Eje 14: defensa, seguridad y derechos humanos


Seguridad Ambiental; del Diagnóstico a la Acción



Descargar 2.84 Mb.
Página5/25
Fecha de conversión11.12.2018
Tamaño2.84 Mb.
Vistas449
Descargas0
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   25

Seguridad Ambiental; del Diagnóstico a la Acción


por Sergio Rico82

El concepto de Seguridad ha sido objeto de profundas transformaciones en los últimos 20 años, dejando atrás la visión unívoca de la Guerra Fría enmarcada en un mundo bipolar, donde los Riesgos y Amenazas se entrelazaban con lo Político.

Esta transformación cualitativa no fue una respuesta espontánea ante una coyuntura determinada, sino producto de un proceso que reconoció crisis económicas con sus consecuentes impactos sociales, interrupción de los regímenes democráticos, aparición del crimen organizado a nivel global y la decisiva influencia del hombre sobre la naturaleza.

De esta forma la incipiente heterogeneidad de riesgos y amenazas, fue imponiendo una realidad sobre los Estados y la Comunidad Internacional, que incidió definitivamente en la Agenda Global.

En los ochenta, dos eventos internacionales conocidos como la Comisión Palme, daban cuenta de la interdependencia entre las distintas ‘Seguridades’. Estos fueron “Seguridad Común: Programa para el Desarme en 1982 y Nuestro Futuro Común en 1987.

Con estos antecedentes y con telón de fondo del fin de la Guerra Fría, las Naciones Unidas aprueban el informe del PNUD sobre Democracia en 1994, en el que reconocen siete categorías de Seguridad: Económica, Ambiental, Política, Sanitaria, Alimentaria, Personal y Comunitaria.

Esta Agenda Global, configuraba definitivamente una visión holística e integradora que colocaba por primera vez, al ser humano como sujeto central, aunque no desconocía sino complementaba, el paradigma anterior centralizado en el Estado y su Territorio.

En esta oportunidad trataremos los lineamientos más importantes relacionados a la Seguridad Ambiental, bajo el supuesto que la Salud Pública depende en gran medida del tratamiento del Medio Ambiente, como habita natural, donde los seres humanos residen, se alimentan, conviven, se desarrollan y se organizan políticamente. Con ese objetivo, asumiremos la estrecha interdependencia de la Seguridad con el Medio Ambiente, destacando que sólo las acciones del Sistema Político y la Sociedad Organizada permitirán afrontar los riesgos inherentes al Medio Ambiente.



Antecedentes

Desde remotos años los primeros pobladores en América Latina comienzan a modificar el Medio Ambiente, aun sin ocasionar daños ecológicos al ecosistema, es así que comienza la domesticación de animales, y la quema de leña como energía necesaria para alimentarse y protegerse de las temperaturas bajas. Luego del ingreso de los animales vacunos y equinos por parte de los Españoles, comienzan a crearse las curtiembres y saladeros cerca de los cursos de agua donde ahí si comienza en parte las primeras acciones contra el medio ambiente, “la contaminación de las aguas”

Comienza el desarrollo primitivo aún pero desarrollo en fin y las ciudades van evolucionando, aparecen las ciudades-puerto, ciudad-minera, ciudad-ganadera y con la revolución industrial América Latina aparece como la proveedora de materias primas a Occidente. La actividad agrícola ganadera se expande e inevitablemente modifica el medio ambiente como las otras actividades mencionadas con anterioridad, sin lugar a dudas el desarrollo impacta en el medio ambiente.83

A mediados del siglo  XIX, comenzó la explotación de combustibles fósiles, como el carbón, la madera y el petróleo. A partir de la década del 1930, con el inicio de la industrialización en Latinoamérica, muchas sociedades agrarias se transformaron en urbanas. Hubo una gran migración del campo a la ciudad, lo que favoreció su crecimiento. En estas ciudades se incrementaron los ruidos, la basura, la contaminación del aire y del agua, y el consumo de energía, si bien también es cierto que la concentración de las poblaciones en centros urbanos concentra el impacto inevitable en una superficie relativamente pequeña y reduce los efectos per cápita.

