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HAPPENING

Boletín del Instituto Oscar Masotta

Boletín del Instituto Oscar Masotta

Nº 74 – Miércoles 30 de Abril de 2008

Directores de la publicación: Samuel Basz, Jorge Chamorro, Germán García y Stella Palma

Responsable de la publicación el Comité de Iniciativa del IOM (S.Basz, J.Chamorro, G.García, J.C.Indart, R.Mazzuca y M.Torres)

Editorial

Samuel Basz

En el Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis que tuvo lugar entre el 20 y el 25 de Abril pasados se deliberó

profusamente respecto de los alcances de una política del psicoanálisis en la actualidad. En una intervención leída en la

plenaria del Martes 22, manifesté: “Una política del psicoanálisis capaz de operar

efectivamente en los ámbitos en los cuales hasta ahora tiene vigencia ya sea como práctica terapéutica, como referencia

en lo forense o como enseñanza en la Universidad, implica para la AMP, actualizar sus principios y calcular los efectos de

su puesta en acto como discurso. Cuando en Febrero de 1992 se firmó en París el pacto de fundación de la AMP dijimos,

apelando a una fórmula de la poesía de Buenos Aires, “que ese día iba a entrar en el pasado el monopolio de la representación

internacional del psicoanálisis”, que hasta entonces detentaba la IPA.

Hoy verificamos que a nivel institucional es decisiva la responsabilidad de la AMP

respecto de una política del Psicoanálisis para la época. Mientras de un modo más o menos discreto buena parte de la IPA se desliza a compatibilizar sus recursos epistémicos en

paralelo con la perspectiva cognitivista; mientras desde la IPA se ensayan estructuras universitarias controladas por el estado

que incluyen en el cursus al análisis didáctico, y por consiguiente aloja la formación de los analistas bajo ese encuadre; la AMP

puede fundar su intervención en una anticipación estratégica y en respuestas conclusivas tácticas que son posibles solamente

porque hay más de un cuarto de siglo de orientación teórica que anima al verdadero movimiento de masa crítica que es el Campo

Freudiano.

En consonancia con la época de la multiplicación de los objetos a en el cenit de la civilización, se entrecruzan exponencialmente

los alcances del Campo Freudiano respecto de la extensión y la responsabilidad de la AMP en cuanto a la intensión, lo que tiene

un impacto muy fuerte en la calidad de la intervención de las nuevas generaciones en todos los lugares en que se despliega la

clínica y la enseñanza del psicoanálisis. Las nuevas generaciones formadas y supervisadas por el nudo Campo Freudiano-

Instituto-AMP son protagonistas activas de esa política... Y lo que es más difícil de captar a primera vista: las nuevas generaciones

son agentes que impactan esa política al precisar los obstáculos y las peripecias de la práctica más allá del contexto tradicional.

El desafío que transitamos es el de asegurar vasos comunicantes entre la rigurosidad de la formación de la Escuela, la seriedad

del psicoanálisis aplicado a la terapéutica y los planes de enseñanza”.

Como se puede captar en estos párrafos es evidente el lugar que tiene la experiencia del IOM como parte del Instituto del Campo

Freudiano, y por consiguiente su responsabilidad respecto de la consideración de las “nuevas generaciones”. En este número del



Happening podrán leer una invitación que Daniel Millas hace a los colegas del IOM en nombre de la Secretaría de Carteles de la

EOL y que traduce plenamente una de las formas concretas de articularse activamente a esa política.


Noticias

CID-Bariloche

Los días 7 y 8 de marzo iniciamos la segunda parte del ciclo 2007-08. El trabajo se inició con la presentación de seis textos,

producto de grupos de trabajo en torno a ejes temáticos referidos al Seminario La Angustia. La lectura estuvo a cargo de los

responsables de los grupos; el comentario y discusión de los mismos, a cargo de Graciela Esperanza que, además, trabajó el

capítulo 9. Introducción: Este seminario, dice la docente, está entre la red y la cuerda. Propone desenredarnos del seminario

para no quedar atrapados en la red y asegurarnos que la cuerda de I.S.A., de la orientación lacaniana, de lo real, nos sostiene.

Poder sostenernos de la cuerda nos permite una clínica consistente, del objeto, clínica que verdaderamente se sostiene y que

no vacila ni tiembla frente a los embates de la falsa ciencia, llamada Neurociencia y Farmacopea. Confiar en que la clínica analítica

es consistente nos permite una Psicopatología. La lectura de este seminario requiere ese atravesamiento; como dice Miller,

la angustia no se cura, se atraviesa. La docente, presentando la grilla de I. S. A. en tres momentos del seminario, parte del

capítulo 1, para, al modo del trenzado, llegar al capítulo 8, dejando con una interrogación la grilla del último capítulo del Seminario.

