Durkheim el problema de la solidaridad social. Tipos de solidaridad: solidaridad mecánica y solidaridad orgánica; caracterización y comparación. El paso de la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica



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RESUMEN SOCIOLOGIA 1.

DURKHEIM

1.El problema de la solidaridad social. Tipos de solidaridad: solidaridad mecánica y solidaridad orgánica; caracterización y comparación. El paso de la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica.
El problema central de la obra de Durkheim es la solidaridad social. La solución de este problema debía dar respuesta al interrogante sobre los vínculos que unen a los hombres en la sociedad. Había que determinar la naturaleza y las funciones de la solidaridad social en la sociedad "desarrollada" moderna, a diferencia de las sociedades primitivas o tradicionales, y explicar el tránsito histórico de una forma de la sociedad a otra.

Para ello se planteó las siguientes tareas: 1) investigar la función de la división del trabajo, precisar a qué demanda social corresponde; 2) revelar las causas y condiciones de las cuales depende; 3) clasificar sus principales formas ya que, a su modo de ver, "aquí, al igual que en la biología lo patológico nos ayuda a comprender mejor lo fisiológico"

La solidaridad social, unidad o contribución a un objetivo común, unidad y cohesión de las partes de la sociedad, están unidas por lazos fuertes y consolidados. Todas las sociedades requieren un mínimo de solidaridad.

›Solidaridad MECÁNICA: está caracterizada por una conciencia colectiva igual en la que los individuos no tienen una esfera de acción propia. No hay división del trabajo, se da en sociedades primitivas, caracterizada por la religión, “Dios es la razón”. Cuentan con poco desarrollo técnico (feudalismo). La conciencia colectiva coincide con la individual. Reacción violenta frente a la violación de normas: Penas represivas o expiatorias (expresión de sentimientos comunes) Corresponde el derecho penal (represivo)

›Solidaridad ORGANICAS: están ligadas por relaciones definidas que hacen funcionar el sistema, porque las funciones están especializadas. Debido a la división del trabajo, el individuo es un órgano y tiene una esfera de acción propia, esté se diferencia del resto y resala más su individualidad, además de aportar al objetivo común de mantener el organismo social. La transgresión de normas sancionada  por sanción restitutiva. (busca restaurar el orden).Mayor desarrollo del derecho  civil.


  • Los factores se dan por la evolución constante de las sociedades y la complejización de la misma. Si mas se especializa la división del trabajo, crece el volumen y densidad de la sociedad. Indeterminación progresiva, mientras más se especializa la división del trabajo, más se abandonan las tradiciones. Incremento  en el volumen del trabajo

  • Una mayor división del trabajo

  • Por aumento de la densidad material: mayor cantidad de individuos, desarrollo de medios técnicos y mayor contacto

  • Incremento de funciones diferenciadas

  • Por aumento de la densidad moral (mayor intensidad en la comunicación)

  • Indeterminación progresiva de la conciencia colectiva. Mayor abstracción


2. El desarrollo de la división del trabajo. Conciencia colectiva, conciencia moral. El fenómeno religioso. Derecho represivo / Derecho restitutivo. Razones por las que estudia los tipos de derecho.

De la solidaridad orgánica se desprende la división de trabajo; se da por dos causas:



  • Densidad: Sociedades que han crecido, se necesita un ordenamiento en el trabajo y es necesario una diferenciación de tareas y funciones.

  • Diferenciación: Pensamientos e ideas diferentes.


Formas anómalas de la DT

Identifica dos grandes formas anómalas:



DT Anómica: Aquella en que las relaciones entre las partes y las funciones sociales carece de la regulación que establezca las aspiraciones legítima de cada parte, sus deberes y sus obligaciones y que equilibre los vínculos entre las diferentes tareas y sus actores.

DT Coactiva: Impone a veces a los individuos unas tareas y funciones que no son las que naturalmente están inclinadas a cumplir. Se trata de una división del trabajo que en vez de armonizar con las vocaciones y aspiraciones.

En el estado normal, la DT genera una reglamentación suficiente me desvuelta que determina las relaciones mutuas de las funciones.

La conciencia colectiva es un conjunto de creencias, sentimientos, juicios de valor, etc. que nos liga y que construye el tipo psíquico de la sociedad. La conciencia colectiva hace a la solidaridad y por tanto a la sociedad.

Cuanto más envuelve la conciencia colectiva a la individual, más fuertes son los lazos sociales. Cuanto más fuerte es, menos lugar deja para las diferencias individuales.

