El aborto como problema de salud pública



Descargar 47.5 Kb.
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño47.5 Kb.


3. EL ABORTO COMO PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA


Alejandro Rodríguez Donado

Médico Ginecoobstetra – Epidemiólogo -

El derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en condiciones de seguridad e higiene, ha generado en el campo internacional pronunciamientos reiterados específicamente en lo que hace a las leyes que restringen el aborto, bajo la consideración de que las mismas violan los derechos reproductivos de la mujer, como también su derecho a la vida, a la salud, a la libertad, a la seguridad, a la dignidad humana y a su intimidad, generando en consecuencia, una constante discriminación por razón de género.

Bajo esta perspectiva, es preciso señalar que la salud es considerada en nuestro ordenamiento jurídico como un derecho prestacional más allá de calificarse como un servicio público, que en casos excepcionales pasa a ser un derecho fundamental, es decir, en aquellos casos en los que está en conexión con el derecho a la vida, en términos de que atentar contra la salud de las personas equivale a atentar contra su propia vida.

En 1.999 las Naciones Unidas en la Recomendación General N° 24 sobre la Mujer y la Salud1, consideraron que debería enmendarse la legislación que castiga el aborto, con el fin de abolir las sanciones punitivas que pesaban sobre las mujeres que se habían sometido a este procedimiento. Concomitante con ello el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (1.995 y 1.999, Informe sobre Colombia) destacó los problemas de salud pública que en condiciones insalubres y riesgosas generaba el aborto. Este comité destacó cómo el alto número de abortos inducidos y las altas tasas de mortalidad materna derivada de ellos (16%), imponían la necesidad de revisar la legislación y de continuar con los planes y programas que sobre planificación familiar existían.

Agrega el informe que el aborto, al ser sancionado como conducta ilegal, no permitía excepción alguna, ni siquiera cuando estaba en peligro la vida de la madre, o cuando tenía por objeto salvaguardar su salud física y mental o en casos de violación; viéndose afectadas en estas circunstancias las mujeres que solicitaban tratamiento por haberse sometido a un aborto y también el médico que las atendía.

A pesar de la problemática que ha representado el tema, es difícil saber el número preciso de abortos inducidos en el mundo, debido a que los datos no son confiables y que a más de ello, hay subregistro, especialmente en aquellos países donde el aborto es ilegal y penalizado. La incidencia del aborto inducido se basa en los estimativos de las mujeres con complicaciones que han sido atendidas en los servicios públicos de salud que dan los siguientes datos: por cada nacimiento hay 4 abortos; por cada aborto complicado hay 7 u 8 o más y solamente el 17% del total de embarazos terminan en un nacido vivo. Esto indica que para Colombia por la tasa de nacimientos del año 20052 (MPS) que fue de 698.353 nacidos vivos, se podrían calcular 2.793.412 abortos.

Analizando la evolución del problema descrito, se tiene que para Colombia, durante el período comprendido entre 1952 a 1991, aumentó el número de mujeres que se practican el aborto, especialmente, en la población más joven. Paralelo a ello, hubo un aumento en el número de abortos que se practican cada año y la cantidad de procedimientos que se realizan. Esto se corrobora con el hecho de que a mediados del siglo XX la práctica del aborto estaba alrededor del 2.2.%, un porcentaje muy bajo si se compara con el incremento visto en la década de los setenta cuando se duplicó, es decir, se pasó al 4.18%3. Ya para el período comprendido entre 1987 y 1991, se pasó al 12.3% de abortos4.

Paralelo a lo anterior, debe tenerse en cuenta que el aborto contribuye a que las tasas de fecundidad sean más bajas, ya que de un promedio nacional de 3.2 hijos por mujer, se pasa con el aborto, a un promedio de 2.2 hijos por mujer, es decir, tienen un hijo menos.

Del total de embarazos, según la encuesta de Profamilia, 24% terminan en aborto y 26 % en nacimientos no deseados. Entre todas las mujeres de 15 a 55 años, 22.9% tuvieron un aborto inducido, quiere decir una (1) de cada cuatro. Por grupo de edad, en las adolescentes menores de 19 años el porcentaje llega a 44.5%, una de cada dos (Centro de Investigación sobre Dinámica Social-CIDS). El aborto inseguro es la tercera causa de mortalidad materna. En el 2005 se presentaron 478 muertes por diferentes causas de las cuales 77 por aborto inseguro5.

La muerte por causa de aborto es totalmente prevenible. El aborto es practicado en todos los estratos socioeconómicos, 16.6% pertenecen al estrato alto, 24.1% al estrato medio-alto, 21.8% al estrato medio-medio, 21.6% al estrato medio bajo y 24,4% al estrato bajo6. La mayoría de las mujeres que han abortado indican haber tenido sólo un aborto (79.2%). No obstante, una quinta parte de las mujeres que han interrumpido su embarazo de manera voluntaria (20,8%) han tenido dos o más abortos, 16.2% un segundo, 3.4% un tercer aborto y 1.2% cuatro o más abortos7.

La tasa de abortos inseguros por región, muestra que es América Latina la que tiene la mayor tasa (37/1000), teniéndose un estimado de 46 millones de abortos inducidos en 1995 a nivel mundial, de los cuales, 26 millones son seguros y de 20 a 26 millones son inseguros8.

Se calcula que un porcentaje de mujeres que recurren al aborto se hospitalizan para tratamiento por las complicaciones generadas, con estancias hospitalarias y altos costos para los servicios de salud. Para 1989 la cifra fue de 57.000 mujeres complicadas y representa el 7.2% de embarazos. Los costos que generan las complicaciones son 10 veces mayores que los de un parto normal. Solamente 1 de cada 4 abortos inseguros llega a un hospital. Se estima que el 60 % del total de los abortos que ingresan a los servicios son inducidos9

Ante estas tasas, se puede concluir que el aborto ocasiona graves daños a la salud de la mujer y produce muertes maternas condicionadas por la falta de acceso (78%) o falla en uso de métodos anticonceptivos (22%). De las causas directas de mortalidad materna, el 35% corresponden a eclampsia, el 25% a complicaciones durante el trabajo de parto y el parto, el 16% aborto, el 9% a otras complicaciones del embarazo, el 8% a complicaciones del puerperio y el 7% a hemorragias10

Se estima que en el mundo hay unas 585.000 muertes maternas anuales y que el 13% son el resultado de abortos inseguros11 que son entre 70.000 y 80.000 defunciones. El riesgo de muerte a causa de un aborto legal es de 1 por cada cien mil en Estados Unidos, riesgo que se eleva a 100 o 1.000 por cada cien mil abortos cuando se practica en forma insegura. La mortalidad relacionada con el aborto es de menos de cincuenta por cada cien mil nacidos vivos en América Latina. Las complicaciones más frecuentes son la hemorragia severa que puede provocar anemia aguda con choque hipovolémico el cual requiere transfusiones, con riesgo de transmisión de infecciones como la hepatitis C o el SIDA. Otra complicación es la infección del tracto genital o de la cavidad pélvica los cuales requieren tratamiento médico o quirúrgico como la extirpación de los órganos de reproducción (5.4%)12 y con altas posibilidades de muerte (7%)13 Sumado a ello existen altas tasas de infertilidad y altas posibilidades de embarazos ectópicos y dolor pélvico crónico. Los efectos psicológicos negativos están asociados a la falta de apoyo a la mujer y a la forma como es practicado el aborto legal o clandestino.

La anterior problemática se plantea en la Sentencia C – 355 de 2006, no en términos de considerarse el aborto como un problema de salud pública sino en la esfera de los derechos de las mujeres cuando se ven abocadas a asumir cargas adicionales en su vida, salud, dignidad entre otros, según se vislumbra de los casos allí despenalizados.

En este contexto, al analizar las altas tasas de mortalidad materna ocasionadas por abortos inducidos, se asume que la sanción legal, moral o social al problema, no es la solución, aquí los órganos rectores de la salud en el país deben reforzar la educación; los programas de planificación familiar y su ampliación en términos de facilitar la anticoncepción acorde con los avances científicos y su continuidad; la atención especial a grupos vulnerables como los adolescentes; la extensión de espacios de discusión y la conciliación entre los sectores involucrados en el problema. Es decir, deben incluirse los sectores de educación y salud, las organizaciones no gubernamentales y de mujeres, grupos de adolescentes, padres de familia, las iglesias, etc.

En estas condiciones, se puede señalar que a pesar de tener conciencia de la gravedad del problema este procedimiento se sigue utilizando como recurso para terminar embarazos no deseados. Por todas las condiciones anotadas, el aborto constituye un problema de salud pública; la mortalidad y morbilidad materna se vinculan con la prevalencia del aborto y las complicaciones derivadas de su realización en condiciones inseguras y que por tanto atentan contra la vida de la mujer.

Con la despenalización del aborto en tres casos excepcionales se reconoce la existencia de un conflicto social de equidad, justicia y reconocimiento a la mujer colombiana. Se reconoce también la necesidad de avanzar hacia una nueva cultura de respeto a la vida, la autonomía y la responsabilidad no sólo con las actuales sino con las futuras generaciones. Se abre un espacio de debate y grandes retos para la sociedad colombiana para apropiar conceptos como el de salud sexual y reproductiva como parte integral de la vida individual y colectiva, de los programas de formación y de los escenarios de atención.



BIBLIOGRAFÍA

Adewole I. Trends in postabortal mortality and morbility in Ibadan. Nigeria. Int J Gynaecol Obstet, 1992; 38:115-118

Centro de Investigación Sobre Dinámica Social (CIDS), El aborto inducido en Colombia: características demográficas y socio-culturales, Universidad Externado de Colombia y OMS, Bogotá, 1992.

Faúndes Anibal, Barzelatto José. 2006. El Drama del Aborto: en busca de un consenso. Tercer Mundo Editores. 2 reimpresión.2006

Henshaw SK, Singh S, Haas T. The incidence of abortion worldwide. Int Fam Plann Perspect, 1998b; 30(6): 263-270 and 287

IPAS, Asegurando el acceso de las mujeres al aborto seguro, Chapel Hill, 2005,www.ipas.org.

Indicadores básicos 2006, 2005, 2004. Situación de salud en Colombia. Ministerio de la Protección Social República de Colombia. Organización Panamericana de la Salud.

La Mortalidad Materna y Perinatal en Medellín años 2003 y 2004. Resultados de la investigación: “Vigilancia epidemiológica de la mortalidad materna y perinatal en la ciudad de Medellín. Alcaldía de Medellín. Secretaría de Salud

Ministerio de Salud, Dirección General Técnica. Subdirección de Control de Factores de Riesgo Biológicos y del comportamiento. División de Salud Rerpoductica. Plan de Acción para la reducción de la mortalidad materna en Colombia 1.992. Documento de Trabajo. Santafé de Bogotá, Noviembre de 1.992

Ministerio de Salud, República de Colombia. Mortalidad Materna en Colombia. Santafé de Bogotá, Agosto de 1.996

Richards A, Lachman E, Pitsoe SB, Moodley J. The incidence of major abdominal surgery after septic abortion – an indicator of complications due to illegal abortions. S Afr J,1985;68(11):799-800

The Allan Guttmacher Institute, 1994 Aborto Clandestino: Una realidad latinoamericana (New Cork: The Alan Guttamacher Institute)



World Health Organization (1998) Unsafe abortion: global and regional estimates of incidence of and mortality due to unsafe abortion with a Listing of available country data. Geneva, World Health Organization WHO/RHT/MSM/97.16)


1 Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer de las Naciones Unidas. CEDAW. 1999. Artículo 12, numeral 31,d.

2, Indicadores básicos de Salud en Colombia, Ministerio de la Protección Social- Organización Panamericana de la Salud, 2006

3 Zamudio, Lucero. “El aborto como problema de salud pública: Caso Colombia”. En Encuentro de Parlamentarios de América Latina y el Caribe sobre Aborto Inducido”. Universidad Externado de Colombia, CIDS. Bogotá, 2000. p. 30

4 Ibíd. p. 31.

5 Informe Quincenal Epidemiológico Nacional, Volumen 12, número 5, Bogotá, D:C:- 15 de Marzo de 2007,Ministerio de la Protección Social-Instituto Nacional de Salud

6 Centro de Investigación Sobre Dinámica Social (CIDS), El aborto inducido en Colombia: Características Demográficas y Socioculturales, Universidad Externado de Colombia y OMS, Bogotá, 1992

7 CIDS. Op. Cit.

8 Henshaw, SK, Singh S, Haas T. The incidente of abortion wordlwide.Int Fam Plann Perspect, 1999; 25 (Suppl.):30-38

9 The Allan Guttmacher Institute. 1994 Aborto Clandestino: Una realidad latinoamericana. New York: The Alan Guttamacher Institute.

10 Ministerio de Salud. Dirección General Técnica. Subdirección de Control de Factores de Riesgo Biológicos y del Comportamiento. División de Salud Reproductiva. Plan de Acción para la reducción de la mortalidad materna en Colombia 1.992. Documento de Trabajo. Santafé de Bogotá, Noviembre de 1.992. Elena Prada dice que estas cifras se han mantenido durante la última década.

11 World Health Organization (1998) Unsafe abortion: global and regional estimates of incidente of and mortality due unsafe abortion with a listing of available country data. World Health Organization WHO/RHT/MSM/97.16

12 Richards A et al., The incidence of major abdominal surgery after septic abortion – an indicator of complications due to illegal abortion. S Afr Med J, 1985; 68(11):799-800

13


Catálogo: bioetica -> documentos -> conveniodoc
conveniodoc -> Qué es el consentimiento informado
documentos -> Seminario ética y sexualidad red de bioética universidad nacional de colombia el incesto: una aproximación a su reflexióN Ética presentación hecha por el Dr. Gabriel Lago Barney md pediatra U. Javeriana y la Dra
documentos -> Universidad nacional de colombia
documentos -> Universidad nacional de colombia
bioetica -> La Bioética como eje transversal de la formación de postgrado en las Ciencias de Salud
bioetica -> Bioetica e legge naturale
bioetica -> Facultad ciencias de la salud programa de medicina semestre VII
bioetica -> Mvz. Jose martin garcia servin antecedentes historicos
bioetica -> Por Robert Badillo y Eduardo Rodriguez Yunta Foro arbil agradece la autorización de la Universidad Católica de Chile


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad