Elementos románticos en la obra Pepita Jiménez, de Juan Valera la ironía, disimulo y tratamiento de los nombres en Doña Perfecta de Benito Pérez Galdós El tema de la caridad en Marianela de Benito Pérez Galdós 14


El tema de la caridad en Marianela de Benito Pérez Galdós



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El tema de la caridad en Marianela de Benito Pérez Galdós



Bc. Bradová Kristýna

Bc. Michalková veronika

Bc. Škeříková Marcela

INTRODUCCIÓN

Entre las obras maestras de Benito Pérez Galdós se encuentra la novela Marianela, conocida como historia de una huérfana fea. Como menciona Messina Fajardo (Messina Fajardo, 2010: 75), Marianela

Constituye el puente entre las ―novelas de la primera época y las de ―la segunda, como el mismo novelista las definió, y señala una dirección distinta respecto a Doña Perfecta (1876), su primera novela social, y Gloria (1877). En Marianela, se introduce el determinismo social, bajo la influencia de Dickens y la picaresca, y se anticipa el espiritualismo presente en las obras posteriores.

En la época de la publicación de Marianela (1878) Galdós escribía también los Episodios nacionales que reflejan la historia del país junto con la vida de la gente. Sin embargo, Marianela es una obra realista en la que Galdós impone sus ideales frente a la práctica de la gente. La novela lleva ciertos rasgos románticos como, por ejemplo, el amor infeliz que causa la muerte de la protagonista.

Uno de los temas principales de la novela es la caridad y la cuestión social.

En Marianela, hay una acusación directa a la sociedad, pues Galdós denuncia ese mundo de pobres, miserables y desfavorecidos, carentes de todo, que viven sin familia y son criados como las peores bestias. El recuerdo del pícaro de la literatura áurea está presente a lo largo de la novela, concretamente en la persona de la protagonista y en los hermanos Golfines. (Messina Fajardo, 2010: 75)

Como estos dos términos están enlazados entre sí, hablaremos de ellos a la vez. La cuestión social era un tema actual en la época de la publicación de Marianela.7 “Se discutía como la mayoría de sus contemporáneos veía en la cuestión social un problema ético más bien

que económico, que se podía resolver dentro de las estructuras de la sociedad burguesa.” (Scanlon, 1989: 82) A la vez Galdós estaba familiarizado con las ideas de Gumersindo de Azcárate, un político y jurista español, quien defendía el reformismo social, un sistema:

…que intentaba armonizar las distintas tendencias doctrinales de la Iglesia, el individualismo y el socialismo, partía de una previa reforma pedagógica y ética y exigía la intervención del individuo, de la sociedad y también del Estado (Díaz, 1970 y 1973). Las dos soluciones fundamentales son la caridad y la educación, soluciones que Galdós explora a fondo en Marianela. (Scanlon, 1989: 83)

Precisamente por lo que Galdós mismo propone, como la solución de los problemas descritos, la sincera y verdadera caridad, hemos elegido este problema como tema de nuestro trabajo.

Las fuentes de inspiración de Marianela no se conocen; diferentes escritores mencionan varias fuentes posibles, sin embargo a nosotros nos parece interesante la idea de Casalduero, de que Galdós tenía una concepción ética del mundo. (Messina Fajardo, 2010: 75):

No obstante, “parece ser que, en una carta que envía a los hermanos Quintero, Galdós habla de una chiquilla raquítica, melancólica, los ojos como ascuas y las greñas en desorden. ¿Quién sabe si en esos paseos vería Galdós al personaje real que le inspiró el personaje de Marianela...?” (Messina Fajardo, 2010: 77)

La novela está colocada dentro de un ambiente rural en Cantabria, donde un número considerable de gente busca sus sustentos en el trabajo en las minas de Socartes o en agricultura en el pueblo de Aldeacorba. Es precisamente allí, en las minas, donde se desarrollan las partes más importantes de la novela.

Conviene que en nuestro trabajo mencionemos también ciertos rasgos del estudio de Nombres y símbolos en Marianela de Messina Fajardo, ya que el estudio de los símbolos y la onomástica ayuda a conseguir el mayor entendimiento del estado de las cosas. El simbolismo lo menciona también el autor mismo, por ejemplo, en la relación con Teodoro Golfín a quien denomina León negro. Así pues, descubrir el motivo de la elección de las denominaciones, que no ha sido casual, resulta ser enriquecedor.

En cambio, en la vida real, el nombre es un operador que sirve exclusivamente para la identificación de una persona, sin definirla. Pero, a veces, un determinado nombre puede convertirse en un peso para la persona que lo lleva, y puede llegar a influir negativamente en su desarrollo psíquico.” (Messina Fajardo, 2010: 73)

La elección de los nombres, como comenta Messina Fajardo (2010: 73), puede representar una tradición familiar, estatus social,preferencia regional, motivos culturales, religiosos o la etnia. Un caso interesante son los apodos que insinúan un rasgo del carácter de la persona o de su apariencia. Precisamente por eso podemos decir que tiene sentido hablar del significado de los nombres junto con sus características personales.

MOTIVO

Hemos elegido Marianela, la novela de Benito Pérez Galdós por ser una obra extraordinaria en su producción literaria y también por su intemporalidad. Ahora bien intentaremos ahondar más en el tema de la caridad puesto que éste engloba en sí también otros términos como, por ejemplo, la misericordia, la compasión, la piedad, la beneficencia y que toca la cuestión social, encontramos en Marianela una serie bien descrita de casos de su abuso o de mal entendimiento. Ya que a Galdós la hipocresía en la España en su época no le dejaba indiferente, decidió de mostrar los dos lados de la caridad que se practicaba, o sea, la verdadera y la falsa caridad.

En la novela aparecen personajes que poco a poco deben abrirle los ojos al lector y llevarle al entendimiento de que lo que se nos presenta en el primer plano no siempre es sincero y desinteresado. Galdós divide a los personajes entre los que obran de una manera más sincera y compasiva (Teodoro Golfín y Florentina) y los que pretenden ser caritativos pero en realidad se interesan sólo por sí mismos (Sofía Golfín y Señana). Como comenta Méndez – Faith, de este modo el lector comprenderá que los defectos humanos como: el egoísmo, la avaricia, la crueldad o el deseo de dominio pueden presentársenos en el disfraz de caridad.

OBJETIVO

De acuerdo con lo expuesto anteriormente dividimos nuestro trabajo en varias partes que contrastan entre sí. Hablaremos de la caridad que podría considerarse verdadera, de Teodoro Golfín y de Florentina, pero que tampoco trae resultados buenos (la muerte de Marianela) y no siempre es la caridad pura, pero por lo menos está pensada con buenas intenciones.

La siguiente oposición que contrasta con la caridad verdadera es la caridad falsa de Sofía y Señana. Aunque se trata de dos seres de distinta posición social, la frialdad de ambas hasta congela el corazón.

La última oposición que describiremos es el cambio interno que vive Pablo Penáguilas. Del hombre ciego (de vista), comprensivo y sensible pasa al hombre que con obtener la vista vuelve insensible y hasta cruel, lo que caracteriza la mayoría de la sociedad decimonónica.

Un hecho interesante es la semejanza entre 2 personajes principales, o sea, entre Marianela de nuestra novela y Benina de Misericordia que fue publicada unos 20 años más tarde. En ambas novelas Galdós critica la sociedad y su falsa caridad, sin embargo, las novelas terminan de una manera distinta. En Marianela nuestra heroína tras sentirse inútil y olvidada muere y en Misericordia Benina sigue viviendo, en condiciones malas pero muestra más caridad que los demás.

LOS SENTIMIENTOS CARITATIVOS EN MARIANELA

Hemos decidido a dedicar esta parte de nuestro trabajo a exponer las mayores diferencias entre los tipos de la caridad que se cultivan en distintos personajes de la obra tratada. A parte de nuestros propios conocimientos de la lectura de Marianela, igual nos apoyamos en el artículo de Teresa Méndez - Faith, Del sentimiento caritativo en « Marianela » y « Misericordia ».

Doña Sofía

“Sofía es un nombre griego que significa sabiduría. Tenía tres hijas: Fe, Esperanza y Caridad.” (Messina Fajardo, 2010: 84) Así pues, vemos la ironía latente que se esconde en estos nombres propios y la contrariedad entre el nombre propio del personaje y el tipo de la caridad equivocada e  hipócrita que ésta ejerce. Doña Sofía creció en la sociedad alta y luego se casó con Carlos Golfín, el hermano de Teodoro. Sofía dedica mucho tiempo a tocar el piano y a cuidar a su mascota, Lili, que al parecer obtiene más amor de su dueña que cualquier otro ser vivo. Asimismo realiza muy a menudo  actos de caridad y lo que más le gusta es que la gente lo vea, que vea y que hable de su bondad y misericordia. Después de esta breve descripción de Sofía, se nos insinúa la idea de que aunque Sofía hacía muchos eventos en beneficio de los pobres, sin embargo nunca en su vida llegó a fijarse en las necesidades de los que estaban alrededor de ella, como por ejemplo la Nela. Todo lo que hacía lo hacía para que se viese bien en los ojos de los demás, no por aquellos que realmente necesitaban la ayuda



Señana

Señana es la contracción de señora Ana. “Ana es un nombre hebreo que significa un ser misericordioso.” (Messina Fajardo, 2010: 86) Así vemos cómo Galdós volvió a emplear otro noble nombre propio para un personaje cuya actitud muy poco tiene que ver con la verdadera misericordia y compasión. La caridad  de Señana es muy similar a la de Sofía que acabamos de mencionar. Lo que pasa es que ésta lo hace en un nivel más bajo ya que no tiene tanto dinero para esparcir. No obstante, la esencia avara de este personaje es evidente.

La familia Centeno, o cómo los nombra Galdós mismo, la familia de Piedra, le sirve. Sus hijos no son nada más sino la mano de obra, la fuente de dinero para ella. El apodo Piedra se refiere, según nuestra opinión a la actitud inmovil que tomaron los hijos de los Centeno hacia este estilo de vida. Es que la única cosa de su cuerpo que tienen en uso son los brazos y las manos, no el cerebro. El único que se quiere librar es el hijo menor, Celipín el que también con la ayuda y la limosna de la Nela, lo logra.

En cuanto a la Señana, a ésta le basta con que le dé de comer a la Nela y le ofrezca un hueco donde pudiera caerse muerta y no molestar a los demás. Ahí nace todo su sentimiento caritativo. Y así se está convenciendo a sí misma de haberse ganado puesto de prepago en el cielo.

En fin, lo que ejercen estos dos personajes la Señana e igual Sofía, muy poco tiene que ver con la caridad. Las dos carecen de las mismas cosas. El caso de la Señana, cuyo falso sentimiento de caridad es muy mezquino es aún más grave por la cuestión de explotar a su familia. Es otro personaje creado por Galdós “que no comprendía que una palabra cariñosa, un halago un trato delicado y amante que hicieran olvidar al pequeño su pequeñez, al miserable su miseria, son heroísmo de más precio que el bodrio sobrante de una mala comida.“ (Pérez, Galdós, 1954: 698) Doña Sofía se conformaba con hacer caridades como los bailes, la corrida u otros actos altisonantes. No obstante a las dos les bastaba aparentar misericordiosas y compasivas solo por fuera. Sea delante de los demás, o delante de Dios. Realmente no encontraban mucho interés en la vida o la causa de la miseria del ser desafortunado.

Por consiguiente esbozaremos también otro tipo de caridad, muy distinto a los que acabamos de describir más arriba.



Florentina

Al seguir hablando de la compasión, otro de los personajes que encierra en sí una gran parte del verdadero sentimiento caritativo es Florentina, la prima de Pablo Penáguilas y a la vez su futura esposa. Ella sí, comprende bien la esencia caritativa, entiende que para ejercer la caridad,  no basta con darle al ser necesitado, de comer y de beber y un hueco donde dormir. Ella es consciente de  que solo con eso no es suficiente. (aunque para algunos personajes, como Señana,  parezca incluso demasiada cosa). Sus intenciones  son verdaderamente nobles pero aun así no llega a ser un personaje caritativo y misericordioso ideal lo que había afirmado también Méndez- Faith diciendo:  “Pero si bien en teoría intuye la esencia caritativa, Florentina no llega a practicarla de manera espontánea. Su piedad con la Nela no es desinteresada sino planeada y condicional.” (Méndez- Faith, 1982: 423)  Es justo aquel momento, el que está describiendo la autora, cuando Florentina, como si regateara con Dios. Le pide que devuelva la vista a su primo y a cambio le promete escoger un ser pobre y hacer de él un a persona digna y venerable con todo lo que ello implica. Claro, esta criatura afortunada es la Nela. No obstante, su capricho y su inmadurez la podemos notar cuando Florentina encuentra a la Nela, cabizbaja, sentada en una piedra y le reprocha su actitud ingrata. Es decir, el hecho de que ésta no había aceptado directamente la oferta bondadosa propuesta por la joven noble, la había ofendido mucho a Florentina. Por encontrar su propio orgullo herido, no veía el motivo de la acción de Nela. No veía el dolor y la ansiedad que se le estaban colando en el corazón, no sabía que la Nela incluso pensaba en suicidarse. Por otro lado, ni se interesaba por ello. Y es justo este tipo de ignorancia y falta de interés más profundo e intenso que impiden a Florentina ejercer el papel del personaje con el verdadero sentimiento caritativo.



Teodoro Golfín

A parte de ser él el oftalmólogo que devuelve la vista a Pablo, Galdós lo pinta como un personaje fuerte y respetuoso, que es capaz de llevar a cabo todo lo que se le antoje. Es consciente de todos los elementos que encierra en sí el hecho de ser caritativo de veras. Sin embargo ni siquiera este personaje logra terminar sus planes misericordiosos  que tiene con la protagonista. Tal vez, por la ironía del autor, indirectamente acaba con la vida de la Nela, devolviéndole la vista a Pablo, la única persona en el mundo que era capaz de amarla y apreciar sus cualidades, ya que el hecho de no poder ver su fealdad física no alteraba los puros sentimientos que el muchacho sentía por Nela.

Por lo antedicho podemos decir que en esta obra  Galdós no encuentra la perfecta caridad soñada ya que ninguno de los personajes es capaz de deshacerse de todo aquello que le impida ser puramente caritativo. La única caridad verdadera aunque salvaje,  se muere con la Nela. Para cerrar este capítulo, citamos las ideas de Teresa Méndez - Faith que, si bien captan la desesperación y desilusión en cuanto al verdadero sentimiento caritativo que buscaba Galdós en Marianela y que encierran en sí todos los perosnajes mencionados en esta parte de nuestro trabajo.

Galdós los examina en sus manifestaciones concretas para señalar la falsedad predominante en la práctica de algunos que se creen muy caritativos o religiosos. Nos advierte que lo que aparece como fervor religioso, bondad desinteresada, o caridad sincera, muchas veces no es más que un disfraz tras el cual se esconden pasiones viles y otros defectos tales como el egoísmo, la avaricia, la crueldad o el deseo de dominio.” (Méndez- Faith, 1982: 420)

Pablo Penáguilas y Marianela

Igual que en la parte anterior nos apoyamos en el artículo de Teresa Méndez - Faith, Del sentimiento caritativo en « Marianela » y « Misericordia » y además en el estudio de Nombres y símbolos en Marianela de Messina Fajardo.

Esta parte del trabajo vamos a dedicarla a los protagonistas Marianela y Pablo, un joven ciego de nacimiento de familia acomodada y una chica joven muy pobre que sirve de lazarillo a su amo Pablo. Pablo conoce a Nela, su guía que le acompaña por todos los caminos e intenta acercarle a conocer el mundo, el paisaje, los personajes y todo lo que les rodea a su alrededor. Al pasar tanto tiempo juntos y las conversaciones que mantienen producen en Pablo un sentimiento más profundo y va enamorándose de ella. El problema es que Pablo se enamora de belleza y vitalidad interior de Marianela y va imaginándosela como el ser más hermoso del mundo entero.

Los rasgos que conoce Pablo sobre Nela son los siguientes: inocencia, generosidad y su bella voz. Todo se lo imagina de una belleza increíble que hasta le llega a producir amor. Se enamora de ella locamente. Se imagina su belleza y está apasionado por ella. Lo demuestra apoyándose en estas palabras: “Concibo un tipo de belleza encantadora, un tipo que contiene todas las bellezas posibles, ese tipo es la Nela.” (Pérez Galdós, 1878: 88) Nela le describía todo lo que les rodeaba excepto a ella misma. Cuando Pablo le preguntaba

“¿Y tú Nela, dime cómo eres tú?“, se quedó callada. Pablo le dice frases muy bonitas en capítulo VI nombrado Tonterías.

“¡Qué lástima tan grande que vivas así! Tu alma está llena de preciosos tesoros. Tienes bondad sin igual y fantasía seductora. De todo lo que Dios tiene en su esencia absoluta te dio a ti parte muy grande. Bien lo conozco; no veo lo de fuera, pero veo lo de dentro, y todas las

maravillas de tu alma se me han revelado desde que eres mi lazarillo... ¡Hace año y medio!

Parece que fue ayer cuando empezaron nuestros paseos.......

- ¡Madre de Dios! -exclamó la Nela, cruzando las manos-. ¿Tendrá eso algo que ver con lo que yo siento?

- ¿Qué?


- Que estoy en el mundo para ser tu lazarillo, y que mis ojos no servirían para nada si no sirvieran para guiarte y decirte cómo son todas las hermosuras de la tierra.

El ciego irguió su cuello repentina y vivísimamente, y extendiendo sus manos hasta tocar el cuerpecillo de su amiga, exclamó con afán:

- Dime, Nela, ¿y cómo eres tú?

