a reconocer un fallecimiento de jure, con la nueva ley se reconoce la figura de ausencia por desaparición forzada, sin la necesidad de declarar la muerte, ya que “cumple más cabalmente la función de subsanar jurídicamente, las secuelas patrimoniales y de vínculo familiar que la análoga de “ausencia con presunción de fallecimiento”45:
(…) ahora tenían que abrir la sucesión de los desaparecidos pero como desaparecido y no con partida de defunción. Que nos hemos vuelto locos rebotándoles partida, a vos también te consta, rebotándoles partida porque entonces se declaraba fallecido. No, porque ¿para qué hicimos esto?, para no declararlos fallecidos (Pierini, 2006).
Por lo tanto, se instituye una nueva categoría jurídica, a los efectos de regularizar y reparar desde el Estado de Derecho los daños causados por los gobiernos de facto. En este sentido, se puede declarar ausente por desaparición forzada a toda aquella persona que hasta el 10 de diciembre de 1983 haya sido desaparecido involuntariamente de su residencia, privada de su libertad y desaparecidas u alojadas en centros clandestinos de detención46.
Familiares de desaparecidos y detenidos por razones políticas
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones políticas es una de las organizaciones de derechos humanos conformada en tiempos de la dictadura. Se constituye como organismo en Capital Federal47 en septiembre de 1976 al contar con un lugar de reunión permanente ofrecido por la LADH (Liga Argentina por los Derechos del Hombre). Una de las características esenciales de la organización es haber reconocido desde un principio que sus familiares desaparecidos y detenidos tenían, en su mayoría, una estrecha vinculación con la lucha popular, por lo que al elegir el nombre a la organización agregaron "por razones políticas", asumiendo esa realidad que reconocían y de la cual estaban orgullosos48. Sus reivindicaciones tuvieron como punto primero y fundamental la “Aparición con Vida” de los desaparecidos y la libertad a los presos políticos, y hasta el día de hoy no aceptan públicamente las muertes hasta que no aparezcan los cuerpos:
(…) Corregimos cosas para que la palabra muerte no aparezca en ningún lado… Porque están desaparecidos, porque nosotros viste, en las marchas decíamos, “con vida los llevaron, con vida los queremos”, es una negación de la muerte por el cuerpo (Lita, 2006).
(…) Había muchos trámites que eran… por ejemplo mi nuera, mi nuera no tenía ningún permiso para sacar los chicos del país, nosotros fuimos un año a veranear a Brasil, que vinieron mis hijos que estaban afuera, y ella tuvo que pedir un permiso del juez para sacar los chicos, si no tenía que firmar la ley de presunción de fallecimiento, decir “mi marido está muerto” había un montón de cosas que no podía hacer (Mabel, 2006)
(…) No me van a imponer ahí que yo no tengo el cuerpo pero vos me vas a decir como funcionario, está muerto. No, me lo vas a decir, yo lo voy a aceptar el día que me digan está muerto y está acá… Que lo declaren los que lo mataron. Aunque se lleven el secreto a la tumba. Se van a llevar el secreto a la tumba. Y si lo declaran muerto que entonces, se diga, que son todos homicidas (Alicia, 2006).
De esta manera, encontramos un discurso militante acerca la causa de la desaparición, esto es, un discurso de movilización en nombre de una causa y de una organización comprometida políticamente, encargada de encarnarla (Pollak, 2006:84):
(…) Un trabajo militante eh!! Incluso de los familiares. . . yo realmente milité, milité a conciencia… (Graciela, 2006).
(…) Hemos ido juzgado por juzgado y cámara por cámara de todas las provincias y dándoles el instructivo para que aplicaran la 24.321 sin declararlos por muertos. (Alicia, 2006).
(…) Es una ley que nosotros promocionamos mucho… es una cosa así pensada no como para la muerte sino como para la ausencia, entonces empezamos a trabajar con la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados para sacar una ley que los declarara ausentes, por desaparición forzada, no ausentes por presunción de fallecimiento (Mabel, 2006).
Desde sus primeros años, Familiares no sólo luchó por la búsqueda de los desaparecidos sino que se ha vinculado también con otros sectores sociales que ellos consideran igualmente golpeados por sus derechos:
(…) Luchar por los derechos humanos implicaba poner en evidencia la necesidad de una transformación profunda en la lógica social, para reconstruir el tejido social y recuperar el espíritu de organización y de lucha quebrado por el Estado terrorista.
(…) A nosotros nos gusta decir que somos el puente entre las necesidades y las autoridades… ¿entendés? Familiares en uno de los precursores que haya salido la Ley Patria Grande de documentación para los extranjeros, ¿eh? Ojo al buey, hemos trabajado en las cárceles, tengo ahí tarjetas de asesores de trabajo para gente que está a disposición del Servicio Penitenciario, de educación, hemos ido a pelear para ver como se reinserta esa gente.
A la vez, el nombre de la organización pone en evidencia su compromiso político, y la importancia de mantener vigente la palabra desaparición:
(…) ¿Cómo se llama mi organismo? Familiares de desaparecidos y detenidos, porque nosotros peleamos toda la vida por los desaparecidos y por los detenidos, ambos tanto los desaparecidos como los detenidos políticos tenían una unificación de luchas que por eso estaba en esa situación… ¿Madres cómo se llama? Asociación de Madres de Plaza de Mayo o sino Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. ¿Abuelas como se llama? Abuelas de Plaza de Mayo ¿Hijos como se llama? Hijos contra la impunidad y el olvido, o algo así. El único organismo que tiene la palabra “desaparecidos” somos nosotros (Hugo, 2006).
Por esta razón, entre sus diferentes tareas y accionar (campañas, denuncias, manifestaciones, reclamos), uno de sus logros más importantes fue la promulgación de la Ley 24.321, que junto con Madres de Plaza de Mayo (línea fundadora) y Abuelas de Plaza de Mayo habían estado reclamando para solucionar los problemas de índole familiar y patrimonial derivado de la desaparición de miles de personas:
(…) Para mí fue una de las mejores cosas que hicimos, la ley 24.321, donde los fundamentos de la ley, por primera vez…dice el texto de los fundamentos que nuestros hijos, o familiares, fueron detenidos ilegalmente, llevados a campos clandestinos, torturados y desaparecidos, y por primera vez se hablaba del Terrorismo de Estado. (Lita, 2006).
(…) La lucha de nuestro organismo, cuando se consigue la ley que acepta la desaparición forzada es un avance de la puta madre. (Hugo, 2006).

El trabajo de la memoria”


¿Puede considerarse la creación y promulgación de la Ley de Ausencia por desaparición forzada como una construcción que implica una lucha por la memoria? ¿Qué es lo que está en disputa en esta lucha por la memoria? ¿De qué manera se utiliza este espacio jurídico para recordar el pasado? En este apartado trataremos de dar algunas respuestas tentativas a estas preguntas para poder entender de qué manera un grupo determinado de la sociedad, propone mantener a los desaparecidos en una categoría social que remita a la idea de desaparición, y no acepta ningún tipo de reconocimiento social de la muerte.
La memoria Colectiva
Para abordar el tema de la creación y promulgación de la ley 24.321, tomaremos a “la memoria” como una categoría conceptual que nos sirve para interpretar hechos particulares, y en este sentido intentaremos pensar la noción de memoria como una categoría articuladora, producto de interacciones múltiples, encuadradas en relaciones de poder, en estado de flujo constante, que nos permite centrar la atención en los procesos de construcción de las memorias (Elizabeth Jelin, 2001).