La conciencia individual alude a un pensamiento alternativo propio. En sociedades segmentarias la conciencia colectiva trata de taparla.
FENÓMENO RELIGIOSO

Durkheim dice que las creencias religiosas son representaciones colectivas de la sociedad que sirven para reafirmar los valores de la sociedad y fortalecen la cohesión social.

Creencia: Representación colectiva acerca de lo que es sagrado

Rituales: Pautas comunes de conducta que hacen al ejercicio de esa religión y refuerzan la creencias.

A Durkheim le resulta más fácil estudiar la religión en la sociedades primitivas porque allí apariencia en su forma más pura dado el carácter uniforme y omnipresente de la religión en las sociedades primitivas podemos equiparar a la religión con la conciencia colectiva pero a medida que la sociedad desarrolla, se reduce el dominio de la religión.

La religión como un HS puede ser la causa de otro hecho, la religión es la fuente de toda sociedad. Distingue fenómenos sagrados y profanos. Se tiene que dar tres condiciones:

1-      Tiene que desarrollarse un conjunto de creencias religiosas

2-      Se requiere un conjunto de ritos

3-      Una comunidad moral, la iglesia.

Aquello que es mundano y está al alcance (Sagrado) y aquello que se protege y se aísla ( profundas)

Y una religión es un sistema solidario de creencias y de prácticas relativas a las cosas sagradas, es decir separadas, interdirectas, creencias y prácticas que unen en una misma comunidad moral, llamada iglesia a todos aquellos que se adhieren a ellas.

Efervescencia colectiva: Es la fuente de la religión, procede de la sociedad. Es alto nivel de exaltación colectiva que producen marcados cambios en la estructura de la sociedad.



DERECHO REPRESIVO Y RESTITUTIVO

Durkheim distingue dos tipos de Derecho: el Derecho represivo o penal, que comprende el conjunto de normas jurídicas cuya sanción es de naturaleza represiva; y el Derecho restitutorio, que está integrado por el sistema de normas jurídica cuya sanción es de carácter restitutivo Ambas formas de Derecho expresan vínculos de solidaridad social.



El Derecho represivo o penal, las normas sancionadoras expresan las similitudes sociales más esenciales (la conciencia colectiva o común estaría integrada por la unión de las semejanzas o similitudes sociales). Aquí la solidaridad o cohesión social deriva del hecho de que los individuos se consideran semejantes, al compartir un sistema de creencias y prácticas comunes (cohesión social basada en la semejanza). Es ésta una forma de solidaridad por similitud que Durkheim denominó “solidaridad mecánica”. En esta forma de solidaridad basada en la semejanza (solidaridad por semejanza), existe un vínculo directo entre el individuo y la sociedad de pertenencia, compartiendo el sistema de creencias y valores que constituyen la conciencia común del grupo. La personalidad individual está “diluida”, difuminada, en la estructura social absorbente. Es la semejanza lo que asegura la cohesión social; es una cohesión “frágil” porque no se basa en personalidades diferenciadas que a través del consenso refuercen sus condiciones de coexistencia pacífica en el todo social.

El Derecho restitutorio lo que se persigue es la restauración del orden alterado en el marco de una cooperación social interindividual que tiene lugar en la división funcional del trabajo social. De ahí que esta forma de Derecho restitutivo y cooperador sea expresión de un tipo de “solidaridad orgánica” o funcional. En esta sociedades modernas se produce, pues, una integración organizada con base al reconocimiento de diferencias complementarias entre los individuos, esto es dominada por la solidaridad orgánica. En ellas el vínculo entre el individuo y la sociedad es indirecto, ya que se encuentra unido a la sociedad a través de su vinculación en su interior con instituciones específicas y con otros individuos con los que interactúa. Es así que la sociedad aparece ante todo como un sistema de funciones características, diferenciadas, especiales y coordinadas entre sí en el marco de la división del trabajo. En las sociedades modernas se acentúa la individualidad de la persona y su relativa autonomía respecto al todo social. Su carácter orgánico refleja una idea de organismo social complejo en el que los individuos que forman parte de ella asumen de modo coordinado (esto es, en interdependencia funcional) funciones específicas y diferenciadas.
3. La sociedad moderna. Las formas anómalas de la división del trabajo. División del trabajo anómica. Anomia y ausencia de regulación moral. ¿Qué conflictos y porqué se producen? ¿Cómo se solucionan según Durkheim? Papel del Estado y de las corporaciones profesionales. Estudio de “Las formas elementales de la vida religiosa” y su relación con la sociedad moderna. Los ritos y lo sagrado.

