El panorama de la Psicología es de multiplicidad paradigmática



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VERSION FUERTE: La personalidad es coherente y consistente (temporal). Existen cualidades internas que los llevan a actuar de una manera consistente, similar. Los rasgos son biológicos y permiten EXPLICAR la personalidad, la causa de cómo somos. Disposición explicativa, núcleo central, estables, innatos, cualidad interna, tendencia conductual, 5 grandes.

VERSION DEBIL: Los rasgos son descriptivos, la diferencia es intraindividual, no son innatos, está basado en el léxico.

Ambas pueden predecir el comportamiento. Conjunto descriptivo, Epstein, unidades descriptivas, transituasionales, longitudinales, patrones del observador, predicciones de conducta, enfoques constructivistas.
4-DEL SITUACIONISMO AL DETERMINISMO RECIPROCO

En el momento de apogeo de las teorías de rasgos, la disciplina experimental se plasmaba sobre todo en la concepción conductista, la cual, en resumidas cuentas, no tenía necesidad alguna de la noción de personalidad. Lo que sí hay es una teoría conductista del comportamiento.

Todos los hechos, mecanismos o procesos habitualmente recogidos bajo el rótulo de personalidad y de diferencias individuales reciben explicación como repertorios de conducta resultantes de una historia de aprendizaje.
El conductismo y la crítica situacionista

La teoría conductista ortodoxa dice que la conducta es función de la situación: de la totalidad de estímulos presentes en un momento dado o en la pasada historia del sujeto. Eso se cifra en el esquema E - R.

La personalidad es concebida como conjunto de hábitos aprendidos, es decir, como patrón o repertorio de aprendizajes previos y como fuerza y jerarquía de los hábitos resultantes de experiencias de aprendizaje, pertenecientes en cierto modo al pasado, pero influyentes en la conducta presente. De este modo, sigue manteniéndose la tesis conductista troncal de la conducta como respuestas, como función del estímulo, de la situación, pero con la decisiva puntualización de que es función de la historia estimular total, y no solo de la situación aquí y ahora.
Por otra parte, cabe entender también personalidad como conjunto de variable mediadores o intermedias entre el estimulo y el comportamiento. La personalidad es entonces, la estructura intermedia que el investigador necesita suponer e intercalar, entre la estimulación del medio y la conducta, para dar cuenta del modo individualizado de esas respuestas. Sin embargo, se trata de una estructura solo postulada, estudiarla corresponde no a una ciencia de la conducta, sino a ciencias biológicas, a la fisiología, a la neurología. El tramo intermedio, el de mediación entre estímulo y respuesta, queda entonces entre paréntesis, fuera de consideración a modo de caja negra.

Los rasgos no son causas de conducta, no hay estructuras intrapsíquicas reales, sustantivas y determinantes de la conducta, tales como los rasgos, el “yo” u otras capacidades o disposiciones. Desde principios conductistas, las descripciones de la psicología de rasgos y del psicoanálisis se limitan a ampliar y refinar nuestro conocimiento vulgar, espontáneo, de la conducta humana, pero no aportan nada a una mejor comprensión y explicación, a un conocimiento que merezca el nombre de ciencia.

Más que una teoría conductista de la personalidad, lo que ha habido es una crítica conductista a las teorías de rasgos y al psicoanálisis.
Las mordaces críticas del libro de MISCHEL, bautizadas como situacionismo, zarandearon toda la teoría, evaluación e investigación tradicional en personalidad. Mischel sostiene que la conducta es del todo específica y dependiente de la situación: hay conductas diferenciadas en la medida que las situaciones son diferentes. Tanto los rasgos cuanto los estados de personalidad son meros constructos, construcciones mentales útiles para describir y resumir relaciones entre conductas de un individuo, pero no entidades que realmente existan, en el interior de las personas.

Con posterioridad, el propio MISCHEL, matizo y corrigió su postura inicial, mostrando con eso, que la ciencia y la teoría no son estables, sino que son corregibles. Ha puesto de manifiesto la necesidad de superar las posiciones contendientes, antagónicas en el momento de partida, insistiendo en la importancia de la interacción de personalidad y situación en la determinación de la conducta.

