El Islam, principios y fundamentos



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EL ISLAM

Principios y fundamentos

] Español [
الإسلام أصوله ومبادؤه

[اللغة الإسبانية ]


Dr. Muhammad bin ‘Abdullah As-Suhaym

محمد بن عبد الله بن صالح السحيم

Traducción: Lic. Muhámmad Isa García

المترجم: محمد عيسى غارسيا
Oficina de Dawa en Rabwah - Riyadh

المكتب التعاوني للدعوة وتوعية الجاليات بالربوة بمدينة الرياض

1429 – 2008



Índice

Nota del Traductor 4

Prefacio del Autor 6

¿Cuál es el camino? 11

La existencia de Allah, su Señorío sobre la Creación, su unicidad y su carácter como el Único digno de adoración 12

Primero: La creación de este universo y su maravilloso diseño 15

Segundo: La Naturaleza 16

Tercero: El consenso de las personas 18

Cuarto: La Razón 19

La Creación del Universo 27

Crear y honrar al ser humano 37

La posición de la mujer: 42

¿Por qué fue creado el ser humano? 48

El ser humano tiene necesidad de la verdadera religión 52

Criterios generales de la verdadera religión 59

La clasificación de las religiones 68

Condiciones de las religiones existentes 71

La esencia del mensaje de los Profetas 79

Características de los Profetas 85

La humanidad necesita de los mensajeros 88

La Resurrección después de la muerte 94

Los Fundamentos de la Misión del Mensajero 101

El mensaje eterno 106

Características del sello de la profecía 116

El significado de la palabra “Islam” 120

Definición de Islam 120

La realidad del Islam 121

2.La realidad de la incredulidad 124

Las fuentes del Islam 129

A. El Sagrado Corán 129

B. La Tradición Profética (Sunnah) 137

El primer grado 141

Primero: El testimonio de Fe 141

Segundo: La oración 142

Tercero: El Zakat 143

Cuarto: El ayuno 144

Quinto: La peregrinación 145

La adoración en el Islam 147

El segundo grado 150

Primero: Creer en Allah 150

Segundo: Creer en los ángeles 152

Tercero: Creer en los Libros Revelados 154

Cuarto: Creer en los Profetas y Mensajeros 159

Quinto: Creer en el Último Día 162

Sexto: Creer en la Predestinación 167

El tercer grado 171

Bellezas del Islam 174

El arrepentimiento 182

El destino de quien no se adhiere al Islam 187

Conclusión 199


Nota del Traductor

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso

La paz y las bendiciones de Allah sean con el profeta Muhammad, su familia y sus compañeros.

Este libro es, sin lugar a dudas, un destacable intento de mostrar las bellezas del Islam a la humanidad, trazar una comparación entre esta gran religión y otras religiones del mundo en los aspectos espirituales, morales, sociales e intelectuales y hacer conocer a la humanidad sus principios y fundamentos de una manera lógica, clara y convincente.

Sin embargo, me gustaría llamar la atención del lector en algunos puntos en lo que respecta a la traducción de algunas de las citas y nombres foráneos de este libro. El autor citó algunos pasajes de la Biblia y de otros libros que no fueron escritos originalmente en árabe. Si bien creemos que el método académico correcto para traducir estos pasajes es referirse a las fuentes originales dado que muchas de ellas están en español, no pude hacerlo debido a que no estuvieron disponibles durante el proceso de traducción. Por lo tanto, es mi anhelo que la traducción de los fragmentos sea lo más fiel posible al significado original de los textos.

En cuanto a los nombres de algunos autores mencionados en el libro con caracteres árabes, hice todo el esfuerzo posible para saber la grafía correcta de dichos nombres en sus idiomas originales. Pero debido a que el autor citó extractos de sus libros a partir de fuentes secundarias que están en árabe, no tuve acceso a los libros originales; por ello es que los nombres fueron transliterados del árabe.

Que Allah haga que este libro sea beneficioso para todos y recompense a su autor con abundancia en este mundo y en el Más Allá.