En este sentido nos parece sumamente útil partir de las nociones de Halbwachs quien introduce en el campo de los estudios sobre memoria, la idea de marcos sociales, para hablar de la memoria colectiva. En sus trabajos acerca de la noción de memoria Halbwachs (2005) plantea una interrelación entre memoria individual y memoria colectiva, al proponer la idea de que uno nunca recuerda sólo, sino con la ayuda de los recuerdos de otros. El grupo y la sociedad son las condiciones, los marcos sociales de la memoria. Si bien se le ha criticado a Halbwachs, un enfoque que postula formaciones relativamente estables de las memorias sociales, tomaremos sus aportes más significativos haciendo una interpretación de sus lecturas que ponga énfasis, como lo propone Jelin, en la noción de marco social, esto es, “establecer una matriz grupal dentro de la cual se ubican los recuerdos individuales” (2001:21).

A la noción de memoria colectiva se suma la idea de “corriente de pensamiento” que son las que nos relacionan con un grupo determinado, por lo que aparecen enmarcando a los grupos de referencia (2005:178). En este punto, Halbwachs resalta la importancia de los intereses del presente y las condiciones sociales que hacen posible la conciencia de cada uno:
Diríamos que cada memoria individual es un punto de vista sobre la memoria colectiva, que este punto de vista cambia según el lugar que ocupo y que el lugar mismo cambia según las relaciones que mantengo con los otros âmbitos, (2005:186)
Establecer el marco a través del cual se ubican los recuerdos individuales, y poner énfasis sobre la idea de que el pasado es recordado en función de los intereses del presente, nos resulta de suma importancia para entender, en el caso de la agrupación de Familiares por qué razón la categoría de desaparición fue constituyéndose en una herramienta discursiva en la luchas de cómo recordar lo acontecido durante la última dictadura militar en la Argentina. En este sentido, al trabajar con los discursos narrativos de miembros de Familiares, estaremos hablando, en términos de Halbwachs, de la memoria colectiva de este grupo que aborda su pasado de una manera determinada, de acuerdo a sus vivencias compartidas como grupo, y a sus intereses en cuanto tal. En este sentido, los marcos de referencia a través de los cuales los miembros de este grupo se identifican, representan el aspecto esencial de esta memoria colectiva (Halbwachs, 2004:79).

Michael Pollak (2006) retoma las cuestiones planteadas por Halbwachs y aporta elementos para introducir la cuestión de la carga conflictiva en las visiones acerca de cómo recordar el pasado en el presente. De esta manera la memoria entra en disputa. En el caso de las distintas agrupaciones de familiares de desaparecidos, cómo recordar lo sucedido bajo la última dictadura militar comenzó a plantearse como una disputa política. Como habíamos mencionado, la desaparición y la falta del cuerpo propusieron un sistema de clasificación que mantiene al desaparecido en el umbral entre la vida y la muerte, hasta que no se recuperen los cuerpos o haya evidencia concreta de los asesinatos y castigo a los culpables.



Por un lado, se encuentran quienes niegan completamente las muertes como el caso de la Asociación Madres de Plaza de Mayo que dirige Hebe de Bonafini cuyo lema principal es “30 años de vida venciendo a la muerte”:
(…) Las Madres amamos a nuestros hijos, ¡los amamos por encima de todo, y los hijos para nosotras jamás van a morir! Jamás los vamos a dar por muertos, por más que muchos se llenen la boca diciendo: queremos la lista de muertos... Nosotras, que estamos convencidas y sabemos lo que pasó, no estamos locas, no pedimos imposibles. "Aparición con Vida" es una consigna ética, de principio. ¡Mientras haya un sólo asesino en la calle, nuestros hijos vivirán para condenarlo en nuestras bocas y en las de ustedes!.49
Desde esta perspectiva, al igual que Familiares, el desaparecido es un sujeto activo a través del cual se mantiene la búsqueda de la verdad y la justicia, no sólo respecto a la problemática de la última dictadura militar sino también, en lucha por los derechos humanos en general. Pero su peculiaridad, a diferencia de Familiares, es que no se aceptan las exhumaciones e identificaciones de los cuerpos:
(...) Cuando rechazamos la exhumación con todo lo que tiene la aceptación de la muerte, también lo hicimos porque esa es una lucha individual, individualista.50
Por otro lado, están quienes sufren las consecuencias que trae aparejado el término desaparición. Un familiar, por ejemplo sostiene que esa forma de recordar al desaparecido implica una necesidad de ponerlo en un lugar preferencial, en la categoría de héroe, y crear así un mito. El desaparecido, en palabras de Ana, termina siendo un "omnipresente". Este carácter de omnipresente hace que sienta que la presencia de su familiar (su hermana) haya sido y sea más poderosa que la de ella dentro de su familia:
(...) Yo creo que se han transformado evidentemente en una cosa mítica y una necesidad de ubicarlos en un lugar preferencial. Como proceso histórico se transforman en mito. El mito es intocable, y eso es peligroso [...] Es un fantasma... y es omnipresente. Está en todos lados (Ana, 2003).
Inquietada por ese "estar en todos lados", Ana puso al lado de la tumba de su marido, una placa con el nombre de su hermana, como si estuviera simbólicamente enterrada allí:
(...) Quizá no deja de ser algo simbólico. El deseo de decir, bueno mirá, yo hago un símbolo que representa la muerte, una lápida con su nombre. Pero yo sé que no es más que eso (Ana, 2003)51.
Frente a las disputas de cómo nombrar al desaparecido, parece ser que la idea de la liminalidad constante, y de mantener al desaparecido como un sujeto activo, hasta que no aparezcan los cuerpos y los culpables, ganó terreno en el plano jurídico-legal a través de la promulgación de la Ley 24.321. Como habíamos visto, dicha ley instituye una nueva categoría jurídica, a quienes venían permaneciendo “en la opinión pública nacional o internacional como desaparecidos.52 La justicia imprime implícitamente, de esta manera, su visión sobre este pasado e influye sobre las representaciones dominantes (Rousso Henry, 200:35).

Al hablar del carácter potencialmente problemático de la memoria colectiva, Pollak, habla de memorias subterráneas, silenciadas, que se oponen a la memoria oficial (2006:18). Considerando que la ley 24.321 legitima una categoría social, al darle un espacio jurídico legal al desaparecido, nos preguntamos si se puede hablar de memorias subterráneas, en el caso de los familiares que no aceptan la idea de la desaparición, como el caso anteriormente citado.

Si bien Pollak, para hablar de memorias subterráneas, pone énfasis en el carácter “silencioso” y “prohibitivo” de esas memorias antes de que logren invadir el espacio publico, yo las entiendo subterráneas en este caso por oponerse a una memoria oficial, que no implica un silenciamiento, sino menor legitimidad social. Así, la posición tomada frente a la palabra desaparición, puede ser entendida como un punto de referencia con el cual los miembros de Familiares se sienten identificados y la constitución de dicha ley podría ser considerada un hito, un parámetro de identidad, que ponen a los sujetos relacionados entre sí (Jelin, 2001:25). Como dice Pollak, la memoria es un elemento constituyente de la identidad (Pollak, 2006: 38).
El trabajo de encuadramiento
Pollak, para hablar de los puntos de referencia a través de los cuales los individuos definen y refuerzan los sentimientos de pertenencia al grupo, propone hablar de un “trabajo de encuadramiento”, refiriéndose al concepto de memoria encuadrada que plantea Rousso (Pollak, 2006: 25). El trabajo de encuadramiento, entonces, implica proporcionar un marco de referencia, puntos de referencias, y tiene sus actores profesionalizados (Ibíd.).

