El problema de ver un mundo fragmentado es que puede llevar a pensar que el mundo es fragmentado



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DIFICULTADES EN LA ORGANIZACIÓN DEL TEXTO NARRATIVO ESCRITO. ALGUNAS PROPUESTAS DIDÁCTICAS PARA TRABAJAR EL ERROR DESDE UNA PERSPECTIVA COGNITIVO-PERCEPTIVA

Prof. Andrea Cucatto

Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación

Universidad Nacional de la Plata (Argentina)



cucatto@arnet.com
Prof. Marisa Pérez Juliá 1

Facultad de Filología

Universidad de Valencia (España)

logomarisa@ono.com

El problema de ver un mundo fragmentado es que puede llevar a pensar que el mundo es fragmentado



Si tuviéramos que elegir un término que diera cuenta de los déficits que encontramos en las narraciones escritas de jóvenes cuyas edades se hallan comprendidas entre los 14 y los 16 años, el término, en nuestra opinión, no podría ser otro sino el de fractalidad; esto es, con la expresión “escritura fractal” _tomando el término ‘fractal’ en su acepción matemática, como explicaremos después_ intentaremos abordar un conjunto de hechos que suponen una ruptura con los rasgos que han caracterizado las unidades de la sintaxis en el texto escrito desde la invención de la imprenta. El término “fragmento” procede del verbo latino “frangere” que hace referencia a la operación de ruptura que sufre un objeto y que no obedece a una instancia enunciativa o causa subjetiva sino más bien a determinadas fuerzas que convergen.
La creación de la imprenta supuso la adopción, a partir de su aparición, de unas formas y hábitos perceptivos regulares y la estabilización, por consiguiente, del proceso de recepción, de lectura del texto. En realidad, en nuestra propuesta les invitamos a prolongar la reflexión que iniciara McLuhan (1962) centrada en el ámbito del alfabeto y, sobre todo, de la imprenta en oposición a las culturas orales _extenderla, decíamos_ a la influencia ejercida por las nuevas tecnologías de la comunicación que conllevan modificaciones en el plano perceptivo-cognitivo _terreno que compete a la Psicología de la comunicación_ en la estructura del texto escrito.
En primer lugar, dejaremos a un lado aquellas definiciones _la mayor parte, por otro lado_ en las que el texto escrito es considerado simple transcripción de la oralidad; línea que tiene su punto de partida en el De Interpretatione de Aristóteles; en el Curso de Lingüística General de Saussure, Sapir (1921), Bloomfield (1933), Jakobson (1976). Hemos optado, en cambio, por un enfoque perceptivo-cognitivo _estrechamente vinculado, por otra parte, a una reflexión semiológica en torno a los parámetros que oponen escritura y oralidad y las características de los distintos medios de comunicación_ en la explicación de los fenómenos que les vamos a presentar (Pérez Juliá 1997a, 1997b, 1997c, 1998, 1999, 2001; Cucatto, A. 1998a, 1998b, 1999, 2002; Ungerer & Schmidt 1996, Langacker 1987, 1991, 1998; López García 1989, 1992, 1994 y 1996). Y dicho enfoque perceptivo-cognitivo estructura nuestra comunicación en tres partes y nos lleva a plantear las siguientes cuestiones:
En primer lugar, bajo los déficits que presentan las narraciones de los jóvenes subyacen dos causas: por un lado, determinadas estrategias pragmáticas muy vinculadas a la oralidad están interfiriendo en la producción escrita conduciendo a problemas específicos en la coherencia de los textos y, naturalmente, en su grado de interpretabilidad. Por otro lado, el manejo de las nuevas tecnologías de la comunicación por parte de la juventud ha traído consigo una modificación de los mecanismos perceptivo-cognitivos que el texto escrito impreso trajo consigo. Así pues, la primera parte de nuestra comunicación se centra en la caracterización de la escritura frente a la oralidad a partir de unos parámetros muy concretos. En nuestra opinión, determinados medios de comunicación de masas cuyo soporte es visual formarían parte del concepto de oralidad antes que el de escritura.
La segunda parte de la comunicación se centra en el estudio de algunas de las dificultades que observamos en las narraciones de los jóvenes de 14 a 16 años. El corpus se reunió con una muestra de 30 producciones escritas. Estas producciones fueron reunidas en varios establecimientos educativos correspondientes al Tercer Ciclo del nivel denominado EGB, de escuelas argentinas, y al segundo, tercero y cuarto nivel de ESO, de las escuelas españolas. Y ,básicamente, éstos son los problemas que quisiéramos destacar:
(a) Abuso de determinado tipo de construcciones sintácticas en detrimento de otras, en otras palabras, preferencia por estructuras sintéticas en lugar de estructuras analíticas.

(b) Uso inapropiado de procedimientos de conexión o desaparición de los nexos de subordinación que explicitan relaciones lógicas de causalidad y consecuencia o de temporalidad, ya sea posterioridad o anterioridad.

c) Manejo poco flexible de los tiempos verbales y, por consiguiente, escaso relieve en la estructura temporal en el que se hace uso, en realidad, de modo abusivo del presente o, cuando no, se producen fallos en la utilización de los tiempos anafóricos; fallos que deparan en la ruptura de la secuencia temporal.
d) El papel excesivo que adquiere la repetición léxica y la pronominalización, a veces innecesaria, en la creación de la cohesión intra e interoracional y la utilización de los “pronombres soporte”.
f) Problemas en la organización de la información, introducción de temas y marcaje de los mismos.
g) Y, por último, el hecho de que unidades sintáctico-semánticas como la oración o unidades superiores de naturaleza semántica, el párrafo, vean distorsionados, dilatados sus límites y presenten el aspecto de un collage de fragmentos.

En nuestra opinión, bajo el conjunto de fenómenos al que acabamos de hacer referencia subyace un no funcionamiento de determinadas leyes perceptivas que son inherentes al procesamiento de la información escrita. El resultado lo podemos percibir con independencia del nivel de análisis en el que nos centremos; tanto si se trata de marcos de análisis más pequeños como el sintagma o la oración simple o si pasamos a unidades mayores de análisis: la oración compuesta o el párrafo.


La tercera parte se centra en posibles orientaciones didácticas que permitan a los enseñantes lograr en sus alumnos el desarrollo de estrategias de escritura a fin de que éstos tomen conciencia del error y, en consecuencia, puedan repararlo. Pasamos, pues, a desarrollar la primera parte de nuestra comunicación

I. PARTE . Escritura frente a oralidad y nuevas tecnologías de la comunicación.
Es un hecho que en la ontogénesis de la percepción intervienen de un modo dialéctico y fluido ambos sistemas de aprendizaje, el natural y el cultural. El desarrollo perceptivo y cognitivo se halla mediatizado por los sistemas de representación cultural. La escritura ha provocado el surgimiento del pensamiento analítico, al hacer posible la fijación de las ideas en un soporte estable y, por consiguiente, la reflexión sobre las mismas y el descubrimiento de identidades y diferencias en ambos planos del signo: el conceptual y el formal; es decir, un procesamiento de la información orientado a la interpretación. Para McLuhan (1962), para Ong (1982) y para Olson (1994) grandes teóricos de la semiología de la escritura, las características de este sistema de comunicación están relacionadas con la transmisión visual del mensaje y, sobre todo, con la huella perdurable que su inscripción deja en el soporte.
Pero, además, el predominio de la facultad visual sobre los otros sentidos supone la creación de un espacio unificado y homogéneo; los ojos analizan las relaciones de dependencia entre las unidades y tienden a la organización de la información en un todo orgánico. Resulta inherente a la escritura la pasión por los contornos; en ese sentido, participa de la geometría euclidiana: espacios limitados, construcciones sintácticas cerradas cuyos lindes o límites encierran el dibujo de una escena completa –el escritor trabaja con una memoria de plazo largo, no hay que perder vista esta cuestión.

Si a ello unimos que, en el proceso de producción escrita, interviene una memoria de plazo largo cuyas características han puesto de manifiesto muy bien los experimentos de la Psicología Cognitiva: el desplazamiento del foco de atención de un nodo conceptual a otro siguiendo un esquema conceptual por lo que, en el nivel escrito, se procesan fragmentos mayores de información o, si queremos plantear un símil cinematográfico, la pantalla muestra una parte mayor del campo, los elementos y la relaciones lógicas entre los mismos.


En el proceso de escritura-lectura operan una serie de rutinas perceptivas, con el sentido que le confiere Ullman (1984) a dicho concepto. La focalización de unas rutinas sobre otras se subordina a los propósitos comunicativos y a las expectativas que genera el esquema o guión. (Véase en Pérez Juliá 1998, el capítulo dedicado a la integración de este concepto en la explicación del proceso de escritura y lectura, y reconocimiento de unidades).
Resulta, por el contrario, inherente a la definición de oralidad, el carácter efímero al que están sujetos los signos, lo que se traduce en un pensamiento sintético en lugar de un pensamiento analítico orientado hacia la interpretación. El espacio acústico carece de centro; se asimilaría a una esfera cuyo foco está simultáneamente en todas partes y en el que los márgenes se hayan ausentes debido al efecto de la resonancia. La geometría euclídea y la constitución de figuras cerradas resulta, pues, ajena al discurso de la oralidad. Retomemos aquí un fragmento del texto de McLuhan, La Galaxia Gutemberg que expresa muy bien lo que queremos decir:
El conocimiento del alfabeto da a las personas el poder de enfocar la mirada un poco por delante de cualquier imagen, de modo que la captan en su totalidad a un golpe de vista. Las gentes analfabetas no han adquirido este hábito y no miran los objetos a nuestro modo. Más bien exploran los objetos y las imágenes como hacemos nosotros con una página impresa, trozo a trozo. Y así no tienen un punto de vista separado. Se identifican plenamente con el objeto. Entran resueltamente en él. El ojo se usa no en perspectiva, sino táctilmente, por decirlo así. Los espacios euclídeos al depender de una gran separación entre la vista y el tacto, les son desconocidos (p.65)
No obstante, aunque la reflexión comenzara en los diferentes sistemas de escritura, no termina _puntualización que introduce Roy Harris (1996) en su libro Signos de escritura, de modo certero_ en el solapamiento o identificación de la noción de escritura con el signo escrito sino que los distintos sistemas o tecnologías estarían más próximos a la escritura o a la oralidad, según si participan de unos parámetros u otros:



ESCRITURA

ORALIDAD

Permanencia (signo):

Pensamiento analítico e interpretativo



Carácter efímero:

Pensamiento sintético



Cognición: Memoria

Escritor, tiempo de planificación del texto: memoria de plazo largo.

Lector, posibilidad de revisión del texto: memoria de plazo corto


Oralidad: Memoria

Hablante: memoria de plazo corto.