Estamos en el siglo XXI es verdad que recién comenzando el mismo pero ya vemos como el desarrollo ha llevado a la contaminación del Medio Ambiente de distinta manera según la industrialización de los distintos continentes, pero los efectos ya se notan en el clima, este ha cambiado y está muy molesto con los cambios efectuados en el ecosistema mundial. A fines del siglo XX la humanidad comienza a organizarse en torno a este tema tan importante donde queda en claro que hay recursos naturales que son renovables y otros no, comienza a pensar en el futuro y los Estados firman acuerdos en distintos temas acordando que de ahora en mas se debe tener presente un “desarrollo sostenible” por el bienestar de la población y del habitab en que vive.

Desarrollo Sostenible

Se define «el desarrollo sostenible como la satisfacción de «las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades»84, el desarrollo sostenible ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo plazo. Consta de tres pilares, el desarrollo sostenible trata de lograr, de manera equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente.

En 1992, la comunidad internacional se reunió en Río de Janeiro, Brasil, para discutir los medios para poner en práctica el desarrollo sostenible. Uno de los resultados de dicha conferencia fue la reafirmación del papel del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) creado a raíz de la resolución 299785 del 15 de setiembre de 1972 (20 años después) Durante la denominada Cumbre de la Tierra de Río, los líderes mundiales adoptaron el Programa 2186, con planes de acción específicos para lograr el desarrollo sostenible en los planos nacional, regional e internacional. Esto fue seguido en 2002 por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que se aprobó el Plan de Aplicación de Johannesburgo. El Plan de Aplicación se basó en los progresos realizados y las lecciones aprendidas desde la Cumbre de la Tierra, y prevé un enfoque más específico, con medidas concretas y metas cuantificables y con plazos y metas.

En 2012, veinte años después de la histórica Cumbre de la Tierra, los líderes mundiales se reunirán de nuevo en Río de Janeiro a: 1) asegurar el compromiso político renovado con el desarrollo sostenible, 2) evaluar el progreso de su aplicación deficiente en el cumplimiento de los compromisos ya acordados, y 3) abordar los desafíos nuevos y emergentes. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, o Cumbre de la Tierra de Río 20, se centrará en dos temas: 1) economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza y 2) el marco institucional para el desarrollo sostenible.

Este marco institucional global se complementa con otros organismos, programas y acuerdos que tiene al desarrollo sostenible en sus mandatos y agendas de trabajo, pero a pesar de la creación de estas y otras instituciones para avanzar, su situación acumulada no ha podido detener el cambio global que afecta al bienestar humano.

Nos centraremos en la importancia del pilar ambiental. El principio 4 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, estipula que “para lograr el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente debe constituir una parte integral del proceso de desarrollo y no se puede considerar en forma aislada”

Es oportuno resaltar lo que se mencionó en la XVIII Cumbre de Ministros de Medio Ambiente87 la gestión eficaz del medio ambiente afronta un obstáculo adicional, por el hecho de que el medio ambiente esté conectado con una serie de sectores localizados dentro de las esferas sociales y económicas, incluyendo las finanzas y el desarrollo, la industria, la agricultura, la salud y la cultura. Esto significa que el desarrollo sostenible no se ha implementado con suficiente fuerza, ya que su aplicación requiere que los pilares social y económico integren el medio ambiente en sus procesos de toma de decisiones, aun cuando no lo consideren como un área de especial interés.

Seguridad Ambiental

Como fue mencionado al principio de esta ponencia, la seguridad ambiental es parte de la seguridad humana, ya que en el Medio Ambiente convivimos con otros compatriotas, pero también convivimos con los recursos naturales renovables o no que nos dan bienestar, alimento y salud, elementos tan importantes como para tenerlos a resguardo de acciones que perturben la vida cotidiana.

La seguridad ambiental es un tema tan sensible que vale la pena mencionar una encuesta realizada en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, en la cual arroja que en un 96% la población piensa que proteger el Medio Ambiente es el tema mas importante que debería tener la política exterior de su país.88 Esta opinión superó a la promoción de la cultura, seguida de combatir el narcotráfico y el crimen organizado que llegó al 93% de los encuestados al igual que con el mismo porcentaje se ubicó el tema de atraer turistas al país.