La crisis social moderna es un déficit en la vertebración y cohesión de las nuevas sociedades se presentan desmembradas donde la relación entre sus partes se hace más débil e inmejorable y donde la coherencia y a solidez de todo se debilita, las causas son la división del trabajo y el crecimiento del individualismo moral, la solución a esto sería la autorregulación normativa.
DIVISIÓN DE TRABAJO: hay cambios tan fuertes que ya no hay posibilidades que una misma persona haga todo el proceso que requiere determinado  trabajo, por eso se divide imponiendo nuevas formas de organización de la producción. Durkheim ve a la sociedad como un todo donde la individualidad emerge, e intenta mantener la importancia que hoy poseen los individuos pero evitando que el todo como sociedad se desmorone. La división del trabajo es parte de la sociedad actual y existen formas anómalas y coactiva de división:

  • D ANÓMICA DEL TRABAJO: esta no tiene normas que regulen la división, ni el desenvolvimiento del trabajo, ni de la producción.

  • D COACTIVA: (imposición por fuera de la voluntad) división del trabajo que se da cuando se le impone a los individuos una forma de trabajo que no aspira o no quiere realizar pero lo debe hacer por necesidad.

Estas formas de trabajo son las que producen conflictos sociales.

DT ANÓMICA, aquella en que las relaciones entre las partes y las funciones sociales carece de regulación que establezca las aspiraciones legítimas de cada parte, la anomia hace referencia a la ausencia de normas. La división del trabajo impone a veces a los individuos unas tareas y funciones que no son las que están destinados a cumplir, esto violenta y distorsiona a las personas.

Durkheim está imaginando un estado de cosas en que la posición de los individuos en sociedad, armonice con sus vocaciones y aspiraciones, aspirara a un orden social que debe ser diseñado y producido por la libertad individual, sea compatible con la distribución no coactiva de tareas y funciones se centra en la tarea de las “ASOCIACIONES PROFESIONALES”. Durkheim deposita en ellas la tarea de producir y sostener unas normas capaces de regular el intercambio justo y armónico en el marco de la división del trabajo.



4. Las reglas del método sociológico. Principales reglas. Los hechos sociales externos al individuo y los hechos sociales como cosas. La explicación de los hechos sociales. Causas y funciones.
Los fenómenos sociales deben ser tratados como cosas. Tratarlos como cosas es tratarlos como datos que constituyen el punto de partida de la ciencia.

Los fenómenos sociales en sí mismos, desligados de los sujetos conscientes que se los representan, es preciso estudiarlos objetivamente como cosas exteriores pues con este carácter se presentan a nuestra consideración.

El carácter convencional de una práctica o de una institución no debe presumirse nunca. Si, nos es permitido traer a colación nuestra experiencia personal, podemos asegurar que procediendo de esta manera se experimentará a menudo la satisfacción de ver que los hechos en apariencias más arbitrarios sometidos a una mejor observación. La experiencia nos ha enseñado que para asegurar la realización práctica de la verdad que acabamos de establecer, no basta con demostrarla teóricamente ni compenetrarse con ella. El espíritu está tan naturalmente inclinado a no tenerla presente, que se caerá de una manera inevitable en los antiguos errores, si no se somete el científico a una disciplina rigurosa, de la cual vamos a formular las reglas principales:
1° El principio de estos corolarios es el siguiente: es preciso evitar sistemáticamente de todas las prenociones.

En sociología lo que hace particularmente esta liberación difícil es la intervención del sentimiento. Los hombres en efecto, nos apasionamos por nuestras creencias políticas y religiosas, por nuestras prácticas morales, y este apasionamiento toma mayores vuelos que en las cosas del mundo físico y más tarde, este carácter pasional se comunica a la manera como concebimos y nos explicamos las primeras. Las ideas que de ellas tenemos se arraigan en nosotros al igual que sus objetos, y de esta forma toman tal autoridad sobre nosotros que no permiten la menor contradicción: toda opinión opuesta es tratada como enemiga.
2° La regla precedente es negativa, enseña al sociólogo a evitar el imperio de las nociones vulgares y la inclina a considerar los hechos, pero esta regla no le indica la manera de aprovechar estos últimos para estudiarlos objetivamente.