Lic. Muhámmad Isa García

Warrenton, Virginia, Junio de 2008

Prefacio del Autor

Sean de Allah todas las alabanzas. A Él alabamos, a Él acudimos por ayuda y en Él nos refugiamos de los males de nuestro ego y nuestros malos actos. Nadie puede perder el camino si Allah lo guía y nadie puede guiar a quien Allah desvía de su camino.

Atestiguo que no existe deidad digna de alabanza excepto Allah. Él no tiene compañeros. También atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero.

Allah envió Mensajeros a la humanidad para que las personas no tengan excusas de negar haber recibido el mensaje divino. También reveló Libros para guiar, dar misericordia, iluminar y sanar.

En el pasado, los Mensajeros eran enviados especialmente a su pueblo y se les confiaba la conservación de su libro. Es por eso que sus escrituras fueron olvidadas y sus leyes fueron alteradas, porque fueron enviados a un pueblo específico durante un lapso determinado.

Pero Allah escogió a Su Profeta Muhammad convirtiéndolo en último de todos los profetas y Mensajeros. Dice Allah en el Sagrado Corán:

Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Allah y el sello de los Profetas; y Allah es Omnisciente.”1

Allah lo honró con el mejor Libro revelado, que es el Sagrado Corán; Él se encargó de conservarlo y no le asignó la obligación de su conservación a ninguna de Sus criaturas. Dice Allah:

Ciertamente Nosotros hemos revelado el Corán y somos Nosotros sus custodios.”1

También hizo que la Ley de Muhammad sea la última hasta el Día de la Resurrección. Él explicó que la perpetuidad de su Ley implica creer en ella, llamar a las personas a su mensaje y tener paciencia en el proceso de difundirla y vivir según ella. Por ello el camino del Profeta y sus seguidores es el de llamar al camino de Allah con un conocimiento firme. Evidenciando esta metodología, Allah dice:

Diles [a los hombres ¡Oh, Muhammad!]: Éste es mi sendero, tanto yo como quienes me siguen exhortamos [a creer y a adorar] a Allah con conocimiento [y certeza]. ¡Glorificado sea Allah! Por cierto que no me cuento entre los idólatras.”2

Allah le ordenó al Profeta que soportara con paciencia todo daño que pudiera recibir en la causa de Allah, y por eso le dijo:

Sé paciente [¡Oh, Muhammad!] como lo fueron los Mensajeros más destacados, y no les apremies [el castigo].”3

Por eso también les pide a los musulmanes que tengan paciencia:

¡Oh, creyentes! Tened paciencia, sed perseverantes, proteged vuestro territorio de los enemigos y temed a Allah para que tengáis éxito.”1

Según esta metodología divina, escribo este libro para invitar a las personas a la religión de Allah, extrayendo mis palabras del Libro de Allah y la Sunnah de Su Mensajero. Brevemente explicaré la historia de la creación del Universo, la creación del hombre y cómo éste fue favorecido por habérsele enviado Mensajeros y la situación de las religiones anteriores. Luego haré una introducción al Islam en lo que respecta a su significado y sus pilares. Por lo tanto, quien busque orientación encontrará aquí sus evidencias, quien busque salvación, puede descubrir que aquí he explicado el camino hacia ella en este libro, quien busque deseos de seguir el camino de los Profetas, Mensajeros y personas correctas encontrará aquí su camino mientras que quienes se alejen de él solo se están engañando y desviando del camino correcto.

Es un hecho que quienes siguen una religión llaman a otros a creer que la única verdad es su religión. También es un hecho que quienes siguen un credo llaman a otros a seguir a su líder y adorarlo. En cuanto al musulmán, no llama a las personas a seguir su ideología. Su religión es la religión de Allah, con quien está complacido. Dice Allah en el Corán:

Ciertamente para Allah la religión es el Islam [el sometimiento a Él].”2

El musulmán tampoco llama a las personas a glorificar a un ser humano, pues todos los seres humanos son iguales en la religión de Allah; nada distingue a una persona de otra excepto un carácter ejemplar. El musulmán convoca a las personas a seguir el camino de su Señor, a creer en Sus Mensajeros y seguir Su Ley que Él le reveló al último de Sus Mensajeros Muhammad, y que le ordenó transmitir a toda la humanidad.

Miles de personas que adoptaron el Islam han atestiguado que no conocían la verdadera vida hasta que adoptaron el Islam y que nunca habían probado la felicidad hasta estar bajo la sombra del Islam. Dado que es un hecho que todo ser humano busca felicidad, la paz mental y la verdad, preparo esta obra para ayudarlos a lograr todo eso. Le ruego a Allah que haga de esta obra algo puramente en Su causa y que sea aceptada, a la vez que sea una de esas acciones que benefician a quien la realiza en este mundo y el Más Allá.

Doy permiso para traducir y publicar este libro en cualquier idioma a quien lo desee con la condición de que la persona sea sincera en traducirlo y que tenga la gentileza de enviarme un ejemplar para evitar repeticiones innecesarias.

De igual forma, solicito a quien tenga alguna observación o corrección en el texto árabe de este Libro o en cualquiera de sus versiones traducidas, que me la envíe a la dirección mencionada más adelante.

Sean para Allah todas las alabanzas, primero y último, externa e internamente. Sean para Allah todas las alabanzas públicas y secretas. Sean para Allah todas las alabanzas en el comienzo y en el fin. Sean para Allah todas las alabanzas que llenan los cielos y la tierra y todo lo demás que pueda desear nuestro Señor. Que Allah le conceda la paz y las bendiciones a nuestro Profeta Muhammad, a sus compañeros y a todos aquellos que siguen su camino hasta el día del Juicio Final.

Dr. Muhammad bin Abdullah bin Saalih As-Suhaym

Riyadh 13-10-1420 D.H.

P. o. Box 261032 Riyadh 1342 y

P. o. Box 6249 Riyadh 11442

¿Cuál es el camino?

Cuando el hombre crece y comienza a entender cosas, le vienen a la mente muchas preguntas, como: ¿De dónde provengo? ¿Cuál será mi destino? ¿Quién me creó a mí y al universo que me rodea? ¿Quién es el Señor del universo? Y otras preguntas similares.

Sin embargo, es incapaz de encontrar respuestas a todas estas preguntas. Incluso la ciencia moderna no puede brindarlas porque son temas que entran en el campo de lo oculto. Es por ello que existen numerosas narraciones y supersticiones e historias sobre ellas que no hacen más que aumentar la confusión y la intranquilidad del hombre. Es imposible que el ser humano obtenga una respuesta satisfactoria a esas preguntas a menos que Allah lo guíe hacia la verdadera religión que es capaz de ofrecer la verdad sobre estos y otros temas similares; pues, estos temas son secretos divinos que solo la verdadera religión puede dilucidar y responder, y esa es la religión que Allah le reveló a Sus Profetas y Mensajeros. Es tarea del hombre aprender la verdadera religión y creer en ella para eliminar sus dudas y su confusión para ser guiado por el camino correcto.

En las siguientes páginas, lo invito a seguir el camino correcto de Allah y le ofrezco algunas evidencias y pruebas en las que pueda reflexionar cuidosa y pacientemente.

La existencia de Allah, su Señorío sobre la Creación, su unicidad y su carácter como el Único digno de adoración

Muchas personas adoran deidades como árboles, piedras e incluso seres humanos; es por eso que los judíos e idólatras le preguntaban al Mensajero de Allah cuáles eran las características de su Señor. Ante esta pregunta, Allah reveló:

Di [¡Oh, Muhammad!]: Él es Allah, la única divinidad. Allah es el Absoluto [de Quien todos necesitan, y Él no necesita de nadie]. No engendró, ni fue engendrado. No hay nada ni nadie que se asemeje a Él.”1

También dice:

Ciertamente vuestro Señor es Allah, Quien creó los cielos y la Tierra en seis días, luego se estableció sobre el Trono. Hace que la noche y el día se sucedan ininterrumpidamente. Y creó el sol, la luna y las estrellas sometiéndolos a Su voluntad. ¿Acaso no Le pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según Le place? ¡Bendito sea Allah, Señor del Universo! 2