De esta grilla –nos dice- podemos decir que es una red de significantes; ubicar la angustia en ella nos posibilita pensar que la

angustia no es significante. A partir de la definición que da Lacan de la Psicología en el capítulo 1, plantea qué es un afecto para

el psicoanálisis lacaniano, proponiendo diferenciar la teoría general de los afectos y la angustia. Señala dos prejuicios de esta teoría

de los afectos: a-Exterioridad absoluta entre pensamiento y afecto. No anuda registros. En el esquema de la división del sujeto

podemos ver que afecto y significante no pueden estar disjuntos para el psicoanálisis lacaniano. b- Crítica a Lacan: se desentiende

de los afectos. No podemos prescindir del significante angustia, en tanto es una apuesta clínica, política y ética. Ética porque

concierne al acto que extrae de la angustia su certeza. Dos concepciones: la que ubica a la emoción como una suerte de acuerdo

entre yo y el mundo que lo rodea (James-Lange) y la que considera que el afecto es índice de lo verdadero (IPA). La diferencia entre

Psicología y Psicoanálisis es que la angustia no tiene que ver con lo verdadero ni con la realidad sino con lo real. Hablar del afecto,

para separarlo de la emoción, implica poner en consideración el significante y el goce. El afecto no es cuestión de organismo, es

una cuestión de sujeto que está afectado por el Otro, del significante o del goce. Freud y Lacan concuerdan: lo que se reprimen son

las representaciones. Trabaja la segunda grilla a partir de: -La angustia es de donde la acción toma prestada su certeza. –Actuar

es arrancarle a la angustia su certeza. -Actuar es operar una transferencia de angustia. Propone tres pares sintomáticos-

fantasmáticos: duelo/melancolía. Sadismo/masoquismo. Acting out/ pasaje al acto. Respecto al par sadismo-masoquismo: Lacan

pasa a considerar la perversión en relación al objeto y no al falo, a partir de lo cual se puede empezar a hablar de subjetividad

perversa que apunta a producir la división en el otro porque se opera una transferencia falaz de angustia; le arranca a la angustia

su certeza y actúa. Acting out: concierne a una mostración en la escena, escena enmarcada en términos de S. e I. El sujeto miente

al mismo tiempo que muestra la verdad, no por la vía del objeto porque no está totalmente abolido como sujeto del significante, por

lo tanto llama a la interpretación, por lo que debe ser destacada su relación al Otro; el sujeto rechaza el saber del Otro pero se

conecta a un deseo ignorado, con Otro barrado. Al acting out no se lo puede tratar ni interpretando, ni prohibiendo, ni reforzando

el yo, Graciela Esperanza propone pensar el “te deseo aunque no lo sepa” como una vía posible de tratamiento para esto que Lacan

dice es transferencia sin análisis. Pasaje al acto: El sujeto se arroja de la escena al mundo, lo que lo va a separar del i(a) y lo va a

dejar identificado al a, por eso, en tanto objetalidad, hay muerte del sujeto. Se ponen en juego el embarazo y la emoción que

precipitan al sujeto a lo real. El dejar caer es el correlato esencial del pasaje al acto pero es necesario precisar desde qué lado es

visto; va a ser visto por el sujeto que queda, no importa donde se localice. Los dos casos freudianos: una mostración en la escena

en la que hay un deseo ignorado que es el deseo de Dora respecto del padre. En caso joven homosexual, la escena de seducción

con la cocota es un franco desafío paterno y muestra allí una dimensión de verdad en la que está la cuestión del deseo de falo que

el padre rehúsa. ¿Por qué la bofetada que Dora le da al Sr. K, es un pasaje al acto? pregunta la docente. La única dimensión que

nos permite pensar que es un pasaje al acto es que Dora sale corriendo. Sale de la escena. El acto obtiene su certeza de la angustia

y opera una transferencia de angustia. No hay angustia, aunque su fuente es la angustia. En el caso de la joven homosexual, no es

solamente la mirada furiosa del padre sino el abandono en que queda cuando la cocota le dice que no quiere seguir en ese juego.

A Lacan le interesa marcar que el propio Freud pasó al acto. Cuando aparece algo de la transferencia con los sueños engañosos

que la joven le trae, Freud, desconfiando, le retira el dispositivo, derivándola a una analista mujer. Sabemos que en el acting out el

sujeto miente; la joven introduce la mentira en el análisis, como si estuviera introduciendo la transferencia sin análisis, el análisis sin

transferencia; y Freud responde al acting out con un pasaje al acto. Freud se pierde, no se interesa por la causa de esa detención: el

objeto a. Lo que interesa del pasaje al acto es desde que lado es visto. Lo ve Lacan: lo que deja caer Freud es la cosa freudiana,

el Das ding freudiano, no vio que podía ser el objeto de un engaño. “La Cosa freudiana es lo que Freud dejó caer –pero ella continúa

tras su muerte, y es la que todavía se lleva toda la caza, que somos todos nosotros” (Lacan). La docente concluye con una indicación clínica que encontramos al final del Seminario: Conviene que el analista sea alguien que por algún lado haya hecho volver a entrar su deseo en

este a, lo suficiente como para ofrecer al concepto de la angustia su garantía real. Azucena Zanón

Delegación Río Gallegos

El sábado 12 de abril de 2008 la delegación Río Gallegos inició su octavo seminario anual: Lecciones de Introducción al Psicoanálisis. El mismo está compuesto por cuatro módulos: 1 - Las formaciones del Inconciente 2 – La sexualidad 3 – Obstáculos en la clínica analítica 4 –

Salidas de análisis. La apertura estuvo a cargo de la interlocutora de la delegación, Claudia I. Castillo. En primer término localizó las

Lecciones de Introducción al Psicoanálisis de Freud ocurridas entre 1915 y 1917, es decir, en medio de la primera guerra mundial.