Toda investigación científica hace referencia a un grupo determinado de fenómenos que responden a una misma definición.

El primer paso del sociólogo ha de dirigirse pues a la definición de las cosas que se trata, a fin de que sepa de lo que ha de ocuparse.  Esta es la condición primera y más indispensable de toda prueba y de toda comprobación, una teoría en efecto, no puede ser controlada sino a condición de reconocer los hechos que ha de dar cuenta.  Además, ya que por esta definición inicial se ha de constituir el objeto mismo de la ciencia este será o no una cosa según la manera de confeccionarla.

De aquí deriva la siguiente regla: Solo se ha de tomar como objeto de investigación un grupo de fenómenos anteriormente definidos por ciertos caracteres exteriores que le son comunes y comprender en la misma investigación a cuantos respondan esta definición.
3°Pero la sensación es fácilmente subjetiva. Y en las ciencias naturales constituye otra regla, el evitar los datos sensibles que se inclinan a identificarse demasiado con la personalidad del observador, para retener exclusivamente aquellos que presentan un suficiente grado de objetividad. Así el físico sustituye a las vagas impresiones que producen la temperatura o la electricidad. El sociólogo ha de tomar las mismas precauciones. Los caracteres exteriores por los cuales define el objeto de sus investigaciones deben ser los más objetivos posibles.

Cuando el sociólogo emprende la tarea de explorar un orden cualquiera de hechos sociales, debe esforzarse en considerarlos por el lado en que se presenten aislados de sus manifestaciones individuales. Procediendo de esta manera, se deja provisionalmente fuera de la ciencia, la materia concreta de la vida colectiva y sin embargo, por cambiante que sea no hay ningún derecho de sentar a priori su ininteligibilidad. Pero si se quiere seguir una vía metódica, es preciso establecer sobre tierra firme los primeros sillares de la ciencia. Es necesario abordar el reino social por aquellas partes más vulnerables a la investigación científica. Sólo más tarde podrá llevarse más lejos el estudio y por un trabajo de aproximación progresiva, penetrar poco a poco en esta realidad fugaz que el espíritu humano no podrá quizá nunca llegar a conocer completamente.
Reglas relativas a la distinción entre lo normal y lo patológico.
Las reglas anteriores confunden dos órdenes de hechos muy semejantes, aquellos que son todo lo que deben ser y aquellos que deberían ser muy diferentes de lo que son, los fenómenos normales y los fenómenos patológicos.

Al igual que todo fenómeno biológico, el fenómeno sociológico es susceptible de revestir formas diferentes según dos casos.  De estas formas las hay de dos clases. Las unas son generales en toda la extensión, de la especie, si no se encuentran en todos los individuos, se manifiestan por lo menos en la mayoría, y si no se repiten idénticamente todos los casos en que se observan, pues varían de uno a otro sujeto, estas variaciones quedan encerradas en límites muy restrictivos. Por el contrario, existen otras formas que son excepcionales, no solo por presentarse únicamente en una minoría sino porque allí donde se presentan no se mantienen muchas veces por toda la vida del individuo.

Nos encontramos con dos variedades distintas de fenómenos. Los normales: son los que presentan las formas más generales y los que no, se denominan patológicos.

Lo que estudia el sociólogo ha de imitar esta conducta. Una vez que se puedan distinguir las especies sociales entre sí, es posible encontrar la forma más general que presenta un fenómeno en una especie determinada.

Se ve que un hecho solo puede calificarse de patológico con relación a una especie dada.  En el caso de la sociología, es preciso no juzgar a una institución, una práctica, una máxima moral como si fueran buenas o malas en sí mismas y por sí mismas, para todos los tipos sociales indistintamente.

Las distintas reglas que hasta el presente hemos establecido, mantienen, por tanto entre sí, estrechas relaciones de solidaridad. Para que la sociología sea verdaderamente una ciencia de cosas, es preciso que se tome la generalidad de los fenómenos como criterio de su normalidad.

Cuando se emprenda la tarea de explicar un fenómeno social, es preciso buscar separadamente la causa eficiente que lo produce y la función que cumple. Empleamos la palabra función con preferencia a la de fin u objeto, precisamente porque los hechos sociales no existen generalmente, en vista de los resultados útiles que producen. Lo que hay que determinar es si existe   correspondencia entre el hecho considerado y las necesidades generales del organismo social, y aquello en que consiste esta correspondencia, sin preocuparnos de si ha sido intencional o no.

Todas estas cuestiones sobre la intención son, de otra parte, demasiado subjetivas para poder ser tratadas científicamente.

No solamente deben separarse estos dos órdenes de problemas, sino que, en general, conviene tratar el primero antes que el segundo.

Pero aunque la determinación de la función este subordinada a la de la causa, no por ello deja de ser necesaria para la completa explicación del fenómeno. En efecto: si la utilidad del hecho no es su razón de ser, por regla general es preciso que sea útil para mantenerse, pues el mero hecho de no servir para nada lo convierte en perjudicial, ya que en este caso cuesta algo sin reportar nada. Si la generalidad de los fenómenos sociales tuviera, este carácter parasitario, el presupuesto del organismo estaría en déficit, la vida social sería imposible.

LA CAUSA DETERMINANTE DE UN HECHO SOCIAL DEBE BUSCARSE ENTRE LOS HECHOS SOCIALES ANTECEDENTES Y NO ENTRE ESTADOS DE LA CONCIENCIA INDIVIDUAL. DE OTRA PARTE, SE COMPRENDE FÁCILMENTE QUE CUANTO PRECEDE SE APLICA TANTO A LA DETERMINACIÓN DE LA FUNCIÓN COMO DE LA CAUSA.

LA FUNCIÓN DE UN HECHO SOCIAL HA DE SER FORZOSAMENTE SOCIAL, ES DECIR, CONSISTIR EN LA PRODUCCIÓN DE EFECTOS SOCIALMENTE ÚTILES. SIN DUDA ALGUNA PUEDE SUCEDER QUE DE RECHAZO SIRVA TAMBIÉN AL INDIVIDUO. Pero este resultado no constituye su razón inmediata. Entonces, la función de un hecho social debe buscarse siempre en la relación que sostiene con algún fin social.

El origen primero de todo proceso social de cierta importancia debe buscarse en la constitución del medio social interno.
5. Un ejercicio de aplicación del método sociológico: el estudio del suicidio. El suicidio como indicador de solidaridad mecánica o solidaridad orgánica: el grado de integración y la explicación del suicidio. Explicación de un hecho social por otro hecho social. Suicidio altruista obligatorio, suicidio altruista facultativo, suicidio egoísta, suicidio anómico.
Durkheim define al suicidio como toda muerte que resulta mediata o inmediatamente de un acto positivo o negativo realizado por la misma víctima. Hay suicidio cuando la víctima, en el momento en que realiza la acción, sabe con toda certeza lo que va a resultar de él.

Al suicidio no lo explica ni la constitución orgánico-psíquica de los individuos ni la naturaleza del medio físico. Resulta que debe depender necesariamente de causas sociales y constituir por sí misma un fenómeno colectivo. Durkheim se ocupa de analizar si factores ajenos a la sociedad pueden afectar al porcentaje de suicidios, como pueden ser la raza, la temperatura, el clima, según estadísticas. Sólo puede haber tipos diferentes de suicidios en tanto sean diferentes las causas,  hay que clasificarlos según las causas que lo producen.

El suicidio aumenta o disminuye de acuerdo al tipo de solidaridad, mientras menos solidaridad hay más probabilidad del suicidio egoísta, mayor solidaridad ocurre el suicidio altruista. Los tipos de suicidio, determina el lazo de solidaridad social.

Durkheim menciona que en las sociedades y las comunidades que tienen más cohesión y solidaridad orgánica, la tasa de suicidios será menor, justamente porque la estrecha conexión con el grupo al que se pertenece es un freno de la voluntad de suicidio.

Eso explicaría datos como, por ejemplo, que los judíos se suicidaran menos que los católicos: según Durkheim, es la persecución y el aislamiento de que históricamente han sido objeto la mayor parte de las comunidades judías en Europa lo que hizo que los individuos se volvieron más dependientes y unidos unos con otros.


Respecto a las reglas de la explicación se afirma que un hecho social no se explica en primer lugar por su utilidad, finalidad o función, sin por su causa eficiente. De esta manera, se trata de evacuar las explicaciones finalistas que provienen tanto de la psicología como del a religión. La causa de un hecho social debe remitirse necesariamente al medio social, entendido este como un elemento de naturaleza sui generis distinto de cualquier otro objeto de la realidad y determinado por la interacción de los individuos independientemente de los rasgos psicológicos de cada uno de ellos… De allí la idea según la cual la explicación de un hecho social debe remontarse siempre a otro hecho social.



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