Doctorado Trabajo 4 Nietzsche



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Tendríamos que preguntarnos si la construcción de ese superhombre debería de ser para construir junto con él un mundo social mejor, y una ciencia para el bienestar de la humanidad, en lugar de para el poder político, de los más desarrollados económicamente.

4.- La Moral.

El ser anterior al bien y al mal es inocente: no existe lo justo en sí, ni obligaciones; no existe deber ser alguno, nuestro gusto momentáneo es lo que vale, es lo que libremente decide; todo lo que el hombre “viejo” ha considerado no es para Nietzsche moral ni puede producir felicidad.

Nada de lo proclamado por la filosofía y la cultura occidental merece ser defendido; Nietzsche pensaba que la nueva forma de vida era la única que merecía el nombre de ética; aceptar todo el sufrimiento como precio de una apariencia individual, de una vida breve que se iba a disolver, sin compensación alguna, todo eso sólo lo pueden hacer los muy poderosos.


Bueno es lo que me hace sentir más voluntad de poder, malo lo que me debilita. Lledó (2004).
Qué es lo bueno? Lo bueno es aquello que el vencedor decida; lo que propuso Nietzsche fue la inversión de todos los valores.

Nietzsche propuso la inversión de todos los valores y los hombres de los tiempos después de Nietzsche parece que se proponen ese objetivo; la pregunta sería están en la construcción de un superhombre o es un camino sin objetivo alguno.

Nietzsche dijo hacia dónde iba el superhombre, pero si preguntamos a todos los que actúan que parece le apuestan a la inversión de valores, hacia dónde van, nos podrán contestar?

Este seguimiento a Nietzsche en la inversión de los valores no es nada más de los superhombres individuales, es también de los superhombres que constituyen las naciones; dónde están los valores en la propuesta del nuevo capitalismo o globalización, dónde están los valores en el desarrollo de la biotecnología.


4. 1.- Crítica de las ideas morales.

La revisión de los valores es una empresa colosal; hay cuatro tradiciones dentro de la civilización occidental que Nietzsche atacaba: la tradición de la moral cristiana, la tradición de la moral secular, fruto del trabajo de los filósofos morales, la moral cotidiana de la gran masa no intelectual (los valores del rebaño, como él los llamaba), y alguna de las tradiciones que se derivan de la antigua Grecia, especialmente de Sócrates.

Criticó y rechazó todos los valores positivos del cristianismo: amar al prójimo como a uno mismo, compasión por los que sufren, por los que están necesitados en algún sentido, a quienes llamaba marginados, despreciaba todos esos valores porque están en contra de las reglas generalizadoras y enuncia reglas especiales; está en contra de las reglas del tipo Kant.

El ataque no es a Cristo si no al cristianismo que protege al desvalido, a la persona que no se puede valer por sí misma y que necesita la compasión, piedad y la lástima del mundo que lo rodea. Magee (2001).
Nietzsche no desprecia los valores anteriores, cuando proceden de una persona, lo que desprecia es el hecho de que una persona débil tenga que apoyarse en algo externo a ella, sea lo que sea; lo hace como un llamamiento a la autenticidad, a la individualidad, a que la persona debía de vivir la vida plenamente y es deshonrada por la necesidad de compasión.

Nietzsche se oponía a los sistemas morales porque se fundamentan en la generalidad y creía que la grandeza humana, lo mejor del hombre, era escaso y el llamamiento a un común denominador es un llamamiento a lo más bajo, a lo menos distinguido de los hombres. En cierto sentido todas las normas y reglas son para Nietzsche asunto del rebaño.


La moral, los valores y las normas que hemos heredado se basan originalmente en una creencia en el Dios o en los dioses que nos las han otorgado y que nos juzgarán de acuerdo a nuestro éxito o nuestro fracaso, a la hora de respetarlas. Hemos perdido la fe en todos esos dioses, y en la religión en general, y eso significa que hemos perdido la fe en los fundamentos mismos de nuestros sistemas de valores. . Magee (2001).
Sin embargo no hemos afrontado este hecho, seguimos intentando relacionar nuestras vidas con un sistema de valores en cuyos fundamentos hemos dejado de creer, y eso hace que nuestras vidas sean artificiales, que nosotros mismos seamos artificiales.

Si necesitamos un sistema de valores debemos llevar a cabo una revisión de los que tenemos. Cuáles serán los nuevos fundamentos: la respuesta es; sé tu mismo, con todas las consecuencias; vive la vida plenamente y todo lo que vaya surgiendo; sé tu mismo, lo que eres, es la premisa principal de la que parte y también es el objetivo hacia el que debe de orientarse la moral y la ética.

Lo que decía era que la vida era la única fuente de valor y que tenemos que tomar todos nuestros valores de ella.
Tenemos que aceptar la vida, decir sí a la vida, plenamente, lo que no sólo significa que debemos dar rienda suelta a nuestros instintos, sino que debemos obtener todos nuestros criterios, incluso los de la racionalidad y la verdad misma, de la misma fuente. Magee (2001).

Creía que el gran hombre individual, el héroe, debía ser una ley para sí mismo; no detenerse ante las morales inferiores y menos ante las reglas de la compasión.


En cuanto a las tradiciones de la antigua Grecia, consideraba la práctica de racionalizarlo todo y sustituir la antigua presentación de la tragedia de la vida, por la charlatanería socrática; nunca le perdonó a Platón haber hecho un héroe de alguien cuya virtud consistía en rebatir los argumentos de todos los demás. Magee (2001).

Su preocupación de los orígenes de la cultura es porque considera que nosotros mismos somos quienes enunciamos nuestros valores, no nos vienen dados por Dios, ni por ninguna autoridad externa; la cuestión de cómo llegamos a ellos es cuestión de importancia fundamental y fue característico del siglo XIX; la preocupación por el origen de todo.

Cree que las personas individuales tienen derecho a diferentes tipos de comportamiento individual y a un campo de conocimiento determinado individualmente. Magee (2001).
La crítica de Nietzsche a los valores se puede resumir en tres aspectos: la moral, la metafísica y las ciencias positivas.

No está de acuerdo con la moral de su tiempo porque tiene un conjunto de normas y leyes con las cuales se impide el desarrollo de la vida y se inhiben los impulsos.


También la base filosófica de esta moral es la teoría platónica de las ideas, que nos habla de un mundo inteligible y fuera del nuestro; se trata de una moral antinatural. Beuchot y Sobrino (2003).

La moral no puede consistir en una serie de normas que nos digan lo que tenemos que hacer; la escala de valores debe invertirse.

La nueva ética no posee valores, ni fines, ni principios o guías morales; todo depende de la forma que le quiera imprimir el sujeto humano, en cada caso concreto, más allá de toda norma y de todo principio, más allá de todo bien, más allá de todo mal; la auténtica decisión humana es absolutamente libre.

Nietzsche se revela contra la cultura judeo-cristiana, representante de una moral de esclavos, la cual ensalza las virtudes opuestas requeridas por el superhombre, como son: la humildad, la paciencia, la aceptación voluntaria del sufrimiento y la autodestrucción. Considera la bondad natural del hombre, pero dice que existe una moral de los señores y una moral de los esclavos.


La moral de los señores es la de los fuerte, de los dominadores, es la que nace de la propia fuerza.
La moral de los esclavos es la de los débiles, los pobres, los enfermos, los angustiados, los que se tienen en poco, los humildes y los obedientes. La moral de los esclavos es perniciosa. Beuchot y Sobrino (2003).
Lo que tendríamos que preguntarnos es si la moral de los esclavos no han sido los señores quienes la han generado.
¿Quiénes han estructurado la sociedad global actual? Los señores.
Cómo es que le llamamos esclavos a aquellos a quienes no se les ha dado el más pequeño y al mismo tiempo el más grande de los dones; LA EDUCACIÓN, para que puedan tener una vida digna y dejen de ser esclavos.
La sociedad actual siguió al pie de la letra la construcción del hombre de Nietzsche y también la inversión de los valores, pero existen grupos, afortunadamente, que no siguieron la propuesta nietzscheana, y tratan de la construcción del hombre, teniendo por límite la vida misma, o más allá de la vida, y con valores que le hagan sentirse dignos de ser seres humanos.

4.2.- Inversión de los valores.


La tercera idea se refiere a los valores: según Nietzsche la tabla de valores de debe de cambiarse tomando en cuenta que lo más valioso de la realidad es la vida.

“Pero si los filósofos, por un racionalismo que es “racionalización” han hecho un daño incurable a la mentalidad europea, mayor es aún el daño que han hecho los teólogos cristianos, Moralistas o “inmoralistas”, si así se quiere, cree Nietzsche que el cristianismo, al afirmar los valores de la debilidad, de la piedad, de la caridad y del amor al prójimo ha limitado definitivamente el valor básico del hombre: su voluntad de poder”. Xirau (2005, p. 386).

El problema no es de los valores cristianos, el problema es de la forma en que estos valores son usados y de la forma en que la sociedad mantiene sus estructuras, que estos valores siguen siendo necesarios.
“La ética no se funda para nada en la identidad del Sujeto, ni siquiera en su identidad como víctima reconocida. Desde el principio, la ética es ética del otro, implica la apertura principal al otro, subordina la identidad a la diferencia”. Badiou (2004, p. 42).

La visión de la ética como ética del otro, o ética de la diferencia, tiene su punto de partida en la tesis de Emmanuel Lévinas.


En cuanto a la propuesta ética fundamentada en el reconocimiento del otro, de Lévinas, el problema consiste en las bases en que se apoya, en la tradición judeo cristiana, es un pensamientos opuesto a la concepción nietzscheana porque la ética se convierte en un aspecto de las normas religiosas.

También hay que considerar que la fundamentación de Lévinas no toma en consideración a la razón.


¿Cuál es el problema de la racionalidad y la fundamentacion ética, cuál es el problema de la ética de Nietzsche en relación a la razón; su problema es la concepción que se tiene de la razón, concepción a la que hace mención Apel.

“La racionalidad occidental ­– la racionalidad por lo pronto del “representar” (Vorstellen) los objetos, y finalmente del “calcular” (Berechenen) y del “disponer” (Bestellens) “elementos” (Bestnände) inaprensibles del mundo – aparece entonces como la causa posible de la crisis actual de la humanidad: de la aparente inevitable “coacción de las cosas”, del progresivo proceso de industrialización y de la allí implicada, manipulación de las actividades humanas en el sentido de una carrera de armamentos nucleares y de una amenazante destrucción de la ecoesfera humana”. Apel (2000, p. 13).


La razón que aparece definida por Apel es la razón que instrumenta la ciencia actual, en la concepción lineal y positivista de la misma.
Desde los 60’s se inicia el movimiento de considerar la realidad como un sistema, después como sistema abierto, y la linealidad y las matemáticas como cuantificadora del fenómeno; abren campo a otra propuesta.
Las matemáticas comienzan a desarrollarse como matemáticas no-lineales, se interpreta la realidad como un sistema abierto y autorganizativo, presenta Prigogine su teoría de las estructuras discipativas y la racionalidad comienza a tener otro significado, para una parte de la comunidad científica.

También a la ética, tal como hace Nietzsche, relacionarla con la racionalidad, y en su caso negar que ésta pueda fundamentarse en la misma; en la actualidad existe la propuesta de que puede sustentarse en la racionalidad, pero una racionalidad distinta a la de la ciencia lineal.


La ética necesita, en la sociedad creada por la tecnología, una fundamentación hacia la conservación de la biodiversidad, porque como dice Apel, el desarrollo de la tecnología no es congruente con una ética de la responsabilidad.

“…La idea de la “ratio” científica –así podemos formularlo ahora – que a través de sus consecuencias tecnológicas, burocrático-organizativas y estratégicas, provoca tanto en el Este como en el Oeste, la urgente necesidad de la fundamentación racional de una ética de responsabilidad solidaria de la humanidad, esta misma idea niega a través de su – en el más amplio sentido de la palabra – absolutización positiva o dialéctico-objetivista, la posibilidad de la razón en el sentido de la ética de la responsabilidad exigida por sus consecuencias”. Apel (2000, p. 126).


En el nuevo paradigma de la ciencia, la ciencia no lineal, la verdad de la ciencia está relacionada con la teoría de la acción comunicativa de Jûrgen Habermas, es decir interacción interhumana a través de la mediación comunicativa.

Según esta teoría la verdad científica es un consenso de los hablantes, que se aceptan en igualdad de condiciones.