Llamativamente, las alusiones a la guerra son ínfimas, incluso el historiador Peter Gay destaca la productividad textual de Freud en

ese entonces cuando “había menos pacientes, menos congresos, hijos en la guerra”. En estas lecciones, escritas de un modo muy

particular, Freud va respondiendo a un interlocutor, detractor, al cual se le adelanta en sus objeciones. De una conferencia a otra deja una estela de intrigas despertando el interés la siguiente. Formaciones del Inconciente, título del primer módulo, no es un término utilizado por

Freud sino lo hemos tomado prestado de Lacan. En sus lecciones Freud parte de las siguientes premisas que tiran por tierra la

historia de la Psicología: - Los procesos anímicos son Inconcientes. - Los procesos concientes son apenas parte de lo Psíquico. Las mociones pulsionales sexuales desempeñan un papel en la causación

de las neurosis, así también en metas más altas. A propósito de las operaciones fallidas, destaca que tienen un sentido e intervienen,

en su formación, una tendencia perturbada y otra perturbadora. Sugiere aquí, guardar los indicios aportados por las operaciones

fallidas para cuando sea posible utilizarlos. Recordemos que para Freud la interpretación requiere previamente de la instalación de

la transferencia mientras que Miller modaliza esta indicación, en tanto la interpretación es la que crea la transferencia. Una no anula

a la otra, ambas mantienen su vigencia. Al presentar al sueño como un fenómeno psíquico, lo incluye en la ciencia y lo saca del

misticismo. Es el sustituto desfigurado de algo diverso inconciente. Su tarea es hallar lo inconciente.

Brinda tres reglas: - No hacer caso de lo que el sueño quiere parecer decir, si es muy obvio, - Seguir todas las asociaciones (siempre y cuando éstas no se conviertan en resistencia, por ej. que el análisis prolongado de un sueño

venga al lugar de lo que no se quiere tratar). - Hay que esperar a que aparezca el Inconciente. Congruente con el requisito de la

transferencia antes mencionado como condición de la interpretación. Los sueños nos confrontan con lo difícil de olvidar. A Freud se le dificulta definirlos según las propiedades comunes, entre las cuales

ubica el carácter infantil. Advierte que sólo avanzaremos con las diferencias, por ejemplo, la desfiguración no está presente en todos

los casos. Así también, a lo largo de las conferencias nos encontraremos con las variaciones en las definiciones del sueño. Al

principio refiere que el sueño es un intruso inoportuno y más adelante se convertirá en el guardián del dormir, los sueños de angustia

no sólo develan sino despiertan. Los sueños son actos anímicos de pleno derecho. Freud destaca que lo que vale del sueño es lo

que soñante cuenta. Así también, en El empleo de los sueños en Psicoanálisis refiere que un sueño puede mostrar pero no decir. Durante la clase, Claudia Castillo aportó numerosas referencias bibliográficas -no consignadas aquí en su totalidad- y la asistencia

se mostró muy interesada, formulando preguntas y comentarios. El sábado 10 de mayo, las docentes locales Beatriz Cáceres e

Isabel Giménez, tendrán a su cargo la segunda clase que continuará con el mismo módulo.

Mariana Filippo

Delegación Posadas



Seminario clínico: Inhibición, Síntoma y Angustia. Clase inaugural a cargo de Enrique Acuña. Los días 11 y 12 de abril se llevó a

cabo la clase inaugural del seminario clínico Ihibición, síntoma y angustia, organizado por la delegación Posadas del Instituto Oscar

Masotta. Alrededor de 70 personas se dieron cita en el Museo Provincial de Bellas Artes “Juan Yaparí” de la ciudad de Posadas.

Enrique Acuña, docente invitado a cargo de la clase inaugural, comenzó su exposición señalando la importancia de un programa, el

que nos proponemos desarrollar este año en la delegación, con una impronta clínica a partir del texto Inhibición, Síntoma y Angustia

(1926), de Sigmund Freud. ¿Cuál es el estatuto del síntoma en psicoanálisis? Y, de que manera éste supone una respuesta diferente

de la inhibición ante la angustia, fueron cuestiones que Enrique Acuña señaló como puntos de partida. Hay que situar este texto de

Freud, señaló, entre el evolucionismo de Darwin y la reflexología de Pavlov en tanto por un lado, la versión freudiana de trauma

introduce un elemento discontinuo de eventualidad en una cadena de sobredeterminación, equivalente entonces a que no se trata

del desarrollo. Por otra parte, entre el estimulo y la respuesta del esquema pavloviano Freud va a introducir al inconsciente en tanto

laguna del recuerdo o bien un lapsus que introduce a una intención de significación allí donde desde un punto de vista cognitivo se

trata de un error. Primera cuestión: el inconciente en tanto hipótesis supone una intención paradójica, es decir sin intencionalidad

conciente, no se trata de una voluntad. Enrique Acuña despejó a continuación la inhibición, el síntoma y la angustia partiendo de los

tres registros del lenguaje postulados por Jacques Lacan ubicando por un lado lo imaginario, la inhibición y el sentido, por otro lo

simbólico, el síntoma y el equívoco, finalmente lo real, la angustia y el silencio. De esta manera tenemos la inhibición como lo

imaginario de un sentido que pone en juego una necesidad ligada a un Ideal que implica a la vez las relaciones del yo con el mundo,

la soledad el síntoma en tanto vía el lenguaje entra en el equívoco simbólico en una relación no ya del yo con el mundo sino mas

bien entre el sujeto y el Otro. La angustia supone la emergencia de un silencio real inequívoco (diferente a lo que podemos pensar

como la mentira del síntoma).Tomando el caso Juanito (Análisis de la fobia de un niño de 5 años, 1910) como referencia, Enrique

Acuña ubicó la doble sustitución (representación y afecto) puesta en juego en el síntoma en tanto hay en Juanito la sustitución del

padre por le caballo en términos de una creación significante, pero también correlativamente un desplazamiento del afecto del amor

al odio en términos de una sustitución que para Freud es una satisfacción que, sin embargo, no es equivalente al placer. El síntoma

se sitúa como un tratamiento de la angustia experimentada por el pequeño Juanito a partir de dos cuestiones: el nacimiento de la

hermana, pero también una erección. La angustia, dice Freud, también tiene una doble causación y es que el sujeto se ve en una

situación peligrosa por una pérdida: de la madre (el Otro materno) y de una parte de su cuerpo, el pene en tanto no sabe que hacer

con eso, es una parte del cuerpo que es extraña a el. Freud remite esa pérdida a una situación anterior que es la situación traumática, ligada a la satisfacción de la pulsión. La angustia, desde este punto de vista, crea la represión y no a la inversa como primero supuso Freud. La

angustia es una experiencia que es así señal de que algo real se aproxima en términos del ciclo de un deseo. El apólogo de los

zapatones del profesor, referido por Lacan en el seminario 7, es retomado para ilustrar la experiencia de la angustia como experiencia de un vacío que, tratada por lo arbitrario de una conexión significante (el sueño de Lacan que lo envía a los zapatitos de Van Gogh) se traslada a

una enseñanza. En la 2º parte de la clase, Enrique Acuña continuó a partir de la doble sustitución puesta en juego en el síntoma en

términos de mecanismo psíquico que involucra un relato en dos tiempos, quedando del lado de la angustia un vacío. La cuestión que

se plantea es de qué manera la angustia puede ser captada por un síntoma. Lo cual pone en juego una dimensión del tiempo que

no sea solamente la dimensión cronológica (cronos) sino también el tiempo en su duración (kairós). En este sentido, la angustia

introduce para Freud un tiempo, singular, de espera (puro presente), articula do a la pulsión en términos de un deseo. Entre la

angustia y el tiempo de espera, se introduce el tiempo de la sesión analítica. La angustia es así un instante donde el tiempo no se

articula a un pasado que se proyecta a un futuro, es decir que no se trata de una regresión temporal en la experiencia analítica sino

mas bien tópica que sitúa un futuro anterior como el tiempo del análisis. El modelo freudiano del síntoma es introducir una causa que

es un vacío pero que a la que nos vemos conducidos a partir del síntoma como algo que puede descifrarse. El síntoma es entonces

efecto de un vacío e introduce una sobredeterminación (series complementarias). Tomando los tres registros otra vez, el síntoma

equivale a introducir lo simbólico por sobre el silencio de la angustia, lo que equivale a la ficción del síntoma (la mentira del síntoma).

Freud llamó a esto protón-pseudos. A la inversa, la angustia es que en ese mundo simbólico hay un sin-sentido. La angustia es así

la demostración de una certeza, no engaña, hay una experiencia del vacío. Ahora bien, si la angustia es la intromisión de lo real por

sobre lo simbólico, el síntoma es un tratamiento ficcional (una mentira) de eso que es el vacío. Contrariamente, que hace un

psicofármaco es desconectar al sujeto de su causa en tanto se trata de un tratamiento de lo real de la angustia, no por el equívoco

simbólico del síntoma sino por lo real del fármaco. La captación de la angustia por el síntoma es correlativa a permitir la formación

de sustitutos como una manera de introducir la dimensión de la causa. La función de la angustia es indicar que en ese punto, en

ese instante, hay algo del deseo del sujeto, es decir que la angustia lleva a introducir la función de la causa: es decir quien habla

Ubicar ahí una respuesta supone dar a la angustia una función diferente a un trastorno siendo a la vez un tratamiento diferente.

Christian Gómez

Acción Lacaniana – Grupo Asociado de La Plata

El día 22 de agosto dicto una clase en Acción Lacaniana José Matusevich, en la misma abordó las clases 10, 11y 12 del Seminario

“La Angustia”. Comenzó ubicando el libro en el contexto histórico, y también en el contexto en el que comienza a leerse ahora. Situó

de entrada un aspecto novedoso en relación a que este seminario pone en cuestión lo que podría ser la interpretación freudiana. La

pregunta es ¿a adónde tiene que apuntar la interpretación analítica? este seminario viene justamente a describir que no se trata

para nada de la historia del sujeto, no se trata de escribir una historia mejor que la que uno haya tenido, ni tampoco se trata del todo

de los efectos de verdad que encontramos en el desciframiento del inconsciente. Este seminario es el punto mismo donde Lacan

comienza a introducir algo que no es del orden del significante, entonces ¿cómo se interpreta?, la interpretación depende del orden

del significante y de la palabra, muestra entonces una enorme dificultad con la que nos encontramos en este seminario para pensar

la interpretación en términos clásicos. Se trabajó en torno al cambio que se produce al pasar de la noción de falta a la de agujero,

el concepto de falta ubicada como efecto del significante fue central para construir la teoría del Complejo de Edipo y su articulación

con el complejo de castración, Lacan extrajo como consecuencia que la castración es solidaria de la significatización. Con la metáfora paterna encuentra la posibilidad de inscribir el Edipo en términos significantes y queda articulada la noción de deseo como la metonimia de

la falta en ser, en ese momento conceptualiza la angustia sin objeto. El gran paso, que sitúo Matusevich en este seminario es el

viraje que se produce al decir que a la mujer no le falta nada, cuando se suponía que a la mujer le faltaba algo era porque se partía

de la función del falo como universal, esa conceptualización llevó a Freud a pensar el fin del análisis en relación a la roca viva de la

castración, en el seminario diez Lacan da un paso mas allá de la roca viva de la castración, separa la castración de la angustia y

encuentra una salida distinta. Miller dice que este seminario podría llamarse “El antiedipo”; si hay una falta irreductible al símbolo,

entonces hay una falta por fuera de toda significantización posible. Matusevich ubicó un problema que lo llevó a Lacan a cambiar la

noción de falta por la de agujero, la falta hace pensar en que hubo algo anteriormente, al utilizar la palabra agujero no parte del

universal fálico, no hay porque suponer que allí hubo algo. Se empieza a pensar en el psicoanálisis no a partir de la falta sino a partir

del goce y del cuerpo, un cuerpo que goza y en ese goce no hay ninguna dimensión de la falta. Podría pensarse este seminario como el cambio que supone pasar de la falta propia del Edipo a una topología que se sostiene en esta función del agujero. Lacan hace una operación

enorme en ese seminario, pensando que existe algo que es una excepción al Otro - el objeto a y lo real los piensa como excepción -,

sostiene que no habría Otro si no fuese por ese lugar de la falla significante, el punto de excepción es la posibilidad de la constitución

del Otro, y es condición, además, para que haya dimensión subjetiva. Las consecuencias que los cambios producidos en el seminario

tienen a nivel de la experiencia son muchos, por ejemplo es importante el lugar que toma el objeto a en el manejo de la transferencia, es una responsabilidad del analista el manejo de la misma. Siguiendo a Lacan sitúo por un lado la perversión y la psicosis en donde el

objeto a queda del lado real del esquema óptico, es decir fuera del campo del Otro. En esos casos hay que incluir del lado del

analista el a en cuestión a la manera de un cuerpo extraño, de una incorporación, en la que el analista es el paciente, ya que el

objeto en tanto causa de su falta le es ajeno al sujeto que nos habla. En el caso de la neurosis la posición es diferente en la medida

que algo del fantasma aparece en el campo del Otro, la inscripción del fantasma como aquello que sostiene el deseo del Otro y la

significación del síntoma tiene un objeto que esta por delante y es hacia donde se dirige el deseo, ese objeto es un falso objeto a,

que Lacan va a asimilar al agalma del seminario de la transferencia. El objeto a como tal capaz de causar el deseo, como aquel

punto de real no especularizable, no puede aparecer como tal, solo surge en la escena para despistar. Por último, si pensamos que

el significante es un sistema formal de diferencias jamás se podrá alcanzar ninguna certeza porque el significante remite a otro

significante y la significación remite a otra. Lacan dice “la angustia es lo que no engaña, porque la angustia es señal de lo real”.

El cambio fenomenal que empieza a construir es que el objeto a tiene una dimensión anatómica, comienza a mostrar que hay zonas

especiales del cuerpo donde la anatomía permite una separación, la angustia como producción del órgano, y ese órgano se va a

llamar objeto a. Carlos Jurado
CEPU – Grupo Asociado Ushuaia

Ushuaia, 5 de Abril de 2008 - 6ta clase del Seminario Bianual La estructura de la Angustia, a cargo de docentes del IOM. La clase

estuvo a cargo de Mario Goldenberg analista miembro de la EOL, miembro de la AMP, docente del IOM: “La angustia y lo femenino” Durante la clase se estableció un primer eje donde se abordó el goce femenino introduciéndolo a partir de la investigación que se

está llevando a cabo desde el ICBA sobre la astucia y el estrago como modos de lo femenino. Desde los textos de ”El atolondradicho” y el Seminario 10 de Lacan y el texto de Miller “El niño entre la mujer y la madre” (Virtualia Nº 13), donde se desarrolla el goce femenino mas allá del

goce fálico pero no sin él, articulado a la demanda sus variaciones y la palabra. A la pregunta que quiere una mujer Lacan plantea

una diferencia en el hombre donde se juega el tener o no tener y la amenaza de castración. En la mujer plantea que a esta no le falta

nada y la angustia es en relación al Otro, a la falta en el Otro, al deseo del Otro. En tanto el Otro se vuelve imposible, responder a

la relación se vuelve angustiante. En la clínica femenina la demanda es clave según se responda desde la astucia o la reivindicación.

El viraje que Lacan da en respuesta a la resolución fálica de Freíd: Madre = Niño, la plantea en su formulación de “no hay relación

sexual” como tampoco hay un “para todos” como respuesta del lado de la maternidad. Siempre hay un desencuentro en tanto madre

y mujer. Goldenberg introduce en relación a la clínica la cuestión pragmática en tanto “hay un saber hacer allí”, que se da en la

contingencia, hay un saber hacer en análisis que no es la repetición, un saber hacer con lo femenino, el inconsciente es un saber

hacer con la lengua. También planteó la cuestión del estrago en relación a la angustia en tanto implica una devastación subjetiva en

relación al Otro en la vertiente del amor y el deseo. Lacan en el Seminario 17 plantea “el deseo de la madre siempre hace estrago”.

También se plantearon ejemplos clínicos donde se pudo considerar las distintas caras de la angustia en tanto semblante, saber

hacer, en tanto estrago materno. Invitó a seguir investigando la cuestión planteada por Miller de la ubicación del estrago del lado

femenino. Cómo pensar desde la clínica la producción de anudamientos más del lado de lo sintomático, ya que aunque la angustia

en tanto estructural no desaparece, sí algo de ella se pierde y posibilita otras salidas. Otras bibliografías citadas: “La astucia de las

niñas” de Maria Helène Brouse Con respecto al tema de la astucia también citó la película “Scoop” de Wody Allen.
Ida y Vuelta

Estimados colegas del IOM: Quizás ustedes ya conozcan las novedades que hemos implementado este año desde la Secretaría de

Carteles de la EOL. De todas maneras deseo en esta oportunidad dirigirme especialmente a aquellos colegas del interior del país

que a través del IOM dan testimonio de su aporte cotidiano al psicoanálisis de la orientación lacaniana. Paso entonces a recordarles

las opciones que en esta convocatoria de carteles 2008, podrán llevarse a cabo. Como es sabido, el cartel constituye un dispositivo fundamental en la formación del analista y en la consolidación de una comunidad

analítica. La conformación del Cartel alrededor de cuatro miembros que eligen a su vez a un Mas Uno, responde a un lógica precisa

a partir de la cuál se espera propiciar una elaboración de saber propia de cada uno de los integrantes. La duración del cartel, de

uno a dos años como máximo, también tiene su pertinencia dentro de esta modalidad y nos ha permitido constituir la base en la

que se ha sostenido nuestra Escuela. Sin embargo, en los últimos años hemos desarrollado nuevas formas de establecer lazos y

asegurar el trabajo colectivo en diferentes ámbitos, impulsando el avance y la vigencia del psicoanálisis de la orientación lacaniana.

El ICBA y sus Departamentos asociados, la Red Asistencial, PAUSA, el IOM, los seminarios diurnos, la inserción de miembros de

la Escuela en hospitales, centros de salud, ámbitos jurídicos, educacionales, judiciales, etc., nos han brindado una gran variedad de

lazos transferenciales, siendo cada vez mayor el número de colegas interesados en formar parte de nuestra comunidad y de poder

inscribir en ella su trabajo.

Constatamos entonces que el cartel brinda una oportunidad inestimable a aquellos colegas interesados en dar a conocer sus

producciones y de este modo iniciar y establecer una firme relación con la Escuela. Por otra parte, la política actual de la AMP nos

invita a una apertura decidida a la ciudad ante la ofensiva de una ideología cientificista que intenta dominar el ámbito de la salud

mental. Consideramos oportuno por estas razones llevar adelante una actualización del cartel, renovando sus usos y posibilidades.

En una reciente reunión con Eric Laurent, en su carácter de Delegado General de la AMP, hemos discutido estos temas proponiendo

la creación de los Carteles Ampliados. Se trata de la posibilidad de constitución de carteles con un número de miembros que podrá

superar el establecido para los carteles originales. Esto dará la posibilidad de que se inscriban en el catálogo de carteles de la EOL,

grupos y equipos de trabajo que realizan tareas dentro de algunas de las instituciones mencionadas anteriormente. En una época

en la que las aplicaciones del psicoanálisis se abren a una pluralidad de demandas y contextos institucionales nuestro desafío es

poder responder a las mismas sosteniendo los principios del psicoanálisis de la orientación lacaniana. Asimismo, hemos tomado con

mucho interés la idea de Eric Laurent de crear los denominados Carteles Fulgurantes. Se refieren a la posibilidad de constituir

carteles por un tiempo breve, de tres a seis meses, con la idea de trabajar un tema específico, o de desarrollar un problema clínico;

de poder participar en las Jornadas Nacionales de Carteles y luego disolverse si así lo quisieran. Tendremos entonces en esta convocatoria de carteles 2008 diversas opciones: el Cartel Tradicional, el Cartel Ampliado y el Cartel

Fulgurante. Buscamos de este modo una apertura renovada para responder con decisión y entusiasmo al deseo de trabajar por

el psicoanálisis de la orientación lacaniana. En este sentido, la participación de los colegas del interior del país reviste una

importancia fundamental. Necesitamos conocer las variadas problemáticas que se presentan en las diferentes comunidades, así

como los medios y las formas a través de las cuales los analistas logran insertar y sostener el psicoanálisis lacaniano en las

provincias. Sin duda es también una oportunidad para estrechar los lazos con la Escuela y hacer conocer sus trabajos a un público

más amplio que por lo general permanece ajeno a la intensa actividad que ustedes desarrollan. La inscripción de los carteles podrá hacerse a través de Internet, accediendo a la ventana de Carteles de la Web de la EOL. La

inscripción estará abierta durante todo el año y la Secretaría de Carteles impulsará la difusión y eventual publicación de los trabajos

producidos en los mismos. Esperamos entonces sus propuestas e iniciativas.



Daniel Millas

Secretaría de Carteles

Abril 2008

Delegación Bahía Blanca: Hemos iniciado un nuevo año con un abanico de ofertas que son el resultado de estar atentos a aquellas

propuestas que han tenido buena recepción en años anteriores; y aquello que creemos conviene para impulsar el psicoanálisis de

la Orientación Lacaniana en nuestra ciudad. El trabajo planteado para este año se centra en el Curso Anual cuyo título es “El objeto

en la experiencia analítica”, siendo los docentes designados por el Comité de Iniciativa Roberto Bortnik, Susana Amado, Luis



Tudanca y Irene Kuperwajs. Dentro de las actividades locales se desarrollará un Seminario mensual donde se trabajará en el tema

que nos convoca este año; un espacio de lectura quincenal sobre el Seminario Cinco; Módulos de Investigación titulados arte &

psicoanálisis, Clínica Lacaniana, Psicoanálisis y Comunidad, Efectos terapéuticos rápids. Pensamos cerrar el año con las II Jornadas

anuales de la Delegación Bahía Blanca en la que se presentará lo realizado en los Módulos de Investigación y trabajos libres sobre la

temática del Curso Anual. El 18 de abril Roberto Bortnik inauguró el curso anual, compartimos con Uds. la reseña de lo trabajado.

Del objeto de deseo. Seminario por Roberto Bortnik. Bajo el título general del Seminario Clínico 2008 de la Delegación Bahía Blanca

del IOM, “El objeto en la experiencia psicoanalítica”, Bortnik abordó la cuestión del objeto de deseo en psicoanálisis. Comenzó por

distinguir el objeto del psicoanálisis en tanto disciplina, del objeto en psicoanálisis, articulado a la noción de sujeto, para luego

distinguir el concepto del objeto, del objeto en la experiencia psicoanalítica. Respecto de la noción de “experiencia”, recordó que en

Freud esta no se confunde con el concepto empirista de la misma, tal como se desprende, entre otras referencias, de la introducción

al texto sobre “Pulsiones y sus destinos”. Y que, siendo el objeto un elemento esencial en la crítica empirista (Hume) a la noción de

causa, puede servirnos de fondo para interrogar el paso que significa para nosotros hablar, precisamente, del “Objeto causa”.  Luego

señaló que en la época de la formación de Lacan, dos perspectivas contradictorias se proponen como verdaderos empirismos, la del

neopositivismo y la fenomenología, de Husserl a Merleau Ponty, reformulando la noción de “experiencia”. A su vez, en Lacan el

término “experiencia psicoanalítica” se distingue en sus primeros seminarios de otros sintagmas utilizados por el psicoanálisis

anglosajón contemporáneos, tales como “situación psicoanalítica” y “terapéutica psicoanalítica”. En otro sentido, experiencia se

distingue de “experimento”, diferencia que tiene como una de sus coordenadas el concepto del objeto para la ciencia y para el

psicoanálisis. Por último, Bortnik propuso mantener la ambigüedad propia del término “experiencia” para su discusión durante el

año de trabajo. A continuación abordó la cuestión del deseo y su objeto, comenzando por Freud, quien trata por primera vez en forma

más o menos sistemática la cuestión en su conocido capítulo VII de “La interpretación de los sueños”, aislando allí la función de un

objeto de deseo en tanto perdido, apelando a una ficción conocida como la primera experiencia de satisfacción. Esta construcción

freudiana es ubicada como condición de posibilidad para lo que poco tiempo después se plantearán como diferentes series en

relación al objeto: la de la pulsión y la del amor en tanto “elección de objeto”.  El siguiente paso fue interrogar la función teórica que

cumple en Freud su postulación de la experiencia de satisfacción, acentuando allí la distinción del orden de la necesidad del orden

del deseo, con las consecuencias al nivel de la noción de objeto y de realidad y ubicando un nuevo modo de satisfacción propio del