Sin lugar a dudas el confort es un tema muy importante, está presente en el desarrollo sostenible, los beneficios a lo que ha llegado la humanidad son muy importantes como así también la buena alimentación y las ventajas de la mejora en salud, como ha incrementado las expectativa de vida en los países mas desarrollados. Es por tales circunstancias la importancia que día a día tiene el cuidado del Medio Ambiente, y a este hay que protegerlo.

Ni en la academia, ni en los tratados internacionales, ni en los gobiernos u organismos sociales medioambientalistas se ha llegado a un acuerdo en un concepto que ya nadie ignora como lo es la Seguridad Ambiental.

Entre todos los actores públicos y privados sensibilizados por el tema ambiental, existe un consenso generalizado en que las Amenazas al Medio Ambiente son; el Cambio Climático, la Contaminación, la Deforestación, la Degradación del suelo, el mal tratamiento de los residuos, la Energía a través de los combustibles fósiles, la Escasez del agua, la extinción de especies conjuntamente con la pérdida de la Biodiversidad, así como el Tráfico Ilegal de especies, y la sobre pesca. Detrás de estas amenazas está siempre presente el factor humano, ya que desde el cambio climático hasta la pérdida de la Biodiversidad influyen sus acciones desde tiempos inmemoriales.



Cambio climático:

El principal tema ambiental del planeta encuentra a América Latina como un participante menor, teniendo en cuenta el volumen de emisiones de CO2, aunque no exento de sus consecuencias, las que de verificarse pueden tener impacto en el núcleo de su producción agrícola y ganadera.

En este sentido, si bien el actual período de crecimiento económico significa que la región aumentará sus emisiones, al mismo tiempo estará en mejores condiciones y con más recursos económicos como para hacer frente a sus problemas. No por ello dejará de estar ajena al el impacto de eventos climáticos catastróficos.

América Latina ha encontrado ahora condiciones externas favorables para ese crecimiento, las que están siendo aprovechadas en mayor grado por aquellos países que han logrado mayor calidad institucional.



Contaminación del agua y cambios en los glaciares:

Muchos cuerpos de agua superficial se utilizan  para  depurar a los efluentes líquidos casi sin ningún tratamiento previo a la descarga. Cada vez se identifican más sitios en los cuales los vertidos desmesurados han convertido a los ríos y arroyos en  canales cloacales que impiden otros usos complementarios. El Estado se ve enfrentado a demandas contrapuestas: de la fábrica que pretende eliminar así los desechos de su proceso de producción, de los habitantes pobres que viven en sus orillas y arrojan allí toda su basura, de la misma empresa estatal de cloacas que también arroja allí, de los que quieren navegar en un rio limpio, de los que quieren pescar peces no contaminados o de los que simplemente quieren disfrutar de su vista. Son demandas contrapuestas que muchas veces paralizan a una burocracia lenta e ineficiente, donde se presentan problemas por la presencia de distintas jurisdicciones, donde se tratan de evitar las responsabilidades.

El consumo de agua se ve afectado además por erróneas políticas de precios por parte de las autoridades regulatorias, los que no reflejan su real escasez, y el ineficiente manejo de empresas públicas dedicadas a su provisión.

Se observan cambios en los glaciares. No obstante, poco se sabe del fenómeno, al igual que los efectos de “La Niña” o “El Niño” sobre sequías e inundaciones, aunque todo se atribuye a la misma causa. Cualquier turista puede apreciar el crecimiento periódico del glaciar Perito Moreno, ya que es un atractivo turístico sin par  estar allí cuando colapsa en el Lago Argentino precisamente luego de unos años de crecimiento. Por otro lado,  el Glaciar Upsala, ha perdido el 3,7% de su superficie en sólo 19 años, el glaciar chileno O’Higgins, en el 2007 prácticamente había retrocedido hasta su orilla.