Oyente: memoria de plazo largo


Geometría euclidiana:

Figuras de contorno cerrado




Geometría fractal:

Figura polifragmentadas



Procesamiento secuencial, lineal:

Adopción de un esquema que obedece a la aplicación de unas rutinas basadas en leyes gestálticas (semejanza, cierre, proximidad, buena forma




Ausencia de un centro como núcleo articulador del procesamiento.

No aplicación de las leyes gestálticas o reducción a una aplicación en el plano meramente formal y no conceptual



Memoria de plazo largo, semántica: Planificación, relevancia

Memoria de plazo corto:

Predominio de los aspectos formales del signo




Si estas son las transformaciones que trajo consigo la escritura, tal vez, tengamos que preguntarnos, por segunda vez, cuáles son los cambios que han acontecido con la llegada de otros sistemas de comunicación de masas como la televisión y determinados géneros televisivos (el telefilm, la telenovela, el videoclip; los espacios publicitarios en televisión; los avances informativos), los videojuegos; el hipertexto; el envío de mensajes a través de móviles.



Omar Calabrese (1987) ha acuñado el término de era neobarroca por oposición a una era clásica para aludir a estos fenómenos de comunicación cultural y a otras manifestaciones artísticas bajo las que subyacen un mismo modo de proceder estructural. El vocablo se halla desprovisto de cualquier connotación de historicidad y de referencia a épocas cronológicas concretas y lo hemos de entender en el sentido de operaciones estructurales que subyacen bajo las diferentes manifestaciones y medios de comunicación de la cultura. Estas operaciones introducen una turbulencia y fluctuación que ponen a prueba el orden del sistema.
Con los nuevos medios de comunicación: la televisión y los géneros televisivos a los que, anteriormente, hemos hecho referencia (telefilms, publicidad, videoclips, espacios de noticias en radio y televisión,) o tecnologías como el ordenador y los videojuegos traen consigo una aceleración del ojo que requiere respuestas muy aceleradas ante determinados estímulos atencionales. Hagamos una breve revisión, pues, de los cambios que llevan consigo tales medios de comunicación:
1.-.Con la televisión, el campo visual sufre una reducción. Hay una anulación de la exploración visual que el cine, en cambio, sí que promovía debido a las propias condiciones del dispositivo cinematográfico como la oscuridad de la sala que facilita la visión periférica y, con ello, la posibilidad de hacer inferencias sobre lo que no aparece reencuadrado por el objetivo de la cámara y se encuentra más allá de nuestra mirada, pudiendo reconstruir así el espectador, a través de una serie de mecanismos cinematográficos, relaciones lógicas que le permiten entender la escena; en segundo lugar, la pantalla cinematográfica, debido a su mayor dimensión, nos muestra una parte mayor del campo, lo que ralentiza la sucesión de planos.
De ahí que si algo caracteriza la narración visual televisiva por contraposición al cine sea la enorme fragmentación del contenido, la reducción de las secuencias audiovisuales a un tamaño cada vez menor; estamos hablando de unidades muy breves que persiguen la selección de elementos focales y, antes que de una continuidad de acción, tendríamos que hablar de una linealidad de acción en el que determinados sucesos que correrían el riesgo, de otra manera, de resultar imperceptibles aparecen como segmentos aislados. Del Río (1996: p-257) subraya que, en última instancia, la eliminación de la visión periférica de la pantalla televisiva nos ha dado una visión sin contornos y una atención sin margen de maniobra más esclava del enfoque…El tiempo de exposición de cada plano es mínimo.
La fragmentación puede llevar a una construcción del mundo con márgenes de desorden aceptable muy altos. Retomemos aquí una cita de McLuhan sobre la diferenciación entre cine y televisión, y la aproximación de esta última al discurso oral:
…Porque con las películas, el espectador es la cámara, y el hombre analfabeto no puede emplear sus ojos como una cámara. Pero con la televisión, el espectador es la pantalla. Y la televisión es bidimensional y escultural en sus contornos táctiles. La televisión no es un medio narrativo, no es tan visual como audiotáctil (p.68)
Por otro lado, tampoco durante el proceso de creación del hipertexto contamos con una visión panóptica. No hay un mapa global del recorrido a priori sino sólo las instrucciones para los movimientos y el procesamiento de la información por pequeños bloques, zonas, áreas.

2.-.Forma parte de las nuevas tecnologías y de la comunicación de masas, una cierta estética de la repetición como mecanismo estructural en la generación de textos, esto es, una gran redundancia que se plasma en identidades temáticas y narrativas en el nivel de superficie. Por poner un ejemplo, los héroes televisivos gozan de una imagen fija construida a partir de una serie de atributos que, en cada capítulo de la serie, se reiteran hasta la saciedad; otras veces, el mantenimiento de un mismo marco espacial contribuye, cómo no, a la integración de los contenidos; en otras ocasiones, se pone en juego la repetición de acciones idénticas en cada capítulo que adquieren el estatus de partes funcionales; en las telenovelas, tienden a mostrarse algunas escenas del capítulo anterior.


