Diseño y gestión de ambientes de aprendizaje interactivos: aulas virtuales e intercomunidades formativas on-line



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Planificación de ambientes de aprendizaje interactivos on-line: Las aulas virtuales como espacios para la organización y el desarrollo del teletrabajo educativo

José Antonio Ortega Carrillo


Universidad de Granada - Centro UNESCO de Andalucía
El presente trabajo pretende aportar luz en el análisis de las variables tecnológico-educativas y sociopolíticas que inciden en los procesos de diseño, gestión y evaluación de iniciativas que propicien la realización de aprendizajes virtuales interactivos. Realiza un breve recorrido histórico por la evolución de las formulaciones didácticas de la enseñanza a distancia a partir de la introducción del ordenador en la educación, caracterizando las generaciones emergentes de este tipo de enseñanza que han dado origen a la denominada formación on-line.
Tras ello se analizan las posibilidades y limitaciones actuales del teletrabajo educativo y las dificultades que se vienen presentando con mayor frecuencia en el desarrollo de este tipo de experiencias. En este marco teórico-práctico se sugieren pistas para conceptualizar y caracterizar las aulas virtuales como fórmulas en las que se articula y organiza la formación on-line y se tipifican en función de los servicios formativos ofrecidos y del equipamiento informático y telemático necesario para acceder a los mismos.
La cuarta parte de este trabajo plantea el debate existente en la actualidad entre modelos formativos on-line de tendencia conductista y constructivista analizando sus ventajas e inconvenientes y ofreciendo pistas para la construcción de una síntesis integradora de ambas tendencias metodológicas.
La quinta parte estudia las propuestas que está lanzando la Unión Europea para el impulso y desarrollo futuro de la enseñanza virtual y sus posibles implicaciones en las políticas educativas nacionales y autonómicas tanto en el terreno de la educación formal como en el de la no formal.
El trabajo concluye justificando la necesidad de profesionalizar a los planificadores de la enseñanza on-line y expone las características de una oferta de especialización de gestores de enseñanza a distancia surgida de la cooperación internacional e interuniversitaria en el marco del Programa Leonardo da Vinci de la Unión Europea: El proyecto MultiPALIO.

1. Orígenes y evolución de la enseña on-line.
Lo que en otros escritos venimos denominado “cuarta generación de la Enseñanza” a Distancia nació en la segunda mitad del siglo XX con la integración formativa del uso del Ordenador (Ortega, 2000, pp. 202). La primera experiencia de enseñanza programada se realizó en la Universidad de Stanford en 1963 y su temática central fue la lógica matemática: se elaboró un programa de instrucción compuesto por veintitrés problemas que fue experimentado en diciembre de ese año con un grupo pequeño de alumnos de sexto grado. Durante la primavera de 1964 se realizaron otras experiencias empleando material de matemáticas de primer grado con una muestra de 29 niños. Pero fue en el curso escolar 1964-65 cuando cerca de 40 cursos de alumnos de cuarto grado recibían diariamente ejercicios prácticos por medio de una máquina de escribir controlada por el ordenador dentro del ámbito de la escuela elemental. Esta fue la primera vez que los terminales para enseñanza fueron desplazados fuera de la universidad y colocados en la misma escuela realizándose la comunicación con el ordenador de Stanford mediante líneas telefónicas (Johnson, 1978, 132).

A finales de la década de los años sesenta, señala Johnson, los centros escolares que disponían de ordenador en este país constituían una minoría entre los usuarios totales del ordenador. Sin embargo, afirma este autor, han empezado con buen pie, pues, si bien es cierto que son contadas las instituciones escolares que tienen su propio ordenador, queda fuera de duda, aun sin contar con estadísticas fiables, que la mayoría de los estudiantes asisten a escuelas que tienen acceso a un centro de ordenadores. Los grandes distritos escolares, reseña, funcionan como si los poseyeran. Y al mismo tiempo ha aparecido un gran número de centros regionales que ofrecen sus servicios de proceso de datos a los distritos escolares pequeños de área suburbana (op. cit. 1978 , 14).

Un ejemplo de centro regional existía en 1967 en las Escuelas de Oakland, uno de los distritos escolares intermedios de Michigan. El número de alumnos que aprovechaban los servicios del centro eran unos 250.000. El distrito estuvo organizado en un número de divisiones de estudio, una de las cuales era de proceso de datos. Los datos extraídos del Oakland Schools Interin Student Record Procedures Manual permiten afirmar que su centro de ordenadores estaba muy bien equipado y poseía un personal bien preparado. La información originada en las escuelas referente a los estudiantes era perforada en tarjetas y luego metida en una lectora que transmitía la información al ordenador del centro. Una impresora recibía la información y generaba documentos impresos tales como informes, cheques de pago, o partes de asistencia de los alumnos.

La utilización de los satélites en la educación marca el nacimiento de la quinta generación de la Enseñanza a Distancia resaltando su perspectiva transnacional. En los años 1974 y 1975 se desarrolla la experiencia en la región de los Apalaches denominada Appalachian Education Satellite Projects y en Alaska el programa llevado a cabo durante los cursos 1975 a 1977 bajo la denominación Alaska Health Care Delivery Experiment (Arenas, 1992, 53).

La sexta generación de la Enseñanza a Distancia surge a partir de 1989, año en que Berners-Lee propuso un sistema de comunicación multimedia de naturaleza mundial que denominó World Wide Web. Su objetivo no consistía únicamente en crear un espacio de información de acceso universal a todos los ciudadanos del mundo, sino también posibilitar que grupos de personas con visión avanzada trabajaran coordinadamente en la resolución de problemas de envergadura. Hacia 1990, diseñó su propio software para crear, buscar y recuperar documentos de hipertexto disponibles para la pequeña comunidad científica del laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN).

Este joven físico formado en la Universidad de Oxford es responsable de tres importantes creaciones:



  • En primer lugar definió el protocolo de transferencia de ficheros (http) cual estándar que posibilita a todos los ordenadores la búsqueda y lectura de documentos.

  • En segundo lugar creó el Uniform Resource Locator (URL), un estándar para encontrar un documento mediante el simple trámite de introducir su dirección en el sistema idóneo, de modo parecido al que utiliza cualquier persona para escribir la dirección en las cartas para enviarlas por correo convencional.

  • Finalmente diseñó el Hyper Text Markup Language (HTML), un estándar para funciones parecidas a las del tratamiento de textos que capacita para incorporar códigos especiales a los textos (etiquetas).


En el verano de 1991 Berners-Lee introdujo su trío de programas en la red telemática Internet, lo que provocó un rápido crecimiento de la oferta informativa de hipertextos disponibles para la consulta general. Internet es desde entonces la red de autopistas de la información en la que millones de equipos informáticos comparten datos y decenas de millones de usuarios se comunican virtualmente (Ortega, 1999a).
En los últimos años las iniciativas de enseñanza on-line pertenecientes a esta sexta generación han incorporado el uso de la telefonía móvil WAP (Wireless Application Protocol), ofreciendo a los alumnos servicios tales como teleconsulta de su expediente académico, tutoría sonora mediante el establecimiento de conversación telefónica –incluso a través de una página web- con el profesor, etc.
La séptima y última generación de la Enseñanza a Distancia se está gestando experimentalmente en la actualidad y comenzará a hacerse realidad en el momento en que los operadores de cable introduzcan los servicios de televisión digital en los domicilios y los centros educativos. Estas plataformas de televisión digital proyectan incluir entre sus servicios programas educativos y culturales interactivos de naturaleza multimedia que inicialmente se ofrecerán en formato convencional para, presumiblemente en poco tiempo, poder acceder a ellos mediante el uso de sistemas personalizados de visionado de realidad virtual.
Los servicios educativos on-line de esta séptima generación se completarán con el uso de teléfonos móviles multimedia que, gracias a la tecnología UMTS (Universal Mobile Telecommunications System), permitirán a los usuarios recibir en sus terminales de telefonía móvil información multimedia (lecciones on-line) e incluso señales de videoconferencia (lecciones en directo o grabadas previamente, tutoría audiovisual on-line, etc.).
En la última década del siglo XX se han multiplicado los intentos de adaptación de las utilidades y herramientas de Internet al campo de la enseñanza a distancia, lo que está dado origen a un movimiento interdisciplinar (cuya composición podría obedecer a las siglas TEPID) en el que participan especialistas en Tecnología Educativa, Psicología, Informática y Diseño cuyo objetivo central es el desarrollo de estructuras organizativas de naturaleza formativa que genéricamente suelen denominarse aulas virtuales. Quienes trabajamos por instaurar el modelo TEPID nos proponemos superar las incomunicables soledades en las que tradicionalmente han operado los Pedagogos, Psicólogos, Informáticos y Comunicadores Visuales en un intento común de producir saber científico capaz de orientar y optimizar los procesos educativos basados en la transferencia de información, la construcción del conocimiento y su transformación en intercultura.

2. Reflexiones sobre las posibilidades y limitaciones de la enseñanza on-line.
La contribución de la implementación de los sistemas de teleconsulta de datos a través de redes telemáticas al proyecto de formación a lo largo de toda la vida (permanente o continua) es esperanzadora. Ya en l990 Miller definió un decálogo de posibilidades y ventajas de este tipo de tecnologías aludiendo a características tales como la reducción del tiempo y el coste del aprendizaje, la coherencia instruccional, la intimidad, el dominio del propio lenguaje, el incremento de la retención y de la motivación, etc.
Jesús Salinas (1995, 104 y ss.), basándose en los estudios de Hiltz (1992), Van den Brende (1993) Maule, (1993) y Pérez y Calvo (1994) llega a afirmar que en lo que respecta a la formación general, las redes de comunicación introducen una configuración tecnológica que potencia un aprendizaje más flexible y al mismo tiempo la existencia de tres escenarios: el aprendizaje en casa, en el centro de trabajo y en un centro de recursos.
Las limitaciones del aprendizaje en casa están relacionadas con el acceso a equipos informáticos multimedia, la posibilidad de conectarlos a un servidor de información a través de la red telefónica mediante par de cobre, de fibra óptica o satélite, la disponibilidad de software óptimo para establecer la comunicación digital y la accesibilidad a bases de datos digitalizadas de naturaleza formativa.
Los centros de trabajo, señala Salinas, presentan una estructura administrativa y operativa más fuertemente centralizada que las instituciones educativas. Esto hace que el papel de las redes en los centros de trabajo como escenarios de aprendizaje sea, la mayoría de las veces, muy limitado... En todo caso, afirma, tanto la organización de los programas de aprendizaje como la disponibilidad tecnológica varía de las grandes compañías a las medianas empresas. Este tipo de empresas se ven obligadas, en general, a apoyarse en programas de formación externos... (op. cit. 1995, 105).
Este tecnólogo de la educación reflexiona sobre las posibilidades de realizar aprendizajes mediante el acceso a un centro de recursos formativos –también denominado campus virtual- para beneficiarse de servicios instruccionales adaptados a las necesidades de la formación continua de los profesionales así como de la posibilidad de intercambiar ideas con personas con inquietudes formativas afines. Apoyándose en los trabajos de Willins (1991) define los siguientes grupos de servicios:


  • De obtención de servicios de información estandarizados disponibles en la sociedad...

  • De obtención de servicios especializados de información que existen en cada campo académico y profesional...

  • De intercambio de nuevos conocimientos surgidos tanto de la investigación básica y aplicada como de la práctica profesional...

  • Facilidad de acceso para la solución compartida de problemas...

  • Colaboración para crear nuevo conocimiento...

Las facilidades de acceso a millones de bancos de datos de información electrónica comienzan a ser patrimonio común. Tal como afirma Teófilo Rodríguez (1998, 21 y 22), esta generalización presenta cuatro grandes grupos de ventajas y facilidades:




  • La información (la carencia de información) ha dejado de ser un problema. Todo el mundo puede disfrutar de una información ininterrumpida y en constante crecimiento. Las bibliotecas han dejado de ser lugares lejanos y de difícil consulta. Podrán estar en cualquier parte en cualquier momento. Y no sólo los textos serán accesibles, sino que las imágenes, el sonido y las representaciones podrán circular por todo el planeta. El problema comenzará a plantearse en torno al exceso de información...

  • Las comunicaciones interpersonales, además de los medios clásicos, cuentan, en estos momentos, con un gran potencial telemático capaz de crear comunidades entre sujetos situados por todos los lugares de la tierra. El trabajo a distancia (teletrabajo) es una realidad en las empresas y será una realidad escolar.

  • El tiempo presencial abandona sus requerimientos. Cada uno podrá elegir el momento más acorde con sus disposiciones y su situación. Desaparecen las fronteras y desaparecerán los horarios fijados en términos regulativos exactos y precisos.

  • El carácter abierto de las redes permite el ejercicio real de la pluralidad en cuanto recurso permanente de interacción. Las distintas herramientas de Internet: correo electrónico, entorno web, conferencias multimedia, audio-conferencias, foros de debate, comunidades virtuales, etc., son otros tantos canales de comunicación y de posibles empresas cooperativamente promovidas.


Concebido como espacio educativo Internet ofrece un conjunto de “espacios” en los que personas con intereses comunes interactúan e intercambian información (December, 1995):


  1. Espacios para la comunicación síncrona y asíncrona individuo-individuo o individuo-grupo.

  2. Espacios para la interacción y la actividad social.

  3. Espacios para la información, para la distribución, búsqueda y recuperación de información en cualquier formato digital.

  4. Espacios para la educación y la formación.


Las actividades formativas en línea que pueden organizarse a través de Internet pueden adoptar modalidades diversas que van desde los sistemas de enseñanza a distancia mediante cursos exclusivamente diseñados para ser usados en Internet a sistemas mixtos que combinan canales tradicionales de enseñanza con el uso de la red con fines complementarios.
Por su parte Tejedor y Valcárcel (1996, 113-116) analizan las ventajas organizativas, metodológicas y curriculares que aporta la red a los procesos educativos. En el marco de sus propuestas y añadiendo algunas aportaciones surgidas de nuestras investigaciones en el campo de la inter-teleformación virtual (Ortega, 1998, 121-140) proponemos el siguiente análisis:



Posibilidades y ventajas de la teleformación virtual

Flexibilidad y versatilidad

ORGANIZATIVA


  • Centralización/descentralización administrativa de la información:

  • Creación de macrocomunidades inter-educativas (disminución de costes, suma y coordinación de esfuerzos, internacionalización de relaciones, enriquecimiento intercultural, etc.).

  • Especialización funcional mediante la creación de microestructuras inter-educativas.

  • Acceso inmediato y a bajo coste a bancos nacionales e internacionales de información digitalizada:

  • Bibliotecas electrónicas.

  • Webs temáticas especializadas.

  • Webs institucionales...

  • Organización abierta y flexible de los procesos formativos:

  • Horarios adaptables.

  • Ritmos autónomos y pactados.

  • Intercompañerismo virtual.

  • Calendarios versátiles de evaluación.

  • Tutoría telemática y teleorientación.

  • Intercomunidades de profesores, padres y alumnos.

  • Foros virtuales de discusión.

  • Intercomunicación multimedia (videoconferencias monopunto y multipunto).

  • Formación continua de los sectores de la comunidad escolar.

  • Accesibilidad a la formación a alumnos de otros países, regiones y comarcas (mundialización de la formación).



Variabilidad y riqueza

METODOLÓGICA


  • Enseñanza virtual personalizada (adaptada a intereses y necesidades).

  • Enseñanza virtual inter-cooperativa.

  • Publicabilidad inmediata de materiales electrónicos didácticos, artículos de opinión, críticas...

  • Refuerzo pedagógico en línea.

  • Intercambio electrónico en tiempo real de trabajos y materiales de consulta.

  • Acceso a programas informático-didácticos de libre distribución.

  • Intercambio virtual de herramientas electrónicas de autor (programas, aplicaciones, etc.).

  • Localización e intercambio en la red de recursos para el trabajo (acceso inmediato).

  • Posibilidad de crear bancos de imágenes, textos y gráficos de fácil modificabilidad mediante “ herramientas autor”.

  • Alfabetización telemática: mejora de la competitividad sociolaboral.

  • Posibilidad de teletrabajar.

  • Mayor facilidad de acceso a información valiosa para la integración laboral, el desarrollo profesional y la formación continua (permanente).

Creatividad

CURRICULAR

(Contenidos)


  • Autoelaboración de materiales didácticos y de monografías artesanales.

  • Autodifusión e interdifusión.

  • Autorrevisión, mejora y reedición instantánea.

  • Envío masivo en tiempo real de información.

  • Posibilidad de capturar innumerables recursos gráficos, icónicos y videográficos.

  • Posibilidad de acceder instantáneamente a información actual y/o actualizada (organismos, instituciones, publicaciones electrónicas, diarios, emisoras de radio de otros continentes, etc.).

  • Interrelación virtual con los creadores de conocimiento.



No obstante la cristalización de muchas de estas posibilidades y ventajas se ve ensombrecida por un conjunto de limitaciones y barreras que dificultan y obstaculizan el normal desarrollo de los programas de teleformación a través de redes. En el cuadro adjunto recogemos las deficiencias y obstáculos más frecuentes que hemos detectado desde nuestra experiencia investigadora:




  1. Dificultades derivadas del funcionamiento de los canales de comunicación digital:




  • Lentitud en la transmisión de la información, especialmente observable en la recepción de documentos multimedia comprimidos o en tiempo real.

  • Interrupción inesperada de la comunicación.

  • Coste elevado de las tarifas planas.

  • Efecto “retardo” en la comunicación audiovisual en tiempo real.

  • Frecuentes averías en los servidores de información.

  • Interrupciones en el suministro eléctrico.




  1. Dificultades derivadas de la calidad tecnológico-educativa de la información:




  • Obsesión por la generación de contenido literario.

  • Descuido en la calidad estética del diseño gráfico y multimedia.

  • Excesiva presencia del texto lineal.

  • Escasa creatividad y descuido semántico en los textos visuales y muy especialmente en las fotografías.

  • Incorrecto planteamiento de los esquemas y gráficos.

  • Existencia de ruido comunicativo (deficiente interacción figura-fondo, vocabulario inadecuado, textos visuales borrosos, multimedias desenfocados o con problemas de recepción acústica, etc.).




  1. Derivadas del diseño metodológico y organizativo de la acción formativa:




  • Obsesión por la transmisión de contenido.

  • Descuido de objetivos relacionados con la formación social y ética de los ciudadanos.

  • Tendencia al uso de metodologías de naturaleza conductista.

  • Obsesión por la eficiencia en la adquisición de conocimientos.

  • Tendencia a la evaluación de resultados olvidándose en muchos casos el análisis de los procesos de construcción del conocimiento.

  • Excesiva tendencia hacia el uso de los sistemas de seguimiento, evaluación y tutorización automática.

  • Descuido en el diseño de estrategias instructivas basadas en el diseño de actividades de intercomunicación “muchos a muchos” destinadas al fomento de la creación de conocimiento compartido.

  • Desmotivación progresiva y ocasional abandono del proceso de aprendizaje en aquellos casos en los que los diseños metodológicos y organizativos no favorecen el establecimiento de relaciones interpersonales (convivenciales y on-line) de alumnos y profesores y de alumnos entre sí.


En estos contextos la nueva era digital se caracteriza por el surgimiento de la “erótica” de las cibercomunicaciones “en línea”, caracterizadas por la instantaneidad y el aumento de la versatilidad de las conexiones. La misma admiración que sintieron nuestros antepasados con la llegada del teléfono o la radio sentimos hoy quienes nos convocamos ante la pantalla de un terminal de videoconferencia o canal de conversación por teclados. Aquéllos, al no encontrar explicación natural a tales fenómenos comunicacionales, les atribuían cualidades mágicas y fantásticas. Sentimientos similares suelen tener quienes desde su puesto de teletrabajo atraviesan en décimas de segundo el océano Atlántico o sobrevuelan virtualmente en menos de cinco segundos África y Asia para comunicar sus sentimientos a “amigos virtuales” de Buenos Aires y Osaka.
No obstante, quien escribe este artículo se debate en el dilema de buscar soluciones equidistantes entre la enseñanza puramente distribuida por medios electrónicos y la enseñanza presencial (sustentada en la pedagogía del ejemplo y del fortalecimiento de relaciones interpersonales y colaborativas fecundas). Acaso esta equidistancia pueda conseguirse con la aplicación de fórmulas de enseñanza que tradicionalmente se vienen categorizando en el marco de los denominados modelos semi-presenciales.
Humanizar la tecnología y ponerla al servicio de una educación integral ha de ser la meta final a la que deberá tender cualquier investigación o experiencia de generación de conocimiento sobre diseño, desarrollo, gestión y evaluación de iniciativas de enseñanza on-line. Solo así la tecnología ayudará al ser humano a ser más persona, es decir, más libre.
3. Las aulas virtuales como espacios para la organización y desarrollo del teletrabajo educativo on-line.
Tal como venimos preconizando, el teletrabajo educativo comienza a realizarse en espacios virtuales que trascienden las barreras de lugar y tiempo. Dice Philippe Quéau (citado por García, 1998, 276) que estos espacios virtuales equivalen a campos de datos de los que cada punto puede considerarse como una puerta de entrada a otro campo de datos hacia un nuevo espacio virtual que conduce a su vez a otros espacios de datos. Son, como señalan Gisbert y otros (1997-98), lugares no existentes más que como experiencia subjetiva compartida por personas que utilizan un conjunto de formas de intercambio de información basadas en sistemas de ordenadores, redes telemáticas y aplicaciones informáticas.

En los últimos años el concepto que intenta explicar y unificar los procesos de educación en línea es el de Aula Virtual (virtual classroom). Dicen Gisbet y sus colaboradores que las aulas virtuales son la manera de incorporar los efectos didácticos de las aulas reales a contextos en los que no es posible reunir físicamente a los participantes en un proceso de enseñanza-aprendizaje. Completa esta descripción Adell (1998, 202) cuando señala que la metáfora del aula virtual incluye espacios para las clases (sesión en gran grupo), la biblioteca (mediateca), el despacho del profesor para la tutoría personalizada, el seminario para actividades en pequeño grupo, el espacio de trabajo cooperativo e incluso la cafetería para la charla relajada con el alumno.
3.1. Conceptualización y caracteriología.
Existen diferencias sustanciales entre los ecosistemas (entornos) de formación presencial y virtual. Los primeros se componen de espacios biotopos cerrados (clases, laboratorios, salas de proyección, bibliotecas, provistos de mobiliario –soportes- estable, etc.) y de biocenosis (alumnado, profesorado, padres, personal administrativo, colaboradores, etc.) con poblaciones cuasi-estables que conviven en las proximidades y se comunican cara a cara estableciendo lazos profesionales y en ciertos casos afectivos. En las aulas presenciales la información que protagoniza los procesos didácticos procede de las exposiciones orales, la consulta de bibliografía impresa (texto), las prácticas y experiencias de laboratorio así como las investigaciones realizadas en el entorno circundante (individuales o colaborativas).
En las aulas virtuales los sujetos se relacionan mediante herramientas de comunicación digital (correo electrónico, conversación digital por teclados y voz, videoconferencia, etc.). Estos procesos permiten la conformación de biotopos abiertos cuya materia prima son los bits que caminan por las autopistas de la información. Los sujetos reales que componen las biocenosis (alumnos y profesores) residen en cualquier lugar del planeta y las relaciones inter-diálogo, inter-aprendizaje e inter-afectividad se vehiculan a través procesos de inter-comunicación digital desde la pantalla y el teclado del ordenador gracias a Internet. La intercomunicación electrónica puede realizarse en tiempo real o diferido, prefiriéndose lo primero. Los materiales de aprendizaje están confeccionados en código digital y generalmente en formato multimedia (combinación de texto-sonido-fotografía-vídeo), y su consulta puede realizarse de forma lineal (párrafo a párrafo o secuencia a secuencia) o de forma selectiva (activando enlaces electrónicos que vertebran los diversos apartados del documento o que permiten conectar instantáneamente con otros ordenadores que almacenan documentos electrónicos afines o complementarios ubicados de cualquier lugar del planeta).
3.2. Tipificación en función de la organización tecnológico-comunicacional.
En las aulas virtuales los procesos de enseñanza y aprendizaje combinan momentos de trabajo personal (autoconsulta, análisis, síntesis, comparación, experimentación mediante simulación de procesos, creación de monografías...), contacto bilateral con los profesores (mediante tutoría telemática, teleconferencia, etc.) y de trabajo inter-colaborativo (por medio de listas de correo, canales de conversación por teclados, etc.). Los materiales elaborados por alumnos y profesores se confeccionan con herramientas digitales (procesadores de textos, graficadores, programas de captura, síntesis y visionado/audición, maquetadores de hipertextos, etc.) y se transmiten vía módem por correo electrónico, FTP, depósito y visualización en un servidor web, videoconferencia, etc.
El equipamiento informático básico necesario para acceder al teletrabajo formativo que ofrecen las aulas virtuales existentes en la actualidad varía en función de la clasificación que proponemos (Ortega, 1999a, 418):


Grado de desarrollo tecnológico del AV

Servicios formativos ofrecidos en función de la interacción y la intercooperación


Equipamiento informático y telemático mínimo necesario para acceder a los servicios


Primera generación

Consulta de documentos en formato texto.

Correo electrónico con profesores y alumnos.

Envío de documentos en formato texto.

Evaluación mediante correo electrónico.



Ordenador personal compatible de bajas prestaciones equipado con módem y conexión telefónica.

Programas de tratamiento de textos, bases de datos, hojas de cálculo, graficado, (Office, Corel, Word Perfect, etc.

Programas de gestión de correo electrónico (Pegasus Mail, Eudora, etc.).




Segunda generación

Servicios de la anterior generación.

Consulta de documentos hipertexto: consulta a bibliotecas electrónicas remotas.

Servicio de acceso y envío de ficheros mediante FTP (incluyendo compresión/descompresión de archivos).

Servicio de acceso y consulta a bancos de ficheros de texto en formatos especiales.

Acceso a listas de correo y foros de discusión telemática.

Conversación por teclados con profesores y alumnos (Internet Relay Chatting).

Evaluación mediante conversación por teclados.


Ordenador personal multimedia de medianas prestaciones provisto de módem y conexión telefónica (preferible RDSI).

Programas anteriormente referenciados.

Programas de transferencia de ficheros (FTP).

Programas especiales de captura y lectura de ficheros texto: Adobe Acrobat y otros.

Programas ojeadores de hipertextos (Netscape, Internet Explorer, etc.).

Programas de compresión y descompresión de ficheros (WinZip, ARJ, LZH, etc.).

Interfaces de conversación por teclados: Programas de IRC (mIRC y NmmIRC.zip) y Multi User Dungeons (MUDs).



Tercera generación

Servicios de las dos anteriores generaciones.

Audioconferencia digital con profesores y alumnos.

Recepción de vídeos digitales (AVI y MPG).

Recepción de emisiones en línea y archivos sonoros digitales (MID y WAV).

Evaluación en línea mediante audiocon-ferencia.


Ordenador personal multimedia de medianas prestaciones provisto de módem, micrófono y conexión telefónica de banda ancha (RDSI) provisto de tarjeta de sonido (preferible Full-Duples) y programas de conversación con voz del tipo Freetel o Iphone.

Programas anteriormente referenciados.

Programas de conversación por teclados en tiempo real y con mayor privacidad (ICQ).

Visualizadores multimedia NetShow y MediaPlayer.

Programas de escucha sonora (RealAudio y otros).

Compresor y descompresor de ficheros sonoros MP3.



Cuarta generación

Servicios de las tres anteriores generaciones.

Videoconferencia con profesores y alumnos (unipunto y multipunto).

Compartición de herramientas y equipos informáticos para generar conocimientos.

Tutor inteligente.

Calendario académico (agenda) inteligente.

Acceso a simuladores y vídeos de realidad virtual.



Evaluación inteligente automática.

Evaluación mediante videoconferencia o usando interfaces de realidad virtual con intercambio de voz (entrevista oral en línea).

Acceso a información académica y a teleformación a través de los sistemas de telefonía móvil WAP y UMTS.

Ordenador presonal multimedia de altas prestaciones provisto de módem, micrófono, conexión telefónica de banda ancha (RDSI), cámara de vídeo analógica o digital, dispositivos de captación y reproducción sonora, tarjeta de captura de vídeo e interfaces visualizadores de entornos en 3D (realidad virtual).
Programas anteriormente referenciados.
Programa de gestión de videoconferencia (NetMeeting, CuSeeMe, etc.)
Teléfono móvil de tercera generación (multimedia) WAP y UMTS.






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