Agrega además:

Allah es Quien elevó los cielos sin columnas, luego se estableció sobre el Trono; sometió al sol y a la luna haciendo que cada uno recorra [su orbita] por un plazo prefijado; Él decreta todos los asuntos y explica detalladamente Sus preceptos para que tengáis certeza de que ante Él compareceréis. Él fue quien extendió la tierra, dispuso en ella firmes montañas y ríos, a cada variedad de frutos los creó de a pares, y hace que la noche suceda al día. Ciertamente en esto hay señales para quienes recapacitan.”

Allah bien sabe qué se está gestando en el vientre de todas las hembras, y si completará el ciclo de gestación o no, y Él asignó a todas las cosas su justa medida. Él conoce lo oculto y manifiesto, es Grande y Sublime.”1

Allah también dice:

Pregúntales [¡Oh, Muhammad! a los idólatras]: ¿Quién es el Señor de los cielos y la Tierra? Y diles: Él es Allah. Pregúntales: ¿Es que tomáis en vez de Él [ídolos como] protectores que no pueden beneficiarse ni perjudicarse a sí mismos? Y también: ¿Acaso se pueden equiparar el ciego y el vidente? ¿O las tinieblas y la luz? ¿O es que aquello que Le atribuyen a Allah ha creado algo como lo hace Él, por lo que os confundisteis y creísteis que debíais adorarlo? Diles: Allah es Quien ha creado todas las cosas, y Él es Único, Victorioso.”2

Al establecer Sus pruebas y evidencias para la humanidad, dice:

Entre Sus signos están la noche y el día, el sol y la luna; si realmente es a Él a Quien adoráis entonces no adoréis al sol ni a la luna prosternándoos ante ellos, sino adorad a Allah y prosternaos ante Él [solamente], pues es Quien os ha creado. Pero si se ensoberbecen [y rechazan adorar a Allah] sabed que los [Ángeles] que están próximos a su Señor Le glorifican por la noche y el día, y no se cansan de ello. Entre Sus signos está que puedes observar a la tierra sin vegetación; pero cuando enviamos el agua sobre ella, se remueve e hincha [y luego brotan las plantas]; ciertamente que Aquel que le vuelve a dar vida [a la tierra árida] es Quien resucitará a los muertos, y Él tiene poder sobre todas las cosas.”1

También dice:

Y entre Sus signos está la creación de los cielos y de la Tierra, la diversidad de vuestras lenguas y razas. Por cierto que en esto hay signos para quienes los comprenden. Y entre Sus signos está [haberos creado] la noche para que descanséis en ella y el día para que procuréis Su gracia [el sustento]. Por cierto que en esto hay signos para quienes escuchan.”2

Al describirse a Sí mismo con los atributos de belleza y perfección, dice:

¡Allah! No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él, Viviente, se basta a Sí mismo y se ocupa de toda la creación. No Lo toma somnolencia ni sueño. Suyo es cuanto hay en los cielos y la Tierra. ¿Quién podrá interceder ante Él sino con Su anuencia? Conoce el pasado y el futuro; y nadie abarca de Su conocimiento salvo lo que Él quiere. Su Trono se extiende en los cielos y en la Tierra, y la custodia de ambos no Le agobia. Y Él es Sublime, Grandioso.”1

También dice:

Él es Remisorio, perdona los pecados, acepta el arrepentimiento, es severo en el castigo y es generoso al conceder Sus gracias. No hay otra divinidad salvo Él; y ante Él será la comparecencia.”2

También dice:

Él es Allah, no hay otra divinidad salvo Él, Soberano, Santísimo, Pacificador, Dispensador de seguridad, Celador, Poderoso, Compulsor y Soberbio. ¡Glorificado sea Allah! Él está por encima de lo que Le atribuye.3

El Sabio y todo poderoso Señor que se hizo conocer ante Sus siervos y estableció para ellos Sus signos y pruebas y se describió con los atributos de perfección en las revelaciones proféticas, la sabiduría y la naturaleza humana para testificar Su existencia, Su señorío y su derecho único a ser adorado. Les mostraré, Dios mediante, todo eso en las siguientes páginas.