El conductismo no desarrolla una teoría de la personalidad, genera una crítica al psicoanálisis y a la teoría de los rasgos, la crítica situacionista.

Somos distintos según donde nos encontremos, según la situación, la personalidad se debe a las condiciones del ambiente. MISCHEL sostenía que la mayor parte de la estabilidad o consistencia de las personas a través del tiempo es una estabilidad y consistencia percibida, no objetiva, sino subjetiva, elaborada para alimentar expectativas previsibles respecto a esas conductas o acaso para dar un sentido a sus vidas y a la nuestra propia. La conducta es del todo específica y depende de la situación: hay conductas diferenciadas en la medida en que las situaciones son diferentes. Las personas se muestran poco consistentes en su comportamiento en distintas circunstancias o situaciones. En consecuencia, tanto los rasgos como los estados de personalidad son menos constructos, construcciones mentales útiles para describir y resumir relaciones entre conductas del individuo pero no entidades que realmente existan en el interior de las personas.

Versión liberalizada: patrón de aprendizajes previos e historia estimular

Versión ortodoxa: variable intermedia postulada.


Interaccionismos

Se han difundido modelos interaccionistas varios, cuyo acierto básico es que no tanto la estructura de la personalidad, ni tampoco de la situación; sino la interacción de ambas, constituye el factor que en mayor magnitud influye en lo que hacen las personas, en cómo se conducen y reaccionan ante las diferentes situaciones. Ha habido, en primero lugar modelos estadísticos, pero estos modelos solo hacen eco de aspectos estáticos y mecánicos de la interacción en situaciones preestablecidas, no escogidas o buscadas por las personas.

El hecho de que los individuos en alguna medida eligen o modifican sus propios entornos y situaciones es el que peor encaja en el esquema solo estadístico, mostrándose inadecuado y por ende se ha movido a otros enfoques, más acordes con los aspectos dinámicos y procesuales de la interrelación activa de persona y situación.
Los aspectos procesuales y activos quedan mejor reflejados en el modelo de la interacción social. En él se toma a las interacciones entre personas como prototipo y modelo explicativo de comportamiento, puesto que las demás personas y sus conductas constituyen el elemento más relevante de la situación a la que cada cual responde con su propia conducta. La interacción social más simple, es la diádica (entre dos actores).

BANDURA, por ejemplo ha ilustrado con ella como la conducta de una persona (A) sirve de estímulo o factor situacional al que responde la conducta de la otra (B), y a la recíproca, en una cadena en la cual cada estímulo antecedente de una conducta (supongamos A) lo constituye una respuesta (de otra persona; de B) a una conducta del mismo agente (de A) que a su vez sirvió de estímulo anterior al otro en interacción (a B). El carácter interactivo de la conducta consiste entonces en su articulación en series de episodios o secuencias de conductas en las que intervienen dos o más individuos.

Subraya que el carácter interactivo le viene al comportamiento de su concatenación en series de episodios o secuencias de unidades de conducta donde intervienen dos o más personas.


Según el interaccionismo la personalidad es producto de la interacción de la estructura de la personalidad y el tipo de situación. Es unidireccional: mantiene un sesgo conductista. La personalidad es producto de la persona y de la situación lo que lleva a la conducta que no influye sobre la situación o la persona.
Determinismo reciproco

BANDURA aboga por un análisis cuyo postulado central es el de un determinismo reciproco, donde intervienen, en mutua interdependencia, no ya dos, sino tres instancias: persona, situación y conducta. Los interaccionismos resaltan que la interacción de personalidad y situación contribuye a la conducta, pero ésta, a juicio del autor, sigue siendo una determinación o causalidad todavía unidireccional. Su análisis, en cambio, contempla procesos multidireccionales de determinación recíproca entre las tres realidades: personalidad, conducta, situación. Cada uno de estos sistemas o subsistemas es determinado por los otros dos y los determina, a su vez, en un triangulo cuyos vértices ocupan la persona (P), la conducta (C) y los eventos (E) del entorno o situación,

El esquema triangular del determinismo reciproco trasciende en mucho al diagrama de la interacción diádica por varios lados:

1)porque la interacción diádica guarda fidelidad a postulados conductistas.