3.-. Con las nuevas tecnologías, ha ido debilitándose la estructura narrativa e informativa, antes jerarquizada y densa y, en su lugar, aparece una secuencia o flujo apenas estructurado por una simple aposición horizontal. Un tipo de percepción y pensamiento no demasiado estructurado en el que las relaciones semánticas del cuadro se hayan difuminadas o han desaparecido.
4.-.Las nuevas tecnologías juegan con la posibilidad de aproximar, de unir en un instante fragmentos que remiten a instancias enunciativas y marcos espacio-temporales diversos, de espesor histórico distinto. Buena prueba de ello, es el hipertexto. El hipertexto implica una escritura no secuencial con enlaces controlados por el receptor. El recorrido viene determinado por el propio lector que en función de sus intereses y asociaciones establece conexiones entre unos bloques u otros de la información almacenada. Y esta misma operación se da en el zapping: …el espectador no sigue ya de un modo constante una transmisión sino que salta de un canal a otro de modo obsesivo, reconstruyendo su propio palimpsesto individual hecho de retazos de variada medida de las imágenes transmitidas. De este modo, probablemente, se obtiene una recepción que ya no sigue una interpretación lineal de los textos, porque el texto obtenido es completamente diferente y funciona por ocasionales, rapidísimas y quizá casuales aproximaciones de imágenes más que de contenidos. Una recepción accidentada de este tipo, que llega a ser un collage de fragmentos, puede transformarse también en un comportamiento estético, que dota al micropalimpsesto tanto de nuevos significados como de nuevo valor.
II PARTE. Concepto de fractalidad. Interpretación de los déficits narrativos desde las leyes de la Gestalt
Quisiéramos poner en relación las modificaciones en el nivel perceptivo-cognitivo, aparejadas al uso de las nuevas tecnologías y de la comunicación de masas, que consideramos una segunda fase posterior al proceso de transformación de los hábitos perceptivo-cognitivos que el texto impreso impuso en culturas que, hasta el momento, habían sido orales con la noción de “escritura fractal” y los fenómenos que tratamos de dar cuenta desde dicha expresión. En el ámbito de la comunicación, cualquier fenómeno comunicativo que tenga una geometría irregular puede ser definido como un fenómeno caótico. El concepto de “caos” engloba un gran número de objetos de la cultura actual así como los procesos de producción y recepción mediáticas.
En pocas décadas, la geometría fractal ha alcanzado un papel relevante en diversas disciplinas científicas si bien tuvo su punto de partida en el intento por otorgar una explicación a ciertos fenómenos naturales _por ejemplo, una bahía o costa_ que presentan una apariencia caótica y muy irregular de la que resulta difícil dar cuenta desde las figuras geométricas, de líneas perfectas, teorizadas por Euclides. Y la investigación de tales fenómenos ha revelado, sin embargo, mecanismos y transformaciones simples bajo dichas alteraciones morfológicas.

Si algo caracteriza un objeto fractal es su estructura irregular que, no obstante, se repite tanto en el conjunto como en sus partes; esto constituye un rasgo definidor de un objeto fractal. Aunque las bahías y costas, siguiendo con el mismo ejemplo, presenten una apariencia muy abrupta y caprichosa, los grados de irregularidad que corresponden a distintas escalas son, a grosso modo, iguales. Es curioso que cuando un accidente geográfico como la bahía representada en un mapa a escala 1/100.000, es observada, de nuevo, en un mapa a una escala de 1/10.000, llama la atención que sus contornos estén formados por innumerables sub-bahías. En un mapa de escala, de 1/1000 vemos aparecer sub-sub-sub bahías y así sucesivamente.


Con ello queremos decir que, aunque las distintas representaciones correspondientes a sucesivas escalas o niveles de análisis sean completamente diferentes en lo que tienen de específico, tienen el mismo carácter global, los mismos rasgos genéricos. En otras palabras, que todo induce a creer que, a excepción de la escala, el mismo mecanismo ha podido engendrar tanto los pequeños detalles de las costas como los grandes.

El número altísimo de caras y aristas resultado de tal fragmentación y el hecho de que su morfología final forma parte de un limitado conjunto de posibilidades, previstas todas ellas dentro del propio sistema son los otros dos rasgos importantes que definen un objeto fractal.


En realidad, cada una de estas operaciones formales que ponen en juego las nuevas tecnologías de la comunicación, muchas veces llevadas al límite, y a las que hemos hecho referencia un poco antes: reducción del campo visual, abuso de la repetición como mecanismo estructural, la difuminación de la jerarquía narrativa y la unión de fragmentos que remiten a instancias y marcos enunciativos diferentes supone la ruptura de una u otra ley perceptiva que interviene en el trazado del borde continuo que delimitaría espacialmente la figura.

Quisiéramos traer a colación aquí dos fragmentos: la definición de la oración y del proceso de formación de una oración que diera el ilustre gramático chileno Rodolfo Lenz en 1920, muy influido por la Psicología de Wundt:

“…La oración es la expresión fonética (o lingüística) de la descomposición intencional de una representación total en sus elementos lógicamente relacionados”


“Se ve, pues, que el procedimiento es, en primer lugar, analítico, porque descompongo la unidad de la representación total en sus elementos; pero a la vez hago una síntesis, porque cada elemento entra en relación lógica con el próximo. La oración entera está presente simultáneamente y, sin embargo, las palabras entran en el centro visual sucesivamente. Si no fuera así, ¿cómo podríamos hacer concordancia entre un adjetivo y el sustantivo que todavía no se ha pronunciado, o entre un verbo puesto al comienzo, seguido quizá de varios complementos de diferentes especies, y finalmente por los sujetos. Cuando un orador poco diestro no alcanza a tener presente toda la construcción comenzada, entonces decimos que ha perdido el hilo. Esto puede suceder tanto en el interior de un período, como entre unas y otras oraciones…” (p. 57-58).