La contaminación ambiental del aire

Ha contribuido a generar enfermedades respiratorias en la población. Es la combustión a leña el principal factor causante de la contaminación interior, y los transportes e industrias, de la contaminación exterior. El número de vehículos aumenta cada año (incentivado por el diesel subsidiado) generando mayores emisiones de gases tóxicos y PTS (partículas totales suspendidas). La contaminación ha llegado a una situación crítica en muchas ciudades. San Pablo, México, Santiago de Chile, Bogotá, entre otras han pasado por estados de emergencias debido a una nube formada por miles de toneladas de monóxido de carbono emitidos por miles de automóviles y de industrias. Sorpresivamente, el caso de Buenos Aires es muy distinto. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud reveló que es una de las ciudades con menos contaminación en América latina y el mundo, y se encuentra entre los que no representan daños para la salud. Lo curioso es que Buenos Aires no obedece a las políticas públicas sustentables o prácticas ecológicas por parte de la población, sino que es su ubicación geográfica y las condiciones meteorológicas las que hacen que la contaminación se disipe diariamente sin provocar alteraciones en la salud.



Deforestación de bosques:

América Latina cuenta con enorme cantidad de bosques y la selva más grande del mundo. Se estima que además de poseer la mayor biodiversidad y regular la temperatura global, la selva del Amazonas provee 1/5 del oxígeno del planeta, el 15% de agua dulce y la tercera parte de la madera del mundo. Desde el año 2000, se han talado aproximadamente 150.000 Km. cuadrados de selva en Brasil, mediante quemas para dejar lugar a la agricultura (sobretodo para la soja) y ganadería, o la explotación de la madera. Ayudado además por el subsidio de la construcción de carreteras, y el aumento en la densidad de población[5].

El gobierno da su apoyo a estas actividades de explotación mediante créditos y exenciones de impuestos lo que promueve aún más la deforestación. Asimismo, no hay derechos de propiedad claros, provocando que propietarios y ocupantes luchen por el derecho a  propiedad, causando conflictos entre ellos y frecuentes ocupaciones. La mayoría del territorio Amazónico todavía no es legalmente propiedad de nadie. El sistema legal no protege a los propietarios de la expropiación por parte de ocupantes ilegales, quienes invaden la tierra, la explotan, para luego reclamar derechos de propiedad.

Algo similar ocurre en la Amazonia boliviana, y en también en el departamento del Boquerón, en el Chaco paraguayo.



Degradación del suelo a través de la Agricultura:

La degradación del suelo (física, química y biológica), se evidencia en una reducción de la cobertura vegetal, la disminución de la fertilidad, la contaminación del suelo y del agua y, debido a ello, el empobrecimiento de las cosechas. El 14% de la degradación mundial ocurre en ALC, siendo más grave en Mesoamérica, donde afecta al 26% de la tierra, mientras que en América del Sur se ve afectado el 14% de la tierra. Las principales causas de la degradación incluyen la erosión hídrica, la aplicación intensa de agro químicos y la deforestación, con cuatro países de ALC que tienen más del 40% de su territorio nacional degradado y con 14 países con un porcentaje de entre 20% y 40% del territorial nacional degradado.89

En esta región se dan dos problemas básicos asociados con el recurso hídrico: disminución del agua disponible y pérdida de su calidad. La disminución del agua (degradación cuantitativa) ocurre cuando el balance hídrico está alterado y se utiliza más agua de la que se encuentra disponible. La pérdida de calidad (contaminación) sucede cuando la utilidad del agua se ve reducida y las propiedades del agua están dañadas por el entorno y sus organismos. Se produce por la falta de tratamientos de aguas residuales, el uso excesivo de abonos y agroquímicos, la irrigación excesiva, y la contaminación por usos industriales, mineros o energéticos.

La degradación también está asociada con la pobreza y la falta de acceso a los recursos de tierras y aguas. Los agricultores pobres tienen un menor acceso a la tierra y al agua, trabajando suelos de mala calidad y con una alta vulnerabilidad a la degradación. Un 40% de las tierras más degradadas del mundo están en zonas con elevadas tasas de pobreza.

La extensión de la agricultura y el uso creciente de biotecnología y agroquímicos ha permitido un gran aumento de la producción de alimentos. No obstante, como toda tarea realizada con el afán de obtener ganancias, es cuestionada por su impacto ambiental. Uno de los casos de mayor impacto en la región está relacionado con el uso de semillas genéticamente modificadas y del glifosato. La expansión de la producción agrícola, y en particular de la soja, en los últimos años, ha sido enorme. Algo menos se conoce respecto al paso de la siembra convencional a la siembra directa. En la primera se abre la tierra con arados para desmalezar y luego sembrar, en la segunda se deja sobre la tierra el rastrojo de la siembra anterior y solamente se abre una ranura angosta donde se siembra la semilla para luego cubrirla. El riesgo de erosión medido en toneladas de sedimentos por hectárea por año es de 16,73 en el caso de la siembra convencional y de 4,96 en la siembra directa.