2)Porque en ese esquema no aparece explicita la instancia persona. La persona entra en cuenta no solo en sus acciones externas, sino también por dentro, principalmente en sus cogniciones.


En este modelo triádico de Bandura la acción humana no es mera variable dependiente de condiciones ambientales, ni tampoco de cualidades o energías interiores al agente. Ella también contribuye a crear y alterar las condiciones ambientales que más tarde tendrán influencia en el curso de la acción de la propia persona. Por su parte, la persona no es una impotente presa de fuerzas exteriores, bajo el exclusivo control ejercido por el medio externo, es principio de acción y, con su actividad práctica, incide eficazmente en su medio y en las circunstancias que gobiernan su propia existencia. Introduce el carácter libre de la acción humana.

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Funder- ‘’Personalidad”-FUCHA 1525

La psicología de la personalidad esta tan activa hoy como nunca en su historia (journals, fundación de una asociación para la investigación de la personalidad). Los paradigmas clásicos psicoanalítico y de los rasgos son áreas activas de investigación, el paradigma comportamental se ha desarrollado hacia un nuevo paradigma cognitivo social y el paradigma humanístico es la base de los actuales trabajos sobre psicología transcultural. Las teorías biológicas y evolucionarias también han obtenido status de nuevos paradigmas para la psicología de la personalidad.


Los tres desafíos para la próxima generación de investigadores son:

*Integrar los distintos abordajes de la personalidad (particularmente los paradigmas cognitivo-social y de los rasgos)

*Remediar el desbalance de la triada persona-situación-conducta conceptualizando las propiedades básicas de situación y conducta.

*Agregar a los escasos inventarios de la psicología de la personalidad hechos básicos acerca de la relación entre personalidad y conducta.

La MISION de la psicología de la personalidad es TEORICA, EMPIRICA E INSTITUCIONAL.
-La misión TEORICA: Implica dar cuenta de los patrones individuales de pensamiento, emoción y conducta junto con los mecanismos psicológicos –ocultos o no- detrás de estos patrones.

-La misión EMPIRICA: Al servicio de esta meta teorica es reunir y analizar datos que revelen cómo personas, situaciones y conductas están interrelacionados, y desarrollar herramientas psicométricas que clarifiquen la naturaleza de esas relaciones.

-La misión INSTITUCIONAL: quizás la más importante, es proporcionar una fuerza integrativa en una era de especialización científica y fragmentación.
Estado de los paradigmas clásicos:

La personalidad es única en psicología por estar basada en 4 diversos paradigmaspsicoanalítico, de los rasgos, comportamental y humanístico.



1-PSICOANALITICO

A pesar de la resistencia al paradigma, la teoría psicoanalítica esta empezando a recibir créditos tardíos, por haber anticipado los modelos actuales de procesamiento paralelo distribuido de la cognición, los cuales conceptualizan conducta y conciencia como el resultado de un compromiso continuo entre numerosos sistemas de operaciones mentales independientes.



2-RASGO

El debate persona-situación respecto de si la consistencia en las conductas de las personas ocupa todo o está significativamente descripta en términos de rasgos de personalidad puede ser declarado terminado a partir de dos reconocimientos:

-La consistencia y el cambio comportamental son ortogonales. La influencia de la personalidad sobre la conducta es baja.

-La dicotomía entre el efecto de la situación vs el efecto de la persona sobre la conducta es y siempre fue una falsa dicotomía.

-Los constructos sobre rasgos han encontrado aplicación en cuestiones tales como violencia, abuso de alcohol, inseguridad sexual, conducir móviles de manera peligrosa.
Los grandes 5”

El modelo de los grandes cinco factores de la personalidad: EXTRAVERSION-NEUROTICISMO-CONCIENCIA-AGRADOAPERTURA O CULTURA. A pesar de toda su popularidad, dos asuntos permanecen como problemáticos:



  1. si los 5 factores son independientes unos de otros (por mas escalas que se utilicen, en la practica están interrelacionados).

  2. 2- si los 5 factores subsumen todo lo que hay que decir sobre personalidad. La respuesta es casi enteramente no, no se pueden derivar de ellos todos los constructos sobre personalidad.

Otros desarrollos en diferencias individuales: temas prominentes en el estudio de las diferencias individuales en P

1- El estudio de las vidas complejas utilizando métodos narrativos, datos longitudinales.

2- “mini-revival” del abordaje tipológico de la personalidad, muchos individuos pueden ser clasificados como bien adaptados, desadaptados.

3- Desarrollos sobre biología de la personalidad, determinaron que las diferencias individuales están en gran medida basadas biológicamente, llevando a generar un nuevo paradigma de aproximación biológica a la personalidad.


3-COMPORTAMENTAL

Ha padecido una interesante e irónica evolución. El conductismo comenzó con Watson y Skinner, tratando de eliminar de la psicología todo aquellos subjetivo e inobservable, siendo vista la conducta como producto de refuerzos impuestos por al ambiente. Muchos psicólogos tomaron conciencia de que esta restricción era imposible. Los teóricos del aprendizaje social, apuntan que para un ser humano, no para una rata, es la creencia en los potenciales reforzadores, no los reforzadores en si, la que determina la conducta.



La teoría del aprendizaje social, evoluciono desde el énfasis de Rotter sobre probabilidades de refuerzo, con Bandura, sobre la autoeficacia.

Otros teóricos del aprendizaje social, desarrollaron un “sistema cognitivo-afectivo de la personalidad (CAPS) influenciado por actuales investigaciones sobre modelos de cognición de procesamiento distribuido y paralelo (Mischel).

Hoy la psicología comportamental evolucionó colocando los conceptos cognitivos por delante, como optimismo, pesimismo, orientación hacia metas, etc.
4-HUMANISTICO

Tuvo una imponente historia, bajo las influencias del existencialismo europeo y el budismo Zen, de la mano de Carl Rogers, Maslow, Kelly. El abordaje, ha caído en tiempo difíciles, con disputas internas.



Estudios transculturales:

Un renacimiento de intereses humanistas puede ser percibido. Una marca de la perspectiva humanista tuvo insistencia en que la única manera de comprender a otro ser humano es fenomenológicamente, esto es, a través de comprender su particular experiencia de la realidad, lo cual cobra valor cuando investigadores europeos y estadounidenses buscan aplicar sus análisis en miembros de otras culturas. Lo cual ha dirigido las investigaciones en dos direcciones.


1- Concluir que el bagaje cultural es la base de nuestro ser y pensar, cualquier análisis de otra cultura será distorsionado. En particular, las comparaciones psicológicas entre culturas son imposibles porque no hay una serie común de temas sobre los cuales culturas diferentes pueden ser significativamente tratadas.

2- Distinguir entre los elementos psíquicos que son compartidos por las culturas (éticos) y aquellos distintivos (émicos).


Nuevos paradigmas:

Tres nuevos paradigmas se han unido a los 4 considerados:

1-COGNITIVO-SOCIAL (deriva del paradigma comportamental)

Focaliza en los procesos cognitivos del individuo, especialmente percepción y memoria, y una aversión de explicar sus constructos sobre diferencias individuales como generalizables más allá de una estrecha gama de contextos.

Investigaciones actuales: HIGGINS (1999). TEORIA DE AUTOCOMPARACION. La gente compara quienes ellos creen que son con quienes ellos creen que deben ser (genera ansiedad) y quienes desean ser (genera depresión).

BALDWIN (1999). Investigó sobre “ESQUEMAS RELACIONALES”. Son auto imágenes evocadas por interacciones con personas específicas. Estos esquemas afectan el procesamiento de la información y la conducta y son teorizados para regular los distintos modos en que un individuo podría actuar con diferentes personas. Uno puede tener tantos auto-esquemas interaccionales como diferentes personas con las que interactúa.

Esta fragmentación del auto-concepto ha generado alguna oposición, por parte de BANDURA, que escribe que la teoría cognitivo social rechaza el fraccionamiento del agente humano en múltiples yo. Hay un solo yo, que puede visualizar diferentes futuros y seleccionar diferentes cursos de acción.


Perspectivas para un enfoque cognitivo social integrado:

A pesar de la actual vitalidad de este paradigma, la profusión de temas revela un alto grado de desorganización e inmadurez. Son independientes unos de otros, ningún tema global los ha unido a todos juntos.