La explicación que nos da Apel es en función de la teoría de Habermas, por lo que la ética se fundamenta en una racionalidad, en una verdad científica obtenidad por el consenso de la comunidad que forman los hablantes.

En realidad, como dice Apel:


“Quien argumenta – y esto significa: quien, por ejemplo, seriamente plantea la cuestión de la norma ética básica en un diálogo o también en una autocomprensión solitaria qua diálogo internalizado – puede ser conducido a reconocer o convencido a través de la autorreflexión, de que necesariamente en tanto argumentador, ya ha reconocido una norma ética básica.

Esa norma básica puede ser explicitada de la siguiente manera: El argumentante ya ha testimoniado in actu, y con ello reconocido, que la razón es práctica, o sea, es responsable del actuar humano; es decir, que las pretensiones de validez ética de la razón, al igual que su pretensión de verdad, pueden y deben ser satisfechas a través de argumentos; o sea que las reglas ideales de la argumentación en una, en principio ilimitada, comunidad de comunicación de personas que se reconocen recíprocamente iguales, representan condiciones normativas de la posibilidad de la decisión sobre pretensiones de validez ética a través de la formación del consenso y que por ello, con respecto a todas las cuestiones éticamente relevantes de la vida práctica, es posible, en un discurso que respete las reglas de argumentación de la comunidad ideal de comunicación, llegar, en un principio, a un consenso, y que en la praxis habría que aspirar a este consenso”. Apel (2000, p. 163).


4.3.- Voluntad del superhombre.

El superhombre es el producto de cualquier civilización; es el que vive todo lo que le asegura la voluntad de poder, lo vive plenamente y es capaz de repetir su propia voluntad ad infinitud.

El superhombre es un ser humano cuyos instintos naturales no están reprimidos, es un ser en el sentido más pleno, de un modo desinhibido, ilimitado, libre. No vive de acuerdo con unos valores falsos, ha revisado todos sus valores; es todos nosotros, si no nos influyeran ideas falsas acerca de nosotros mismos y nuestras vidas.

Nuestras acciones, nuestra voluntad, nuestras intenciones, nuestros pensamientos deberían tener una generosidad y una grandeza tan grandes que deberíamos desear repetirlos una y otra vez ad infinitud; este es el ensayo de la idea de Nietzsche del eterno retorno.

Los nazis se apropiaron de Nietzsche interpretándolo mal, el resultado ha sido que su reputación se ha visto contaminada en la mente de muchas personas. Magee (2001).


La voluntad de poder es voluntad de vivir, pero de vivir la vida total en todas sus dimensiones, por lo que la voluntad de poder debe de cambiar los valores con la conciencia de que lo único bueno es lo que favorece y eleva el desarrollo de la vida. Beuchot y Sobrino (2003).
Nietzsche hace depender toda la vida humana de los instintos; el instinto básico es la voluntad de poder, es decir la voluntad de dominar que se encuentra en los hombres “fuertes” y en los hombres “selectos”. Xirau (2005).
La voluntad de poder debe estar dispuesta ayudar a los débiles y a los fracasados para que rápido sucumban y perezcan, es en donde Nietzsche no está de acuerdo con la moral cristiana, a la que califica como moral de esclavos, esta moral es conveniente para los incapaces y los dominados.
Parece ser que a pesar del gran desarrollo de la ciencia y de todas las organizaciones para alcanzar los acuerdos de convivencia entre las naciones, sigue la voluntad de poder para que sucumban y perezcan los más débiles; hay que ver todas las guerras no declaradas que existen, y la pobreza y hambre, sobre todo, del continente africano.

Para la clase dominante la moral que vale es la de los señores de acuerdo con la cual el superdotado no tiene que someterse a las normas de los débiles.

4. 4.- El super hombre y Dios.

El superhombre puede entenderse en dos sentidos: individual y social. En sentido social, el superhombre se refiere a la creación de una nueva cultura, a nuevas tablas de valores fundamentadas sobre una afirmación mejor de la vida.

El superhombre, en sentido individual, se refiere a personas con voluntad de poder, con capacidad de superarse a sí mismas y a las de su grupo, con rebeldía para no someterse a las leyes igualitarias de la masa de los débiles. Beuchot y Sobrino (2003).
Las tres metamorfosis del espíritu aparecen en Zaratustra; éste primero se convierte en camello, el cual simboliza a los sumisos que obedecen ciegamente y que se arrodillan para recibir la carga. El camello se transforma en león, símbolo de los que niegan los valores tradicionales. El león a su vez se convierte en niño para vivir libre de prejuicios y crear una nueva tabla de valores.
Ningún individuo llegará a agotar la condición del superhombre.

El superhombre es la flecha lanzada hacia el infinito; no se trata de una raza de superhombres, es un estilo de vida, una nueva manera de ser humanos.

Dios ha muerto, ha nacido el superhombre, pero éste va contra lo que él mismo considera infrahumano: contra los vencidos, contra los carentes de voluntad, últimos de la tierra.
En el libro tercero de “La Gaya Ciencia”, Nietzsche hace su descripción de la muerte de Dios.

“125. El loco.


¿No oísteis hablar de aquel loco que en pleno día corría por la plaza pública con una linterna encendida, gritando sin cesar: “¡Busco a Dios! ”¡Busco a Dios!” Como estaban presentes muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron risa. “¿Se ha extraviado?”, decía uno. “¿Se ha perdido como un niño?”, preguntaba otro. “¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado?” Y estas preguntas iban acompañadas de risas en el coro.

El loco se encaró con ellos, y clavándoles la mirada, exclamó: “¿Dónde está Dios? Os lo voy a decir. Le hemos matado; vosotros y yo, todos nosotros somos sus asesinos. Pero ¿Cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quién nos dio la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hemos hecho después de desprender a la Tierra de la cadena de su sol? ¿Dónde la conducen ahora sus movimientos? ¿Adónde la llevan los nuestros? ¿Es que caemos sin cesar? ¿Vamos hacia adelante, hacia atrás, hacia algún lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavía un arriba y un abajo?...”. Nietzsche(2000, pp. 120-121).


“¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! ¡Y nosotros le dimos muerte! Nietzsche(2000, p. 121).
Dios ha muerto porque el hombre aprendió a hacer todo por el premio y el castigo; ya no importan ninguna de estas alternativas, el hombre actual es tan libre que no existe compromiso ni siquiera para esta vida; importa el ahora, pero un ahora sin siquiera el goce de ese mismo ahora; vive en el momento del goce de lo económico y es un goce manipulado por los que estructuraron la sociedad actual: dinero, y dinero que genere más dinero; la pregunta para qué, dónde el límite.

5.- Crítica a la metafísica.

La crítica a la metafísica trata que de una u otra forma nos conduce a un mundo irreal. La metafísica presenta a un ser aparente y un ser que nunca percibimos. Los objetos de la metafísica existen en entidades fuera de nuestro alcance; la entidad u objeto típica, es la del ser infinito: Dios.
En cuanto a la ciencia, el problema de Nietzsche es la metodología con la cual se hace, en especial el uso que se le da a las matemáticas. Según Nietzsche de esta forma lo único que conocemos es una relación cuantitativa.
El otro problema es que las ciencias positivas pretenden explicarlo todo mediante leyes, pero una ley de la naturaleza no es algo que conozcamos: conocemos únicamente sus efectos y su relación con otras leyes.

Creía que el conocimiento no era absoluto, que la adquisición, la búsqueda del conocimiento, no debía considerarse algo absoluto; cada civilización tenía derecho al tipo de conocimiento que pudiera soportar y utilizar de un modo provechoso para sus fines.


Predijo situaciones en las que el conocimiento podía llegar a destruir al conocedor. Hoy nos enfrentamos a situaciones en las que el conocimiento, el que buscamos y conseguimos, resulta ser excesivo para lo que podemos hacer con él, para lo que podemos utilizarlo, empleándolo positiva más que destructivamente. Magee (2001).
Nos previno no solamente en relación a la física nuclear, también del conocimiento en general.
Nietzsche cría que determinadas civilizaciones podían autodestruirse y la base de esa actitud destructiva es el deseo socrático de conocimiento, esa fuerza ilimitada que nos empuja.

Nietzsche construye su obra dialécticamente, siempre a una afirmación corresponde una negación.

En la metafísica sus negaciones son:
El “yo pienso” no piensa.

No hay un sujeto-sustancia.

No hay un sujeto-voluntad

No hay un sujeto causa libre.

No hay sujeto-ello.
Sus afirmaciones son:
El sujeto es máscara.
El hombre es animal enfermo.
”En la misma manera en que el prejuicio de la razón nos fuerza a asignar unidad, identidad, duración, sustancia, causa, coseidad, ser, nos vemos cogidos en el error, necesitados al error; aún cuando, basándonos en una verificación rigurosa, dentro de nosotros estemos muy seguros de que es ahí donde está el error. Ocurre con esto lo mismo que con los movimientos de una gran constelación: en éstos el error tiene como abogado permanente a nuestro ojo, allí a nuestro lenguaje.

Por su génesis el lenguaje pertenece a la época de la forma más rudimentaria de psicología: penetramos en un fetichismo grosero cuando adquirimos consciencia de los presupuestos básicos de la metafísica del lenguaje, dicho con claridad: de la razón.


Ese fetichismo ve en todas partes actividades y acciones; cree que la voluntad es la causa en general; cree en el ”yo”, cree que el yo es un ser, que el yo es una sustancia, y proyecta sobre todas las cosas la creencia en la sustancia yo: así es como crea el concepto de “cosa”.
El ser es añadido con el pensamiento, es introducido subrepticiamente en todas partes como causa; del concepto yo es del que se sigue, como derivado, el concepto ser…Al comienzo está ese grande y funesto error de que la voluntad es algo que produce efectos, de que la voluntad es una facultad…Hoy sabemos que no es más que una palabra”. Nietzsche (2003, pp. 48-49).
En consecuencia el sujeto no siendo yo, ni ello, ni idéntico a sí mismo, sólo puede ser pluralidad, dispersión, máscara continua sin identidad de fondo.

Nietzsche exhorta a que salga de cada sujeto aquel deseo que en cada momento tenga más fuerza, aquel fragmento más atrevido, gusten o no gusten a los demás.

Vemos este sujeto sin identidad en la masificación que origina la globalización.

5. 1.- El pensamiento.


“Aunque el pueblo crea que conocer es un conocer-hasta-el-final, el filósofo tiene que decirse: Cuando yo analizo el proceso expresado en la proposición yo pienso, obtengo una serie de aseveraciones temerarias cuya fundamentación resulta difícil, tal vez imposible, por ejemplo que yo soy quien piensa, que tiene que existir en absoluto algo que piensa, que pensar es una actividad y el efecto de un ser pensado como causa, que existe un yo y que finalmente está establecido qué es lo que hay que designar con la palabra pensar, que yo sé qué es pensar.

Pues si yo no hubiera tomado ya dentro de mí una decisión sobre esto ¿de acuerdo con qué apreciaría yo que lo que acaba de ocurrir no es tal vez “querer” o “sentir” -----En suma, ese yo pienso presupone que yo compare mi estado actual con otros que yo conozco ya en mí, para de ese modo establecer lo que tal estado es: en razón de ese recurso a un “saber” diferente, tal estado no tiene para mí en todo caso una “certeza inmediata”. Nietzsche (2001, p.16).


La propuesta de Nietzsche sobre el pensamiento se va a lo psicológico: el pensamiento como certeza es la relación de un estado del ser humano comparado con un estado anterior. El pensamiento es pensamiento sobre lo pensado, y ese pensamiento tiene relación con la realidad para tomarla como verdad o tiene relación con mi estado anterior?

Su concepción de lo que el pensamiento es, es resultado de su concepción de toda la realidad, en donde lo único que se salva es el hombre, quien se manifestará con su voluntad de poder por sobre todas las cosas.

5. 2.- La sustancia.
“No hay ningún ser detrás del hacer, del actuar, del devenir; el “agente” ha sido ficticiamente añadido al hacer, el hacer es todo, del mismo modo que Goethe había escrito: “Nadie vaya a buscar nada detrás de los fenómenos; ellos mismos son la doctrina”. Por un instinto de conservación, en que toda mentira suele santificarse, esa especie de hombre necesita creer en el sujeto, indiferente y libre para elegir.

El sujeto (o, hablando de un modo más popular, el alma) ha sido hasta ahora en la tierra el mejor dogma…A partir de ahora, señores filósofos, guardémonos de la peligrosa y vieja patraña conceptual que ha creado un “sujeto puro del conocimiento”, sujeto ajeno a la voluntad, al dolor, al tiempo; nuestra ciencia entera, partiendo de su frialdad, de su desapasionamiento, se encuentra sometida aún a la seducción del lenguaje, y no se ha desprendido de los hijos falsos infiltrados, de los “sujetos” (el átomo, por ejemplo, es uno de los hijos falsos)". Nietzsche (2004 pp.1-3).

Aquí es el adios a la metafísica: sólo hay hacer, necesariamente tiene que concluir Nietzsche en que sólo hay voluntad porque ha negado el pensamiento y el pensamiento es de algo y el pensamiento es para algo; sólo le queda de Descartes “el existo” porque sin ese existo ya no queda qué proponer.

5. 3.- La voluntad.


En cada momento el sujeto es distinto debido a que debe presentarse de acuerdo a su deseo, frente a la coherencia y la invariabilidad debe presentar la propia voluntad. Lo único intolerable es ponerse una máscara tratando de aparentar ser siempre el mismo, querer engañar a los demás después de haberse engañado a sí mismo aceptando la máscara elegida como si fuera nuestro verdadero yo.
“Quien no sabe introducir su voluntad a las cosas introduce en ellas al menos un sentido: es decir, cree que hay allí dentro una voluntad…Schopenhauer tomó un prejuicio popular y lo exageró. A mí la volición me parece ante todo algo complicado, algo que sólo como palabra forma unidad y justo en la unidad verbal se esconde el prejuicio popular que se ha adueñado de la siempre exigua cautela de los filósofos.

Seamos, pues, más cautos, seamos más “afilosóficos”; digamos: en toda volición hay, en primer término, una pluralidad de sentimientos, a saber, el sentimiento del estado del que nos alejamos, el sentimiento del estado al que tendemos.


En suma, el volente cree con un elevado grado de seguridad que voluntad y acción son de algún modo una única cosa, atribuye el buen resultado, la ejecución de la volición, a la voluntad misma, y con ello disfruta de un aumento de aquel sentimiento de poder que todo buen resultado conlleva”. Nietzsche (2001, p. 19).

Con la voluntad de poder el hombre es capaz de crear los valores, transformarlos y hasta invertirlos; el hombre se conoce por sus valores. Hay dos clases de ética: la de los amos y la de los esclavos.

Con su nueva tabla de valores propugna por la primacía de lo biológico y fuerza física y el placer sensual.
No hace falta comentar la frase anterior: es la escala de valores de quienes forman la moral de los señores; léase los que tienen el poder económico, las potencias industrializadas; lo sensual también lo generan, hay que ver la cantidad de productos, del mercado, para la vida fácil, y relacionar con la falta de alimentos de muchos seres humanos.

5. 4.- La libertad.


“Libertad de la voluntad, esa es la expresión para designar aquel complejo estado placentero del volente, el cual manda y al mismo tiempo se identifica con el ejecutor, y disfruta también en cuanto tal el triunfo sobre las resistencias, pero dentro de sí mismo juzga que es su voluntad la que propiamente vence las resistencias.
A su sentimiento placentero de ser el que manda añade así el volente los sentimientos placenteros de los sentimientos que ejecuta, que tienen éxito, de las serviciales “subvoluntades” o subalmas- nuestro cuerpo, en efecto, no es más que una estructura social de muchas almas-.

El efecto soy yo: ocurre aquí lo que ocurre en toda la colectividad bien estructurada y feliz, que la clase gobernante se identifica con los éxitos de la colectividad”. Nietzsche (2001, p.19).


Es aquí donde está la visión de progreso que siempre se tiene: el éxito de la colectividad y esa colectividad casi siempre es una minoría.

Se ordena por todos los organismos nacionales e internacionales la voluntad universal y allí queda la voluntad individual ; esa voluntad individual es feliz porque está en la colectividad.


En verdad para una parte de la sociedad, qué importa si Dios vive o ha muerto.

Dios ha muerto para muchos pero hay otra parte de la sociedad para quienes Dios no ha muerto.

También el concepto de Dios debe ser considerado fuera de la religión, como la norma dada por los que son superiores.

ANÁLISIS GENERAL

Explicando el inciso 3.3.- El superhombre, decíamos que el nuevo orden económico, el nuevo capitalismo: la globalización; hacía inversión de los valores. ¿Qué es la globalización y por qué hace inversión de los valores?
La globalización es el proceso de reestructuración capitalista que implica el desmantelamiento gradual del contrato social entre capital y fuerza laboral y la desregulación y liberación de los flujos financieros. En esta nueva economía el capital trabaja está en tiempo real y se mueve rápidamente por las redes financieras globales.
El proceso de globalización económica fue diseñado por los principales países capitalistas, por las mayores corporaciones transnacionales y por las instituciones financieras globales; el cambio no ha sido suave porque la mano de obra, por definición sigue siendo local, pero el capital existe en el espacio virtual de los flujos financieros; además el poder económico reside en las redes financieras globales, que determinan la mayoría de los puestos de trabajo.

Se necesita diseñar e implementar mecanismos reguladores que estabilicen la nueva economía.


Durante los primeros años del nuevo siglo los intentos de intelectuales, políticos y líderes de comunidades por comprender la naturaleza y las consecuencias de la globalización han continuado y se han intensificado.
La globalización ha generado redes financieras, pero la mano de obra es local, el desarrollo de tecnología desplaza a muchos trabajadores, la actualización en los conocimientos tiene que ser rápida y la velocidad de todos estos cambios genera tensión en la sociedad y tensión en la naturaleza, que es la que está ofreciendo recursos en donde no importa los residuos que se generen. Es una sociedad que va a un ritmo inalcanzable; es necesario parar la carrera sin control.

Hay un grupo de científicos, hombres de negocios y sociedad civil, que consideran un nuevo diseño para propiciar una sociedad que permita la construcción positiva del hombre.

Ese diseño es el de la visión sistémica de la vida.
Según la comprensión sistémica de la vida, los sistemas vivos se crean o se recrean a sí mismos sin cesar, mediante la transformación o sustitución de sus componentes”. Capra (2002, p. 136).
Según esta visión se considera a la Tierra como un sistema por lo que es posible crear un diseño que le permite la transformación de sus componentes, que serían la naturaleza y la sociedad.
“Como hemos visto, los sistemas sociales son redes de comunicaciones autogenéticas, lo cual significa que una organización humana sólo será un sistema vivo si está organizada como red, o si contiene redes más pequeñas en su interior”. Capra (2002, p.144).
A la sociedad se le considera como red porque ingresan elementos nuevos y otros salen.

Esa sociedad necesita del conocimiento para autoorganizarse en la producción de bienes, para la supervivencia de los seres humanos, sin detrimentos de los otros seres de la naturaleza.

“Como hemos visto, el nuevo conocimiento surge de procesos caóticos que requieren su tiempo. Ser creativo significa ser capaz de relajarse en medio de la incertidumbre y de la confusión”. Capra (2002, p.168).

Se necesita el conocimiento y generar bienes, pero la forma en que los organiza el nuevo capitalismo es insostenible.

“Además de ser económicamente inestable, el actual sistema del capitalismo global es ecológica y socialmente insostenible, y, por consiguiente inviable a largo plazo”. Capra (2002, p. 204).

Si el desarrollo económico y social generado por el nuevo capitalismo parece ser que sigue la inversión de los valores propuesta por Nietzsche, en donde el más fuerte, las naciones industrializadas son los superhombres, y las naciones pequeñas los débiles, los esclavos; en donde se escucha en todas las organizaciones creadas por el nuevo capitalismo, para sostenerse, lo que dice Nietzsche en “La Gaya Ciencia”: “Dios ha muerto, todo está permitido”; es necesario diseñar otra forma de desarrollo, en donde la Tierra como sistema vivo, se autoorganice, autoorganización que implica tomar en consideración los recursos que se necesitan para la supervivencia y el crecimiento de todos los seres humanos, donde no hubiera la moral de los señores y la moral de los esclavos, donde no hubiera el superhombre y los seres débiles a los cuales hay que empujar a su destrucción.


Veamos en síntesis la filosofía de Nietzsche y los elementos de propuesta hacia la vida.





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