Las pruebas de Su existencia y Señoría son las siguientes:

Primero: La creación de este universo y su maravilloso diseño

¡Oh ser humano! Todo este universo que te rodea; los cielos, las estrellas, las galaxias y la tierra que pisas y sobre la cual existen distintas platas que dan frutos, y sobre la cual encontrarás criaturas en parejas… este universo no se creó sólo ni por azar. Debe entonces tener un creador. Quién es entonces ese creador que lo creó con este diseño y perfección maravillosa y lo hizo una señal para que descubran a Allah, el Único a quien nos sometemos, no existe Señor ni deidad digna de alabanza excepto Él. Dice Allah en el Corán:

¿Acaso surgieron de la nada [sin Creador] o son ellos sus propios creadores? ¿O crearon los cielos y la Tierra? Ciertamente no tienen fe [para darse cuenta de la verdad].”1

Estos dos versículos implican tres preguntas:



  1. ¿Fueron creados de la nada?

  2. ¿Se crearon a sí mismos?

  3. ¿Los falsos dioses crearon los cielos y la tierra?

Si su creación no fue accidental y no se crearon a sí mismos ni crearon los cielos y la tierra, entonces se debe afirmar que existe un creador que creó a los falsos ídolos como también a los cielos y la tierra. Ese Creador es Allah, el Único, el Dominador.

Segundo: La Naturaleza

Todas las criaturas tienen la inclinación natural a creer en la existencia del Creador; a afirmar que Él es más grande y poderoso que todas las cosas. Esta inclinación está afirmada en la naturaleza básica y no necesita ser probada por ninguna evidencia excepto para aquel que tiene su naturaleza desviada; una naturaleza que ha sido expuesta a circunstancias que la alejan de lo que normalmente se inclina1. Allah dice:

Conságrate al monoteísmo, que ello es la inclinación natural con la que Allah creó a los hombres. La religión de Allah es inalterable y ésta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran.”2

El Mensajero de Allah dijo: “Todo niño nace con la inclinación natural hacia el monoteísmo y son sus padres quienes lo convierten en judío, cristiano o zoroastriano3 tal como el animal da a luz a su prole, en la que no hay mutilación alguna”. Luego Abu Huraira (narrador de este Hadiz) dijo: “Reciten si quieren (las palabras de Allah): “Conságrate al monoteísmo, que ello es la inclinación natural con la que Allah creó a los hombres. La religión de Allah es inalterable y ésta es la forma de adoración verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignoran.”.”4

También dijo: “Ciertamente, mi Señor me ordenó que les enseñe lo que no saben y que Él me enseñó hoy: ‘Todo el dinero que le otorgo a un siervo es lícito (para él). He creado a mis siervos naturalmente inclinados hacia el monoteísmo y fueron los demonios que vinieron a ellos, los alejaron de su religión, les prohibieron lo que yo había hecho lícito y los incitaron a asociarme compañeros en la adoración; nada de eso ha sido aprobado por mí’”.1

Tercero: El consenso de las personas

Todos los pueblos modernos y antiguos concuerdan en que este universo tiene un creador que es Allah, el Señor de los mundos, que Él es el Creador de los cielos y la tierra y que no tiene compañeros entre Sus criaturas ni tampoco en Su Soberanía.

No existe creencia que haya sido narrada por ninguno de los pueblos pasados que dé cuenta de que sus falsas deidades tuvieron participación con Allah en la creación de los cielos y la tierra. Por el contrario, ellos creían que Allah los creó a ellos y a sus dioses, que no existía ningún creador o proveedor aparte de Él y que sólo Él tiene el poder para beneficiar o perjudicar2. Allah nos informa en los siguientes versículos Coránicos acerca de la afirmación que los idólatras hicieron de Su Señorío:

Si les preguntas [a los idólatras] quién creó los cielos y la Tierra, y sometió el sol y la luna, responderán: ¡Allah! ¿Cómo, entonces, es que se desvían? Allah concede abundante sustento a quien quiere de Sus siervos y se lo restringe [a quien Le place]. Ciertamente Allah tiene el conocimiento de todas las cosas. Si les preguntas [a los idólatras] quién hace descender agua del cielo con la que vivifica la tierra seca, responderán: ¡Allah! Di: ¡Alabado sea Allah! La mayoría [de los hombres] no razonan.”3

Y si les preguntas [a los idólatras] quién creó los cielos y la Tierra, te responderán sin duda: Los creó el Poderoso, Omnisciente [y a pesar de ello Le atribuyen copartícipes].”1

Cuarto: La Razón

La razón humana confirma inevitablemente que este universo tiene un Creador; pues la razón sensata sostiene que este universo es una cosa creada que no surgió de la nada, por lo tanto, tiene un Creador.

Además, el hombre sabe que entra en crisis y angustia y cuando no puede evitarlas o eliminarlas, mira al cielo con el corazón sincero y busca la ayuda de Su Señor para eliminar su aflicción, aunque en el día a día renuncie a su Señor y adore a sus ídolos. Esto es un hecho indiscutible. Incluso el animal levanta su cabeza y mira al cielo cuando lo afecta la angustia. Allah Todopoderoso nos informa que el hombre, cada vez que se ve afligido, acude con prisa a su Señor y Le pide que lo proteja de aquello que le produce el daño. Dice Allah:

Cuando azota a los hombres una desgracia invocan a su Señor arrepentidos, más cuando les agracia con Su misericordia, un grupo de ellos atribuye copartícipes a su Señor.”2

También dice sobre los idólatras:

Él es Quien hizo posible que transitaseis por la tierra y por el mar. Y cuando os encontráis en los barcos y navegáis con buenos vientos os contentáis por ello. Mas si os sacude una fuerte tormenta golpeándoos las olas por todos lados y pensáis que no tenéis salvación, entonces invocáis a Allah con toda sinceridad diciendo: Si nos salvas de ésta nos contaremos entre los agradecidos. Pero cuando Allah les salva, Le desobedecen nuevamente corrompiendo la Tierra con injusticia. ¡Oh, hombres! Vuestra corrupción recaerá sobre vosotros mismos. Sólo disfrutaréis del placer transitorio de esta vida, luego compareceréis ante Nosotros y os comunicaremos cuanto hacíais.”1

Dice también:

Y cuando olas como montañas les envuelven invocan a Allah y prometen rendirle culto sincero; pero cuando les pone a salvo llevándolos a tierra firme algunos de ellos sólo cumplen parte de su promesa. Y sabed que sólo niegan Nuestros signos los perjuradores e ingratos.”2

Este Señor que hizo existir el universo creó al hombre en su mejor forma, incluyó en su naturaleza el carácter de siervo y el sometimiento a Él, sometió la razón humana a Su Señorío y a que se Lo adore de forma exclusiva. Es Allah a Quien todos los pueblos testifican unánimemente Su cuidado... pues Él debe ser inevitablemente el Único en Su Señorío digno de ser adorado. Puesto que Él no tiene compañeros en la creación de Sus criaturas, tampoco debe tenerlos en Su adoración. Existen numerosas evidencias de ello, algunas de las cuales son:

1- Existe un solo Dios en este universo que es el creador y proveedor de todas las cosas. Nadie ocasiona daño o beneficio excepto Él. Si hubiese otro dios aparte de Él, ese dios tendría que haber hecho su propia obra, creación y legislación, y en ese caso habría una lucha que sería vencida por el más poderoso. Por lo tanto, el sometido no podría haber sido un dios y el que somete tiene que ser el Dios verdadero, con quien nadie puede compartir el derecho a la adoración, de igual forma que nadie puede compartir con Él Su cuidado y señorío. Dice Allah:

Allah no ha tenido un hijo, ni existe otra divinidad salvo Él. Si así fuera, cada divinidad acapararía su propia creación, y entonces pretenderían predominar unas sobre otras. ¡Glorificado sea Allah! Allah está por encima de lo que Le atribuyen.”1

2- Nadie merece ser adorado excepto Allah, que creó los cielos y la tierra; pues, el hombre busca obtener el favor de Allah que le dará beneficios y evitará los perjuicios, los males y las calamidades y nadie, excepto el poseedor de los cielos y la tierra, puede hacerlo. Quienes buscan la verdad, deben leer estas palabras: “Diles [a los idólatras]: Invocad a quien queráis en vez de Allah, pero sabed que ellos [los ídolos] no pueden beneficiar ni perjudicar, ni siquiera en el peso de una partícula, tanto en los cielos como en la Tierra, ni tienen participación alguna [en el poder divino], ni tampoco Él tiene ayudantes de entre ellos. No se aceptará ninguna intercesión [de los ídolos como suponían los incrédulos], y sólo podrán hacerlo aquellos a quienes Él se lo permita, hasta que, cuando el terror se aleje de sus corazones [el Día del Juicio, los Ángeles] les dirán: ¿Qué dijo vuestro Señor? Dirán: La Verdad. Y Él es Sublime, Grande.”1

Estos y otros versículos cercenan la tendencia que pueda tener una persona de acercarse a otros que Allah, a través de cuatro factores:



Primero: Que aquellos a quienes adoran los politeístas no poseen ni el peso de un átomo frente a Allah, y que el que no tiene ni el peso de un átomo no puede beneficiar ni perjudicar a nadie y por lo tanto no es digno de alabanza ni de ser tomado como compañero de Allah en la adoración. Es Allah el único dueño y controlador.

Segundo: Que no poseen nada en los cielos ni la tierra y no tienen siquiera el peso de un átomo de participación en la creación.

Tercero: Allah no tiene ningún ayudante entre Sus criaturas. Al contrario, es Él Quien les ayuda en lo que es beneficioso para ellas y las aleja de lo que las perjudica. Pues Él no tiene necesidad de ellas, son ellas quienes tienen absoluta necesidad de Él.

Cuarto: Estos llamados compañeros no son capaces de interceder ante Allah en nombre de sus seguidores y ni siquiera recibirán permiso para hacerlo. Allah no da permiso de interceder excepto a Sus amigos, y Sus amigos tampoco pueden interceder, excepto en nombre de alguien con quien Allah esté complacido en sus palabras, acciones y creencia. 2

3- La organización sistemática y la ejecución precisa de los asuntos de este universo es el indicador más fuerte de que su controlador es el único Señor, el único Rey, junto a Quien no hay ningún otro creador. Así como es imposible que este universo tenga dos creadores, también es imposible que tenga dos Señores. Dice Allah:

Si hubiese habido en los cielos y en la Tierra otras divinidades aparte de Allah, éstos se habrían destruido. ¡Glorificado sea Allah, Señor del Trono! Él está por encima de lo que Le atribuyen.”1

Si se hubiera asumido que había en el cielo y en la tierra otro dios aparte de Allah, ambos se habrían arruinado. Porque, de haber habido otro dios aparte de Allah, ambos tendrían que ser autocráticos y tener el derecho de disponer libremente. Eso habría llevado a peleas y luchas y a la ruina del cielo y de la tierra como resultado. Es imposible que el cuerpo tenga dos almas que lo controlen; si eso sucede, el cuerpo se destruiría - ¿cómo entonces se puede imaginar que este universo, que es mucho más complejo, tenga dos amos?

4- El consenso de los Profetas y Mensajeros: Todos los pueblos sostienen que los Profetas y Mensajeros son los más sabios, los más inteligentes, los mejores en la moralidad, los más sinceros, los más conocedores de lo que Allah quiere y los más correctamente guiados de todos los pueblos, porque recibieron la revelación de Allah y la transmitieron a la gente. Y todos los Profetas y Mensajeros - desde Adán hasta el último Profeta, que es Muhammad, la paz sea con todos ellos – han convocado a sus pueblos a creer en Allah y abstenerse de adorar a otros que no sean Él y les han dicho que Él es el único y Verdadero Señor. Dice Allah en el Corán:




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