Los dos candidatos de potenciales integradores son sus fundadores:

BANDURA (2001) Pone al día su conocida versión del aprendizaje social, con un énfasis particular sobre la autorregulación. Resultado de la interacción de la persona y su ambiente, el cual permite el autocontrol mediante la auto-recompensa y el auto-castigo.

MISCHEL (1999) Teoría CAPS, integra variables del aprendizaje cognitivo social, dentro de un modelo con influencias como la cultura, la sociedad y hasta el bagaje genético. Su mas notable aspecto fue su reconceptualización de las disposiciones de la personalidad en términos de PERFILES COMPORTAMENTALES, los cuales para cada individuo designan lo que hará el o ella en cada contexto situacional en que se encuentre. Le falta una clasificación de situaciones que permitiera hacer menos complejo el fenómeno que se desea estudiar.
Perspectivas para la integración con el abordaje de los rasgos:

Otro desafío es identificar áreas de distinción y coincidencia con el abordaje de los rasgos, elaborando grupos de perfiles, dominante, amigable, en determinadas situaciones.

Por su parte, la valoración de la tecnología desarrollada para el abordaje de los rasgos, podría proveer una contribución metodológica a los abordajes cognitivamente orientados. Si los investigadores se permitieran administrar otras medidas al mismo tiempo, verían resultados sorprendentes, se podría ver que no son tan diferentes. Un hallazgo como este puede sugerirse para la integración de logros teóricos, empíricos, metodológicos del paradigma social y de los rasgos, hacia un interesante nuevo hibrido para el estudio de la personalidad (integración técnica y metodológica).
El obstáculo, es la insistencia de investigadores dentro del CS, a asentir la existencia de patrones generales de comportamiento. Existe una resistencia a la integración con el abordaje de los rasgos, insistiendo en que una integración es conceptualmente problemática y empíricamente innecesaria.

Una nota más optimista de Walter Mischel, disposiciones y procesamiento dinámico son dos facetas complementarias del mismo fenómeno y del mismo sistema unitario de la personalidad.


2-ABORDAJE BIOLOGICO (deriva del paradigma de los rasgos)

Anatomía y Fisiología. La búsqueda de asociaciones entre rasgos de personalidad y estructura y funcionamiento del SN, ha tenido recientemente un espectacular aumento. Cómo áreas anatómicas dentro del cerebro, han sido halladas como importantes para los rasgos de personalidad. Un peligro potencial es establecer relaciones causa-efecto, siendo los patrones de conducta más complicados que solo por el aumento de tal o cual hormona.
Genética Comportamental. La personalidad está genéticamente influenciada. Gemelos idénticos criados por separado tienen rasgos comunes. La perspectiva de personalidad como tabula rasa es incorrecta. Las limitaciones que posee la Genética Comportamental, es que los cálculos se basan entre parientes mediante inventarios de auto-informe, sin ser observado directamente el comportamiento. Otra es su obsesión con los grados de heredabilidad y establecimiento exacto de coeficientes de herencia. Limitación de crear demandas mas allá de los datos, restándole importancia al ambiente familiar compartido.
Hoy se comienzan a informar sobre efectos del ambiente compartido, a pesar de las décadas de investigación en psicología del desarrollo. El abordaje también habla de causas distales antes que proximales, grado de correspondencia genética con consecuencias comportamentales (gen del divorcio, fox tv gen).

El desafío es girar su atención hacia el desarrollo de modelos procesuales que describan como un gen crea una estructura neuronal, una disposición a responder, que en interacción con el ambiente crea un rasgo de personalidad, en algún contexto cultural


3-PSICOLOGIA EVOLUCIONARIA (merece ser considerada un nuevo paradigma para la psicología de la personalidad)

Tiene un fundamento biológico que puede ser iluminado al tener en cuenta la historia evolucionaria de la especie humana. El moderno campo de la psicología evolucionaria puede ser citado teniendo inicio con la socio-biología del entomólogo Wilson (1975). La idea clave es que durante la adaptación evolutiva al ambiente los humanos con ciertas disposiciones comportamentales eran particularmente mas propensos a sobrevivir y tener descendencia, descendencia más exitosa de acuerdo de sus comportamientos.

Ha sido cuestionado por la determinación puramente biológica de los patrones de conducta. Los mecanismos biológicos y psicológicos están casi totalmente ausentes en la teoría evolucionaria. Otra controversia la genera el foco específico de muchos teóricos sobre el comportamiento sexual. Otra dificultad es su enorme fuerza, debido a su habilidad para dar cuenta de un amplio rango de comportamientos.

TEMAS DE INVESTIGACION BASICA

1- DESBALANCE DE LA TRIADA PERSONALIDAD

El estudio empírico apropiado de la personalidad abarca tres elementos: persona, situación y conducta. Si nosotros conocemos todo acerca de una persona y de su situación, podríamos ser capaces de predecir que el o ella hará, y viceversa con cada uno de ellos. La triada personalidad esta desbalanceada porque dos de tres de sus elementos han recibido solo un pequeño monto de atención en la teoría y la investigación. El elemento “persona” esta bien estudiado y quizá todas las teorías de la personalidad se enfocan en las variables que hacen que una persona sea diferente de la otra.

Para situación y conducta es caso es muy diferente. Poco es empíricamente conocido o teorizado acerca de como la situación influye en la conducta, o cuales son las clases básicas de situaciones.
2- NECESIDAD DE DATOS DESCRIPTIVOS

La típica estrategia de investigación en personalidad se basa en la evaluación de hipótesis explicitas e implícitas y los datos se reúnen con el propósito de apoyar o desconfirmar una idea teórica. De esta forma se convierten solo en datos descriptivos, que confirman esa hipótesis. Poco se encuentra más allá de auto-informes. Concretar ejemplos, como desafío Mischel, de rasgos que predicen comportamientos.

La razón para esta carencia es doble: 1-la psicología desprecio los datos descriptivos, además de que un investigador puede ser desanimado por la carencia institucional acerca de que comportamientos medir y en que contexto situacional medirlos.
3- NECESIDAD DE UN AMPLIO RANGO DE DATOS

Los hechos importantes para la psicología van mas allá de aquello que puede ser recolectado a través de cuestionarios, junto con auto informes de personalidad, resultan limitados, porque las personas no son altamente confiables cuando se describen a ellos mismos. Los psicólogos quieren y necesitan conocer lo que la gente hace, piensa y siente en variados contextos de sus vidas. Ej. Modos de vivir, informes de compañeros, entrevistas, diarios e informes de experiencias cotidianas, observación directa del comportamiento.


ASUNTOS INSTITUCIONALES

1-PROGRAMAS Y ENTRENAMIENTO: existen muy pocos programas a los que afiliarse en personalidad, por ellos las investigaciones fueron realizadas por investigadores no afiliados.

El entrenamiento psicométrico es raro, hacia técnicas que cada vez hacen pleno uso del poder de la computación, las cuales no siempre arrojan luz sobre los hechos.


2-RELACIONES CON OTROS SUBCAMPOS:

PSICOLOGIA CLINICA: muchos de los psicólogos de la personalidad eran y son actualmente clínicos prácticos. La disposición sobre la continuidad parece ser victoriosa. En una muestra longitudinal en NZ se halló una estrecha relación entre aspectos de la personalidad y el desarrollo de psicopatologías.

PSICOLOGIA DEL DESARROLLO: La personalidad de los niños en la etapa pre-verbal se denomina temperamento y su diferencia con personalidad es leve. Su integración puede traer beneficios sustanciales, cómo la personalidad de los adultos se relaciona con su precursor temperamento. Métodos de PDD para completar cuestionarios de rasgos en personas pequeñas.

PSICOLOGIA SOCIAL: Las relaciones históricamente han sido problemáticas. Muchos psicólogos sociales aun parecen pensar que su misión es enseñar que solo las situaciones y no la personalidad tienen un importante efecto sobre el comportamiento. Es de esperar que este obstáculo actitudinal para la integración sea resuelto por las nuevas generaciones.

Estrella Romero - ¿Qué unidades debemos emplear? Las dos disciplinas de la psicología de la personalidad – Ficha 1501

Uno de los debates más duraderos en Psicología de la personalidad hace referencia a las unidades de análisis que definen la disciplina. El problema formulado por Allport hace ya varias décadas, fue ampliamente discutido con la crisis de la consistencia y, en la actualidad, parece recrudecerse, con dos grandes posturas enfrentadas: los modelos de rasgos (especialmente el de los 5 factores) y los planteamientos socialcognitivos. Este artículo realiza una revisión del debate, examinando ambas posturas, su historia, argumentos y puntos críticos. Además, se analiza en qué medida los 2 planteamientos son realmente antagónicos, y se revisan las alternativas que se han propuesto para su integración. Las conclusiones muestran que pese a las diferencias, los modelos basados en rasgos y las propuestas socialcognitivas presentan semejanzas nada triviales, lo cual abre puertas a la integración. La psicología de la personalidad debe contemplar un amplio rango de unidades y para ello los modelos multinivel suponen una interesante opción.


¿Qué unidades debemos emplear para estudiar la personalidad? Esta pregunta se ha formulado desde los comienzos de la Psicología de la personalidad y ha dado lugar a debates muy duraderos y sustanciales para el propio desarrollo de la disciplina. Probablemente el debatepersonasituación”, que se extendió desde los años 60 hasta entrados los 80, representó el momento de máxima tensión entre los defensores de distintas vías para el estudio de la personalidad. En la actualidad, no se presenta ninguna crisis y cada vez se alzan cantos optimistas sobre la situación de esta área.
En esta madeja de unidades, se ha ido produciendo una polarización entre dos posturas:

1-EL RASGO: una unidad que tiene una larga tradición en la PDP, y que Allport sistematizó como un elemento básico de la personalidad. Desde entonces los rasgos fueron considerados por muchos investigadores como la materia prima de la personalidad.


2-PLANTEAMIENTOS SOCIALCOGNITIVOS: corrientes que derivaron del conductismo, y posteriormente, del cognitivismo y del interaccionismo, hasta llegar a formar cierta identidad de grupo.

-herederos de la crítica a los rasgos durante los 60 y los 70

-contra los enfoques individuales y contra las explicacionesrasguistas

-exponentes: Mischel y Bandura

-apelan a unidades de análisis de carácter cognitivo y muestran sus preferencias por expectativas, autoeficacia, metas, yoes, esquemas, haciendo énfasis en los procesos intrapersonales (lo dinámico, el funcionamiento) frente a la estructura de las diferencias individuales.

-Insisten en explicar la coherencia no a partir de constructos descontextualizados, sino a través de mecanismos cognitivos que, interactuando con la situación, producen regularidades en el comportamiento.


Frecuentemente, la distinción entre rasgos y unidades socialcognitivas es expresada con el clásico “TENER” frente al “HACER.

En 1991, Cervone ya identificaba dos disciplinas en la PDP, que parecen evocar la brecha de Cronbach: de hecho, los rasgos han estado más identificados con la metodología correlacional y los planteamientos socialcognitivos con la experimental. También se ha utilizado la expresión dos disciplinas para referirse a las aproximaciones biológicas (rasgos - tiende a atribuir la conducta al organismo) y sociales (socialcognitiva- atribuye primariamente la conducta al ambiente, deriva sus concepciones procesuales del aprendizaje social, favorece a las unidades cognitivas y utiliza métodos experimentales para recoger datos).


LA PERSONALIDAD COMO RASGOS

Los rasgos son el tipo de unidad que más investigación ha generado en la PDP, y que ha tenido más repercusión en el campo de las aplicaciones. El rasgo vivió momentos de florecimiento y luego tambaleo; pero hoy es una especie de ‘’ave fenix’’, que se ha recuperado con creces y ocupa una porción amplia de páginas en las revistas. Los rasgos han estado presentes en los orígenes de la PDP, en los momentos de más expansión, han sido los protagonistas y son responsables en gran parte del “boom” de la disciplina.

Según Matthews y Deary, los rasgos no sólo están vivos, sino que están alcanzando el estatus de paradigma, que convierte a la PDP en una disciplina científica, empírica y útil. Sitúa al concepto de rasgo en el centro de estudio científico de la personalidad humana.

Los rasgos se consideran como disposiciones (tendencias, inclinaciones) que se expresan en patrones de comportamiento relativamente estables y consistentes. Dentro de este marco común emergen algunas diferencias:


-Para Allport, los rasgos importantes deberían analizarse en cada individuo, a través de estudios idiográficos; él rechazó las iniciativas que se limitaban a buscar rasgos comunes a todos los individuos y a compararlos en términos cuantitativos. Rechazó en definitiva, las aproximaciones diferenciales, dimensionales y factoriales que son las que más se han desarrollado.
¿Son los rasgos características explicativas o simplemente tiene un estatus descriptivo?

Las aproximaciones de “frecuencia de actos”, las aproximaciones léxicas y las ópticas constructivistas sostienen una visión descriptiva. Los rasgos son “resúmenes de actos”, descriptores utilizados por un observador o categorías construidas, pero no estructuras subyacentes, latentes en el actor, que “causen” la coherencia del comportamiento

Por el contrario, las versiones genotípicas, consideran a los rasgos como entidades reales, endógenas (con frecuencia con base biológica), que proporcionan una explicación directa de la conducta. Esta visión fue la que triunfó por mucho tiempo. Se ha llegado al acuerdo de que los rasgos tienen consistencia transituacional, con base genética, estabilidad temporal y estructura universal.

Rasgo: disposición estable y consistente de ideas emocionales y conductas



Version fuerte/explicativa/genotípica: rasgos causan la conducta. Base biológica, innata. 5grandes

Version débil/descriptiva/fenotípica: se estudia el lenguaje en cada cultura, descriptivo de cada una.
Críticas a la versión explicativa:

Según McAdams, los rasgos son pinceladas demasiado genéricas, atomistas, superficiales y descontextualizadas para describir en profundidad a las personas y además, despiezan al individuo, sin dar cuenta de sus aspectos más organizados. Pide precaución a la hora de considerar los rasgos como los cimientos de la personalidad. Psic del extraño.


Pervin considera que se ha sobredimensionado la influencia genética sobre los rasgos, su estabilidad a lo largo del tiempo y su capacidad predictiva. Subraya, además, debilidades conceptuales de la teoría e investigación sobre los rasgos:

1.NO está claro que es lo central en la definición de los rasgos: algunos autores hablan de conductas abiertas y otros de pensamientos, motivos y sentimientos; muchas teorías de rasgos dejan sin clarificar si los rasgos o los motivos son lo mismo o no y si los rasgos emanan de los motivos o viceversa.

2.NO hay acuerdos sobre si los rasgos son descripciones o explicaciones.

3.La teoría de rasgos se centra en las diferencias individuales, pero no en los individuos; se ocupa de “sumas” o “agregados” en las respuestas a distintas situaciones, pero no capta la dinámica intraindividual de la personalidad.


LOS PLANTEAMIENTOS SOCIALCOGNITIVOS

Han ido formándose desde las teorías del aprendizaje social a lo largo de varias décadas, y se hicieron especialmente visibles a partir de la crisis de los rasgos. Últimamente con los rasgos fortalecidos, los ataques de los socialcognitivos se han recrudecido.

Según ellos, la personalidad no puede reducirse en rasgos.
Tres tipos de contribuciones fueron influyentes y sus antecedentes:

1.BANDURA: amplió la concepción de los procesos de aprendizaje y destacó que las experiencias sociales contribuían al desarrollo de la personalidad. Su interés por los procesos cognitivos en el cambio de la conducta y en la personalidad fue cada vez mayor; y sus planteamientos sobre la naturaleza proactiva, “agéntica”, del ser humano tuvieron un fuerte impacto.

2.MISCHEL: su ataque a los rasgos y su oferta de un conjunto de unidades cognitivas para reconceptualizar la personalidad

3.PSICOLOGÍA SOCIAL EXPERIMENTAL: se interesaban por las fuentes de varianza personal (inteligencia social, autoesquemas) que junto con las situaciones, subyacían al afecto, la motivación y la conducta.


No se puede hablar de una “teoría socialcognitivaunificada; más bien existe un grupo de autores y líneas de trabajo que parecen compartir ciertos supuestos, filias, fobias y formas de trabajar.

Principios básicos:

-Asumen el interaccionismo recíproco entre la persona y el entorno. Las personas seleccionan y dan forma a sus ambientes, y los interpretan de acuerdo con sus modos




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