Cómo dice Pollak, el análisis del trabajo de encuadramiento y sus agentes nos resulta de suma importancia, para entender los procesos de conformación de las memorias de la asociación Familiares. La reivindicación de la militancia de sus familiares desaparecidos por parte de una organización que se encuentra comprometida políticamente desde sus inicios, es un factor clave para entender la intención de mantener al desaparecido en tanto un sujeto activo, como parte de la búsqueda de la verdad y la lucha política contra la dictadura:


(…) Es un triunfo que ahora en el registro civil haya nacimiento, defunción, y desaparición forzada, que no es ni una cosa ni la otra. Que me sirva a mí políticamente que si fue forzada que me expliquen qué hicieron los que forzaron esa desaparición. . . Cuando yo me haga cargo de la muerte yo lo estoy matando, si mi hermano está muerto que venga el tipo que lo mató y me diga por qué, cuándo y dónde ¿entendés? Esa era la consigna (Hugo, 2006).

De esta manera, el compromiso político y el reconocimiento de la militancia de sus familiares, son puntos de referencia que van a estructurar e insertar la memoria de los miembros de familiares en la memoria del grupo al que pertenecen. Dentro de este marco la ley se inscribe en la memoria del grupo como parte de un proyecto político. No reconocer las muertes hasta que no aparezcan los cuerpos y haya castigo a los culpables, se inserta dentro de una lógica que los ha identificado como grupo desde sus comienzos y los diferencia frente a otras organizaciones de derechos humanos vinculadas a la dictadura. Como ejemplo del modelo construido por Halbwachs sobre los marcos sociales de la memoria, los miembros de Familiares intentan representar lo sucedido bajo la última dictadura militar en los términos de su tradición como grupo.



Si bien Familiares presenta un trabajo a lo largo del tiempo, que como todo grupo lo hace para dar a cada miembro del grupo un sentimiento de pertenencia, coherencia y continuidad, como dice Pollak, en este trabajo hay un precio que debe ser pagado a la hora del cambio y la reconfiguración de la memoria (2006:41). Podemos ver que en familiares, a través de los testimonios personales se hace evidente el carácter conflictivo de la organización. Hugo por ejemplo, a pesar de haber admitido que la promulgación de la Ley de desaparición forzada fue unos de los mayores logros políticos de la organización, la cual instituye una nueva categoría legal, la de desaparecido, sostiene confusamente que al desaparecido hay que hacerlo desaparecer:
(…) Yo quiero desaparecer al desaparecido. Lo de la ley es un hecho judicial. A mi no me importa lo que diga eso… sí, es un triunfo que ahora en el registro civil haya, nacimiento, defunción, y desaparición forzada, que no es ni una cosa ni la otra. Pero al desaparecido hay que hacerlo desaparecer (Hugo, 2006).
También Graciela hace evidente sus contradicciones cuando cuenta su experiencia al hacer los trámites para declarar a su marido “desaparecido”:
(…) Y no, si yo te puedo decir que el día que me dieron la notificación y que fui y que firmé, me hice todo el camino llorando. No, no porque era… viste… era una cosa… es feo. Yo te digo, es feo. Es feo porque en el fondo vos sabes que lo necesitas… Son emociones encontradas. Porque yo iba con mi hija, y ¿sabes donde me metí? En la Iglesia de San Ignacio y me quedé un rato ahí. Lloraba, lloraba (Graciela, 2006).
Estas contradicciones entre la imagen oficial del grupo de Familiares, que niega las muertes, y la de los recuerdos personales, que la necesitan, ponen en evidencia el precio que debe ser pagado por el trabajo de la memoria. Sería interesante analizar para futuros trabajos este accionar en términos de sacrificio ya que se puede inferir que se sacrifica el carácter de muerto del desaparecido (se acepta la no muerte) a cambio de un logro político común que los identifica como grupo. En este sentido estamos hablando de una inversión de lo que postulan las teorías conocidas del sacrificio (Tylor, Frazer, Smith, Durkheim, Mauss, Eliade, Gerard) esto es, que el sacrificio implica una transformación de la víctima a través de su muerte. Aquí, en cambio y paradójicamente no se sacrifica la vida, sino la muerte y lo que se produce en la victima es una transformación no a partir de su muerte sino por el contrario, de su ambigüedad (liminalidad) social. En términos de Mauss (1971) como el intercambio produce una transformación, este sacrificio lograría transformar lo profano en sagrado, gracias a la intervención mediadora de la víctima sacrificada53. El costo de sacrificar la muerte sería que, la liminalidad entre la vida y la muerte pasa de ser un pasaje, a ser una condición. En este sentido, la legitimación social de la desaparición se convierte en una alternativa a la naturalizada dicotomía vida-muerte.
Conclusiones
Al comienzo del trabajo, para abordar el tema de la memoria, propusimos tomar a la memoria como una categoría conceptual que nos ayude a entender ciertos hechos particulares. Al haber focalizado nuestro análisis sobre la creación y promulgación de la Ley 24.321, podemos decir que estamos hablando de memorias narrativas, construcciones sociales comunicables a otros (Ball en Jelin, Ibíd.:29). De esta manera, podremos entender a la creación de dicha ley no solamente como una intención de solucionar problemas matrimoniales y familiares incómodos, sino como una forma de comunicar una posición determinada frente a lo sucedido bajo la última dictadura militar en Argentina: la no aceptación de las muertes hasta que no aparezcan los cuerpos ni los culpables. Si bien, como habíamos dicho, la palabra desaparecido fue tomando cierta vigencia y legitimidad a lo largo que pasaron los años, la forma en que se debe denominar a los secuestrados y asesinados bajo la última dictadura militar de la Argentina, fue y es escenario de las luchas por cómo representar el pasado. La creación, promoción y promulgación de la ley ha sido en términos de Jelin (Ibíd.), una estrategia para oficializar o institucionalizar su narrativa del pasado. Así, podemos entender a la ley de ausencia por desaparición forzada, como un rastro de un trabajo especializado y un vehículo de la memoria (Ibíd.), uno de los canales elegidos por Familiares, para trasmitir sus recuerdos y representaciones del pasado.

Habíamos dicho que, en el caso de los desaparecidos aquellos familiares que no tuvieron la posibilidad de identificar y recuperar el cuerpo de su ser querido, debieron y deben enfrentarse a la muerte de una manera que escapa a lo que dicta su forma tradicional que hemos denominado muerte desatendida. Considerando el estado de ambigüedad de los familiares frente a la posibilidad de muerte de sus seres queridos, podemos entender esta forma de materializar el sentido del pasado a través de la promoción y promulgación de dicha ley, como un logro político que tiene un efecto negativo en el proceso de duelo cuando falta el cuerpo, ya que como dice Thomas (1993) sólo hay muerte verdadera, cuando socialmente se la reconoce. Esto atañe no sólo a los signos y pruebas de la muerte sino a la autoridad a través de la cual ésta es habilitada. En este sentido, podemos decir que desde lo social no se habilita el lugar de la muerte y se legaliza el estado de liminalidad54.

El trabajo militante de creación de la ley y su promulgación, como vehículo de la memoria, pueden ilustrarnos el escenario en que cierto grupo social construye un sentido del pasado y del presente y de qué manera se fue instalando una construcción social acerca de los desaparecidos que dan el marco cultural a través del cual se focaliza sobre la desaparición y se desatiende la muerte.
Bibliografía
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ROUSSO, Henry. El duelo es imposible y necesario, entrevista por C. Feld, En Puentes, V. 4, n° 2, 2000, p. 30-39.



Uma leitura de Weber e Durkheim para a Relação Estado-Sociedade, em Esboço para uma Análise do Governo Eletrônico55

Marcello Cavalcanti Barra56


Resumo

Através de uma leitura de Max Weber e Émile Durkheim sobre o espírito da relação entre Estado e sociedade, e também de seus conceitos de Estado e a sociedade, este ensaio procura relacionar o pensamento dos dois clássicos da Sociologia com o governo eletrônico (e-gov) brasileiro. Durkheim associa democracia à comunicação, sendo que a internet mostra-se bastante adequada como ferramenta e meio de comunicação do Estado vislumbrado por Durkheim. Durkheim mostra também a importância do Estado na sociedade; na internet, uma das formas de indicar essa importância é através do e-gov. Weber apresenta um ferramental para o pesquisador refletir sobre sua pesquisa, procurando evitar a normatividade e sem apresentar um guia simplificado de “como fazer”. Weber e Durkheim ajudam à proposição, neste trabalho, da questão sobre se o e-gov não serve como legitimador do Estado, uma ampliação da representatividade do Estado legitimaria o e-gov?



Palavras-chave: governo eletrônico (e-gov), relação Estado-sociedade, democracia comunicativa.

A Reading of Weber and Durkheim for the State-Society Relation: Implications for an Analysis of the Electronic Government.
Abstract

Through the study of Max Weber and Émile Durkheim about state, society and the relation between state and society, this theoretical essay seeks to relate both’s thinking to Brazilian electronic government (e-gov). Durkheim associates democracy with communication. Nowadays, internet is a state’s means of communication with society, and vice versa, very much adequate to Durkheim’s view. Also, Durkheim shows the importance of state in society and e-gov is one of the ways to point out this fact. On the other hand, Weber offers a kind of framework to researchers to think about their research, but Weber doesn’t give a framework of “how to do” a research. Both, Weber and Durkheim make researchers ask theirselves: doesn’t e-gov legitimate Brazilian state representing some other actors/institution inside this state, at the same time legitimating this same actors/institutions because they are inside state right now?



Keywords: electronic government (e-gov), relationship between state-society; communicative democracy.

Este ensaio se propõe a comparar Weber e Durkheim em suas visões sobre a relação entre Estado e sociedade, ligando-as ocasionalmente à minha pesquisa de dissertação de mestrado sobre o governo eletrônico. Começarei com algumas observações acerca do método dos autores, mais detidamente: o uso da história em seus trabalhos e o objetivo da produção científica em Weber e Durkheim. Em seguida, partirei para considerações teóricas sobre Estado, sociedade e ethos da relação Estado-sociedade. Para o propósito deste texto, governo eletrônico deve ser entendido como toda a atividade governamental que ocorra através da internet, seja através de sítios eletrônicos (“websites” ou “sites”) ou da troca de mensagens eletrônicas (“e-mails”). Por núcleo de atendimento do governo eletrônico, aqui, deve-se entender o conjunto de servidor@s públic@s57 de uma autarquia ou de um órgão público, conjunto esse que tem como atividade principal o trabalho relacionado ao conteúdo dos “e-mails”.

Minha pesquisa tem como objeto o governo eletrônico como instituição, passa pelo estudo do Estado e não de um governo específico tão-somente. Como estudar então o Estado, em uma perspectiva a longo prazo se esta pesquisa empírica ocorrerá em um período determinado de tempo, limitado, por exemplo, a um único governo? Através do estudo da História, que nos leva a pontos diferentes do tempo. A apropriação da história como ferramenta para a sociologia é feita tanto por Durkheim quanto por Weber. Durkheim, por seu lado, distingue o trabalho d@ sociólog@ do trabalho d@ historiador@ (apesar de que a historiografia contemporânea problematiza esta imagem):

Eu sei que o historiador não passa de um generalizador (...) procede empiricamente, toca ao acaso, é guiado por nenhuma noção sobre a natureza das sociedades. Ele faz as induções e as hipóteses. Já a sociologia apreende as funções vitais, os órgãos essenciais à sociedade (Durkheim, 1987, p. 107) (tradução livre do autor).

Ao estudo da “história e da etnografia comparadas”, Durkheim acrescenta a observação da vida cotidiana, tendo por base a “estatística comparada”, e “como objetivo explicar uma realidade atual” (Durkheim, 1989, p. 29).

Weber utiliza um profundo conhecimento da história na construção de sua teoria. Ao longo de toda a Origem do capitalismo moderno, por exemplo, o autor nos remete a variadas situações e contextos históricos (Weber, 1968, p. 253-4, 266) a fim de nos mostrar como se constituiu o capitalismo moderno, e concluir: “o capitalismo é diferente em diversos períodos da história. E só é peculiar no Ocidente; nos países desta região é coisa natural desde a segunda metade do século XIX” (Weber, 1968, p. 39). Fica claro em Weber a preocupação em situar, tanto no tempo como no espaço, o fenômeno que está analisando, como também deve fazer @ sociólog@ em uma etnografia. Se Weber escreve, nesse caso, sobre as “condições prévias do capitalismo” (Weber, 1968, p. 249), Durkheim, em seu método, pergunta-se sobre “como se constituíram historicamente essas regras, isto é, que causas as suscitaram” (Durkheim, 1983, p. 1).

Em diversas de suas obras, nominadamente As formas elementares da vida religiosa (1989, p. 505, 523), A divisão do trabalho social (1977, p. 145-7), O suicídio (1977, p. 435-7) e Lições de sociologia (1983, p. 39), Durkheim mostra-se sempre preocupado com a questão moral da sociedade. Podemos mesmo dizer que sua preocupação é com a moral da sociedade, pois ele sempre termina por concluir com recomendações nesse sentido. Dessa forma, ficamo-nos perguntando se seu estudo da história não é direcionado por um objetivo pessoal “maior” do autor, que seria a própria recuperação moral da sociedade. Já Weber, por mais que esteja vendo uma tendência à racionalidade na vida social, não se constitui num “divulgador” ou “representante” da racionalização. Para tentar demonstrar essa posição sobre Weber, acredito que o instrumento metodológico do tipo ideal, como ferramenta de comparação, possa ajudar. O autor está sempre mostrando que está descrevendo um método de comparação, por exemplo em Economia e sociedade (Weber, 2000, p. 144, 155, 161), e não uma meta social ou um objetivo para o que quer que seja. Em resumo, por mais que ambos, Weber e Durkheim, estudem a história, Weber parece trabalhar com um conceito mais aberto de história do que Durkheim - o que significa, por dedução e hipoteticamente, que em Weber o estudo da história nos condiciona menos a prever o futuro do que em Durkheim. Se Weber estuda a história metodologicamente para construir tipos ideais, tanto em O espírito do capitalismo e a ética protestante (Weber, 1967) como em Origem do capitalismo moderno (Weber, 1968, p. 250), entre outros, Durkheim utiliza a história para uma finalidade ideológica, a reforma moral da sociedade. Portanto, ao limitar ideologicamente o corte da história, Durkheim potencializa as críticas a seu trabalho, principalmente quanto à confiabilidade. Finalmente, Weber executa com mais clareza seu projeto de busca por imparcialidade, por um distanciamento maior d@ cientista perante seu objeto do que Durkheim, o que para o propósito de minha pesquisa é positivo, pois @ cientista tende, assim, a chegar mais próximo da realidade, ou, em outras palavras, é mais eficaz, como ciência, à sociedade. Por outro lado, também não podemos negar a importância do idealismo para @ sociólog@, talvez ainda menos à maneira de Durkheim (ideológica), mas o idealismo como a união entre o entusiasmo e o trabalho d@ cientista (Weber, 1972, p. 136), à maneira como colocado por Weber em seu Ciência como vocação.

Outra distinção que proponho entre Durkheim e Weber se refere às recomendações que os dois fazem para a sociedade. O que os unifica, em primeiro lugar, é a muito provável consciência da importância que têm como pensadores influentes na produção de conhecimento. A partir daí começam as diferenças. Weber deixa claro em Ciência como vocação que o conhecimento d@ pesquisador@ é uma informação a mais trazida para a sociedade (Weber, 1972, p. 143) e que a realidade é mais influenciada por decisões políticas resultantes da luta política (Weber, 1993, p. 167) - entendida por mim também como negociação política -, do que pelo conhecimento científico; Durkheim, por outro lado, ao integrar com bastante coerência suas propostas ao longo de suas obras, indica uma direção para a sociedade, normatizando seu trabalho, operando, portanto, com uma espécie de “é assim que deve ser feito”, ou, “a sociedade deve caminhar nesta direção se quisermos paz e harmonia social”. Apesar disso, Durkheim faz mea culpa desse sentido geral de sua obra, ao escrever: “Uma dissertação, mesmo excelente, jamais converteu um só incrédulo” (Durkheim, 1987, p. 78) (tradução livre). Segue ainda afirmando que:

A vida coletiva não pode ser bruscamente instituída por um artifício hábil; ela não resulta de um impulso exterior e mecânico (...) mas ela se elabora lentamente (...) se a vida coletiva é espontânea, deve-se deixar sua espontaneidade (Durkheim, 1987, p. 84) (tradução livre),

mostrando a dificuldade que @ sociólog@ encontraria em implementar normativamente seus projetos. Mas, apesar disso, a proposta e o objetivo de Durkheim parecem muito claros, no sentido de uma reforma moral da sociedade. Weber, por outro lado, por mais que veja uma tendência da sociedade em direção à racionalidade, já que o próprio conhecimento científico tende a aumentar o grau de previsibilidade, não a propõe. Portanto, acredito que a posição de Weber é mais convincente para @ pesquisador@, já que a sociedade pode contar com mecanismos democráticos de decisão, através da atividade intrinsecamente política na sociedade.

Vale apena verificar a abordagem de Durkheim e Weber com relação a alguns conceitos para a construção do argumento deste ensaio.
Estado
O conceito de Estado é, aparentemente, muito diferente para Durkheim e Weber. Se, para Durkheim, o Estado é um órgão especial que elabora as representações sociais, o órgão do pensamento social (Durkheim, 1983, p. 46-7) e da disciplina moral (Durkheim, 1983, p. 66); para Weber, o Estado moderno existe onde a comunidade política: a) possui uma ordem administrativa e jurídica, b) é composta por um aparelho administrativo, c) tem autoridade com poder e, d) tem a possibilidade do uso da força sobre todas as pessoas em determinada área; tudo isso amparado e emanando da lei (Weber, in Bendix, 1986, p. 323). Curiosamente, a meu ver, uma conseqüência do Estado moderno weberiano desemboca no Estado de Durkheim: o Estado moderno acaba tendo também um grande poder de representação, de pensar a sociedade e mesmo o efeito moral, mas como resultante desse mesmo Estado e não como elemento constitutivo.

Mas, afinal, além de estudar a história em diversos períodos, como descrito anteriormente, para pesquisar o governo eletrônico, posso conceitualmente falar de Estado ao invés de governo? Começando por Durkheim, não podemos considerar como fazendo parte do Estado um núcleo de atendimento do governo eletrônico que simplesmente responde “mecanicamente” à sociedade. Estado para Durkheim é acima de tudo reflexão. Mas podemos realmente dizer que um@ servidor@ públic@ de um núcleo de atendimento do governo eletrônico “simplesmente” responde “mecanicamente” a um e-mail? Vou tentar clarificar esse pensamento, a partir de duas situações hipotéticas extremas e opostas: ao “simplesmente” repassar uma resposta elaborada por outra pessoa ou ao elaborar el@ mesmo uma resposta, @ servidor@ públic@ está sempre criando uma representação, representação essa que é resultado de uma reflexão acumulada, dirigindo a vida social. Na hipótese “mais simples”, @ servidor@ públic@ está respondendo com um e-mail chamado “Fale com o Governo” no endereço “governo@brasil.gov.br”; no caso “mais complexo”, além de responder em nome daquele endereço de e-mail, @ servidor@ públic@ elabora um pensamento, determinando, quer se queira ou não, uma certa direção para a sociedade – quando, por exemplo, propõe alterações no direcionamento das ações do governo, pelo menos nas esferas a que tem acesso, retrabalha representações, decisões e debates internos. Mas, importante que se faça tal consideração, @ servidor@ públic@ também estará agindo como a administração caracterizada por Durkheim, uma das “instituições destinadas a estabelecer o contato” (Durkheim, 1983, p. 74) entre o Estado e a sociedade. Portanto, podemos concluir que ao pesquisar o governo eletrônico à luz de Durkheim, estamos tratando ao mesmo tempo de Estado e de administração, duas instituições que são distintas para Durkheim e que são instituições que muitas vezes estão misturadas, dificultando e até impossibilitando a distinção e a separação entre o que Durkheim chamou de Estado, por um lado, e de administração, por outro.

Uma pessoa que está ligada ao Estado, trabalhando para o governo (de qualquer maneira que seja), representa um papel específico que influencia as outras pessoas as quais ela tem contato. D@ mais humilde a@ mais renomad@ servidor@ públic@, todos acabam por construir representações que afetam toda a vida social, por menor, por mínima que possa ser essa influência em um dos casos; nesse sentido, todos que trabalham no núcleo de atendimento do governo eletrônico acabam por exercer, de alguma maneira, portanto, a reflexão sobre a sociedade. Mas, obviamente, não é somente alguém que pertença ao Estado que pensa a sociedade. Por exemplo, uma agência de publicidade não estaria também veiculando uma certa moral, refletindo a sociedade e criando continuamente uma representação social (uma moral, uma reflexão, uma representação coerentes e à serviço d@s clientes)? Apesar da observação, sejamos honestos com o pensamento de Durkheim: por vezes, ao se referir ao Estado, ele fala em “o” órgão do pensamento, mas diz também que “Não é que todo pensamento social emane do Estado” (Durkheim, 1983, p. 72). Concluindo, apesar de imprescindível para pensar o governo eletrônico (pois ele é sim representação do Estado), alguns conceitos de Durkheim (Estado diferente de administração; Estado como pensamento e nada de execução; Estado só como pensamento e administração só como execução58) parecem-me inadequados para analisarmos a realidade da sociedade brasileira, afinal, pensamento e execução se misturam em muitas situações, assim como Estado e administração.

Por mais que Weber nos diga o que é seu tipo ideal de Estado moderno (2003, p. 19), mais interessante mesmo é que Weber nos diz quando e como o fenômeno do Estado moderno ocorre (2003, p. 17-9; Weber in Bendix, 1986, p. 323), como um tipo ideal. Vejamos, então, se posso falar do Estado moderno weberiano ao estudar o governo eletrônico. O núcleo de atendimento do governo eletrônico “Fale com o Governo”, responsável pela conta de e-mail “governo@brasil.gov.br”, pertence a uma hierarquia e também se organiza em uma hierarquia. Constitue-se como parte de um aparelho administrativo, pertencente a uma comunidade política, a brasileira, que deve estar conduzindo os assuntos oficiais de acordo com a regulamentação legislativa, tópico esse a ser verificado na própria pesquisa empírica, sob a autoridade última do Presidente da República através de seus/suas nomead@s, já que estamos nos referindo a um núcleo de atendimento do governo eletrônico pertencente ao poder executivo. A princípio, seguindo Weber, podemos falar de Estado moderno, mas sob a condição de verificação empírica no núcleo de atendimento do governo eletrônico “Fale com o Governo”. Assim, por mais que Weber e Durkheim entendam o Estado de maneira bem distinta, minha pesquisa empírica sobre governo eletrônico se relaciona ao mesmo fenômeno em ambos, o Estado.


Sociedade
Durkheim, ao longo de sua obra, define de maneiras muito diferentes o que é sociedade. Assim, recorro à Lukes, que mapeia o uso do conceito de sociedade nas obras durkheiminianas:

“Por ‘sociedade’ ele às vezes entendia a transmissão social ou cultural, ou a inculcação de crenças e práticas (‘uma realidade da qual flui tudo o que conta’), às vezes a existência de associação (por exemplo, ‘a sociedade ... nada mais é do que indivíduos reunidos e organizados’), às vezes a imposição de obrigações socialmente prescritas (‘A sociedade ... é um grande poder moral’), às vezes o objeto de pensamento, sentimento e ação (‘a sociedade constitui um fim que nos ultrapassa e ao mesmo tempo nos aparece como boa e desejável’), e às vezes simplesmente como uma sociedade real, concreta - embora ainda aqui ele fosse ambíguo, empregando o termo às vezes para designar a sociedade (por exemplo, a França) como um todo, e às vezes grupos e instituições particulares dentro dela (por exemplo, o Estado, a família, etc)” (Lukes apud Cohn, 1977, p. 31-2).

Weber não define explicitamente o que é sociedade. E assim o faz não por indecisão, mas pela própria dificuldade de conceituar sociedade e, com isso, consegue superar a dicotomia entre indivíduo e sociedade, muitas vezes prejudicial ao estudo sociológico. Em Weber, a idéia de sociedade é associada à tendência à ação, na sua dimensão individual e dimensão social, dimensões ligadas empiricamente, mas separáveis com finalidade analítica (Bendix, 1986, p. 363). Como diz Weber:

“A ação é social na medida em que, em virtude do significado subjetivo a ela atribuído pelo indivíduo (ou indivíduos) que age(m), ela leva em conta o comportamento de outros indivíduos e nesse sentido é orientada em seu desenvolvimento” (Weber apud Bendix, 1986, p. 362) (grifos meus).

E a ação guarda relação com interesses econômicos: “O inter-relacionamento constante entre utilidade econômica e a afinidade social” (Bendix, 1986, p. 364), naquilo que Weber chama de “ação significativa”, onde não há necessidade de a ação significativa ser consciente. Em resumo, há de se convir que para Weber as mudanças estão ligadas aos interesses econômicos envolvidos nas ações e à dinâmica das pressões mútuas entre as pessoas, não só em suas próprias ações, mas também na expectativa das ações das outras pessoas - a subjetividade joga papel fundamental em tudo aqui. Assim, ao tratar de um certo núcleo de atendimento do governo eletrônico, devo entender: a especificidade desse núcleo e de cada indivíduo com relação aos outros, qual (descritiva e analiticamente) o poder que cada um exerce em relação aos outros; como um indivíduo se coloca como ator social e afeta as expectativas e as ações de outras pessoas, de outros núcleos de atendimento do governo eletrônico e de inúmeras áreas do governo; como o poder econômico se relaciona àquela realidade e também o poder simbólico (através das expectativas) advindo desse poder econômico e vice-versa. Dessa maneira, cada fenômeno social tem dinâmicas sociais específicas, podendo mesmo, depois de verificado pel@ pesquisador@, haver uma mesma lógica em manifestações diferentes de um mesmo fenômeno. Na pesquisa, por exemplo, diferentes núcleos de atendimento de governo eletrônico estão sob a mesma lógica? Esses diferentes núcleos pertencem ao mesmo fenômeno? Como um núcleo de atendimento do governo eletrônico influencia outro(s) núcleo(s) de atendimento do e-gov?
Ethos59 da Relação Estado-Sociedade
Ao tratarmos de Weber, devemos considerar, antes de tudo, que ele está operando com tipos ideais - ou seja, um instrumento para análise da realidade, por meio da comparação do modelo com essa realidade. Parece-me que Weber não trata explicitamente do ethos existente na relação entre o Estado e a sociedade. Porém, como analista da sociedade capitalista moderna ocidental, o autor descreve muito claramente o ethos da sociedade, e, ao descrever o fenômeno da dominação através dos tipos ideais legal-burocrático, tradicional e carismático, em Economia e sociedade, Weber mostra a@ sociólog@, o espírito de cada dominação. Portanto, vou trabalhar aqui com o ethos da sociedade capitalista e o ethos de cada tipo ideal de dominação weberiano.

Ao associar o Protestantismo, mais fortemente o Calvinismo, à sociedade capitalista, em A ética protestante e o espírito do capitalismo (Weber, 1967), Weber está explicitamente trabalhando com um determinado momento da sociedade capitalista, seu momento concorrencial, competitivo, próximo aos primórdios da sociedade capitalista moderna ocidental. Ali, Weber, ao trabalhar com textos de Benjamin Franklin, vê que “tempo é dinheiro”, que a sociedade se pauta pela produtividade no uso dos recursos, seja financeiro, material ou o tempo. Se quando o autor escreveu sua obra, muitos já se espantavam com as citações de Franklin, hoje, muita gente se assusta ao ler esses trechos, com a possibilidade mesmo de etiquetarem: “mesquinharia”. Naquele momento da história da sociedade, até @s capitalistas precisam economizar “cada centavo” para investirem em seus negócios, sob pena de serem aniquilados pela concorrência, imagine-se então @s empregad@s, @s trabalhadores, com suas remunerações, por vezes um salário, tendo também que controlar seus pagamentos para durar até o próximo provento. É uma sociedade do controle e do auto-controle, pari passu. O lazer, o supérfluo, o esbanjamento são evitados (dentro da lógica do tipo ideal weberiano). A ética da religião protestante corrobora com esse tipo de comportamento, onde o auto-controle é virtude. A esse período tendente à livre-concorrência, segue-se um período que tende à proteção, reserva e fechamento de mercados (restrições de mercado), patrocinado pela união entre empresári@s, ou entre sindicatos para controlar postos de trabalho ou mesmo pelo sistema educacional, controlando aqueles que terão certificados escolares e, portanto, acesso a determinados postos de trabalho. É bom notar que a moral deste período é significativamente influenciada pela moral do Judaísmo moderno (Weber, 2001, p. 120, 131). O Estado é, muitas vezes, o fiador desse “pacto social”, proporcionando um novo arranjo social, uma nova organização da sociedade. Não há mais tanta necessidade do controle ocorrer da maneira antiga, pois as maneiras de controlar e se auto-controlar se modificam; afloram as marcas, o turismo, os produtos de luxo. A própria religião protestante modifica-se no decorrer do tempo, influenciada pelo Judaísmo. Esses são os tipos ideais de sociedade descritos por Weber, em dois momentos bem distintos: um de capitalismo concorrencial, outro de capitalismo oligopolizante, cartelizado.

E quanto ao espírito do Estado weberiano, qual é sua especificidade moral? O Estado fundamenta-se na legitimidade. O tipo ideal weberiano de Estado moderno fundamenta-se na legitimidade, onde a lei é apenas uma das maneiras de garantir legitimidade a um Estado. E para falarmos de Estado moderno em Weber, temos que mencionar também um aparelho burocrático, uma máquina administrativa que, legitimamente, constitui uma dominação. Para o autor, há três tipos-puros de dominação: 1) racional, legal-burocrática, 2) tradicional e 3) carismática. Na prática, no mundo real, nenhuma dessas dominações existe como o tipo ideal weberiano, mas misturadas, guardando elementos, em geral, dos três tipos, ou onde dois tipos-puros são mais predominantes. O ethos da dominação legal é o “formalismo” e o de ser “materialmente utilitarista”, baseada em “regulamentos” (Weber, 2000, p. 147). O ethos da dominação tradicional está em “procede[r] segundo determinados princípios”. Quais princípios? “De equidade ou justiça ética material ou de conveniência utilitarista” (Weber, 2000, p. 148). O ethos da dominação carismática reside no “livre reconhecimento” do carisma pel@s dominad@s, “em virtude de provas” (Weber, 2000, p. 159), isto é, “se sua liderança não traz nenhum bem-estar aos dominados, então há a possibilidade de desvanecer sua autoridade carismática” (Weber, 2000, p. 159) (grifos são originais ao texto de Weber).

Durkheim observa o mundo e não gosta do que vê. É importante, primeiro, ao pensarmos em Durkheim, distinguirmos a sociedade tal como (ele nos dizia que) estava e como ele gostaria que estivesse, sob pena de sermos injustos com sua obra e sua importância para pensarmos o presente. E em que consiste a relação entre Estado e sociedade, que não agrada Durkheim? É um Estado que não intervém na sociedade, que não comunica suas idéias, mesmo porque não tem um pensamento social formulado. É um Estado que não organiza as classes profissionais, no sentido de fortalecer as corporações profissionais, que não impede a livre-concorrência entre as empresas por mercados, de trabalhador@s por postos de trabalho, de artesã@s por clientes. (Lembrando que para Durkheim não é o Estado que deve organizar as classes profissionais). É um Estado que não regula a atividade econômica da sociedade no sentido de tornar os mercados mais fechados, mais oligopolistas ou monopolistas ou cartelizados. É um Estado que não fortalece instituições sociais que possam coibir ou diminuir as taxas de crime e de suicídio que ocorrem numa sociedade, que crescentemente tende ao individualismo. É um Estado fortemente influenciado pelo laissez-faire de Adam Smith, deixando a sociedade sem um órgão que a reflita e a organize. Durkheim, ao contrário, almeja um Estado presente, que participe ativamente da vida social, não através da ação, mas do pensamento e que estabeleça a moral da sociedade.


A Mudança no Ethos da Relação Estado-Sociedade
Em Weber, “[a Sociologia] se distancia da realidade, servindo para o conhecimento desta da seguinte forma: mediante a indicação do grau de aproximação de um fenômeno histórico a um ou vários desses conceitos” (1998, p. 12). Certamente Weber não explica genericamente como o espírito da relação Estado-sociedade muda, simplesmente porque ela é a mudança, pelos fatores mais variados e diversos, como a própria sociedade e o Estado, que estão constantemente mudando. Weber não tem uma teoria geral da mudança social. Pelos fenômenos que se deteve e estudou, conseguiu ver e descrever as relações existentes nas mudanças, como no caso da contabilidade racional como condição prévia para o sistema capitalista (Weber, 1968, p. 250) ou da ética protestante para o espírito do capitalismo (Weber, 1967). Internamente aos próprios tipos-puros weberianos, a mudança existe quando a dominação não se legitima mais, quando @s dominad@s não obedecem mais às ordens. Weber deixou aberto a@ pesquisador@ a possibilidade de descobrir conexões entre fatores constitutivos dos processos históricos.

A mudança no ethos da relação Estado-sociedade (tal qual são Estado e sociedade à época e à luz de sua análise) é a preocupação em si de Durkheim. A realidade é anômica, ele deseja a harmonia. Portanto, a mudança da moral dessa relação é uma possibilidade em que Durkheim acredita. Há indícios que permitiram a Durkheim confiar nessa mudança, principalmente com a emergência dos Estados nacionais europeus, quando os Estados e as sociedades européias se estão consolidando. Numa visão retrospectiva histórica, com muita propriedade, o ethos da relação Estado-sociedade tomou a direção idealizada e proposta por Durkheim, com uma presença enorme do Estado em praticamente todas as áreas da sociedade [a extensibilidade de que nos falava Durkheim (1983, p. 81)], como analisado por Bourdieu em Espíritos de Estado (2003, p. 91). Mas fica a pergunta com relação a Durkheim: hipoteticamente, quando o Estado conduz a sociedade a “uma vida moral mais e mais alta” (Durkheim, 1983, p. 68), a relação se estabiliza? Parece-me que não, pois não haveria limites para a elevação moral humana em Durkheim, além do que cada nova época histórica traz novas implicações morais para a sociedade.

Operando como Weber, o governo eletrônico significa o fortalecimento da tendência de racionalização e impessoalidade da relação Estado-sociedade, no sentido do Estado sob a dominação do tipo ideal racional-burocrático. Em Durkheim, o governo eletrônico representa um instrumento privilegiado do Estado na sua relação com a sociedade. Por quê? Porque o Estado durkheiminiano é um Estado que fortalece a comunicação e o intercâmbio com a sociedade. A democracia para Durkheim é relacionada justamente à “comunicação constante [e] (...) ao intercâmbio constante entre os indivíduos e o Estado” (Durkheim, 1983, p. 83). O governo eletrônico não é apenas mais um canal de comunicação, mas permite uma interação contínua, além de um controle que pode chegar a ser sistemático sobre a sociedade.
Considerações finais
Durkheim foi seminal para a Sociologia ao associar democracia ao processo de comunicação. A internet é a ferramenta mais recente e talvez a mais rica de possibilidades em relação ao pensamento durkheiminiano: nela, o tempo torna-se assíncrono e, portanto, proporciona tempo ao Estado para pensar e refletir em sua resposta aos anseios da sociedade; permite um fluxo contínuo de informação nos dois sentidos: Estado para sociedade e sociedade para Estado; possibilita o registro, manutenção e análise dessa informação; torna possível um controle social vasto da e sobre a sociedade. Podemos mesmo argüir fortemente que o governo eletrônico possibilita a democracia para Durkheim no sentido de comunicação entre Estado e sociedade. Por outro lado, a internet pode constituir-se numa anomia durkheiminiana ao isolar mais as pessoas do contato social, com um aprofundamento do individualismo no discurso e na prática, diluindo o sentimento de coletividade das pessoas; pode também separar @s que utilizam a internet daquel@s que não utilizam (exclusão digital), podendo levar a um aumento das distâncias entre classes sociais, provocando desarmonia social. A emergência das tecnologias da informação parece também favorecer alguns grupos profissionais em relação a outros: @s programador@s, inicialmente; com a emergência da internet e do governo eletrônico, também daqueles que lidam diretamente com a sociedade: atendentes de e-mail, webmarketers, entre outr@s profissionais. Em uma leitura durkheimiana, essas possíveis fontes de anomia seriam resolvidas através de um papel ativo do Estado, Estado esse que é intermediado pela sociedade civil organizada.

Outra grande contribuição de Durkheim para entender a modernidade relaciona-se à onipresença-onipotência do Estado. Não dá para arriscar avaliar se Durkheim vislumbrou essa realidade ou se a influenciou, como um de seus arquitetos. A resposta parece estar dos dois lados. Por mais que a década de 1980 tenha assistido a ascensão da retórica do “Estado mínimo” a partir dos governos Reagan, nos Estados Unidos; e Thatcher, na Grã-Bretanha; e a década de 1990 tenha presenciado, com a queda da União Soviética, uma mudança firme do discurso geral; a presença do Estado é de fato impactante em todos os setores, como nos lembra Bourdieu (Bourdieu, 2003, p. 92). No caso brasileiro atual, é significativo vermos muitos dos melhores quadros profissionais ingressando no serviço público, algo menos provável nos anos do “milagre econômico” brasileiro da década de 1970. Quanto à internet, devemos também lembrar que “nasce relacionada a demandas governamentais”, vinculada às circunstâncias militares do Estado norte-americano (Freitas, 2003, p. 88).

Finalmente, para concluir a apresentação do significado exclusivo de Durkheim no âmbito de minha pesquisa para efeito deste ensaio, gostaria de ressaltar um conceito muito trabalhado pelo autor com profundas implicações tanto para o método quanto para o corpo teórico de meu trabalho: representação. Para efeito didático - isto é, facilitar a comunicação de uma idéia -, e de compreensão da vida em sociedade, representação pode ser classificada de diversas maneiras, mas se apresenta neste trabalho, em geral, como uma combinação dessas maneiras. Aqui, trabalho (1) representação como alguém ou uma instituição que representa a outros e a si (um ou mais indivíduo ou grupo que simboliza, que representa uma quantidade maior de indivíduos ou grupos); (2) representação como o pensamento que representa a sociedade; ou (3) representação como uma forma específica de alguém se colocar diante de um contexto, de uma situação; nessa definição somos todos “atores sociais”. Para relacionar respectivamente esses três itens anteriores com minha pesquisa: (1) como o governo eletrônico representa o Estado brasileiro ou, o governo eletrônico representa quais grupos? (2) Que idéias estão por trás do governo eletrônico, que pensamentos o estruturam? (3) De que forma específica e diferente de outras representações o governo eletrônico representa o Estado na vida cotidiana; é coerente com outras representações do Estado brasileiro?

Weber, através de toda sua obra, simboliza para esta pesquisa uma maneira científica de encarar a sociologia. Uma frieza de tratamento que pode fazer com que @ pesquisador@ produza resultados quentes. Weber é essencial na questão epistemológica de minha pesquisa: como fazer a pesquisa? Explicitemos essa contribuição.

Weber traz um compromisso ético na forma de se fazer pesquisa por parte d@ pesquisador@: (a) ao considerar a subjetividade na ação dos indivíduos, portanto, dando voz aos atores e ouvidos aos pesquisadores, (b) ao nos mostrar a possibilidade de multivisões ao lidarmos com a realidade, através de seus tipos ideais e (c) através desses mesmos tipos ideais, ao ser @ menos impositiv@, @ menos normativ@ possível no trabalho. Ao invés de dizermos: “faça isso”, podemos dizer: “aqui estão algumas ferramentas que podem ajudar você a estruturar seu pensamento: usando-as, você tira suas próprias conclusões”. Isso não significa, de forma nenhuma, não tirar conclusões, mas recusar-se a impor um pensamento. Na sociedade capitalista ocidental, decisões resultam de conflitos, tensões, tanto na cabeça de um@ President@ da República, em uma assembléia (por exemplo, o Parlamento), como para um@ simples assalariad@, mesmo que isso possa ser inconsciente. Para esse compromisso ético d@ pesquisador@ com sua pesquisa, el@ curva-se diante de cuidados, em todos os detalhes de seu processo de pesquisa, num auto-questionamento contínuo e profundo. Dessa maneira, é assim que acredito que a “dúvida epistemológica” indispensável a@ sociólog@ (Bourdieu, Chamboredon e Passeron, 1999) nasce com Weber.

Ademais, Weber ajuda a buscar uma consciência profunda que vai além da consciência sobre os sujeitos de sua pesquisa e sobre seu objeto: a consciência sobre si próprio. Destaco aqui a “limitação” do papel social d@ pesquisador@, a humildade de saber que mesmo podendo passar noites em claro, sua obra pode destinar-se a dormir nas prateleiras de uma biblioteca - e, mesmo assim, el@ deve fazer o melhor que lhe for possível, eu acredito até, com o maior entusiasmo possível, pois poder fazer pesquisa é um privilégio.

Como resultado desse espírito personificado pel@ pesquisador@, Weber traz outra contribuição fundamental em minha pesquisa: o conceito de legitimação. Em uma pergunta simples e prática: por que as pessoas obedecem às ordens? e que imediatamente faz-me lembrar a pergunta de Bobbio & Bovero relacionada a Weber: “por que razão os indivíduos se submetem a outros indivíduos [?]” (Bobbio & Bovero, 2000, p. 140). A idéia de legitimidade é fundamental para pensar a ação (e também sua antítese: a não-ação) d@ homem/mulher públic@, o fenômeno do poder e sua distribuição nas repartições públicas, a forma como agem e o comportamento d@s servidor@s públic@s da máquina administrativa, os processos de decisão no Estado e no governo, o papel da autoridade e da ordem. Isso só para ser breve sobre a questão da legitimidade na sociedade contemporânea, afinal, a legitimidade perpassa todos os processos de nossa modernidade, inclusive com supostos possíveis fenômenos de não-legitimidade.

Conclui-se este ensaio com uma contribuição comum tanto a Weber quanto a Durkheim e, finalmente, com uma pergunta a partir do trabalho dos dois clássicos da Sociologia. Pelo método empregado por ambos os autores, que fazem leituras históricas de longuíssimo prazo, eles nos mostram que as mudanças estruturais acontecem a longo prazo, mesmo sabendo que as mudanças são cotidianas, já que a sociedade se constitui de processos de mudança. Ao estudarem a sociedade como ela é, não criaram uma categoria sociológica chamada mudança, mas, ao contrário, mostraram a mudança inextricavelmente constitutiva da sociedade.60

Não seria o governo eletrônico uma nova forma de e para proporcionar legitimidade às decisões governamentais, através de uma representatividade ampliada que o Estado passa a ter com o e-gov e, por outro lado, não seria isso mesmo (a possibilidade de legitimação do Estado) o que legitimaria o próprio e-gov?
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