Distinción entre envejecimiento y vejez



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Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. Cátedra de Estructura Biológica del Sujeto II. Teórico sobre Envejecimiento y Vejez. Diferentes aspectos teóricos, prácticos y conceptuales. Dictado por el Grupo de Estudios de Tercera Edad.

Distinción entre envejecimiento y vejez

Hay una diferencia entre envejecimiento y vejez. El envejecimiento es un proceso universal, continuo y progresivo, que lleva finalmente al deterioro, el agotamiento y la muerte de los organismos biológicos. La vejez en cambio es un concepto social que difiere en las distintas culturas y épocas. Ambos conceptos reconocen un rico historial. Dicho de otro modo, mientras que el envejecimiento es un proceso continuo, paralelo al de evolución y desarrollo, la vejez es un estado que se alcanza cuando se cumplen determinados parámetros y condiciones definidas por cada una de las sociedades y culturas en su devenir histórico.



Teorías del envejecimiento

Las teorías sobre el envejecimiento son numerosas. Para simplificar se pueden dividir en dos grandes grupos: a) genéticas y b) estocásticas.

Un cuadro permite resumir la gran cantidad de orientaciones:

Biológico

Envejecimiento genético

Envejecimiento estocástico

Disfunción pre-frontal

Disminución del caos

Disfunción hipotalámica


Psicológico

Teoría de la actividad

Teoría de la desvinculación

Teoría evolutiva (Erikson)


Social

Teoría de la dependencia estructurada

Teoría de la optimización selectiva



Cultural

Teoría funcionalista

Antropológico

Envejecimiento de genero.

Teorías genéticas

Las Teorías genéticas están basadas en evidencias científicas que demuestran la influencia de los genes en el proceso de envejecimiento celular y orgánico. En breves palabras, reconocen la existencia de determinados genes que permanecerían ocultos hasta que el cuerpo alcance cierta edad, momento en el cual expresarían su contenido. Esto se traduce en la síntesis de sustancias químicas de naturaleza enzimática, que se encargarían de “digerir” literalmente la célula, en un proceso denominado de apoptosis. Pero como sabe la célula en que momento debe activar los genes del envejecimiento o gerontogenes?. Para ello el genoma cuenta con estructuras llamadas telómeros, formados por una secuencia de bases púricas y pirimídicas, usualmente la serie TAC (timina, adenina, citosina). Estas tres bases se repiten secuencialmente (TAC, TAC, TAC, TAC...) y están ubicadas al final de cada uno de los locus genéticos. Para que quede claro, en el genoma de cada célula hay cerca de 3.000 locus genéticos que contienen la información necesaria para fabricar todas las partes de la célula. Según el tipo celular, habrá algunos de estos locus que estén activos mientras que otros permanecerían cerrados, siendo esta disposición la responsable de la diferenciación celular. Con cada división celular, el material genético deberá duplicarse, pasando cada copia de ADN a una de las células hijas surgidas de la división de la célula madre, con la excepción de los telómeros, que no se duplican. Como es lógico suponer, a medida que las células se van dividiendo a lo largo del ciclo vital, los telómeros se van acortando cada vez más (recordemos que no se duplican), hasta llegar a una longitud crítica, por debajo de la cual desencadenan la expresión de los gerontogenes. La célula “reconocería” de este modo su edad de acuerdo a la longitud de los telómeros. Cuanto mas cortos resultan estos últimos, mas vieja es la célula. Cuantas veces se divide una célula a lo largo de su vida hasta envejecer y finalmente morir?. Se cree que alrededor de 60 veces. Hasta aquí lo que se conoce de la genética.



Teorías Estocásticas

Sin embargo se sabe que intervienen otros factores en el proceso de envejecimiento, que no estarían relacionados directamente con los genes. A este conjunto de procesos se los conoce genéricamente como estocásticos. Algunos se comprenden intuitivamente, mientras que otros son sumamente complejos. Con ánimo de simplificar, citemos brevemente a la Teoría de los Radicales Libres y la Teoría de los Errores Progresivos. La primera se refiere a la producción de radicales libres durante los fenómenos de estrés celular. A que se llaman radicales libres y que son los fenómenos de estrés celular?. Se sabe que toda célula viviente requiere como elemento fundamental la presencia de Oxigeno (O2), el cual participa a nivel de la mitocondria en la transferencia de electrones durante el ciclo de Krebs. La resultante de este ciclo es la transformación de una molécula de glucosa en agua y CO2, además de la formación de 6 enlaces de alta energía que constituyen la “batería” de la célula. Durante este delicado proceso, el O2 “acepta” electrones, con lo cual se reduce y puede llegar a convertirse en una molécula de anión superóxido, también conocido como oxígeno singulete. Esta especie de Oxígeno, producto del mismo metabolismo celular, tiene la particularidad de ser muy “reactivo”. Dicho en otros términos, “quema” o destruye los tejidos con los que se pone en contacto, incluyendo la membrana celular. Como consecuencia se producen “poros” o agujeros en dicha membrana lo que lleva finalmente a la destrucción y muerte. Sabemos que todo proceso de vida implica estrés, que cuanto más se vive más estrés se sufre y cuanto más estrés se sufre más se acorta la vida, es decir que se envejece más rápido. Los radicales libres (y el Oxigeno reactivo es uno de ellos), están a la base de este proceso de estrés y envejecimiento celular. Nuestro organismo fabrica normalmente sustancias químicas que neutralizan estos radicales libres y por lo tanto cumplen un rol protector. Entre estas citemos la Vitamina E, la superóxido-dismutasa, las catalasas, etc. Mientras que exista una homeostasis (un equilibrio) entre los radicales libres y las sustancias neutralizantes, el organismo gozará de buena salud. Pero al surgir un desbalance con predominio de los radicales libres, está claro que las células comenzaran a deteriorase y a morir, dicho en otros términos, a envejecer.

Con relación a la teoría de los errores, retengamos que la delicada maquinaria genética, encargada de sintetizar los componentes de las células y controlar los procesos enzimáticos, sufre con el envejecimiento un cierto desgaste relacionado con el paso del tiempo. Este deterioro puede producir algunas fallas en la estructura del ADN, que se transmitan a sus productos y finalmente a una desorganización del funcionamiento celular.

Como vemos la diferencia importante entre las teorías genéticas y las estocásticas reside en que las primeras dependen de un ordenamiento predeterminado del ADN, en tanto que las estocásticas se producen como resultado de los diferentes estilos de vida de las personas. Si sufre mas estrés, o si a lo largo de una vida mas dilatada se ha visto mas expuesta a las fallas del ADN y de sus productos, las consecuencias serán un proceso de envejecimiento mas acelerado o mas retrasado. En tanto nada podemos hacer, por ahora, con los gerontogenes, si podemos controlar el grado de estrés y el estilo de vida que llevemos, pudiendo optar por estilos de vida más “protectores” o, por el contrario, mas “riesgosos” y sus consecuencias de envejecimiento mas acelerado. Otra conclusión es que el envejecimiento, a pesar de ser un fenómeno universal, no es idéntico en todos los casos, ya que entran a jugar fenómenos propios de cada sujeto y de la cultura en que está inmerso. En este sentido, la prevención y las condiciones sanitarias pueden desempeñar un rol importante para hacer una diferencia.

Siguiendo esta línea de razonamiento, llegaremos a la conclusión que el envejecimiento comienza desde el mismo momento de la concepción, y en su destino tiene suma importancia la historia del individuo, ya que a lo largo de la misma se habrá ido gestando el conjunto de factores que confieren resiliencia y por ende, protección para un envejecimiento menos acusado. La palabra resiliencia quiere significar la capacidad de un sujeto para afrontar los desafíos y las demandas que plantea la vida, en suma el estrés de cada día, y salir indemne. Mas aun, obtener aprendizajes y poder ponerlos en practica con el objetivo de retrasar la cascada de eventos que culminan con la apoptosis y la muerte celular.

De poco nos servirá entonces comparar a personas envejecientes de la misma edad, si no conocemos la historia de cada uno, la cronología de encuentros y desencuentros que han ido marcando sus respectivas subjetividades, ya que este devenir se inscribe en el propio funcionamiento orgánico, condicionando el ritmo y progresión del envejecimiento así como sus manifestaciones. Dado que el psiquismo es un constituyente esencial en este punto, debemos ligarlo como uno mas de los determinantes del envejecimiento, tanto como forma parte también de la definición de vejez. Que quiere decir esto último?. Que el envejecimiento, si bien constituye un evento inexorable, no nos compromete por igual a todas las personas, sino que nos muestra una serie de aristas que lo vinculan con la dinámica de vida particular propia de los sujetos de una cultura y una sociedad determinada. Baste para ello advertir las diferencias que surgen cuando examinamos detenidamente el envejecimiento entre personas de diferente extracción socio-económica y cultural, o incluso cuando comparamos la expectativa de vida de las personas correspondientes a diferentes países desarrollados y en vías de desarrollo.



Los puntos anteriores nos permiten resaltar entonces, las prioridades actuales en el campo del envejecimiento, a saber:

considerar modelos del envejecimiento parciales antes que generales,

prestar atención a los cambios históricos y no solo a los eventos actuales, en su influencia sobre el envejecimiento,

tener en cuenta que el envejecimiento esta determinado no solamente por factores biológicos, que son importantes y deben conocerse, sino también por circunstancias sociales,

si consideramos las consecuencias negativas para el envejecimiento que tienen las conductas desadaptadas y generadoras de estrés, podemos afirmar que la adaptación y la reducción de los niveles de estrés desempeñan un considerable empuje para mitigar la velocidad y características del envejecimiento,

para ello es necesario conocer que impacto tiene el envejecimiento en cada uno de los órganos del cuerpo y su funcionamiento, con el fin de identificar aquellos cambios que deben ser atribuidos al envejecimiento habitual, y no confundirlos con enfermedades.

este punto nos permite eludir la confusión, bastante habitual por lo demás, de considerar al envejecimiento solamente con un sesgo negativo, asociado a la enfermedad y a la muerte,

un examen detallado, nos permite descubrir que no todos los órganos envejecen por igual y al mismo ritmo, y que muchos de los cambios asociados al envejecimiento no tienen una connotación de desgaste e inutilidad, sino que pueden implicar progreso, adaptación selectiva y optimización de las condiciones de vida. El siguiente punto nos llevará precisamente a esto.



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