La Nela no dijo nada. Había recibido una puñalada.” (Pérez Galdós, 1878: 81)

Todos sus sentimientos y simpatía cambian tras la recuperación de la vista. Por primera vez admira la belleza de Florentina con la que se casará luego. Pablo es un ser incapacitado físicamente. Él no es capaz de tomar decisiones y deja que decida su padre. Fácilmente se olvida de todos los momentos maravillosos y felices que pasó junto a Marianela y la sencasión que le producía todo en su compañía. Lo observamos cuando dice: “Mi padre, a quien he confesado mis errores, me ha dicho que yo amaba a un monstruo... Ahora puedo decir que idolatro a un ángel.” (Pérez Galdós, 1878: 269) Todo esto dice sin darse cuenta de que Nela está allí presente y oye todo. Estas palabras matan a la pobre Nela.

Cuando puede observar el mundo y ve la realidad, como es la belleza de Florentina, lo ciega. (Messina Fajardo, 2010: 80) En el capítulo XX nombrado El mundo nuevo exclama:

-¡Florentina, Florentina! -repitió el ciego con desvarío-. ¿Qué tienes en esa cara que parece la misma idea de Dios puesta en carnes? Estás en medio de una cosa que debe de ser el sol. De tu cara salen unos como rayos... al fin puedo tener idea de cómo son los ángeles... y tu cuerpo, tus manos, tus cabellos vibran mostrándome ideas preciosísimas... (Pérez Galdós, 1878: 244)

A partir de este momento la novela presenta un aspecto muy doloroso en cuanto a Marianela.

Marianela es uno de los únicos personajes al que podemos considerar un ser sinceramente caritativo en la obra. Sin duda podemos decir que desborda humanidad y comprensión para todos. A pesar de ello su sensibilidad e imaginación viva le han llevado a un mundo lleno de ilusiones en el cual su amo Pablo desempeña la mayor importancia y se convierte en un ser humano absolutamente indispensable. Al principio su relación no era nada importante pero tras pasar un tiempo todo cambia y su generosidad y desinterés que mostraba al principio tras la operación de Pablo cambió totalmente. Podemos fijarnos en un aspecto muy importante, muestra su postura egoista. (Méndez- Faith, 1982: 424) El hecho de que la operación fuera exitosa la repercute a ella en dolor y preocupación por su aspecto. Su pensamiento cambia radicalmente hasta desear el fracaso de la operación tan importante para todo el mundo y en la vida futura de Pablo. Lo único que le preocupa es que Pablo no le va a querer tal como es y por esta razón se dirige a la Virgen pidiéndole que le haga más guapa y atractiva. Diciéndole esto: “a que vas a hacer el milagro de darle la vista“, le dice a la Virgen: “hazme hermosa a mí o mátame…” (Pérez Galdós, 1878: 164) Es un punto de vista muy egoista. Aunque es disculpable.

Lo que hay que destacar en cuanto a esta obra y su autor es que él no distingue ni critica el sentimiento caricativo dirigiéndose a las clases sociales a las que pertenecen los personajes. Sino encuentra falsedad o una señal de caridad auténtica tanto entre los ricos como entre los pobres.

Al darle nueva vida a Pablo, destruye a la pobre Marianela y el mundo de ilusión que los dos jóvenes habían creado en su idilio. Todo esto pasó por culpa de la ciencia. Marianela es un ser humano pintado por Galdós de tal manera que produzca simpatía por su comportamiento a la hora de hablar con Pablo. Galdós la describe con delicadeza y cariño. Al final del libro el autor nos presenta a Marianela como víctima inocente del desplome moral de Pablo. En la obra Nela representa estado teológico de la imaginación y Pablo el estado metafísico de la razón.

CONCLUSIÓN

En conclusión, cabe mencionar que en este trabajo nos hemos dedicado a los temas siguientes: la caridad y la cuestión social, ya que en esta novela son claves. Hemos hablado del tema de la caridad de Teodoro Golfín y de Florentina, que podría considerarse verdadera pero sin traer resultados buenos, y de la caridad falsa de Sofía y Señana. Nos hemos fijado en que Galdós ni distingue ni critica el sentimiento caricativo dirigiéndose a las clases sociales a las que pertenecen los personajes y en cada persona encuentra una señal de caridad, sea la verdera o la falsa. Además, nos hemos centrado en el amor infeliz entre Marianela y Pablo que causó la muerte de ella. Especialmente, nos hemos dedicado a su comportamiento antes y después de la operación. En nuestro trabajo hemos mencionado también ciertos rasgos del estudio de Nombres y símbolos en Marianela de Messina Fajardo, debido que el estudio de los símbolos y la onomástica ayudó a conseguir el mayor entendimiento del estado de las cosas.




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