Degradación del suelo a través de la Minería

América latina posee una buena dotación de recursos mineros y sus países son importantes exportadores. Estas riquezas constituyen la viva expresión del gigante andino en la región.

Los rubros más destacados son: cobre, estaño, bauxita y zinc. Brasil, México, Perú, Chile, Argentina, Bolivia y Venezuela cuentan con las mayores reservas minerales. La producción de estos países (con excepción de la Argentina) tiene una magnitud considerable en el contexto regional e internacional. Tal es el caso de Chile, primer productor mundial de cobre, y de Brasil, cuya producción de hierro ocupa el segundo lugar a nivel mundial. Las divisas percibidas por la exportación de minerales inclinan positivamente la balanza comercial de estas naciones, especialmente de Bolivia, Perú y Chile. Este volumen de divisas es inferior al potencialmente alcanzable ya que en muchos países latinoamericanos los minerales extraídos se exportan, en su mayor parte, como materia prima, en bruto. La transformación de estos minerales en metal refinado permitiría aumentar su valor en el mercado internacional y dar trabajo a la población del país.

Por otro lado, algunos países comenzaron la producción minera para desarrollar sus actividades industriales, como el caso de Brasil.

Un problema fundamental, al que se enfrentan muchos países de la región, es la escasez de capitales y medios técnicos para llevar adelante las tareas de prospección y explotación de los yacimientos mineros del subsuelo.

Las condiciones de trabajo suelen ser muy riesgosas tanto para los trabajadores de las minas como para los de las fundiciones; este tipo de producción también deteriora el medio ambiente.

Para la ecología, el aspecto de la minería que reviste más importancia, al margen de factores económicos o técnicos, es el impacto que produce sobre el medio. Aunque las modernas tecnologías permiten, en principio, reducir al mínimo los efectos contaminantes, los costes de la restauración del entorno son muy elevados, y las compañías mineras optan por técnicas más convencionales, que resultan más económicas pero contaminantes. Éste es uno de los principales motivos de preocupación entre los medios conservacionistas antes los continuados intentos de dichas compañías de explotar recursos en todo tipo de ecosistemas, ya que las prometidas “técnicas limpias” resultan en la práctica una mera tapadera publicitaria.

Atendiendo este aspecto las explotaciones mineras se pueden clasificar en dos grupos: las subterráneas y las realizadas a cielo abierto.

Las explotaciones subterráneas consisten básicamente en la excavación de pozos y galerías horizontales a profundidad variable. Al desarrollarse la vida sólo en la superficie del planeta, la actividad subterránea no afecta, en principio, al ecosistema terrestre. Sin embargo, hay una serie de elementos auxiliares que sí pueden ser perjudiciales para el medio. En primer lugar las calderas y los generadores de energía, que pueden contaminar el aire. En segundo lugar están las escombreras, donde se acumulan los residuos de explotación, y por último los lavaderos de mineral, cuyo impacto llega en ocasiones a ser aniquilador, como ocurre en varios ríos de Latinoamérica.

Los residuos sólidos

El manejo inadecuado de los residuos sólidos produce múltiples impactos negativos sobre la salud de las personas y el medio ambiente. Por un lado, si bien la falta de estudios epidemiológicos no ha permitido corroborarlo directamente, se reconoce que existen agentes en la basura causales de determinadas afecciones a la salud de las personas. Los residuos no recolectados o no dispuestos finalmente de una forma sanitariamente adecuada pueden ocasionar un aumento en el número de casos registrados de enfermedades como dengue, leptospirosis, distintos trastornos gastrointestinales, dificultades respiratorias e infecciones dérmicas, efectos que son amplificados cuando la población carece de servicios de saneamiento básicos. Dichos cuadros provocan, a su vez, frecuentes procesos diarreicos y parasitarios que pueden converger en episodios de desnutrición infantil. Cuando los residuos se disponen en basurales a cielo abierto, o vertederos no controlados, también son fuente de proliferación de vectores de enfermedades, como insectos y roedores. Asimismo, dado que estos lugares normalmente no cuentan con la debida protección perimetral para impedir el ingreso, es común encontrar en los mismos animales como perros, gatos, y hasta ganado y animales de granja como cerdos. Algunas enfermedades transmisibles entre los animales y el hombre, como la cisticercosis, teniasis o triquinosis, tienen relación con el cerdo y muchas veces los brotes tienen como fuente incriminada a los cerdos alimentados con residuos de cocina, de restaurantes o de mataderos locales, así como a aquellos animales criados en los basureros. Los indicios de enfermedades zoonóticas, en atención al principio de precaución, exigen evitar la cría de animales de granja en sitios de disposición final de residuos sólidos.