Aquí finaliza la cita del profesor Rodolfo Lenz. Pero ¿Y si la aceleración de la percepción correlato de la rapidez inusitada con la que desfilan ante nuestro ojos las representaciones en los videojuegos, en la televisión con su ritmo frenético o la velocidad del hipertexto pusieran en crisis esas operaciones a las que hacen referencia los términos utilizados por el ilustre lingüista y que citaremos siguiendo el orden en el que intervienen en el procesamiento: “representación total”, “procedimiento analítico” “intencionalidad”; “descomposición”, “síntesis” y “elementos lógicamente relacionados”?. ¿Cuál sería su repercusión sobre las estructuras y unidades sintácticas?, nos preguntamos.

Consideramos que un objetivo de los estudios de la Psicología de la comunicación debe ser el tender puentes con el análisis de comportamientos humanos como, por ejemplo, el lenguaje oral y escrito, procediendo a acotar y caracterizar sus posibles consecuencias en tales niveles. Por otro lado, siguiendo a Langacker (1983), (1990) queremos recordar algunos hechos: (1) La explicación de las estructuras lingüísticas ha de estar articulada con el conocimiento sobre el procesamiento cognitivo; (2) La gramática no es más que la estructuración y simbolización del contenido semántico; (3) Los principios gestálicos juegan un papel fundamental en la categorización y en las estructuras gramaticales; (4) La elección de una construcción gramatical significa la adopción de una escena particular. (5) Las imágenes que empleamos para estructurar una situación concreta varían en relación a una serie de parámetros que conciernen a ajustamientos focales.

Decíamos antes que la transgresión de cada una de estas leyes gestálticas proporciona una explicación a ciertos déficits que encontramos en las narraciones comprendidas entre estas edades:


1.-. La reducción de la perspectiva visual lleva a la focalización de elementos concretos y a la disminución del campo que le es mostrado al espectador; de ahí, la necesidad de un gran número de planos que recogen distintas visiones parciales de una escena.
La ley que se transgrede sería, evidentemente, la del cierre. El límite de la unidad con la que operan las distintas tecnologías de la comunicación no coincide con los límites o el cierre de una unidad semántica mínima. En el nivel de la oración encontramos una preferencia por construcciones sintéticas en lugar de construcciones analíticas y dificultades en la subordinación.
La adopción de un punto de vista externo o interno a la escena implica la organización de la misma en dos zonas, el foreground (aquella parte de la escena cercana a la ubicación desde donde el hablante la contempla, zona que recibe una gran prominencia perceptiva hasta el punto de que, generalmente, los objetos ubicados en la misma son erigidos en figura perceptiva y hacia dicha zona es canalizada la atención visual) y el background (aquella otra parte, más distante de la ubicación del hablante, menos prominente y en la que no suele converger el foco de atención visual.
1.1. Lo que acabamos de exponer explicaría la primera situación, que aquellos elementos que forman el background de una unidad lingüística _la causa, la consecuencia, la temporalidad (anterioridad o posterioridad)_, al plantear tal equivalencia entre unidad lingüística y escena, debido a la reducción de la perspectiva visual no sean percibidos como parte de ésta. De ahí que en el Ej. 1, la causa “sólo dan lugar a violencia a raudales sin motivo alguno” aparezca como una oración independiente y, más aún, sin explicitación del nexo causal que mantiene con el enunciado anterior a través de un conector. Algo parecido sucede en el Ej. 2 en el que la relación lógica de consecuencia “que pensaba que era su hijo el que estaba allí” está expresada de modo ambigüo y, en realidad, pasa a difuminarse al formar parte de un flujo continuo de acciones del que se haya ausente la puntuación fuerte que contribuye a establecer límites entre unas secuencias y otras. En el Ej. 3 el enlace copulativo “y” entre el infinitivo de la construcción temporal y el verbo principal, “deciden”, el núcleo de la escena, indicaría una división, desde el punto de vista de la percepción del hablante, en dos bloques con sus correspondientes focos de atención. En el Ej. 4, la expresión de la consecuencia aparece bajo la forma de una oración coordinada, en plano de igualdad, con la anterior oración “y se extiende destruyendo los peces y especies de todo tipo e incluso la capa de ozono”:
Ej. 1. No estaría de más que nos planteáramos el evitar todo tipo de inútiles racismos que hoy en día afectan a nuestro entorno. Sólo dan lugar a violencia a raudales sin motivo alguno. (Certamen de redacción de la Coca Cola, 2º ESO)
Ej. 2. Una noche, Dámaso se sentía muy mal, había algo que le intranquilizaba, se tomó algo, veneno y le hacía ver alucinaciones. Se dirigió a un cuarto de baño, allí estaban su mujer y Elma y Hermes Graña, en la bañera se dan unos murmullos, que pensaba que era su hijo el que estaba allí, Reinosa se desmayó y Elma y Aurora despertaron buscando el motivo del ruido (Ana Vasilescu, 4º ESO)
Ej. 3. Después de oír lo que les contó Sandro y deciden hacer guardia en la puerta de la habitación de Daniella por turnos empezando por Alfredo (Mónica Arnal Vidal, 4º ESO)
Ej. 4. Ahora que estamos a tiempo sería conveniente y mejor dicho obligatorio cuidar de nuestro planeta. Su enfermedad la hemos provocado nosotros y se extiende destruyendo los peces y especies de todo tipo e incluso la capa de ozono (Certamen de redacción de la Coca Cola, 2º ESO)
1.2. Pero, en realidad, este fenómeno de reducción del campo visual no sólo afecta a la oración compuesta sino, también, a unidades más pequeñas como la oración simple; la coma detrás del sujeto_aislando, por consiguiente, el sujeto del predicado verbal_ nos hablaría de un modo de procesar la información en el que la percepción opera aislando pequeñas unidades como el sujeto _“Dámaso reinosa”, “los padres de Jorge”_ como centro visual y sólo al final procede a integrarlos dentro de una figura completa (Ej. 5) y (Ej. 6):
Ej. 5. Dámaso Reinosa, se fue con el coche para pasar unas horas fuera de allí (Marta Bleda Arenas, 4º ESO)

Ej.. 6. Los padres de Jorge, creían que Jorge no conocía al señor Graña, hasta que él fue su enterrador (Marta Bleda Arenas, 4º ESO)


1.3. La reducción de la perspectiva visual y la fragmentación en un gran número de pequeñas unidades con escasa información podría llevar aparejado un debilitamiento del cierre y el escaso uso de conectores de carácter metadiscursivo que introducen una conclusión y, por consiguiente, cierran la escena; conectores metadiscursivos del tipo que encontramos en los ejemplos 7, 8 y 9.
Ej. 7. En fin, ese paseo fue uno de los más lindos y divertidos de mi vida (Verónica , GA)
Ej. 8. La cuestión es que lo pasamos rebien y me encantó ir, si tuviera que hacer otro viaje a Buenos Aires ni lo pensaría directamente diria que sí (Ivana, GA)
Ej. 9. Esta historia se debe a la vida real de algunas personas que seguramente comparten esta aventura (Gisela, GA)

1.4. Y, del mismo modo, la transgresión de la ley del cierre justificaría que, en muchos casos, el tema no esté bien definido o bien sólo actúe como marco nocional _temporal o espacial_ de las predicaciones ulteriores que pueden aportar la información nueva, la necesaria para despertar el interés en el lector o provocar el cambio que se requiere para la comprensión de todo texto (Ej. 10 y Ej. 11)
Ej. 10. “Quiero contar el día que conocí el chat www.laplatavive.com y el MSM (menseser) por medio de eso pude conocer muchísima gente, del país y del mundo” (Nahuel, GA)
Ej. 11. “Despues de un par de horas sin ver ninguna pieza, de pronto a lo lejos vimos dos grandes palomas comiendo maíz, en ese momento Juan, cargo la escopeta apunto con tranquilidad y disparo” (Fernando, GA)
Así pues, en conclusión, teniendo en cuenta que por el principio de la Accesibilidad (Stanford y Garrod 1981, Givón 1983 y Chafe 1987) los sujetos podemos correlacionar las diversas expresiones lingüísticas con un conjunto de representaciones mentales de modo de construir la referencia de un texto/discurso del modo más simple y menos costoso posible, podemos ver que las producciones escritas analizadas evidencian que los alumnos y las alumnas no ofrecen pistas suficientes al lector para la construcción del universo representado, ni siquiera del proyecto que los condujo a la elaboración de dicho texto escrito
2.-. El abuso de la repetición formal (la reiteración de un mismo plano; la insistencia continua en los atributos concretos de la identidad del personaje o la esquematización y división en tipos concretos de papeles actanciales interpretados siempre por los mismos actores desempeña la función de principio articulador de la narración o el hecho mismo de que cada capítulo presente una estructura idéntica con la reiteración de unos motivos temáticos) supone la utilización de procedimientos que, en el plano formal, gozan de la mayor iconicidad.

La iconicidad facilita la capacidad de recuerdo de una narración por entregas y la participación del espectador cuya labor de procesamiento informacional se ciñe a la variación de pequeñas circunstancias; dicha iconicidad va en detrimento de otros procedimientos que ponen en juego la capacidad de inferencia en lo que respecta a la identidad de un mismo referente o al establecimiento de relaciones lógicas que ponen en juego la comprensión de niveles semánticos y narrativos más complejos. Se produce una restricción en la aplicación de la ley de la similaridad: la agrupación de estímulos relacionados descansa, sobre todo, en operaciones de naturaleza formal antes que dejar al espectador la inferencia de relaciones lógicas de identidad total o parcial.


2.1. Lo que acabamos de decir justificaría la excesiva utilización de medios de cohesión como la reiteración léxica que compensa la desintegración del sintagma como muestra el Ej. 12. La reiteración formal de la forma copulativa “era” permite engarzar el núcleo conceptual del sintagma “sillón” y una serie de cualidades que predicamos del mismo “más cómodo”, “de color rojo”. En el Ej. 13 la reiteración léxica del nombre propio de “Francesca” cuando, en realidad, hubiera sido posible sustituirlo por un pronombre u omitirlo supone un argumento a favor de la necesidad de mecanismos formales de este tipo para mantener la coherencia por encima de la fragmentación en un gran número de unidades. El Ej. 14 también resulta muy ilustrativo, ya que la joven autora de la narración siente la necesidad de añadir entre paréntesis el nombre propio de “Elma” por si no ha quedado claro a quién se refiere el sintagma “su hija”, cuando no hay posibilidad de equívoco por la diferenciación sexual entre “hijo” e “hija”:
Ej. 12. Me senté en mi sillón preferido, era el sillón más cómodo de toda la casa, era de mi color preferido el rojo (Certamen de redacción de la Coca-Cola).
Ej. 13. El día de la boda estaba temeroso por las palabras de Cesare, la boda pasó y por la noche durmiendo Leonardo oyó un ruido y se despertó, al ver que Francesca no estaba con él en la cama, se asustó, miró por la ventana y vio el cuerpo de Francesca. Sin vida tumbada en el suelo, y a su lado vió una bestia, que es el necrofar, entierran a Francesca y una vez que va a verla y ve otro feretro a su lado abierto y vacio, entonces llega el necrofar, abre el ataúd y se lleva a Francesca, Leonardo ve parpadear a Francesca y se queda aturdido. (Sara Delgado García, 4º ESO)
Ej. 14. La historia empieza cuando una pareja (los Reynosa) le pide a otra pareja (padres de Elma), que como están muy afectados por la muerte de su hijo, habían pensado en prohijar a su hija, cosa que a ellos en principio no les hace mucha gracia la idea, pero al final aceptan y su hija se va con ellos (Elma). (Ana Torres Martín, 4º ESO)
2.2. Y, de la misma manera, el uso innecesario de pronombres con función anafórica o catafórica (intra o interoracional) ya que el concepto al que hacen referencia queda muy próximo; a veces, al lado mismo (Ej. 15). El Ej. 16 evidenciaría aún más si cabe este fenómeno
Ej. 15. Cuando despierta se encuentra en su habitación, junto a Isabella, ella le obliga a quedarse durmiendo mientras ella baja a la boda y luego subiría (Mónica Arnal Vidal, 4ª ESO)
Ej. 16. Isabella le llevó a Alfredo a su habitación que tenía un mobiliario muy antiguo y le dijo que podía descansar un poco hasta la una. (Ana Basilescu, 4º ESO)
2.3. Utilización de “pronombres soporte”: se advierte en las producciones un uso particular de los llamados “pronombres soporte” que, aunque licenciados por la estructura, actúan como índices del marco subjetivo por el cual se evalúa la acción, en tanto marcan afectación o involucramiento del sujeto escritor. Por otro lado, también indican que aún no se ha logrado el grado de abstracción necesario para elidir la forma pronominal que posee un índice de activación mayor, cuestión que se refuerza con una presencia insistente del mecanismo de la repetición (Ej. 17)
Ej. 17. Hace un tiempo atrás una chica , se enamoró de su amigo, pero había una complicación: su mejor amiga le había confesado que ese mismo chico le gustaba.

Ese chico se le declaró a la chica enamorada y la otra amiga quedó muy triste.

Ellos siguieron saliendo y esta chica se quedó sin ganas de vivir y una mañana de verano desapareció sin dar rastro. Desde entonces nadie sabe de ella y su amiga quedó muy triste y se peleó con su novio (Gisela, GA)

3.-. Aparece una secuencia o flujo apenas estructurado por una simple aposición horizontal, acumulativa. Se transgrede la ley de la buena forma: en el reconocimiento de una figura interviene la capacidad de agrupar los estímulos en una determinada dirección intencional, lo que nos remite a los conceptos de relación lógica y de esquema.
3.1. En lo que respecta a la oración simple, encontramos una tendencia a la desaparición de las construcciones sintagmáticas endofóricas y exofóricas, de tal manera que la información que determina al núcleo aparece, en su lugar, en forma de cláusulas con función apositiva (Ej. 18 y 19):
Ej. 18. …pero no había teléfono y decidió ir al pueblo a llamar, por el camino estaba el cementerio, la tumba de Jorge, y pasó a verla. (Sara Delgado García, 4º ESO)
Ej. 19 …Entre ellos se encontraba una chica joven y muy bonita, llamada Paulina, ésta era una gran científica muy valiosa y codiciada por todo el mundo (Certamen d e redacción de la Coca-Cola, 2º ESO)
3.2. La utilización de escasos conectores o el reemplazo incorrecto de de expresiones lingüísticas por signos gráficos de puntuación confirma la transgresión de la ley de la buena forma (Ej. 20):
Ej. 20. Cuando me fui de bacaciones a Villa Carlos Paz le pasamos muy vien, cuando llegamos al departamento no savia que hacer, entonces me puce a descansar. Cuando me desperte nos fuimos a pacear por el sentro comimos, al oscurecer bolvimos al Hotel (Leonardo, GA)

A veces, esta ausencia de puntuación aparece tan marcada que el párrafo se presenta como un flujo continuo del que ha desaparecido todo signo de puntuación fuerte (Ej. 21).


Ej. 21. Le hablaron de unas clases particulares que le iba a dar un profesor llamado Hermes Graña. Al día siguiente intentó escapar de la residencia, Dámaso se había ido, y Aurora aún estaba durmiendo, sin darse cuenta se vio frente al cementerio, entró y vio la lápida de Jorge, no tenía flores y le pareció que estaba abandonada frente al cementerio, al salir del Cementerio se encontró a Hermes Graña, se dirigieron a casa, y este le enseñó el cuarto de Jorge, a Elma le causó impresión ver las fotos del muchacho mirándola (José Escalada Peña, 4º ESO)
3.3. Y, de igual modo, tendríamos que relacionar con la transgresión de la ley de la buena forma la subespecificación de la conexión, esto es, la presencia de conectores “polifuncionales” que conducen al lector a adscribir relaciones posibles, ambiguas pero no la relación pertinente que el productor del texto marca como la válida para la interpretación de la información que desea comunicar (Ej. 22)

Ej. 22. “Celeste invitó a una amiga nuestra “Mariana”, y nos tenía que confirmar y fue con Celeste al centro a comprar las entradas y “Mariana” llamó a la casa para ver si la dejaban ir, pero la madre le dijo que “NO” (Ezequiel, GA)


Esto es, no señalan una relación explícita entre segmentos textuales ni establecen entre ellos jerarquía alguna, debido a que no hay una planificación del en su totalidad sino que éste va surgiendo al tiempo d e su ejecución motora.
4.-. La televisión mediante el zapping o Internet permiten construir textos virtuales obviando la distancia existente entre dichos fragmentos enunciados por una pluralidad de voces y en distintas circunstancias espacio-temporales y estableciendo así entre ellos relaciones de simultaneidad y de contigüidad espacial.
4.1. La transgresión de la ley de la proximidad tiene su repercusión, por ejemplo, en una unidad como el párrafo: en el paso, en concreto, de un párrafo a otro.

Nos estamos refiriendo a párrafos núcleo, es decir, párrafos que contienen el desarrollo de un tópico completo por oposición a los párrafos satélite que dependen de los párrafos núcleo y cumplen en relación a ellos distintas funciones perceptivo-cognitivas: unas veces, introducen información necesaria para el lector (párrafos de acotación); otras veces, recogen las ideas más importante del texto ya que hay que tener en cuenta que el lector trabaja con una memoria de plazo corto capaz de retener pocas unidades de información (párrafo de recapitulación); focalizan diferentes aspectos o partes de un tópico (como ocurre con el párrafo de progresión) o permiten volver sobre un tópico para introducir al hablante así en la escena del discurso. Para un estudio de la unidad párrafo véase los trabajos de Pérez Juliá (1998) (1997b) (1999).

El cambio de un párrafo núcleo a otro párrafo núcleo está sujeto a parámetros topológicos: cambio de circunstancias espaciales, circunstancias de tiempo, modificaciones de voz enunciativa. Pues bien, todos estos marcadores señalan la apertura de un nuevo espacio del enunciado o de la enunciación y como muestra el ejemplo siguiente, debido a la influencias de los medios de comunicación, cada vez son más obviados tales marcadores en la división del texto en secuencias:
Ej. 23. Era un buen día por la mañana, cuando me levanté para ir a clase. Estaba yo desayunando en la cocina de mi casa , cuando un hada mágica se apareció de repente. Me asusté mucho, pues, nunca había visto algo parecido. Era el hada verde de las ideas. Al verme dijo: __Hola, soy el hada verde de las ideas y quiero que me muestres tus ideas para recogerlas en un libro mágico. En ese momento los relojes se pararon, el mundo entero se detuvo y yo por fin pude hablar con el hada: __¿Ideas, de qué hablas?. Al final el hada me explicó: _estoy enviada por un Señor supremo que quiere cambiar el mundo. Me pidió tu opinión, quiero decir, cómo te gustaría que fuera el nuevo siglo. Tú me dices lo que piensas, tus ideas y yo las editaré en un libro mágico: NUESTRO IDEARIO PARA EL SIGLO XXI. Al final acepté encantada. Eso de que saliera mi nombre en la portada de un libro me gustaba mucho. La verdad no tenía mucha idea de lo que iba a decir, pero, ya se sabe, lo que dice todo el mundo. Tuve toda la tarde para pensar, así que no fue difícil. Por la noche el hada verde de las ideas me hizo una visita (Certamen de redacción de la Coca Cola, 2º ESO)
4.2. Esta transgresión de la ley de la proximidad tiene su repercusión, igualmente, en unidades más pequeñas como la oración simple. A veces, resultado de esta no distinción de voces y marcos de circustancias, ocurre que, en medio, de la oración encontramos un cambio de curva entonacional, expresada en la escritura por el uso de las exclamaciones o de las interrogaciones, según de la modalidad que se trate. El narrador pasa, pues, de una voz distante, una tercera persona, a adoptar un punto de vista subjetivo, una primera persona.
Ej. 24. La segunda es lo que me gustaría ser de mayor ¡Bancaria¡ (Certamen de narración de la Coca-Cola)
Ej. 25. La tercera , más que una meta, es un deseo : ¡conseguir que mis padres me compren el ordenador de una vez por todas¡ (Certamen de narración de la Coca-cola)

III PARTE. ORIENTACIONES PEDAGÓGICAS

En consecuencia, los docentes de lengua y literatura deberán promover la realización de un conjunto de actividades conducentes a subsanar estas dificultades tales como, por ejemplo:


__ Tareas de reformulación , en especial, trabajos con conectores.
__Trabajo sobre los esquemas verbales propiciando que la formulación de frases verbales correctamente flexionadas a partir de información que provean construcciones adjuntas.
__Comparación de estructuras sintácticas de modo tal de evaluar los diferentes alcances y función que adoptan cada una de ellas en el mismo entorno textual/discursivo.
__ Identificación y reconocimiento de diversos procedimientos de tematización con el objeto de analizar los cambios cualitativos de información que en éstos se operan.
__Trabajos con el aparato pronominal de la lengua: clasificación de los pronombres, comportamiento anafórico y deíctico de los mismos, estructuras ambiguas e inambiguas, sustitución de pronombres por sus respectivos referentes, reducción pronominal de estructuras.
__Revisión de las producciones a la luz de los problemas previamente presentados a fin de conducir a los alumnos y a las alumnas a trabajar sobre el “boceto” y producir, por el contrario, un texto final.
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1 Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a las profesoras María Ángeles Azagra y María del Rosario Conti, por habernos facilitado un corpus de narraciones, a partir de los trabajos de sus estudiantes.




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