ser parlante al que Freud llama “realización”. En este punto, Freud se diferencia de los dos modos consagrados en su época para

tratar la relación sujeto-objeto, la perspectiva gnoseológica y la evolucionista, que tienen en común el situar un objeto adecuado, sea

para la captación pura del conocer o para la adaptación del organismo a su ambiente. Con Lacan, Bortnik señaló que su punto de

partida teórico es inseparable de su interrogación sobre los efectos de la intromisión del lenguaje en el hombre, y que es a partir de

allí que levanta su promoción de la noción de deseo en psicoanálisis, opacada en las perspectivas del psicoanálisis desde los ´40,

especialmente bajo la noción de “relación de objeto”, a donde Lacan dirige su crítica. A través de sus primeros 5 seminarios, Bortnik

revisó las sucesivas fórmulas de Lacan en torno al deseo y sus consecuencias en cuanto al concepto del objeto: desde la ubicación

del deseo en lo imaginario como “deseo del deseo del otro”, que abre a una fina descripción de la relación especular con el

semejante, hasta la formulación del “deseo como deseo de reconocimiento” en lo simbólico, para luego proponer en su cuarto

seminario que la categoría  de la que hay que partir, conforme a la experiencia analítica, es la de la falta de objeto. Finalmente ubicó

al nivel del seminario V la fórmula de “el deseo como deseo del deseo del Otro”, para culminar con su distinción del trío necesidad,

demanda y deseo, en donde el deseo es ubicado a partir de la demanda, como resto de lo que esta no puede reabsorber de la

necesidad al nivel del significante. Los invitamos a visitar nuestra página WEB http://www.bahiamasotta.com.ar/ donde podrán

acceder a distintas informaciones y al Blog de la Delegación. Horacio Wild
Para suscribirse al Happening mandar un mail a:

http://www.eListas.net/lista/IOM/alta
Ahora podrán, entrando a la página de la EOL http://www.eol.org.ar/ clickeando el link del IOM, en el

apartado “Happening”, yendo al “Indice de boletines”, acceder a todos los boletines desde el Nº 1

hasta el último (los números extras incluidos).

_______________________________________________________________________________

Pedido: Les pedimos a todos los Directores de los CID y a todos los Interlocutores de la Delegaciones que armen un listado

con los datos de los participantes del IOM.

Nombre y Apellido

Título y fecha de recibido

Teléfono

Mail

Y cuando esté armado el archivo les pedimos que lo manden a

stpalma@yahoo.con con copia a iom@eol.org.ar
Biblioteca

La confección de esta lista ad-hoc que realizamos en cada entrega del Happening se propone estimular la lectura de libros que se

conectan de manera directa y/o tangencial con las problemáticas con las que se enfrenta el psicoanálisis. Hemos implorado más de una vez que nos hagan llegar títulos de libros, revistas y publicaciones que quieran ser difundidas por este

medio.


Jacques Lacan - El Seminario 16 “De un Otro al otro”. Texto establecido por Jacques-Alain Miller – Editorial Paidós – Buenos Aires,



2008.

Leo, de pluma de Sollers, que para él Claudel es, ante todo, el que escribió: “El Paraíso está alrededor de nosotros en este mismo



momento con todos sus bosques atentos como una gran orquesta invisiblemente que adora y que suplica. Toda esta invención del

Universo con sus notas vertiginosamente en el abismo una por una donde el prodigio de nuestras dimensiones está escrito”. ¿Es lo mismo? ¡Ah, no lo creo! Acá no hay adoración, no hay orquesta invisible ni vértigos prodigiosos. Empecemos por el final:

Lacan “evacuado” de la calle de Ulm con sus oyentes, no sin resistencia ni escándalo. El episodio dio que hablar. ¿Qué había hecho

él para merecer esto? Se dirigió no solo a los psicoanalistas, sino también a una juventud enardecida por los acontecimientos de

mayo, que lo acepta sin embargo como un maestro del discurso en el mismo momento en que sueña con subvertir la universidad.

¿Qué les había dicho él? Que “Revolución” quiere decir volver al mismo lugar. Que en lo sucesivo el saber impone su ley al poder y

que se ha vuelto ingobernable. Que el pensamiento es como tal una censura. Les habla de Marx, pero también de la apuesta de

Pascal, que en sus manos se vuelve una nueva versión de la dialéctica del amo y del esclavo, y también de los fundamentos de la

teoría de los conjuntos. Continúa con una clínica de la perversión, con los modelos de la histérica y del obsesivo. Todo esto contagia,

brilla, cautiva. Entre líneas, se sigue el diálogo de Lacan consigo mismo sobre el sujeto del goce y la relación de este con la palabra

y el lenguaje.” Jacques-Alain Miller


De astucias y estragos femeninos

Mario Goldenberg (comp.)
Marie-Hélène Brousse, Ana Lúcia Lutterbach Holck, Diana Chorne, Patricio Álvarez, Karina Lipzer, Jorge Rodríguez, Marina Carreiro, Paula Husni, Paula Contreras, Silvia Pino, Rosy Goldman, Marina Mosquera, Susana Masoero, Susana Reif, Isabel Carraro, María Elisa Banzatto



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