El consumo de Energía a través de combustibles fósiles

El impacto ambiental del consumo de energía se debe al uso de la leña a nivel doméstico, al uso de combustibles fósiles a nivel urbano por parte de los vehículos de transporte, y la emisión de gases de efecto invernadero, a nivel global. El desarrollo de energía hidroeléctrica, si bien es renovable, genera también impactos ecológicos, causando inundaciones de terrenos. El potencial solar, hidroeléctrico y eólico, o de biocombustibles no compite todavía en costos con los combustibles fósiles, los Estados subsidian a algunos en lugar de desregular, reducir cargas e impuestos para que estas nuevas tecnologías prosperen. Precios subsidiados generan un consumo mayor de energía, visibles particularmente en los países productores de petróleo como México, Venezuela y Ecuador. En el caso del primero los subsidios a la gasolina alcanzan la cifra de 10.000 millones de dólares, al diesel unos 3.600 millones. También se subsidia el precio de la electricidad con el mismo resultado de un mayor consumo.

El subsidio a energías renovables, como la producción de biocombustibles, no necesariamente reduce la emisión de CO2 ni genera un menor consumo de electricidad, sobre todo cuando sus tarifas también son subsidiadas por el Estado, y desplaza también la cobertura vegetal existente, bosques o la producción de cosechas con destino a la producción de alimentos. No reduce el consumo de combustibles fósiles.

La pesca

La pesca marina industrial y artesanal ha aumentado notablemente en los últimos años. En algunos casos, el acceso ilimitado a los recursos ha producido depredación y agotamiento, a pesar de ser una actividad regulada por el Estado o tal vez precisamente por ello. Los Estados, capturados por intereses asociados a la actividad, empresas o sindicatos, no han sabido limitar la pesca para que resulte sustentable. En algunos países la introducción de “derechos de propiedad” por medio de Cuotas de Captura Transferibles y el notable desarrollo de la acuacultura (también una forma de establecer derecho de propiedad), han permitido evitar la tragedia y cada vez se cultivan más especies en cautiverio. Es más, se están desarrollando ya experiencias de rotación entre cultivos y cría de peces donde éstos fertilizan el suelo para la siembra, reducen el uso de agroquímicos y la labranza (p. ej, arroz y pacú, La Nación 31/3/12).



La extinción de especies conjuntamente con la pérdida de la Biodiversidad, así como el Tráfico Ilegal de especies.

Todas estas amenazas o la mayoría de ellas están íntimamente ligadas al Desarrollo Sostenible, que ya lo explicamos con anterioridad pero que vale la pena repasar su definición, definido desde 1987 como: “La satisfacción de las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Naciones Unidas.

Desarrollo Sostenible que como vimos consta de tres pilares que deben de interactuar en forma equilibrada, el Desarrollo Económico, el Desarrollo Social y la Protección del Medio Ambiente.

Para proteger el Medio Ambiente es necesario que Gobierno y Sociedad, estén seguros de estar realizando las acciones correctas tanto en el desarrollo económico como social, partiendo de la base que al hablar de Seguridad, también incluyamos la sensación de confianza o de ausencia del peligro.

Para este trabajo tomaremos una de las definiciones que investigó el Sistema Global de Inteligencia del Proyecto Millennium de Naciones Unidas, que entre todos los expertos llegaron a varias coincidencias con algunas salvedades; “La Seguridad Ambiental es la Seguridad Pública relativa de los peligros ambientales, causados por procesos naturales o humanos debido a la ignorancia, accidente, mala administración o el diseño y originario dentro o a través de las fronteras nacionales.”

Dentro de las escasas críticas que se le hacen a esta definición, está la inclusión el término Seguridad Pública dentro de la misma. Sin embargo, siguiendo la línea argumental propuesta, resulta coherente con la sustitución del término Medio Ambiente por el de Peligros Ambientales, que enfatiza en la participación del ser humano en su materialización. De allí la lógica inclusión de la Seguridad Pública como tal, aunque ello no implique exclusivamente al aparato policial en su carácter represivo. Más bien, afiliándonos a esta definición, podemos concluir que se amplía el concepto de Seguridad Pública.

Si la Seguridad Ambiental la comparamos con la Seguridad Pública podríamos decir que falta mucho aún para que tenga similitudes, ya que sabemos que un homicidio tiene un derecho penal que lo tipifica y que seguramente cumplirá una pena. Sin embargo, no acontece lo mismo ante una situación de contaminación, sobre pesca o degradación del suelo.

Un estudio del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (México 2000), describe que el hombre en su desarrollo histórico, ha penalizado las conductas que atentan contra sus principales derechos como ser social. Por lo tanto, asumiendo que el derecho a vivir en un ambiente sano es condición necesaria para el ejercicio de los derechos económicos, sociales y políticos, resulta indispensable el desarrollo e implementación de una protección penal en este sentido.

En el tema Medioambiental, a pesar de todos los congresos, conferencias, programas y foros, muchos Gobiernos (con excelentes diagnósticos de los posibles escenarios del Medio Ambiente para los próximos 30 años) aún no han entrado en “ACCIÓN” y no han legislado sobre posibles delitos ambientales.

Existen un sin número de acuerdo internacionales que la mayoría de los países los han firmado que establecen criterios para proteger el medio ambiente, también existen organismos que median antes situaciones limítrofes cuando existen denuncias de un país a otro, pero aun falta mucho por legislar en cada país en sus códigos penales. Ya no alcanza sólo con poner multas ante algunas supuestas medidas que agreden el medio ambiente ya que con ese dinero no se recupera el medio ambiente agredido. Por lo tanto se necesita mayor presencia del Estado y medidas mas fuertes que den seguridad a la Sociedad que un sujeto privado o aun estatal no omitirá cumplir las disposiciones ya dispuestas, sea por contaminar el suelo, el aire o el agua, por eliminar una especie animal en extensión, por cazar o pescar en forma indebida, por deforestar, etc etc.

Por eso la necesidad de legislar con penas mas concretas, que lleguen a la reclusión penal de cometerse un delito ambiental, ya que solo con una multa o servicios a la sociedad no alcanza para remover el daño. Si la persona responsable comete una actitud de las mencionadas y se lo acusa penalmente tampoco se revertirá la situación medio ambiental, pero la misma, lo pensará dos veces antes de cometer el delito ya que no es lo mismo pagar una multa, que algunas empresas lo harían sin mayores contratiempos, que pasar un tiempo entre rejas con todo lo que ello implica,

Para culminar, extraeremos del XX Foro de Ministros del Medio Ambiente de América Latina y el Caribe realizado en Colombia el 31 de Marzo del corriente año su resolución número 24 entre otras que menciona:

Instar a los países y al PNUMA a continuar implementando el Programa Montevideo IV sobre el Desarrollo y la revisión periódica del Derecho Ambiental, atendiendo las conclusiones y recomendaciones de la Reunión de Altos Funcionarios Gubernamentales Expertos en Derecho Ambiental, celebrada en Montevideo en setiembre del 2015”

Los escenarios están diagramados, hay estudios sobre como será el desarrollo social en el 2030 y 2050, las Sociedades están más involucradas en la protección del Medio Ambiente, pero todavía estamos lejos de una Política específica. Resta la inclusión en la Agenda de los Gobiernos, la previsión y creación de un Código de Proceso Penal Ambiental, o, por lo menos, que los posibles delitos ambientales formen parte de los Códigos Penales de cada País con normas estandarizadas, que aseguren un desarrollo sustentable de nuestras sociedades y que proteja la Tierra de nuestros nietos.









Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   25


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos